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Nº 168 - TOMO 410 - 30 DE ABRIL DE 2002

REPUBLICA ORIENTAL DEL URUGUAY

DIARIO DE SESIONES

DE LA

CAMARA DE SENADORES

TERCER PERIODO ORDINARIO DE LA XLV LEGISLATURA

15ª SESION EXTRAORDINARIA

PRESIDEN EL SEÑOR LUIS HIERRO LOPEZ Presidente

Y EL SEÑOR SENADOR DOCTOR RUBEN CORREA FREITAS Segundo Vicepresidente

ACTUAN EN SECRETARIA LOS TITULARES SEÑOR MARIO FARACHIO Y ARQUITECTO HUGO RODRIGUEZ FILIPPINI Y LA PROSECRETARIA SEÑORA EMMA ABDALA

S U M A R I O

1) Texto de la citación

2) Asistencia

3) Señor Presidente de la República, doctor Jorge Batlle Ibáñez. Solicitud de autorización para ausentarse del territorio nacional.

- Nota del señor Presidente de la República solicitando autorización para ausentarse del territorio nacional, de acuerdo con lo previsto por el artículo 170 de la Constitución de la República.

- Concedida.

4) Asuntos entrados

5) Proyecto presentado

- El señor Senador Pereyra presenta, con exposición de motivos, un proyecto de ley por el que se faculta al Banco de la República Oriental del Uruguay a otorgar créditos a los productores agropecuarios con el fin de aumentar el stock ovino del país.

- A la Comisión de Hacienda.

6 y 10) Solicitudes de licencia

- Las formulan los señores Senadores Fernández Huidobro y Nin Novoa, y el señor Presidente del Cuerpo.

- Concedidas.

7) Integración de Comisión

- El señor Senador Pereyra solicita que la Comisión de Hacienda se integre con miembros de la de Ganadería, Agricultura y Pesca a los efectos de analizar el proyecto que presentara en el día de hoy.

- Se procederá de conformidad.

8) Proyecto de Resolución sobre el Golpe de Estado en Venezuela

- A solicitud del señor Senador Gargano, el Senado resuelve proceder al repartido del proyecto de resolución presentado.

9) Comisión Investigadora sobre los negocios de ANCAP en la República Argentina

- Informes de la Comisión Preinvestigadora sobre su creación.

- Manifestaciones del señor Senador Brause. Intervención de varios señores Senadores.

- Escuchados los informes, el Senado resuelve integrar la Comisión Investigadora para analizar este tema, como lo aconseja el informe firmado por los señores Senadores García Costa y Korzeniak.

- El señor Presidente hará las consultas del caso.

11) Reglamentación de la disposición legal sobre la facultad de los señores Legisladores de contar con cinco funcionarios en Comisión

- Varios señores Senadores presentan un proyecto de resolución sobre este tema.

- A la Comisión de Asuntos Administrativos.

12) Asociación de Amistad Parlamentaria con el Líbano

- Proyecto de ley por el que se procede a su creación.

- Manifestaciones del señor Senador Pereyra. Intervención de varios señores Senadores.

- Se incluirá este tema en la próxima sesión ordinaria que realice el Cuerpo.

13) Elección de miembros de la Comisión Permanente del Poder Legislativo

- Por moción del señor Senador Sanabria, el Senado resuelve postergar la consideración de este tema.

14) Elección de miembros de la Comisión Administrativa del Poder Legislativo

- Por moción del señor Senador Sanabria, el Senado resuelve postergar la consideración de este tema.

15 y 17) Golpe de Estado perpetrado contra el Gobierno Constitucional de Venezuela

- Proyecto de Resolución.

- Por moción del señor Senador Couriel, el Senado declara la urgencia de este tema y su consideración inmediata.

- En consideración. Manifestaciones del señor Senador Fau. Intervención de varios señores Senadores.

- Por moción de varios señores Senadores, elSenado expresa su condena al Golpe de Estado perpetrado contra el Gobierno constitucional de aquel país.

16) Levantamiento de la sesión

- Moción del señor Senador Gallinal para levantar la sesión.

18) Alojamientos privados para adultos mayores

- Proyecto de comunicación presentado por el señor Senador Cid para ser cursado al Ministerio de Salud Pública.

- En consideración.

19) Se levanta la sesión

1) TEXTO DE LA CITACION

"Montevideo, 26 de abril de 2002.

LA CAMARA DE SENADORES se reunirá en sesión extraordinaria, el próximo martes 30, a la hora 16, a fin de informarse de los asuntos entrados y considerar el siguiente

ORDEN DEL DIA

1º) Informe de la Comisión Preinvestigadora relativo a la creación de una Comisión Investigadora con el cometido de analizar la actividad desarrollada por ANCAP en la República Argentina.

Carp. Nº 785/02 - Rep. Nº 435/02

2º) Elección de miembros de la Comisión Permanente del Poder Legislativo (artículo 127 de la Constitución).

3º) Elección de miembros de la Comisión Administrativa del Poder Legislativo.

4º) Discusión particular del proyecto de comunicación presentado por el señor Senador Alberto Cid relacionado con la reglamentación Técnica de los Alojamientos Privados para Adultos Mayores.

Carp. Nº 759/02 - Rep. Nº 397/02

5º) Discusión particular de los siguientes proyectos de resolución:

- por el que se crea la Asociación de Amistad Parlamentaria entre la República Oriental del Uruguay y Nueva Zelanda.

Carp. Nº 675/02 - Rep. Nº 411/02

- por el que se crea la Asociación de Amistad Parlamentaria entre la República Oriental del Uruguay y Australia.

Carp. Nº 674/01 - Rep. Nº 412/02

Discusión general y particular de los siguientes proyectos de ley:

6º) por el que se amplía el plazo que tienen las personas mayores de cuarenta y cinco días de edad para obtener la cédula de identidad.

Carp. Nº 639/01 - Rep. Nº 414/02

7º) por el que se declara de interés nacional la producción en todo el territorio del país, de combustibles alternativos, renovables y sustitutivos de los derivados del petróleo, elaborados con materia nacional de origen animal o vegetal.

Carp. Nº 594/01 - Rep. Nº 413/02

8º) por el que se designa con el nombre de Luis M. Pirieveis la represa sobre el arroyo Chingolo, departamento de Paysandú.

Carp. Nº 669/01 - Rep. Nº 410/02

9º) por el que se declara el 20 de setiembre Día de la Libertad de Expresión del Pensamiento en todo el territorio nacional.

Carp. Nº 445/01 - Rep. Nº 408/02

10) por el que se declara día de conmemoración cívica el 30 de noviembre de cada año, en celebración del plebiscito de 1980.

Carp. Nº 637/01 - Rep. Nº 407/02

11) por el que se designa "Homero Grillo", la Escuela Nº 16 de Villa Rosario, del departamento de Lavalleja, dependiente del Consejo de Educación Primaria (Administración Nacional de Educación Pública).

Carp. Nº 700/02 - Rep. Nº 406/02

12) por el que se designa "Antoine de Saint-Exupéry", la Escuela Rural Nº 94 de Santa Lucía, del departamento de Lavalleja, dependiente del Consejo de Educación Primaria (Administración Nacional de Educación Pública).

Carp. Nº 723/02 - Rep. Nº 405/02

13) por el que se designa "Micaela Guyunusa", el Jardín de Infantes Nº 306 del departamento de Montevideo, dependiente del Consejo de Educación Primaria (Administración Nacional de Educación Pública).

Carp. Nº 722/02 - Rep. Nº 404/02

14) por el que se designa "Libertad", el Liceo de la ciudad de Libertad, departamento de San José, dependiente del Consejo de Educación Secundaria (Administración Nacional de Educación Pública).

Carp. Nº 715/02 - Rep. Nº 403/02

15) por el que se designa "Juan Balbín González Vallejo", la Escuela Nº 176 del departamento de Montevideo, dependiente del Consejo de Educación Primaria (Administración Nacional de Educación Pública).

Carp. Nº 712/02 - Rep. Nº 402/02

16) por el que se designa "Bernardo Prudencio Berro", el Liceo Nº 48 de Montevideo, dependiente del Consejo de Educación Secundaria (Administración Nacional de Educación Pública).

Carp. Nº 699/02 - Rep. Nº 401/02

17) por el que se designa "Juan José Morosoli" el Jardín de Infantes Nº 202 de la ciudad de Las Piedras, del departamento de Canelones, dependiente del Consejo de Educación Primaria (Administración Nacional de Educación Pública).

Carp. Nº 668/01 - Rep. Nº 400/02

18) por el que se designa "Perico" el Jardín de Infantes Nº 119 de la ciudad de Minas del departamento de Lavalleja, dependiente del Consejo de Educación Primaria (Administración Nacional de Educación Pública).

Carp. Nº 667/01 - Rep. Nº 399/02

19) por el que se designa "Haydée Blanca Rodríguez de De Olarte" la Escuela Nº 40 para discapacitados intelectuales del departamento de Flores, dependiente del Consejo de Educación Primaria (Administración Nacional de Educación Pública).

Carp. Nº 642/01 - Rep. Nº 415/02

20) por el que se designa con el nombre "Alfredo Vidal y Fuentes" la Escuela Nº 72 de Tiempo Completo de la ciudad de Minas, departamento de Lavalleja, dependiente del Consejo de Educación Primaria (Administración Nacional de Educación Pública).

Carp. Nº 746/02 - Rep. Nº 416/02

21) por el que se designa con el nombre "Suiza" la Escuela Nº 45 del departamento de Lavalleja, dependiente del Consejo de Educación Primaria (Administración Nacional de Educación Pública).

Carp. Nº 747/02 - Rep. Nº 417/02

22) por el que se designa con el nombre "Federico Froebel" el Jardín de Infantes Nº 112 de la ciudad de José Pedro Varela, departamento de Lavalleja, dependiente del Consejo de Educación Primaria (Administración Nacional de Educación Pública).

Carp. Nº 749/02 - Rep. Nº 418/02

23) por el que se designa con el nombre de "Doctor Gonzalo González Simois" el Jardín de Infantes Nº 113 de Villa Solís, dependiente del Consejo de Educación Primaria (Administración Nacional de Educación Pública).

Carp. Nº 750/02 - Rep. Nº 419/02

24) por el que se designa con el nombre "Blanca Rosa Guarnerio" la Escuela Nº 62 de paraje Etchevarría, del departamento de Canelones, dependiente del Consejo de Educación Primaria (Administración Nacional de Educación Pública).

Carp. Nº 607/01 - Rep. Nº 420/02

25) Informes de la Comisión de Asuntos Administrativos relacionados con las solicitudes de venias del Poder Ejecutivo para destituir de sus cargos a:

- un funcionario del Ministerio de Salud Pública. (Plazo constitucional vence el 19 de mayo de 2002).

Carp. Nº 726/02 - Rep. Nº 428/02

- una funcionaria del Ministerio de Salud Pública. (Plazo constitucional vence el 18 de junio de 2002).

Carp. Nº 752/02 - Rep. Nº 429/02

Hugo Rodríguez Filippini Secretario - Mario Farachio Secretario."

2) ASISTENCIA

ASISTEN: los señores Senadores Abelenda, Astori, Atchugarry, Brause, Cid, Couriel, de Boismenu, Fau, Gallinal, Garat, García Costa, Gargano, Guadalupe, Heber, Korzeniak, Larrañaga, Lescano, Michelini, Millor, Mujica, Núñez, Pereyra, Pou, Riesgo, Rubio, Sanabria, Singer, Virgili y Xavier.

FALTAN: con licencia, los señores Senadores Aris-mendi, Fernández Huidobro y Nin Novoa.

3) SEÑOR PRESIDENTE DE LA REPUBLICA, DOCTOR JORGE BATLLE IBAÑEZ. SOLICITUD DE AUTORIZACION PARA AUSENTARSE DEL TERRITORIO NACIONAL

SEÑOR PRESIDENTE.- Habiendo número, está abierta la sesión.

(Es la hora 16 y 8 minutos)

- Dése cuenta de una nota de la Presidencia de la República llegada a la Mesa.

(Se da de la siguiente:)

"El señor Presidente de la República solicita la autorización prescrita en el artículo 170 de la Constitución de la República, en virtud de ausentarse del país por más de 48 horas, a partir del 14 de mayo próximo, para participar en la II Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea, América Latina y El Caribe, en la ciudad de Madrid, Reino de España".

- Léase.

(Se lee:)

"Montevideo, 30 abril 2002

Señor Presidente de la

Cámara de Senadores

Presente

Tengo el honor de dirigirme al Señor Presidente a los efectos de solicitar la autorización prescripta por el artículo 170 de la Constitución de la República, en virtud de que me ausentaré del territorio nacional por más de cuarenta y ocho horas a partir del 14 de mayo de 2002 para participar en la II Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea, América Latina y el Caribe, en la ciudad de Madrid, Reino de España.

Saludo al Señor Presidente con mi más alta consideración,

JORGE BATLLE IBAÑEZ Presidente de la República."

SEÑOR PRESIDENTE.- Si no se hace uso de la palabra, se va a votar.

(Se vota:)

- 19 en 19. Afirmativa. UNANIMIDAD.

4) ASUNTOS ENTRADOS

SEÑOR PRESIDENTE.- Dése cuenta de los asuntos entrados.

(Se da de los siguientes:)

"La Presidencia de la Asamblea General destina un Mensaje del Poder Ejecutivo, al que acompaña un proyecto de ley, por el que se autoriza la salida del país de un Oficial General en representación del Comando General de la Fuerza Aérea y Banderas y Escoltas de la Escuela Militar de Aeronáutica a efectos de participar en los actos conmemorativos del Cincuenta Aniversario del Colegio Militar de Aviación "Tte. Gral. Germán Busch" de la República de Bolivia.

- A LA COMISION DE DEFENSA NACIONAL.

El Poder Ejecutivo remite varios mensajes:

- comunicando que por resolución de fecha 25 de abril del presente año se designó en el Directorio de la Administración Nacional de Telecomunicaciones al ingeniero Gabriel Gurméndez en calidad de Presidente.

- TENGASE PRESENTE.

- por el que solicita venia para destituir de su cargo a la Especialista VII Servicios Asistenciales del Centro Departamental de Salud Pública de Tacuarembó, dependiente del Ministerio de Salud Pública, señora María del Lourdes Lemos Pérez.

- A LA COMISION DE ASUNTOS ADMINISTRATIVOS.

La Universidad de la República acusa recibo de la versión taquigráfica de las palabras pronunciadas por el señor Senador Ruben Correa Freitas con relación al tema Reforma del Estado.

- OPORTUNAMENTE LE FUE ENTREGADO AL SEÑOR SENADOR RUBEN CORRA FREITAS.

El Ministerio de Transporte y Obras Públicas remite la información solicitada por la señora Senadora María Julia Pou, relacionada con el grado de cumplimiento del artículo 56 de la Ley Nº 16.095.

- OPORTUNAMENTE LE FUE ENTREGADA A LA SEÑORA SENADORA MARIA JULIA POU.

El Ministerio de Relaciones Exteriores remite:

- la información solicitada por el señor Senador José Mujica referida a la situación funcional de varios funcionarios del Servicio Exterior de la República.

- OPORTUNAMENTE LE FUE ENTREGADA AL SEÑOR SENADOR JOSE MUJICA.

- y acusa recibo de la versión taquigráfica de las palabras del señor Senador José Korzeniak de fecha 2 de abril de 2002 relativas al fallecimiento del Premio Nobel de Economía en 1981, James Tobin.

- OPORTUNAMENTE LE FUE ENTREGADA AL SEÑOR SENADOR JOSE KORZENIAK.

La Comisión Preinvestigadora designada de acuerdo al artículo 136 del Reglamento del Cuerpo, para analizar la creación de una Comisión Investigadora con el cometido de analizar la actividad desarrollada por ANCAP en la República Argentina, eleva los informes elaborados en mayoría y en minoría.

- POR DISPOSICION REGLAMENTARIA FIGURA COMO PRIMER PUNTO DE LA SESION EXTRAORDINARIA DEL DIA DE LA FECHA.

La Comisión de Constitución y Legislación eleva informado el proyecto de ley aprobado en nueva forma por la Cámara de Representantes por el que se suspenden los lanzamientos en el período comprendido entre el 1ro. de junio y el 30 de setiembre de 2001, de casa habitación, locales o predios que hubieran sido destinados a tales efectos por sus ocupantes, siempre que estén viviendo en los mismos, menores de 14 años de edad, mujeres embarazadas o personas mayores de setenta años de edad.

La Comisión de Hacienda eleva informado el proyecto de ley por el que se modifica el artículo 4to. del Título 11 del Texto Ordenado 1996, relativo a la configuración del hecho generador del Impuesto Específico Interno (IMESI) para los automóviles adquiridos o importados con destino a la prestación de servicios de remise.

La Comisión de Asuntos Internacionales eleva informados los siguientes proyectos de ley:

- por el que se aprueba el Acuerdo sobre Extradición entre los Estados Parte del Mercosur y la República de Bolivia y la República de Chile, suscrito en la ciudad de Río de Janeiro el 10 de diciembre de 1998.

- por el que se aprueba el Acuerdo sobre Extradición entre los Estados Parte del Mercosur, suscrito en la ciudad de Río de Janeiro el 10 de diciembre de 1998.

- por el que se aprueba el Protocolo Facultativo de la Convención sobre los Derechos del Niño relativo a la participación de niños en conflictos armados aprobado el 25 de mayo de 2000 en la ciudad de Nueva York, Estados Unidos de América.

- proyecto de resolución por el cual el Senado de la República expresa su condena al golpe de Estado perpetrado el 12 de abril de 2002 contra el Gobierno constitucional de Venezuela.

La Comisión de Asuntos Laborales y Seguridad Social eleva informado el proyecto de ley por por el que se amplían las asignaciones familiares en situaciones de embarazo gemelar múltiple.

- REPARTANSE E INCLUYANSE EN EL ORDEN DEL DIA DE LA PROXIMA SESION ORDINARIA QUE REALICE EL CUERPO."

5) PROYECTO PRESENTADO

SEÑOR PRESIDENTE.- Dése cuenta de un proyecto presentado.

(Se da del siguiente:)

"El señor Senador Carlos Julio Pereyra presenta, con exposición de motivos, un proyecto de ley por el que se faculta al Banco de la República Oriental del Uruguay a otorgar créditos a los productores agropecuarios con el fin de aumentar el stock ovino del país."

- A LA COMISION DE HACIENDA.

(Texto del proyecto de ley presentado:)

"EXPOSICION DE MOTIVOS

El presente proyecto de ley pretende atender a la imperiosa necesidad que tiene el País de recomponer su stock de ovinos, vista la permanente disminución del mismo. En efecto: de 26 millones de ejemplares existentes hace pocos años estamos hoy a algo menos de 13. Las causas son conocidas y obedecen -entre otras- a la caída de los precios de la lana, principal rubro explotado por sus criadores. Sin embargo, diversas circunstancias han determinado la preferencia de muchos mercados por el consumo de su carne, la que ha alcanzado ya un precio superior a la de los bovinos. Al mismo tiempo el mercado internacional da muestras de una recuperación en el precio de la lana.

El Uruguay necesita urgentemente aumentar su alicaído stock ovino, dada las circunstancias mencionadas y la imperiosa necesidad de aumentar nuestras exportaciones, principalmente las de productos que han logrado competir en las adversas situaciones de los mercados internacionales.

La retención de vientres resulta el primer eslabón en la cadena de crecimiento. Los procesos de reproducción y de preparación del ovino joven, son rápidos, por lo que el país recibiría rápidamente una respuesta positiva a las medidas de reactivación que se tomen.

Carlos Julio Pereyra, Senador.

PROYECTO DE LEY

Artículo 1º.- Facúltase al Banco de la República Oriental del Uruguay a otorgar créditos a los productores agropecuarios, con el exclusivo fin de aumentar el stock ovino del País.

Artículo 2º.- Los préstamos se harán con garantía prendaria sobre ovinos hembras adultas, con un plazo no inferior a 2 años y no superior a 3. El BROU prestará en carácter de adelanto por un monto calculado de acuerdo al 70% del valor de los animales en el mercado. El interés lo fijará el Poder Ejecutivo en la reglamentación de esta ley, de acuerdo con el BROU.

Artículo 3º.- Los productores podrán sustituir anualmente los animales prendados por otros de igual categoría, a efectos de mantener las correspondientes garantías.

Artículo 4º.- Los préstamos que se otorguen de acuerdo a esta ley estarán exonerados del pago del impuesto denominado IMABA.

Artículo 5º.- El BROU podrá ampliar los montos del préstamo, siempre que el productor los destine a la preparación de la categoría denominada "corderos pesados". Cuando así suceda el productor que recibe el préstamo complementario, deberá consignar los corderos que venda al BROU por intermedio del SUL.

Artículo 6º.- Los técnicos del BROU o del SUL intervendrán en el contralor del destino dado a los recursos que se obtengan de acuerdo al texto de la presente ley.

Artículo 7º.- Los préstamos que se otorguen de acuerdo a esta Ley serán independientes de otros que los productores rurales mantengan con el BROU.

Carlos Julio Pereyra, Senador."

6) SOLICITUDES DE LICENCIA

SEÑOR PRESIDENTE.- Dése cuenta de una solicitud de licencia.

(Se da de la siguiente:)

"El señor Senador Fernández Huidobro solicita licencia desde el día 30 de abril al 7 de mayo, por razones de salud".

- Léase.

(Se lee:)

"Montevideo, 29 de abril de 2002

Señor Presidente de la

Cámara de Senadores

Don Luis Hierro López

De mi mayor consideración:

Por la presente, solicito Licencia por Enfermedad de conformidad con lo establecido en la Ley Nº 16.465 desde el 30 de abril hasta el día 7 de mayo inclusive.

A esos efectos adjuntaré a la brevedad certificado médico correspondiente.

Sin otro particular, le saluda atentamente:

Eleuterio Fernández Huidobro, Senador."

SEÑOR PRESIDENTE.- Se va a votar si se concede la licencia solicitada.

(Se vota:)

- 21 en 21. Afirmativa. UNANIMIDAD.

Queda convocado el señor Senador Marcos Abelenda, quien ya ha prestado el juramento de estilo por lo que, si se encontrara en Antesala, se le invita a pasar al Hemiciclo.

(Ingresa a Sala el señor Senador Abelenda)

- Dése cuenta de otra solicitud de licencia.

(Se da de la siguiente:)

"El señor Senador Nin Novoa solicita licencia por el día de la fecha por razones particulares".

- Léase.

(Se lee:)

"Melo, 30 de abril de 2002

Sr. Presidente del Senado.

Don Luis Hierro López:

De mi mayor consideración:

Por la presente solicito a usted licencia para la sesión del día 30 de abril, por razones particulares. Asimismo solicito se sirva convocar a mi suplente Dr. Héctor Lescano.

Sin otro particular lo saluda atte.

Rodolfo Nin Novoa, Senador."

SEÑOR PRESIDENTE.- Se va a votar si se concede la licencia solicitada.

(Se vota:)

- 22 en 22. Afirmativa. UNANIMIDAD.

Corresponde convocar al señor Senador Lescano, quien ya ha prestado el juramento de estilo por lo que, si se encontrara en Antesala, se le invita a pasar al Hemiciclo.

(Ingresa a Sala el señor Senador Lescano)

7) INTEGRACION DE COMISION

SEÑOR PEREYRA.- Pido la palabra para una cuestión de orden.

SEÑOR PRESIDENTE.- Tiene la palabra el señor Senador.

SEÑOR PEREYRA.- Se acaba de dar cuenta de un proyecto presentado con el propósito de ver si es posible reconstituir el stock ovino en el país, que de casi treinta millones ha quedado reducido a poco más de doce, en momentos en que el valor de la carne es importante y el de la lana comienza un repunte. La Mesa le ha dado trámite a la Comisión de Hacienda; no me opongo a que sea así, pero me gustaría que estuviera integrada con la de Ganadería, Agricultura y Pesca, por ser un tema específico de esta Comisión.

Mociono en ese sentido.

SEÑOR PRESIDENTE.- Se va a votar la moción formulada.

(Se vota:)

- 20 en 22. Afirmativa.

8) PROYECTO DE RESOLUCION SOBRE EL GOLPE DE ESTADO EN VENEZUELA

SEÑOR GARGANO.- Pido la palabra.

SEÑOR PRESIDENTE.- Tiene la palabra el señor Senador.

SEÑOR GARGANO.- Solicito que se distribuya el proyecto de resolución aprobado por unanimidad por la Comisión de Asuntos Internacionales sobre Venezuela.

SEÑOR PRESIDENTE.- Así se hará, señor Senador.

9) COMISION INVESTIGADORA SOBRE LOS NEGOCIOS DE ANCAP EN LA REPUBLICA ARGENTINA

SEÑOR PRESIDENTE.- El Senado entra al Orden del Día con la consideración del asunto que figura en primer término: "Informe de la Comisión Preinvestigadora relativo a la creación de una Comisión Investigadora con el cometido de analizar la actividad desarrollada por ANCAP en la República Argentina. (Carp. Nº 785/02 - Rep. Nº 435/02 y Anexo I).

(Antecedentes:)

"Carp. Nº 785/02

Rep. Nº 435/02

CAMARA DE SENADORES

Montevideo, 23 de abril de 2002.

Señor Presidente de la

Cámara de Senadores,

Prof. Luis Hierro López.

De mi mayor consideración:

De acuerdo a lo establecido en el artículo 120 de la Constitución de la República y según el procedimiento establecido por el artículo 136 del Reglamento del Senado, hago moción para la creación de una Comisión Investigadora sobre los negocios de ANCAP en la República Argentina, con el fin de analizar la actividad desarrollada, precisar los resultados obtenidos en dichos emprendimientos comerciales, y determinar eventuales responsabilidades en relación a dichos negocios, a la vez que suministrar datos con fines legislativos.

Sin otro particular, lo saluda atentamente.

Enrique Rubio, Senador.

ASISTENCIA

Preside: Senador Alberto Brause.

Miembros: Senadores Guillermo García Costa y José Korzeniak.

Concurre: Director General Legislativo, Luis M. Paravís.

Secretario: Rodolfo Caimi.

SEÑOR PRESIDENTE.- Está abierto el acto.

(Es la hora 15 y 55 minutos)

Tiene la palabra el señor Senador Rubio.

SEÑOR RUBIO.- Para facilitar el trabajo de la Comisión, he articulado esta denuncia, esa solicitud de creación de Comisión Investigadora, con esas finalidades que aparecen en la moción que creo que son precisas y que incluyen, en la última parte, la necesidad de proporcionar datos con fines legislativos. Creo que hay un vacío jurídico en lo que es el control de la actividad de las empresas públicas y en los mecanismos de asociación, consorcios u otros que se realizan tanto en el país como fuera de él. A mi juicio, este caso ilustra esa situación de una forma medianamente clara.

A los efectos de hacer más simple el análisis, entonces, he traído una copia firmada de este trabajo para repartir entre los integrantes de la Comisión.

(Seguidamente se incorpora documentación aportada por el señor Senador Enrique Rubio de página 5 a página 16 inclusive)

SOLICITUD DE COMISION INVESTIGADORA PARLAMENTARIA SOBRE LOS NEGOCIOS DE ANCAP EN ARGENTINA

 

FUNDAMENTOS

I) Introducción

Los negocios desarrollados por ANCAP en la República Argentina han merecido nuestra atención desde hace muchos años. Atención motivada tanto por los montos en juego como por la escasa explicitación sobre las decisiones estratégicas reales y la falta de controles sobre la gestión de las empresas creadas. El conjunto de estas actividades comerciales e industriales ha significado para ANCAP la acumulación, en forma ininterrumpida, de transferencias, pérdidas y garantías hasta cifras que despiertan gran preocupación, cierto asombro y no menos indignación.

En el período legislativo anterior, desde nuestra Banca de Diputado, realizamos distintos pedidos de informes al respecto, y promovimos la presencia del Directorio de ANCAP en la Comisión correspondiente. Recibimos una optimista versión sobre el futuro de las inversiones, que incluyó información aparentemente impecable sobre la situación financiera de la empresa SOLPETROLEO, basada en auditorías realizadas por firmas consultoras y opiniones de bancos internacionales (que casualmente eran los principales acreedores) y también estudios de rentabilidad del negocio que concluían en tasas de retorno del 20 y del 28%, según surge de la versión desgrabada de la reunión de Comisión de Industria, Energía y Minería de la Cámara de Representantes realizada el día 16 de setiembre de 1998.

A pesar del entusiasmo que transmitían las autoridades de ANCAP, remitimos al Presidente del Ente, Ec. Eduardo Ache una nota, en fecha 30/11/98, expresando nuestra visión profundamente crítica del camino emprendido. No recibimos respuesta, se prosiguió con el rumbo elegido, y la evolución fue dando razón a nuestra perspectiva pesimista.

En la actualidad, un primer análisis de los resultados obtenidos indica que entre capitalizaciones, asistencia financiera, reclamos pendientes de decisiones judiciales, garantías y avales otorgados, más los intereses de los desembolsos realizados, pueden significar para ANCAP compromisos por sumas muy superiores a los 200 millones de dólares. Esta situación, por consiguiente, exige una actuación parlamentaria que determine con precisión los costos de la aventura y las responsabilidades de los funcionarios involucrados.

II) El caso PETROURUGUAY

PETROURUGUAY fue creada en el año 1991 con el fin de participar -integrando consorcios con otras empresas- en la licitación de pozos petroleros que realizara YPF. Sus objetivos eran la expansión fuera de fronteras de ANCAP, en una actividad nueva para el Ente como era la participación directa en la extracción de petróleo. Se buscaba lograr así una integración vertical que cubriera aunque sea en parte las necesidades de petróleo crudo del país, reduciendo la dependencia total en esta materia. Además de estos objetivos, como en toda actividad comercial, dentro de lo previsto estaba obtener una rentabilidad razonable.

En todo este período la gestión de PETROURUGUAY transcurrió alejada de la opinión pública y de los organismos de contralor. En sus años de gestión, este emprendimiento ha dado sistemáticamente pérdidas, las que han sido absorbidas por ANCAP a través de flujos financieros en forma de sucesivas capitalizaciones, préstamos sin intereses e incluso de la condonación de deudas, mecanismos a los cuales tuvo que llegar para evitar la disolución obligada de la sociedad.

Durante todo el período de actividad no se logró alcanzar un volumen de producción que justificara una estructura propia de comercialización, dependiendo la misma de los Socios Operadores. Se registró el cierre de pozos por explotación antieconómica, y las reservas de petróleo estimadas son de escasa entidad. Lo único que se obtuvo fueron reservas de gas natural, de incierto volumen y valor.

En la mencionada nota dirigida al Ec. Ache, expresamos al respecto:

"¿Cuáles son los fundamentos para pensar que la gestión futura de PETROURUGUAY revertirá el signo negativo que la ha dominado, comenzará a generar rentabilidad y a amortizar el dinero que ANCAP ha destinado para su funcionamiento?

Más allá de las loables intenciones que motivaron el emprendimiento, la realidad de sus números genera una visión crítica sobre los resultados de su gestión, y despierta la interrogante sobre si es conveniente proseguir con el mismo, o si no sería más saludable para las finanzas de ANCAP -o lo que es lo mismo decir las finanzas del país- realizar sus activos, recuperar aunque sea en parte el dinero que ha costado y clausurar el giro de la empresa PETROURUGUAY."

III) La creación de ANCSOL SAFI

Con el fin de ingresar al mercado minorista argentino de combustibles, en el año 1998 ANCAP se asoció con PHOEBUS ENERGY Ltd. (PEL), sociedad constituida en las Islas Bermudas y socia mayoritaria de SOLPETROLEO S.A. de la que poseía el 67%. Las acciones de PEL, a su vez se dividían por igual entre SHAMROCK VENTURES LTD. (de Islas Bermudas) y ASTROFUEGUINA S.A. (de la República Argentina).

El Ente uruguayo debió aportar 25 millones de dólares en forma directa, y 5 más en forma de préstamo. Este aporte lo hizo dueño del 33% de ANCSOL Sociedad Anónima Financiera de Inversión, mientras que su asociada PEL aportó a esta nueva sociedad todas sus acciones de SOLPETROLEO S.A.

La posibilidad del ingreso al mercado argentino constituía una perspectiva muy interesante para ANCAP en la medida en que aumentaba sus bocas de expendio, lo que en teoría permitiría encarar una ampliación y modernización de la planta de La Teja, produciendo combustible más barato y de mejor calidad. Sin embargo, y sin manejar otra información que la suministrada por ANCAP, la operación nos mereció un juicio negativo.

En este caso, la falta de una integración vertical de todos los eslabones del negocio petrolero (extracción, refinación, distribución y comercialización), así como la existencia de un contrato de procesamiento y suministro de combustibles líquidos que vinculaba a ambos socios y que implicaba un trasiego de combustibles desde y hacia Argentina (materia prima que procedía de la Argentina, era refinada en La Teja y vendida en la vecina orilla) hacían al emprendimiento muy vulnerable para actuar en un mercado liberalizado y altamente competitivo.

Por otra parte, SOLPETROLEO era una empresa cuyos resultados mostraban una caída muy importante y sostenida, no obstante lo cual las acciones se pagaron a un precio muy superior al doble de su cotización en la Bolsa bonaerense.

Ese juicio crítico se lo hicimos saber al Presidente del Ente de aquel entonces, Ec. Eduardo Ache en la nota ya mencionada. En ella afirmamos:

"…ANCAP, a través de ANCSOL, entra como socio minoritario (con un tercio del paquete accionario), lo que se refleja tanto en la dirección como en los órganos de contralor, en una empresa -SOLPETROLEO S.A.- que en los últimos tres años presenta una caída en picada no solamente en su volumen operativo sino también en sus resultados, a la vez que muestra un endeudamiento de corto plazo alarmante e injustificado."

"… La caída pronunciada en el resultado económico puede ser el resultado de una mala administración o de condiciones externas adversas. Si estamos en la primera hipótesis, ¿cómo hará ANCAP para revertir los resultados desde su condición de socio minoritario? Para el caso de la segunda situación, ¿cuáles son esas condiciones adversas? ¿han cesado, o al menos disminuido?

El negocio realizado por ANCAP presenta -a mi juicio- numerosas interrogantes y grandes riesgos. El dinero invertido no es una suma de poca importancia. La vía elegida para ingresar al mercado argentino -loable iniciativa empresarial- no resulta la más adecuada, esto es la de menor riesgo y mayor expectativa de éxito."

Lamentablemente, en poco tiempo se confirmaron nuestros temores. Ni el camino elegido ni el socio seleccionado resultaron adecuados, a tal extremo que ANCAP, a un año de la asociación, inició los trámites de divorcio (proceso de escisión-fusión), e incluso debió realizar denuncia penal contra sus ex socios, trámite del cual ignoramos el resultado. En dos años de funcionamiento SOLPETROLEO registró significativas pérdidas, que superaron los 8 millones de dólares en el período comprendido entre julio de 1998 y marzo de 1999 y treparon a más de 44 entre julio de 1999 y marzo del 2000.

Sin embargo, en respuesta fechada 14/12/2000 a un pedido de informes del Senador Reinaldo Gargano, el Presidente de ANCAP afirmaba: "Las inversiones realizadas por ANCAP en Argentina entre los años 1995 y 2000 no generaron pérdidas millonarias para la empresa".

A consecuencia de estos malos resultados (que además eran cada vez peores) el 28 de octubre de 1999 ANCAP creó "Petrolera del Cono Sur S.A." (PCSA) cuyo paquete accionario quedó en un 99,99% en poder de PETROURUGUAY S.A. (subsidiaria como ya vimos de ANCAP), para hacer posible el proceso de escisión-fusión en el emprendimiento SOLPETROLEO.

IV) El turno de PETROLERA DEL CONO SUR S.A.

Esta sociedad (PCSA) fue creada a efectos de absorber la Unidad de distribución de Combustibles de SOLPE-TROLEO S.A.

En un proceso de escisión-fusión, y tras una intrincada maraña de canjes de acciones, ANCAP se hizo dueña del 100% de ANCSOL SAFI, la que se transformó en la accionista mayoritaria de PCSA; esta firma, PCSA, a su vez quedó como continuadora de la gestión comercial de SOLPETROLEO en la distribución de combustibles, y como accionista minoritaria (6,13%) de SOLPETROLEO (planta petroquímica). Pero además, el 28 de marzo de 2000 se suscribió un contrato de gerenciamiento entre PCSA y SOLPETROLEO, por lo que PETROLERA DEL CONO SUR asumió también su gestión. Adicionalmente, mediante un convenio suscrito con PHOEBUS ENERGY LTD., PCSA tomó una opción de compra de las acciones de SOLPETROLEO en poder de PEL (un 68%), que le costó 5 millones de dólares y con un plazo hasta el 31/12/2001, prorrogada luego hasta el 31/12/02.

Los motivos que llevaron a ANCAP a asumir el gerenciamiento primero, y la eventual compra posterior de una empresa petroquímica, que le debía más de 53 millones de pesos argentinos según el balance de fecha 31/12/01 (equivalentes en ese entonces a dólares), resultan incomprensibles. Como se advierte, al tiempo que, por un lado, se procesó la separación del área de distribución de combustibles, se impulsó por otro un grado de involucramiento creciente con SOLPETROLEO a través de estos contratos de gerenciamiento y de compra de acciones.

Estas operaciones, que aparentemente no tenían mayor costo para ANCAP y que, por el contrario, le permitían asumir la propiedad y la gestión del área que más le interesaba (la distribución minorista de combustibles), han tenido consecuencias gravísimas para nuestro Ente petrolero. La falta de antecedentes comerciales de PCSA, una firma nueva en el mercado, obligó a ANCAP a suministrar avales para su gestión en el plano financiero, comercial y fiscal. Estos avales ya han comenzado a tener consecuencias, porque ante la intimación realizada por Repsol-YPF el 19 de febrero del corriente año, ANCAP debió poner 35 millones de dólares para cancelar deudas por suministros (al parecer, el monto pudo ser mucho peor, ya que la devaluación argentina y una negociación redujeron a esta cifra una deuda original mucho mayor).

Por otra parte, su condición de continuadora de SOLPETROLEO S.A. la hace enfrentar juicios por importantes deudas con el fisco de Argentina, contraídas en su mayor parte antes de la asociación de ANCAP en el emprendimiento SOLPETROLEO, por montos aún no determinados pero de gran volumen. Y todo esto, además de las pérdidas operativas de ambas sociedades (PETROURUGUAY y PCSA) que han exigido capitalizaciones periódicas.

Con la información que poseo sería aventurado arriesgar cifras precisas de las pérdidas y riesgos que significaron estos negocios para ANCAP, ya que incluso en algunos casos aún no hay números definitivos, pero lo seguro es que los costos son muy importantes.

Para mayor ilustración de la situación, transcribo parte del "Informe dirigido al Directorio referente a la auditoría de los Estados Contables correspondientes al Ejercicio anual finalizado el 31/12/2000", realizado por la Consultora KPMG, en la parte que refiere a los negocios en Argentina.

"ANCAP tiene inversiones en las sociedades argentinas PETROLERA DEL CONO SUR S.A., SOLPETROLEO S.A. y PETROURUGUAY S.A. que se presentan bajo el rubro Inversiones a largo plazo por $ 522.834.141. Los dictámenes de los auditores de esas compañías al 31/12/00 contienen salvedades por incertidumbres con respecto a hechos futuros y contingencias a las que están expuestas las mencionadas compañías (que se mencionan en la nota 19), así como salvedades por limitaciones en el alcance de su trabajo de tal magnitud que no nos fue posible formarnos una opinión sobre el valor de las referidas inversiones ni sobre los resultados correspondientes a dichas inversiones. Tampoco nos fue posible satisfacernos respecto al valor registrado de las inversiones en SOLPETROLEO S.A., PETROLERA DEL CONO SUR S.A. y PETROURUGUAY S.A., ni la participación en sus utilidades, por otros procedimientos de auditoría. Debido a estas circunstancias, tampoco hemos podido evaluar la recuperabilidad de los saldos a cobrar a las referidas subsidiarias por un importe de U$S 6.617.772 ni estamos en posición de opinar sobre eventuales previsiones que se requirieran para las garantías otorgadas a las empresas mencionadas que se describen en la Nota 13".

En la mencionada Nota 13 se detallan las garantías financieras otorgadas, que superan los 65 millones de dólares, a lo que hay que sumar las garantías genéricas en el giro comercial y ante el fisco argentino, también mencionadas en dicha Nota.

También es ilustrativo el informe realizado sobre esta cuestión por la OPP dirigida por el Cr. Ariel Davrieux el 22/10/01, en el cual se señala que ANCAP ha aportado en el emprendimiento SOLPETROLEO y PCSA 25 millones de dólares, otorgado un préstamo de otros 5 millones y garantizado 113.440 millones (73.400 por préstamos obtenidos por PCSA y PETROURUGUAY, y 40 por compra de productos a Repsol-YPF), y en sus conclusiones afirma que "las expectativas no son favorables para ninguna de las dos" y lo que es más categórico: "las inversiones han sido de alto riesgo y de nula rentabilidad a la fecha".

Se nos podrá argumentar que esta danza de millones de dólares tiene como contrapartida un patrimonio propiedad de ANCAP. Esto, en principio, es correcto. Pero si en el mencionado informe de 31/12/00 la Consultora KPMG enfrentó "salvedades por incertidumbres con respecto a hechos futuros y contingencias a las que están expuestas las mencionadas compañías" y concluyó diciendo "no nos fue posible formarnos una opinión sobre el valor de las referidas inversiones"; y si posteriormente, el propio Presidente de ANCAP, en el borrador fechado 3/9/2001 que se distribuyera y discutiera en la Comisión de Servicios Públicos del Senado respecto a las condiciones para una asociación estratégica entre ANCAP y una petrolera internacional, propuso textualmente: "Se le proporcionará al socio la totalidad del negocio de distribución de combustibles a las estaciones de servicio en la República Argentina, actualmente a cargo de Petrolera del Cono Sur", no deberíamos hacernos muchas ilusiones al respecto, ya que los balances de PCSA registran pérdidas tanto en el año 2000 como en el 2001.

La conclusión parece obvia: el valor de esos activos, que en el mencionado borrador se ofrecen al potencial socio sin ninguna contrapartida, no está ni cerca del costo que han tenido para ANCAP y que podrá acrecentarse en caso de que se ejecuten las garantías otorgadas. Todo el negocio argentino se asemeja a un barril sin fondo donde ANCAP ha estado tirando dinero sin contrapartidas significativas.

V) El manejo de la información

En los pedidos de informes mencionados anteriormente, y también en otros realizados por distintos Legisladores, no se contestaron algunas interrogantes ni se suministró parte de la documentación solicitada invocando acuerdos de confidencialidad incluidos en los contratos de asociación. Esta reserva con respecto a ciertos aspectos ha reaparecido cada vez que el Directorio de ANCAP ha concurrido a las comisiones respectivas de este Senado, obligando a funcionar en sesión reservada.

Tratándose de empresas con giro comercial en mercados fuertemente competitivos y que cotizan en la Bolsa, la reserva de la información es atendible. Pero todo tiene el límite que marca la razón. Nunca hemos tenido contado por ejemplo, con la información básica sobre la que versa la Garantía de exactitud del balance de SOLPETROLEO al 31/03/98, con el Plan de negocios de las empresas ni con los informes de los auditores jurídicos y contables designados por ANCAP.

En la sesión de la Comisión de Industria y Energía del Senado realizada el 24 de abril de 2001, el Presidente de ANCAP Sr. Jorge Sanguinetti comunicó la decisión tomada por el Directorio de no otorgar nuevos avales ni nuevos créditos. No obstante el 26 de febrero del corriente año ANCAP otorgó un préstamo de 35 millones de dólares a sus subsidiarias argentinas. ¿Cómo se entiende la conducta seguida y qué cabe esperar en el futuro?

La situación descrita es el resultado del esfuerzo de relacionar información obtenida de distintas fuentes, todas ellas parciales. Las informaciones a las que hemos accedido no son coincidentes, sino que por el contrario muestran contradicciones importantes. Las versiones que las autoridades de ANCAP han dado no coinciden en modo alguno con la opinión de la auditoría externa de la Consultora KPMG, con el informe de la OPP, e incluso con los balances de resultados de SOLPETROLEO de los años 1999, 2000 y 2001 que firma el Sr. Carlos Marichal (representante de ANCAP en la mencionada sociedad y Vicepresidente en ejercicio de la Presidencia de su Directorio).

Para que sus números cierren, algunos balances nos dejan serias dudas sobre la precisión de ciertas tasaciones de activos. La acumulación de pérdidas y garantías otorgadas son de una magnitud que asombra, aun para quienes -como en mi caso- tuvimos una percepción pesimista del negocio desde el comienzo.

PETROURUGUAY, ANCSOL, SOLPETROLEO, PETROLERA DEL CONO SUR, son nombres que a la mayoría de los uruguayos no les significan nada, ni siquiera los conocen, pero que a todos nos han costado mucho dinero. En un Uruguay que enfrenta una de las peores crisis de su historia, donde se están estudiando y aplicando mecanismos de ahorro severos y diversos, tomar contacto con estos números provoca perplejidad.

VI) Los controles sobre el capital público

En otras ocasiones nos hemos referido al control de los dineros públicos invertidos en empresas de derecho privado. Usualmente, la gestión de estas empresas transcurre en el mayor sigilo, entre las sombras, y muy poco trasciende de ellas, inclusive al ámbito parlamentario. En la actualidad la participación del capital estatal en sociedades anónimas (empresas regidas por el derecho privado) se desarrolla al margen de todo control, incluso del más elemental conocimiento por parte de la sociedad, que es en definitiva la propietaria de los dineros en juego. Al respecto hemos presentado un proyecto de ley que da participación en el control de su gestión al Tribunal de Cuentas, y obliga a una mayor difusión de las decisiones tomadas y de sus resultados. No hemos tenido mayor eco.

El ejemplo de los negocios de ANCAP en Argentina debe hacernos tomar conciencia del monto que pueden alcanzar estos asuntos, montos que pueden superar con creces las cifras que se le otorgan a varios incisos del Presupuesto Nacional. Para la gestión de estas empresas se designan directores sin venia parlamentaria y, con lamentable frecuencia, sin el conocimiento de las materias; en ellas se desarrolla una gestión de la cual apenas si se rinde cuentas y en estas condiciones los resultados no pueden ser buenos, o si lo son es por milagro.

Nos contamos entre los que consideramos útil -y con frecuencia imprescindible- una presencia activa del Estado en la actividad económica, en particular en áreas de valor estratégico, como la energía. Para asegurar esa presencia activa, la gestión del Estado debe adquirir una capacidad de maniobra, una flexibilidad que las normas actuales no siempre brindan. Solamente así podrá sostener una actividad competitiva en los ámbitos que se lo exijan. Comprendemos perfectamente la necesidad de un marco normativo más flexible que asegure la competitividad de la actividad estatal, pero consideramos que es imprescindible plantearlo en condiciones adecuadas de seguimiento y fiscalización.

El contralor no puede obstaculizar la gestión, pero sí debe garantizar al conjunto social que dicha gestión se desarrolla en forma honesta y eficiente.

VII) Conclusión

Este estado de cosas debe ser estudiado seriamente en un ámbito parlamentario que asegure el marco adecuado para el tratamiento del tema, y modificado en sus marcos normativos y en sus criterios de gestión.

Y para el caso específico de las inversiones de ANCAP en el extranjero, creemos que es necesario un análisis profundo y global de la actividad comercial que nuestro Ente petrolero y sus subsidiarias han llevado adelante en la República Argentina. Según el citado informe de la OPP "las inversiones han sido de alto riesgo y de nula rentabilidad a la fecha"; esto equivale a decir que se ha procedido sin la necesaria cautela y con buena dosis de aventurerismo e irresponsabilidad.

Del proceso surgen algunas preguntas básicas que es preciso responder:

1. ¿En cuál situación inicial, y con qué costos, compromisos y fundamentos, se involucra ANCAP en su proceso de inversión-asociación con la empresa SOLPETROLEO en la República Argentina durante 1998?

2. ¿En qué consisten y cómo se explican los términos del acuerdo de separación (de "escisión-fusión"), alcanzado durante 1999-2000, que otorgan a ANCAP el control de la red de estaciones de servicio de SOLPETROLEO-distribución pero que también implican asumir un cuantioso pasivo y heredar reclamos indeterminados de la Impositiva argentina?

3. ¿Por qué se incluye también en ese paquete un nuevo compromiso con SOLPETROLEO-petroquímica, por el cual ANCAP asume su gerenciamiento, recibe una parte del paquete accionario, y pacta una onerosa opción de compra sobre la mayor parte de las acciones de esta empresa, al tiempo que sostiene un voluminoso financiamiento de dicha planta petroquímica?

4. ¿A cuánto ascienden las pérdidas de ANCAP por sus emprendimientos en la República Argentina, incluidos los costos por concepto de sobresueldos y viáticos otorgados a sus propios funcionarios, y computados los intereses por capitalizaciones y financiamientos realizados desde 1991?

5. ¿Cuáles son y de quiénes las responsabilidades por las pérdidas ya tenidas y por las que pueden derivar de los juicios en curso?

6. Para la actual dirección de ANCAP, ¿cuáles son las perspectivas de estos emprendimientos en la República Argentina?

7. ¿Qué sistemas de control público han fallado, o no han existido, en relación con los emprendimientos asociativos de las empresas públicas uruguayas en el exterior o en el país?

Nos parece imprescindible la creación de una Comisión Parlamentaria que encare una investigación seria, que evalúe cabalmente sus resultados y determine las eventuales responsabilidades, a la vez que suministre datos con fines legislativos según lo propone el artículo 120 de la Constitución de la República.

La seriedad y entidad de la compleja situación comercial en el que se ha sumergido a ANCAP es -a nuestro juicio- indiscutible. La entidad del asunto surge de las sumas de dinero manejadas; la seriedad está avalada porque todos los documentos citados y analizados son documentos oficiales.

Y en cuanto a la oportunidad del procedimiento solicitado, creemos que clarificar lo actuado y precisar los resultados obtenidos cuanto antes es una deuda de transparencia con la sociedad en su conjunto, propietaria final del dinero en juego.

Enrique Rubio, Senador."

- También he traído el material de referencia que he utilizado y que es, en cierto modo, el cuerpo documental -no todo, pero sí la mayor parte- y que dejo a disposición de la Comisión Preinvestigadora. El listado incluye diverso tipo de documentos que hemos obtenido por distintos medios. Se trata de documentación oficial con distinto grado de evolución. En algunos casos son borradores del acuerdo original que se hizo con SOLPETROLEO en el año 1998, en otros se trata de versiones definitivas que incluyen pedidos de informes, actas de Comisiones, distinta documentación manejada en ANCAP, estados contables de estas empresas, resoluciones del Tribunal de Cuentas y otros elementos contenidos en estas dos Carpetas que dejo en poder de la Comisión.

Muy brevemente, quisiera hacer algunos comentarios sobre este material.

En primer lugar, quiero señalar que sobre este tema he tenido un itinerario personal que quiero volcar en la Comisión. En el año 1998 comenzaron mis preocupaciones sobre este problema -en aquel momento integrábamos la Cámara de Representantes- y solicité dos pedidos de informes al Directorio de ANCAP sobre los emprendimientos realizados desde el año 1991, pero fundamentalmente desde 1998, en la República Argentina. Hago esta distinción porque existen dos fases sustancialmente distintas y dos tipos de inversiones que se han hecho en la República Argentina. En un caso, se los ha llevado a cabo como consorcios que integró -y que integra- ANCAP en la inversión de prospección petrolífera, que es un emprendimiento efectuado bajo la forma societaria PETROURUGUAY, cuya mayor parte es propiedad de ANCAP y en menor proporción de la Corporación Nacional para el Desarrollo. Este emprendimiento data del año 1991 -más adelante daré cuenta de algunas de sus características-, pero en el año 1998 se produce un cambio significativo porque ANCAP ingresa en un macroproyecto en la República Argentina que implica una red de distribución de combustible minorista, es decir, de estaciones de servicio. Esto se realiza en la firma SOLPETROLEO, haciendo inversiones. Las características de dicho emprendimiento nos llevaron a hacer pedidos de informes y a tener distintas reuniones con el Presidente del Directorio de ANCAP de aquel entonces, economista Eduardo Ache para aclarar algunos puntos. Desde mi punto de vista llegamos a cierto grado de claridad en unos aspectos mientras que otros, a mi juicio, permanecieron en un campo de incertidumbre importante. Ello es así porque -y así consta en esta documentación que enviara el Directorio de ANCAP a la Comisión de Industria, Energía, Minería y Turismo de la Cámara de Representantes- se argüía que la confidencialidad, por problemas de competencia con el sector privado -lo que nosotros entendemos porque todo esto cotiza en la Bolsa- hacía que el acceso y la disponibilidad de material fueran muy restringidos. Entonces, sólo en determinadas condiciones -esto no se dice en la nota, pero estuvo en las conversaciones- se podía tener acceso a la documentación y con la idea de que su uso debía ser muy limitado. Nos pareció que, como parlamentarios, eso nos colocaba en una encrucijada y en una situación un poco delicada por lo que preferimos, en algunos casos, no hacer uso de ese mecanismo, y así se lo manifestamos por escrito al Directorio de ANCAP en un memorando. En dicho memorando, a fines del año 1998 expusimos el conjunto de las reflexiones que nos merecía el emprendimiento SOLPETROLEO.

Entonces, a partir de ese momento, decidimos atenernos a los resultados; el tiempo luego lo diría. Es así que los resultados se fueron manifestando poco a poco y, a mi juicio, tuvieron la característica que habíamos previsto y, en algunos casos, fueron significativamente peores. Y esto por razones que más adelante voy a adelantar.

En la medida en que se va produciendo ese proceso nace la inquietud sobre este tema en otros ámbitos del Parlamento y se solicitan otros pedidos de informe como, por ejemplo, uno del señor Senador Gargano. Asimismo, en el Senado, en el año 2000 el señor Senador Couriel realiza una intervención convocando al Directorio de ANCAP y, en el año 2001, al actual Directorio del Ente a los efectos de analizar este punto. Por nuestra parte mantuvimos la inquietud sobre el problema, pero no teníamos conclusiones definitivas.

Ahora bien, nuestra preocupación se incrementó significativamente cuando, como consecuencia de los avales dados por ANCAP a PETROLERA DEL CONO SUR -que es la empresa sucesora de SOLPETROLEO en la parte de distribución después que se produce la separación de ANCAP y SOLPETROLEO-, el Ente queda, debido a distintos mecanismos societarios, con la parte de distribución, o sea, con las estaciones de servicio. En ese momento ANCAP otorga un conjunto de avales a esta empresa y el 19 de febrero Repsol-YPF le manifiesta a ANCAP que va a hacer uso de las garantías que ha dado por compras muy significativas de combustibles, realizadas por Repsol-YPF, y distribuidos por medio de esta red.

Es así que nuestra preocupación se incrementa porque se hace público en el Uruguay que existía un informe de auditoría que había solicitado el contador Bensión en una carta dirigida al anterior Presidente de ANCAP sobre estos emprendimientos y otras actividades del Ente. Ese informe de la auditoría, de mayo de 2001, fue realizado por la Consultora KPMG y tenía determinados contenidos que eran muy críticos sobre estos emprendimientos.

Después, en los días siguientes supimos que había un informe de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto del mes de octubre de 2001 que se expresa en términos similares.

Este asunto termina en que ANCAP ingresa en una negociación por estos pasivos que le significan U$S 35:000.000, que acaba de entregar.

Durante estos últimos dos meses hemos conocido estos resultados, así como los balances de toda esta actividad de los años 2000 y 2001.

Lo cierto es que en cierta medida avanzamos en el año 1998 y las preocupaciones que teníamos se empezaron a confirmar con algunos indicios de los años 1999 y 2000. Luego, a mi juicio, todo esto se verifica con esta nueva documentación a la que tenemos acceso en el año 2002, la cual en su mayor parte refiere al año 2001, una parte relativa al 2000 y otra a estados contables del 2001.

Ésta es la historia del problema en cuanto a nuestra preocupación por este tema. Creo que los compromisos económicos de ANCAP por estos emprendimientos en la República Argentina -reitero que hablo de los compromisos y no de las pérdidas- son muy superiores al orden de los U$S 200:000.000. Se han hecho inversiones, se han capitalizado deudas, se han hecho otros financiamientos, asimismo, hay créditos -entre comillas porque se han usado otros sistemas por problemas jurídicos de estas empresas o de algunas de las ligadas con ellas- y hay diferendos con la impositiva argentina. Respecto a esto último supe por una noticia periodística que leí en el día de hoy que finalmente se transó en U$S 4:000.000, aun cuando en el origen el reclamo era bastante más alto.

También hay garantías por compras, adquisiciones por parte de estas empresas dadas por ANCAP, una de las cuales lleva esta negociación que termina en U$S 35:000.000; cabe aclarar que empezó con un monto más alto pero en este caso la pesificación y la turbulencia argentina nos favoreció. Por cierto, en otros aspectos nos perjudicó, pero en esa negociación nos favoreció.

De manera que existen compromisos muy significativos. En mi opinión surge claramente del material que he proporcionado que el emprendimiento de PETROURUGUAY no logra concretar un resultado significativo. No se ha encontrado petróleo, por lo menos, algo que tenga entidad desde el punto de vista económico. Sabemos que hay una reserva de gas, que se encontró cuando se buscaba petróleo, pero es difícil estimar su valor, a este respecto hemos hecho consultas en Argentina para saber, precisamente, qué valor tienen. De todos modos, eso habrá que determinarlo después.

Lo cierto es que son muchos los millones de dólares que se han volcado a este emprendimiento, todo lo cual habría que evaluarlo.

El tema más sustantivo está en el otro emprendimiento. En realidad, la asociación que hicimos con SOLPETROLEO nos ligó a socios argentinos y a capitales de otros orígenes, algunos de los cuales tienen raíz norteamericana. Aclaro que no me estoy refiriendo a los accionistas que compran en Bolsa sino a los que conformaban grupos económicos.

Las versiones que nosotros teníamos en Uruguay respecto a estos socios con los que íbamos a realizar un emprendimiento en cuanto a su forma de conducta, sus antecedentes comerciales y empresariales, no eran buenas. Creo que en los hechos esto quedó verificado porque tuvimos un proceso de ruptura de la asociación que habíamos constituido dentro del emprendimiento SOLPETROLEO. Por tanto, debimos hacer una separación a través de un proceso que fue muy costoso. Además, este emprendimiento incluía una asociación con una empresa que venía en bancarrota; tengan en cuenta que SOLPETROLEO venía en caída libre y esto se expresaba a través de la cotización de la bolsa que había bajado muchísimo. En realidad, pagamos las acciones casi tres veces lo que se estaban cotizando en la bolsa. Esta empresa había obtenido ganancias en el pasado pero no las estaba recibiendo al momento que nosotros compramos las acciones. Por ejemplo, los ingresos de explotación habían caído, ya que en los años 1995 y 1996 la renta bruta alcanzaba alrededor de U$S 142:000.000 y en los años 1997 y 1998 llegaba a U$S 54:000.000; mientras tanto, los pasivos habían tenido un incremento de U$S 84:000.000, habían pasado a 137:000.000. Estos parámetros reflejaban que se invirtió en una empresa que venía en una caída muy fuerte.

Nos asociamos con grupos que en su trayectoria -según todas las versiones recogidas-, habían tenido muchos problemas e hicimos un acuerdo o pacto complementario que era muy complejo. Diría que era muy difícil que pudiera ser exitoso porque en un mercado muy liberalizado en materia de distribución mayorista y minorista de combustible como el argentino, donde los precios están regulados por el mercado, nosotros hicimos un contrato de suministro por el que se hacían inversiones en la refinería del Uruguay y para viabilizar su inversión se buscaba un mercado ampliado en el MERCOSUR. Al parecer esta idea del mercado ampliado era totalmente sensata teniendo en cuenta el problema de la economía de escala. Ahora bien, para hacer que esto fuera posible se incursionaba en una red de estaciones de servicio en la Argentina y se hacía un contrato de suministro por el cual la empresa en la que ingresábamos se comprometía a mandarnos el crudo de ese lugar para que nosotros lo refináramos en nuestro país y se lo devolviéramos a efectos de su distribución en Argentina. En realidad, se trataba de un negocio de pequeña escala frente a la competencia porque ésta tenía integración vertical, es decir, contaba con los pozos de petróleo y con toda la cadena correspondiente hasta llegar a la distribución. Entonces, la posibilidad de sobrevivir en ese mercado, como lo ha demostrado la evolución de este proceso en el tiempo, era muy difícil. De cualquier manera, no se llegó a esa etapa, aunque estaba incluida y era una de las columnas vertebrales de ese emprendimiento. Por tanto, la falta de integración vertical que teníamos, el contrato que celebramos con este tipo de sociedades -todo esto absolutamente discutible e incierto, aunque creo que los hechos después lo confirmaron-, de las que pasamos a formar parte, la situación de Sol Petróleo, que padeció pérdidas significativas entre julio de 1998 y marzo de 1999 del orden de los U$S 8:000.000 y entre julio de 1999 y marzo del 2000 de U$S 44:000.000, es que se adoptan las decisiones correspondientes. Por otro lado, creamos Petrolera del Cono Sur durante un proceso de separación, divorcio o escisión-fusión -como se lo denominó técnicamente- y nos quedamos con la distribución, pero sin abandonar la otra parte. Esto para mí es una fuente de muchas interrogantes. Me pregunto por qué después de una ruptura tan fuerte como la que se produce en términos empresariales y comerciales, mantenemos la red de distribución -que tiene lógica- pero al mismo tiempo nos quedamos con un porcentaje del paquete accionario, es decir la parte de petroquímica que está del otro lado. Quedamos, así, con la opción de compra de la mayoría del paquete accionario de la parte de petroquímica que queda fuera, que nos cuesta U$S 5:000.000 y cerca de otros U$S 3:000.000 al momento del vencimiento porque no teníamos ninguna opción de prórroga. Además, quedamos con el gerenciamiento. Entonces, en realidad cuando nos separamos creamos la empresa Petrolera del Cono Sur de ANCAP para la distribución. Cuando nos retiramos lo hacemos con un activo pero también con mucho pasivo y con conflictos varios. Al mismo tiempo, esa empresa mantiene un vínculo con aquella de la que se divorcia donde hay un conjunto de ataduras y, además, pasivos que van creciendo con el tiempo de Sol Petróleo, Petroquímica, que es la empresa de la que presuntamente nos separamos. Esto hace que haya una red de relaciones de un lado y del otro muy complejas. Hay que agregar el tema de los avales, el juicio de la consultora KPMG. Como dice en la documentación que tengo a la vista, los dictámenes de los auditores de estas compañías al 31 de diciembre de 2000 contienen salvedades por incertidumbres con respecto a hechos futuros y contingencias a las que están expuestas las mencionadas compañías, así como salvedades por limitaciones del alcance de su trabajo de tal magnitud que no les fue posible formar una opinión sobre el valor de las referidas inversiones, ni sobre los resultados correspondientes a todas las inversiones de ANCAP en Argentina. La Oficina de Planeamiento y Presupuesto fundándose en estos elementos y en otros en general, a través del contador Davrieux, manifestó que las expectativas no eran favorables para ninguna de las dos empresas y que las inversiones han sido de alto riesgo y de nula rentabilidad a la fecha.

Además de esta información, están los balances del 2001 que siguen dando pérdida. Por otra parte, tenemos el proceso de discusión que se dio en la Comisión de Servicios Públicos sobre el tema de la asociación que todos habrán seguido con atención en el Senado. Precisamente, el borrador que nos hizo llegar el actual Presidente de ANCAP el 3 de setiembre de 2001 dice que se le proporcionará al socio la totalidad del negocio de distribución del combustible a las estaciones de servicio de la República Argentina, actualmente a cargo de Petrolera de Cono Sur. Esto quiere decir que el planteo de asociación hecho por el actual Directorio de ANCAP en este borrador indica que no quiere lo relativo a la red, es decir que se lo da al socio pero no forma parte de la sociedad. Esto junto con otros elementos da la idea de las características que ha tenido este emprendimiento.

He examinado algunos balances de Petrolera del Cono Sur y, en determinados casos, los activos me merecen un juicio crítico. En estas circunstancias se puede llegar hasta cierto punto de acuerdo a los intereses del país y de las inversiones de la empresa pública; no deseamos en absoluto que ella pueda perjudicarse pero es parte de esta cuestión. Pienso que los sistemas de control no se han visto y no han funcionado bien en estas cuestiones. A modo de conclusión diría que todo esto podría sintetizarse en algunas interrogantes que nosotros tenemos. Precisamente, al final del documento que he traído a la Comisión formulo las siguientes preguntas. ¿En cuál situación inicial y con qué costo, riesgo, compromisos y fundamentos se involucró a ANCAP en su proceso de inversión, asociación con la empresa Sol Petróleo en 1998? La documentación que pudimos examinar nos aclaró una parte, pero los hechos nos demostraron que ignorábamos otros aspectos de este emprendimiento.

Un segundo bloque de interrogantes que, a mi entender debería despejar una Comisión Investigadora, sería en qué consisten y cómo se explican los términos del acuerdo de separación o de escisión-fusión que se da al año y que le otorga a ANCAP el control de la red de estaciones de Sol Petróleo y distribución, pero que también implican asumir pasivos y heredar reclamos indeterminados de la impositiva argentina. De acuerdo a una noticia periodística que leí, la suma adeudada sería de U$S 4:000.000; ojalá, porque la cifra inicial era mucho más alta, aunque igual estamos hablando de millones de dólares.

La tercera interrogante sería por qué se incluye en este paquete un nuevo compromiso con Sol Petróleo - Petroquímica, o sea la parte de la que aparentemente nos separábamos y que incluía el gerenciamiento, una parte del paquete accionario y la opción de compra onerosa de otra parte del paquete accionario.

La cuarta pregunta sería a cuánto ascienden las pérdidas de ANCAP por estos emprendimientos. Si computamos todo, incluidos los costos indirectos que ANCAP tiene y que paga con su presupuesto, si este organismo a todo su cuerpo de funcionarios, gerentes y demás que están en planilla y que concurren a Argentina, paga sobresueldos de varios miles de dólares y viáticos de U$S 220 por día, más pasajes, etcétera, se va constituyendo un conjunto de costos que son atribuibles a estos emprendimientos.

La siguiente interrogante sería cuáles son y de quién es la responsabilidad si es que hay pérdidas importantes, como todo parece indicar.

Otro aspecto a dilucidar es el relativo a las perspectivas de estos emprendimientos en la República Argentina y la última interrogante apunta a cuáles fueron los sistemas de control que han fallado y qué sería necesario elaborar en materia de iniciativa de orden jurídico y de sistemas de control y de contralor, para que estas cosas no sucedan.

La documentación está aquí y creo que todo esto amerita que se evalúe a nivel de una Comisión Investigadora. Por experiencia -ustedes tienen más que yo- sé que ha habido buenas, malas y pésimas comisiones investigadoras, así como parlamentarios que han trabajado con seriedad y otros que no lo han hecho. De todos modos creo que es un instituto muy valioso que tiene éste y otros Parlamentos. Además, no se me ocurre de qué otra manera se puede abordar esta cuestión porque ya hemos tenido la experiencia, en la Cámara de Representantes y en la Cámara de Senadores, de citar muchas veces al Directorio de ANCAP y escuchar una versión del problema. Sin embargo, eso es muy diferente a tener acceso a una documentación muy importante, a poder formular preguntas a algunos funcionarios que jerárquicamente son los que adoptan decisiones o la ejecutan en la República Argentina, y a todo lo que parezca que corresponde.

Esto es todo lo que quería manifestar y documentar.

SEÑOR PRESIDENTE.- Naturalmente, tendríamos que tomarnos el tiempo para leer el informe que ha presentado el señor Senador Rubio. De todas maneras, si no hay inconveniente, tendría para hacer algunas preguntas que me surgen a raíz de escuchar atentamente el resumen que ha tenido a bien comunicarnos. Al hacer su disertación manifestó que en su momento había pedido información y que las autoridades -me imagino que las de ANCAP- le habían señalado que debían mantener en reserva esos datos por la confidencialidad que el asunto daba mérito. Por tanto, en función de eso se le habría negado información. Es una pregunta.

SEÑOR RUBIO.- En realidad no estoy haciendo una afirmación. Sé que este es un punto muy delicado. La documentación que está en el origen de esto, en algunos casos, especifica la confidencialidad, salvo para organismos públicos y un conjunto de excepciones.

No estoy diciendo que se me negó información; lo que estoy diciendo es que pudimos acceder a una parte de la información y que el resto tenía determinadas condiciones. Se argumentó -y lo respeto- que en realidad el riesgo de que se hiciera pública parte de esa información podía tener consecuencias en el orden comercial porque si accedíamos al plan de negocios o a las opiniones de los técnicos de ANCAP y a la evaluación de los estados contables de la empresa en la cual ingresaba ANCAP, podía haber, reitero, consecuencias en ese ámbito. Eso lo entendí. Lo que digo es que en el marco de los intercambios sobre esto, quedaba claro que había determinadas reglas de juego que para un parlamentario eran muy complicadas. Esto era así porque, de alguna manera, se suponía que uno aceptaba determinadas restricciones y si posteriormente la documentación nos convencía, por ejemplo, de que había un problema importante, no podíamos hacer uso de esa información en virtud del compromiso asumido.

En consecuencia, no digo que se nos haya negado información, sino que esas eran las condiciones y así lo manifestamos en una carta enviada al Directorio de ANCAP y que está acá en este material. Allí decimos que un poco por las razones de la investidura que teníamos y de la delicadeza del problema, preferíamos no hacer uso de ese mecanismo. Pensamos que ese mecanismo nos limita mucho y, además, desde el punto de vista práctico es muy difícil para poder trabajar. Imaginen los señores Senadores que si a uno le entregan una carpeta que tiene este volumen para que se siente a estudiarla en algún escritorio de ANCAP y hacer de ella un examen, eso no es viable porque este tipo de temas no admite ese tratamiento. Para ello se necesita asesoramiento, estudios desde el punto de vista jurídico y contable y correlaciones.

En consecuencia, preferimos en ese caso no hacer uso del mecanismo.

SEÑOR PRESIDENTE.- Quisiera hacer alguna otra aclaración respecto a lo que aquí se ha manifestado.

El señor Senador Rubio señala que hay informes de auditoría llevados a cabo por la consultora KPMG y también un informe posterior de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto que inclusive están recogidos en este resumen de la documentación que el Senador aporta. Mi pregunta es en qué momento tomó conocimiento de estos informes el señor Senador.

SEÑOR RUBIO.- Recientemente; en realidad, diría que esto ocurrió en el curso de los últimos sesenta días. Hacia fines de febrero tomé conocimiento de esta información. Alguna era de carácter reciente y otra no tanto, pero fue ese el momento en que tomamos conocimiento de esto.

SEÑOR PRESIDENTE.- De acuerdo al resumen de la documentación presentada, el informe de KPMG sería del 29 de mayo de 2001 y el informe de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto del 22 de octubre de 2001. En realidad esto ya lo había manifestado el señor Senador en su disertación y está claro.

También manifestó el señor Senador que Sol Petróleo venía en caída libre. Me gustaría que el señor Senador precisara en qué momento ocurría eso.

SEÑOR RUBIO.- Me refiero a agosto de 1998 cuando se hace el acuerdo y queda firme desde el punto de vista jurídico. Aquí hubo un proceso de negociación que comienza el 30 de junio de 1997, cuando se le pidió a Deloitte un avance. Estas negociaciones culminan en la primera mitad de 1998 y después se da un conjunto de requisitos que, desde el punto de vista jurídico, las viabilizaban. Estoy aludiendo al pasaje por el Tribunal de Cuentas, etcétera. Entonces, a la altura de agosto de 1998 se concreta esto; es el momento decisivo. Si se compara a la empresa Sol Petróleo, desde mediados de 1995 a mediados de 1998, vemos que pasa de tener ganancias significativas a no tener ninguna, como indican los últimos resultados. Quiere decir que sus estados de resultados venían cayendo y cayendo, su cotización en Bolsa seguía la misma trayectoria y los inversores estaban alertas a esta situación. Por otro lado, sus ventas brutas también venían descendiendo -creo que lo dije antes- en términos muy importantes. Entre mediados de 1995 y mediados de 1996, estaban en el orden de U$S 142:000.000 y entre mediados de 1997 y mediados de 1998 -tomando junio como referencia-, se ubicaban en los U$S 54:000.000. Al mismo tiempo, el endeudamiento, el pasivo, había crecido, a partir de mediados de 1997, de U$S 84:000.000 a U$S 137:000.000. En este momento no tengo las cifras del pasivo a mediados de 1995. Todo este conjunto de datos señala que el pasivo creció extraordinariamente. La justificación que se dio era que se trataba de inversiones pero, en realidad, estas inversiones eran contratos. Sol Petróleo tenía apenas media docena de estaciones de servicio en propiedad. En realidad, estamos ante una red de estaciones que consiste en contratos que se hacen por ocho o diez años, con minoristas que distribuyen el combustible y que son los que tienen la estación de servicio. Entonces, la inversión consiste en que en el momento de hacer el contrato, se hace un aporte de capital para los tanques y para renovar la infraestructura, en caso de que sea necesario. Ese era el argumento, pero el examen de los balances da que eso es sólo una parte. Acá ha habido un crecimiento muy importante del pasivo y por uno de los argumentos que parecía más fuerte -y que daba el Directorio de ANCAP- se decía que, en realidad, los informes de los Bancos que están ligados son favorables a Sol Petróleo. Ese fue uno de los argumentos "vedette" -diría- que usó entonces el señor Presidente de ANCAP. Sin embargo, algunos de esos Bancos eran los acreedores. Por otro lado, la mayor parte de la inversión que ANCAP realizó de U$S 30:000.000 se destinó a pagar el pasivo.

De modo que creo que el conjunto de la información nos dice que hicimos una inversión en una pequeña empresa argentina cuyos resultados económicos eran muy malos, dado que su evolución marcaba una trayectoria en caída libre, o sea, tenía una pendiente muy pronunciada en ese sentido.

Eso fue lo que despertó, de alguna manera, la inquietud de muchos parlamentarios y de otros actores en el Uruguay. Nos preguntábamos por qué ANCAP hacía una inversión, precisamente, en este emprendimiento que tenía esas características. La explicación que se dio -figura en la versión taquigráfica; lo dijo el Presidente en aquel momento- es que, a veces, la mejor o la única manera de entrar a un mercado es comprar una empresa fundida o que está por llegar a esa situación. Entonces, como es muy difícil ingresar a un mercado en el que hay actores muy importantes, uno puede acceder por esta vía. El problema es que, al ingresar, lo hace con una pesada carga, a tal punto que los resultados del balance de los primeros nueve meses da U$S 8:000.000 de pérdida y a los nueve meses siguientes, es decir, hasta marzo de 2000, las pérdidas ascienden a U$S 44:000.000. De modo que, después que ANCAP hace la inversión, a la empresa le va peor.

Tengo la sensación de que se fue ingresando en un emprendimiento muy complejo, con socios muy importantes, con otros códigos, como se dijo en aquel momento cuando se expresó que había otros códigos en el mercado argentino y por eso, esto era complicado. Se tuvo este punto de partida y al tiempo se estaba en un brete. Cuando se llegó a este punto, con pérdidas y con compromisos muy importantes, se decide romper pero, cuando se hace la ruptura, se conserva una parte, que es la de la red de estaciones, al tiempo que se mantiene un pie en la otra parte, con intereses cruzados y con un pasivo hacia ANCAP -por la vía de Petrolera del Cono Sur- que creo era de U$S 35:000.000, cuando se hizo el informe de KPMG -que luego recoge el contador Davrieux-, y que al fin del año 2001 estaba en los U$S 53:000.000 o U$S 55:000.000.

SEÑOR PRESIDENTE:- De acuerdo con la exposición que ha hecho el señor Senador, ha llegado a la conclusión de que ANCAP compró acciones a tres veces su valor de mercado. ¿Esto es así, señor Senador?

SEÑOR RUBIO.- De acuerdo con "Ambito Financiero" -también figura esto en la documentación que he entregado a la Comisión-, en el momento en que se hace la compra, el valor de las acciones estaba en 0.62. Según tengo entendido, esta información está un poco atrasada con respecto al día de la compra, por lo que en la Bolsa estaban las acciones aún más abajo. De acuerdo con las cuentas y con la respuesta a los pedidos de informes que dio ANCAP, se pagaron a 1.66, prácticamente, a casi el triple de su valor de mercado.

SEÑOR PRESIDENTE.- ¿Eso es en el año 1998?

SEÑOR RUBIO.- Efectivamente, que es cuando se concreta este negocio.

SEÑOR PRESIDENTE.- Luego, el señor Senador Rubio se entera de que en los balances posteriores de 1998 y 1999 aparecen pérdidas de U$S 8:000.000 y U$S 44:000.000, respectivamente, si es que no entendí mal.

SEÑOR RUBIO.- Así es, señor Presidente. El balance -que sólo es un avance porque abarca nueve meses- que está firmado por el funcionario de ANCAP que está a cargo de este tema, el contador Marichal, va de julio de 1998 -en el momento en que se hace el acuerdo- a marzo de 1999 y arroja U$S 8:000.000 de pérdidas.

Por su parte, el que corresponde a julio de 1999 hasta marzo de 2000, da U$S 44:000.000.

El 1º de marzo de 2000 se separan las contabilidades en este proceso de fusión-escisión, que es muy complejo desde el punto de vista de los cambios de Activo, Pasivo, acciones, distribución. Repito que esto es bastante complicado de entender, pero luego se logra ver, un poco, cuál es la lógica. Esto corresponde, repito, hasta el momento en que se da la separación; las pérdidas llegan a U$S 44:000.000 en ese momento, para ese período de 9 meses.

Entonces, en función de esto, y si uno ve toda la tendencia, comparando desde 1995 a 2000, se encuentra con que venía en caída libre y ANCAP hace una inversión, en parte, para comprar paquete accionario, por U$S 25:000.000 -los restantes U$S 5:000.000 son una especie de préstamo a Sol Petróleo-, cuya mayor parte se destina a compensar Pasivo con Bancos que tenía Sol Petróleo. O sea que ANCAP da una inyección a este emprendimiento y los resultados que se obtienen son peores, digamos, en la línea de evolución. Esto es lo que dan los balances.

¿Por qué se produce esto? Hay muchas explicaciones. En diferentes oportunidades, el Directorio de ANCAP dio distintas explicaciones, hablando de la complejidad del mercado argentino, el mal momento, la recesión, etcétera. Pero lo que yo digo que sucede hoy u ocurrió a fin de año y que puede explicar este problema que se planteó con el pago a YPF -que termina en una transacción por U$S 35:000.000-, no es para mí la cuestión central. Esto no puede atribuirse a la situación argentina, ni al corte de la cadena de pagos después del desastre de diciembre. El tema es que uno mira una inversión en la evolución en el tiempo y si da pérdida en forma muy importante a lo largo de todo el período, es porque algún problema tiene.

Es cierto que las pérdidas disminuyeron desde la separación y desde que comenzó la gestión este Directorio. De cualquier manera, el año pasado -hoy lo publicaba "Búsqueda"-, es decir en 2001, teníamos pérdidas entre las dos empresas del orden de U$S 8:000.000. Esto cubre la mayor parte del período anterior a la debacle argentina. Hay pérdidas, pero el problema es que es muy difícil determinar a cuánto asciende una parte de ellas. Creo que ahí hay una incertidumbre gruesa: a cuánto ascienden las pérdidas, los compromisos y la situación real de la parte petroquímica de la cual, aparentemente, queríamos separarnos. De la red de estaciones de servicio tenemos una idea más controlada, que es a lo que ANCAP apostó, pero lo otro es un capítulo que supone compromisos y Pasivos muy grandes con ANCAP, por la vía de Petrolera del Cono Sur, en más de U$S 50:000.000. Tenemos un 6% y fracción de acciones y hemos hecho compromisos de comprar mucho más, lo cual nos cuesta mucho dinero. Por lo que vi en los balances, la opción de compra nos ha costado cerca de U$S 8:000.000; y no hay que olvidar que hacemos el gerenciamiento.

SEÑOR PRESIDENTE.- Teniendo en cuenta lo que el señor Senador manifestó en ocasión de sesionar la Comisión de Servicios Públicos, el actual Presidente de ANCAP, señor Jorge Sanguinetti, presentó un memorando en donde hacía una especial referencia a la sociedad en la Argentina. Pregunto si aprovechó la circunstancia para plantearle la gravedad del problema, o el problema en sí, sus consecuencias y derivaciones.

SEÑOR RUBIO.- Hablamos en distintas oportunidades con el señor Sanguinetti, y no recuerdo si fue exactamente en esa. Pero el problema de la situación de ANCAP en la Argentina fue planteado, diría, exhaustivamente por el señor Senador Couriel cuando, en el año 2001, concurrió su Directorio. Nosotros asistimos a esa sesión, pero quien de alguna manera llevó adelante las preguntas fue, repito, el señor Senador Couriel. Concretamente, hizo un exhaustivo pedido de informes sobre el tema de la República Argentina; estoy hablando de cerca de 40 preguntas que están incluidas en este material. Lo que surgió en esa sesión -en la que, reitero, estuve presente- fue el compromiso de ANCAP, a través de su Presidente, de no poner un peso más en este asunto de la Argentina. Así lo dijo y creo que está reproducido en el memorando que les entrego y, si no es así, sí figura en el acta. Señaló que "ni para aval, ni como inversión, ni como nada". En esto fue enfático y categórico. Estamos hablando del año 2001. Luego se producen los acontecimientos de diciembre y el 19 de febrero llega esta especie de intimación de Repsol YPF a ANCAP y como ésta era la que daba el aval por las compras hechas por Petrolera del Cono Sur a Repsol -nos referimos al combustible que después distribuía en las estaciones-, le manifiesta que va a hacer uso de la garantía y se ingresa en una negociación.

Ahora vamos a hablar del juicio que merecía este emprendimiento. No me refiero a la idea estratégica, puesto que puede ser compartible tener una red de estaciones de servicio en Argentina, alimentada desde el Uruguay sobre la base de una inversión muy importante en el país, sólo de ANCAP o de ANCAP asociada, que es otro tema de discusión. Pero con relación a la idea de estar en un MERCOSUR que se abre internamente en materia de energía, no podemos pretender ingresar a todos los mercados sin que los demás hagan lo propio en el nuestro. El hecho de irnos preparando para esa situación y tener una red importante de distribución en la Argentina, es una idea totalmente compartible. Pero una cosa es la idea y otra, el negocio concreto que se hizo. A tal punto este negocio implicaba incertidumbres, que cuando el señor Jorge Sanguinetti presenta el borrador el 3 de setiembre de 2001 -es el momento en que se distribuye en la Comisión de Servicios Públicos-, dice que se le proporcionará en las bases al socio la totalidad del negocio de distribución de combustible a las estaciones de servicio de la República Argentina, actualmente a cargo de Petrolera del Cono Sur. Ya no lo incorpora a la sociedad; quiere desprenderse de todo este capítulo y le propone al socio hacer un acuerdo y que se quede con el capítulo República Argentina.

Entonces, fue terminante el juicio que le merecía al Presidente de ANCAP la modalidad del emprendimiento. Sé que no es fácil salir de esta cuestión.

SEÑOR PRESIDENTE.- En nombre de la Comisión Preinvestigadora, agradezco al señor Senador Rubio el informe que acaba de proporcionar y la documentación anexa que queda para el uso de los señores Senadores.

(Se suspende la toma de la versión taquigráfica.)

(Así se hace. Es la hora 16 y 54 minutos.)

Señor Presidente de la

Cámara de Senadores

Sr. Luis Hierro López.

Presente.

De nuestra mayor consideración:

Los suscritos integrantes de la Comisión Preinvesti-gadora designada por el Senado a solicitud del Señor Senador Enrique Rubio sobre negocios de ANCAP en la República Argentina informan:

Que, a su juicio, se configuran las exigencias contenidas en el artículo 136 del Reglamento para habilitar una investigación parlamentaria.

En consecuencia aconsejan al Cuerpo que designe la respectiva Comisión Investigadora.

Saludan al señor Presidente con su más alta consideración.

Montevideo, 26 de abril de 2002.

Guillermo García Costa, José Korzeniak, Senadores.

Carp. Nº 785/02

Anexo I

Rep. Nº 435/02

CAMARA DE SENADORES

Montevideo, 26 de abril de 2002.

Señor Presidente de la

Cámara de Senadores

Sr. Luis Antonio Hierro

Presente.

De mi mayor consideración:

Con referencia a la moción formulada el 23 de abril de 2002 por el señor Senador Enrique Rubio para la creación de una Comisión Investigadora sobre los negocios de ANCAP en la República Argentina, cúmpleme informar que no se configura a mi entender los requerimientos de oportunidad y procedencia exigidos por el Inciso 2º del artículo 10 de la Ley Nº 16.698 del 25 de abril de 1995 y por el Inciso 3º del artículo 136 del Reglamento de la Cámara de Senadores.

Por consiguiente, le informo que en mi calidad de Miembro de la Comisión Preinvestigadora he votado en forma negativa dicha moción.

Atentamente.

Alberto Brause, Senador."

SEÑOR PRESIDENTE.- Léanse los informes.

(Se leen)

- En discusión general.

Tiene la palabra el señor Senador Brause.

SEÑOR BRAUSE.- Señor Presidente: la Comisión Preinvestigadora convocada a pedido del señor Senador Rubio e integrada con los señores Senadores García Costa y Korzeniak junto con quien habla, tuvo a bien designarme Presidente de la misma. Con esa honrosa distinción presidí la Comisión que recibió al denunciante, señor Senador Rubio, quien formuló sus manifestaciones en forma ampliatoria a una denuncia escrita que presentó ante la Comisión Preinvestigadora, según surge de la Carpeta Nº 785, Repartido Nº 435, de abril del corriente año, con la que todos los señores Senadores cuentan en sus mesas porque fue debidamente distribuido.

A la hora de deliberar, luego de escuchadas las palabras del señor Senador denunciante, no tuve el honor de compartir el criterio de la mayoría cuando se votó, en definitiva, si procedía o no la constitución de la Comisión Investigadora. Voté por la negativa, respetuoso -por cierto- de los distintos puntos de vista que, naturalmente, son de recibo, sobre todo en temas de innegable connotación política como el que convocó a la Comisión Preinvestigadora. Sin embargo, siendo el Senado de la República un órgano de naturaleza política, a nuestro modo de ver tendría que haber optado por otros instrumentos de control político diferentes de la Comisión Investigadora.

Voy a fundamentar las razones por las que voté en contra. A nuestro juicio, no se configuran todos los extremos para la constitución de una Comisión Investigadora, de acuerdo con lo que afirma la Ley Nº 16.698, de 25 de abril de l995, y con lo que expresa el artículo 136 del Reglamento del Senado. En efecto, el inciso segundo del artículo10 de la Ley Nº 16.698 que establece y regula las Comisiones Parlamentarias, en su parte final dice que "Esta", refiriéndose a la Comisión Preinvestigadora, "en un plazo de cuarenta y ocho horas, informará sobre la entidad de la denuncia, la seriedad de su origen y la oportunidad y procedencia de la investigación". A nuestro modo de ver, una redacción diferente en cuanto al plazo pero similar en lo que tiene que ver con el contenido de estos extremos, recoge el artículo 136 del Reglamento del Senado. Interpreto que tanto la ley como el Reglamento requieren que todos estos extremos se reúnan para que se configure la posibilidad de la constitución. Pienso que uno de ellos, el de la oportunidad, en esta especie particular que nos convocó no se configura, por cuanto no es conveniente el tiempo en que se ha cuestionado. ¿Y por qué éste no es el tiempo en que se debe cuestionar este tema que motivó la convocatoria de la Comisión Preinvestigadora? Porque sancionada la Ley Nº 17.448, de 4 de enero de este año, que permite a ANCAP asociarse con un inversor, encontrándose en este momento en plena negociación para alcanzar un acuerdo con este inversor, nos parece que por la sensibilidad del tema no es el momento de traer esto a consideración pública, porque corremos el riesgo de entorpecer dicha negociación y, sin duda, demorarla. Pero que se me entienda bien, señor Presidente: esta afirmación no significa, ni por asomo, ocultar ni soslayar este tema que, por cierto, es muy preocupante; sí significa procurar, a través de otro instrumento, el control que, naturalmente, como órgano político, debe llevar a cabo el Senado de la República. Sin embargo, dicho instrumento no debe generar expectativas que, en definitiva, conspiren contra el buen éxito de la negociación a que están abocadas las autoridades de ANCAP.

Es bueno recordar, señor Presidente, que de los antecedentes que hemos tenido ocasión de investigar, o por lo menos analizar, a propósito de este tema de la constitución de Comisiones Investigadoras, hemos constatado que en este Senado, integrado por estos miembros, se han levantado voces críticas contra las Comisiones Investigadoras, ante sucesos por todos conocidos, y consecuencias -por cierto, poco exitosas- que han tenido otras Comisiones Investigadoras.

Reitero que la cuestión no pasa, entonces, por ocultar o soslayar el tema que en este momento preocupa, que ha sido levantado por el señor Senador denunciante, con cuyos objetivos podríamos estar de acuerdo, pero discrepamos en cuanto al instrumento que se pretende utilizar.

El instrumento debería ser otro, diferente al de la Comisión Investigadora. A su vez, la Constitución y la Ley, así como también el Reglamento del Senado son, por cierto, sabios cuerpos normativos que dan a este Senado de la República y a sus integrantes, naturalmente, la posibilidad de elegir otros instrumentos de control político que pueden ser tan aptos o más que la Comisión Investigadora. No voy a referirme ahora a ellos porque, evidentemente, son ampliamente conocidos por los señores Senadores.

¿Cuál podría ser, entonces, el instrumento que sirviera de control ante este tema tan delicado? A nuestro modo de ver, señor Presidente, el instrumento por el que debería optar el Senado es la Comisión Especial de Servicios Públicos. Ella puede y debe ser el ámbito natural de control de este tema en particular, por las siguientes razones. Ante todo, porque dicha Comisión fue la que discutió, deliberó y al final sancionó la Ley Nº 17.448, que permite a ANCAP negociar su asociación con un inversor.

En segundo término, porque el señor Senador que hizo la denuncia a propósito de este tema, recoge especialmente en la misma ciertas manifestaciones del señor Presidente de ANCAP, hechas en oportunidad de presentarse el Directorio ante la Comisión Especial de Servicios Públicos. Es así, pues, que en la página 12 del repartido al que hice referencia al inicio de mi exposición -y que ha sido ya distribuido entre los señores Senadores-, recoge en forma expresa las siguientes expresiones del señor Presidente de ANCAP, que paso a leer textualmente: "Se le proporcionará al socio la totalidad del negocio de distribución de combustibles a las estaciones de servicio en la República Argentina, actualmente a cargo de Petrolera del Cono Sur". Luego, el señor Senador denunciante termina la frase diciendo: "no deberíamos hacernos muchas ilusiones al respecto, ya que los balances de PCSA registran pérdidas tanto en el año 2000 como en el año 2001". Esto quiere decir que este tema, tan delicado, fue tratado expresamente en la Comisión Especial de Servicios Públicos que, a nuestro entender, es el ámbito natural en el que nuevamente debería considerarse la cuestión de ANCAP y sus inversiones en la República Argentina.

En tercer lugar, considero que la mencionada Comisión es el ámbito adecuado para analizar esta denuncia, por cuanto gran parte de la abultada documentación -no digo toda ella- presentada por el señor Senador denunciante demuestra que los hechos que hoy convocaron a la Comisión Preinvestigadora ya eran conocidos durante las actuaciones de la Comisión Especial de Servicios Públicos.

En suma, señor Presidente, entiendo que el Senado de la República debería optar por la Comisión Especial de Servicios Públicos como instrumento apto para cumplir con sus deberes de control político. Dicha Comisión es, sin duda, un instrumento idóneo para alcanzar todas las finalidades que se pueden perseguir a la hora de cumplir con el control político, tales como, por ejemplo, formular todas las interrogantes ante las autoridades que correspondan, practicar los controles políticos de rigor, esclarecer la cuestión con prontitud en el ámbito adecuado, juzgar las responsabilidades políticas si las hubiera y, finalmente, proponer las medidas legislativas que sean consideradas del caso.

Por este conjunto de consideraciones -y, reitero, votando en minoría-, entiendo que no debería hacerse lugar a la constitución de una Comisión Investigadora, sino que, por el contrario, este asunto, cuya importancia todos reconocemos, debería ser derivado hacia la Comisión Especial de Servicios Públicos.

SEÑOR KORZENIAK.- Pido la palabra.

SEÑOR PRESIDENTE.- Tiene la palabra el señor Senador.

SEÑOR KORZENIAK.- Señor Presidente: la Comisión Preinvestigadora presentó un informe muy parco, muy breve, en el que simplemente se dice que se cumplen los extremos que exige el Reglamento para la procedencia de la designación de una Comisión Investigadora. Como es notorio, los mismos refieren al tema de la seriedad de la denuncia, su entidad, oportunidad y procedencia. Como el informe fue tan lacónico, entiendo necesario ampliarlo un poco, con la premisa de no extenderme demasiado.

Mi primera afirmación es la siguiente. El nombramiento de una Comisión Investigadora es para averiguar hechos; por lo tanto, partir de la base de que esos hechos tienen o no irregularidades, puede ser una especie de prejuzgamiento, empleando el lenguaje judicial. Aclaro que digo esto al margen del informe. Sin embargo, la procedencia del nombramiento de una Comisión Investigadora, según lo hemos entendido desde hace muchos años, supone que hay que averiguar hechos en los cuales puede haber irregularidades. Y cuando entendí que había entidad y procedencia -y esta es la última palabra que utiliza el Reglamento, después de hablar de la oportunidad-, entendí también que podía haber irregularidades para averiguar. Digo que esto nada tiene que ver con el problema político concreto y actual; se trata de una definición o un supuesto teórico de las Comisiones Investigadoras sobre el que hemos tratado de escribir durante muchos años.

El tema de que las Comisiones Investigadoras pueden ser útiles o inútiles según cómo funcionen, es ya viejo y fue tratado por Barthélemy en un libro especializado; su utilidad depende de si se dedican a hacer escándalo político o a averiguar las cosas. Y nuestra intención al votar la designación de una Comisión de esta naturaleza fue la de que se averiguara cómo fueron los hechos y si hubo irregularidades de cualquier tipo.

A continuación, voy a señalar algunos de los hechos que el denunciante, señor Senador Rubio, expuso con una enorme prolijidad en un escrito y en su exposición ampliatoria ante la Comisión Preinvestigadora, así como también en el profuso cúmulo de documentos que agregó. A mi juicio, ellos fueron los que jugaron más rápidamente para que me inclinara por la tesis de que el Senado debería nombrar una Comisión Investigadora. Concretamente, me voy a referir a seis puntos de la denuncia efectuada, que considero muy importantes.

Uno de ellos es que en los primeros análisis del tema -que tiene que ver con la actuación de ANCAP en Argentina- se aprecia que existen compromisos que superan, a lo mejor largamente, los U$S 200:000.000. Creo que este aspecto es de una entidad tal que debería llamar la atención. Habría que averiguar, por lo menos, hasta dónde llegan esos compromisos y hasta dónde surgieron con regularidad o irregularidad.

En segundo término, lo que me inclinó decididamente a apoyar el nombramiento de una Comisión Investigadora fue que una de las empresas en las que ANCAP participó tenía sus acciones cotizadas en plaza a un precio notoriamente inferior al que pagó el Ente. Nadie sabe muy bien -yo no lo sé- por qué se pagó cerca del triple -por lo menos, bastante más del doble- del valor en que se cotizaban las acciones de Sol Petróleo en Buenos Aires. Cabe aclarar que fueron agregadas las cotizaciones y los antecedentes que el denunciante aportó. Además, se sabe oficialmente en cuánto se compraron esas acciones.

En tercer lugar, esta misma empresa, Sol Petróleo, tuvo pérdidas -siempre las tuvo- después que ANCAP participó. En el período que va de julio de 1998 a marzo de 1999 -menos de un año- las pérdidas treparon de U$S 8:000.000 a más de U$S 44:000.000. Realmente, es un elemento muy grave.

En cuarto término, señor Presidente, cuando ANCAP asumió el gerenciamiento y un compromiso de compra posterior de la empresa Petroquímica -hay algunos problemas de nombre que no es necesario aclarar ahora, a fin de hacer más breve la exposición- ésta le debía más de 53:000.000 de pesos argentinos, en una época en la que legalmente estaba establecido que cada peso equivalía a un dólar. Por lo tanto, la deuda ascendía a U$S 53:000.000. Sin embargo, ANCAP compra esa empresa. No parece una actitud explicable, al menos para la lógica común. Algo pasó para que se comprara una empresa que tenía tal deuda. Si me demuestran que era una empresa que ganaba dinero y que como le debía mucho a ANCAP, esta la compró sin pagar nada, me parecería bien porque sería una manera de resarcirse. De todos modos, eso no surge de los papeles que hemos tenido a la vista, razón por la cual considero que es un elemento de gravedad. Además, eso surge de un balance del 31 de diciembre de 2001.

Recuerdo que estoy enumerando los elementos que con más vehemencia intelectual me inclinan a votar la formación de la Comisión Investigadora.

En quinto lugar, hay informes de la propia Oficina de Planeamiento y Presupuesto, cuyo Director emite un juicio muy desfavorable sobre lo que hizo ANCAP en la Argentina. Asimismo, un informe de similares características elaboró la consultora KPMG. Parece una cosa realmente llamativa en la medida en que se supone que en el mundo moderno el tema de las autonomías de los Entes Autónomos está bastante menos dibujado que veinte, treinta o cincuenta años atrás; se supone que hay una política económica que se coordina.

Por último, señor Presidente, quiero agregar -insisto que esto lo digo a modo de resumen, para ser breve- que también me llama poderosamente la atención -y a lo mejor tiene una explicación- que en la sesión del 24 de abril de 2001 de la Comisión de Industria y Energía del Senado, el actual Presidente de ANCAP -quien muchas veces había mostrado preocupación por este tema- dijo que había habido una decisión tomada por el Directorio -y esto consta en la versión taquigráfica- de no otorgar avales ni créditos a partir de la actuación de ese Directorio. Repito, eso fue el 24 de abril de 2001. No obstante, el 26 de febrero de este año, ANCAP dio un préstamo de U$S 35:000.000 a sus subsidiarias argentinas. Creo que es elemental que se averigüe por qué se manifestó que no habría préstamos ni avales, y unos meses después el mismo Directorio hace lo contrario. Quizás haya una explicación; no estoy prejuzgando la existencia de irregularidades, pero no me cabe ninguna duda de que es indispensable investigar.

Por estas razones, señor Presidente, y en forma muy esquemática, he intentado completar el informe que suscribí junto con el señor Senador García Costa en la Comisión Preinvestigadora a fin de aconsejar al Senado que nombre una Comisión Investigadora.

Muchas gracias.

SEÑOR GARCIA COSTA.- Pido la palabra.

SEÑOR PRESIDENTE.- Tiene la palabra el señor Senador.

SEÑOR GARCIA COSTA.- Señor Presidente: el tema que fue llevado a resolución de la Comisión Preinvestigadora para informar al Cuerpo radica en denuncias realizadas por el señor Senador Rubio, las que son de conocimiento de los señores Senadores y obran en nuestras bancas.

En la oportunidad que tuvimos de escucharlo en la Comisión Preinvestigadora, el señor Senador Rubio realizó una exposición muy completa, muy válida, que a juicio de quien habla acreditaba claramente los extremos que el Reglamento requiere para el nombramiento de Comisiones Investigadoras. A mi juicio, los tres puntos estaban claramente contenidos en la denuncia y, por consiguiente, el Senado debía proceder al nombramiento de Comisión Investigadora.

La única objeción que ya en oportunidad de la Comisión Preinvestigadora oímos del señor Senador Brause -y ahora, con toda lógica la ha repetido y ampliado- es un elemento muy subjetivo en cuanto a su apreciación. Creo que el tema se inscribe mucho más exactamente para una Comisión Investigadora que en las tareas que el Reglamento del Cuerpo establece para las Comisiones Permanentes. De todas formas, respeto pueda haber otros criterios.

En resumen, señor Presidente, habiéndose cumplido los tres extremos reglamentarios necesarios para el nombramiento de una Comisión Investigadora, acompañamos tal criterio como resulta del informe que hemos hecho llegar al Cuerpo.

Nada más.

SEÑOR RUBIO.- Pido la palabra.

SEÑOR PRESIDENTE.- Tiene la palabra el señor Senador.

SEÑOR RUBIO.- Señor Presidente: voy a ser muy breve, porque me parece que los elementos fundamentales están en el informe que aportamos a la denuncia que hicimos ante la Comisión Preinvestigadora. Simplemente quiero hacer un par de señalamientos.

En primer lugar, nosotros estamos siguiendo este tema desde 1998, cuando estábamos en la Cámara de Representantes.

En segundo término, consideramos que el contraste entre los anuncios que se hicieron sobre la rentabilidad que iban a tener estos emprendimientos y los resultados, es enorme. El retorno que se preveía era del orden del 20% ó del 28%, según de qué parte del negocio se estuviera hablando. Lamentablemente, las inquietudes que teníamos y expresamos en un memorándum que elevamos al economista Eduardo Ache y al Directorio de ANCAP el 30 de noviembre de 1998 se cumplieron en términos aún más negativos que los que nosotros preveíamos. Posteriormente, quien tomó la posta y se ocupó en profundidad de este tema a nivel de la Cámara de Senadores durante los años 2000 y 2001, fue el señor Senador Couriel.

Lo que a nosotros nos decidió a solicitar la creación de esta Comisión -una de las preguntas que nos formulara el señor Senador Brause como Presidente de la Comisión Preinvestigadora- fue la conjunción de cuatro o cinco elementos que se dan sobre fines de febrero y principios de marzo de este año. El primero es el conocimiento -que recién en esa oportunidad tuvimos- del informe de la consultora KPMG de mayo del 2001, que es absolutamente categórico sobre los niveles de incertidumbre que hay en la información y que no permiten hacer previsiones ni evaluaciones sobre los activos que tiene ANCAP y sobre los retornos de la República Argentina. Debo recordar que este informe resulta de una exigencia del contador Bensión al Directorio de ANCAP, en el sentido de que era necesario que existieran informes de consultoría sobre los emprendimientos en Argentina y sobre otros emprendimientos.

El segundo elemento es el conocimiento de una parte del informe de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto al Ministerio de Industria, Energía y Minería, que toma más o menos los mismos elementos y que es absolutamente categórico sobre la nula rentabilidad y el alto riesgo de estas inversiones. En él se aportan cifras similares a las del informe de KPMG sobre los órdenes de los compromisos económicos, entendiendo por tales desde las inversiones a los intereses, a los avales, a los diferendos con la Impositiva argentina y a otros elementos.

El tercer aspecto tiene que ver con el hecho de que en la Comisión de Servicios Públicos -que nosotros ligamos con esta suerte de evolución de este asunto-, en la propuesta de borrador inicial por parte del Presidente del actual Directorio de ANCAP, el señor Jorge Sanguinetti, se excluyeran del acuerdo de asociación todos los emprendimientos en la República Argentina, lo cual estaba demostrando el juicio que se tenía sobre este asunto.

El cuarto elemento está dado por el hecho de que en febrero, frente a la intimación que le hace Repsol YPF, ANCAP decide apelar a las garantías por el no pago por parte de Petrolera del Cono Sur -que es la empresa que tiene ANCAP en la distribución de petróleo en estaciones de servicio de la República Argentina en la actualidad- de los insumos comprados a Repsol YPF. Por lo tanto, se decide volcar los U$S 35:000.000, aunque en realidad se trataba de mucho más dinero. Sin embargo, luego de una negociación en la que incide el tema de la situación argentina y de la pesificación, se transa en esa cantidad.

Por último, el cuarto elemento-que me parece triste como resultado de toda esta situación- es el conocimiento de que ANCAP, a consecuencia del "default" del "leasing" para la inversión en la refinería, pero también como resultado -y así está en los fundamentos que expresa el Directorio de ANCAP en su resolución- de no tener los U$S 16:000.000 del segundo tramo de los U$S 35:000.000 que tiene que entregar -y ya entregó- a Repsol YPF, debe solicitar crédito internacional en varios bancos. Finalmente, sólo encuentra uno que lo financia a determinada tasa de interés.

Me parece, señor Presidente, que después de la macroexposición que se hizo sobre los beneficios que tendría este emprendimiento en la República Argentina, el hecho de que durante varios años se registren pérdidas, que los compromisos sean cada vez más importantes y que nuestra empresa pública tenga que apelar incluso al crédito internacional para poder solventar las garantías por los negocios que hacen sus empresas en aquel país -amén del resto de las decisiones de difícil interpretación; a nuestro juicio muy poco claras y con fundamento harto discutible que se tomaron en el camino entre 1998 y el 2000-, justifica plenamente la creación de esta Comisión Investigadora. El señor Senador Larrañaga nos ha dicho que a él le parece que esta Comisión Investigadora también debería abarcar las inversiones en materia de refinación que se hacen en el Uruguay ligadas a los emprendimientos en la Argentina. Nosotros no tenemos problema para ello, porque en realidad las inversiones en la refinería han tenido una justificación en su propia situación. Pero en este emprendimiento se incorporó un elemento nuevo a esas inversiones: había un pacto o contrato de suministro por el cual el petróleo venía crudo de Sol Petróleo a ANCAP, donde era refinado y revendido a través de las estaciones de servicio de Sol Petróleo en la República Argentina, en un mercado absolutamente liberalizado en materia de precios, que tenía que competir con otras empresas de integración vertical que manejaban desde los pozos de petróleo, hasta la refinación y la distribución. Entonces, en toda la discusión de este problema, el tema de por lo menos una parte de la inversión en la refinería estaba vinculado a la distribución en la República Argentina. Por consiguiente, si en la moción se quiere incorporar el estudio de las inversiones realizadas en el Uruguay ligadas a este negocio de distribución en la Argentina, no hay problema de nuestra parte porque se trata de un paquete que debe ser mirado en su globalidad.

Es todo lo que quería expresar.

SEÑOR FAU.- Pido la palabra.

SEÑOR PRESIDENTE.- Tiene la palabra el señor Senador.

SEÑOR FAU.- Señor Presidente: nuestro sector quiere señalar su coincidencia con el informe que a este Cuerpo brindó el señor Senador Brause. Una vez que tuvimos conocimiento de los antecedentes que fueron distribuidos a los señores Senadores, llegamos a la conclusión de que en estas circunstancias no se daba ninguna de las condiciones que las normas constitucionales y reglamentarias establecen en cuanto a la procedencia de una investigación tal como se plantea. Esto no quiere decir que como todo tema importante para el país no pueda ni deba ser analizado por el Senado de la República. Nosotros creemos que si realmente hay un interés de saber, de conocer y de contar con mayores detalles sobre el tema que se plantea investigar, el Senado está en inmejorables condiciones, ya sea a través de sus Comisiones permanentes -en este caso la de Industria, Energía y Minería- como de la Comisión Especial -tal cual se señaló- que para tratar la materia de servicios públicos el Cuerpo en su momento designó, ya que estos temas tienen obviamente una vinculación directa con una de las empresas allí comprendidas. Entonces, debemos señalar que habríamos acompañado la iniciativa con entusiasmo y decisión si se hubiera planteado llevarla adelante en aquellos ámbitos naturales que el Senado tiene para discutir estas cosas. Nos parece que este carácter de Comisión Investigadora no contribuye ni con el país ni con ANCAP.

Es cuanto queríamos decir.

SEÑOR ATCHUGARRY.- Pido la palabra.

SEÑOR PRESIDENTE.- Tiene la palabra el señor Senador Atchugarry.

SEÑOR ATCHUGARRY.- Coincido absolutamente con lo expresado por el señor Senador Brause. Hubiera entendido la solicitud de una Comisión investigadora en 1998, cuando un señor Senador sostenía que no se le había brindado información, en 1999 o en el 2000. Pero teniendo en cuenta que en el 2001 trabajamos cinco meses y se brindó toda la información requerida, me pregunto cuál es el elemento nuevo. El nuevo elemento, la información que antes no había, es un procedimiento de recolección de firmas. Eso lo entiende cualquiera. Si se quiere controlar, si se quiere construir, ahí está la Comisión que trabajó durante cuatro meses y tiene todos los antecedentes, y no se negó nada. Si se quiere otra cosa. Por eso no votamos.

(Apoyados)

SEÑOR GALLINAL.- Pido la palabra.

SEÑOR PRESIDENTE.- Tiene la palabra el señor Senador.

SEÑOR GALLINAL.- Aclaro que esta es la primera vez en mi vida que me toca tomar la decisión de votar o no una Comisión Investigadora. Esta es mi primera Legislatura y siempre traté de ser un atento observador del funcionamiento del Parlamento y de las Comisiones Investigadoras. Para mí es una decisión, no solamente importante, sino que al momento de tomarla me encuentro con dos fundamentos contradictorios pero muy fuertes. El primero tiene que ver con la historia de los artículos de la Constitución de la República que refieren al contralor del Poder Legislativo sobre el Poder Ejecutivo y la Administración. Dicha historia está impregnada, en mucho, por la actividad desarrollada en el Partido Nacional a través de los años. Estos artículos que hoy habilitan la conformación de una Comisión Parlamentaria de investigación tienen su origen en la Asamblea Nacional Constituyente votada en 1916, donde se llegaron a plasmar un conjunto de banderas y reivindicaciones que el Partido Nacional defendió a lo largo de toda su historia y, en particular, en las revoluciones de 1897 y de 1904. Es decir, un más intenso control del Poder Legislativo sobre el Poder Ejecutivo; la posibilidad de interpelación o de convocatoria a Sala de los Ministros de Estado; la posibilidad de que los Legisladores puedan solicitar informes; que esos informes se hagan en régimen de sesión de Comisión General; que a efectos de obtenerlos se conformen Comisiones investigadoras, tanto con fines legislativos o exclusivamente con fines de investigación; buena parte de la descentralización y de la creación de organismos autónomos a nivel del Poder Ejecutivo, etcétera. Todo eso surge de aquella Constitución. Entonces, cuando se trata de aplicar esas normas, cuando se trata de ejercer con mayor fuerza el contralor que el Poder Legislativo ejerce sobre el Poder Ejecutivo, uno siente que esa historia no fue en vano, que fueron conquistas muy importantes y entonces tiene el deseo y la primera intención -a priori, aun sin conocer suficientemente a fondo el motivo de la investigación porque, precisamente, de lo que se trata es de una investigación, lo que uno quiere es averiguar y hoy no estamos en condiciones absolutas o no tenemos el conocimiento en toda su dimensión de los temas, para saber si existieron o no errores- de votar afirmativamente la conformación de una Comisión Investigadora. Pero, paralelamente, si uno ve lo que ha sido la historia de las Comisiones Investigadoras de los últimos años; si uno ve la deliberada intencionalidad política que se le ha puesto a las mismas, y en muchos casos los enormes perjuicios que han causado a la sociedad, a su conjunto, al Estado y al honor de algunas personas, entonces es lógico que titubeemos y sintamos el deseo de no votar una Comisión Investigadora porque tenemos el temor de que se reiteren hechos de esas características. Alcanza con la referencia para saber de qué estamos hablando; creo que el país entero sabe lo que ha pasado con muchas Comisiones Investigadoras en el correr de los últimos tiempos. Yo lo miraba como un atento seguidor de la vida política del Parlamento y cuando ingresé a él, en reuniones de Bancada y en conversaciones que mantuve con el señor Senador Heber, entre otros, pero lo menciono porque es con quien más intensamente dialogamos, en algún momento dijimos que va a ser muy difícil que votemos alguna Comisión Investigadora en el transcurso de estos años. Resulta que ahora viene, por primera vez, la posibilidad de definir y me encuentro con dos ideas-fuerza muy importantes, de gran peso y contradictorias, pero tengo que dar una opinión y un voto. En tal sentido, voy a votar afirmativamente la conformación de la Comisión Investigadora por una razón muy sencilla: en la vida, prefiero creer a no creer. Como lo ha dicho, públicamente, en más de una oportunidad el señor Senador Rubio -incluso en algún programa de televisión donde nos tocó debatir, asumió una suerte de compromiso en ese sentido-, aquí hay una única intención que es la que se explicita en los motivos que nos llevan a pedir la conformación de una Comisión Investigadora. Tendría derecho a no creer, no solamente por los antecedentes sino porque, por casualidad, está en trámite un recurso de referéndum contra la ley que votamos en diciembre del año pasado en este Senado para facilitar a ANCAP la asociación, con el propósito de lograr una rebaja en el precio de los combustibles y con una fecha determinada que se establece en esa ley. Entonces, es evidente que uno puede creer o pensar que pueda existir una suerte de enlace o vinculación directa o indirecta entre ambos temas. Es decir, que se pueda pretender descalificar a Administraciones anteriores y dejar mal parada la actuación realizada por algunos Directivos de ANCAP en el transcurso de los últimos años y que ello pueda ayudar a empujar en un sentido determinado, cuando llegue el momento de recolectar las firmas correspondientes.

Repito que prefiero creer a no creer y me cuesta mucho impedir ingresar al análisis y a la investigación de un tema importante para la vida del país. Al respecto, tengo hechos algunos pedidos de informes y el Partido Nacional, en su conjunto, realizó uno sobre este tema que, lamentablemente, no ha tenido la contestación debida. Por lo tanto, con el propósito de seguir creyendo, vamos a dar nuestro voto afirmativo pero muy atentos y muy alertas a que verdaderamente se respeten en todos sus términos las normas constitucionales y legales, y los principios éticos que deben regular la actuación de estas Comisiones que, ojalá, den sus frutos y sirvan para un trabajo más fecundo en una materia pendiente, como la de los combustibles y la energía.

SEÑOR MICHELINI.- Pido la palabra.

SEÑOR PRESIDENTE.- Tiene la palabra el señor Senador.

SEÑOR MICHELINI.- Señor Presidente: si cada vez que uno va a votar una Comisión Investigadora tiene que analizar el resultado de otras, de esta Legislatura, de esta Cámara o de la de Representantes, creo que no llegaríamos a ningún lado. Digo esto, porque he visto trabajar muy bien a algunas Comisiones Investigadoras, mientras que otras lo han hecho, en mi opinión -quizás para otros, no- sin la seriedad que debería tener su trabajo. Ocurre lo mismo cuando se habla de la libertad de prensa: que uno la defienda, no significa que a uno le guste todo lo que se escriba. Por supuesto que no me gusta, pero lo que defiendo es el principio.

En este caso, defiendo el principio de la transparencia. Hay un instrumento en el Parlamento, que son las Comisiones Investigadoras, que hay que usar con seriedad. En este caso, lo amerita porque, de lo contrario, no lo amerita en ninguno, independientemente de que se haya planteado en este momento. Realmente, otros señores Senadores podríamos haberla planteado, pero lo ha hecho el señor Senador Rubio. Tanto el Partido Nacional como el Nuevo Espacio han realizado pedidos de informes que no fueron contestados, aunque otros sí lo fueron.

Estamos considerando, en realidad, un problema de dineros públicos que está bien que sea aclarado. Todos los Senadores hemos tenido -porque no se trata de la oposición frente al Gobierno o viceversa- una paciencia infinita respecto de este tema y siempre con cuidado en relación a las instituciones, a la propia empresa pública, tratando de no generar ningún elemento que erosione la marcha del ente petrolero del Estado. Lo cierto es que aquí hay problemas y existen méritos para investigar y determinar responsabilidades, si es que se llega a ellas. El Senado de la República tiene suficiente autoridad para hacerlo y el denunciante merece el respeto de todos a esos efectos.

Voy a votar la creación de la Comisión Investigadora, sin esperar que el resultado sea de tal o cual forma, porque ya veremos de qué se trata. Lo voy a hacer en el entendido de que hay seriedad de parte de este Cuerpo, de que quienes van a trabajar lo harán a conciencia y con la convicción de realizar lo mejor. Esto es así porque, como dije, hay mérito y en función de ello estará mi voto.

SEÑOR HEBER.- Pido la palabra.

SEÑOR PRESIDENTE.- Tiene la palabra el señor Senador.

SEÑOR HEBER.- Señor Presidente: voy a acompañar con mi voto la Comisión Investigadora que se solicita, porque en estos temas el Partido Nacional no debe tener dos opiniones, aunque las tenga. A diferencia del señor Senador Michelini, no creo que exista una Comisión Investigadora que haya trabajado en forma excelente. Al menos, no he visto ninguna, a pesar de que integré unas cuantas, sobre todo en la Cámara de Representantes. Personalmente, considero que las Comisiones Investigadoras le han hecho mucho mal al sistema político.

SEÑOR SINGER.- Apoyado.

SEÑOR HEBER.- Estoy convencido de ello, pero este no es el momento de ocuparnos de este tema y quizás otro día podamos hacerlo.

Voy a acompañar con mi voto esta solicitud, sobre todo porque en otras ocasiones mi Partido también ha realizado una serie de pedidos de informes y no queremos aparecer en esta circunstancia como queriendo ocultar algo. Parecería que a lo largo de la discusión sobre si es conveniente o no crear una Comisión Investigadora sobrevuela, sobre todo fuera de esta Casa, la pregunta de los periodistas a propósito de qué puede haber de raro detrás del asunto que un Senador no quiere votar la Comisión Investigadora.

El mensaje que el Partido Nacional desea dejar en claro es que no quiere ocultar nada, por lo que vamos a votar la Comisión Investigadora. No obstante ello, personalmente no creo que sea un instrumento válido. A diferencia de mi amigo el señor Senador Gallinal, no creo en ello. Ojalá que luego del mes que dispondremos para el trabajo de la Comisión Investigadora, pueda decir que me equivoqué. Ojalá no deba manifestar en el Plenario que la Comisión Investigadora no actuó correctamente, que su fin se desvirtuó, como todas las otras que he visto y en las que participé.

En este sentido, señor Presidente, puedo hablar con propiedad, porque he votado todas las Comisiones Investigadoras que se solicitaron en la Cámara de Representantes contra la Administración de mi Partido. Absolutamente todas. Lo hice cuando se solicitaban después de que había culminado la gestión de mi Partido, es decir, en el período siguiente. Sin embargo, no puedo decir lo mismo de otros sectores políticos que, cuando en otros ámbitos se pidieron Comisiones Investigadoras, se negaron a votarlas. Reitero que voté todas las Comisiones Investigadoras que se me solicitó, aun contra la Administración de mi Partido, demostrando claramente que no teníamos nada que ocultar. De alguna manera, dichas Comisiones fueron desvirtuadas claramente con el fin político de hacer un daño que todavía persiste.

En lo personal, me siento violentado, porque no creo en este instrumento ni en cómo se le ha utilizado en el pasado. Ojalá pueda decir, después de un mes de trabajo de la Comisión, que cumplió un buen fin y que sus conclusiones resultaron aclaratorias para los señores Senadores. Ojalá me equivoque, señor Presidente, porque entonces podré decir, al igual que el señor Senador Gallinal, que este instrumento es bueno para el Parlamento.

SEÑOR GARAT.- Pido la palabra.

SEÑOR PRESIDENTE.- Tiene la palabra el señor Senador.

SEÑOR GARAT.- Señor Presidente: no pensaba justificar el voto favorable que daré a la creación de la Comisión Investigadora, pero dado que se han emitido algunos juicios, creí mi deber expresar lo que pienso al respecto.

En primer lugar, quiero decir que hace más de un año hablé sobre el tema de ANCAP en el Senado, manifestando que se requería un análisis profundo de la actuación del organismo. Creo que en las actuales circunstancias se necesita ahondar, por medio de una Comisión Investigadora, en todos los pasos dados. Como en alguna época de mi vida también fui administrador de organismos del Estado, creo que no es posible que los administradores, si en algún momento han cometido un error, no deban enfrentar la opinión pública y declarar que los cometieron. Tampoco digo -y no estoy prejuzgando que se haya cometido errores en este caso- que alguien pueda advertir que no se investigue, ya que se trata de una circunstancia política. Si yo fuera el administrador, me viera envuelto en una confusión de este tipo y tuviera la conciencia tranquila de que he procedido correctamente, sería el primero en querer que me investigaran, porque ese es el camino para demostrar que se ha procedido bien.

En el caso que nos ocupa, ha habido una inversión por parte de un organismo público, que tenemos que defender, porque es del pueblo uruguayo y fue una inversión de dineros que también es de nuestro pueblo. Por lo tanto, existen compromisos que los va a tener que pagar el pueblo uruguayo, que deben haber seguido un procedimiento lógico para no haber sido equivocados. Me refiero al procedimiento lógico de estudiar la inversión, la posible rentabilidad, la calidad del socio que intervenía y de estudiar y recoger los informes técnicos que hubiera, realizados por los profesionales del organismo.

En fin, hay una cantidad de elementos que para el pueblo uruguayo -que, en definitiva, es quien debe pagar- es necesario aclarar.

Y es necesario hacerlo en esta instancia en una Comisión Investigadora -que es una responsabilidad y un derecho que el representante del pueblo uruguayo, el Parlamento, tiene-, porque este es un tema que venimos discutiendo hace más de un año -inclusive, el señor Senador Rubio decía que él lo había planteado desde 1998, el señor Senador Gargano, un poco antes y yo lo hice hace más de un año- y, por lo tanto, ha habido más de una oportunidad para que la Administración Pública ANCAP y los organismos correspondientes brindaran todos los informes que fueran necesarios, a los efectos de que no quedara absolutamente ninguna duda al respecto. Pero como hay dudas, como el Parlamento las tiene y como nosotros tenemos responsabilidad frente al pueblo -así lo siento yo- que, si hay un mal negocio, será el que en definitiva tendrá que pagarlo, creo que es conveniente que se analice todo el trámite de esta inversión.

Dicho sea de paso, me parece -es un punto de vista muy personal- que tenemos que ser muy cuidadosos con las inversiones o las asociaciones extranjeras. Lo que recuerdo en esta materia es a inversores que han venido a lucrar al país, a llevarse mucho más dinero que el que han traído. Si alguien me recuerda el caso de una inversión extranjera que haya venido con dinero de riesgo para llevar adelante un determinado emprendimiento, se lo agradecería, porque todo lo que sé de las inversiones extranjeras es que se trata de gente que ha sacado mucho más del país de lo que ha traído. Pero, en fin, esa es una apreciación personal. Aquí estamos hablando de una asociación de ANCAP de la cual, cuando asistí a Comisiones del Parlamento, se hablaba de que era una operación brillante, que su fin era la defensa del organismo público; y entonces ahora, en la Comisión Investigadora, tendremos la oportunidad de ver qué brillantez tenían esas inversiones y cuál ha sido la defensa que han hecho los administradores del bien público, del dinero de los uruguayos, que en definitiva somos los dueños de él.

Nada más. Muchas gracias.

SEÑOR CORREA FREITAS.- Pido la palabra.

SEÑOR PRESIDENTE.- Tiene la palabra el señor Senador.

SEÑOR CORREA FREITAS.- Señor Presidente: voy a votar negativamente la constitución de la Comisión Investigadora por los fundamentos que han sido expuestos por los señores Senadores Brause, Fau y Atchugarry.

He escuchado algunos argumentos sobre la transparencia en la gestión pública; también he escuchado argumentos sobre que es necesario probar y demostrar al pueblo lo que hacen los jerarcas, y creo que lo primero que habría que hacer es remitir la versión taquigráfica de lo que se está discutiendo aquí a la Junta Departamental de Montevideo, porque en ella jamás su mayoría ha votado la creación de una Comisión Investigadora que haya sido solicitada por el Partido Colorado o por el Partido Nacional. Entonces, resulta que cuando somos Gobierno tenemos un criterio sobre la transparencia y cuando somos oposición, otro. Felicito al señor Senador Heber porque tiene coherencia política: dice que siempre votó Comisiones Investigadoras, cuando era Gobierno y cuando era oposición. Pero no puede ser que un sector político vote una Comisión Investigadora cuando es oposición y luego, cuando es Gobierno, en el ámbito correspondiente, no lo hace. Ese es, pues, un tema que nos tenemos que plantear.

No voto hoy la creación de la Comisión Investigadora porque pueda presumirse que estoy en contra de que se investigue. No es así: lo hago porque estoy en contra de los motivos y fundamentos, porque además entiendo que se ha brindado más que suficiente información en la Comisión Especial de Servicios Públicos y porque hay otros ámbitos del Parlamento para poder investigar.

Me parece -este es un planteo político que entiendo hay que hacer- que no podemos hablar solamente de transparencia en un ámbito del Estado y no en otro. Una y otra vez -tendríamos que analizar cuántas- en la Junta Departamental de Montevideo el Partido Colorado y el Partido Nacional, a lo largo de estos quince años, han solicitado la constitución de Comisiones Investigadoras y no se han votado, naturalmente, con legítimo derecho. Como allí la fuerza política al frente del Gobierno Municipal de Montevideo, el Encuentro Progresista-Frente Amplio, tiene la mayoría necesaria de acuerdo con la Constitución de la República -es decir, la mayoría absoluta de 16 en 31-, no permite que se constituya ninguna Comisión Investigadora. Insisto, entonces, que estos temas también tenemos que analizarlos.

Por estas razones, señor Presidente, es que voy a votar negativamente la constitución de la Comisión Investigadora.

SEÑOR KORZENIAK.- Pido la palabra para contestar una alusión.

SEÑOR PRESIDENTE.- Tiene la palabra el señor Senador.

SEÑOR KORZENIAK.- Señor Presidente: uso este mecanismo, porque es notorio que tanto el señor Senador Heber como el señor Senador Correa Freitas se han referido a la fuerza política Frente Amplio y al caso del Gobierno Departamental de Montevideo, y creo que con esto estoy interpretando bien.

Voy a decir algo para que de una vez por todas no se siga repitiendo un hecho que no es verdad; iba a decir que es mentira, pero no quiero dar un tono tan fuerte a mis palabras.

No es verdad lo que desde hace años se viene diciendo en cuanto a que no se quiso nombrar en la Junta Departamental de Montevideo una Comisión Investigadora, porque fue designada con todos los votos de los Ediles del Frente Amplio. Y a continuación voy a decir qué pasó. Se trataba de la actuación de cuatro funcionarios de confianza de la Intendencia Municipal de Montevideo que fueron cesados en veinticuatro horas por el entonces Intendente, doctor Tabaré Vázquez. Luego de eso, y transcurridos algunos días, varios Ediles -no sé si todos del Partido Nacional o todos del Partido Colorado, o en definitiva de la coalición que, con otro nombre, ya existía- pidieron la conformación de una Comisión Investigadora. Y es verdad que los Ediles del Frente Amplio dijeron que era para montar un circo, puesto que se trataba de averiguar algo que la Intendencia ya había averiguado y, por lo tanto, el tema era hacer un lío político. Pero ocurrió que en ese momento el Intendente Tabaré Vázquez estaba de viaje y seis días después llegó a Montevideo, se reunió con los Ediles y opinó que, efectivamente, no había ningún problema en que se nombrara la Comisión Investigadora, y así se lo hizo.

Ahora voy a decir, entonces, que es mentira que no se haya nombrado esa Comisión Investigadora, y también a reiterar que se lo hizo con los votos de todos los Ediles del Frente Amplio. Esto en primer lugar.

En segundo término, digo que llevo la tercera Legislatura en este Senado y salvo una vez, en ocasión de discutirse la conformación de una Comisión Investigadora sobre la actuación de un ex Presidente del Banco de Seguros del Estado, repito, una vez, el Partido Nacional y el Partido Colorado -no todos sus miembros- lo evitaron. Solamente en una oportunidad se nombró una Comisión de este tipo, y no sólo se lo hizo, sino que además, ese día, el Senado, por mayoría, decidió que no había que pasar el asunto a la Justicia Penal, y cuatro Senadores hicimos la denuncia como ciudadanos y esa persona resultó procesada.

En las otras oportunidades, el Partido Nacional -no todos sus integrantes, porque hubo excepciones- y el Partido Colorado se opusieron y no fueron aprobadas las Comisiones Investigadoras. Si me dejan hacer memoria, se las puedo nombrar, porque integré varias Comisiones Preinvestigadoras. Recuerdo concretamente una cuando el doctor Ramón Díaz dijo en Estados Unidos que el Parlamento uruguayo iba a aprobar una ley antes del día 14 de no sé qué mes. Planteamos que se hiciera una investigación, para saber por qué el Presidente del Banco Central del Uruguay había comprometido la opinión de todo el Parlamento. Se nombró una Comisión Preinvestigadora, de la cual fui denunciante y no integrante, pero sí tenían esta calidad un señor Senador por el Partido Nacional, uno por el Partido Colorado y uno por el Frente Amplio, como ocurrió ahora, pero finalmente la Comisión Investigadora no se aprobó.

Puedo nombrar otras varias Comisiones Investigadoras. Recuerdo una que sí fue votada por unanimidad; me refiero a la que tuvo relación con el ex Presidente del Banco de Seguros. Esa fue la única. Así que ni es verdad que la Junta Departamental, con mayoría frenteamplista, ha actuado de ese modo. Es un hecho incierto. Es verdad que discutió y se opuso al principio, pero después la votó. Tampoco es verdad que los partidos tradicionales hayan votado siempre las Comisiones Investigadoras.

Era una constancia indispensable que debía hacer. Insisto en que estoy hablando del Senado, que es lo que recuerdo. Tenía necesidad de contestar esta alusión política.

El tema de las Comisiones Investigadoras hace doscientos años que se discute acerca de si sirven o no. Hay libros enteros sobre el tema. Hoy nombré al de Barthélemy. Sin embargo, que se vote o no una Comisión Investigadora, es otro asunto. No estamos diciendo si somos transparentes o no, sino que estamos juzgando si queremos averiguar algo o no. Puede entenderse que hay otras maneras de hacerlo.

De manera que considero absolutamente descolocadas las alusiones políticas que se han hecho en este ámbito. No hubo un solo Legislador que propusiera la Comisión Investigadora y estuviera haciendo alarde de que fuera sólo su fuerza política la transparente; no escuché ninguna palabra en ese sentido. Por esas razones contesté la alusión. Dar a un debate un tono de discusión entre partidos, cuando de lo que se trata es de si se nombra o no una Comisión Investigadora, me parece fuera de lugar, sobre todo porque estuvo basada en hechos que no eran ciertos.

SEÑOR CORREA FREITAS.- Pido la palabra para contestar a una alusión.

SEÑOR PRESIDENTE.- Tiene la palabra el señor Senador.

SEÑOR CORREA FREITAS.- Señor Presidente: la afirmación que ha hecho el señor Senador Korzeniak en el sentido de que no se han votado Comisiones Investigadoras en la Junta Departamental de Montevideo no es cierta. Yo digo que es cierto que no se han votado, salvo la que menciona el señor Senador. Pero perfectamente podemos conseguir para la próxima sesión la información respecto a cuántas veces la Junta Departamental de Montevideo ha negado la constitución de Comisiones Investigadoras. ¡Eso es verdad! ¡Nadie puede desmentirlo! ¡La mayoría de la Junta Departamental de Montevideo no ha permitido la constitución de comisiones de investigación en el ámbito de ese legislativo comunal, que han sido solicitadas, tanto por el Partido Nacional como por el Partido Colorado! ¡Eso es absolutamente verdad!

Es cuanto quería manifestar.

SEÑOR NUÑEZ.- Pido la palabra para una aclaración.

SEÑOR PRESIDENTE.- Tiene la palabra el señor Senador.

SEÑOR NUÑEZ.- Señor Presidente: simplemente, voy a hacer una puntualización.

En su primera intervención, el señor Senador Correa Freitas dijo que el Frente Amplio nunca había votado Comisiones Investigadoras. Durante quince años he tenido una relación bastante estrecha con la Junta Departamental de Montevideo, y puedo decir que hubo oportunidades en que, es verdad, no se votaron, pero en muchas otras, sí se hizo. Obviamente, en una Junta Departamental, y mucho más ahora que tiene una mayoría de más de 16 votos, si el partido de Gobierno no vota una Comisión Investigadora, seguramente no sale porque no alcanzan los votos. Sin embargo, garantizo y me comprometo a traer en esta misma semana un listado de los doce últimos años de planteos de Comisiones Investigadoras, en el que conste cuántas se han votado y cuántas no. Ha habido de todo; se han votado muchas más de las que no se aprobaron.

SEÑOR HEBER.- Pido la palabra para una aclaración.

SEÑOR PRESIDENTE.- Tiene la palabra el señor Senador.

SEÑOR HEBER.- Señor Presidente: tratando un poco de bajar los ímpetus, diré lo siguiente.

El señor Senador Núñez aclaró el punto en el sentido de que hubo Comisiones Investigadoras que no se votaron. Entonces, el tema de que es mentira no es así, porque hay Comisiones Investigadoras que no se votaron. No dije que mi Partido no había votado. Cuando hice una alusión, manifesté que yo podía hablar con propiedad y fui muy claro; puede consultarse la versión taquigráfica. Concretamente, dije: "Yo sí puedo hablar, porque voté todas las Comisiones Investigadoras que contra mi partido se plantearon". No sé qué sucedía en aquel momento en el Senado de la República; no hablé ni hice alusión a este último. Es legítimo que haya distintos criterios. Insisto en que dije que no creo lo que se señaló, porque voté todas las Comisiones Investigadoras contra la Administración de mi Partido. No vi que alguna tuviera intencionalidad de investigación, sino de establecer un circo, quizás lo mismo que argumentaba el señor Senador Korzeniak cuando se plantaron las Comisiones Investigadoras por parte de los partidos, no sé si tradicionales, porque no sé si era el Partido Colorado o el Nacional en aquella instancia en que se cesaron.

Me parece, señor Presidente, que cuando se montan los circos contra nuestro Gobierno, está bien, pero cuando ello se hace contra la Intendencia Municipal de Montevideo, está mal. No lo considero coherente. Reitero: creo que de lo que se trata es de montar un circo, y por esa razón no creo en las Comisiones Investigadoras. Ojalá me equivoque en este caso y pueda decirlo en el Plenario, después de un mes de investigación.

Nada más. Muchas gracias.

SEÑOR MILLOR.- Pido la palabra.

SEÑOR PRESIDENTE.- Tiene la palabra el señor Senador.

SEÑOR MILLOR.- Señor Presidente: francamente, no pensábamos intervenir en este debate, pero luego de lo que hemos escuchado y como hemos ingresado en la recreación histórica, diré lo siguiente.

A veces, cuando somos nosotros los que ingresamos en la recreación, se nos critica. Me encantan las recreaciones históricas, y por tanto vamos a incursionar en ellas.

En 17 ó 18 años he votado a favor algunas veces, y otras en contra de la integración de Comisiones Investigadoras. Cada vez soy más escéptico con respecto a las mismas. Pero si de recreaciones históricas se trata, quiero recordar que la democracia se reinstala en este país con cinco Comisiones Investigadoras votadas por el primer Parlamento, concretamente en la Cámara de Representantes, con resultados desastrosos. Uno de ellas, diría que fue casi trágica, porque un testigo clave, o presuntamente clave, respecto a la muerte desgraciada de personas uruguayas, fue vendido y sus declaraciones fueron publicadas en la prensa. Pienso que esa fue una bofetada tremenda a la credibilidad del Parlamento, pero sobre todo a la credibilidad de cierto juramento que se hace cuando se asume como Legislador. Ahí, como me señala el señor Senador Yamandú Fau, liquidaron una Comisión Investigadora que yo había votado, como lo había hecho con las otras cuatro. Concretamente, me refiero al asesinato de dos Legisladores de mi país. Vendieron a un testigo, pero no contentos con eso, también vendieron las actas, las cuales fueron publicadas posteriormente. El testigo resultó ser una persona delirante, pero podría no haberlo sido.

A partir de ahí, he votado alguna Comisión Investigadora, pero cada vez menos porque soy tremendamente escéptico y porque he visto el daño que se causa a personas, a instituciones y a proyecciones que el Uruguay puede realizar.

Acá se ha introducido un debate muy pintoresco e ilustrativo sobre ciertas ambigüedades de algún partido político cuando es oposición o cuando es Gobierno. Se ha hablado de circos que se montan y se desmontan; se ha hecho referencia a Comisiones Investigadoras que se votan o no según sea el ámbito. Es como señala el señor Senador Heber: ni tan mucho ni tan poco. En los años que lleva la Administración frenteamplista en Montevideo, se han votado algunas Comisiones Investigadoras por hechos muy graves, pero no otras por hechos gravísimos. Como acá se señaló, se dudó en votar una Comisión Investigadora por un hecho de extrema gravedad: me refiero a la destitución, por el propio Intendente -que en aquel momento aplaudimos porque fue tipo frontón-, de cuatro jerarcas que habían tenido un comportamiento doloso. Reitero que hubo dudas para votar esa Comisión Investigadora, y acá se reconoció. Eso fue una ambigüedad, porque estaba muy reciente el período de Gobierno del Partido Colorado en la Intendencia Municipal de Montevideo, así como también muy reciente el período de oposición del Frente Amplio en dicha Comuna y en la Junta Departamental. Recuerdo cómo fueron las Comisiones Investigadoras de cuando gobernaba el Partido Colorado, o el intento de las mismas; de repente, eran los mismos Ediles.

Un día, gobernando el Partido Colorado, se engripó un gorila en el zoológico y nos propusieron una Comisión Investigadora, los mismos Ediles que después no querían votar ésta, por hechos dolosos. Otro día, un emú, y aclaro que el emú es un ave plumífera australiana que pone un huevo una vez al año, se olvidó de poner el huevo y nos propusieron una Comisión Investigadora. Si es por circo que no quisieron votar Comisiones Investigadoras por cuatro jerarcas que procedían dolosamente, y a nosotros nos querían votar Comisiones Investigadoras porque un mono se había engripado y porque un ave no había puesto un huevo, entonces ¡apagá y vamos!

SEÑOR KORZENIAK.- Pido la palabra para contestar una alusión.

SEÑOR PRESIDENTE.- Tiene la palabra el señor Senador.

SEÑOR KORZENIAK.- Señor Presidente: me da un poco de rubor que cuando no se va a votar una Comisión Investigadora se genere toda una discusión política absolutamente inútil, aunque pintoresca; tengo un buen sentido del humor y me divierto bastante.

La alusión que aquí se ha hecho muchas veces en el sentido de que la Junta Departamental de Montevideo se negaba a la investigación, se refería a la Comisión Investigadora a la que aludí; y se sigue diciendo que no se nombró y se nombró. Por eso dije que la afirmación era falsa. ¿Que no se votaron otras? ¡Pero claro que no! Y aquí tampoco se votaron otras.

También deseo hacer una aclaración. En cuanto al cese de los cuatro funcionarios de confianza que dio motivo a un pedido de investigación después de que el Intendente lo determinara, quiero decir que usé la expresión del "circo", no porque estuviera diciendo que se trataba de un pedido de circo, no. El que quiera jugar a eso de atribuir a otro lo que no dice, que lo haga. Es un recurso más viejo que Matusalén. Lo que dije es que Ediles del Frente Amplio en aquel momento se opusieron diciendo que se trataba de un circo y que vino Tabaré Vázquez de su viaje, les dijo por qué no y los convenció, por lo que todos votaron la creación de la Comisión Investigadora.

Por último, quiero hacer una aclaración -si el señor Senador Millor, que es a quien estoy contestando la alusión, lo quiere decir de nuevo, que lo haga- señalando que la Intendencia Municipal de Montevideo -yo participé en el escrito- enseguida del cese, dio cuenta a la Justicia Penal y los jueces penales dijeron -hay resoluciones y yo las tengo en mi poder- que no había habido ningún dolo, ni delito penal y lo que sí había habido era una actuación administrativa que no correspondía. Inclusive, la persona a quien más se le dio publicidad, había puesto plata para la Intendencia y no se había sacado dinero. Quiero decir esto porque un Legislador, precisamente del Partido Nacional, que ahora no lo es, dijo eso y el Juez pidió el desafuero de ese Senador, que fue negado en Sala. Yo también me negué, pero el Juez pidió el desafuero por haber dicho que esa persona había cometido un delito. Reitero que me negué porque se trataba de una opinión y, como tal, el Legislador, para bien o para mal, está amparado por el artículo 112 de la Constitución, que lo ampara en sus votos y opiniones. Cuando el señor Senador Millor habla de actuaciones dolosas, en el lenguaje popular eso es interpretado como actuaciones delictivas. Por lo menos, los comentaristas de fútbol a quienes les gusta mucho el Derecho siempre dicen: "Hubo dolo", queriendo decir que hubo delito. Entonces, digo que no hubo dolo y los jueces así lo dijeron. Y el señor Liberoff, Senador del Partido Nacional, dijo en la radio que había cometido dolo; él dijo eso porque tampoco, en fin, sabe mucho de Derecho. No es el caso del señor Senador Millor, que es abogado. Entonces, se pidió el desafuero de ese Senador. Yo voté en contra, no porque no creyera que había hecho una injuria -porque ya había una resolución-, sino debido a que me pareció que el Legislador está amparado por esa opinión aunque haya sido agraviante para la persona. Por cierto, me causó una enorme satisfacción que el Juez haya declarado expresamente que no hubo dolo, que no cometió delito y que no se quedó con un peso, sino que al contrario, puso más pesos para la Intendencia.

SEÑOR PRESIDENTE.- La Mesa invita a los señores Senadores a ubicarnos en el tema en discusión, que es la creación de una Comisión Investigadora por el Senado, y no el debate sobre la historia de las Comisiones Investigadoras.

SEÑOR MILLOR.- Pido la palabra para contestar una alusión.

SEÑOR PRESIDENTE.- Tiene la palabra el señor Senador Millor, claro está, en el contexto en el que la Mesa quiere conducir el debate.

SEÑOR MILLOR.- Para que no pidan mi desafuero, tal vez tenga razón el señor Senador Korzeniak, tendría que haber hablado de irregularidades. Irregularidades evidentemente hubo, porque si no las hubo y el Intendente destituyó inmediatamente a esos funcionarios, entonces, el Intendente es una persona con una actuación totalmente desproporcionada. Digo esto porque, en su momento -¡y vaya si pagamos los costos!-, aplaudimos la decisión del Intendente de destituir inmediatamente a aquellos cuatro funcionarios. Trato de recordar y creo que uno de ellos, evidentemente a la luz de la Justicia Penal, sin ánimo delictivo confundió su cuenta de cheques con la de la Intendencia. Creo que hubo algo así, porque eso es lo que salió publicado.

(Dialogados)

- ...Y si no lo confundió, lo hizo a propósito. Pero por alguna razón lo hizo. Si no lo confundió, lo hizo queriendo. Ahora bien; si la Justicia dice que no hubo dolo... . De lo que ocurrió en aquel momento, con lo que me quedo es que, frente a la conmoción, el señor Intendente -y supongo que actuó con cierta responsabilidad que yo entonces aplaudí- destituyó inmediatamente a los cuatro jerarcas. Que se me diga que eso no era un hecho que ameritara una Comisión Investigadora y que haya habido dudas por parte de toda una Bancada de gobierno de votarla, es una desproporción con los ejemplos que acabo de citar, de un mono que se engripa y de un ave que se olvida de poner un huevo. Me refería simplemente a eso: hay dos cosas totalmente distintas, desproporcionadas y que demuestran ambigüedades.

Reitero que no voy a votar la Comisión Investigadora por todo lo que se ha dicho acá, ni por el huevo que no se puso, ni por el mono que se engripó, ni porque hubo dolo o no en aquel hecho de la Intendencia. No lo voy a hacer porque cada vez creo menos...

(Dialogados)

- Señor Senador Korzeniak, usted tiene la mala costumbre de, por lo menos, ser mal imitador. Usted podrá haber apreciado en unos cuantos años acá en este Senado, que cuando habla, y muchas veces dice disparates, en mi modesta opinión, me mantengo en el más respetuoso silencio. A veces me cuesta un ardor de estómago, pero me quedo callado la boca.

SEÑOR PRESIDENTE.- Señor Senador Millor está fuera de orden...

SEÑOR MILLOR.- ...Usted tiene la mala costumbre de que cuando hablan los demás, permanentemente interrumpe. Entonces, le pido un mínimo de educación o, por lo menos, que sea buen imitador: quédese callado la boca cuando hablo; cuando usted habla, yo me quedo callado...

SEÑOR PRESIDENTE.- Diríjase a la Mesa, por favor, señor Senador.

SEÑOR MILLOR.- Entonces, que la Mesa me ampare, porque es muy difícil hacer uso de la palabra con el retumbe nostálgico y cavernícola que viene del otro lado; es bravísimo.

(Dialogados)

SEÑOR PRESIDENTE.- ¿Ha concluido, señor Senador?

SEÑOR MILLOR.- No, señor Presidente. No voy a votar esta Comisión Investigadora porque cada vez creo menos en ella, porque me resultan convincentes los argumentos del señor Senador Brause y porque entiendo que esto le hace muy mal a las proyecciones del país, en un momento en el que el Uruguay desesperadamente necesita inversiones y recuperar la confiabilidad, que no se ha perdido, porque está en interdicción por causas en las que no tenemos nada que ver, ya que el único delito nuestro es ser vecinos de la República Argentina. Me parece que esta Comisión Investigadora no le hace bien al país.

SEÑOR PEREYRA.- Pido la palabra.

SEÑOR PRESIDENTE.- Tiene la palabra el señor Senador.

SEÑOR RUBIO.- ¿Me permite una interrupción, señor Senador?

SEÑOR PEREYRA.- Con mucho gusto.

SEÑOR PRESIDENTE.- Puede interrumpir el señor Senador Rubio.

SEÑOR RUBIO.- Comparto la inquietud del señor Presidente en el sentido de centrar el tema. Simplemente, anuncio que voy a acercar a la Mesa un listado de catorce Comisiones Investigadoras propuestas en Montevideo, lo que no significa que se hayan votado todas; hago esto para no seguir improvisando sobre esta cuestión.

SEÑOR PRESIDENTE.- Puede continuar el señor Senador Pereyra.

SEÑOR PEREYRA.- Señor Presidente: recogiendo su exhortación, no voy a continuar en este debate político en el que ha derivado la cuestión, no porque no me gusten los debates políticos, es parte de nuestro oficio y podríamos participar en él. Pero creo que a esta altura conviene, hasta por el prestigio del Senado, que tomemos una decisión a favor o en contra de la creación de esta Comisión Investigadora.

Voy a votar a favor porque, a veces, olvidamos que el Parlamento no sólo tiene la función de legislar, sino también, tal como se lo asigna la Constitución, la de controlar. No se hace otra cosa que ejercer la función de contralor cuando se crean Comisiones Investigadoras, cuando se piden informes o se requiere la presencia de Ministros en Sala. Votar una Comisión Investigadora no significa de antemano condenar a nadie, sino incursionar en el tema, comprobar o no la veracidad de los hechos denunciados y elevar un informe al Senado sobre ello. Nadie puede sentirse menoscabado porque se investigue su actuación en tal o cual episodio de carácter administrativo.

Después de oír al señor Senador Heber, debo indicar que siempre he votado la creación de Comisiones Investigadoras; tengo algunos años más que él de actuación parlamentaria, naturalmente, por razones de edad. Siempre lo he hecho, porque creo que es bueno para la salud y el prestigio del Parlamento que cada vez que se pone en tela de juicio la actuación de gobernantes, se realice la investigación correspondiente. No puedo participar de la opinión que aquí se ha vertido acerca de que las Comisiones Investigadoras no concluyen su investigación; digo esto con carácter general. He participado de muchas Comisiones Investigadoras y todas ellas han terminado su actuación con un informe, ya sea condenatorio o no, con la finalidad de aclarar situaciones o de aconsejar determinadas medidas de carácter legislativo. Estas Comisiones, además de la facultad de investigar, tienen la potestad de proponer soluciones legislativas, en los casos en que se crea necesario.

De manera que, sin ninguna violencia, sin ningún prejuzgamiento, creo que los hechos que se han enumerado en la Comisión preinvestigadora determinan la necesidad de crear dicho Cuerpo, reitero, sin que ello signifique, como es obvio, prejuzgar sobre la actuación de nadie. En ese sentido, con absoluta tranquilidad, damos nuestro voto afirmativo a la creación de la Comisión.

SEÑOR BRAUSE.- Pido la palabra para una aclaración.

SEÑOR PRESIDENTE.- Tiene la palabra el señor Senador.

SEÑOR BRAUSE.- Hemos escuchado atentamente el debate sobre la creación de esta Comisión Investigadora, y observamos que el tema ha tenido derivaciones. Tenemos la impresión de que ha quedado flotando en el ambiente que el Partido Colorado está en contra de la investigación. Esto surge porque parecería que quienes van a votar a favor de dicha creación son los que están a favor de la investigación, y que quienes no lo vamos a hacer, en este caso el Partido Colorado, estamos en contra. Pues quiero que quede claro, y ese es el sentido de mi intervención, que nuestro Partido no está en contra de la investigación, por cuanto ese es el objetivo que todos perseguimos. En realidad, estamos en contra del instrumento que se ha propuesto por parte de la mayoría de los integrantes de la Comisión preinvestigadora. Consideramos que esa investigación se debe realizar en el ámbito natural, es decir, donde se discutió en su momento la ley que establece la posibilidad de que ANCAP se asocie con un inversor. A nuestro juicio, ese es el ámbito adecuado y es en esa Comisión de Servicios Especiales donde se debe llevar a cabo la investigación que aquí se propone.

SEÑOR PRESIDENTE.- Si no se hace uso de la palabra, se va a votar la moción presentada por los señores Senadores García Costa y Korzeniak a fin de que se cree una Comisión Investigadora sobre el tema de ANCAP.

(Se vota:)

- 20 en 31. Afirmativa.

La Mesa hará las consultas necesarias para la integración de la Comisión.

SEÑOR RUBIO.- Pido la palabra.

SEÑOR PRESIDENTE.- Tiene la palabra el señor Senador.

SEÑOR RUBIO.- El señor Senador Larrañaga había solicitado que dentro de los cometidos de la Comisión se incluyera el estudio de las inversiones efectuadas en el Uruguay vinculadas con estos emprendimientos en la República Argentina. Deseo que quede constancia de esto en la versión taquigráfica.

SEÑOR SANABRIA.- Pido la palabra.

SEÑOR PRESIDENTE.- Tiene la palabra el señor Senador.

SEÑOR SANABRIA.- Solicito que se fije un plazo de treinta días para que la Comisión analice este tema.

SEÑOR GARCIA COSTA.- Pido la palabra.

SEÑOR PRESIDENTE.- Tiene la palabra el señor Senador.

SEÑOR GARCIA COSTA.- Señor Presidente: teniendo en cuenta el volumen de temas a analizar, me parece que treinta días es insuficiente. Si el Senado está de acuerdo, propongo que este punto sea de cargo del señor Presidente, y en la próxima sesión, luego de efectuar las consultas necesarias a los Partidos. De lo contrario, nos vamos a enfrascar en una discusión interminable relacionada con el plazo.

SEÑOR COURIEL.- Apoyado.

SEÑOR GARCIA COSTA.- De manera que propongo que el señor Presidente proceda, en este caso, de la misma manera que lo va a hacer con respecto al número de los integrantes de esta Comisión.

SEÑOR PRESIDENTE.- De acuerdo, señor Senador. Así se va a proceder.

10) SOLICITUD DE LICENCIA

SEÑOR PRESIDENTE.- Dése cuenta de un asunto vinculado con la integración del Cuerpo.

(Se da del siguiente:)

"Primer Vicepresidente del Senado,

Senador Guillermo García Costa.

Cúmpleme comunicar a usted y por su intermedio al Senado, que en mi carácter de Vicepresidente de la República y en nombre del Poder Ejecutivo concurriré a la ciudad de Nueva York entre los días 5 y 12 de mayo de 2002 para participar en el período extraordinario de sesiones sobre la infancia que la Asamblea General de las Naciones Unidas celebrará en dicha ciudad.

De manera que de conformidad con las disposiciones constitucionales me corresponde dar cuenta al Senado de esta circunstancia a fin de que ocupe la Presidencia del Cuerpo el señor Senador Alejandro Atchugarry y se proceda a la convocatoria de sus respectivos suplentes.

Saluda a usted con atenta consideración.

Luis Hierro López, Presidente del Senado."

SEÑOR PRESIDENTE.- Se va a votar si se concede la licencia solicitada.

(Se vota:)

- 23 en 24. Afirmativa.

11) REGLAMENTACION DE LA DISPOSICION LEGAL SOBRE LA FACULTAD DE LOS SEÑORES LEGISLADORES PARA CONTAR CON CINCO FUNCIONARIOS EN COMISION

SEÑOR PRESIDENTE.- Dése cuenta de una moción llegada a la Mesa.

(Se da de la siguiente:)

"La señora Senadora Xavier y los señores Senadores Korzeniak, Couriel, Guadalupe, Rubio, Gargano, Cid, Astori, Mujica, Abelenda y Núñez, presentan un proyec-to de resolución por el que se reglamenta la disposición legal que establece la facultad para que los señores Se-nadores dispongan de cinco funcionarios en Comisión."

- A LA COMISION DE ASUNTOS ADMINISTRATIVOS.

12) ASOCIACION DE AMISTAD PARLAMENTARIA CON EL LIBANO

SEÑOR PRESIDENTE.- Dése cuenta de otro asunto llegado a la Mesa.

(Se da del siguiente:)

"Los señores Senadores Gargano, Couriel, Garat, Millor, Pereyra, Sanabria y Singer, presentan un proyecto de resolución por el que se crea la Asociación de Amistad Parlamentaria entre la República Oriental del Uruguay y la República Libanesa."

- A LA COMISION DE ASUNTOS INTERNACIONALES.

SEÑOR PEREYRA.- Pido la palabra para una aclaración.

SEÑOR PRESIDENTE.- Tiene la palabra el señor Senador.

SEÑOR PEREYRA.- La Comisión de Asuntos Internacionales ya se pronunció sobre este tema aconsejando al Senado la creación de este grupo de amistad parlamentaria.

SEÑOR PRESIDENTE.- La Mesa desea informar que hay una dificultad de trámite por la presentación del trabajo. Correspondería verificar el trámite, para dar cuenta posteriormente.

SEÑOR MILLOR.- Pido la palabra para una aclaración.

SEÑOR PRESIDENTE.- Tiene la palabra el señor Senador.

SEÑOR MILLOR.- No quiero entrar en discusión con el señor Senador Pereyra, pero me da la impresión de que nos pronunciamos sobre el grupo de amistad con Nueva Zelanda y con Australia, pero me parece que no con el Líbano.

SEÑOR GARGANO.- Pido la palabra para una aclaración.

SEÑOR PRESIDENTE.- Tiene la palabra el señor Senador.

SEÑOR GARGANO.- Señor Presidente: lamento que el Senado pierda el tiempo con esta cuestión, pero es necesario hacer una aclaración. Se trata de dos cosas distintas. En el Orden del Día de hoy figura un proyecto de resolución por el que se crea la Asociación de Amistad Parlamentaria entre la República Oriental del Uruguay y Nueva Zelanda y otro por el que se crea la Asociación de Amistad Parlamentaria entre nuestra República y Australia. A su vez, llegó a la Comisión de Asuntos Internacionales una comunicación del Ministerio de Relaciones Exteriores donde se solicitaba que se instalara una Comisión de Amistad. Haciendo suya la sugerencia del Ministerio, la Comisión resolvió -porque tiene facultades para hacerlo- afirmativamente y articuló un proyecto de resolución. De este modo, la Secretaría dará el trámite correspondiente para que se incluya en el Orden del Día de la próxima sesión, pero aclaro que la Comisión ya tomó una resolución.

(Ocupa la Presidencia el señor Senador Ruben Correa Freitas)

13) ELECCION DE MIEMBROS DE LA COMISION PERMANENTE DEL PODER LEGISLATIVO

SEÑOR PRESIDENTE (Dr. Ruben Correa Freitas).- El Senado pasa a considerar el segundo punto del orden día: "Elección de miembros de la Comisión Permanente del Poder Legislativo (artículo 127 de la Constitución)".

SEÑOR COURIEL.- Pido la palabra.

SEÑOR PRESIDENTE (Dr. Ruben Correa Freitas).- Tiene la palabra el señor Senador.

SEÑOR COURIEL.- Señor Presidente: lo único que queremos decir es que el Frente Amplio ya ha designado las dos personas que le corresponden en la Comisión Permanente y no sabemos en qué situación están los otros grupos.

SEÑOR SANABRIA.- Pido la palabra.

SEÑOR PRESIDENTE (Dr. Ruben Correa Freitas).- Tiene la palabra el señor Senador.

SEÑOR SANABRIA.- Señor Presidente: la Comisión Permanente tiene una integración mixta, o sea, de Representantes y Senadores y, como no hemos hecho las consultas a nivel de los Diputados de nuestro Partido, solicitamos que este punto se postergue para la próxima sesión.

SEÑOR PRESIDENTE (Dr. Ruben Correa Freitas).- Se va a votar la solicitud formulada en el sentido de que este punto pase para la próxima sesión.

(Se vota:)

-18 en 21. Afirmativa.

SEÑOR KORZENIAK.- Pido la palabra para fundamentar el voto.

SEÑOR PRESIDENTE (Dr. Ruben Correa Freitas).- Tiene la palabra el señor Senador.

SEÑOR KORZENIAK.- Señor Presidente: como siempre lo hago en estos casos, voto afirmativamente por razones prácticas, pragmáticas, pero quiero hacer notar que la Constitución exige que este procedimiento se realice en los primeros quince días del Período Legislativo.

14) ELECCION DE MIEMBROS DE LA COMISION ADMINISTRATIVA DEL PODER LEGISLATIVO

SEÑOR PRESIDENTE (Dr. Ruben Correa Freitas).- El Senado pasa a considerar el punto que figura en tercer término del Orden del Día: "Elección de miembros de la Comisión Administrativa del Poder Legislativo".

SEÑOR SANABRIA.- Pido la palabra.

SEÑOR PRESIDENTE (Dr. Ruben Correa Freitas).- Tiene la palabra el señor Senador.

SEÑOR SANABRIA.- Señor Presidente: solicito que se postergue la consideración de este punto.

SEÑOR PRESIDENTE (Dr. Ruben Correa Freitas).- Se va a votar la solicitud formulada.

(Se vota:)

- 19 en 20. Afirmativa.

15) GOLPE DE ESTADO PERPETRADO CONTRA EL GOBIERNO CONSTITUCIONAL DE VENEZUELA

SEÑOR COURIEL.- Pido la palabra para una cuestión de orden.

SEÑOR PRESIDENTE (Dr. Ruben Correa Freitas).- Tiene la palabra el señor Senador.

SEÑOR COURIEL.- Señor Presidente: solicito que se declare urgente y se trate de inmediato un proyecto de resolución enviado por la Comisión de Asuntos Internacionales, que ya fue repartido. El mismo fue votado por unanimidad -por lo tanto espero que no haya discusión- y trata del golpe de Estado perpetrado contra el Gobierno democrático de Venezuela.

SEÑOR PRESIDENTE (Dr. Ruben Correa Freitas).- Se va a votar la moción de orden formulada por el señor Senador Couriel.

(Se vota:)

- 19 en 19. Afirmativa. UNANIMIDAD.

Se pasa a considerar el proyecto de resolución cuya urgencia fue votada.

Léase el proyecto de resolución.

(Se lee:)

"Artículo Unico.- El Senado de la República expresa su condena al golpe de Estado perpetrado el 12 de abril de 2002 contra el gobierno constitucional de Venezuela.

Sala de la Comisión, a 25 de abril de 2002. Firman los señores Senadores Reinaldo Gargano, Alberto Couriel, Carlos Garat, Carlos Julio Pereyra, Wilson Sanabria, Juan A. Singer, Senadores."

SEÑOR PRESIDENTE (Dr. Ruben Correa Freitas).- En consideración.

SEÑOR FAU.- Pido la palabra.

SEÑOR PRESIDENTE (Dr. Ruben Correa Freitas).- Tiene la palabra el señor Senador.

SEÑOR FAU.- Señor Presidente: no conozco la práctica por la cual si hay unanimidad, no hay debate y no sé en qué sistemas o regímenes se practican esas convicciones. La Comisión puede pronunciarse por unanimidad, pero el Senado puede abrir el debate que crea del caso.

SEÑOR COURIEL.- Con todo gusto, señor Senador.

SEÑOR FAU.- No me diga con todo gusto, porque hace dos minutos dijo que le causaría más gusto que no hubiera debate. Entonces, reitero, no me diga que le da mucho gusto.

SEÑOR COURIEL.- Las dos cosas me dan mucho gusto.

SEÑOR FAU.- No es fácil admitir que las dos cosas le den gusto, pero en fin.

Quiero señalar que vamos a acompañar este proyecto de resolución que firmaron los compañeros de mi Partido, aunque creo que es insuficiente. Pienso que no alcanza con señalar que se condena al golpe de Estado -sobre lo cual estamos todos de acuerdo- y luego indicar que el mismo se perpetró el 12 de abril de 2002 contra el Gobierno constitucional de Venezuela. Desde mi punto de vista, corresponde expresar que la constitucionalidad de los Gobiernos no la otorga únicamente su origen. Puede haber un Gobierno electo de acuerdo a la Constitución y estar legitimado en cuanto al ejercicio del poder, pero ejercerlo contra la Constitución y en forma ilegítima. Por lo tanto, no alcanza para definir un Gobierno, la forma en que fue electo. Por supuesto que tiene que ser electo democráticamente y de acuerdo a la Constitución, pero eso no le da el rótulo de constitucional y legítimo durante el período en que se ejerce.

Yo, que me sumo a la condena de este golpe de Estado -como he estado permanentemente en contra de cualquier quebrantamiento constitucional de cualquier sistema que no respete las voluntades de las mayorías libremente expresadas, sean de orientación de izquierda o de derecha-, respecto de los sucesos ocurridos en Venezuela debo señalar que no puede obviarse su análisis por el hecho de que hubo un golpe de Estado con el que nadie está de acuerdo.

Ese golpe de Estado se produce en un país donde el Gobierno, con un origen constitucional, mató, asesinó e hirió a un conjunto grande de ciudadanos venezolanos que protestaban por la situación económica y social angustiosa que allí viven. Hoy el mundo es testigo de los profundos cuestionamientos que se hacen a ese Gobierno por cuanto no respeta los derechos de la libertad de prensa. Entonces, digo que debemos tener la suficiente claridad en los planteamientos para que éstos no terminen flechados u orientados de determinada manera.

No podemos obviar las conmociones económicas y sociales que se producen como consecuencia del ejercicio de gobiernos populistas que logran el poder con promesas fáciles, donde recogen todo tipo de inquietudes, y luego se ven en el dilema de no poder cumplirlas, llegando entonces a los desbordes a los que arribó el Gobierno de Venezuela. No puedo dejar de referirme a temas de esta naturaleza. Estas experiencias de gobiernos "facilongos", donde se cree que el populismo los habilita a hacer cualquier cosa porque en determinado momento tuvieron el apoyo de una parte importante de la población, nos debe llamar a la reflexión y tenemos que saber que gobernar es algo más complicado, más difícil y, sobre todo, de más responsabilidad que la que algunos populistas plantean.

Por lo tanto, a mí me hubiera gustado que el proyecto de resolución contuviera algún elemento que contribuyera a esclarecer esa situación que vivió y que sigue viviendo el pueblo de Venezuela, la cual bajo ningún concepto amerita o justifica el quebrantamiento constitucional que se produjo el 12 de abril de 2002.

En ese sentido y respaldando lo que nuestros compañeros de Partido aprobaron en la Comisión, adelantamos que vamos a apoyar el proyecto de resolución.

SEÑOR GARGANO.- Pido la palabra.

SEÑOR PRESIDENTE (Dr. Ruben Correa Freitas).- Tiene la palabra el señor Senador.

SEÑOR GARGANO.- Señor Presidente: nosotros formulamos la propuesta que está a consideración del Senado, que recogió el apoyo unánime de los miembros de la Comisión de Asuntos Internacionales. Su objetivo es, sencillamente, condenar el ataque al régimen constitucional venezolano por parte de una conjunción de elementos de carácter civil -conformada por el titular de la patronal venezolana y los medios de comunicación que intervinieron en el tema- y una parte del Ejército que también actuó en esa instancia.

El segundo objetivo es dar cumplimiento a una resolución que nuestro país acompañó, que es la cláusula democrática que la Organización de Estados Americanos incorporó como elemento que otorga la posibilidad de funcionar dentro del sistema sólo a los regímenes que tienen una conformación democrática y que habilita, justamente, a que cuando se ataca la vigencia de dichos regímenes democráticos, se actúe de inmediato.

En tercer lugar -lo dije en la Comisión y lo reitero acá-, quiero decir que no había habido un pronunciamiento expreso de ningún órgano de poder en el Uruguay. Asistimos al hecho tres días -o dos días y medio- después de perpetrado el golpe; el Poder Ejecutivo estaba a la expectativa, lo cual verifiqué, leí, oí y vi por televisión, cuando escuché la declaración del Presidente de la República. Creo que frente a los golpes de Estado no se puede estar a la expectativa, sino que hay que estar a favor o en contra de ellos. Por ello la moción expresa simple y sencillamente que se condena el golpe de Estado, lo que me parece imprescindible.

En cuarto término, quiero expresar -porque esto va a traer otros debates- que en este Senado, junto con otros Senadores -recuerdo a dos que estaban desempeñando esas funciones aquí-, votamos en el año 1992 una condena al golpe de Estado que el actual Presidente de Venezuela perpetró o intentó llevar adelante, contra el Gobierno de Carlos Andrés Pérez. Por supuesto que lo hicimos sin juzgar al Gobierno de Carlos Andrés Pérez, aunque nosotros teníamos una opinión bastante crítica con relación a lo que había hecho ese Gobierno en Venezuela. Del mismo modo, considero que es lícito tener una opinión crítica con relación al Gobierno de Chávez. Ahora bien, ello no significa inmiscuirnos en los asuntos internos de Venezuela para defender o no a un Gobierno constitucional y legítimo. En este sentido, aclaro que la moción original decía "legítimo", pero el señor Senador Singer propuso que se cambiara esta expresión por "constitucional". En todo caso, lo que estamos haciendo es salvando una omisión tardíamente, porque esta moción fue presentada hace diez días, mientras que el golpe fue el 12 de abril y hoy es 30, es decir, estamos a 18 días de ese suceso. Ya veníamos actuando con tardanza, pero en aquel momento se podía haber procedido con mayor rapidez. Sin embargo, no fue así y el tema se derivó a la Comisión de Asuntos Internacionales. Pero nunca es tarde cuando se debe cumplir con una cuestión de orden, diría, casi obligatoria en el campo internacional y también latinoamericano.

Es la aclaración que quería hacer.

SEÑOR MUJICA.- Pido la palabra.

SEÑOR PRESIDENTE (Dr. Ruben Correa Freitas).- Tiene la palabra el señor Senador.

SEÑOR MUJICA.- Señor Presidente: la verdad es que no tenía intenciones de hablar, porque pensaba que esto no iba a sugerir ningún tipo de debate, pero es evidente que el Parlamento nacional, desde ese punto de vista, es poco previsible.

He escuchado las fundamentaciones que se han hecho. En alguna época, hace muchos años, tuve la afición por leer bastante sobre historia nacional, contemporánea y latinoamericana. Hoy he escuchado una argumentación muy colorada, no necesariamente batllista; es prácticamente la misma fundamentación que dieron los Gobiernos de la época para acompañar la cruda invasión a Paraguay, la mayor vergüenza de la historia del Uruguay. Al fin y al cabo, había una tiranía oscurantista que sometía al pueblo paraguayo y, entonces, se planteaba ese tipo de argumentación en aquella época. Siempre que se entra a juzgar otra realidad, es natural que se tenga una opinión pero, en todo caso, me parece que el derecho inevitable a tener una opinión nos obliga a ser prudentes, sobre todo cuando se trata de los problemas internos de otra nación.

Debido a su historia de pequeña nación, que no tiene otro poder en el concierto internacional que la coherencia con determinadas líneas y un reconocimiento, tiene que empezar por ser muy parca en meterse en el juzgamiento de otras realidades, si no quiere que se metan en la suya. Pero desde siempre y muy particularmente en los últimos años, hay una propensión, en nombre de los derechos humanos, en nombre de supuestas democracias o populismos, en nombre de lo que fuera, a tener un grado de severidad y una tendencia a meterse, incluso, hasta por parte de los gobernantes, en el juicio de lo que sucede en otros lugares. No voy a acompañar jamás ese criterio y no lo voy a hacer porque pertenezco a un pequeño país. Al respecto, la historia de este mundo muestra que siempre los más fuertes lograron, desde tiempos muy remotos -a Dios rogando y con el mazo dando, porque hay que combatir al infiel y asegurar un mundo racional, por la democracia y contra la tiranía, o lo que fuere- meterse en otras realidades.

Realmente, podrá merecer el Gobierno de Chávez todas las reservas que se quieran y hay derecho a tenerlas, pero veo que hay una actitud francamente dual y, en el fondo, no es la democracia, no son los derechos humanos ni es nada; son definiciones de carácter político que nos hacen ver la misma realidad de distinta forma. Tenemos que decir con franqueza que si se está en contra, que se diga y que se vote en contra, y se acabó el partido. Pero no; voto y en el fondo considero que no lo tengo que hacer; voto a regañadientes, voto porque no tengo más remedio. Me parece que más valdría lo otro: sacarse la careta y asumir que se le tiene bronca porque es un gobierno populista, que está haciendo una ficción de democracia y todo lo demás. ¡Hay que asumir lo que se tiene que asumir y se acabó!

SEÑOR FAU.- ¿Por qué no dice de quién habla? ¿Habla de alguien que está dentro del Senado? Dígalo.

SEÑOR MUJICA.- Si quiere hablar conmigo, hablamos donde quiera. ¿Cree que le tengo miedo a usted, bocón?

Le estoy hablando al Presidente, como corresponde; si usted se da por aludido, es porque es jodido.

(Interrupciones. Dialogados)

- Estoy hablando de vos, ¿qué querés?

(Suena la campana de orden)

SEÑOR FAU.- Pido la palabra para contestar una alusión.

SEÑOR PRESIDENTE (Dr. Ruben Correa Freitas).- Tiene la palabra el señor Senador.

SEÑOR FAU.- En primer lugar, no sé qué concepto tiene del respeto el señor Senador Mujica; no sé, ni me interesa. El le faltó el respeto a tantas cosas en este país, ¡qué va a sentir ganas de respetar el Reglamento del Senado! A mí de "vos" no me trata usted ni nadie. Usted me tiene que tratar de "usted", como lo manda el Reglamento. A mí me trata de "usted" y el "vos" lo usa para los ambientes que usted estará acostumbrado a frecuentar, en los que se usa esa manera de expresarse.

Quiero decir lo siguiente...

SEÑOR MUJICA.- Yo te trato de "vos"; ¡decí lo que querés!

SEÑOR FAU.- Solicito al señor Presidente que observe al señor Senador Mujica; que guarde las formas reglamentarias a que está obligado.

SEÑOR MUJICA.- El día que vos las cumplas.

SEÑOR PRESIDENTE (Dr. Ruben Correa Freitas).- Se interrumpe la sesión por cinco minutos.

(Así se hace. Es la hora 18 y 15 minutos.)

(Vueltos a Sala)

(Ocupa la Presidencia el señor Luis Hierro López)

SEÑOR PRESIDENTE.- Habiendo número, se reanuda la sesión.

(Es la hora 18 y 19 minutos)

SEÑOR FAU.- Pido la palabra.

SEÑOR PRESIDENTE.- Tiene la palabra el señor Senador.

SEÑOR FAU.- Señor Presidente: quiero demasiado a este Cuerpo como para no sentirme en la obligación de pedir las excusas que correspondan por algún exceso que pudiera haber tenido y que afecte lo que es el prestigio del Senado. Lo que sí digo es que el ejercicio democrático no es fácil y la práctica de la tolerancia tampoco; sin embargo, tenemos que acostumbrarnos a las formas y a los estilos. No puede ser que yo me sienta a gusto o no por las formas o los estilos que los demás Senadores tengan; cada uno tiene los que tiene y tenemos que asumir que el respeto mínimo debe practicarse para que esto pueda ser una convivencia pacífica.

Me ratifico en todos los términos que señalé para fundamentar por qué votaba esa moción. No es una buena práctica parlamentaria presumir intenciones -como se hizo- sobre el voto que yo formulé. No tengo por qué presentar credenciales ni de auténtico, ni de guapo, que no son mis características estar proclamándolas, pero sí tengo, con orgullo, el convencimiento de que siempre he dicho lo que pienso, y por ese motivo he tenido algunas satisfacciones y algunos dolores de cabeza. Sin embargo, no me arrepiento de haber dicho siempre lo que siento y lo que pienso. Asimismo, tengo que acostumbrarme a que alguna vez oiré estilos o formas de expresión que no son los míos, que no me agradan, pero que tengo que admitir que son así. Lamento tener colegas que no coincidan en esto, en mis mismos puntos de vista.

Hubiera querido profundizar más este debate. No me puedo abstraer de la situación que el Senado vivió y, por lo tanto, me voy a limitar a estas expresiones que estoy formulando para decir que obviamente no acepto bajo ningún concepto que nadie interprete o quiera interpretar lo que pienso, si no es lo que digo.

16) LEVANTAMIENTO DE LA SESION

SEÑOR GALLINAL.- Pido la palabra para una cuestión de orden.

SEÑOR PRESIDENTE.- Tiene la palabra el señor Senador.

SEÑOR GALLINAL.- Mociono para que se levante la sesión.

SEÑOR MILLOR.- Pido la palabra para una aclaración.

SEÑOR PRESIDENTE.- Tiene la palabra el señor Senador.

SEÑOR MILLOR.- Deseamos hacer ahora una aclaración por si se levanta la sesión, pero si no fuera así, nos gustaría hacer uso de la palabra.

La aclaración que deseaba formular es que en el repartido que tienen los señores Senadores, que como bien se señala acá recoge la opinión unánime de los integrantes de la Comisión de Asuntos Internacionales, no figura nuestra firma, aunque sí aparece en la idéntica moción que se encuentra en la Mesa. Fue un descuido involuntario de quien habla, porque en esa sesión -la recuerdo perfectamente ya que en ella se aprobaron tres informes que quien habla había realizado- debí salir para atender el requerimiento periodístico de una radio y al regresar ya se había levantado la sesión.

Simplemente quería dejar esta constancia, ya que los miembros de la Comisión de Asuntos Internacionales son siete y aquí figuran seis firmas. Sin embargo, esto fue votado y firmado por unanimidad.

Reitero que he hecho esta aclaración en la eventualidad de que se levante la sesión. De no ser así, posteriormente, nos gustaría hacer uso de la palabra.

SEÑOR MICHELINI.- Pido la palabra.

SEÑOR PRESIDENTE.- Tiene la palabra el señor Senador.

SEÑOR MICHELINI.- A mi entender, levantar la sesión sería un error, en virtud de que aquí hay un proyecto de resolución que cuenta con el acuerdo de la Comisión correspondiente y, a su vez, el señor Senador Millor nos ha advertido que la firma que faltaba está y que no hay problema. Además, creo que todos somos contestes en condenar el golpe de Estado que se trató de realizar en Venezuela. Pienso que debemos hacerlo de esta forma y, luego, si se desea levantar la sesión, por mi parte no habría inconveniente.

Las pasiones en política abundan, es algo permanente, pero no por eso vamos a dejar de hacer lo que debemos hacer, que es condenar la interrupción constitucional -aunque fuera por pocas horas- en Venezuela.

SEÑOR GALLINAL.- Pido la palabra.

SEÑOR PRESIDENTE.- Tiene la palabra el señor Senador.

SEÑOR GALLINAL.- Señor Presidente: retiro la moción que presenté anteriormente.

17) GOLPE DE ESTADO PERPETRADO CONTRA EL GOBIERNO CONSTITUCIONAL DE VENEZUELA

SEÑOR PRESIDENTE.- Continúa entonces la discusión del proyecto de resolución.

SEÑOR MILLOR.- Pido la palabra.

SEÑOR PRESIDENTE.- Tiene la palabra el señor Senador.

SEÑOR MILLOR.- En realidad ya realicé la principal aclaración que quería hacer. Sin embargo, aquí se ha mencionado el antecedente del año 1992. Efectivamente, el Senado de la República -si no me equivoco, por unanimidad- votó la condena de intento de Golpe de Estado del entonces Coronel Chávez contra el Presidente Carlos Andrés Pérez.

Quiero aclarar lo siguiente: yo la voté y el Gobierno del señor Carlos Andrés Pérez me gustaba muy poco. Firmo esta moción y el Gobierno del Coronel Chávez me gusta menos, pero me parece que el tema en discusión no es la óptica que tengamos sobre este Gobierno -como no lo fue la óptica que teníamos sobre el Gobierno de 1992-, sino simplemente la respuesta del Senado de la República a los insucesos de Venezuela del 11 y 12 de abril. Acá se ha dicho que el Gobierno uruguayo fue omiso. En momentos en que se suscitaron estos acontecimientos en Venezuela, había una importante reunión de carácter internacional -no recuerdo si era la Cumbre de Río o alguna otra-, y el representante uruguayo impulsó una moción de este grupo condenando sobre la marcha los sucesos que se estaban llevando a cabo en Venezuela. Eso fue votado por unanimidad por este grupo reunido, creo que en Costa Rica. Por lo tanto, omisión no hubo.

Creo que el Senado hace bien en votar esta resolución sin abrir juicio sobre el Gobierno del señor Chávez, ya que esto nos podría llevar varias sesiones. Simplemente digo que en 1992 el Gobierno del señor Pérez no me gustaba; había muchos episodios de corrupción que ya habían sido muy públicos, lo que no le quitaba su legitimidad de haber surgido de un pronunciamiento popular. El Gobierno del señor Chávez me gusta menos, pero lamentablemente fue la opción que en las urnas, de forma totalmente libre, hizo el pueblo venezolano. Simplemente -y sin tratar de abrir con esto un debate que no viene al caso-, la democracia se asienta fundamentalmente en que los gobiernos sean electos por el pueblo. De ahí para adelante hay gobernantes que entienden más o menos lo que es el sistema democrático. En estos momentos yo no aprecio con claridad que en Venezuela haya una defensa de parte del Poder Ejecutivo de un principio elemental, que es el de separación de poderes; creo que en Venezuela ese principio de separación de poderes está en interdicción, y considero que también lo está la convivencia pacífica en ese país. El año pasado, junto con otros Legisladores uruguayos, tuve que concurrir a una reunión del Parlatino en Caracas y fui testigo de cómo sistemáticamente los tres o cuatro Diputados venezolanos opositores a Chávez eran agredidos, insultados e injuriados, cada vez que salíamos de una reunión, por una patota de treinta o cuarenta personas. Obviamente, en una ciudad donde viven ocho, nueve o diez millones de personas, treinta o cuarenta nada representan, pero lo gracioso es que, como soy muy observador, pude constatar que siempre eran las mismas treinta personas que injuriaban a esos tres o cuatro Legisladores de la oposición sin que nadie hiciese absolutamente nada. Como corolario, viví un incidente muy desagradable el día de la clausura, porque a un señor que estaba sentado atrás se le antojó que tenía que aplaudir lo que yo no quería y le contesté como debía.

Me parece que el que está poniendo en peligro la democracia en Venezuela es el Presidente que fue electo constitucionalmente, pero esto no le resta legitimidad. Fue electo por las urnas; las mayorías son sagradas aunque a veces se equivocan, y es en ese entendido que firmamos esta moción, y no porque compartamos la orientación del señor Chávez en el Gobierno de Venezuela.

SEÑOR GARAT.- Pido la palabra.

SEÑOR PRESIDENTE.- Tiene la palabra el señor Senador.

SEÑOR GARAT.- Para clarificar un poco toda esta discusión tan innecesaria que hemos tenido, quiero decir brevemente que lo que ha votado por unanimidad la Comisión de Asuntos Internacionales es la defensa de la democracia y de un gobierno constitucional -que fueron agredidos- y el principio que siempre sostenemos de que las democracias tienen que ser respetadas y que debe ser el sistema que impere en América para que haya igualdad de derechos, defensa de los derechos humanos y libertades garantizadas. Si algo sucede mal en Venezuela -yo no me considero juez para analizarlo en este momento-, cuando funcione la democracia al final del período -si subsiste-, el pueblo venezolano sabrá rechazar el actual gobierno o mantenerlo si realmente ha cumplido con sus obligaciones. Lo importante, lo que quiso garantizar la Comisión de Asuntos Internacionales, es que nuestro Parlamento considera el mantenimiento de la democracia como un principio político fundamental para gobernar los pueblos de América.

SEÑOR PRESIDENTE.- Si no se hace uso de la palabra, se va a votar el proyecto de resolución.

(Se vota:)

- 23 en 23. Afirmativa. UNANIMIDAD.

SEÑOR COURIEL.- Pido la palabra para una aclaración.

SEÑOR PRESIDENTE.- Tiene la palabra el señor Senador.

SEÑOR COURIEL.- Quisiera saber en qué situación quedó una propuesta que llegó a la Mesa sobre relaciones con el Líbano.

SEÑOR PRESIDENTE.- Quedó incluida en el Orden del Día de la próxima sesión.

18) ALOJAMIENTOS PRIVADOS PARA ADULTOS MAYORES

SEÑOR PRESIDENTE.- El Senado pasa a considerar el punto que figura en cuarto término del Orden del Día: "Proyecto de comunicación presentado por el señor Senador Alberto Cid relacionado con la Reglamentación Técnica de los Alojamientos Privados para Adultos Mayores (Carp. Nº 759/02 - Rep. Nº 397/02)".

(Antecedentes:)

"Carp. Nº 759/02

Rep. Nº 397/02

Montevideo, 13 de marzo de 2002.

Sr. Presidente de la

Cámara de Senadores

Don Luis Hierro López

Presente.

Solicito se curse la siguiente minuta de comunicación al Ministerio de Salud Pública.

MINUTA DE COMUNICACION

Por el Decreto Nº 320/999 "Reglamentación Técnica de los Alojamientos Privados para Adultos Mayores" de octubre de 1999 se reglamentó la Ley Nº 17.066 de diciembre de 1996 relativa a los Alojamientos Privados para Adultos Mayores.

En el artículo 10 del Decreto mencionado (Del referente médico-Director Técnico) se establece como un nivel de exigencia similar tanto para las residencias como los hogares, la necesidad de contar con un Director Técnico que tenga título de posgrado como geriatra-gerontólogo. En este sentido, como redactor del proyecto, señalo que en nuestro espíritu no estaba contemplado que la función de Director Técnico fuera desempeñada en todos los casos, como lo establece la reglamentación, por un médico geriatra. La Ley establece que se debe contar con un referente médico geriatra-gerontólogo responsable de la salud de las personas alojadas pero no establece que este médico sea necesariamente el Director Técnico, como tampoco faculta por la vía de la reglamentación la interpretación de este alcance. Por el contrario el tema del referente médico fue motivo de un prolongado intercambio de opiniones tanto en la Comisión de Salud como con los diferentes interesados en la problemática, estableciendo finalmente la figura del referente médico con esa especialidad como un objetivo deseable, pero en ningún caso como un requisito previo y menos aun que este desempeñara la función de Dirección en forma obligatoria. El término "referente" fue introducido con la precisión de la Real Academia que establece para su caracterización al "que refiere o expresa relación a otra cosa", por lo que de ninguna forma puede interpretarse como la asignación de una jerarquía específica. Varias razones nos llevaron a adoptar tal criterio; uno de ellos resultaba del escaso desarrollo de la especialidad de geriatra en el país con apenas algunas decenas de especialistas en el medio. Este inconveniente sigue siendo un factor de limitación para establecer como requisito la necesidad de contar en todos los casos con un especialista. En segundo lugar, si bien la asistencia médica del Adulto Mayor es deseable que sea realizada por un geriatra-gerontólogo no se puede desconocer que al escaso número de médicos con el posgrado correspondiente se agrega una distribución geográfica fuertemente centralizada en el departamento de Montevideo, de tal forma que, de validar el criterio que establece la reglamentación como excluyente, se haría impracticable la aplicación de la Ley.

Más aún, en el artículo 15 de la mencionada reglamentación se avanza en el criterio de exclusividad al señalar que de existir un médico geriatra-gerontólogo este será el Director Técnico. De validarse tal criterio se estaría colocando a estos especialistas en una situación de privilegio laboral frente a otros médicos. Este criterio no estuvo en el espíritu del Legislador. La alternativa para que la dirección técnica sea ejercida por otro profesional, según la reglamentación aludida, se da en la situación de no contar con médico geriatra-gerontólogo. No se puede validar el concepto de que solo un médico geriatra esté en condiciones de ser el Director Técnico cuando hay excelentes profesionales médicos egresados de las carreras de dirección.

Menos aceptable resulta el criterio que impide a los actuales directores técnicos de los establecimientos habilitados ejercer el cargo de Director en otros establecimientos de iguales características ya que estos deberán cumplir con la exigencia de realizar el curso básico de adiestramiento dictado por el Instituto Nacional de Solidaridad con el Adulto Mayor exigido por el Ministerio de Salud Pública. Aplicar este criterio limitativo sería aceptar que el curso de adiestramiento que dicta el Ministerio no da suficiente capacitación para el desempeño del cargo, imponiendo además una restricción a la opción laboral, difícil de comprender.

Por todo lo expuesto solicito al Sr. Presidente -y por su intermedio al Cuerpo- se haga saber al Ministro de Salud Pública la necesidad de revisar y corregir los errores contenidos en la mencionada reglamentación.

Sin otro particular saluda a usted con alta estima y consideración.

Alberto Cid, Senador."

SEÑOR PRESIDENTE.- Léase el proyecto.

(Se lee)

- En consideración.

Tiene la palabra el señor Senador Cid.

SEÑOR CID.- Deseo proponer que el Cuerpo acepte una corrección en esta comunicación al Poder Ejecutivo referida a los alojamientos privados para adultos mayores. En la primera página, en el último inciso, donde dice "Más aún, en el artículo 15", hay un error, ya que alude a un artículo que no es el adecuado. Entonces, estaría proponiendo que se dijera: "en la mencionada reglamentación".

SEÑOR GARCIA COSTA.- Pido la palabra.

SEÑOR PRESIDENTE.- Tiene la palabra el señor Senador.

SEÑOR GARCIA COSTA.- Señor Presidente: comprendo que puede significar un atraso en la tarea del Senado, pero tengo algunas interrogantes en cuanto a la forma -no al fondo, naturalmente- que debemos develar, de este punto del Orden del Día.

Se introduce en el mismo un proyecto de comunicación al Poder Ejecutivo de un Senador, cosa que, de por sí, es un poco singular, ya que los señores Senadores se dirigen en la hora previa o en una exposición escrita. En esos casos, por descontado, no significa su inclusión en el Orden del Día, puesto que no es necesaria la aprobación del Senado para tal procedimiento. Si se nos pone a consideración, debo entender que se trata de una resolución del Cuerpo y no una información ilustrada que envía el señor Senador Cid al Poder Ejecutivo. Si se debe entender así, señor Presidente, entraría a otro aspecto del tema.

Se trata de una formulación que refiere a la interpretación que el Poder Ejecutivo ha hecho de una ley. El Senador que opina, con acopio de razones -no es del caso discutir si son o no exactas-, señala que a su juicio ha sido mal interpretado por el Poder Ejecutivo el texto de una ley. En tal caso, creo que no es lo que corresponde. El Cuerpo no puede dirigirse al Poder Ejecutivo por una resolución diciéndole que en el reglamento, o decreto reglamentario, ha interpretado mal una determinada ley que aprobara en su oportunidad el Poder Legislativo.

Tal actitud del Senado, se formula por otros caminos por parte de este Cuerpo: puede encararse desde el punto de vista de las responsabilidades políticas, porque se entiende ha habido equivocaciones en el trámite, o mediante la formulación de algún proyecto de ley que se estudiará en la forma del caso y que será determinante a fin de evitar el error en que el Poder Ejecutivo incurrió y, en definitiva, también se pueden utilizar las posibilidades que otorga el numeral 20 del artículo 85 e interpretar auténticamente el texto legal. Pero, en realidad, no entiendo cómo el Senado solo -no el Poder Legislativo, que está integrado por las dos Cámaras- se va a dirigir al Poder Ejecutivo diciéndole que ha redactado mal un decreto reglamentario de una ley.

Incluso, comparto el fondo de las expresiones del señor Senador Cid, pero en cuanto a la forma acudo al Cuerpo y a la Mesa, ya que esto implica la apertura de un camino que desconozco en qué puede terminar. Los planteamientos de forma que analizamos no han sido nunca, en la vida del Parlamento, destinados a este tipo de formulación.

Por tanto, señor Presidente, desearía que la Mesa o quien ésta estime del caso auxilie al Cuerpo informándole a través de qué artículo del Reglamento debe involucrarse el asunto que nos ocupa, pero de ninguna manera, a mi juicio, debemos incrustarlo en el Orden del Día para requerir su votación. Formulado con este alcance no lo votaría, ya no porque no esté de acuerdo con el fondo de la comunicación, sino porque no comparto el procedimiento. Si el Poder Ejecutivo interpretó mal una ley, existen otras maneras de enmendar el error presunto, ya que este procedimiento no tiene más validez que el de una reflexión y un Cuerpo no puede malgastar sus posiciones en una actitud inconducente.

Por lo expuesto, solicito que se aplace este tema y que la Mesa tome las decisiones del caso para definir el asunto, ya que considero que he planteado interrogantes válidas.

SEÑOR PRESIDENTE.- La Presidencia tiene las mismas inquietudes que ha planteado el señor Senador García Costa, pero corresponde recordar que la inclusión de este tema en el Orden del Día fue resuelta en su momento por el Senado. Posiblemente una votación de aplazamiento del tema estaría resolviendo la cuestión para ver si hay otros procedimientos.

SEÑOR CID.- Pido la palabra.

SEÑOR PRESIDENTE.- Tiene la palabra el señor Senador.

SEÑOR CID.- Señor Presidente: considero que lo importante es que se esté de acuerdo con el contenido de esta comunicación al Poder Ejecutivo, ya que no la presentamos con el ánimo de que el Cuerpo la votara afirmativamente en su contenido, sino para que se le diera trámite, de acuerdo con el artículo 172. En definitiva, lo que pretendemos con esta comunicación es ratificar lo que ya le expresamos al señor Ministro de Salud Pública en la Comisión de Salud Pública, oportunidad en la que demostró interés en el planteamiento. Como se podrá apreciar, esta comunicación está firmada por el señor Senador que la suscribe y, por lo tanto, no estamos solicitando al Cuerpo que comparta, a través de la votación, su contenido o sus alcances sino que, reitero, lo único que pretendemos es dar cuenta al Cuerpo de esta comunicación al Poder Ejecutivo.

SEÑOR PRESIDENTE.- Entonces, deberíamos revisar el trámite a los efectos de que, presentada la comunicación del señor Senador Cid, se vote como asunto entrado en el Senado para la semana próxima. En la medida en que integra el Orden del Día de la sesión de hoy, si el Senado la vota, me temo que estaríamos incurriendo en el extremo que mencionaba el señor Senador García Costa.

SEÑOR KORZENIAK.- Pido la palabra.

SEÑOR PRESIDENTE.- Tiene la palabra el señor Senador.

SEÑOR KORZENIAK.- Señor Presidente: creo que lo que el señor Senador Cid acaba de explicar es que, en realidad, en lugar de este título que dice "Minuta de comunicación", la Mesa debe establecer que, de acuerdo con el artículo 172 del Reglamento, se solicita se pase al Poder Ejecutivo. En realidad, lo que se vota es el trámite. Si así fuera la intención del proponente, me parece que se habilitaría a la Mesa a hacerlo.

Por otro lado, si se me permite, y violentando un poco las formas, deseo recordar que por encontrarnos en vísperas del 1º de Mayo, muchos funcionarios están alarmados por el tema del transporte, que en algunos minutos comienza a mermar. Por este motivo, formulo moción para que se levante la sesión una vez terminado el tema que nos ocupa.

SEÑOR PRESIDENTE.- No estamos en número para votar el trámite según lo ha solicitado el señor Senador Cid.

SEÑOR LARRAÑAGA.- Que se vote como una minuta de comunicación.

SEÑOR PRESIDENTE.- Si bien está proyectada como una minuta de comunicación, corremos el riesgo de incurrir en las posibilidades y extremos que mencionó el señor Senador García Costa. De todas formas, el Cuerpo tiene quórum para deliberar, pero no para tomar resoluciones.

19) SE LEVANTA LA SESION

SEÑOR PRESIDENTE.- No hay número para continuar sesionando.

Se levanta la sesión.

(Así se hace, a la hora 18 y 42 minutos, presidiendo el señor Luis Hierro López y estando presentes los señores Senadores Abelenda, Cid, Correa Freitas, Couriel, Gallinal, García Costa, Guadalupe, Heber, Korzeniak, Larrañaga, Núñez, Pereyra, Virgili y Xavier.)

SEÑOR LUIS HIERRO LOPEZ Presidente

Sr. Mario Farachio Arq. Hugo Rodríguez Filippini - Secretarios

Sr. Freddy A. Massimino - Director General del Cuerpo de Taquígrafos

Linea del pie de página
Montevideo, Uruguay. Poder Legislativo.