Poder Legislativo / República Oriental del Uruguay

Comisión Especial de adicciones
Carpeta Nº 467 de 2015
Anexo I al
Repartido Nº 288
Noviembre de 2015

REDUCCIÓN DE LA CONCENTRACIÓN EN SANGRE DE
ALCOHOL EN CONDUCTORES

Modificación del artículo 45 de la Ley Nº 18.191, de 14 de noviembre de 2007

I n f o r m e


Comisión Especial de adicciones

INFORME

Señores Representantes:

La presente iniciativa enviada por el Poder Ejecutivo cuenta con la aprobación de la Cámara de Senadores. La misma contiene un proyecto que tiene por objeto modificar el artículo 45 de la Ley Nº 18.191, de 14 de noviembre de 2007, así como las disposiciones que se opongan a la misma; propone reducir a 0,0 gramos por litro de alcohol en sangre o su equivalente en términos de espirometría, respecto de quienes conduzcan cualquier vehículo que se desplace por la vía pública.

Luego del pormenorizado estudio efectuado por la Cámara de Senadores a través de la Comisión de Salud de la misma y contando con amplia aceptación entre los integrantes de ese Cuerpo, ha ingresado a la Cámara de Representantes con modificaciones a la propuesta original del Poder Ejecutivo.

El nuevo texto enviado, versa:

Artículo 1º.- Sustitúyese el artículo 45 de la Ley Nº 18.191, de 14 de noviembre de 2007, por el siguiente:

"ARTÍCULO 45.- Todo conductor estará inhabilitado para conducir vehículos de cualquier tipo o categoría, que se desplacen en la vía pública, cuando la concentración de alcohol en sangre o su equivalente en términos de espirometría sea superior a 0,0 gramos por litro".

Artículo 2º.- Derógase el artículo 47 de la Ley Nº 18.191, de 14 de noviembre de 2007.

Ingresado a nuestro Cuerpo a través de la Comisión Especial de Adicciones, ha logrado un pleno consenso en la misma, luego de haberse dado amplia y profunda discusión al tema, contando con el aporte de diversas organizaciones y expertos en la temática.

En coincidencia con el mensaje expresado por el Poder Ejecutivo y con el fin de visualizar, no solo para los legisladores sino para la ciudadanía en pleno, expondremos basándonos en la exposición de motivos enviada en el referido mensaje, así como en los datos y experiencias obtenidos en el trabajo realizado por esta Comisión.

Como bien señala el mensaje del Poder Ejecutivo:

"En el año 2009, la Organización Mundial de la Salud en su trabajo: "Informe sobre la situación mundial de la seguridad vial. Es hora de pasar a la acción", expresaba: "El consumo de alcohol, aún en cantidades relativamente pequeñas, aumenta el riesgo de que los conductores de vehículos motorizados y los peatones se vean involucrados en un accidente. El alcohol no sólo perjudica procesos esenciales para la utilización segura de la vía pública, como la visión y los reflejos, sino que también se relaciona con una reducción del discernimiento y, por lo tanto, a menudo con otros comportamientos de alto riesgo, como el exceso de velocidad o no usar cinturones de seguridad".

Contra este flagelo: "Nuestro país aprobó las Leyes Nº 18.113, de 18 de abril de 2007, y Nº 18.191, de 14 de noviembre de 2007, creando la Unidad Nacional de Seguridad Vial y las Normas de Circulación Vial.

Las normas se basan en buenas prácticas en materia de seguridad vial. Entre ellas, el uso obligatorio de cascos, cinturones y sistemas de retención infantil, régimen punitivo, sistema unificado de datos, luces encendidas, límites de velocidad y el descenso de la tasa legal de alcohol de 0.8 gramos por litro a 0.3 gramos por litro en el plazo de tres años entre otras varias disposiciones".

El último trabajo realizado por la Coordinadora Intersectorial de Políticas de Alcohol (CIPA) de la Secretaría Nacional de Drogas, expresa con claridad las alteraciones de la capacidad de conducción vehicular y la probabilidad de ocurrencia de un siniestro vial a partir del consumo de alcohol:

"Con una alcoholemia de 0,2-0,5 gramos/litro aparece dificultad en percibir correctamente luces y señales. A un nivel de 0,5 - 0,8 gramos/litro comienza a apreciarse de forma equivocada las distancias; la capacidad de los ojos para adaptarse a condiciones de luz cambiante se reduce, y la sensibilidad a la luz roja disminuye (dificultad en percibir los semáforos rojos y las señales luminosas en general). Con tasas de alcoholemia superiores a 0,75 - 0,80 gramos/litro aparecen cambios en los patrones de búsqueda visual, y la percepción del brillo, la constancia de la forma y la constancia del tamaño se ven seriamente deterioradas. Con 0,8 - 1,2 gramos/litro se reduce el campo visual (visión en túnel), existiendo una seria perturbación de la adaptación de los ojos de claro a oscuro, pudiendo ocurrir, por tanto, alteraciones después de cualquier tipo de deslumbramiento".

Es posible afirmar que concentraciones tan bajas como 0.1 gramo por litro de alcohol, son capaces de determinar cambios en la conducción vehicular y peatonal en el tránsito (datos UNASEV).

En efecto en Uruguay, cada 100.000 habitantes, la tasa de muertes en accidentes de tránsito es 15,5% (quince con cinco por ciento). En el 2014, Uruguay tuvo un promedio diario de 84 lesionados por accidentes de tránsito, un total anual de 23.000 siniestros con lesionados y en ese año se finalizó con 538 muertes en siniestros viales.

La UNASEV aspira gradualmente a reducir para el 2020 a 8 por cada 100.000 habitantes la tasa de fallecidos. Para el logro de la meta planteada es fundamental la iniciativa propuesta.

Debe tenerse presente que la relación alcohol-conducción no es exclusiva del automóvil u otros vehículos. Hay estudios que establecen que la mitad de los que fallecen en accidentes de tránsito eran peatones con alcoholemias positivas, tal como fuera expresado por el Presidente de la UNASEV.

"Otro dato relevante se relaciona con la prevalencia en materia de alcoholemia positiva; la que cambia según se trate de accidentes menores o fatales. En los siniestros menores está en el orden del 7% (siete por ciento), en cambio, en los fatales la alcoholemia positiva se dispara al 15% (quince por ciento), y cuando se estudia la necropsia de los fallecidos en accidentes de tránsito fatales el resultado es aún superior. Si bien ha bajado con respecto a los años anteriores, todavía mantiene cifras que a todos nos preocupan".

En nuestro país las políticas sobre seguridad vial han manifestado un desarrollo sostenido desde el año 1994. La Ley Nº 16.585 de 22 de setiembre de 1994, establece: en su artículo 24 la inhabilitación para conducir vehículos de cualquier tipo que se desplace por la vía pública, cuando la concentración de alcohol en sangre sea superior a 0.8 (cero con ocho gramo por litro en sangre); y en el artículo 26 se establece que el conductor de un vehículo destinado al transporte colectivo de pasajeros la tasa establecida es de 0 (cero gramo por litro), que incluía por tanto al 90% (noventa por ciento) de los conductores profesionales más todos los amateurs).

En el año 2008 la tasa 0 (cero) gramos por litro se amplía a todos los conductores profesionales y se dispone la reducción progresiva para todos los demás conductores de 0,8 (cero con ocho) a 0,3 (cero con tres) gramos por litro.

Esta reducción de las tasas de alcohol en sangre se reflejó inmediatamente en los resultados, evidenciando una herramienta eficaz para la obtención de los objetivos de las políticas de seguridad vial planteadas por las autoridades.

Como queda claramente plasmado en los aportes del mensaje del Poder Ejecutivo:

"La asociación alcohol-conducción debe basarse en recomendaciones surgidas de la evidencia científica y sustentada en la experiencia de programas exitosos.

A modo de ejemplo, Brasil aprobó en 2008 la Ley Nº 11.705 a partir de la iniciativa de la Asociación Brasilera de Medicina de Tráfico (ABRAMET), que estableció la Tasa legal cero para la conducción vehicular.

Los resultados de su aplicación y control fueron casi inmediatos y en los primeros seis meses de vigencia mostraron un descenso en la siniestralidad, ingresos hospitalarios y fallecimientos vinculados al binomio alcohol-conducción en todos los estados de Brasil. Una reducción en las consultas hospitalarias del 36% (treinta y seis por ciento); del 14.5% (catorce con cinco por ciento) de las muertes en rutas; y del 67% (sesenta y siete por ciento) de las necropsias de fallecidos en siniestros de tránsito asociados a la ingesta de alcohol".

En Uruguay, "los datos revelan un claro patrón de presencia de alcohol en conductores y participación en siniestros de tránsito durante los fines de semana. Es así que, mientras en los días hábiles los conductores con alcohol se ubican en el entorno al 4% (cuatro por ciento) del total, los días sábado crece hasta un 10.1% (diez con uno por ciento) y los domingos sube hasta un máximo del 13.8% (trece con ocho por ciento)".

Por otra parte, también los datos del año 2014 muestran que existe una clara correlación entre el aumento de presencia de alcohol y la gravedad de los siniestros. Mientras que en los siniestros leves el porcentaje de conductores con alcohol se ubicó en el 5.7% (cinco con siete por ciento), cuando fueron graves subió al 6.2% (seis con dos por ciento) y en el caso de los siniestros fatales más de un 13% (trece por ciento) de los conductores presentó alcohol en sangre. No se incluyen aquí los resultados de exámenes a las personas que fallecieron".

"Se ha adoptado tecnología y protocolos de actuación que brindan garantías al usuario. El equipamiento de etilómetros o espirómetros con los que cuentan los agentes de control de tránsito en Uruguay, es un equipamiento de última generación aceptado a nivel mundial.

Desde UNASEV y con amplia participación, se ha elaborado un Protocolo Único de Actuación para el control de espirometrías, el que es sometido en forma continua a revisión y actualización, tomando en consideración los avances tecnológicos existentes y recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud".

Dos conceptos que deben resaltarse y diferenciarse en relación al relevamiento que se realiza por medio de las espirometrías y que ha generado dudas, a los miembros de esta Comisión así como a la población, que de no conocerlo puede generar confusiones innecesarias, son la diferencia entre el alcohol en boca y en sangre, es decir el que esta circulando en el organismo humano.

Esta diferencia fue claramente explicada por el Presidente de la UNASEV a la Comisión Especial de Adicciones de nuestra Cámara, haciendo referencia a la experiencia efectuada con enólogos de nuestro país.

El relato desarrolla la experiencia llevada a cabo con enólogos en su trabajo cotidiano, donde se detectó la presencia del alcohol etílico en boca, es decir el alcohol no ingerido. Al principio la espirometría marcó 0,3 o 0,4 gramos por litro pero al minuto marcaba 0,1 gramo por litro y a los dos o tres minutos posteriores no reportaba resultado positivo. El alcohol en boca, queda "en la boca" y como el alcohol etílico es tan volátil desaparece inmediatamente.

Otro aspecto resaltado por el Presidente de la UNASEV refirió al tiempo de metabolización del alcohol ingerido, es decir el alcohol en sangre. Existe un tiempo de metabolización promedio de 0,1 gramo por litro por hora. Desde la UNASEV se recomienda que si una persona toma alcohol una noche, debe esperar por lo menos 12 horas para volver a conducir.

Es importante visualizar el cambio cultural progresivo que deviene de las medidas implementadas en nuestro país por las autoridades correspondientes y de la constatación de la importancia vital de prevenir y erradicar las consecuencias nocivas de la ingesta de alcohol en diferentes aspectos de la convivencia.

Las políticas de Estado y el acceso de la población a la información sobre las consecuencias de este flagelo en la sociedad generan a nivel nacional la "aceptación pública" del problema alcohol-conducción, arraigando en nuestra población una fuerte asociación que identifica a este binomio como un serio riesgo para la seguridad vial.

Puede afirmarse que existe una muy buena aceptación al descenso de la tasa de alcohol a 0 gramo por litro en nuestro país, como muestran los resultados del Barómetro de la Seguridad Vial, Tercera edición año 2014, aportado en el mensaje remitido por el Poder Ejecutivo.

En conclusión y en función de lo expresado esta Comisión plantea a este Cuerpo la conveniencia de aprobar el proyecto de ley en el que se establece la tasa 0 gramos por litro de alcohol para todos los conductores.

Sala de la Comisión, 9 de noviembre de 2015.

LUIS GALLO CANTERA
Miembro Informante
ÁLVARO DASTUGUE
SUSANA MONTANER
SUSANA PEREYRA
DANIEL RADÍO

Línea del pie de página
Montevideo, Uruguay. Poder Legislativo.