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Nº 333 - TOMO 422 - 15 DE JUNIO DE 2004

REPUBLICA ORIENTAL DEL URUGUAY

DIARIO DE SESIONES

DE LA

CAMARA DE SENADORES

QUINTO PERIODO ORDINARIO DE LA XLV LEGISLATURA

21ª SESION ORDINARIA

PRESIDE EL SEÑOR LUIS HIERRO LOPEZ Presidente

ACTUAN EN SECRETARIA LOS TITULARES SEÑOR MARIO FARACHIO, ARQUITECTO HUGO RODRIGUEZ FILIPPINI Y LA PROSECRETARIA SEÑORA EMMA ABDALA

S U M A R I O

1) Texto de la citación

2) Asistencia

3) Asuntos entrados

4) Señor Presidente de la República, doctor Jorge Batlle Ibáñez. Solicitud de autorización para ausentarse del territorio nacional

- Nota del señor Presidente de la República solicitando la autorización prescrita en el artículo 170 de la Constitución de la República para ausentarse del territorio nacional.

- Concedida.

5, 7 y 9) Solicitudes de licencia

- Las formulan los señores Senadores Millor, Riesgo, Xavier y Larrañaga.

- Concedidas.

6, 8 y 10) Integración del Cuerpo

- Las presentan el señor Senador Dini, el señor  Falaveni, la señora Riccetto, el escribano Stirling, el doctor Bustos, los señores Notaro y Hackenbruch y la doctora Piñeyrúa comunicando que por esta vez no aceptan la convocatoria de que han sido objeto.

11) Acordada de la Suprema Corte de Justicia

- Manifestaciones del señor Senador Korzeniak.

- Por moción del propio señor Senador, el Senado resuelve enviar la versión taquigráfica de lo expresado en Sala a la Suprema Corte de Justicia, incluyendo también las manifestaciones del señor Senador Pereyra sobre el mismo tema.

12 y 16) Derechos y obligaciones de los pacientes

- Proyecto de ley por el que se regulan los mismos con respecto a los profesionales de la salud.

- Por moción del señor Senador Cid, el Senado resuelve postergar la consideración de este tema hasta la primera sesión ordinaria del mes de julio.

13) Numerales segundo y tercero del Orden del Día. Postergación

- El Senado resuelve postergar la consideración de estos temas.

14) Ciudadanos uruguayos en el exterior

- Proyecto de ley por el que se establecen normas que regulan el ejercicio del derecho al sufragio.

- En consideración. Se vota negativamente.

15) Envases descartables

- Por moción del señor Senador Gargano, el Senado resuelve incluir este tema en el Orden del Día de la primera sesión ordinaria prevista para el día miércoles 16 de los corrientes.

17) Numerales sexto, séptimo y octavo del Orden del Día. Postergación

- Por moción del señor Senador Sanabria, el Senado resuelve postergar la consideración de estos temas hasta la primera sesión ordinaria del mes de julio.

18) Incompatibilidad del subsidio por enfermedad con otras prestaciones o retribuciones

- Proyecto de ley por el que se modifica el artículo 25 del Decreto Ley Nº 14407, de 22 de julio de 1975.

- En consideración. Sancionado. Se comunicará al Poder Ejecutivo.

19) Se levanta la sesión

- Por moción del señor Senador Gargano, el Senado resuelve levantar la sesión.

1) TEXTO DE LA CITACION

"Montevideo, 11 de junio de 2004.

La CAMARA DE SENADORES se reunirá en sesión ordinaria el próximo martes 15 de junio, a la hora 16, a fin de informarse de los asuntos entrados y considerar el siguiente

ORDEN DEL DIA

Discusión general y particular de los siguientes proyectos de ley:

1º) por el que se regulan los derechos y obligaciones de los pacientes con respecto a los profesionales de la salud.

Carp. Nº 514/01 - Rep. Nº 478/02

2º) por el que se aprueba el Tratado de Cooperación sobre Asistencia Jurídica Mutua en Materia Penal entre el Gobierno de la República Oriental del Uruguay y el Gobierno de los Estados Unidos Mexicanos, suscrito en Montevideo el 30 de junio de 1999.

Carp. Nº 1306/03 - Rep. N°797/04

3º) por el que se aprueba el Tratado de Extradición entre el Gobierno de la República Oriental del Uruguay y el Gobierno de los Estados Unidos Mexicanos, suscrito en la ciudad de México el 30 de octubre de 1996.

Carp. Nº 644/97 - Rep. N° 798/04

4º) por el que se dictan normas que regulan el ejercicio del derecho de voto de ciudadanos que residen en el exterior.

Carp. Nº 1164/03 - Rep. N°828/04

5º) por el que se modifica el artículo 25 del Decreto-Ley Nº 14.407, de 22 de julio de 1975, referido a la incompatibilidad del subsidio por enfermedad con otras prestaciones o retribuciones.

Carp. Nº 1296/03 - Rep. N°831/04

6º) por el que se autoriza la tramitación de pasividades ante el Banco de Previsión Social por parte de familiares de beneficiarios o por terceros.

Carp. Nº 1399/04 - Rep. N°832/04

7º) por el que se establecen condiciones para el régimen de acumulación de servicios a efectos de configurar causal de jubilación, retiro o pensión.

Carp. Nº 1400/04 - Rep. N°833/04

8º) por el que se determina el contenido y fundamentación de las resoluciones relativas a pasividades dictadas por el Banco de Previsión Social.

Carp. Nº 1408/04 - Rep. N°834/04

9º) por el que se modifica el artículo 17 de la Ley Nº 10.459, de 14 de diciembre de 1943, relacionado con multas aplicadas a empresas que participen de trabajos en obras públicas.

Carp. Nº 1366/04 - Rep. N°835/04

Mario Farachio Secretario - Arq. Hugo Rodríguez Filippini Secretario

2) ASISTENCIA

ASISTEN: los señores Senadores Arismendi, Astori, Atchugarry, Brause, Carvalho, Cid, Correa Freitas, Couriel, De Boismenu, Fernández Huidobro, Gallinal, Garat, García Costa, Gargano, Heber, Herrera, Korzeniak, López, Mujica, Nin Novoa, Núñez, Pereira, Pereyra, Pou, Rubio, Sanabria, Sanguinetti, Scarpa y Singer.

FALTAN: con licencia, los señores Senadores Larrañaga, Millor, Riesgo, Virgili y Xavier; y, con aviso, el señor Senador Fernández.

3) ASUNTOS ENTRADOS

SEÑOR PRESIDENTE.- Habiendo número, está abierta la sesión.

(Es la hora 16 y 32 minutos)

- Dese cuenta de los asuntos entrados.

(Se da de los siguientes:)

"Montevideo, 15 de junio de 2004.-

El señor Presidente de la República solicita la autorización prescrita en el artículo 170 de la Constitución de la República para ausentarse del país por más de 48 horas a partir del próximo 7 de julio de 2004 a efectos de asistir a la Reunión Cumbre del MERCOSUR que se celebrará en la ciudad de Buenos Aires, República Argentina, y a partir del próximo 9 de julio de 2004, con motivo de la visita oficial que realizará a la República de la India.

- REPARTASE. SE VA A VOTAR.

El Poder Ejecutivo remite mensaje solicitando venia para designar como Vicepresidente de las Primeras Líneas Uruguayas de Navegación Aérea (PLUNA) al doctor Gustavo César Rodríguez Tabó.

- POR DISPOSICION REGLAMENTARIA SE EFECTUO SU REPARTIDO. A LA COMISION DE ASUNTOS ADMINISTRATIVOS.

La Presidencia de la Asamblea General destina mensajes del Poder Ejecutivo a los que acompañan los siguientes proyectos de ley:

- por el que se aprueba el Convenio entre el Gobierno de la República Oriental del Uruguay y el Gobierno de la Federación de Rusia sobre Cooperación en la Lucha contra el Tráfico Ilícito y el Uso Indebido de Estupefacientes y Sustancias Psicotrópicas, hecho en Moscú el 2 de julio de 2002.

- por el que se aprueban el Acuerdo sobre Regulación Migratoria Interna de Ciudadanos del MERCOSUR y el Acuerdo sobre Regulación Migratoria Interna de los ciudadanos del MERCOSUR, Bolivia y Chile, hechos en la ciudad de Brasilia, República Federativa del Brasil, el 5 de diciembre de 2002.

- A LA COMISION DE ASUNTOS INTERNACIONALES.

El Ministerio de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente remite la información solicitada por:

- la señora Senadora Marina Arismendi, relacionada con el suministro de agua potable en la localidad de Portón de Fierro en Bella Unión, departamento de Artigas.

- OPORTUNAMENTE LE FUE ENTREGADA A LA SEÑORA SENADORA ARISMENDI.

- el señor Senador José Mujica, relacionada con los juicios que planteen reclamos pecuniarios contra el Banco Hipotecario del Uruguay.

- OPORTUNAMENTE LE FUE ENTREGADA AL SEÑOR SENADOR MUJICA.

La Cámara de Representantes remite aprobados los siguientes proyectos de ley:

- por el que se modifican disposiciones del Código Civil, del Código de Comercio y del Código General del Proceso referentes a prescripciones.

- A LA COMISION DE CONSTITUCION Y LEGISLACION.

- y por el que se establecen normas para el funcionamiento de la Unidad Reguladora de Servicios de Comunicaciones (URSEC) y se crea la Tasa de Control del Marco Regulatorio de Comunicaciones.

- A LA COMISION DE PRESUPUESTO.

La Comisión de Asuntos Administrativos eleva por vencimiento del plazo reglamentario la solicitud de venia del Poder Ejecutivo para destituir de su cargo a varios funcionarios del Ministerio de Economía y Finanzas.

- REPARTASE. POR DISPOSICION REGLAMENTARIA SE INCLUYE EN EL ORDEN DEL DIA DE LA PROXIMA SESION ORDINARIA.

La Junta Departamental de Flores remite:

- con destino a la Comisión de Hacienda la Resolución Nº 11558 referida a la creación de un Fondo de Administración de Activos Financieros (FAAP), para financiar fideicomisos.

- A LA COMISION DE HACIENDA.

- y con destino a la Comisión de Salud Pública, un fax adjuntando la versión taquigráfica de las expresiones del señor Representante Nacional Ramón Legnani referidas a la prolongación de la internación de pacientes con VIH en hospitales dependientes del Ministerio de Salud Pública.

- A LA COMISION DE SALUD PUBLICA.

La Junta Departamental de Soriano remite varias notas adjuntando las expresiones del señor Edil Roberto Sari Torres referidas:

- al amparo pensionario jubilatorio para la mujer

- y a la prospectiva sobre la energía y el agua como instrumentos de desarrollo.

- TENGANSE PRESENTES."

4) SEÑOR PRESIDENTE DE LA REPUBLICA, DOCTOR JORGE BATLLE IBAÑEZ. SOLICITUD DE AUTORIZACION PARA AUSENTARSE DEL TERRITORIO NACIONAL

SEÑOR PRESIDENTE.- Léase una nota llegada de la Presidencia de la República y de la cuál se dio cuenta durante la lectura de los asuntos entrados.

(Se lee:)

"Montevideo, 11 de junio de 2004.

Señor Presidente de la

Cámara de Senadores

Presente

Tengo el honor de dirigirme al señor Presidente a los efectos de solicitar la autorización prescrita por el artículo 170 de la Constitución de la República, en virtud de que me ausentaré del territorio nacional por más de cuarenta y ocho horas, a partir del 7 de julio de 2004 para asistir a la Reunión Cumbre del MERCOSUR en la ciudad de Buenos Aires, República Argentina, y a partir del 9 de julio de 2004 con motivo de la visita oficial que realizaré a la República de la India.

Saludo al Señor Presidente con mi más alta consideración.

JORGE BATLLE IBAÑEZ Presidente de la República".

SEÑOR PRESIDENTE.- Se va a votar si se concede la autorización solicitada.

(Se vota:)

- 17 en 17. Afirmativa. UNANIMIDAD.

5) SOLICITUD DE LICENCIA

SEÑOR PRESIDENTE.- Dese cuenta de una solicitud de licencia.

(Se da de la siguiente:)

"El señor Senador Millor solicita licencia por los días 15 y 16 de los corrientes".

- Léase.

(Se lee:)

"Montevideo, 15 de junio de 2004.

Sr. Presidente de la

Cámara de Senadores

Luis Hierro López

Presente.

De mi mayor consideración:

Por la presente solicito licencia para los días 15 y 16 de junio del presente año por motivos personales.

Sin otro particular le saluda atentamente.

Dr. Pablo Millor. Senador."

SEÑOR PRESIDENTE.- Se va a votar si se concede la licencia solicitada.

(Se vota:)

- 17 en 17. Afirmativa. UNANIMIDAD.

6) INTEGRACION DEL CUERPO

SEÑOR PRESIDENTE.- Dese cuenta de varias notas de desistimiento.

(Se da de las siguientes:)

"El escribano Guillermo Stirling, el doctor Raúl Bustos y los señores Juan Notaro y Tabaré Hackenbruch comunican que, por esta vez, no aceptan la convocatoria de que han sido objeto".

- Queda convocado el señor Senador Diver Fernández, quien ya ha prestado el juramento de estilo, por lo que, si se encontrare en Antesala, se le invita a pasar al Hemiciclo.

(Ingresa a Sala el señor Senador Fernández)

7) SOLICITUD DE LICENCIA

SEÑOR PRESIDENTE.- Dese cuenta de otra solicitud de licencia.

(Se da de la siguiente:)

"El señor Senador Riesgo solicita licencia los días 15 y 16 de los corrientes".

- Léase.

(Se lee:)

"Montevideo, 15 de junio de 2004

Señor Presidente

de la Cámara de Senadores

Luis Hierro López

Presente.

De mi consideración:

Por la presente solicito a Usted licencia los días 15 y 16 de los corrientes, por motivos personales y, en consecuencia, que se convoque a mi suplente respectivo.

Sin otro particular, saludo a Usted muy atentamente.

Walter Riesgo. Senador."

SEÑOR PRESIDENTE.- Se va a votar si se concede la licencia solicitada.

(Se vota:)

- 16 en 17. Afirmativa.

8) INTEGRACION DEL CUERPO

SEÑOR PRESIDENTE.- Dese cuenta de varias notas de desistimiento.

(Se da de la siguiente:)

"El señor Senador Luis Dini, el señor Numa Faliveni y la señora Filomena Riccetto comunican que, por esta vez, no aceptan la convocatoria de que han sido objeto".

- Queda convocado el señor Jorge Sanguinetti.

9) SOLICITUDES DE LICENCIA

SEÑOR PRESIDENTE.- Dese cuenta de otra solicitud de licencia.

(Se da de la siguiente:)

"La señora Senadora Xavier solicita licencia los días 15 y 16 de junio".

- Léase.

(Se lee:)

"Montevideo, 15 de junio de 2004.

Señor Presidente de la

Cámara de Senadores

Don Luis Hierro López

De mi mayor consideración:

Solicito al Senado de la República me conceda licencia por motivos personales los días 15 y 16 de junio. Agradezco asimismo se convoque a mi suplente, la Sra. Sara López.

Sin otro particular, saluda a usted atentamente,

Dra. Mónica Xavier. Senadora."

SEÑOR PRESIDENTE.- Se va a votar si se concede la licencia solicitada.

(Se vota:)

- 16 en 16. Afirmativa. UNANIMIDAD.

Queda convocada la señora Senadora Sara López, quien ya ha prestado el juramento de estilo, por lo que, si se encontrare en Antesala, se le invita a pasar al Hemiciclo.

(Ingresa a Sala la señora Senadora Sara López)

- Dese cuenta de otra solicitud de licencia.

(Se da de la siguiente:)

"El señor Senador Larrañaga solicita licencia los días 15 y 16 de los corrientes".

- Léase.

(Se lee:)

"Montevideo, junio 14 de 2004

Sr. Presidente de la

Cámara de Senadores

Luis Hierro López

Presente

De mi mayor consideración:

Por la presente solicito a Ud. licencia los días 15 y 16 de junio del corriente año, por motivos de índole personal.

Le saluda a Ud. muy atentamente.

Dr. Jorge W. Larrañaga. Senador."

SEÑOR PRESIDENTE.- Se va a votar si se concede la licencia solicitada.

(Se vota:)

-15 en 17. Afirmativa.

10) INTEGRACION DEL CUERPO

SEÑOR PRESIDENTE.- Dese cuenta de una nota de desistimiento.

(Se da de la siguiente:)

"La doctora Ana Lía Piñeyrúa comunica que, por esta vez, no acepta la convocatoria de que ha sido objeto".

- Queda convocado el señor Senador Ariel Pereira, quien ya ha prestado el juramento de estilo, por lo que, si se encontrare en Antesala, se le invita a pasar al Hemiciclo.

(Ingresa a Sala el señor Senador Pereira)

11) ACORDADA DE LA SUPREMA CORTE DE JUSTICIA

SEÑOR PRESIDENTE.- Corresponde que el Senado pase a considerar el Orden del Día, pues no hay Senadores inscriptos para la hora previa.

SEÑOR KORZENIAK.- Pido la palabra para una cuestión de orden.

SEÑOR PRESIDENTE.- Tiene la palabra el señor Senador.

SEÑOR KORZENIAK.- Señor Presidente: quisiera saber si no hay hora previa porque no hay oradores anotados o porque así lo decidió el Senado.

SEÑOR PRESIDENTE.- No hay oradores anotados, señor Senador.

SEÑOR KORZENIAK.- Sin embargo, me anoté en la mañana de hoy en la Secretaría del Senado.

SEÑOR PRESIDENTE.- Al parecer, eso no fue comunicado a la Mesa. De cualquier manera, tiene la palabra el señor Senador Korzeniak.

SEÑOR KORZENIAK.- Seré muy breve, señor Presidente.

Estoy enterado de que la Suprema Corte de Justicia ha tomado una decisión -creo que por vía de Acordada- a través de la cual se regula la posibilidad de alguna reorganización o ahorro en materia de gastos dentro del Poder Judicial, lo que indudablemente está dentro de sus competencias, tanto constitucionales, como de otro tipo, quizá de menos fuerza, conferidas por disposiciones legales. Entre esas decisiones, se tomó la de suprimir un Juzgado de Paz de la localidad de Velázquez, en el departamento de Rocha, que está sobre la carretera que va desde la ciudad de Rocha a la de Lascano. Allí está la población de Velázquez que, desde que tengo memoria, cuenta con un Juzgado de Paz muy tradicional.

Como la Acordada es reciente, la decisión incluida en ella tendría efectos a partir del 16 de julio, es decir, después de la feria judicial de ese mes, pero no sé si ha habido una reorganización de las Secciones Judiciales; si la hubo, no estoy haciendo ninguna objeción de tipo jurídico, pero si no la hubo, es decir, si las Secciones Judiciales que están en el departamento de Rocha siguen siendo las mismas y mantienen los límites actuales, me permitiría recordar que el artículo 248 de la Constitución de la República establece que habrá un Juzgado de Paz por cada una de las Secciones Judiciales en que se divide el país. Por tanto, si la Sección Judicial a la que Velázquez pertenece, sigue existiendo hoy como tal, no puede carecer de Juzgado de Paz. Es probable que la Suprema Corte de Justicia, al hacer esa reorganización, haya unificado la Sección Judicial que comprende a Lascano con la que comprende a Velázquez, es decir, haya extendido la primera o subsumido la segunda en la primera. Aun así, señor Presidente, sin ninguna objeción de tipo constitucional, creo que es una medida inconveniente sobre la cual se debería reflexionar. Los fundamentos deben de ser predominantemente económicos, pero por lo que he podido leer se trata de una especie de cómputo de la cantidad de expedientes tramitados en ese Juzgado de Velázquez. Quiero hacer notar que el trabajo en los Juzgados de esas características -como es el caso del Juzgado de Velázquez, muy tradicional, que tiene una población cuyo número de habitantes oscila en un millar-, trasciende con mucho los juicios. Normalmente, la figura del Juez de Paz -incluso tengo entendido que allí hace más de veinte años que el trabajo se desarrolla con una persona a cargo- logra conciliar una cantidad de circunstancias eventualmente controversiales -o no controversiales- que se solucionan de antemano sin necesidad de un expediente. Es sabido que gran parte de la población de Velázquez tiene dificultades muy grandes para trasladarse a Lascano, ya que eso le significa un gasto que, mirado desde aquí, a lo mejor parece nimio, pero desde la postura económica de esas personas resulta poco menos que imposible de afrontar. Inclusive, otros trámites para los cuales diversos servicios públicos utilizan la existencia de un Juzgado de Paz, ya no podrían hacerse por esta vía.

En consecuencia, señor Presidente, voy a formular moción en el sentido que la versión taquigráfica de estas palabras pase a la Suprema Corte de Justicia como un testimonio del deseo de que ese Juzgado de Paz permanezca. Por otra parte, me parece que el ahorro consiguiente sería casi irrelevante, sobre todo si lo comparamos con la cantidad y la calidad del tipo de servicios que presta ese Juzgado de Velázquez.

Nada más. Muchas gracias.

SEÑOR PRESIDENTE.- Se va a votar la moción formulada.

(Se vota:)

- 21 en 21. Afirmativa. UNANIMIDAD.

SEÑOR PEREYRA.- Pido la palabra.

SEÑOR PRESIDENTE.- Tiene la palabra el señor Senador.

SEÑOR PEREYRA.- Señor Presidente: quiero expresar mi solidaridad con la exposición que el señor Senador Korzeniak acaba de formular. En el día de ayer me enteré de esa resolución a través de la preocupación que esa medida despertó entre los vecinos, teniendo en cuenta -como creo que lo señalaba el señor Senador Korzeniak- que en estos lugares los Jueces de Paz son además Oficiales del Registro de Estado Civil, de modo que los trámites más elementales en ese sentido tendrían que realizarse en una localidad distante. Por razones de vecindad conozco mucho a los habitantes de la población de la villa de Velázquez y sé que en su inmensa mayoría se trata -como lo acaba de señalar el señor Senador Korzeniak- de gente muy modesta, de trabajadores rurales que a veces tienen allí sus hogares, de personas que salen a hacer changas, de jubilados, de pensionistas, es decir, de una población que carece de recursos como para realizar un viaje a efectos de hacer este tipo de trámites. En un país que de por sí ya es centralizado, despojar a estas pequeñas localidades de los Juzgados de Paz implicaría centralizarlo todavía más. Esto no es nuevo, ya que poblaciones como, por ejemplo, 18 de Julio, en Rocha, tuvieron durante un tiempo una oficina de telégrafos y servicios de asistencia, que luego desaparecieron.

Por lo tanto, nuestra preocupación es fundamentalmente de carácter social. En ese sentido, a raíz del llamado que nos hicieron los vecinos, ayer mismo tomamos contacto con el Presidente de la Suprema Corte de Justicia para trasmitirle la inquietud. Veremos ahora si puede haber algún proceso de reestudio de esta situación. Se trata de un plan que la Suprema Corte ha establecido, creo que precisamente por razones de orden económico, pero que -como el señor Senador Korzeniak y yo sabemos- causa un perjuicio social de mucha entidad a diversas poblaciones del país.

Mi intención es que estas manifestaciones se incorporen a la versión taquigráfica que se pasará a conocimiento de la Suprema Corte de Justicia, por lo que formulo moción en ese sentido.

SEÑOR PRESIDENTE.- Se va a votar la moción formulada.

(Se vota:)

- 22 en 22. Afirmativa. UNANIMIDAD.

12) DERECHOS Y OBLIGACIONES DE LOS PACIENTES

SEÑOR PRESIDENTE.- El Senado ingresa al Orden del Día.

Se pasa a considerar el asunto que figura en primer término: "Proyecto de ley por el que se regulan los derechos y obligaciones de los pacientes con respecto a los profesionales de la salud. (Carp. Nº 514/01 - Rep. Nº 478/02)".

SEÑOR CID.- Pido la palabra para una cuestión de orden.

SEÑOR PRESIDENTE.- Tiene la palabra el señor Senador.

SEÑOR CID.- Señor Presidente: estábamos comparando junto al señor Senador García Costa la propuesta que hace la Comisión de Salud Pública al Senado y comprobábamos que algunos de los acuerdos a que habíamos arribado -acuerdos que fueron tratados con el señor Senador García Costa en cuanto a las modificaciones del texto, pero también de concepto- no están contemplados en el repartido que hoy el Plenario tiene a su cargo. Dado que la Comisión de Salud Pública fue convocada pero no tuvo un quórum total para analizar estas modificaciones, creo que el Plenario tampoco estaría en condiciones de aprobar un texto sustitutivo del proyecto original acorde con lo que estábamos proponiendo el señor Senador García Costa y quien habla. Por lo tanto, solicito que se postergue la consideración de este punto una vez más. Es como la quinta o sexta vez que se posterga, pero hay razones de texto que nos impiden analizarlo en profundidad.

SEÑOR PRESIDENTE.- Se va a votar si se posterga este tema hasta la próxima sesión ordinaria.

(Se vota:)

- 22 en 22. Afirmativa. UNANIMIDAD.

13) NUMERALES SEGUNDO Y TERCERO DEL ORDEN DEL DIA. POSTERGACION

SEÑOR PRESIDENTE.- Hay una moción para que se posterguen los numerales segundo y tercero del Orden del Día que refieren a dos Tratados, uno de Cooperación y otro de Extradición con el Gobierno de los Estados Unidos Mexicanos.

Se va a votar.

(Se vota:)

-19 en 22. Afirmativa.

14) CIUDADANOS URUGUAYOS EN EL EXTERIOR

SEÑOR PRESIDENTE.- El Senado pasa a considerar el punto cuarto del Orden del Día: "Proyecto de ley por el que se dictan normas que regulan el ejercicio del derecho de voto de ciudadanos que residen en el exterior. (Carp. Nº 1164/03 - Rep. Nº 828/04)".

(Antecedentes:)

"Carp. Nº 1164/03

Rep. Nº 828/04

CAPITULO I

Del ejercicio del derecho de Voto en el exterior

Artículo 1º.- (Ciudadanos comprendidos).- Los uruguayos que no tengan la ciudadanía suspendida conforme al artículo 80 de la Constitución, y que residan en el exterior en forma accidental o permanente, tendrán derecho a sufragar, cumpliendo así la obligación establecida en el artículo 77 de la Constitución de la República de acuerdo a las condiciones establecidas en la presente Ley.

Artículo 2º.- (Alcance del sufragio).- Podrá emitirse el voto en el exterior para los cargos de Presidente de la República, Vicepresidente, Senadores, Representantes Nacionales y de las Juntas Electorales, Intendentes y Ediles. Igual derecho tendrán los residentes en el exterior, para sufragar en los referenda contra las leyes (Art. 79 inc. 2º de la Constitución) y en los plebiscitos constitucionales (Art. 331 de la Constitución).

Artículo 3º.- (Registros de electores).- La Corte Electoral llevará un Registro y un Padrón Electoral para Ciudadanos Residentes en el Exterior que comprenderán, respectivamente, el conjunto de hojas electorales de los ciudadanos con inscripción vigente en el Registro Cívico Nacional y su correspondiente nómina precedida de la serie y número de sus credenciales cívicas que comuniquen su propósito de sufragar en las Elecciones Nacionales, en demás actos electorales y en la eventual segunda vuelta electoral, en la forma y condiciones que se establecen en la presente ley.

Artículo 4º.- (Comunicación a la Corte Electoral).- La comunicación deberá realizarse por correo certificado con no menos de noventa días de antelación a las Elecciones Nacionales en formularios que confeccionará la Corte Electoral al efecto, en cuyos espacios deberán consignarse:

A) Los nombres y apellidos del interesado.

B) Los nombres y apellidos de sus padres.

C) El domicilio en el exterior.

D) La serie y número de su Credencial Cívica.

E) Tres impresiones del dígito pulgar derecho; en caso de falta de ese pulgar, las del izquierdo y en defecto también de éste, las de otro dedo que se indicará.

La Corte Electoral deberá tener confeccionados los formularios a que refiere este artículo, dentro de los 60 días desde la vigencia de la presente ley.

Artículo 5º.- (Provisión de formularios).- La Corte Electoral proveerá a los Partidos Políticos que los solicitaren y al Ministerio de Relaciones Exteriores los formularios referidos en el artículo anterior. Dicho Ministerio los distribuirá entre las Oficinas Consulares del país en el extranjero a efectos de su posterior entrega a los interesados. Estos también podrán obtenerlos directamente por vías partidarias, o de la página de internet de la Corte Electoral que se instalará al efecto.

Artículo 6º.- (Envío de material).- La Corte Electoral enviará a los ciudadanos cuya comunicación fuera aceptada el material necesario para sufragar por correspondencia en las Elecciones Nacionales y en la eventual segunda vuelta electoral, consistente en:

A) Los sobres de votación garbanzo con sus correspondientes tirillas.

B) Los sobres de observación azules y hojas de identificación u observación confeccionadas al efecto.

C) Un sobre blanco dirigido a la CORTE ELECTORAL, Ituzaingó 1467, Montevideo, República Oriental del Uruguay, conteniendo en el reverso un espacio destinado a los nombres y apellidos del remitente, a la serie y número de su credencial cívica y a su domicilio.

D) Un instructivo precisando detalladamente el procedimiento a seguir y las precauciones que habrá de tomar el elector. El envío se realizará por correo certificado y con treinta días de antelación al menos a la fecha de las Elecciones Nacionales.

Artículo 7º.- (Ordenamiento de las hojas electorales).- La Oficina Nacional Electoral ordenará por departamentos los padrones y las hojas electorales correspondientes a los ciudadanos a quienes se les haya aceptado la comunicación referida en la presente ley. Dichas hojas serán dispuestas de manera que no puedan ser separadas y se dejará en la carátula la constancia auténtica de su contenido. La Corte Electoral enviará dichos padrones y cuadernos a las Juntas Electorales en ocasión de remitir los demás registros electorales de cada circuito del plan circuital aprobado para las Elecciones Nacionales.

Artículo 8º.- (Procedimiento para votar).- El ciudadano que sufrague por el procedimiento establecido por la presente ley deberá proveerse de las hojas correspondientes a los cargos o actos previstos en el artículo 2º y emitirá su voto de la siguiente forma:

A) Introducirá la hoja de votación de su preferencia en el sobre de votación.

B) Tomará una hoja de identificación, completará los datos requeridos. La hoja de identificación deberá ser firmada e introducida dentro de un sobre azul de observación conjuntamente con el sobre de votación.

C) Introducirá el sobre de observación en el sobre blanco destinado a la Corte Electoral.

El envío del sobre blanco deberá realizarse por correo certificado o por la vía consular según se prevé en el artículo 15 inc. H de la presente ley, debiendo constar la fecha de franqueo así como la de recepción por la Administración Nacional de Correos.

Sólo se admitirá el voto por correspondencia cuya fecha de recepción sea anterior a la de la elección.

Artículo 9º.- (Clasificación de sobres recibidos).- La Oficina Nacional Electoral clasificará los sobres por departamentos y los enviará a la Junta Electoral para que proceda al escrutinio correspondiente al que le serán aplicables, en lo pertinente, las normas contenidas en el Capítulo XII de la Ley Nº 7.812, de 16 de enero de 1925 con las modificaciones introducidas por la Ley Nº 17.113, de 9 de junio de 1999.

Artículo 10.- (Presentación ante las oficinas electorales).- La presentación ante las Oficinas Electorales Departamentales a que se refiere el artículo 3º de la Ley Nº 13.882, de 18 de setiembre de 1970, según sustitución dispuesta por el artículo 101 de la Ley Nº 17.113, de 9 de junio de 1999, podrá suplirse -tratándose de ciudadanos radicados en el exterior- por la comunicación prevista en el artículo 4º de la presente ley formulada con anterioridad al 31 de marzo del año correspondiente a las Elecciones Nacionales.

Artículo 11.- (Validez de la comunicación).- La solicitud a que refiere el artículo 5º de la Ley Nº 13.882, de 18 de setiembre de 1970, según sustitución dispuesta por el artículo 102 de la Ley Nº 17.113, de 9 de junio de 1999, podrá suplirse -tratándose de ciudadanos radicados en el exterior-por la comunicación prevista en el artículo 4º de la presente ley y realizada con la antelación establecida en dicho artículo.

CAPITULO II

Otros derechos de los Uruguayos en el exterior

Artículo 12.- (Protección).- Todo ciudadano uruguayo legal o natural, así como los hijos de padre o madre oriental que aún no se hayan avecinado al territorio nacional, y las personas comprendidas en el artículo 78 de la Constitución de la República, residentes en forma permanente o transitoria en el exterior, tienen derecho a contar con el auxilio o protección de los agentes consulares de la República Oriental del Uruguay y los tratados internacionales ratificados por nuestro país, sin necesidad de estar inscriptos en el registro de nacionalidad o registro consular alguno.

Artículo 13.- (Reinstalación).- Declárase de interés nacional la reinstalación, definitiva o temporal, de emigrantes uruguayos -y núcleos familiares- con calificación de investigadores, cientistas, profesionales, estudiantes avanzados, trabajadores con especialización o dominio técnico y artistas, sin perjuicio de políticas de estímulos para encontrar otras formas de captación de la experiencia adquirida por los referidos compatriotas que se promoverán.

Artículo 14.- (Obligaciones de los agentes consulares).- Son obligaciones de los agentes consulares de la República respecto de las personas referidas en el artículo 1º de la presente ley:

A) Procurar información sistemática y permanente sobre los uruguayos residentes en sus circunscrip-ciones, facilitando una recíproca y fluida comunicación.

B) Proveer pasaportes de emergencia o documentos de viaje.

C) Suministrar asistencia en caso de accidente, enfermedad grave o muerte así como informar a los parientes de la situación.

D) Certificar firmas.

E) Poner a su disposición nómina de médicos y abogados locales.

F) Visitar a los detenidos en cárceles u otras dependencias en caso de encontrarse privados de libertad, e informar a los familiares de la situación, a pedido del interesado.

G) Brindar asistencia durante emergencias tales como desastres naturales, conflictos bélicos y otras de similar naturaleza.

H) Remitir a la Corte Electoral de inmediato los sobres de votación recibidos en cualquiera de los casos del artículo 2º de la presente ley.

Artículo 15.- (Envío de documentos por nacionales).- Las oficinas consulares de la República cursarán todo envío de cartas o documentos a autoridades nacionales o departamentales, que soliciten los uruguayos residentes en el exterior a fin de ejercer el derecho de petición consagrado en el artículo 30 de la Constitución de la República.

Dichos documentos no podrán ser objeto de calificación previa por parte de los agentes consulares. Para dichos envíos se utilizarán los mismos medios que utiliza la Oficina Consular para sus comunicaciones con el Ministerio de Relaciones Exteriores.

CAPITULO III

De la Dirección de Migración

Artículo 16.- (Creación).- La efectiva protección y amparo de las personas referidas en el artículo 13 de la presente ley, así como la elaboración de políticas de migración y la ejecución de planes, programas y acciones tendientes a la resolución de aquellas es competencia del Poder Ejecutivo a través de la Dirección de Migración Uruguaya que funcionará en la órbita del Ministerio de Relaciones Exteriores, sin perjuicio de las competencias de los otros Poderes del Estado.

Artículo 17.- (Designaciones).- El Director de Migración Uruguaya será designado por el Poder Ejecutivo basado en condiciones personales, funciones y técnicas. Coordinará, en lo que corresponda, con el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, con el Ministerio de Educación y Cultura, con el Ministerio de Economía y Finanzas, con el Ministerio del Interior, con la Universidad de la República y con la Corte Electoral, pudiendo formar equipos de asesores interdisciplinarios para el mejor cumplimiento de sus cometidos.

La Dirección de Migración Uruguaya deberá, a su vez, instrumentar con la Dirección de Asuntos Consulares la puesta en funcionamiento de sus planes, pudiendo, en aquellos Consulados que se considere necesario, designar responsables a tales efectos.

Artículo 18.- (Cometidos).- Compete a la Dirección de Migración Uruguaya:

A) Llevar el registro de los ciudadanos uruguayos y familiares residentes en el exterior de acuerdo a las informaciones brindadas por las oficinas consulares.

B) Evaluar y aprobar los planes que favorezcan la migración otorgando preferencia a la repatriación de los uruguayos y sus familias.

C) Coordinar las actividades concurrentes de organismos del Estado en la materia de su especialidad así como la de los centros privados, asistenciales o de investigación, que con él cooperen.

D) Integrar a sus actividades a representantes de organismos públicos o privados que por su naturaleza le sean afines.

E) Ejecutar proyectos especiales que se le adjudiquen.

F) Elaborar información constante sobre los uruguayos en el exterior y sobre facilidades que se concedan para el retorno de compatriotas, así como formas de colaboración de los emigrados con diferentes formas de la vida económica, cultural y científica del país.

G) Formular ante organismos públicos recomendaciones para el más eficaz cumplimiento de los fines que le asigna la presente ley, dando cuenta al Poder Ejecutivo de las omisiones que verifique.

H) Proponer la celebración de convenios de reciprocidad con otros países en materia de migración.

I) Compendiar y clasificar la normativa vigente en la materia migratoria, proponiendo su actualización sistematizada.

J) Propender, a través de los representantes consulares, la más amplia participación de los emigrantes uruguayos en el desarrollo de las tareas de esta Dirección en el exterior.

Artículo 19.- (De la expedición de los pasaportes en el exterior).- Los uruguayos residentes en el exterior, a efectos de probar la identidad para la obtención del pasaporte nacional, podrán utilizar todos los medios de prueba disponibles, teniendo validez las partidas de nacimiento expedidas en la República o en el exterior, y las cédulas de identidad, incluso las vencidas.

Artículo 20.- (Derogaciones).- Deróganse todas las disposiciones que se opongan a la presente ley.

José Korzeniak, Marina Arismendi, Reinaldo Gargano, Mónica Xavier, Alberto Cid, Danilo Astori, Rodolofo Nin Novoa, José Mujica, Manuel Núñez, Alberto Couriel, Eleuterio Fernández Huidobro, Senadores.

EXPOSICION DE MOTIVOS

Es por demás conocida la existencia de una verdadera diáspora de ciudadanos uruguayos por el mundo. Recientes artículos de prensa informan que cerca de veinticinco mil han abandonado el país en los primeros seis meses del presente año, lo que constituye un signo inequívoco del incremento de la corriente migratoria de signo contrario a la que caracterizó los albores del pasado siglo.

El presente Proyecto de Ley pretende que se desarrollen políticas de orientación y apoyo a los uruguayos en el exterior, y que se les permita ejercer sus derechos sin las limitaciones que en la legislación vigente trae aparejada la circunstancia de no estar en el territorio nacional; situación que, como es de público conocimiento, en la mayoría de los casos no ha sido elegida por nuestros compatriotas.

Tiene como propósito principal fortalecer los vínculos con los uruguayos que se encuentran en el exterior, estableciendo soluciones para un conjunto de problemas que enfrentan, facilitando la comunicación con el país.

El Capítulo I posibilita el ejercicio de uno de los derechos inherentes a la ciudadanía a aquellos uruguayos que están en el exterior: el derecho al voto, consagrado en el artículo 77 de la Constitución.

De no consagrarse esta posibilidad, mantendríamos la situación injusta que supone que sólo aquellos que tuvieren medios para trasladarse al país en las instancias electorales pudieran ejercerlo, posición que sólo puede ser sostenida por quienes pretendan que voten sólo los privilegiados.

Con igual sentido de justicia, se opta por el voto por correspondencia con todas las garantías de transparencia, ya que el voto consular resultaría razonable para distancias abordables, pero no para los casos en que se trate, en países de gran extensión geográfica, de viajes altamente costosos.

El proyecto ha tenido a la vista numerosas iniciativas entre las cuales se citan las de los ex Diputados Eduardo Jaurena (1985), Ariel Collazo, Gonzalo Carámbula (1990) y los Diputados Enrique Pérez Morad, Daisy Tourné, Enrique Pintado, Lucía Topolansky, Margarita Percovich, Nora Castro, Víctor Rossi, Raúl Sendic, Ramón Fonticiella, Carlos Pita, Gustavo Guarino, Edgar Bellomo y Esteban Pérez (noviembre de 2000), la de 2002 (Diputados Pablo Mieres, Felipe Michelini, Ivan Posada y Ricardo Falero), así como varias decisiones de la fuerza política a la que pertenecen los firmantes (incluyendo resoluciones del Congreso Nacional del Frente Amplio).

El Capítulo I, se inspira casi íntegramente en una iniciativa cuyas bases elaboró el Presidente de la Junta Electoral de Montevideo, señor Walter Pesqueira, que redactó con otros altos funcionarios expertos en la materia; los Capítulos II y III recogen, también sustancialmente el proyecto antes citado presentado por Diputados del Encuentro Progresista-Frente Amplio en el año 2000.

Conviene aclarar que la posibilidad del voto en el exterior es inequívocamente un tema de rango legal por lo que para su establecimiento no se requiere reforma constitucional alguna.

Desde luego que, quienes no desean que sufraguen los ciudadanos uruguayos que carecen de medios económicos para trasladarse y venir a votar, han comenzado a inventar intempestivas "bibliotecas" con la finalidad de obstaculizar la solución propuesta.

José Korzeniak, Marina Arismendi, Reinaldo Gargano, Mónica Xavier, Alberto Cid, Danilo Astori, Rodolofo Nin Novoa, José Mujica, Manuel Núñez, Alberto Couriel, Eleuterio Fernández Huidobro, Senadores."

SEÑOR PRESIDENTE.- Léase el proyecto.

(Se lee)

- En discusión general.

Tiene la palabra el Miembro Informante, señor Senador Korzeniak.

SEÑOR KORZENIAK.- Señor Presidente: en el momento en que pedimos que se distribuyera este proyecto y que se incluyera en el Orden del Día -lo que ocurrió la semana pasada- habíamos comenzado una breve fundamentación de por qué lo considerábamos de tremenda importancia. La razón, o lo que los juristas llaman la fuente material del Derecho -es decir, el conjunto de circunstancias sociales que determinan que lleguen leyes al Parlamento y que, en definitiva, se produzca su sanción, o sea, la fuente formal-, está basada en una emigración muy profusa que se ha producido en el Uruguay en los últimos años con motivo de dificultades para que nuestros ciudadanos obtengan un horizonte económico o, como dice la Constitución, una manera de ganar su sustento mediante el desarrollo de alguna actividad económica. La Constitución uruguaya define la ciudadanía y establece los derechos que son inherentes a ella. En ese sentido, el acápite del artículo 77 dice que todos los ciudadanos son miembros de la soberanía de la nación y como tales, electores y elegibles. Ninguna norma de la Constitución exige que un ciudadano uruguayo, para poder emitir su sufragio, deba estar residiendo en el país. Tan es así que hay personas que hace cincuenta o sesenta años que viven en el exterior y que cada vez que hay una elección vienen al Uruguay, se presentan ante la mesa receptora de votos y votan, y nadie les pregunta si está radicada aquí o está viviendo en Irán, Francia, Argentina o la India. Simplemente vota porque es un ciudadano y no tiene la ciudadanía suspendida. Existe una causal de suspensión un poco al margen de las que prevé la Constitución en el artículo 80 que tiene un origen legal, referente a cuando una persona deja de votar en dos elecciones sucesivas. Las causales que prevé el artículo 80, como se recordará, se refieren a cuando hay alguna circunstancia que le permite obrar libre y reflexivamente, haya sido procesado por causa criminal de la que pueda resultar pena de penitenciaría, haya sido condenado a cualquier tipo de pena, destierro, prisión o penitenciaría o no haya cumplido 18 años de edad. En Uruguay los bebés son ciudadanos pero tienen la ciudadanía suspendida hasta los 18 años. Entonces, la Constitución no exige que se tenga que estar residiendo en el Uruguay. El único caso que se prevé, pero no supone la residencia, es el caso de una persona, hija de padre o madre oriental -que según la Constitución también tiene ciudadanía natural uruguaya-, que puede votar por el hecho de avecinarse en el país e inscribirse en el Registro Cívico. Aun así, una vez hecho eso, puede irse a otro país como residente o turista y venir a votar; nadie le va a preguntar si está viviendo en el país el día que vota.

Por lo tanto, desde el punto de vista constitucional no hay ninguna norma que suponga que el uruguayo que es ciudadano, que no tiene la ciudadanía suspendida no pueda participar en los actos electorales. En los últimos tiempos, cuando el tema se puso de moda, he escuchado algún argumento que me ha parecido tremendamente equivocado y que se basa en el artículo 1º de la Constitución que dice que la República Oriental del Uruguay es la asociación política de todos los habitantes comprendidos dentro de su territorio. Algunos dicen que con esto está probado que para participar en la vida política es necesario estar dentro de su territorio. El razonamiento no resiste un análisis ni siquiera escolar porque si se hace caudal de ese artículo habría que entender que todo habitante -como un niño o un extranjero- que se encuentre dentro del territorio tendría derecho a votar. Con mucha franqueza y respeto, digo que no vale la pena ponerse a estudiar esto. Este artículo 1º tiene que ver con otra cosa. En 1830 se trataba de una adhesión a la teoría contractualista sobre la naturaleza del Estado -en aquel momento decía "Estado Oriental del Uruguay" en lugar de "República Oriental del Uruguay"- y por eso se habla de asociación política. La naturaleza del Estado según la teoría en boga en los Siglos XVIII y XIV era el contrato social que todavía hoy se usa en el lenguaje político, sin saber mucho a qué se refiere. En realidad era una adhesión, como al "jus naturalismo", a una doctrina sobre la naturaleza del Estado que no tiene absolutamente nada que ver con el tema de la ciudadanía. Creo que la prueba del nueve de esta materia es que si una persona que vive en el exterior, sin importar desde hace cuántos años, viene a votar al Uruguay, nadie le pregunta dónde está viviendo, y vota. Es más, aunque se denuncie que está viviendo en el exterior, el voto es válido. Lo que sucede es que los argumentos son de otra índole. Por ejemplo, he escuchado decir que el que se fue del Uruguay no puede decidir los destinos del país. Esa es una postura que, a mi juicio, es muy equivocada, porque si se fue del Uruguay y tiene dinero para comprar el pasaje y perder unos días de trabajo para venir a votar, entonces sí puede participar en la vida del país. En definitiva, ese argumento sería que el que se fue del país pero además vive de su trabajo y no tiene dinero para comprar un pasaje desde Australia o Estados Unidos, no puede votar. Esa es otra cosa, pero nadie lo ha dicho con esa claridad: si alguien está en el exterior no tiene derecho a votar, con excepción de que tenga dinero, pueda comprar el pasaje y venir, porque en ese caso ni la Corte Electoral, ni un Juez, ni la Mesa Receptora de Votos le preguntan dónde está.

Anuncio que no voy a entrar en una discusión, porque me parece que sería más o menos inútil y en mi opinión está claro que constitucionalmente no hay ningún obstáculo para que una persona que esté en el exterior pueda votar allí. El problema radica en las leyes electorales que en el Uruguay, sin ninguna duda, desde la década de 1920 han establecido que el votante tiene que estar aquí votando, no residiendo, pero sí tiene que ir a la Mesa Receptora de Votos. Al respecto hay cientos de artículos de los años 1924, 1925, 1932 y 1942, por los que está muy claro que un votante en el Uruguay -reitero que por normas legales y no constitucionales- tiene que votar dentro del territorio uruguayo en una Mesa Receptora de Votos, inclusive, aunque tenga rango de Embajador o similar. Pero lo que ocurre es que un Embajador, con el sueldo que percibe, puede comprarse un pasaje, venir y votar, como lo hace habitualmente. Hay personas que hace quince años están en el exterior como Embajadores o con otros cargos diplomáticos -en mi opinión, el promedio debería ser de cinco años-, compran el boleto y vienen a votar, aunque el boleto sea un poco caro. Digo esto, porque no es lo mismo venir desde Argentina que desde Australia o Estados Unidos. Estoy hablando de países donde hay grandes colonias de uruguayos con su credencial en la mano, sin causal de suspensión y que no pueden venir a votar. La idea es remover el obstáculo legal. En 1925, cuando se dicta una ley al respecto, este era un país de inmigración, ya que venían gran cantidad de europeos y era lógico que la ley previera que el voto se hiciera en persona. Pero ahora, lamentablemente, la situación se ha invertido, y ahora se nos van muchachos, muchachas, y gente madura también. Entonces, da la impresión de que sería bueno que una nueva ley corrigiera a la actual, porque el conjunto de circunstancias sociales y materiales del país es distinto. Esto es lo que llamamos "fuentes materiales de las leyes" o, como dicen algunos politólogos modernos, como David Eastow, "los insumos". En lugar de hablar de fuentes materiales informales, como en el lenguaje clásico del Derecho, inventaron la teoría del insumo producto, que es una teoría económica.

Lo que hay que hacer es cambiar la ley para que en las circunstancias actuales, siempre que se cumplan todas las garantías que el sistema uruguayo tiene para la transparencia del voto, se pudiera habilitar un mecanismo para que los uruguayos en el exterior pudieran votar.

El otro argumento que he escuchado con alguna frecuencia es que se trata de aprovechar una circunstancia en la que es presumible -lo he oído así- que mucha de la gente que se encuentra en el exterior -algunos hablan de la enorme mayoría-, o porque son jóvenes -y ha habido cierta tendencia histórica a que los jóvenes voten a la izquierda en los últimos años- o porque si se fueron tienen cierto resentimiento con el Gobierno uruguayo, lo más probable es que vengan a votar al Frente Amplio y justo ahora la izquierda aparece con un proyecto de ley en ese sentido. En primer lugar, desde el punto de vista conceptual, rechazo el argumento en sí mismo. Es como si excluyéramos alguna ciudad o algún barrio porque allí todos son votantes de la izquierda, de los blancos o de los colorados. Por lo tanto, no se puede excluir, sino que hay que determinar si es justo o injusto que puedan o no votar. Por ejemplo, en Juan Lacaze, inclusive antes de que existiera el Frente Amplio, se votaban mucho los partidos de izquierda, y creo que por ese motivo a nadie se le ocurriría excluir del derecho a votar a los ciudadanos de Juan Lacaze.

SEÑORA ARISMENDI.- ¿Me permite una interrupción, señor Senador?

SEÑOR KORZENIAK.- Con mucho gusto.

SEÑOR PRESIDENTE.- Puede interrumpir la señora Senadora Arismendi.

SEÑORA ARISMENDI.- Quiero agregar algo a la argumentación del señor Senador Korzeniak, independientemente de que es un problema tangencial al contenido del proyecto. Nosotros tuvimos -lamentablemente no hay forma de revertirlo- un problema muy serio con los jóvenes hijos de exiliados que aspiraban a sacar su credencial; se trata de aquellos que nacieron en el exterior, siendo hijos de padres uruguayos, tienen avecinamiento de muchos años -en la mayoría de los casos, tantos como tenemos de democracia y en otros, un poco menos- pero han tenido y siguen teniendo muchas dificultades por el hecho de que existe una interpretación de la ley en el sentido de que el avecinamiento se toma en cuenta en el último año. Esto quiere decir que si ese joven usufructuó una beca el año anterior o no puede demostrar por vía de aportes al Banco de Previsión Social -algo que es muy normal, porque los jóvenes trabajan en negro- o estuvo inscripto en un centro de estudios pero no rindió exámenes -porque no alcanza con haber estado inscripto-, no se le facilita la credencial para que haga uso del voto en las elecciones de este año. La gran mayoría de ellos estuvieron la noche en que la Corte Electoral cerró sus puertas y no permitió resolver el problema. El Ministro Penco ha realizado un planteo muy serio con respecto a esto, porque se interpreta que el avecinamiento debe tener lugar el último año, a pesar de que la ley no habla de esto y de que estamos hablando de hijos de padres uruguayos nacidos en el exterior, que pertenecieron al exilio político y no al económico.

Respaldando los planteos que hace el señor Senador Korzeniak, quería señalar que hay muchas normas que se interpretan, se aplican o se dejan de aplicar en función de especulaciones político-partidarias, que no representan el espíritu o el contenido de la ley. El señor Senador Korzeniak seguramente explicará con palabras técnicas lo que quiero expresar, pero de todos modos quiero decir que, a mi juicio, es medir con varas distintas las situaciones según la tendencia a determinado voto, cuando debería pensarse en una ley de carácter general.

SEÑOR PRESIDENTE.- Puede continuar el señor Senador Korzeniak.

SEÑOR KORZENIAK.- Resumiendo lo que he dicho hasta ahora, señalaría que en el sistema constitucional uruguayo no hay nada que establezca que el ciudadano, para poder votar, tenga que estar residiendo en el Uruguay. Por otro lado, el impedimento para votar en el exterior proviene de las leyes electorales que, reitero, fueron dictadas en épocas en que el Uruguay era un país de inmigración. Es decir que tiene su lógica, porque en ese momento era poco presumible que los uruguayos residieran fuera del país, sino que, por el contrario, eran los extranjeros, sobre todo españoles e italianos, aunque también de Europa Oriental, los que venían aquí. Entonces, lo que hay que hacer es corregir la ley, y esa es la propuesta que presentamos en esta iniciativa que está a consideración del Senado.

En materia de ciudadanía y de nacionalidad, no hay mucho que se pueda innovar, salvo el tema de la vieja discusión en cuanto a si ciudadanía natural es lo mismo que nacionalidad, algo que es tradicional en los cursos de Derecho Constitucional y que no interesa a estos efectos. Pero todos los países tienen similitudes, ya que existen dos grandes criterios: el del lugar de nacimiento, o "jus soli", y la ascendencia de la persona, o "jus sanguini".

Algunos países nuevos, de aparición reciente, han incorporado el tercer criterio, que es el llamado "jus labori", por lo que la persona adquiere la ciudadanía y puede votar cuando se arraiga y trabaja en el país. Para los nacidos y los descendientes, esto es más o menos así en todo el mundo. No puede dejar de ser un indicio a tomar en cuenta que el Derecho comparado casi no ofrece excepciones. Si miramos alrededor, podemos citar los ejemplos de Argentina, Brasil, México, Bolivia, Ecuador, Chile, la Unión Europea -un europeo que vive en Africa puede votar para elegir parlamentarios europeos-, Francia, Italia, Estados Unidos, entre otros. Todos nos enteramos cuando aquí, el día de la votación, realizan sus asambleas. Con una satisfacción más emotiva que jurídica, recuerdo que en París hubo un simulacro de votación el día que se plebiscitó la ley de ANCAP; incluso, mandaron los resultados, aunque, obviamente, sin valor vinculante. En realidad, el simulacro fue como una especie de demostración de deseo en el sentido de que quieren participar y de que no se olvidan del país.

De cualquier manera, señor Presidente, siempre vuelvo a la misma razón. No hay argumentación que pueda superar la circunstancia de que a una persona -así haga 80 años que está fuera del país-, que ha venido a votar cada cinco años porque tiene los medios económicos para hacerlo, se le puede impedir que lo haga. Tampoco la hay para aquellos que se preguntan por qué deben tener derecho a incidir en las decisiones políticas más importantes -como puede ser un plebiscito o la elección de los gobernantes- aquellos que se fueron. Eso es como decir que quien tiene plata puede incidir aunque viva en el exterior, porque tiene los recursos para hacerlo. Sinceramente, el único argumento que recojo -aunque lo discuto- es que probablemente la mayoría de los que están en el exterior, por circunstancias coyunturales, por su juventud o porque no se fueron muy a gusto -aunque habrá alguno que se fue porque quiso-, tengan cierto resentimiento contra el Gobierno integrado por los partidos tradicionales y que por ello se pueda ver favorecida nuestra fuerza política. Se trata de un argumento de conveniencia que, repito, acepto pero no comparto.

Por otro lado, deseo destacar que no es verdad que el Frente Amplio haya planteado este tema en este momento, sino que viene desde hace mucho tiempo, cuando no se sabía -como no se sabe ahora; aunque puedo suponer que votarán a la izquierda- a quién iban a votar los que estaban en el exterior. Si no me equivoco, en la propia Exposición de Motivos hago una enumeración de iniciativas en este sentido y voy a citar las más relevantes: una de Eduardo Jaurena, de 1985 -circunstancia en la que también había muchos uruguayos en el exterior-; la de Ariel Collazo; la de Gonzalo Carámbula; la de los diputados Pérez Morad, Daisy Tourné, Enrique Pintado, Lucía Topolanski, etcétera, del año 2000; y otra de 2002 presentada por los diputados Pablo Mieres y Felipe Michelini. A su vez, en la referida Exposición de Motivos también cito las resoluciones de los Congresos Nacionales del Frente Amplio que se realizaron luego de restablecido el sistema democrático uruguayo. Por lo tanto, no es exacto que se quiera aprovechar la situación.

Por otro lado, señor Presidente, quiero formular una consideración más técnica. Sé que no va a pasar porque estas leyes, para ser aprobadas, requieren los dos tercios de votos del total de componentes de cada Cámara, tal como establece el artículo 77 de la Constitución, ya que se trata de una norma que modifica leyes electorales; y está bien que así sea porque constituye una garantía para todos los partidos. Políticamente hay quienes dicen que estas cosas no se deben expresar hasta que no esté todo resuelto. Esto me lo han señalado en la Comisión de Constitución y Legislación donde, con total lealtad, hemos respondido que de todas maneras lo íbamos a plantear en el Senado. Nuestra intención fue alertarlos para que el planteo no los tomara por sorpresa. Por otro lado, el asunto fue conversado con absoluta cordialidad.

Supongamos que un milagro cívico político, inspirado por una divinidad de justicia cívica, determinara que se apruebe el proyecto de ley. Este prevé que quienes se propongan votar tienen que enviar un aviso a la Corte Electoral desde el exterior. Aclaro que se trata de un aviso por correspondencia segura y cuando se habla de los cónsules no se está estableciendo que sea posible votar en los Consulados. Aquí no está previsto el voto consular; y el que habla de eso se equivoca todos los días. Se trata del voto desde el exterior de ciudadanos uruguayos que tienen su credencial y desean enviar el voto o el preaviso a través de un Consulado. En realidad, se trata simplemente de utilizar esa vía para enviar con seguridad y rapidez los papeles a Montevideo. En el sistema constitucional uruguayo el sufragio tiene control previo, control simultáneo y control posterior por parte de la Corte Electoral y de las autoridades electorales, y no del Ministerio de Relaciones Exteriores, en cuya órbita están los Cónsules y Embajadores. Esto se establece a los solos efectos de que si una persona desea enviar el sobre a la Corte Electoral a través del Consulado, este tenga la obligación de hacerlo. Naturalmente, no estamos hablando de que allí se coloque una urna para recoger los votos, aunque eso se hace en la mayoría de los países en los que existe el voto por correspondencia y el voto consular. Por ejemplo, en la Embajada de los Estados Unidos van los ciudadanos a votar, luego abren las urnas y festejan aquellos que piensan que va a ganar cierta tendencia. Es así, entonces, que se establece que deberá enviarse un preaviso con noventa días de anticipación, a través del cual la persona manifiesta su voluntad de votar. En ese caso, la Corte Electoral debería abrir un registro porque la hoja que manda el ciudadano tiene todas las garantías, esto es, la impresión dígito pulgar, la firma, el lugar donde vive, etcétera. Como dije, se abriría un registro paralelo y se produciría la votación con las mismas hojas que se utilizan dentro del cuarto secreto. Las mismas se harían llegar a todos los países por las vías habituales. En nuestro país, los partidos políticos salimos a repartir las listas y vamos a los barrios. Entonces, bien podrían enviar las listas de votación al exterior lo que, a mi juicio, no tiene nada de malo ni de vergonzante. Naturalmente, si se habla de tres meses y de que la Corte tiene que organizar todo ese registro especial, es indudable que no regiría para esta elección. Nosotros habíamos pensado determinada solución que no queremos plantear ahora -quizás lo hagamos algún día- a fin de evitar que la opinión pública se distraiga de los temas cotidianos más importantes. Desde mi punto de vista, este lo es.

Hay muchos compatriotas en el exterior de los que recibimos una cantidad impresionante de correspondencia cibernética -para usar un lenguaje bien actual-, que habla de este tema y muestra la angustia de las personas que quieren participar y no pueden. Por lo tanto, incluyo a éste dentro de los temas cotidianos, como el del hambre, la falta de empleo, etcétera.

Si observamos el quórum de esta sesión del Senado, imaginen la diferencia abismal, enciclopédica, que hay entre este síntoma y conseguir dos tercios de votos para aprobar un proyecto de ley. Entonces, si un proyecto de ley no puede aprobarse -por lo que veo éste no va a salir- porque no se alcanzan los dos tercios de votos, se puede buscar incluir el tema a través de una adenda, una adición constitucional. Personalmente estuve manejando esta posibilidad, pero nuestra fuerza política entendió -creo que muy bien- que no había que distraer la atención con un tema de reforma constitucional. En realidad, el procedimiento iba a distraernos de los problemas tan angustiantes que está viviendo la gente. En ese caso, si se hubiera hecho eso y se hubiera presentado por dos quintos de votos un proyecto de ley, el Presidente del Senado y de la Asamblea General -tenemos dos quintos de votos, esto es, cincuenta y dos Legisladores- se hubiera visto obligado a someterlo a plebiscito el día de la elección nacional. No lo hicimos, pero, repito, lo estuve pensando. De cualquier manera eso no tendría incidencia en las elecciones nacionales porque recién después de que se termina de votar el plebiscito se sabe el resultado y por consiguiente los votos del exterior estarían congelados hasta saber si se ganó. Además, si se hubiera ganado evidentemente el Frente Amplio lo hubiera hecho en la primera vuelta. Este es un tema técnico un poco afinado pero lo quería desahogar. Aclaro que en México se utiliza la expresión "desahogar" en lugar de "diligenciar"; el diligenciamiento de la prueba en México es el desahogo de la prueba. Este verbo siempre me gustó mucho.

SEÑOR PRESIDENTE.- Ha llegado a la Mesa una moción para que se prorrogue el tiempo de que dispone el orador.

(Se vota:)

- 16 en 18. Afirmativa.

Puede continuar el señor Senador Korzeniak.

SEÑOR KORZENIAK.- Prometo que no voy a utilizar la media hora que me queda, no tanto porque sepa que la votación no va a dar resultados, sino para no aburrir a los señores miembros del Senado que ya me llevan aguantando casi tres Legislaturas.

Quiero decir que este proyecto de ley tiene dos partes. Una, la primera, se refiere al ejercicio del derecho del voto en el exterior. Insisto, voto en el exterior y no voto consular. Este voto puede ser por correspondencia segura que, a su vez, se puede hacer a través de los organismos representativos del Uruguay en el exterior o por correo certificado, como dice este proyecto.

La segunda parte se refiere al conjunto de los derechos de los uruguayos que viven en el exterior, que no incluye el voto. El Capítulo II se denomina: "Otros derechos de los uruguayos en el exterior". A ellos se han referido varios Legisladores en esta Legislatura. Al respecto, recuerdo una exposición muy enfática del señor Senador Garat refiriéndose particularmente a los uruguayos en España. En este Capítulo II se trata de hacer una lista de los derechos que tienen los uruguayos que residen en el exterior, pero más que nada establecer los deberes recíprocos de los representantes uruguayos en el exterior. Hay muchos que ya cumplen esos deberes, aunque no estén establecidos en una ley. Muchos Cónsules se preocupan por los problemas de los compatriotas, pero nunca está de más -recuérdese la frase de Artigas referida a la garantía del contrato- establecer en una ley dichos deberes. Es decir, asistencia jurídica, médica, documental, de gestión, etcétera. En esta parte hay una medida importante que es la creación, dentro de la órbita del Ministerio de Relaciones Exteriores, de la Dirección de Migración, que no existe, y es la que podría coordinar los servicios de nuestros representantes en el exterior para asistir a los compatriotas que a veces pasan dificultades importantes y que aquí se han puesto de manifiesto.

A este respecto, quiero decir que en una oportunidad el señor Senador Garat y quien habla fuimos invitados a un programa de televisión presuntamente para polemizar sobre la primera parte de este proyecto de ley. Estábamos de acuerdo, como todo el Senado, en buscar la manera de que los compatriotas reciban asistencia de nuestros Consulados y Embajadas. Los organizadores de ese programa pensaron que el señor Senador Garat estaba en contra del voto uruguayo en el exterior y que yo estaba a favor, puesto que habíamos presentado este proyecto de ley. Menuda sorpresa se llevaron cuando en el comienzo del programa el señor Senador Garat dijo que también compartía la idea de que los uruguayos residentes en el exterior pudieran votar. Los directores del programa nos miraban a ambos preguntándose: "¿Qué hacemos ahora con este programa que dura una hora y los invitados están de acuerdo?" No he escuchado otra voz dentro de los partidos tradicionales que comparta la idea de otorgar a los compatriotas residentes en el exterior el derecho a ejercer el voto en el lugar donde están. Me parece que a esta altura de la civilización moderna y con la comunicación que hay entre los Estados -si se quiere, podemos decir de la globalización- es una solución elemental que todos los países tienen con alguna excepción muy peculiar. Casi todos cuentan con esta posibilidad que cada vez se ha extendido más.

Repito, señor Presidente, que el único argumento que no comparto, pero que entiendo, es el que dice que la gente que está en el exterior probablemente va a votar a la izquierda en una proporción muy alta. Entiendo el argumento, pero no veo que se formule con sinceridad. Además, quiero decir que si así fuera, de lo que se trata en términos cívicos y técnicos es de determinar si es justo o injusto que ese derecho le sea concedido a quienes están en el exterior.

Quiero hablar de algo que no he fomentado -si alguien no quiere creerme que no lo haga-, pero me consta que en varios países como en España, Francia y Australia, se han formado grupos de uruguayos que se encargan de avisar a familiares de personas que viven en el exterior, especialmente si son de los Partidos Nacional y Colorado, que sus Legisladores son los que se oponen al proyecto de ley. Quiero comunicar esto porque tengo los textos que me envían por la computadora con firmas de personas que se hacen responsables. Repito que no he fomentado esto pero es un fenómeno casi organizativo que se está produciendo. Hay una señora en París que se comunica con radios uruguayas y una vez a la semana tiene audiciones muy extensas que se emiten a una hora en la que habitualmente estamos trabajando. Hace unos días, durante el curso de dicho programa, me pusieron en contacto telefónico con ella y me explicó todo lo que están haciendo. Sin embargo, otros no tienen esa posibilidad y sienten una sensación de impotencia o desigualdad que no ha sido creada por ellos -por lo menos, no lo han hecho con voluntad entusiasta sino que se han tenido que ir- y reaccionan contra esa situación.

En síntesis, la Constitución no exige que haya residencia en el momento de votar y, además, la exigencia de que la persona vote dentro del territorio geográfico surge de la ley. Digo esto sin entrar a discutir qué se entiende por "territorio", porque para algunos es un concepto geográfico, en tanto para otros es el ámbito espacial de validez de un orden jurídico. De manera que el tema no es tan claro. Pero no importa, porque las normas sí son claras, y la Ley de 1925 habla de "territorio" en sentido geográfico. Por lo tanto, lo que queremos es remover el obstáculo creado por una ley, lo cual se hace a través de otra ley.

En consecuencia, con mucho fervor y entusiasmo desearía que el Senado aprobara este proyecto de ley, por lo menos en general, para después empezar a discutir algún detalle, a pesar de que, con el preaviso de tres meses, en julio la gente ya tendría que estar remitiendo los formularios para Uruguay, con lo cual se hace muy difícil pensar que se pueda practicar para los próximos comicios.

Nada más. Muchas gracias.

SEÑOR CORREA FREITAS.- Pido la palabra.

SEÑOR PRESIDENTE.- Tiene la palabra el señor Senador.

SEÑOR CORREA FREITAS.- Señor Presidente: este proyecto de ley no ha sido considerado por la Comisión de Constitución y Legislación del Senado; sí debemos destacar que el señor Senador Korzeniak, miembro de la misma, nos adelantó, por razones de cortesía parlamentaria, que dado que hay un compromiso de su fuerza política, iba a plantear el tema en el Plenario.

De todas maneras, creo que estamos frente a un asunto muy importante. Pienso que las leyes electorales requieren un muy fuerte consenso político y amplias mayorías.

El numeral 7º) del artículo 77 de la Constitución de la República exige que para aprobar este tipo de leyes se reúnan los dos tercios de votos del total de componentes de cada Cámara. En consecuencia, la primera reflexión que hacemos es que estamos frente a un tema importante -como otros, por ejemplo el del voto electrónico, que indudablemente en algún momento deberemos plantear en el país- que, naturalmente, requiere de un amplio consenso político que aún no se ha logrado. Tan es así que ni siquiera lo hemos discutido en la Comisión de Constitución y Legislación. Por razones elementales, creo que en primer lugar la Comisión debería pedir la opinión de la Corte Electoral, sin perjuicio de los análisis y estudios que habría que realizar en esta materia.

Pero independientemente de estas consideraciones, debemos indicar que a nuestro juicio una ley electoral de estas características no sólo debe ser objeto de un análisis profundo y tiene que ser aprobada en Comisión, sino que además requiere lograr los acuerdos políticos que aún no se han obtenido.

Es por estas razones que vamos a votar en contra de este proyecto de ley, y no por los motivos que se puedan esgrimir acerca de que estemos en contra de que voten quienes residen en el exterior, o por causas políticas, por entender que dichas personas puedan votar a favor de un partido político o en contra de otro. No nos parece que ese sea un razonamiento o una explicación para votar a favor o en contra de un proyecto de ley; creo que tan malo es no votar un proyecto de ley porque uno crea que lo puede perjudicar, como afirmar que se vota otro que lo va a beneficiar. Pienso que ningún sector político en el Senado puede expresar una cosa de esa naturaleza.

Estimo que este tema -como todos los relacionados con la legislación electoral- es demasiado importante y trascendente y al respecto hay que conseguir las mayorías parlamentarias correspondientes. Como toda ley electoral, debe surgir de un amplio consenso político entre los distintos sectores representados en el Parlamento, lo cual aún no se ha obtenido.

En consecuencia, por estas razones y por otras que expondremos en su momento, creemos que no debe aprobarse este proyecto de ley. Por ello, nuestro sector político habrá de votar en contra.

Era cuanto deseaba manifestar.

SEÑOR RUBIO.- Pido la palabra.

SEÑOR PRESIDENTE.- Tiene la palabra el señor Senador.

SEÑOR RUBIO.- Señor Presidente: desearía hacer dos o tres consideraciones breves sobre este tema.

En realidad, no entiendo cuál es la razón de fondo por la cual este tema no se abre camino en Uruguay; no me parece nada razonable. La especulación política al respecto hablaría de una estrechez de miras que no quiero atribuir a nadie. Además, desde el punto de vista práctico, no sé si las cosas ocurrirían de esa manera. Esto es muy cambiante y puede serlo incluso en el siguiente período electoral. Si este proyecto de ley se llegara a aprobar, el efecto práctico sería muy acotado. Por eso pienso que habría que tener un poco de amplitud de miras, porque es una cuestión muy sentida, por lo menos por muchos uruguayos que residen en el exterior, pero se siente y son ciudadanos uruguayos y deben tener los mismos derechos que los ciudadanos que residen en el país. No se entiende por qué no se les permite ejercer el derecho al voto. Creo que esto es algo sin sentido en un país que es producto de un aluvión inmigratorio, como el nuestro, que es hijo de inmigrantes, gran parte de los cuales y de sus descendientes -también de los nuevos inmigrantes- tienen derecho a voto en el país de origen.

Hay un reclamo y para comprobarlo basta con salir al exterior y tener contacto con los uruguayos; existe una cuestión de identidad muy fuerte. Un país tan pequeño como Uruguay tiene tantos miles de uruguayos en el exterior -sea por razones económicas, políticas u otras- que ya ha configurado una diáspora enorme en relación con la población que reside en el territorio nacional. Incluso podemos decir que Uruguay tiene altas proporciones de ciudadanos en el exterior; es un pequeño país muy poco poblado, con gran debilidad demográfica, que tiene una cantidad extraordinaria de ciudadanos que residen en el exterior, los cuales mantienen un vínculo de identidad muy fuerte con nosotros y que también nosotros queremos cultivar. Por ejemplo, todos los días estamos apelando a los recursos de lo que es la comunidad científica en el exterior, que está haciendo un inmenso aporte a Uruguay y que en el futuro, si abrimos los canales necesarios, será aún muy superior; además, estamos viviendo, en parte, de lo que son las remesas de los uruguayos en el exterior, que es un rubro cada vez más importante en materia de relaciones económicas; pero, al mismo tiempo, les negamos el derecho al ejercicio del voto.

Desde el punto de vista de la comunidad política uruguaya, creo que es una falta de amplitud de miras no darse cuenta de que este pequeño país necesita cultivar mucho el vínculo con los ciudadanos que están en el exterior, que en gran medida han sido expulsados por nuestras tragedias económicas, pues me parece que un país con una población de poco más de 3:000.000 de habitantes, que ha tenido una emigración de más de 100.000 personas en un par de años, ha soportado una tragedia nacional. Esto se ha repetido por oleadas, a propósito de circunstancias económicas y políticas, y genera el problema que todos conocemos. Se trata de un problema fuertemente sentido por los que están radicados en el exterior y por sus familiares que sí están en el Uruguay.

Si aprobáramos una iniciativa de esta naturaleza, contribuiríamos en buena forma a fortalecer el tejido de vínculos entre los uruguayos de aquí y de afuera y, a su vez, estaríamos reconociendo algo que es avalado por muchos países del mundo: me refiero al hecho de que la nación va mucho más allá del territorio. Esta es una realidad que ha sido muy analizada desde el punto de vista sociológico en muchos países. Por mi parte, apelaría al sentimiento de grandeza, porque no puedo creer que por una especulación política, por un cálculo muy menor -que, además, creo que en la práctica se torna totalmente irrelevante en lo que se refiere a estas elecciones-, no se le abra las puertas al ejercicio de sus derechos a los uruguayos que están radicados en otros países.

Este es el fundamento por el cual acompañaremos este proyecto, y adelantamos que vamos a estar a favor de cualquier iniciativa que, en esta Legislatura o en la que sea, abra la posibilidad de generar este vínculo tan importante.

SEÑORA ARISMENDI.- Pido la palabra.

SEÑOR PRESIDENTE.- Tiene la palabra la señora Senadora.

SEÑORA ARISMENDI.- Señor Presidente: voy a ser muy breve porque me siento totalmente reflejada en las palabras que han expresado mis compañeros de Bancada.

Como decía el señor Senador Korzeniak, este tema ha sido largamente debatido y discutido públicamente; se ha discutido incluso en otros momentos en que se han presentado proyectos en este sentido, y me refiero a tiempos en los que no nos encontrábamos en la situación que ahora vive el país. El tema ha sido motivo de debate en la Cátedra, y también de intercambios -dentro y fuera del país- vinculados a formaciones políticas de otros países que fundamentan fuertemente el porqué del arraigo a la patria madre -estamos hablando de gran parte de nuestros antepasados, españoles e italianos-, en la medida en que, no sólo a través de este mecanismo pero sí por medio de él, mantienen el lazo cultural y afectivo con el país de origen, no ya, siquiera, de los propios emigrantes, sino inclusive de sus abuelos.

A nosotros, que tuvimos la desgracia y al mismo tiempo vivimos la experiencia enriquecedora -no fácil ni sencilla- de estar fuera del país, nos dieron la oportunidad de trabajar con niños uruguayos y chilenos en una escuela, dando clase sobre historia y geografía de América Latina, a fin de que no se perdiera el vínculo, inclusive, de los nacidos fuera del país; y en ese entonces siempre recordábamos una página de Horacio Quiroga, donde dice que "La Patria es el conjunto de nuestros amores". Tanto desde el punto de vista jurídico -como lo señalaba el señor Senador Korzeniak- como desde el punto de vista de la fuerza que tiene todo esto para nosotros como uruguayos, para nuestros hijos, para nuestros padres y nuestros abuelos -muchos provenimos de familias de inmigrantes, pues nuestros abuelos o bisabuelos en algún caso lo fueron-, podemos decir que el Uruguay es una patria conjunta de los amores que llevamos por el mundo.

Nuestra gente, con la peculiaridad de reconocer que no somos mejores ni peores, quiere a nuestro "paisito". En alguna oportunidad, un Legislador se enojó cuando hablé de mi "paisito", pero para nosotros ese término siempre ha estado vinculado al sentimiento, y así lo trasladamos a nuestros hijos. Nuestro "paisito", reitero, tiene raíces muy fuertes, y tan es así que, como señalaba el señor Senador Rubio, aun aquellos que hace muchísimos años que están fuera del país tratan de hacer sus aportes desde el punto de vista cultural, científico y económico. Como lo dijo el señor Senador, muchos envían remesas o hacen compras a grandes cadenas de supermercados vía Internet -moviendo el mercado interno nacional-, para enviar a familiares que se encuentran dentro del Uruguay su pedido de alimentos.

Creo que tenemos una imposibilidad casi genética de romper los lazos con el país; por eso decimos que tenemos miles y miles de embajadores en el mundo entero, porque a donde van nuestros emigrantes llevan nuestra cultura y nuestros sentimientos, así como las características de la solidaridad del pueblo uruguayo, que arraiga en lo mejor de nuestros sentimientos y de nuestra conciencia nacional. Aunque pase el tiempo -años o décadas, según sea el caso-, se sigue soñando con el día de la vuelta al país. Los hijos y nietos nacidos fuera del país son educados como uruguayos; tan es así que estos descendientes adhieren a tal o cual club de fútbol o tal o cual barrio, aun cuando quizá nunca lo vieron. Es así que ellos llevan nuestra música y nuestros tamboriles a los lugares en los que se radican, y también idealizan sus metas, fruto de la lejanía.

Quiero hacer referencia a algo que nos caracteriza y que, en parte, nos diferencia. Aclaro que no estoy haciendo una valoración, o sea que no estoy diciendo que sea algo bueno o malo. Me refiero a nuestro arraigo a la patria y, en concreto, a la patria chica. Nos hemos encontrado en el exterior con gente que nos dice "yo soy de Young", "yo soy de Tacuarembó" o "yo soy de Bella Unión", y que va manteniendo en su corazón no sólo al Uruguay, sino al lugar donde nació, creció y se educó.

Como decía el señor Senador Korzeniak, estamos fuera de los plazos previstos. Me sumo y concuerdo con el señor Senador Rubio en cuanto a que sería impensable que se hiciera un cálculo menor, como el que se hace. Además, creo que ese cálculo menor es difícil de demostrar. Quisiera saber si alguien puede asegurar que la mayoría de los uruguayos que están en el exterior van a votar por tal o cual partido; inclusive, me animo a decir que los que están más cerca y tienen más posibilidades de venir responden a los llamados partidos tradicionales; hemos visto la organización y salida de ómnibus y barcos financiados por ellos. ¿Quién puede asegurar cómo van a incidir en una elección? Pero, como decía el señor Senador Korzeniak, ya estamos fuera de los plazos marcados por el proyecto.

Sería muy digno de este Senado que mostrara su voluntad de un proceso de debate, que no va a terminar a tiempo para incidir en la elección que tenemos por delante, pero que va a trasmitir a todos los uruguayos que están fuera del Uruguay, que el país los reconoce como sus hijos, con los mismos derechos que si estuvieran viviendo aquí, que no los reconoce solamente como quienes pueden mandar dinero o difundir al país fuera de sus fronteras o, en definitiva, como quienes en algún momento, sacando pecho, vamos a decir "Fulano que tiene tal premio a nivel científico", "Mengano que, a nivel deportivo, tiene tal otro" o que quien se ha destacado a nivel cultural es uruguayo de nacimiento. Resulta que éste lo es cuando accede a esos reconocimientos, pero no lo es en el momento de emitir el voto. Además, nos estamos recostando, si se quiere, en antecedentes de otros países que, por cierto, como está demostrado, cuando emiten su voto fuera del país, no decide en el grueso de los casos para uno u otro lado; varía como sucede con las realidades nacionales.

Me parece que sería muy importante, como un dato no menor para quienes sufren, para quienes transcurren los años y siguen de cara al país, soñando con la vuelta y trabajan para hacerlo, que dijéramos que el Senado de la República, la Cámara de Representantes, en fin, el Parlamento, fuera de todo pequeño cálculo -porque no lo existe-, reconoce en esos compatriotas sus derechos ciudadanos. Digo esto porque, como se manifestaba hace un momento, si vienen a votar, pueden hacerlo. Entonces, también estamos estableciendo distintos estratos sociales para acceder a la ciudadanía, y creo que esto es muy lejano de nuestra concepción republicana, de nuestra concepción democrática. Por lo tanto, podríamos dar una buena señal a nuestros compatriotas, desde el punto de vista de las normas, pero también desde el afecto, si el Senado vota esta iniciativa que, repito, no modifica nada de lo que pueda ocurrir el 31 de octubre de este año.

Advierto que hago estas manifestaciones como fundamento de voto adelantado.

Nada más. Muchas gracias.

SEÑOR CARVALHO.- Pido la palabra.

SEÑOR PRESIDENTE.- Tiene la palabra el señor Senador.

SEÑOR CARVALHO.- Señor Presidente: voy a apoyar con mi voto la aprobación de este proyecto de ley, que ya sabemos no cuenta con las mayorías necesarias, pero desde el punto de vista político me parece importante aclarar por qué motivo voy a hacerlo.

Como muy bien decía el señor Senador Korzeniak en su exposición, este tema ha sido objeto de la presentación de otros proyectos anteriores. Específicamente mi Partido, el Nuevo Espacio, lo presentó en la Cámara de Representantes en dos oportunidades, concretamente en 1995 y en 2000, en el entendido de que es un problema al que, por múltiples razones, debía dársele solución. Con ello procurábamos evitar que se mantenga por más tiempo una situación que no merece razones desde el punto de vista jurídico-constitucional ni en lo que hace al interés nacional. No voy a abundar en las razones de orden jurídico, porque considero que ya han sido expuestas por el señor Senador Korzeniak; simplemente, voy a hacer algunas breves referencias con relación a los motivos de interés nacional que, a mi juicio, justifican que se facilite el ejercicio del voto a los uruguayos que residen en el exterior. Se trata de un derecho que no hay necesidad de reconocerlo -como se ha explicado- porque, de hecho, de lo que se trata es que cualquier uruguayo residente en el exterior que se presente ante la mesa que le corresponda el día del acto electoral pueda sufragar sin que nadie pueda objetarle ese ejercicio. Sabemos que los uruguayos que residen en Río Grande del Sur, en la Argentina o más lejos, si tienen medios, pueden viajar al país y votar sin ningún inconveniente. De modo que, de lo que se trata -como muy bien explicaba el señor Senador Korzeniak- es de facilitar el ejercicio de un derecho que nadie les ha negado -ni podría hacérselo- a los uruguayos que, reitero, residen en el exterior.

Las razones de interés nacional a que aludían la señora Senadora Arismendi y el señor Senador Rubio, tienen que ver con la conveniencia de que nuestro país -pequeño, despoblado y que, lamentablemente, desde hace décadas se ha transformado en un país que expulsa a sus jóvenes, convirtiéndose así en un país de emigración- haga todo lo posible para reafirmar su identidad y mantener los vínculos de aquellos que emigran con el Uruguay porque, naturalmente, lo enriquecen. Por ese motivo los países de nuestro entorno y los desarrollados tienen este instituto desde hace muchísimos años. Es evidente que los italianos, los españoles, los franceses y los norteamericanos lo han pensado muy bien cuando reconocen a sus nacionales que residen en el exterior el derecho al voto. Por algo lo hacen y, entonces, me parece ingenuo creer que el Uruguay tenga razones específicas que hagan aconsejable seguir un comportamiento distinto en esa materia.

Por lo demás, es cierto que existe una verdadera inquietud en las colonias de emigrados uruguayos a lo largo del mundo con respecto a este tema, que se ha ido haciendo conciencia, que ellos son testigos de cómo otros ciudadanos -que residen y trabajan con ellos- sufragan en sus respectivos países a través del voto por correo; y, entonces, no entienden el motivo por el cual la ley uruguaya los priva del ejercicio de ese derecho. Así es que se han organizado y continuarán haciéndolo. El señor Senador Korzeniak hacía referencia al movimiento que encabeza la señora Isabel Soto, en Francia, que ha impulsado a miles de uruguayos en reclamo de sus derechos, así como a sus familias en el Uruguay para que los acompañen. Aunque hoy descontamos un resultado negativo, creo que este esfuerzo que viene desde el exterior hacia el Uruguay y que algunos recogemos en el interior de nuestro país, tarde o temprano va a terminar abriéndose camino y modificaremos nuestra legislación en el sentido del proyecto de ley. Ello se hará en el próximo período porque se llegue a un acuerdo o a un consenso que reúna la mayoría constitucionalmente requerida o, quizá, más tarde por la vía de una reforma constitucional, pero será aprobado por uno u otro mecanismo.

Por último, quiero hacer una breve referencia a quienes puedan pensar mal en el sentido de que detrás de este proyecto de ley se busca un efecto político-electoral inmediato. Estoy de acuerdo con los colegas que han sostenido que, en el mejor de los casos, dicho efecto político-electoral es nulo y que nadie puede asegurar -si es que efectivamente existiera- en qué sentido se va a producir y mucho menos a lo largo del tiempo. Basta ver que en los países en los cuales los residentes en el exterior votan, las encuestas preelectorales se hacen siempre sobre los residentes en el país. No se conoce ningún ejemplo histórico que indique que el resultado de esas encuestas o el del acto electoral haya sido modificado por la afluencia de votos llegados desde el exterior; en todo caso, no hacen más que acusar las tendencias que ya se han manifestado en la opinión pública residente. Históricamente, los resultados en los países que tienen votos de residentes en el exterior se ajustan, en forma sistemática, a las encuestas de opinión pública de quienes viven en el país. De modo que el efecto, aparte de nulo -como decíamos-, es totalmente imprevisible. Quienes razonen sobre esto a partir de ese punto se equivocan groseramente.

Nada más. Muchas gracias.

SEÑOR HEBER.- Pido la palabra.

SEÑOR PRESIDENTE.- Tiene la palabra el señor Senador.

SEÑOR HEBER.- Señor Presidente: quiero hacer una reflexión en voz alta, que no pasa por muchos de los argumentos que hemos escuchado esta tarde. Parecería que aquellos que no estamos de acuerdo con el voto de los residentes en el exterior no queremos a la gente ni tampoco queremos a los uruguayos que se fueron. Cuando se esgrime ese tipo de argumentos, es preferible no entrar a discutir porque no se respeta el comentario ni el razonamiento del otro.

Me parece un argumento importante el que señaló el señor Senador Korzeniak sobre la diferencia que puede existir en aquel que tiene posibilidades en el exterior frente a aquel que no la posee. Insisto en que ese es un argumento que, a mi juicio, resulta difícil rebatir. Digo esto, porque esa situación genera una injusticia para quien, empresario exitoso que reside en el exterior, puede volver al Uruguay a participar del acto eleccionario. ¿Acaso por esa razón voy a instrumentar el voto de la gente en el exterior?

Creo que lo primero que debemos razonar es que cuando uno vota, lo hace por una Administración, por lo que debe estar sujeto al acierto o al error de ese voto. Es muy fácil votar desde afuera y en el futuro no sufrir las consecuencias de su error. Me explico: si soy uruguayo y voto en el exterior, pero vivo en un país desarrollado, es muy difícil que tenga la posibilidad de tener el conocimiento y, además, las consecuencias de lo que puede ser un acierto o un desacierto en mi voto.

¿Es justo que la gente que está afuera, que no va a sufrir las buenas o las malas Administraciones que se traducen a través de su voto, opine sobre lo que, de alguna manera, los que aquí vivimos tenemos que opinar? Creo que ésta es una pregunta para por lo menos razonar, porque aquí no se trata de que hay buenos que quieren que los no residentes puedan votar y malos que no quieren que lo hagan. Me parece que tendríamos que ir un poco más al fondo del asunto. ¿Es justo que un ciudadano al que lamentablemente su país lo ha expulsado por razones económicas y está probando fortuna o tratando de sobrevivir en otro país, opine luego de estar diez o veinte años fuera del Uruguay? ¿Esa persona tiene un conocimiento acabado del diario vivir, de lo que ocurre en el país como para emitir un juicio al igual que lo hace el que vive aquí, poniéndola en un plano de igualdad con este último? Yo entiendo que no y que tampoco podemos establecer un tiempo en este sentido. Por otra parte, uno tiene que mirar la experiencia de los países que ya han instrumentado esta medida para ver cómo les va. Cada tanto vemos figuras de la política española o de la política italiana hacer política en nuestro país, en función de que tienen un alto índice de residentes que votan aquí al igual que ellos lo hacen allá. Se trata de países que han ido recuperando, digamos, a aquellos ciudadanos que en otro tiempo expulsaron, también por razones económicas. Muchos de ellos, entonces, han vuelto a su patria de origen. Pero los ciudadanos que inciden y que votan en los países de América Latina poco o nada influyen en el resultado global. Lamentablemente, en el Uruguay tenemos una o más de una patria peregrina. Entonces, pregunto -lo reitero una vez más- si es justo que los no residentes puedan incidir en la decisión de quienes en definitiva vamos a sufrir las consecuencias de su voto.

Estuve casado con una italiana, con una mujer que nació en Italia y que no necesitó buscar parientes en tres generaciones. No obstante ello, les puedo asegurar que a mi mujer le causaba una gran indignación los pasaportes que se otorgaban en el Consulado italiano a personas que tenían cuatro o cinco apellidos no de ese origen y que recién la tercera o cuarta generación les daba la posibilidad de conseguirlos para tener el derecho a votar en Italia. Por ejemplo, se daba el caso de personas apellidadas García, Pérez, Rodríguez o Martínez que conseguían el pasaporte de ese país por un bisabuelo italiano, con lo cual podían incidir en algo acerca de lo cual nunca en su vida habían tenido información. Estoy hablando de gente que opinaba sobre la realidad italiana sin saber siquiera qué partidos políticos ni qué tendencias existían allí.

Por otra parte, he visto con preocupación la alta politización de los funcionarios del servicio exterior en las Embajadas de los países en los que pueden votar los no residentes. ¿Es eso lo que queremos? ¿Se trata de que mañana tengamos delegados partidarios en el exterior, en definitiva, hombres que hagan política y no comercio desde nuestras Embajadas y Consulados, por el simple hecho de que hay una comunidad uruguaya que puede tener una incidencia en el resultado electoral? ¿Acaso se trata de que más que relacionarnos con ese país comercial y económicamente, para de ese modo generar el crecimiento que necesitamos a los efectos de no expulsar a nuestra gente, comprometamos nuestro servicio exterior, sobredimensionán-dolo, a fin de tener representaciones políticas y partidarias, en donde se busca la filiación política partidaria para ver si se puede canalizar el voto? No le veo el beneficio.

Llevaríamos a una excesiva partidización en el conjunto de funcionarios diplomáticos que nos representan; en desmedro de la diplomática, comercial y económica, gente que se dedicara a la actividad política en las Embajadas en donde hay intereses de los no residentes. ¿Queremos eso? Yo no. Apenas tengo un severo cuestionamiento del servicio exterior en el sentido de que debe cumplir con las funciones de comercio, que son necesarias en estos tiempos. Todavía no tengo una explicación objetiva del servicio exterior acerca de por qué tenemos determinadas representaciones en algunos países y qué razón hay para tener el número de funcionarios que corresponde a cada Embajada. Entonces, ¿con este sistema de habilitación de no residentes, vamos a ingresar en otra categoría de funcionarios diplomáticos que serán los de confianza de los partidos políticos? ¿Vamos a ingresar en ese camino?

Por todo lo expuesto, me parece que es un error instrumentar el voto de no residentes, así como así. Creo que el tema merece un mayor estudio y, en particular, la posibilidad de analizar en profundidad quién tiene el derecho al voto, a qué ciudadano no residente se apunta y cuál debería ser la antigüedad de no residencia en un país en el que, lamentablemente, repito, en las últimas décadas se ha dedicado a exportar más que trabajo, a trabajadores. Prefiero hacer el esfuerzo nacional para repatriar y generar el crecimiento necesario en el Uruguay, y no buscar este tipo de igualdades que no son tales. No debemos olvidar que la gente que permanece en el país tiene grandes dificultades nacionales, regionales y hasta diría continentales que tenemos que tratar de revertir. No nos parece que de alguna manera tengan que generarse situaciones de igualdad cuando la situación de por sí es desigual.

No creo que en esta instancia, a través de este proyecto de ley, podamos impulsar el voto de los no residentes por mero cálculo electoral. No va por ahí el razonamiento; no es eso lo que nos preocupa. Después de todo, qué sabemos lo que van a votar los que han visto una España gobernada por el Partido Popular, que fue el que concedió a los españoles, el mayor crecimiento histórico en materia de poder adquisitivo y desarrollo de los habitantes de ese país y de los no residentes. Pregunto: ¿cómo van a reaccionar los uruguayos que están allí frente a la ley de extranjerización que impulso el Gobierno español?

Me parece, pues, que son otros los temas que pueden motivar al voto del no residente. La cuestión aquí es que elegimos administradores, a quienes van a administrar y que sabemos de qué se trata a la hora de hablar de políticas sociales, de desarrollo, de inversión y de empleo, todos ellos asuntos que lamentablemente están lejos de los oídos de los uruguayos que han optado por emigrar.

SEÑORA ARISMENDI.- ¿Me permite una interrupción, señor Senador?

SEÑOR HEBER.- Con mucho gusto.

SEÑOR PRESIDENTE.- Puede interrumpir la señora Senadora Arismendi.

SEÑORA ARISMENDI.- Me gustaría hacer dos preguntas al señor Senador Heber, para poder entender el razonamiento que está haciendo.

Si entendí bien, el señor Senador Heber manifiesta que hoy el Servicio Exterior no tiene nada que ver con una distribución político-partidaria -aunque político es todo- y que esas adjudicaciones de nuestros Embajadores y representantes en otros países hoy podrían verse perjudicadas hacia el futuro porque, precisamente, esos procedimientos son realizados limpiamente -diría, asépticamente- y no tienen nada que ver con la repartija de cargos que se hace cuando se forma una coalición de Gobierno.

Por otro lado, el señor Senador señala que el camino es trabajar para que retornen. Me pregunto si van a trabajar de la misma manera en que lo hicieron hasta ahora cuando fueron Gobierno, como ganadores o como integrantes de la coalición, porque en realidad, quienes están en el exterior -la gran mayoría- han sido expulsados y tienen muy claro por qué y cómo se fueron, así como lo que sucede en la política nacional. Concretamente, lo que quiero decir es que las razones por las que se fueron del país tienen que ver con la falta de perspectivas, con la falta de trabajo, con la miseria, con la desocupación y con el resultado de un Gobierno del que el Partido Nacional, hasta el día de hoy, más allá de que ha retirado sus Ministros, sigue siendo parte, pues podríamos hacer una larga lista de quiénes están y en qué lugares de la Administración del Estado.

Nada más. Muchas gracias.

SEÑOR PRESIDENTE.- Puede continuar el señor Senador Heber.

SEÑOR HEBER.- No vengo hoy a hacer un análisis de lo que es el Servicio Exterior. No sé si la señora Senadora sabe que ingresan al Servicio Exterior; no ingresan al Ministerio por filiación política, sino que existe un concurso de oposición y méritos en el Instituto Artigas. Además, hay un régimen de concurso para los ascensos, que va generando la profesionalidad del Servicio Exterior, lo cual me parece muy bien.

Pero lo que quiero decir es lo siguiente: si hoy o mañana en España vamos a tener uruguayos que voten aquí, las campañas electorales van a ser un poquitito más caras, pues nos vamos a tener que trasladar a ese país, salvo que se pertenezca a un partido internacionalista en donde otros trabajen por el candidato. En ese caso, tenemos una discriminación de los Partidos que no tienen vinculación ni dependencia internacional.

SEÑORA ARISMENDI.- Somos pocos y nos conocemos.

(Dialogados)

SEÑOR PRESIDENTE.- La Presidencia ruega a los señores Senadores que no dialoguen.

Puede continuar el señor Senador Heber.

SEÑOR HEBER.- Por otro lado, señor Presidente, nos preguntamos si en los Consulados, cuando se toma el voto a la gente no residente, vamos a tener delegados partidarios. En nuestras delegaciones en el exterior, además del concurso de oposición y méritos para poder ascender y tener destino -no repartija, como señala la señora Senadora-, ¿vamos a tener delegados partidarios? ¿Vamos a tener que actuar tal como se hace con los funcionarios de la Corte Electoral para saber a qué Partido político pertenecen?

Son temas que pueden causar alguna sonrisa, pero en algunas Embajadas de otros países lo hacen. ¿Queremos ingresar en eso? Yo no creo, señor Presidente, que tengamos que ingresar en eso. Por el contrario, pienso que la igualdad está en dar oportunidades en nuestra tierra y no en algo que ellos no van a sufrir. Es muy fácil opinar sobre otros países cuando, en definitiva, no van a sufrir las consecuencias de la Administración que están eligiendo.

Por todo lo expuesto, señor Presidente, creo que tiene que votar la gente que vive en el Uruguay y no estoy de acuerdo con el voto del no residente. Quería afirmarlo, sostenerlo y discutirlo.

Nada más. Muchas gracias.

SEÑOR ATCHUGARRY.- Pido la palabra.

SEÑOR PRESIDENTE.- Tiene la palabra el señor Senador.

SEÑOR ATCHUGARRY.- Quisiera decir lo siguiente a modo de fundamento anticipado de voto.

Estoy de acuerdo con lo expresado por el señor Senador Correa Freitas y creo que, para modificaciones de cierta entidad, los dos tercios de votos que plantea la Constitución es una manera de expresarlo formalmente, pero se requiere un acuerdo más amplio.

De modo que por esa circunstancia que han expresado acabadamente quienes me precedieron en el uso de la palabra, no vamos a acompañar este proyecto de ley.

Pero, además, quiero señalar que, por un lado, está esa discusión y es de difícil solución en la mente de todos nosotros -en especial de los que tenemos buena parte de nuestra familia en el exterior-, lo que tiene que ver con el derecho de los residentes efectivos y reales y, por otro, percibo que, independientemente de ese problema de fondo, este proyecto de ley que plantea la habilitación del voto por correspondencia, por lo menos en mi opinión no abarca la totalidad del asunto. He mirado el texto y me surge la siguiente reflexión. No permitimos -progresivamente, hasta llegar a la prohibición absoluta- el voto interdepartamental, y eso en aras de preservar la libertad y el secreto del voto. Ahora bien; ¿quién garantiza la libertad y el secreto del voto epistolar? ¿Quién garantiza que el voto sea secreto y libre? Digo esto porque, con ese criterio, también permitiríamos que residentes de Cerro Largo votaran por carta desde Montevideo. He vivido todo el proceso en el que la Corte Electoral fue inhabilitando el voto interdepartamental, entre otras cosas, porque era muy complicado el conteo de los votos observados. Pero, además, no se permite votar si no es bajo la supervisión de una mesa integrada por funcionarios públicos que garantiza que ese voto es libre y secreto. En cambio, ¿cómo podemos saber si alguien no pone su voto condicionado por su patrón, que lo hizo poner en fila y ensobrar delante de él? No lo podemos saber. También me hago cargo de que tenemos representación en algunos países y en otros no, y que en algunos esto significaría una imposibilidad material porque, por ejemplo, en la Argentina hay prácticamente 300.000 uruguayos; entonces, la elección sería más grande que cualquier departamento, salvo, por supuesto, en Montevideo. De modo que no es un problema de fácil solución.

Por todos estos motivos, señor Presidente, mi deseo sería que esto lo pudiéramos trabajar en una época diferente de ésta en la que todos estamos en otra cosa. No es un tema que descarte de entrada, pero lamentablemente no puedo acompañar este proyecto de ley. No obstante, cabe aclarar que no nos negamos a considerarlo en un clima más adecuado y a tratar de buscar soluciones efectivas. En una primera lectura, por supuesto sin el estudio correspondiente, me motiva más dudas que acercamientos. No pretendía debatir, sino simplemente señalar, por una cuestión de libertad, por qué no lo vamos a votar.

SEÑOR PRESIDENTE.- No hay más oradores inscriptos. Corresponde pasar a votar.

SEÑOR GARGANO.- Pido la palabra para una cuestión de orden.

SEÑOR PRESIDENTE.- Tiene la palabra el señor Senador.

SEÑOR GARGANO.- Formulo moción en el sentido que se vote en forma nominal.

SEÑOR PRESIDENTE.- Así se hará.

Se va a proceder a tomar la votación nominal. De acuerdo con el artículo 77 de la Constitución, se requieren 21 votos conformes para que el proyecto de ley resulte aprobado.

(Se toma en el siguiente orden:)

SEÑORA ARISMENDI.- Voto por la afirmativa.

SEÑOR ASTORI.- Voto por la afirmativa.

SEÑOR ATCHUGARRY.- Voto por la negativa.

SEÑOR BRAUSE.- Voto por la negativa.

SEÑOR CARVALHO.- Voto por la afirmativa.

SEÑOR CID.- Voto por la afirmativa.

SEÑOR CORREA FREITAS.- Voto por la negativa.

SEÑOR COURIEL.- Voto por la afirmativa.

SEÑOR FERNANDEZ HUIDOBRO.- Voto por la afirmativa.

SEÑOR GARCIA COSTA.- Voto por la negativa.

SEÑOR GARGANO.- Voto por la afirmativa, y voy a fundamentar mi posición.

He votado afirmativamente porque comparto enteramente las razones que han expuesto la señora Senadora Arismendi y los señores Senadores Korzeniak, Carvalho y Rubio, en cuanto al derecho que les asiste a nuestros compatriotas a decidir la manera en que se gobierna en nuestro país. Ese es un derecho que prácticamente todos los países del mundo han otorgado a sus ciudadanos y que se ejerce sin ninguno de esos preconceptos que han sido vertidos aquí. Entonces, esto que estoy diciendo a modo de fundamento de voto lo he afirmado en oportunidad de tratarse varios proyectos de ley, y quienes viven en el extranjero, fundamentalmente mis compatriotas en España, lo saben muy bien.

Sin embargo, quiero también hacer una aclaración. Jamás, desde que soy Senador, he observado en el comportamiento diplomático de los integrantes de las Embajadas de Francia, España e Italia, un alineamiento político o una integración a una organización para influir desde allí en determinada dirección. Al contrario, se ha prestado colaboración a Uruguay, sin importar el pelo de la persona que la pida y sin hacer reclutamientos de ningún tipo. Me parece que se trata de una ofensa que no deben recibir esos funcionarios y creo que es tremendo que aquí se diga eso como fundamento. Otra cosa son los ciudadanos de esos países que se organizan en partidos, a lo que tienen derecho. Pero, realmente, a mí jamás se me preguntó en la Embajada de Francia, cuando fui a hacer una gestión por un familiar, a qué partido pertenecía, así como tampoco se me dijo que hablara con fulano de tal, por ser de mi mismo partido. Quería hacer esta aclaración, porque me parece que lo que aquí se ha afirmado es muy grave y no ayuda a las buenas relaciones con estos países.

SEÑOR PRESIDENTE.- Continúese tomando la votación nominal.

(Así se hace)

SEÑOR HEBER.- Voto por la negativa.

SEÑOR HERRERA.- Voto por la negativa, y voy a fundamentar mi posición.

He escuchado las razones que se han dado desde distintos puntos de vista y, en lo personal, quiero ser bien sincero. Creo que, infelizmente, hay demasiados uruguayos fuera de nuestro país. Se trata de un caudal electoral importantísimo, ya que estamos hablando de centenares de miles de uruguayos que podrían votar. Entonces, en mi opinión, el problema no es si van a votar por la Izquierda, el Centro o la Derecha, o si lo harán en función de criterios ecologistas. El tema es que, en el caso de muchos de ellos, hace muchísimos años que están fuera del Uruguay, viviendo otras realidades y, por ello, pertenecen a otra cultura y se manejan con criterios e intereses distintos. Es en función de eso y del número de personas de que se trata, que me parece que no deberían votar, ya que por el peso que tendrían, podrían definir todas las elecciones, en el sentido que fuere, quizás en contra de la voluntad expresada por quienes viven en el Uruguay. Es decir, aquellos que se encuentran fuera de fronteras, dado el importante número de ellos que están habilitados para votar, podrían torcer una decisión mayoritaria adoptada dentro de fronteras. No me importa lo que voten; lo que me importa es que incidan de tal forma, y confieso que este aspecto me preocupa enormemente.

SEÑOR PRESIDENTE.- Continúese tomando la votación nominal.

(Así se hace)

SEÑOR KORZENIAK.- Sufrago por la afirmativa, y voy a fundamentar el voto.

Probablemente he cansado ya al Senado con la larga exposición que realicé al comienzo de esta sesión. Sin embargo, quiero ahora destacar dos o tres cosas.

Ante todo, digo que he oído varios argumentos que sólo son aplicables porque no se ha leído el proyecto de ley que está repartido desde hace días. No se ha leído el mismo cuando se habla de que puede haber falta de garantías o cuando se plantea la pregunta de cómo se sabe que no fue un trabajador a quien el patrón le hizo meter el voto en un sobre. ¿Cómo se sabe eso aquí, dentro del Uruguay? ¿Acaso vivimos en un limbo y no sabemos que eso también puede ocurrir aquí, en nuestro país, ya sea en un cuartel, en una estancia o un sindicato? En efecto, eso también puede pasar aquí y no hay ninguna diferencia.

Hay que destacar que el voto es por correspondencia y que las hojas de votación son las mismas. El votante tiene que ser una persona que tenga la credencial vigente. Por consiguiente, si hace muchos años que alguien no está en el país, ya no figura en el padrón y, por ello, no puede votar. Reitero, entonces, que hay que leer los proyectos para después criticarlos, pero quizás ya se tiene una posición dogmática, adoptada.

Por otro lado, quisiera formular una pregunta a quienes hablaron del tema de las garantías. Ante todo, señalo que las bases en que se funda este proyecto de ley fueron elaboradas por una de las personas que más sabe de garantías electorales, desde el punto de vista práctico. Es un extraordinario compañero que se llama Pesqueira y es Presidente de la Junta Electoral de Montevideo. Las bases, reitero, fueron hechas por él y luego pasamos a la redacción del proyecto, aunque aclaro que me estoy refiriendo a la parte que tiene que ver con el voto y no a la que refiere a los otros derechos de los compatriotas. También se ha dicho aquí que se preferiría buscar los otros derechos de los compatriotas que no son los del sufragio. Pero una vez más digo que esto evidencia que no se ha leído el proyecto, ya que en él hay un Capítulo II en el que se alude a ese tema. Entonces, ¿cómo saben los ciudadanos uruguayos -que tan enterados estamos de las cosas-, cuando se llevan miles y miles de hojas con firmas para un referéndum, que esas personas viven en el Uruguay? ¿O es gente que vive en la India, que firmó, que puso su impresión digital, luego de lo cual las hojas se entregaron en la Corte Electoral, la que se pronuncia diciendo que todo está bien, sin importarle si esa gente vive acá o no? El tema de los residentes o no residentes constituye una cuestión que viene de la ley desde los años l924 y l925 en adelante, por lo que ahora se la intenta corregir a través de esta norma.

Es por todo esto que pretendo, por lo menos, que este proyecto de ley se apruebe en general.

SEÑOR PRESIDENTE.- Continúese con la votación nominal.

(Así se hace)

SEÑORA LOPEZ .- Voto por la afirmativa, y quiero fundamentar mi posición.

He escuchado a muchos señores Senadores plantear como argumento más fuerte el hecho de que no consideran justo que sufraguen aquellos ciudadanos residentes en el exterior desde hace muchos años, que viven en otro contexto, con otra cultura y otras realidades. Sin embargo, aquí me surge una duda y me pregunto qué sucede si se trata de un uruguayo que hace mucho tiempo que vive fuera del país, que convive con otra cultura y otros intereses, pero que tiene la solvencia económica como para venir a votar. Entonces, de ser así, todo aquello se supera. Así pues, me parece que, lamentablemente, estamos discriminando en función del poder adquisitivo de los compatriotas; entonces, este es un aspecto que no me ha quedado muy claro.

SEÑOR PRESIDENTE.- Continúese con la votación nominal.

(Así se hace)

SEÑOR MUJICA.- Voto por la afirmativa.

SEÑOR NIN NOVOA.- Voto por la afirmativa.

SEÑOR NUÑEZ.- Voto por la afirmativa.

SEÑOR PEREIRA.- Voto por la negativa.

SEÑOR RUBIO.- Voto por la afirmativa, y quiero fundamentar el voto.

Creo haber dado ya algunos argumentos, pero quiero decir también que me parece que constituye una terrible inconsistencia tener una visión en lo político que pertenece prácticamente a las naciones del siglo XIX y, por otro lado, tener una visión posmoderna sobre las relaciones económicas y la globalización. Entiendo que esta visión va a llevar a que si en el MERCOSUR se profundizan los vínculos económicos, culturales y políticos, haya una oposición tajante a que exista un Parlamento del MERCOSUR en el futuro, por ejemplo. Entonces, a su vez, esta realidad, si se da, lleva a que les neguemos a los uruguayos que viven en Río Grande el derecho a votar representantes del Uruguay, imponiéndoles que deben votar representantes de Brasil, por ejemplo.

Creo que hay cosas en el mundo que han cambiado y que, si eso no se percibe, estaremos hablando de un mundo del pasado.

SEÑOR PRESIDENTE.- Continúese con la votación nominal.

(Así se hace)

SEÑOR SANABRIA.- Voto por la negativa.

SEÑOR SANGUINETTI.- Voto por la negativa.

SEÑOR SCARPA.- Voto por la negativa.

SEÑOR PRESIDENTE.- Voto por la negativa.

Dese cuenta del resultado de la votación.

"SEÑOR SECRETARIO (Don Mario Farachio).- Han sufragado 24 señores Senadores: 13 lo hicieron por la afirmativa y 11 por la negativa."

SEÑOR PRESIDENTE.- La votación ha resultado: Negativa.

15) ENVASES DESCARTABLES

SEÑOR GARGANO.- Pido la palabra para una cuestión de orden.

SEÑOR PRESIDENTE.- Tiene la palabra el señor Senador.

SEÑOR GARGANO.- Señor Presidente: afortunadamente, la Comisión de Medio Ambiente, después de un trabajo de prácticamente un año, logró llegar a un acuerdo y tiene pronto un proyecto sobre envases descartables -tema muy importante desde el punto de vista medioambiental- que cuenta con la unanimidad de sus integrantes y la conformidad del Ministerio de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente.

Al estar pronto el informe y el proyecto, sugiero que el tema se incorpore al Orden del Día de mañana en cualquier lugar y se pueda votar, a efectos de que se tramite el mes que viene en la Cámara de Representantes, dado que, reitero, es un tema sumamente importante desde el punto de vista del medio ambiente.

Mociono en ese sentido.

SEÑOR PRESIDENTE.- Se va a votar la moción formulada.

(Se vota:)

- 19 en 19. Afirmativa. UNANIMIDAD.

16) DERECHOS Y OBLIGACIONES DE LOS PACIENTES

SEÑOR CID.- Pido la palabra para hacer una aclaración.

SEÑOR PRESIDENTE.- Tiene la palabra el señor Senador.

SEÑOR CID.- Señor Presidente: entre los primeros puntos del Orden del Día se empezó a considerar el proyecto sobre derechos y obligaciones de los pacientes, pero el señor Presidente propuso que se analizara en el día de mañana. Lo cierto es que estuvimos reunidos con el señor Senador García Costa, con quien encontramos que la iniciativa que se repartió no se ajusta a lo convenido, a lo estudiado, a lo tratado y a lo proyectado en la Comisión de Salud Pública, a pesar de que no tenía un quórum efectivo para considerarlo. En tal sentido sugeriría al Cuerpo que, una vez repartidas las modificaciones propuestas a los restantes integrantes de la Comisión, trate el tema en la primera sesión del mes de julio a los efectos de que todos puedan tener opinión al respecto.

Mociono en ese sentido.

SEÑOR PRESIDENTE.- Se va a votar la moción formulada.

(Se vota:)

- 17 en 17. Afirmativa. UNANIMIDAD.

17) NUMERALES SEXTO, SEPTIMO Y OCTAVO DEL ORDEN DEL DIA. POSTERGACION

SEÑOR PRESIDENTE.- El Senado continúa con la consideración del Orden del Día.

SEÑOR SANABRIA.- Pido la palabra para una cuestión de orden.

SEÑOR PRESIDENTE.- Tiene la palabra el señor Senador.

SEÑOR SANABRIA.- Señor Presidente: en nombre de la Bancada del Partido Colorado mociono para que se postergue la consideración de los numerales sexto, séptimo y octavo del Orden del Día para la primera sesión ordinaria del mes de julio.

SEÑORA ARISMENDI.- ¿Puede fundamentar por qué?

SEÑOR SANABRIA.- Nuestra solicitud obedece a que la Bancada necesita realizar algunas consultas técnicas referidas al proyecto.

SEÑOR PRESIDENTE.- Se va a votar la moción formulada.

(Se vota:)

-15 en 19. Afirmativa.

18) INCOMPATIBILIDAD DEL SUBSIDIO POR ENFERMEDAD CON OTRAS PRESTACIONES O RETRIBUCIONES

SEÑOR PRESIDENTE.- Se pasa a considerar el asunto que figura en quinto término del Orden del Día: "Proyecto de ley por el que se modifica el artículo 25 del Decreto-Ley Nº 14.407, de 22 de julio de 1975, referido a la incompatibilidad del subsidio por enfermedad con otras prestaciones o retribuciones. (Carp. Nº 1296/03 - Rep. Nº 831/04)".

(Antecedentes:)

"Carp. Nº 1296/03

Rep. Nº 831/04

CAMARA DE REPRESENTANTES

La Cámara de Representantes de la República Oriental del Uruguay, en sesión de hoy, ha sancionado el siguiente

PROYECTO DE LEY

Artículo Unico.- Sustitúyese el artículo 25 del Decreto-Ley Nº 14.407, de 22 de julio de 1975, por el siguiente texto:

"ARTICULO 25.- El subsidio por enfermedad común no es acumulable a la percepción del subsidio por desempleo, ni a retribuciones de actividad, ni al adelanto, prejubilatorio, ni a las indemnizaciones temporarias por accidente de trabajo".

Sala de Sesiones de la Cámara de Representantes, en Montevideo, a 15 de diciembre de 2003.

Jorge Chápper Presidente

Horacio D. Catalurda Secretario."

SEÑOR PRESIDENTE.- La Mesa advierte que de hecho se está agotando el Orden del Día y mañana tendríamos apenas dos puntos para analizar.

Léase el proyecto.

(Se lee)

- En discusión general.

Tiene la palabra el Miembro Informante, señor Senador Núñez.

SEÑOR NUÑEZ.- Señor Presidente: este es un proyecto que sustituye el artículo 25 del Decreto-Ley Nº 14.407 y hace incompatible el subsidio por enfermedad común con la percepción de otros subsidios y remuneraciones, por ejemplo, el subsidio por desempleo, las retribuciones a percibir en actividad, etcétera. La Comisión de Asuntos Laborales y Seguridad Social aprobó por unanimidad la iniciativa, también tratada y apoyada por una amplia mayoría de la Cámara de Representantes.

Es cuanto quería manifestar.

SEÑOR PRESIDENTE.- Si no se hace uso de la palabra, se va a votar en general el proyecto de ley.

(Se vota:)

-18 en 18. Afirmativa. UNANIMIDAD.

En discusión particular.

Léase el artículo único.

"Artículo Unico.- Sustitúyese el artículo 25 del Decreto-Ley Nº 14.407, de 22 de julio de 1975, por el siguiente texto: ‘ARTICULO 25.- El subsidio por enfermedad común no es acumulable a la percepción del subsidio por desempleo, ni a retribuciones de actividad, ni al adelanto prejubilatorio, ni a las indemnizaciones temporarias por accidente de trabajo’".

SEÑOR PRESIDENTE.- En consideración.

Si no se hace uso de la palabra, se va a votar.

(Se vota:)

- 18 en 18. Afirmativa. UNANIMIDAD.

Ha quedado sancionado el proyecto de ley que se comunicará al Poder Ejecutivo.

(No se publica el texto del proyecto de ley sancionado por ser igual al considerado)

19) SE LEVANTA LA SESION

SEÑOR GARGANO.- Pido la palabra para una cuestión de orden.

SEÑOR PRESIDENTE.- Tiene la palabra el señor Senador.

SEÑOR GARGANO.- Señor Presidente: formulo moción en el sentido de que se levante la sesión.

SEÑOR PRESIDENTE.- Si el señor Senador me permite, antes quiero decir que queda un solo punto del Orden del Día para ser analizado en la sesión ordinaria de mañana, más dos convenios con el Gobierno de los Estados Unidos Mexicanos que, como es evidente, requieren de quórum máximo.

SEÑOR GARGANO.- También hemos incluido el proyecto de ley sobre medio ambiente, señor Presidente.

SEÑOR PRESIDENTE.- De acuerdo; entonces, si la sesión se levanta, el Orden del Día de mañana queda integrado con el numeral noveno del Orden del Día de hoy y el proyecto de ley informado por la Comisión de Medio Ambiente.

Se va a votar la moción formulada por el señor Senador Gargano.

(Se vota:)

- 18 en 18. Afirmativa. UNANIMIDAD.

Se levanta la sesión.

(Así se hace a la hora 18 y 37 minutos, presidiendo el señor Luis Hierro López y estando presentes los señores Senadores Arismendi, Atchugarry, Carvalho, Cid, Correa Freitas, De Boismenu, García Costa, Gargano, Heber, Herrera, López, Mujica, Núñez, Pereira, Sanabria, Sanguinetti y Scarpa.)

SEÑOR LUIS HIERRO LOPEZ Presidente

Sr. Mario Farachio - Arq. Hugo Rodríguez Filippini Secretarios

Sr. Freddy A. Massimino Director General del Cuerpo de Taquígrafos

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Montevideo, Uruguay. Poder Legislativo.