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COMISIÓN ESPECIAL SOBRE EL DERECHO A LA ALIMENTACIÓN

(Reunión del día 8 de diciembre de 2021)

(Asisten representantes del Observatorio del Derecho de la Alimentación)

SEÑOR PRESIDENTE (Armando Castaingdebat).- Habiendo número, está abierta la reunión.

                (Es la hora 15 y 6)

——De acuerdo con el primer punto del orden del día, corresponde recibir a una delegación del Observatorio del Derecho a la Alimentación, de la Escuela de Nutrición de la Universidad de la República, integrada por las licenciadas María Noel Acosta y Gabriela Fajardo, a quienes les damos la bienvenida, a los efectos de presentar el Sistema de vigilancia del derecho a la alimentación en niños, niñas y adolescentes de Uruguay, elaborado en el marco de un proyecto con el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social de México, que se estará implementando a partir de febrero de 2022.

                El segundo y último punto del orden del día refiere a recibir a una delegación de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO). Recordarán los señores legisladores en la última reunión encomendamos a la señora Gloria Canclini que elaborara una agenda de trabajo en conjunto con la FAO para el próximo año. Ahora vendrán a presentarla y tendremos la oportunidad de agradecer y saludar al señor Vicente Plata, quien dejará de ser el representante en Uruguay.

                Tienen la palabra las señoras licenciadas.

SEÑORA FAJARDO (Gabriela).- Buenas tardes. Muchas gracias.

                Soy docente del Departamento de Nutrición Poblacional de la Escuela de Nutrición, y mi compañera, María Noel Acosta, es profesora adjunta de los departamentos de Educación y Administración.

                En primer lugar, en nombre del Observatorio del Derecho a la Alimentación agradecemos este espacio. En la reunión pasada Luis Lobo hizo referencia a las actividades que estamos desarrollando.

                Este Observatorio se originó en 2017 integrándose al Observatorio del Derecho a la Alimentación de la Universidad de la República, que hasta ese momento estaba representado por la Facultad de Derecho.

                En línea con los objetivos del Observatorio del Derecho a la Alimentación de América Latina y el Caribe, como observatorio nos proponemos analizar, desde el enfoque de derechos, las políticas que se implementan y qué impacto tienen en el logro del derecho a la alimentación. En ese sentido, desarrollamos actividades de investigación, enseñanza y extensión en la temática.

                Otro de los objetivos con los que se implementan estos observatorios es el de lograr ser un referente en la materia.

                Si hablamos del derecho a la alimentación, reconociendo la indivisibilidad de los derechos, nosotros siempre hemos tratado de abordar las temáticas desde el enfoque multisectorial que ellas tienen y por eso siempre hemos trabajado en forma interinstitucional, tanto con organizaciones e instituciones a nivel nacional como a nivel internacional. En ese sentido, tenemos un trabajo mancomunado con el Instituto Nacional de Alimentación, con el Núcleo Interdisciplinario Alimentación y Bienestar, con el Ministerio de Salud Pública, con la FAO. Inclusive, últimamente ‑reconociendo lo que ha sido esta breve pero importante e intensa trayectoria‑ hemos asesorado a organizaciones a nivel internacional, lo que permitió que seamos reconocidos entre las ochenta universidades en América Latina y el Caribe que integramos el Observatorio del Derecho a la Alimentación.

                En línea con estos objetivos nosotros trabajamos con un enfoque de ciclo de vida y es por eso que nuestras acciones se han abocado a la infancia, pero también a los niños en edad escolar y a los adolescentes, generando insumos sobre la situación de inseguridad alimentaria en estas poblaciones. Y siguiendo con las otras etapas de la vida, a nivel de adultos hemos trabajado con personas privadas de libertad, inicialmente con mujeres privadas de libertad con sus hijos. Actualmente nos encontramos trabajando en la Unidad Nº 4 del ex‑Comcar, tratando de revisar la situación del derecho a la alimentación.

                Otro de los aspectos que el observatorio ha venido desarrollando ‑para el logro del derecho a la alimentación es necesaria una visión de sistemas alimentarios‑ son los entornos alimentarios que determinan esa situación alimentaria-nutricional. En esa línea también hemos colaborado con la ley de etiquetado frontal de alimentos, el seguimiento de la ley de alimentación escolar y también con los proyectos de entornos saludables y de derecho a la alimentación.

                El observatorio ve con mucha preocupación que exista información parcializada sobre los aspectos determinantes de este derecho. Por estos motivos, muchas veces no se logra una visión integral y acabada de la situación, habiendo situaciones en las que cuando emerge algún dato se genera una suerte de ruido, que luego se difumina y muchas veces no permite tomar acciones en forma oportuna para revertir algunas situaciones.

                En línea con esto, reconociendo que en el país existen problemas de malnutrición y de inseguridad alimentaria desde hace muchos años y que la pandemia vino a agudizar esas situaciones, también nos ha interesado indagar y describir cuáles son las acciones que no solo ha desarrollado el Estado, sino también la sociedad civil para que queden disponibles en general para la ciencia. Hay muchas acciones que muchas veces se desconocen: en 2018 nos presentamos al Fondo de Cooperación Uruguay‑México y nos aprobaron el proyecto, comenzando su implementación en 2019 con el Coneval (Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social), que es la contraparte en México.

                Estos proyectos del Fondo de Cooperación Uruguay-México, que son entre AUCI (Agencia Uruguaya de Cooperación Internacional) y Amexcid (Agencia Mexicana de Cooperación Internacional para el Desarrollo), apuntan a desarrollar las capacidades técnicas en el país, por lo que pensamos qué mejor que la Coneval para trasmitirnos todo lo que ha sido su experiencia en la vigilancia y monitoreo.

                El proyecto fue pensado desde la matriz de marco lógico y en el cual nos establecimos dos resultados: uno de ellos hacía referencia a esbozar este piloto, que estaríamos implementando a partir del 2022, y el otro sería una matriz de indicadores.

                La verdad es que el apoyo de la Coneval ha sido increíble porque no teníamos mucho contacto con ellos, pero desde un primer momento se mostraron muy abiertos al trabajo. Como objetivo para este Sistema de vigilancia del derecho a la alimentación en niños, niñas y adolescentes nos planteamos recabar esa información difusa que hay ‑ustedes lo pueden encontrar en el material que les hemos facilitado‑ y que muchas veces no se recoge con fines de alimentación y nutrición o para analizar la situación alimentario-nutricional. La intención es recopilar esa información, analizarla y difundirla en forma oportuna y permanente a quienes toman las decisiones en materia de política alimentaria.

                ¿Qué quiere decir esto? Que queremos trascender el mero acopio de datos. Nuestra misión es dar una visión integral a esos datos y adjuntar un análisis a esa información. Si hablamos de que el derecho a la alimentación es multisectorial e institucional debemos saber que las fuentes de datos de las que nos pensamos valer provienen de múltiples orígenes y que no vamos a desconocer lo que ya se produce. Vamos a valernos de lo que se produce a nivel de sistemas de información que existen en el país, de información de encuestas y de información de registros administrativos. Todo esto los señores legisladores lo tienen en detalle en el material que entregamos.

                ¿Cuál fue el criterio para seleccionar estas fuentes de información? Ese fue otro desafío al que nos enfrentamos, porque debíamos saber con qué periodicidad se producen esos datos, cuán accesibles están y cómo podríamos tener esa información en forma oportuna sin tener que pasar por todo el proceso de elaboración de un informe, por ejemplo.

                Ahí tenemos un problema ‑después vamos a hacer referencia a los indicadores‑ y es que no podemos establecer un tiempo específico en el que se producen muchas de esas fuentes. Por ejemplo, hablamos de la encuesta de salud adolescente, que estaría establecida que se haga cada diez años, pero a veces transcurre mucho más tiempo y no tenemos esos datos.

                En cuanto a las fuentes de información, hacíamos referencia a esto. Respecto a los indicadores, obviamente, para poder establecerlos tuvimos que generar un marco conceptual de referencia; como dijimos, partíamos del derecho a la alimentación, pero como corolario veíamos el logro de la seguridad alimentaria en la población. Como ustedes saben, cuando hablamos de seguridad alimentaria nos referimos a una serie de determinantes que es necesario tener en cuenta. Y allí nosotros nos vamos a focalizar en el monitoreo de la disponibilidad de alimentos; en el acceso a los alimentos no solo a nivel físico, sino también económico y social; al consumo de alimentos en los niños, niñas y adolescentes y a la utilización biológica de los alimentos. También nos vamos a enfocar en la situación de inseguridad alimentaria.

                ¿Por qué ustedes van a ver en la documentación que nos limitamos a una serie de elementos que determinan estos aspectos? Por lo que les comentaba hoy, por la carencia de información y que en ciertos aspectos para nosotros sería muy importante que se pudiera generar información en el futuro.

                También es un objetivo de este sistema de vigilancia visibilizar las necesidades de información que existen que, lamentablemente, hoy no contamos con las fuentes oficiales. Es cierto que se generan muchos estudios parciales, pero no contamos con información oficial.

                Allí ustedes encontrarán que cada indicador ha sido seleccionado, básicamente, atendiendo a estos criterios y a la disponibilidad de información, y se van a encontrar con una ficha, que va a estar disponible y que se irá actualizando en la página del Observatorio del Derecho a la Alimentación.

                ¿Cómo pretendemos transformar esos datos en información? Tenemos la intención de que esos datos, que van a provenir de diferentes fuentes, se actualicen de forma automática en esta sostenibilidad del proyecto. En un futuro esperamos poder diseñar un software que tome los datos desde las fuentes y los traiga al observatorio. Luego se van a generar georreferenciaciones; queremos trascender la tradicional visión a nivel nacional y departamental, pudiendo llegar a mayores niveles de desagregación, incluso municipal, especificando características y situaciones por edad y sexo.

                Esas bases de datos y el software con que se procesan van a quedar disponibles para que quien quiera reproducir la información o desee hacer algunos comentarios al respecto. Esto es algo muy importante que nos ha destacado la Coneval, es decir, establecer con claridad cuáles son todos los procesos que se desarrollan.

                En esta disponibilidad de información ‑un poco condicionados por eso de que los datos a veces están y otras veces no, y que no podemos dar mucha garantía de cuándo se producen algunos de ellos‑ pensamos elaborar documentos, que van desde fichas técnicas más sencillas, de acceso general. Si bien este observatorio tiene como objetivo los tomadores de decisión en materia de política alimentaria, creemos que son temas de interés social que afortunadamente se están colocando en la agenda no solo política, sino también social, que deben ser comprensibles por cualquier poblador que quiera conocer de la situación.

                Entonces, además de los informes técnicos, se van a adjuntar fichas, infografías e, incluso, notas de prensa paras dar cuenta de las novedades en materia de derecho a la alimentación.

                Finalmente, quiero aclarar que en fechas especiales, como siempre sucede, esperamos elaborar reportes sobre la situación del derecho a la alimentación en niños, niñas y adolescentes.

                Quizá ustedes se estén preguntando por qué estamos acá. En primer lugar, para poner el observatorio a disposición. Como ha dicho Luis Lobo, como académicos independientes creemos que podemos contribuir desde nuestro lugar. A su vez, reconocemos que las problemáticas existen desde hace un tiempo, sabemos los procesos que se han desarrollado y podemos contribuir con el Frente Parlamentario contra el Hambre, como es el fin de los observatorios.

                Necesitaríamos colaboración para poder acceder a los datos que existen y en generar voluntades para que se creen y se produzcan otros datos con una periodicidad adecuada.

SEÑORA ETCHEVERRY LIMA (Lucía).- Bienvenidas.

                Tú planteabas dos cuestiones. Una de ellas sería acceder a los datos existentes, que imagino que ya estarán haciendo las coordinaciones ¿Qué datos serían los que hoy no se generan y que serían imprescindibles de acuerdo con lo que plantearon?

SEÑOR SÁNCHEZ (Alejandro).- Primero que nada agradecer la información y el esfuerzo que están haciendo para crear un sistema que creo será de mucha utilidad para el Estado en su conjunto y para las todas las organizaciones. Me parece que eso es clave.

                También es pertinente que se construya desde un lugar de la evidencia científica y que no se tomen indicadores aislados, como ustedes contaban recién, que en algunas épocas, en algunos días, se toma un dato por allá perdido y se arma todo un debate político en el país acerca de determinadas cuestiones, que más que sensibilizar sobre el problema que tenemos y ponernos a trabajar se termina en disputas que después no tienen efectos concretos.  Me parece que hay que saludar ese esfuerzo.

                Veo que en el observatorio hay muchas instituciones públicas involucradas ‑diría que todos las que tendrían que estar están‑, pero no hay participación de la sociedad civil, cuando en realidad hay gente de la sociedad civil que trabaja en estos temas y que también pude tener información relevante.

                Quisiera saber si en este proceso de construcción del observatorio han pensado en tener algunas instancias con la sociedad civil, que creo que es relevante ‑reitero‑, pues muchas veces manejan información, están en el territorio y tienen determinadas cuestiones que de alguna manera pueden brindar datos interesantes. De hecho hay varias organizaciones que trabajan con mucho esfuerzo y que han construido o han intentado construir datos en el Uruguay sobre estos temas.

                Concretamente, quiero saber si en el marco del observatorio tienen pensado alguna instancia en el que la sociedad civil también pueda participar como un actor más, tanto en la elaboración de datos o indicadores como en instancias de consultas y elaboración de políticas.

SEÑORA FAJARDO (Gabriela).- Con respecto a la falta de información podemos decir que en cada uno de los aspectos determinantes de la seguridad alimentaria hay carencia de información. Por ejemplo, tenemos datos sobre la disponibilidad de alimentos a nivel nacional, pero quizás a nivel departamental o local es muy difícil acceder a esa información. Esto va ligado al acceso económico a los alimentos. En este momento a nivel de la Escuela de Nutrición nos encontramos diseñando una canasta básica con enfoque nutricional, y para calcular el costo de esa canasta básica muchas veces nos tenemos que manejar con precios de las grandes superficies, porque no tenemos el acceso a la información a los pequeños comercios, que sabemos que muchas veces varía. Eso en cuanto a disponibilidad.

                También se carece de información respecto al acceso físico. Donde hay un gran vacío es en el consumo de alimentos. Hay grupos poblacionales de los que tenemos información, sobre todo los en niños, y tenemos algunos datos sobre los adolescentes, pero en los adultos y adultos mayores la información es prácticamente carente.

                Entonces, sobre el consumo de alimentos tenemos un gran vacío. También lo tenemos sobre qué tipos de alimentos. Ustedes saben que hoy están muy en el tapete los productos ultraprocesados. Para nosotros sería fundamental conocer el consumo de ese tipo de alimentos, pero no contamos con la información. Quizás pequeños agregados en las encuestas que ya se realizan podrían aportarnos esa información o posibilitarnos acceder a registros que hoy no tenemos. Esto sería muy importante.

                Si hablamos de vacío, seguimos incrementando el vacío de información sobre el estado nutricional y la seguridad alimentaria. Ustedes saben que en el último tiempo han surgido datos de la situación de seguridad alimentaria a través de la FAO, pero no tenemos datos producidos a nivel nacional. Algunos de estos datos de la FAO son estimaciones; sí tenemos datos sobre la situación alimentaría en niños y adolescentes por estudios parciales, pero a nivel poblacional no; tampoco tenemos datos sobre los adultos y los adultos mayores.

                Tenemos datos sobre problemas de malnutrición por déficit ‑anemia‑ en los niños, pero hay otros grupos poblacionales, como las mujeres embarazadas o personas con otras patologías sobre las que no conocemos realmente la dimensión.

                Por lo tanto, vacíos hay unos cuantos, pero llegar a implementar una encuesta nacional de nutrición sería un aporte fundamental a nuestro desempeño como profesionales y para generar insumos a efectos de desarrollar políticas que contemplen la situación, pensando un poco en el impacto que tiene la malnutrición en el presente y en el futuro.

                En cuanto a la otra consulta quiero destacar que nos manejamos con la información disponible y pública, pero no nos negamos a incluir información siempre que cumpla con estos criterios de calidad: cómo se obtiene el dato y con qué periodicidad se puede sostener. De hecho, para nosotros la sociedad civil es muy importante en estos procesos e hicimos especial hincapié en visibilizar su rol en el contexto de la pandemia. Por lo tanto, si existe, para nosotros sería importante tenerlo en cuenta.

SEÑOR PRESIDENTE.- ¿Hay algún trabajo coordinado con el Instituto Nacional de Estadística en lo que tiene que ver con la metodología y el trabajo que ellos llevan adelante?

SEÑORA FAJARDO (Gabriela).- En esta ronda de presentación del Sistema de vigilancia, desde la agencia de monitoreo se nos sugirió contactar al Instituto Nacional de Estadística. Esa es una de las próximas visitas que vamos a hacer. En vez de realizar una presentación masiva optamos por ir hacia los actores directamente involucrados. A sugerencia de Odizzio próximamente vamos a estar contactándonos con el INE.

SEÑORA ETCHEVERRY LIMA (Lucía).- En cuanto a lo que se planteaba de la sociedad civil, en el año 1994 el Banco Mundial y otro organismo que en este momento no recuerdo cuál es financiaron una investigación bien interesante a nivel de niños. Primero se hizo una encuesta y, además, al azar hicieron relevamientos en distintas escuelas del área metropolitana; era una muestra representativa. Eso dio resultados impresionantes, sobre todo desde el punto de vista de cómo la gurisada compensaba peso, talla y edad de acuerdo con el desarrollo cognitivo y con las carencias que había.

                Como señalaba el senador Sánchez, esto es un insumo imprescindible para adoptar políticas alineadas a superar carencias bien complejas, sobre todo en los niños.

SEÑORA FAJARDO (Gabriela).- A veces nos quedamos con los datos del estado nutricional. Pero ¿qué está pasando? Hay información, contamos con una guía alimentaria muy actualizada, hay un cambio importante a nivel regional en cuanto a la visión, pero no se logran ciertos cambios. Entonces, debemos trascender el estado nutricional e ir profundizando en esos determinantes para que nos den elementos para realmente comprender por qué se está produciendo lo que se produce o por qué estamos en la situación que estamos.

                (Ingresa a sala una delegación de la FAO)

SEÑOR PRESIDENTE.- Les pedimos a la delegación del Observatorio que se quede, así le damos continuidad al tema.

                La Comisión da la bienvenida a una delegación de la FAO, integrada por el oficial a cargo de la representación, señor Vicente Plata; el coordinador nacional del proyecto, señor Sebastián Viroga y la asesora Gloria Canclini, que tiene una "pata" en cada lado.

                Tal vez invirtamos el orden y lo que íbamos a hacer al final lo hagamos ahora, porque algunos compañeros legisladores se deben retirar.

                La señora Gloria Canclini va a presentar la tentativa agenda de trabajo para el año próximo.

                La señora diputada Cristina Lustemberg había planteado la posibilidad de acceder al estudio que encargó el Poder Ejecutivo en cuanto a seguridad alimentaria. Yo me comuniqué con Ignacio Buffa, quien iba a venir, pero tuvo una pequeña intervención el fin de semana; recién hablé con él y quedamos en que va a concurrir a la primera reunión del año que viene. No hay ningún problema en acceder a ese trabajo.

                La parte final de hoy era aprovechar la presencia de Vicente para agradecerle ‑me animo a hablar en nombre de todos los compañeros‑ la colaboración permanente de la FAO con el Parlamento y con los gobiernos de turno. Y digo con los gobiernos de turno porque a mí me tocó vivirlo ni bien comenzada la pandemia. Creo que uno de los primeros que se arrimaron a dar una mano fue la FAO, en un escenario que tenía muchas más incertidumbres que certezas. Después se podrán sacar las conclusiones y evaluaciones de los trabajos hechos en conjunto.

                Esa ha sido una constante de la FAO con este país.

                A Vicente le toca dejar la representación, pero no quiere decir que se retire del todo. Sé que él va a seguir dando una mano en estos temas, que más que interesarle les tiene mucho cariño y los ve con preocupación.

                La idea es simplemente agradecerte en nombre de esta Comisión y de esta Casa por colaborar con las diferentes comisiones y gobiernos. Si bien deseamos que puedas disfrutar del retiro y de esa "semijubilación", sé que vamos a seguir requiriendo de tus conocimientos.

SEÑORA CANCLINI (Gloria).- Buenas tardes a todos y a todas.

                De acuerdo con lo que hablamos en la última reunión de esta Comisión y teniendo en cuenta la versión taquigráfica, se tomaron los temas generales que se habían conversado. Nos pareció interesante proponer en principio un objetivo común a esta Comisión para que nos pueda orientar y generar un rumbo.

                El objetivo estratégico de la Comisión Especial sobre el Derecho a la Alimentación de la Asamblea General para el período 2021-2025, en el marco de los objetivos 2030, es impulsar iniciativas legislativas y articulaciones con las comisiones parlamentarias afines a las temáticas, con los gobiernos locales y con actores de la sociedad civil a fin de promover mejor producción, mejor nutrición, mejor ambiente y mejor vida.

                Este objetivo se inscribe en la estrategia habitual de este Parlamento y, a su vez, en la necesidad de que puertas afuera del Parlamento también involucremos a otros actores en un tema tan especial como este. ¡Qué mejor que los gobiernos locales, los municipios, la sociedad civil y los productores! Justamente, vengo de una reunión en la que me contacté con algunos actores que están trabajando en instituciones del Estado y en estas áreas que se proponen como agenda, que podrían ser parte del itinerario de esta Comisión si así lo disponen.

                Para la agenda temática del 2022 propusimos temas concretos para lograr a fin del año un resultado concreto. La idea es promover la aprobación del proyecto de ley sobre el derecho a la alimentación, seguridad alimentaria y nutricional. Como dijimos en la reunión pasada hay proyectos que se retiraron del archivo, hay otros que tienen media sanción, y también está el que pidió la secretaría estratégica y que luego lo derivó al Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca.

                El otro tema refiere a la prevención del sobrepeso y la obesidad. Esto implica transformar el ambiente obesogénico. Aquí proponemos generar insumos para elaborar una propuesta de proyectos de ley sobre etiquetado frontal de alimentos, en el sentido de que el decreto que actualmente existe pueda transformarse en ley para dar mayor firmeza y sostenibilidad a esta política pública.

                A su vez, proponemos generar evidencia para la elaboración de proyectos de ley sobre pérdidas y desperdicios de alimentos. Ya hubo un proyecto de minuta de comunicación, que creo que fue al Ministerio de Economía y Finanzas. La FAO ha trabajado muchos estos temas con organismos del Estado, por lo que nos puede proveer de muy buenos insumos el apoyo que nos pueda brindar.

                Luego tomamos el tema de la agricultura familiar y compras públicas que, si mal no recuerdo, es la Ley Nº 19.292. Allí se declara de interés general la producción familiar agropecuaria y la pesca artesanal. Yo lo propuse aquí porque luego de aprobada la ley se hizo un monitoreo para ver cuáles eran los obstáculos que impedían el avance. Sé que se viene avanzando en eso.

                Entonces, como estrategia de nuestro Parlamento, que ha demostrado madurez en muchos aspectos, nos parece interesante no solo elaborar las leyes, sino también ver cómo están funcionando y si es necesario ajustarlas. Nos parece que esto también puede ser interesante.

                Finalmente, me remito la Ley Nº 19.717, que tiene que ver con el fomento de la producción de bases agroecológicas. Sé que el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca está a punto de presentar un plan nacional sobre agroecología. Sería muy importante ver en qué está eso y cómo se puede contribuir a su implementación.

                Proponemos considerar una solicitud de asesoramiento y apoyo técnico a la FAO y a otros organismos pertinentes como Unicef (Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia) o UNFPA (Fondo de Población de las Naciones Unidas) para algunos otros temas.

                Asimismo, se sugiere invitar al Ministerio de Desarrollo Social, en especial al director del INDA (Instituto Nacional de Alimentación), para informar sobre las acciones realizadas en el marco de la emergencia sanitaria.

                En estas propuestas agregué algunos link y materiales de referencia que seguramente la comisión ya habrá provisto de información a ustedes.

                Esto es lo que propusimos. Lo dejo en sus manos.

                Nada más.

SEÑOR AITA (Ubaldo).- Creo que el planteo recoge lo conversado en la reunión.

                Teniendo en cuenta la presentación del observatorio y la referencia a los problemas de acceso económico, social y físico de la alimentación, creo que en el planteo deberíamos incorporar de manera más contundente estos aspectos como una cuestión relevante en el cumplimiento del derecho a la alimentación.

                Además, hay que tener en cuenta ‑aquí se marca‑ que nosotros vamos a trabajar en este proyecto sobre Derecho a la Alimentación, Seguridad Alimentaria y Nutricional de la Población. En ese sentido, el artículo 2° del proyecto ‑que fue aprobado por la Cámara de Representantes‑ refiere al objetivo de la ley, y el literal c) del artículo 2° promueve establecer: "c) Condiciones que favorezcan el acceso físico y económico en todo momento a la alimentación adecuada o a medios para obtenerla".

                Creo que deberíamos ‑nuevamente reconociendo el trabajo y el aporte que se hace‑ establecer de manera más contundente como línea de trabajo aspectos sobre el acceso económico y social.

                Carezco de información acerca de si existe en el Uruguay lo que se entiende como problemas físicos para el acceso, pero, evidentemente ‑y en particular la pandemia lo estableció de manera clara‑, hay problemas de acceso económico y social. Inclusive ‑esto lo afirmo desde la posibilidad hasta del error, porque estas cifras estuvieron en cuestión‑, hubo información de carácter público, un comunicado de la Escuela de Nutrición y del Observatorio del Derecho a la Alimentación en el que se decía que el 6,4% de la población de Uruguay tiene inseguridad alimentaria grave.

                Más allá del dato concreto, que podrá variar o no, el problema existe, hay inseguridad alimentaria moderada y, por lo tanto, me parece que el eje del trabajo debería ser en términos de acceso económico y social a la alimentación, y si hubiera dificultades en torno al acceso físico creo que debería incorporarse de manera clara.

                También creo que están planteados aquí los temas de la distribución y los circuitos cortos de distribución; hay trabajos del INIA al respecto. Eso también es interesante en lo que tiene que ver con el acceso físico. Entonces, reitero que me parece que sería bueno que quedara establecido como una línea de trabajo.

SEÑORA CANCLINI (Gloria).- Quiero hacer una aclaración con respecto a lo que sostiene el legislador.

                Nosotros hemos trabajado, inclusive, con el Observatorio del Derecho a la Alimentación, en la elaboración de ese proyecto de ley y también en el que está ahora en órbita del Poder Ejecutivo, siempre con apoyo de la FAO y supervisado por los servicios técnicos y jurídicos de la FAO.

                El apoyo de la FAO en tema del acceso a la alimentación es muy importante, porque va de la mano de muchos mecanismos que tienen que ver, por ejemplo, con la comercialización en base a trabajar la producción local. Esto lo hablamos con el senador Sánchez en la reunión pasada. Allí tendrían posibilidad de acceder a alimentos sanos, frescos y con un impacto muy benéfico en el medio ambiente, porque se evitaría el traslado, el transporte.

                En ese proyecto que está a consideración del Poder Ejecutivo también se abordan varias cosas. Por ejemplo, hay un capítulo que tiene que ver con la exigibilidad del derecho a la alimentación, que es un aspecto muy importante, porque si yo tengo un derecho, pero no puedo reclamarlo ni exigir, es como que no existiera.

                Además, se propone una institucionalidad horizontal en la que participan todos los organismos del Estado que tienen que ver con esa garantía de acceso, porque es social, es económico, es vivienda, es saneamiento, es educación, es trabajo. Es decir, hay una transversalidad de instituciones. Y si bien se recomienda una secretaría técnica, también se recomienda un sistema de monitoreo y evaluación desde el principio, porque política pública que no se monitorea ni evalúa no se pude ponderar para saber si está siendo exitosa o no. Por eso quería hacer esa aclaración.

                Gracias.

SEÑOR RODRÍGUEZ (Juan Martín).- Sin ánimo de entrar en debate, y mucho menos con la delegación presente, pero en función de la intervención del diputado preopinante, no me parecería justo no hacer referencia a un debate que se dio semanas atrás en la Junta Departamental de Montevideo, precisamente, por aseveraciones a las cuales el diputado se refiere.

                Las autoridades de la Intendencia de Montevideo reconocieron que las expresiones que habían surgido públicamente algunas semanas antes, no eran ciertas. Sí se dieron precisiones en cuanto a los conceptos, pero me parece que no sería honesto de nuestra parte omitir las referencias de un debate político en cuanto a afirmaciones que se hicieron, tal vez desde un desconocimiento técnico por parte de ciertas autoridades ‑no vamos a atribuir mala intención‑, que luego fueron debidamente corregidas, reconocidas y expresadas en el ámbito de la Junta Departamental de Montevideo.

                Muchas gracias.

SEÑOR DA SILVA (Sebastián).- Yo no pude concurrir a la reunión anterior ‑vio mi suplente‑, cuando se estaba armando la agenda.

                Quiero hacer una propuesta concreta que tiene mucho que ver con parte de lo que acá se está hablando. Esta comisión debería de ir un mediodía a la Unidad Agroalimentaria Metropolitana; cualquier día, elíjalo usted presidente. Cuando uno sale de la UAM puede constatar las decenas de toneladas de alimentos que se tiran por día. Yo lo digo como productor.

                El sistema de comercialización de la UAM es un ejemplo perfecto de cosas que nosotros tenemos que mejorar. Son alimentos que están bien; algunos están un poco más verdes, otros son chiquitos y otros son grandes. A modo de propuesta me gustaría que la comisión fuera al lugar donde pasan las cosas.

                La cantidad de frutas y verduras que se tira por día en este país es algo vergonzoso. Se tiran, no por culpa de alguien, sino porque el mercado no tolera la manzana de tal o cual tipo. Yo creo que nosotros, como comisión, deberíamos ir ahí para constatar, para ver lo que por lo pronto uno lo ha visto en varias circunstancias, porque sino seguimos con algunas palabras rimbombantes y no vemos la realidad. Por eso, a modo de propuesta, creo que el año que viene ‑elija el día, al azar y sin avisar‑ deberíamos ir al mediodía y ver la cantidad de toneladas de zapallitos, de zapallos cabutiá, de acelgas, y de lechugas que se tiran por día, cuando en realidad podrían estar en manos de esos gurises que acá nos descerebramos mirando que tienen problemas nutricionales; de repente tenemos la solución al alcance de la mano.

SEÑOR PRESIDENTE.- Señor legislador Da Silva: dentro de la agenda está avanzar en la ley de desperdicios de alimentos. Tomo la sugerencia; me parece bien.

SEÑOR AITA (Ubaldo).- Creo que el señor diputado Rodríguez conoce mi proceder y no tengo ningún ánimo de instalar una polémica; inclusive, creo que por cuestiones de procedimiento no deberíamos establecerla.

                En mi intervención dije que más allá de la polémica que había generado esa afirmación ‑que la recojo de un informe a la opinión pública de la Escuela de Nutrición y del Observatorio del Derecho a la Alimentación de la Universidad de la República‑, estoy convencido de que el problema existe y reclamaba que se hiciera énfasis en ese enfoque del acceso económico y social a los alimentos como eje de trabajo, más allá de reconocer una realidad como la que el senador Da Silva afirmaba.

                Reitero que reclamaba, como eje de trabajo, que se hiciera énfasis en eso.

                Juan me conoce y no tengo ningún interés en violentar términos de cortesía parlamentaria. Cuando hay invitados, no se polemiza porque, al menos para mí, eso es una norma. Así que, Juan, lo seguimos después si querés.

SEÑOR LARZÁBAL NEVES (Nelson).- Es un gusto recibir a las dos delegaciones; a Gloria, a Vicente, que sabemos que recibirlo hoy es despedirnos, y a la delegación del Observatorio del Derecho a la Alimentación.

                Para reafirmar simplemente las palabras del señor senador Da Silva, creo que una cosa bien cierta es que en Uruguay no faltan alimentos. La cuestión ‑algo en lo que yo insistía el otro día‑ es la accesibilidad o cómo una parte de la población no está pudiendo acceder a esas frutas, verduras y otra cantidad de alimentos que son necesarios para la vida, que en su gran proporción son mucho más sanos que lo que le llega a una gran parte de nuestra población.

                Estamos seguros de que el problema no es la cantidad de alimentos disponibles que tiene el país ‑en eso creo que somos soberanos‑, sino la distribución de esos alimentos y cómo se accede a ellos por parte de la población. Eso es lo que está faltando en este momento, es decir, encontrar la forma para que la gente cuente con los recursos para comprar esos alimentos o les lleguen de alguna otra forma, porque son necesarios para tener una alimentación adecuada.

                Gracias, señor presidente.

SEÑOR PRESIDENTE.- A la hora 16 tenemos sesión y le queremos dejar los últimos minutos a Vicente para que se pueda despedir.

                No ha habido objeciones, salvo alguna sugerencia de hacer énfasis en algún punto. Tomaríamos como válida la agenda presentada por Gloria y el grupo de trabajo como agenda de trabajo de esta comisión para los años que quedan por delante.

                Es de recibo la sugerencia del señor senador Da Silva. Yo creo que más que visitar tal vez sería bueno sesionar un día en la UAM, que no la conozco. Sería una buena señal hacia afuera de que nos preocupamos, no por la UAM, sino por la realidad de los alimentos. O sea que la agenda la dejaríamos por ahí.

                Para la primera reunión ya tendríamos agendado a Ignacio Buffa, quien presentaría el informe.

SEÑORA DELLA VENTURA (Amanda).- Hace unas tres semanas visité por primera vez la UAM, que también me impactó mucho recorrerla, no por ese tema ‑porque no era mediodía; eran las diez de la mañana‑, sino porque es muy importante.

                Quería ante ustedes disculparme, porque el resto de la comisión creo que tiene conocimiento de que hay un problema de horarios. A las 14 y 30 yo tengo la Comisión de Población, Desarrollo e Inclusión del Senado, entonces lamentablemente no pude escucharlos, pero voy a leer la versión taquigráfica.

                Gracias.

SEÑOR PLATA (Vicente).- Como siempre les digo, es un honor estar en este Cuerpo.

                En primer lugar, debo decir que realmente la FAO me ha permitido ver que lo que ustedes hacen es excepcional y resaltable. Son legisladores de diferentes partidos. Nelson lo sabe bien, porque ha trabajado mucho con la FAO, ha visto esta experiencia en otros países y sabe que esta es resaltable. Ustedes son legisladores de diversos partidos que están preocupados por el mismo tema y que acá pueden trabajar diferentes temas. ¡Felicitaciones, señores! Deben estar muy orgullosos del trabajo que hacen.

                En segundo término, me retiro, pero queda en mi lugar Sebastián Viroga, un colega con extensa experiencia en la FAO, que los va a estar apoyando a cargo de la representación.

                En tercer lugar, ¡felicitaciones por esta propuesta de trabajo! Entiendo que son al menos tres tareas: una de ellas es promover la aprobación del proyecto de ley sobre el derecho a la alimentación, yo diría con especial atención en acceso, que ya lo tiene, pero me parece pertinente la aclaración.

                La segunda es apoyar la prevención del sobrepeso y la obesidad generando insumos para elaborar una propuesta de ley sobre etiquetado frontal de alimentos.

                Y la tercera es generar evidencia para la elaboración de un proyecto de ley sobre pérdida de desperdicio de alimentos, que entiendo que sería en el 2023. En el 2022 se generaría evidencia y se trabajaría durante el 2023 para apoyarlos a generar el proyecto de ley.

                No me queda claro qué expectativa tienen para tratar el tema de agricultura familiar y compras públicas, y me permito la licencia de sugerirles que fuese evaluar y sugerir mejoras, porque en eso también este Cuerpo es muy bueno en querer encarar la evaluación y las mejoras de las normativas que le interesan.

                ¡Felicitaciones a vuestro trabajo!

                Gracias.

SEÑOR PRESIDENTE.- Gracias, Vicente.

                Quedó redactado así, pero en la línea de lo que tú decís fue lo que se habló aquí. O sea, las compras públicas ya están funcionando; lo que hay que tratar de hacer es agilizar el sistema, lo mismo ocurre con la agricultura familiar, y estuvimos dando algunos ejemplos.

SEÑOR VIROGA (Sebastián).- Buenas tardes.

                Simplemente quiero ponerme a la orden. Para mí es un placer también ‑como expresaba Vicente‑ y es un orgullo poder servir al país y a una organización como la FAO. Yo también soy ingeniero agrónomo de profesión, o sea que venimos de la misma Casa con Vicente, pero cuenten conmigo y cuenten con toda la representación de Uruguay en la FAO para continuar con este apoyo. Vicente nos deja una tarea desafiante, con muchas semillas sembradas, pero que tenemos el grato gusto de encarar hacia el futuro.

                Muchas gracias.

SEÑOR MENÉNDEZ (Rafael).- Trayendo a colación lo que he manifestado hoy en las comisión de Ganadería y de Medioambiente, también quería hacer énfasis, cuando se habla de los desperdicios de alimentos, al grave conflicto que tuvo la industria frigorífica en estos días pasados, donde si bien no se perdieron alimentos ‑porque se considera alimento una vez que el animal es faenado‑, significa la pérdida de muchísimos kilos de materia prima, y eso es pérdida para el país y para la ciudadanía en general. Quería dejar constancia de eso.

                Habrá que legislar al respecto, habrá que tratar de que estas cosas no sucedan, porque más allá de lo que significan los problemas de bienestar animal, también son pérdidas para el país en cuanto a la producción de alimentos.

                Gracias.

SEÑOR PRESIDENTE.-. Muchas gracias por acompañarnos.

                Se levanta la reunión.

                (Es la hora 16)

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Montevideo, Uruguay. Poder Legislativo.