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COMISIÓN DE ASUNTOS INTERNACIONALES

(Sesión celebrada el día 3 de mayo de 2018).

 

SEÑORA PRESIDENTA.- Habiendo número, está abierta la sesión.

(Son las 16:38).

                –No hay asuntos entrados. Pasamos, entonces, a los puntos del orden del día.

Tenemos, en primer lugar, la designación de vicepresidente, que le corresponde al Partido Nacional, pero como todavía no ha definido su propuesta dejamos el asunto pendiente.

                Antes de continuar con el orden del día quiero informar a los señores senadores que el señor ministro de Relaciones Exteriores –que fue citado a propuesta del señor senador Lacalle Pou–, propuso el 31 de mayo como fecha para su comparecencia. Por secretaría se me informa que el canciller también ha sido citado por la Comisión de Asuntos Internacionales de la Cámara de Representantes para considerar el siguiente temario: en primer lugar, la situación actual de las acciones diplomáticas respecto de los límites contestados de la República Oriental del Uruguay con la República Federativa de Brasil.

 

(Se suspende momentáneamente la toma de la versión taquigráfica).

 

SEÑOR SARAVIA.- Consulto, en primer lugar,  si el tema que ameritó  el pedido del señor senador Lacalle Pou para citar al ministro de Relaciones Exteriores coincide con alguno de los de la Comisión de Asuntos Internacionales de la Cámara de Representantes.

                En segundo lugar, quiero decir que el tema Thomas Albornoz y los territorios contestados es muy importante para Uruguay y ya son varios los cancilleres a los que se les ha planteado. En lo personal, lo he hablado con el ministro Nin Novoa. El caso Albornoz viene desde la época del tratado de 1851, por lo que se llama la demarcación de aguas. En esa demarcación de aguas, que en aquel momento se hacía por la corriente de agua, se interpretó que las nacientes del río que dividía las aguas en el norte, le pertenecían a Uruguay. Eso es lo que se llamaba El Rincón de Artigas. Mucha gente cree que ese nombre se debe a que Artigas se refugiaba allí, pero no es así; en realidad, ahí estaban los potreros donde Artigas guardaba las caballadas. Estamos hablando de la zona que da contra el límite entre Artigas y el departamento de Rivera, justo en Masoller. En realidad, para no entregar un predio de 15.000 hectáreas –las líneas que Uruguay reclamó le daban la razón–, los brasileños instalaron un pueblo como avanzada: Thomas Albornoz. Actualmente, con la tecnología con que se cuenta, si Uruguay reclama va a quedar muy claro que la línea de agua le pertenece.

                Por otra parte, la realidad es que Masoller y Thomas Albornoz comparten la misma idiosincrasia. Allí no existen fronteras: los niños de Thomas Albornoz estudian en la escuela uruguaya, Antel es la compañía que funciona porque en la parte brasileña no hay comunicación y los uruguayos cruzan la calle para ir al supermercado brasileño a comprar. En definitiva, me parece que se trata –diría, un poco jocosamente– de una zona liberada para el Mercosur verdadero.

                Reitero que para Uruguay el tema de los territorios contestados es importante y debe hacer un reclamo formal a Brasil, más allá de los muchos que ya ha hecho. Por otra parte, me parece buena la idea de convocar al ministro a una sesión a la que también invitaríamos a la Comisión de Asuntos Internacionales de la Cámara de Representantes.

SEÑOR MARTÍNEZ HUELMO.- La única vez que hubo una protesta en Montevideo sobre alguien poderoso de Brasil fue cuando vino Sarney en 1985. Recuerdo muy bien que con Gustavo Penadés, Jorge Pelfort, Rocha Imaz y un montón de dirigentes nacionalistas fuimos con un cartel al Radisson Montevideo Victoria Plaza Hotel cuando Sarney cruzaba la plaza para poner las ofrendas florales. Había como cien personas. El cartel decía «Hermandades verdaderas. No correr más la frontera». La prensa brasileña no sabía qué rayos era eso y creo que los montevideanos que estaban allí tampoco. Nosotros fuimos a protestarle a Sarney por esa situación. En aquella época Enrique Iglesias era el canciller y ni siquiera hubo posibilidad de conversar sobre el asunto.

SEÑORA PRESIDENTA.- Veo que la situación actual de las acciones diplomáticas respecto a los límites contestados es también de interés de esta comisión. Me gustaría saber si nos interesan los otros tres temas que están a estudio en la comisión de la Cámara de Representantes para así tener una sola comparecencia del señor ministro. La idea sería tratar lo que acordamos en la sesión pasada, la situación de los límites contestados, el estado de las negociaciones entre el Mercosur y la Unión Europea e información de la Dirección General para Asuntos Consulares y Vinculación sobre el ingreso al territorio por los puntos de frontera de personas que solicitan refugio o llegan careciendo de visa cuando esta corresponde, la cantidad de personas por punto fronterizo, nacionalidad, tipo de atención y servicios que se ofrecen y las  condiciones en las que se ingresa al territorio nacional. La comisión solicita esta información desde el año 2005 a la fecha. El último tema es la intervención o participación de extranjeros residentes en la frontera del Chuy con los hechos de violencia que se vienen produciendo en el territorio del Uruguay. Estos son los cuatro puntos que plantea la Comisión de Asuntos Internacionales de la Cámara de Representantes.

Si no me equivoco, habíamos convocado al canciller Nin Novoa para que nos informara sobre el plan de acción para la Cancillería en el 2018. Me parece razonable ahorrarle al señor ministro la comparecencia ante la comisión en dos oportunidades, por lo que sería bueno abordar todos estos temas en una sola reunión. Si los señores senadores están de acuerdo, el 31 de mayo se podrían reunir las dos comisiones para recibir al señor ministro.

SEÑOR SARAVIA.- Hay que tener en cuenta que como vendrán los señores diputados, la reunión será extensa, por lo que hay que prever que el canciller tenga suficiente tiempo como para comparecer a una sesión larga, en la que deberá extenderse sobre temas puntuales como la estrategia que va a llevar adelante la Cancillería a lo largo de todo este año.

SEÑORA PRESIDENTA.- Se me informa por secretaría que fue el mismo canciller quien hizo la propuesta.

                Continuamos con los asuntos del orden del día.

Pasamos a considerar ahora la carpeta 545/2016: Acuerdo para la concesión de un plazo de noventa días a los turistas nacionales de los Estados partes del Mercosur y Estados asociados y su convenio modificatorio. El señor senador Mieres ya ha repartido el informe, por lo que será quien informe el proyecto de ley que se considerará en la próxima sesión del Senado. De todos modos, antes hay que votarlo aquí, por lo que daremos lectura del artículo único.

Léase.

(Se lee).

                «Artículo único.- Apruébanse el "Acuerdo para la Concesión de un Plazo de noventa (90) días a los Turistas Nacionales de los Estados Partes del MERCOSUR y Estados Asociados", suscrito en la ciudad de Córdoba, República Argentina el 20 de julio de 2006 y el convenio modificatorio del mismo: "Acuerdo Modificatorio del Acuerdo para la Concesión de un Plazo de noventa (90) días a los Turistas Nacionales de los Estados Partes del MERCOSUR y Estados Asociados", suscrito en la ciudad de Paraná, República Argentina, el 16 de diciembre de 2014».

                –Si no se hace uso de la palabra, se va a votar.

(Se vota).

                –7 en 7. Afirmativa. UNANIMIDAD.

                Se pasa a considerar la carpeta n.º 888/2017 Convenio internacional sobre salvamento marítimo, que tiene media sanción de la Cámara de Representantes.

SEÑOR MARTÍNEZ HUELMO.- Este convenio tiene como espejo la Convención de Bruselas de 1910 para la unificación de ciertas reglas sobre asistencia y salvamento marítimo, que fue ratificada por Uruguay por medio de la Ley n.º 5152, de 18 de agosto de 1914. Esa convención de 1910 obedece al principio anglosajón del derecho marítimo –totalmente ortodoxo, diría– de no cure, no pay, basado en éxito, es decir, no hay pago a menos que haya un resultado positivo porque, obviamente, el salvamento tiene un costo.

                El convenio vigente –firmado en Londres en el año 1989– introduce una modificación en su artículo 14 –eso explica el Poder Ejecutivo y lo hemos cotejado con el texto de la convención de 1910 y con diversa bibliografía– que cambia bastante las perspectivas; si bien mantiene la ortodoxia de no cure, no pay –sin éxito no hay pago–, en caso de tratarse de accidentes que puedan dañar el medioambiente cabría la posibilidad de un pago para resarcir los gastos mínimos que tiene cualquier empresa que se dedica al salvataje.

                Este proyecto de ley está totalmente vinculado con el derecho marítimo, de manera que es muy complejo y contiene varias vetas más desde el punto de vista de la normativa internacional. Lo que sí quiero decir es que el convenio firmado en Londres en 1989 está vigente desde el año 1996, cuando encontró la firma número quince que lo habilitaba. Hoy día son más de sesenta los países que están afiliados a este nuevo código de los mares –por decirlo de alguna manera–, que es un convenio regido por la Organización Marítima Internacional. Entre esas sesenta naciones están las que tienen las flotas mercantes más grandes: Reino Unido, Estados Unidos, Alemania, China y Rusia, entre otros. Debemos destacar que este convenio, al igual que el de 1910, no es para naves del Estado, naves de guerra ni plataformas petroleras, sino que es para navíos mercantes, para el salvataje de personas, barcos o cargas. Este es, más o menos, un esquema general.

                Estamos en sintonía con que se apruebe este convenio; de lo contrario, Uruguay quedaría ceñido a la lógica de la convención de 1910, que funciona de manera aggiornada con la ayuda de leyes internacionales y nacionales. Estamos ante una tendencia a la uniformización a nivel mundial, con las ratificaciones que ya han puesto en vigor, desde el año 1996 –es decir, hace más de veinte años–, el convenio de 1989, firmado el 28 de abril de 1989 en Reino Unido.

                En sala me referiré más detalladamente al articulado y a las diferencias existentes; en el informe marco algunas en función del relevamiento que hice en cuanto a que la convención de 1910 no contiene ninguna definición de salvamento, mientras que esta sí, y tampoco dispone sobre quiénes deben contribuir al pago del salario del salvamento, cuando aquí sí se establece. La convención de 1910 refleja claramente una regla del derecho anglosajón conocida como no cure, no pay, que significa que no hay pago a menos que haya un resultado positivo; no prevé ningún tipo de salario de asistencia o salvamento a aquellas personas o empresas que acuden a asistir a un buque de carga en peligro y no  lo logran salvare. Por esa razón, aun cuando las operaciones de salvamento logren prevenir o disminuir un daño de grandes proporciones al medioambiente, si no se salva la carga no se está habilitado siquiera a recuperar los costos de esa operación. Es decir que con la vigencia de la convención de 1910, si no se salva una carga, puede haber una gran mancha de petróleo y eso no paga nada. De esa forma no se incita a las empresas, que tienen que trabajar con tecnología de punta en los salvamentos marítimos, a largarse al agua y cumplir con su misión.

                Reitero que la convención de 1910 no estimula ningún tipo de rescate medioambiental y tampoco a las empresas a invertir en operaciones de salvamento, todas ellas de alto costo desde el punto de vista tecnológico.

                Esas serían las grandes líneas de este convenio tan interesante. Por lo menos, desde el año 500 antes de Cristo ya existía una normativa de hábito consuetudinario utilizada en el Mediterráneo por las flotas fenicias y romanas respecto a alguna mecánica de salvamento.

SEÑORA PRESIDENTA.- Léase el artículo único.

(Se lee).

                «Artículo Único.- Apruébase el Convenio Internacional sobre Salvamento Marítimo, suscrito en Londres, Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte, el día  28 de abril de 1989».

                –Si no se hace uno se la palabra, se va a votar.

(Se vota).

                –8 en 8. Afirmativa. UNANIMIDAD.

                Pasamos a considerar un proyecto que nos hizo llegar el senador Pintado denominado Protocolo de cooperación y facilitación de inversiones intra Mercosur, suscrito en la ciudad de Buenos Aires el 17 de abril de 2017.

SEÑOR PINTADO.- Brevemente, voy a enumerar lo que contiene el Protocolo de cooperación y facilitación de inversiones intra Mercosur, suscrito en Buenos Aires, República Argentina, el 17 de abril de 2017.

                Se trata de uno de los acuerdos que habitualmente se realizan entre los Estados partes, en este caso el Mercosur, para la facilitación de inversiones. Consta de un preámbulo, cinco partes expositivas, veintiséis artículos y un anexo.

                Dentro de los 26 artículos se han contemplado todas las cuestiones habituales, tales como el objeto, las definiciones de los términos, la transparencia que los Estados partes deben garantizar; en fin, nada que no sea habitual en este tipo de convenios.

Como dije, el protocolo consta de cinco partes: la parte I, «Ámbito de aplicación y definiciones», que tiene tres artículos; la parte II, «Disposiciones de trato y medidas de regulación»; la parte III, «Gobernanza institucional y prevención de controversias»; la parte IV, «Agenda para cooperación y facilitación de las inversiones», y la parte V, «Disposiciones finales». A esto se agrega  un anexo que tiene que ver con la Agenda para la cooperación y facilitación de inversiones.

En la medida en que esto puede contribuir a mejorar y a tener una herramienta más que permita no solo la facilitación de las inversiones, sino potenciar más la región, estamos recomendando a la comisión la aprobación del presente protocolo.

   Es cuanto tenía para decir.

SEÑORA PRESIDENTA.- Léase el artículo sustitutivo.

(Se lee).

                «Artículo único.- Apruébase el Protocolo de Cooperación y Facilitación de Inversiones lntra Mercosur y su Anexo, suscrito en la ciudad de Buenos Aires, República Argentina, el 7 de abril de 2017».

                Si no se hace uso de la palabra, se va a votar.

(Se vota).

                –8 en 8. Afirmativa. UNANIMIDAD.

                Finalmente, los señores senadores recordarán que tenemos a estudio el proyecto de ley de arbitraje comercial internacional, que iba a ser informado por la señora senadora Alonso quien, por problemas de índole personal, no pudo venir a la comisión y solicitó que el tratamiento del asunto se pospusiera y se incluyera en el orden del día de la próxima sesión. Hoy fue repartido el informe y dado que es un proyecto de ley complejo y muy extenso, recomiendo a los señores senadores que lo estudien y tomen posición para comenzar su discusión la próxima sesión.

                No habiendo más asuntos, se levanta la sesión.

(Son las 17:02).

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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Montevideo, Uruguay. Poder Legislativo.