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Nº 131 - TOMO 409 - 3 DE OCTUBRE DE 2001

REPUBLICA ORIENTAL DEL URUGUAY

DIARIO DE SESIONES

DE LA

CAMARA DE SENADORES

SEGUNDO PERIODO ORDINARIO DE LA XLV LEGISLATURA

49ª SESION ORDINARIA

PRESIDEN EL DOCTOR ALEJANDRO ATCHUGARRY Presidente en ejercicio,

el SEÑOR SENADOR WALTER RIESGO Primer Vicepresidente

y el CONTADOR DANILO ASTORI Segundo Vicepresidente

ACTUAN EN SECRETARIA LOS TITULARES SEÑOR MARIO FARACHIO Y ARQUITECTO HUGO RODRIGUEZ FILIPPINI Y LA PROSECRETARIA SEÑORA EMMA ABDALA

S U M A R I O

1) Texto de la citación

2) Asistencia

3) Asuntos entrados

4) Proyectos presentados

- Varios señores Senadores presentan, con exposición de motivos, un proyecto de ley por el que se designa con el nombre de "Artigas" al actual hospital de "Las Piedras".
- A la Comisión de Constitución y Legislación.
- El señor Senador García Costa presenta, con exposición de motivos, un proyecto de ley por el que se concede una pensión graciable al señor Manuel R. Guardia.
- A la Comisión de Asuntos Laborales y Seguridad Social.
- El señor Senador Larrañaga presenta, con exposición de motivos, un proyecto de ley por el que se modifica el artículo 587 de la Ley Nº 17.296 relacionado con la tasa del impuesto que grava las retribuciones de servicios personales prestados por el Estado, Entes Autónomos, Servicios Descentralizados y demás personas públicas estatales o no estatales, cualquiera sea la naturaleza jurídica de la relación.
- A la Comisión de Hacienda.

5 y 8) Señora Iris Renée Criscio Soler. Pensión graciables

- Proyecto de ley por el que se le concede una pensión graciable.
- En consideración. Aprobado. Se comunicará a la Cámara de Representantes.

6) Integración de la Comisión de Asuntos Laborales y Seguridad Social

- La Mesa informa que de acuerdo a la información recibida de la Bancada del Partido Nacional, el nuevo miembro de esta Comisión es el señor Senador Gallinal.

7 y 9) Rendición de Cuentas y Balance de Ejecución Presupuestal. Ejercicio 2000

- Continúa la discusión general y particular del proyecto de ley por el que se procede a su aprobación.
- Sancionado. Se comunicará al Poder Ejecutivo.
- Por moción del señor Senador Gallinal, el Senado resuelve remitir a la Comisión de Asuntos Laborales y Seguridad Social el aditivo propuesto por la Bancada del Encuentro Progresista-Frente Amplio relacionado con la creación de un Registro Nacional de Personas Desocupadas.

10) Designación de un miembro integrante del Directorio del Banco de Seguros del Estado

- Mensaje del Poder Ejecutivo solicitando venia para designar un miembro integrante del Banco Hipotecario del Uruguay.
- A la Comisión de Asuntos Administrativos.

11 y 13) Semana de la lucha contra el reumatismo

- Proyecto de ley por el que se declara la primer semana del mes de octubre de cada año como la Semana de la Lucha contra el Reumatismo.
- En consideración. Sancionado. Se comunicará al Poder Ejecutivo.

12 y 14) Señor José Luis Parma Alfaro. Pensión graciable

- Proyecto de ley por el que se concede una pensión graciable.
- En consideración. Aprobado. Se comunicará a la Cámara de Representantes.

15) Se levanta la sesión

- Por moción del señor Senador Gallinal, el Senado resuelve levantar la sesión.

1) TEXTO DE LA CITACION

«Montevideo, 2 de octubre de 2001.

La CAMARA DE SENADORES se reunirá en sesión ordinaria, en régimen de cuarto intermedio, mañana miércoles 3, a la hora 16, a fin de informarse de los asuntos entrados y considerar el siguiente

ORDEN DEL DIA

1º) Continúa la discusión general y particular del proyecto de ley por el que se aprueba la Rendición de Cuentas y Balance de Ejecución Presupuestal correspondiente al Ejercicio 2000.

(Carp. Nº 539/01 - Rep. Nº 311/01)

Discusión general y particular de los siguientes proyectos de ley:

2º) por el que se declara la primera semana del mes de octubre de cada año "Semana de Lucha contra el Reumatismo".

(Carp. Nº 274/00 - Rep. Nº 309/01)

3º) por el que se concede pensión graciable a la señora Iris Renée Criscio Soler.

(Carp. Nº 1518/99 - Rep. Nº 314/01)

4º) por el que se concede pensión graciable al señor José Luis Parma Alfaro.

(Carp. Nº 554/01 - Rep. Nº 315/01)

5º) por el que se autoriza la salida del país del buque ROU 26 "VANGUARDIA" y su tripulación con la finalidad de participar en la Campaña Antártica entre el 1º de enero y el 1º de marzo de 2002.

(Carp. Nº 562/01 - Rep. Nº 316/01)

6º) por el que se designa con el nombre "Exodo del Pueblo Oriental" al Grupo de Artillería 105 mm Nº 2 del Ejército Nacional.

(Carp. Nº 563/01 - Rep. Nº 317/01)

Hugo Rodríguez Filippini Secretario - Mario Farachio Secretario

2) ASISTENCIA

ASISTEN: los señores Senadores Arismendi, Barrios Tassano, Borsari, Brause, Cid, Correa Freitas, Couriel, de Boismenu, Fau, Fernández Huidobro, Gallinal, Garat, García Costa, Gargano, Heber, Korzeniak, Larrañaga, Lescano, Mangado, Michelini, Millor, Mujica, Núñez, Rubio, Sanabria, Singer, Virgili y Xavier.

FALTAN: el Presidente del Cuerpo señor Luis Hierro López por encontrarse en ejercicio de la Presidencia de la República, y con licencia, los señores Senadores Nin Novoa, Pereyra y Pou.

3) ASUNTOS ENTRADOS

SEÑOR PRESIDENTE.- Habiendo número, está abierta la sesión.

(Es la hora 16 y 6 minutos.)

-Dése cuenta de los asuntos entrados.

(Se da de los siguientes:)

«La Presidencia de la Asamblea General destina varios Mensajes del Poder Ejecutivo a los que acompañan los siguientes proyectos de ley:

por el que se designa José Batlle y Ordóñez, la Escuela Nº 8 de la ciudad capital del Departamento de Salto.

-A LA COMISION DE EDUCACION Y CULTURA

por el que se amplía la participación de efectivos del Ejército Nacional en la Operación de Mantenimiento de la Paz de la Organización de las Naciones Unidas en la República Democrática del Congo, desplegada a partir del 8 de marzo de 2001, cuya salida del país fuera autorizada por la Ley N° 17.299, de 16 de marzo de 2001.

-A LA COMISION DE DEFENSA NACIONAL.

La Presidencia de la Asamblea General remite varias notas del Tribunal de Cuentas de la República comunicando haber dictado resolución sobre los siguientes expedientes:

del Ministerio del Interior y de la Administración Nacional de Correos, en relación al mantenimiento de las observaciones de gastos formuladas a dichos organismos;

de la Comisión Honoraria para la Lucha Antituberculosa y Enfermedades Prevalentes y del Instituto de Promoción de la Inversión y las Exportaciones de Bienes y Servicios (Uruguay XXI), aprobando los Informes de Auditoría de sus Estados Contables;

de la Administración Nacional de Usinas y Trasmisiones Eléctricas, por el que resuelve emitir su Dictamen Constitucional respecto al Estado de Resultados y al Estado de Origen y Aplicación de Fondos por el período comprendido entre el 1º de enero y el 31 de diciembre de 2000;

del Ministerio de Educación y Cultura, ratificando las observaciones formuladas por los contadores Delegados.

-TENGANSE PRESENTES.

El Poder Ejecutivo remite Mensaje solicitando venia para destituir de su cargo a la señora Rosa González, funcionaria del Ministerio de Defensa Nacional.

-A LA COMISION DE ASUNTOS ADMINISTRATIVOS.

La Suprema Corte de Justicia remite varios Mensajes:

comunicando haber resuelto transformar varios cargos en su estructura escalafonaria.

-TENGASE PRESENTE.

y remitiendo los datos estadísticos en relación a Desalojos, Lanzamientos y Acciones de Rebaja de Alquileres, en todos los departamentos de la República, referentes al segundo trimestre del año 2001.

-REPARTASE.

Los Ministerios de Trabajo y Seguridad Social y de Educación y Cultura remiten la información solicitada por la señora Senadora María Julia Pou, relacionada con el grado de cumplimiento del artículo 42 de la Ley N° 16.095.

-OPORTUNAMENTE FUE ENTREGADA A LA SEÑORA SENADORA MARÍA JULIA POU.

El Ministerio de Educación y Cultura remite la información solicitada por:

El señor Senador Walter Riesgo, relacionada con los antecedentes del Acta N° 43, Resolución N° 27 de la Administración Nacional de Educación Pública, por la que se procedió a la contratación del Servicio de Conducción y Cuidado de Microbús para el traslado de alumnos y profesores al Centro Regional del departamento de Rivera.

-OPORTUNAMENTE FUE ENTREGADA AL SEÑOR SENADOR WALTER RIESGO.

El señor Senador Rodolfo Nin Novoa, relacionada con escuelas agrarias que extienden los títulos de Experto Agrario, Técnico Agropecuario, Técnico Lechero, Técnico Forestal o Avícola.

-OPORTUNAMENTE FUE ENTREGADA AL SEÑOR SENADOR RODOLFO NIN NOVOA.

La señora Senadora Mónica Xavier, relacionada con la partida presupuestal asignada al Instituto Nacional del Menor en el Presupuesto Nacional.

-OPORTUNAMENTE FUE ENTREGADA A LA SEÑORA SENADORA MONICA XAVIER.

El señor Secretario General del CLAD remite nota expresando su agradecimiento por el envío de la versión taquigráfica de las palabras pronunciadas por el señor Senador Correa Freitas sobre el 14º Concurso
Internacional de Ensayos y Monografías sobre Administración Pública y Ciudadanía.

-TENGASE PRESENTE.

El Congreso Nacional de Ediles remite notas solicitando varias audiencias:

con la Comisión de Ganadería, Agricultura y Pesca, para analizar la crítica situación del sector agropecuario junto a la Comisión Nacional de Ganadería y Agricultura del referido Congreso.

-A LA COMISION DE GANADERIA, AGRICULTURA Y PESCA.

con la Comisión de Medio Ambiente para tratar el "Entierro de agua de sentina en el departamento de Flores."

-A LA COMISION DE MEDIO AMBIENTE.

con la Comisión de Constitución y Legislación para que junto a los miembros de la Comisión Nacional de Legislación analicen varios temas legislativos.

-A LA COMISION DE CONSTITUCION Y LEGISLACION.

y solicitando la rápida instrumentación de medidas tendientes a la reactivación de la industria agropecuaria.

-TENGASE PRESENTE.

La Junta Departamental de Río Negro remite copia de las palabras pronunciadas por varios señores Ediles sobre el pago y cobro del IVA por chequeras en instituciones bancarias del medio.

La Junta Departamental de Flores remite:

copia de las palabras pronunciadas por la señora Edila Dra. Beatriz Caporale, relacionadas con la instrumentación de mecanismos para que los trabajadores domésticos reciban los mismos beneficios de los cuales gozan otros trabajadores;

y un oficio comunicando haber resuelto apoyar la iniciativa de otorgar una pensión graciable al señor Eustaquio Aquino Sosa.

La Junta Departamental de Durazno comunica haber resuelto apoyar un planteamiento para que a los trabajadores domésticos se les otorgue los tres beneficios principales de que gozan otros trabajadores: seguro por desempleo, indemnización por despido y limitación de la jornada de trabajo.

La Junta Departamental de Treinta y Tres remite copia de las palabras pronunciadas por el señor Edil Hugo Segovia, referidas a la donación de mercaderías decomisadas por parte de la Dirección Nacional de Aduanas.

-TENGANSE PRESENTES.

4) PROYECTOS PRESENTADOS

SEÑOR PRESIDENTE.- Dése cuenta de un proyecto presentado.

(Se da del siguiente:)

"Varios señores Senadores presentan, con exposición de motivos, un proyecto de ley por el que se designa con el nombre de `Artigas' al actual Hospital de Las Piedras."

-A LA COMISION DE CONSTITUCION Y LEGISLACION.

(Texto del proyecto de ley:)

«EXPOSICION DE MOTIVOS

La presente resulta necesariamente breve. Homenajear a Artigas es obligación válida y permanente. El hacerlo en una zona tan compenetrada con su accionar como Las Piedras es oportuno y aun de necesidad.

Para no incurrir en repeticiones nos parece del caso citar sobre la figura de nuestro Héroe -por lo breve y sintetizadora- lo que el Ministro de Educación, Dr. Antonio Mercader, dijera en alocución reciente en la conmemoración del nacimiento de Artigas.

`Entre los libertadores americanos Artigas se ha ganado un lugar de preferencia, el estilo de vida austero reflejado en toda su carrera, la firmeza de sus convicciones expresada con actitudes que lo llevaron al exilio voluntario, el don de liderazgo que quedó de manifiesto en el éxodo del pueblo oriental, y sus ideas democráticas y liberales asentadas en las Instrucciones, le han dado ese relieve propio. Así se convierte en un héroe singular, único e irrepetible, por oriental, por criollo y por nuestro'

El actual Hospital de Las Piedras carece a la fecha de una designación, más allá de su identificación como tal. Es pues de total oportunidad se le dé la denominación de `Artigas' que propone el Proyecto de Ley adjunto.

Guillermo García Costa, Luis A. Heber, Jorge Larrañaga, Carlos Garat, Gustavo Borsari, Francisco Gallinal y Juan Mangado. Senadores.

PROYECTO DE LEY

Artículo Unico.- Desígnase como `Hospital Artigas' al Hospital del Ministerio de Salud Pública sito en la ciudad de Las Piedras.

Guillermo García Costa, Luis A. Heber, Jorge Larrañaga, Carlos Garat, Gustavo Borsari, Francisco Gallinal y Juan Mangado. Senadores.»

SEÑOR PRESIDENTE.- Dése cuenta de otro proyecto presentado.

(Se da del siguiente:)

"El señor Senador Guillermo García Costa presenta, con exposición de motivos, un proyecto de ley por el que se concede una pensión graciable al señor Manuel R. Guardia."

-A LA COMISION DE ASUNTOS LABORALES Y SEGURIDAD SOCIAL.

(Texto del proyecto de ley presentado:)

«EXPOSICION DE MOTIVOS

El artista Manolo Guardia se halla imposibilitado físicamente de desempeñar la actividad musical en la que tantas satisfacciones deparara a nuestro pueblo y con la que llegara exitosamente a países latinoamericanos.

Tanto su carrera artística como su desgraciada peripecia personal están de manifiesto en el recorte periodístico que parcialmente transcribimos en el presente, y que por su claridad nos excusa de remplazarlo.

Esta es una oportunidad de hacerle llegar a quien supo derramar su talento artístico y humano la solidaridad de sus conciudadanos, aunque más no sea en la modesta pensión que se proyecta, y a la que seguramente el Poder Ejecutivo prestará su conformidad y pertinente iniciativa, que la Comisión actuante le solicitará.

Extraemos algunos párrafos sobre la vida de Guardia del Suplemento `Domingos' de `El País' de 23 de setiembre de 2001, en artículo de Miguel Carbajal:

`A Manolo Guardia le han arruinado la vida. ..........

`Una vida que no le fue fácil, que exhibió su precocidad y su libertad de vuelo en épocas en que los jóvenes estaban por lo general resguardados en sus hogares; que conoció los altibajos del entorno político uruguayo en la década de los Sesenta y lo destinó al exilio durante cinco años largos y solitarios; que lo mostró de nuevo en carrera antes de la restauración democrática y evidenció paso a paso el crecimiento y la madurez de un talento musical de excepción. Justo cuando se acercaba al momento de la cosecha, al cabo de la trabajosa siembra, compositor consagrado requerido por artistas de fama internacional, showman sin competidores con público numeroso y cautivo y su propio lugar de actuación, se le viene encima una tragedia. Lo operan para borrarle un dolor y lo dejan en estado paralítico.' .......... .

`Fue famoso cuando .......... . Revista Infantil cotizaba el mercado de la gente menuda. .......... formó parte de `Nacidos para Campeones' una película .......... en el 54 lo llaman para trabajar en `Intermezzo' como integrante de un trío .......... se codea con Lucio Milena ..........y con el potrillo Zagnoli .......... .

`Un adolescente sumergido entre gente grande .......... y escribe su primer tango: `Sortilegio', que luego toca con Camerata y se lo quiere interpretar Piazzola. Como no sabía escribir música Lamarque Pons iba a su casa ..........el maestro incorporaba al pentagrama los sonidos que tenía en su cabeza el niño prodigio. ......... .

` .......... Sólo puedo componer con un piano electrónico con secuenciador, yo solo contra mis angustias, días enteros para armar algún compás', .......... aún ahora es capaz de producir verdaderas joyas musicales que están fuera del mercado. Demora años en escribir lo que se oye en minutos y son de una musicalidad y un humor tan despampanantes que siguen situando a Manolo Guardia a la cabeza, .......... . Recluido en la inmovilidad, una suite para guitarra que compuso para Eduardo Fernández puede calentar algo ese corazón alejado de las gratificaciones desde que salió cuadriplégico de una intervención quirúrgica y tiene como único sostén económico una pensión de AGADU menor a los 800 pesos ....... .

.......... `A partir del 57 empieza sus temporadas en Punta del Este donde acompañará entre otros a Vinicius de Moraes, Maysa Matarazzo y Joao Gilberto, .......... .

.......... `En los Sesenta creó el Quinteto de la Guardia Nueva, el primer conjunto de tango de vanguardia que tuvo el país, incursionó en el jazz con los All Stars, renovó el candombe .......... .

.......... `Cuando los pantalones largos le ajustan bien Manolo saber ser Director musical del Victoria Plaza, inaugura en el Hotel Lancaster, `La Vela', un café concert que hizo época en Montevideo de entonces .......... . Con García Vigil, viejo compañero del Quinteto de la Guardia Nueva, funda `Camerata' el primer conjunto rioplatense de tango de cámara, .......... en Punta del Esta, `Camerata Café Concert', que cumple un papel paradójico: por un lado permite expandir el germen histriónico y la personalidad desfachatada de Manolo con esa cosa surrealista que le viene muy de adentro y le proporciona el sofisticado toque a los Hermanos Marx, .......... . Funda `Preludio' un café concert que se volvió un clásico de Punta Carretas .......... . Con Cuque Esclavo y Eduardo Useta integra un trío que hace escuela .......... sus actuaciones en Radio Sarandí, ..........estrena en el Teatro del Centro el memorable musical humorístico `Mozart, Beethoven y la Cucaracha', en larga y exitosa temporada, Manolo Guardia alcanza su dimensión definitiva y adquiere esa calidad de preferido del público que sólo alcanzan los elegidos. .......... .

`Entre 1984 y 1987 el músico desborda humor en sus presentaciones televisivas en Telecataplum y paralelamente compone el eje de una labor sinfónica que estrena la Orquesta Filarmónica de Montevideo. En 1985 aparece `Cuatro piezas en forma de tango', en 1993 la `Sintonía del Medio Mundo', en 1994 sale `Cameratango' y en 1995 `Sweet Tom Suite'. .......... .

`En este estado está uno de los talentos musicales que ha producido el Uruguay en la mitad del Siglo XX. A Manolo Guardia le arruinaron la vida. Alguien deberá asumir la responsabilidad del hecho e impedir que esta trágica historia termine a la intemperie y en el más profundo desamparo.'

Guillermo García Costa. Senador.

PROYECTO DE LEY

Artículo 1º.- Concédese una pensión graciable al señor Manuel R. Guardia, equivalente a cuatro salarios mínimos nacionales, la que será acumulable con cualquier pasividad, sueldo o beneficio.

Artículo 2º.- La erogación resultante será atendida por Rentas Generales.

Artículo 3º.- Comuníquese, publíquese, etc..

Guillermo García Costa. Senador.»

SEÑOR PRESIDENTE.- Dése cuenta de otro proyecto presentado.

(Se da del siguiente:)

"El señor Senador Jorge Larrañaga presenta, con exposición de motivos, un proyecto de ley por el que se modifica el artículo 587 de la Ley Nº 17.296, relacionado con la tasa aplicable del impuesto que grava las retribuciones y prestaciones derivadas de servicios personales prestados al Estado, Gobiernos Departamentales, Entes Autónomos, Servicios Descentralizados y demás personas públicas estatales o no estatales, cualquiera sea la naturaleza jurídica de las relaciones."

-A LA COMISION DE HACIENDA.

(Texto del proyecto de ley presentado:)

«PROYECTO DE LEY

Artículo 1º. - Modifíquese el inciso tercero del artículo 587 de la Ley Nº 17.296 por el siguiente:

El impuesto se liquidará mensualmente y la tasa aplicable será del 13%. Cuando las referidas retribuciones y prestaciones superen los cuarenta y nueve salarios mínimos nacionales mensuales, a la tasa del 13% anterior se le sumará un 20% (veinte por ciento) adicional, aplicado a la suma que supere dichos cuarenta y nueve salarios mínimos nacionales.

Art. 2º. - El producto de este impuesto será distribuido de la siguiente manera:

1) Una partida mensual para todos los funcionarios de la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP) por concepto de cuota mutual, en la siguientes escalas:

a) Para aquellos funcionarios que tengan actualmente partidas de subsidio, la partida será la diferencia entre el monto de aquélla y la cuota mutual de cuatrocientos ochenta pesos ($ 480).

b) A los funcionarios que no perciban partidas de subsidio, se les concederá la cuota mutual en su totalidad de cuatrocientos ochenta pesos ($ 480).

La cuota mutual, será objeto de los mismos controles que las partidas actualmente existentes, a cuyo efecto el funcionario deberá presentar el último recibo de la Institución mutual (IAMCA) a que esté afiliado voluntariamente.

2) Una partida de quinientos pesos mensuales ($ 500) con destino a alimentación para todos los funcionarios del Ministerio de Salud Pública que perciban menos de cuatro salarios mínimos nacionales.

3) Una partida de quinientos pesos mensuales ($ 500), con igual destino, para todos los funcionarios ejecutivos del Ministerio del Interior.

4) El remanente del producto total de este impuesto será vertido a la Secretaría Ejecutivo del Centro de Atención a la Infancia y la Familia (CAIF) para el mejor funcionamiento de los centros existentes y la creación de nuevos centros en todo el país, en la forma en que reglamente el Poder Ejecutivo.

Art. 3º. - Las partidas precedentes serán reajustadas en las mismas condiciones y oportunidades que sean reajustados los sueldos de los funcionarios mencionados en el inciso 1º del artículo 587 de la Ley Nº 17.296.

Dr. Jorge Larrañaga. Senador.

EXPOSICION DE MOTIVOS

El proyecto presentado, pretende llevar mayores niveles de justicia al funcionariado público del país, en donde históricamente, presupuesto tras presupuesto, se han ido construyendo bolsones de inequidad rompiendo el principio general de "a igual función igual remuneración".

Como todos sabemos, quienes trabajan en la educación, sean docentes o no, profesores y maestros de todo el país, los trabajadores de la Salud Pública y los Policías, se constituyen en reclamos históricos en donde hay que incrementar imprescindiblemente los niveles de retribución.

No queremos mediante esta iniciativa, "castigar" al funcionario público de carrera. Nuestro país cuenta, por suerte, con calificados empleados en las diversas ramas del Estado, lo cual queremos destacar en esta exposición. Pero a nivel público hay enormes diferencias salariales a corregir.

La crisis en este país se ha privatizado. Hoy ha sido la empresa privada la que la sufrió y el trabajador ha visto sus salarios reducidos para cuidar su fuente laboral.

Si se trata de analizar, que el Gobierno no tiene recursos genuinos para dar aumentos a los que menos ganan, y que el sistema político en su totalidad, comenzando por los Senadores y los Diputados, por el propio Presidente, los Ministros, Directores de Entes Autónomos y Servicios Descentralizados, Intendentes Municipales, contratos de arrendamiento de obra y todos aquellos cargos políticos con sueldos altos, debe dar una fuerte señal a la sociedad en su conjunto, una iniciativa de esta naturaleza debería concretarse.

Si el país está pasando por una crisis económica importante, es imprescindible la creación de este fondo para mayor justicia entre los funcionarios públicos. Con el adicional impositivo de esta ley se pueden dar soluciones a más de 70.000 compatriotas, beneficiarios directos de este proyecto, sin tomar en cuenta, los miles de niños, de los Centros CAIF en todo el país.

Cuando hablamos de darle a cada trabajador de la educación la cuota mutual, debemos de comprender que no sólo estamos abarcando las necesidades y los reclamos de este importante sector de la sociedad, estamos dando, sin exclusiones, algo tan básico como la cobertura de salud, que al día de hoy no la tienen a quienes atienden la educación de nuestros hijos.

Ayudamos también a dos sectores que atraviesan dificultades como es el sistema mutual y la propia Salud Pública.

Al sistema mutual, porque ingresan 40.000 afiliados, con lo que eso conlleva, y a Salud Pública, porque en estos momentos de dificultades, va a verse aliviada en la atención de estos compatriotas que pasarán a atenderse en el ámbito privado.

En lo que hace a las partidas para policías y para funcionarios de Salud Pública, debemos de pensar, que estamos ayudando al consumo porque 30.000 familias van a tener 500 pesos más para gastar.

Debemos de entender, que para quienes ganan 2.000 ó 3.000 pesos, esos 500 adicionales, van a parar directamente al comercio, desde alimentación, pasando por ropa, etc... en todo el país, en momentos donde el comercio pasa por una coyuntura realmente difícil.

Por último en el marco de políticas sociales es necesario colaborar con los Centros CAIF, los cuales atienden a más de 18.000 niños en todo la República dándole las comidas diarias en una tarea de enorme importancia sobre todo en el interior de nuestro país.

Todos sabemos los indicadores de marginalidad y pobreza en nuestros niños, aportar a la alimentación, al trato humano de asistentes sociales, profesionales, y gente que los atienda y proteja es una de las más grandes inversiones para quebrar la retroalimentación de la pobreza.

Con esta partida, estaremos apoyando y promoviendo que el Plan CAIF se fortalezca, se expanda en todos los rincones del Uruguay, para llevar esperanza, a miles de compatriotas.

Es por esto que planteamos esta disminución de los altos sueldos del Estado por la vía impositiva para comenzar a corregir esta situación, generando más justicia, dándole a más un poco, con los recursos provenientes de menos, que tienen mayores posibilidades.

Dr. Jorge Larrañaga. Senador.»

5) SEÑORA IRIS RENEE CRISCIO SOLER. Pensión graciable.

SEÑOR PRESIDENTE.- La Presidencia informa que durante la sesión se va a ir distribuyendo las bolillas de votación correspondientes al punto que figura en tercer término del orden del día: "Proyecto de ley por el que se concede pensión graciable a la señora Iris Renée Criscio Soler. (Carp. Nº 1518/99 - Rep. Nº 314/01)."

(Antecedentes:)

«Carp. N° 1518/99
Rep. N° 314/01

Ministerio de
Educación y Cultura
Ministerio de
Economía y Finanzas

Montevideo, 23 de abril de 2001.

Señor Presidente de la Asamblea General
Presente

Señor Presidente:

El Poder Ejecutivo tiene el alto honor de dirigirse a ese Cuerpo con el objeto de someter a su reconsideración el adjunto proyecto de ley por el que se concede una pensión graciable a favor de la señora viuda del señor Camilo Ureña, como reconocimiento a su trayectoria periodística en nuestro medio.

Con fecha 21 de diciembre de 1994, el Poder Ejecutivo promulgó la Ley Nº 16.686, por la que se concede una pensión graciable al señor Camilo Ureña, como reconocimiento a su trayectoria periodística en nuestro medio.

Al amparo del literal C), del artículo 2º de la Ley Nº 16.301 y en especial consideración a la situación económica por la que atraviesa la solicitante, es de estricta justicia otorgar la pensión solicitada.

El proyecto de ley, en su artículo 1º, establece el nombre de la beneficiaria así como el monto de la pensión. En el artículo 2º se establece que la erogación resultante será atendida por Rentas Generales.

El Poder Ejecutivo saluda al señor Presidente de la Asamblea General con su más alta consideración.

Jorge Batlle Ibáñez PRESIDENTE DE LA REPUBLICA, Antonio Mercader, Alberto Bensión.

PROYECTO DE LEY

Artículo 1º.- Concédese una pensión graciable a la señora Iris Renée Criscio Soler equivalente a cuatro salarios mínimos nacionales.

Artículo 2º.- La erogación resultante será atendida por Rentas Generales.

Artículo 3º.- Comuníquese, publíquese, etcétera."

Antonio Mercader, Alberto Bensión.»

SEÑOR PRESIDENTE.- Léase el proyecto de ley.

(Se lee)

-Repártanse las bolillas de votación.

(Así se hace)

6) INTEGRACION DE LA COMISION DE ASUNTOS LABORALES Y SEGURIDAD SOCIAL

SEÑOR SECRETARIO (Don Mario Farachio).- De conformidad con lo resuelto por el Senado en la sesión de ayer y de acuerdo con la nota cursada por el Partido Nacional, corresponde designar al señor Senador Gallinal como nuevo integrante de la Comisión de Asuntos Laborales y Seguridad Social.

7) RENDICION DE CUENTAS Y BALANCE DE EJECUCION PRESUPUESTAL. Ejercicio 2000.

SEÑOR PRESIDENTE.- Continúa la consideración del proyecto de ley de Rendición de Cuentas y Balance de Ejecución Presupuestal.

(Antecedentes: ver 48ª Sesión Ordinaria)

-Tiene la palabra el señor Senador Heber.

SEÑOR HEBER.- Señor Presidente: queremos dejar una serie de constancias acerca del proyecto de ley de Rendición de Cuentas, el cual tuvo el análisis correspondiente.

Se trata de una Rendición de Cuentas un tanto especial: la del año 2000 especial. Quizás -y sin quizás- este Parlamento y el Gobierno no tuvieron ningún tipo de incidencia en ella, porque simplemente venía siendo generada por la ejecución de un Presupuesto anterior y no es de extrañar que esa ejecución presupuestaria sea deficitaria, porque dicha Rendición venía de un Ejercicio deficitario y las caídas del año 1999, en lo que tiene que ver con la recaudación, se pronunciaron aún más en el año 2000. Al respecto, el Poder Ejecutivo tuvo muy pocas armas para poder revertir esa situación en términos generales y le fue muy difícil incidir en ese déficit, salvo en la contención mediante recortes que se instrumentaron en el curso del año 2000, como primeras medidas.

Cabe destacar, señor Presidente, que en la Comisión de Presupuesto integrada con la de Hacienda, nosotros mostramos interés, no sólo en ver lo que quizás no era ninguna novedad y que todos esperábamos, o sea, la situación deficitaria debido al arrastre de la Administración anterior, sino que también nos interesaba escuchar por parte del señor Ministro de Economía y Finanzas -que se pronunció en dos oportunidades- sus apreciaciones acerca de la ejecución del Presupuesto del año 2001. De esta manera y a modo de adelanto, pudimos enterarnos de algo que nos está preocupando, que es el resultado del Presupuesto como herramienta de trabajo para gobernar durante el año 2001, en función de la ejecución del Presupuesto que nosotros hemos votado.

Acá se han hecho, señor Presidente, en el día de ayer, algunas referencias al Presupuesto, en términos generales, así como también comentarios por parte del Miembro Informante, en mayoría y en minoría, en torno a las características del mismo. Creo, sinceramente, que fue un buen Presupuesto el que votó el Parlamento, en un contexto muy distinto. Además, los tres primeros meses del año 2001, primer trimestre de ejecución del Presupuesto, demuestran resultados muy favorables en cuanto al nivel de actividad, de recaudación y de resultados económicos, sobre todo en la situación deficitaria.

Después del primer trimestre, señor Presidente, las dificultades que se esperaban -que también estaban previstas- la situación de la aftosa y la caída de mercados en la región, complicaron notoriamente la ejecución del Presupuesto.

Sin perjuicio, reitero, de que estamos analizando la ejecución del Ejercicio correspondiente al año 2000, creo que es importante hablar de lo que significa este año, que es el que también nos preocupa. No están lejos de la consideración del Parlamento estas nuevas modalidades de Rendición de Cuentas de gasto cero, que fue una buena costumbre de la Administración anterior porque muchas veces evitó que el Parlamento generara nuevas ampliaciones presupuestales y mayores niveles de gasto. De todos modos, también pensamos que en un contexto distinto como el que tenemos, quizás debamos variar esta situación, sobre todo en cuanto a las costumbres parlamentarias. No alcanza con el gasto cero; no alcanza con gastar menos acá adentro, sino que ahora la meta será la Rendición de Cuentas que cada Cartera tendrá que hacer para ver cómo abate el gasto público, cómo lo reduce, a efectos de poder aliviar a la actividad económica en general del peso y del costo que significa el Estado para nuestra economía.

No es novedad para nadie que el Uruguay está en recesión económica y que ésta se ha agudizado en el año 2001. Veníamos en recesión económica y estábamos en una situación complicada a nivel regional y también internacional, e incluso nuestro sector exportador apostaba -como lo decíamos en Comisión- a la región, teniendo quizás una mayor dependencia a nivel de comercio exterior tanto en las exportaciones a Argentina como a Brasil, y demostrando claramente que no tenía nivel de competitividad y rentabilidad en otras partes del mundo.

Seguíamos y seguimos postergando reformas estructurales del gasto público y tenemos la esperanza cierta de que en lo que queda de este año y principios del que viene, esta tarea se termine de instrumentar y realizar. Ahí está nuestro mal endémico que es, justamente, esta sensación que tiene la actividad económica nacional de que no se puede con el gasto. A veces, cuando hablamos con productores rurales, con industriales y con comerciantes, estos nos piden soluciones que significan retroceder en el esfuerzo de estabilidad que viene haciendo el Uruguay porque, a mi entender, tienen la sensación de que el sistema político es incapaz de bajar el gasto público y de modificar las estructuras del mismo que es lo que genera los impuestos, así como la ineficiencia que recae -por impuestos indirectos- en lo que puede ser la competitividad de nuestras empresas en el exterior.

Naturalmente que observamos un año complicado con soluciones que no son buenas para el Uruguay como, por ejemplo, adoptar medidas comerciales de protección que a veces son aplaudidas pero que a la vez son coyunturales y negativas para nuestra economía. Ningún país chico, de nuestra dimensión, que tiene apenas tres millones de habitantes y un mercado de consumo tan limitado, puede apostar a cerrar sus fronteras y protegerse. Esto conlleva a que otros países, sobre todo aquellos a los que exportamos, tomen las mismas medidas. Esta situación, que parece clara, igual debe estar arriba de la mesa, aunque nuevamente remarcada. Admito y he estado de acuerdo con las manifestaciones de nuestro Ministro de Industria, Energía y Minería, doctor Abreu, en cuanto a generar políticas comerciales porque no podemos ser tontos a la hora de tener que comercializar en la región. Sin embargo, digámoslo una vez más: la defensa comercial que debemos generar en un momento coyuntural de nuestra economía y de la región, no puede ser la apuesta de Uruguay que necesita abrirse para que otros se abran. Sé que esto, señor Presidente, ha sido motivo de discursos, muchas veces simplistas, en donde se dice -creo que hasta muy livianamente- que sorprende a muchos uruguayos el comprobar que en las góndolas de los supermercados de nuestro país pueda haber productos extranjeros que compiten con productos nacionales. Quizás la pregunta que habría que hacerse es si esa misma sorpresa la tienen los argentinos y los brasileños cuando van a comprar, en las góndolas de sus supermercados, productos uruguayos.

Hoy tenemos una situación complicada en la región y, además, la integración con el MERCOSUR es un gran enigma. Creo que el Uruguay, en el período pasado, generó una situación de retroceso al haber permitido la aplicación de ciertas medidas y no haber sido tan contundente a la hora de tener que cuestionar el rol del MERCOSUR, permitiendo que muchas veces, a través de medidas bilaterales o unilaterales, en otros países se tomaran medidas que afectaban claramente nuestra economía. Me refiero a la devaluación brasileña. Pensábamos que era un momento producto de una crisis, pero lo cierto es que Brasil siguió devaluando, año tras año, generando artificialmente una competitividad que no tenía y que sólo el tipo de cambio la podía permitir. Esto comenzó a destruir la economía argentina que buscó protecciones que no estaban apuntando únicamente hacia Brasil sino también hacia Uruguay, desvirtuando totalmente la integración y la relación de comercio que teníamos en el acuerdo del MERCOSUR.

Esta situación, señor Presidente, ha golpeado notoriamente la actividad nacional. Las cifras de déficit aún hoy son más graves que las del año 2000 en función de una caída de la actividad y de la recaudación. Distintos oradores, en el día de ayer, señalaban que el gasto había bajado, pero había bajado aún más la recaudación en función de la caída de la actividad. Por eso, señor Presidente, creemos que acá tenemos un solo camino a recorrer, una sola senda.

Algunos propondrán -creo que legítimamente- volver hacia atrás en lo avanzado, ir a propuestas devaluatorias o de tipo de cambio múltiple, pero esa no es la posición de nuestro partido. Pensamos que se debe completar el proceso de estabilidad que el país inició en 1990, que creemos tuvo un serio enlentecimiento en la Administración anterior y que se debe retomar en este año, en el sentido de dar una lucha frontal al gasto público. Reitero lo dicho en Comisión: esta es la guerra contra el gasto. Hay que generar la conciencia en el sector público que se tiene que ajustar como lo ha hecho el privado. Las empresas privadas y sus trabajadores han hecho ajustes muy importantes, no obstante lo cual no se ha logrado el resultado que se esperaba, porque aquí falta que una de las partes se ajuste, esto es, el Estado.

Naturalmente que valoramos el esfuerzo que puede estar haciendo el señor Ministro de Economía y Finanzas, cosa que fue confesada en el seno de la Comisión en dos oportunidades. Allí, el contador Bensión señaló que estaba enlenteciendo los duodécimos en función de la recaudación, porque ésta había caído y, además, porque debía contener el gasto en términos generales. Frente a la coyuntura del país, creo que nadie puede condenar al Ministro por hacer eso, ni reclamarle cuál debe ser la correcta actitud de un Ministro de Economía en momentos de crisis, de recesión, repito, regionales y nacional.

Ahora bien, no basta con que el Ministro nos diga esto o enlentezca los pagos a cada una de las reparticiones del Estado que necesitan del Tesoro Nacional para sobrellevar sus gastos de funcionamiento. Creemos que debe haber una mayor conciencia por parte del gobierno sobre lo que es el gasto público y, también, que en lo que hace a las próximas Rendiciones de Cuentas, al margen de que se prevea un gasto cero, los Ministros tendrán que venir a decirnos claramente cómo han abatido el gasto público en el año, qué han hecho para poder optimizar sus recursos y de qué manera han cuidado los dineros del Estado en el ejercicio de su ejecución. Eso es una parte de las nuevas modalidades, porque la crisis, la recesión está reclamando que no sea sólo el señor Ministro de Economía y Finanzas quien concurra a informar sobre los números, sino que todos los demás también deben decirnos qué imaginación han puesto para optimizar los escasos recursos que tiene el Estado, para hacerlos rendir mejor y para cumplir con los objetivos trazados por sus Carteras.

En esta oportunidad, nos preocuparon tres Secretarías de Estado, particularmente en lo que tiene que ver no sólo con lo ejecutado en el año 2000, sino también con lo que se estaba ejecutando hoy -quizás esto estuviera fuera de tema- porque nos interesaba conocer cuál es el resultado de ahora. Fue por ello que el Partido Nacional solicitó que concurrieran al Parlamento los Ministerios de Defensa Nacional, de Salud Pública y de Relaciones Exteriores. Por notorios hechos internacionales que no viene al caso narrar, no contamos con la presencia del señor Canciller -quedará para otra oportunidad, porque no creo que este tema se agote en esta instancia de la Rendición de Cuentas- quien en la etapa presupuestal anunció una reestructura en su Ministerio, tema que le interesa a nuestro partido. Y nos interesa saber cómo será esa reestructura, no porque pensemos que se está gastando mucho en relaciones exteriores. Nuestro compañero de Bancada, el señor Senador Larrañaga, ha cuestionado el gasto y ha dicho que en esta materia es mucho. Quizá, ahí tengamos una diferencia de matiz con el señor Senador; pero apuntamos en el mismo sentido, porque nosotros entendemos que estamos gastando mal en relaciones exteriores, que aquí no hay una estructura en función de qué Ministerio y qué Embajadas precisa el país. No me preocupa tanto el gasto, pero sí que nos rinda más lo que estamos gastando en relaciones exteriores, sobre todo, para un país que como ya señalé, precisa de sus exportaciones. Muchos de nosotros hemos tenido la oportunidad de visitar otros países y de ser recibidos por Embajadores, algunos de los cuales cumplen maravillosamente sus funciones, que desarrollan una labor política -que no debemos descartar- pero también un rol comercial que, hoy en día, es inherente a esos cargos. Hay aquí miembros de la Comisión de Asuntos Internacionales que conocen mejor que yo el tema.

En fin, creo que el Senado se debe una discusión de este tipo: cuáles son las Misiones que debemos tener en el exterior, dónde tienen que estar, si deben estar concentradas únicamente en las capitales, como ocurre en muchos casos, si se cumplen, se duplican, triplican o cuadriplican funciones que son caras para nuestro presupuesto. Quizá, en ciudades no tan importantes puedan cumplir roles más íntimamente ligados al comercio que el país debe tener.

He escuchado hablar del concepto de antenas comerciales de bajo costo; concretamente, de tenerlas en ciudades clave del mundo, en donde un funcionario, con una computadora y un teléfono, pueda oficiar de agente comercial de nuestros productos en el exterior. Esta es la idea que tiene uno de los hombres de vasta trayectoria y experiencia en el Ministerio de Relaciones Exteriores. Entonces, es importante que el Senado sepa en qué consiste la misma y si en ese sentido se puede avanzar en la región y en el mundo. Debemos aprovechar aún más mercados que no han sido explorados, como me fue posible comprobar -también lo hicieron otros señores Senadores- cuando, en representación del Parlamento, tuve la oportunidad de viajar para concurrir a la Unión Interparlamentaria. En esa ocasión pudimos constatar que hay lugares donde no tenemos ningún tipo de presencia en donde hay una importante cantidad de consumidores.

Ha quedado, pues, pendiente este análisis en la Comisión de Presupuesto integrada con la de Hacienda. Entonces, si lo hiciera la Comisión de Asuntos Internacionales, le pediríamos que nos tenga informados para saber cuál será la reestructura que esperamos lleve adelante el Ministerio de Relaciones Exteriores, puesto que es uno de los grandes temas del país en lo que hace a su organización interna y también externa. Más de una vez he dicho en Sala que debemos tener hombres que, al frente de nuestras misiones negociadoras, ganen como si se tratara de un Embajador en el exterior. No podemos tener aquí gente preocupada porque no le alcanza el presupuesto para poder mantenerse ya que cumple una función más importante para los intereses del país quedándose aquí a los efectos de continuar una negociación -que debe ser permanente y no coyuntural- como puede ser la regional y la continental, en las cuales tenemos cifradas esperanzas.

Hemos tenido la presencia de los Ministerios de Salud Pública y de Defensa Nacional. En el primer caso, escuchamos la interesante exposición que realizó el señor Ministro sobre sus metas y objetivos -todos compartidos- pero quizás el momento esté pidiendo otra actitud en materia de gastos en salud, tal vez esté pidiendo que optimicemos más estos recursos. De pronto, el Sistema Nacional de Salud está esperando que el sistema político pueda mirarlo con un ojo crítico como para poder aunar los esfuerzos de los sectores privado y público con el fin de brindar un buen y completo servicio. En el pasado no nos hemos animado a incursionar en la diferenciación que, en el sector privado, prestan las distintas empresas de servicios de salud; no nos hemos animado a calificar ni a clasificar las diferentes formas que ellas emplean, y hoy -lamentablemente- muchas están en una situación crítica que generará la fusión de algunas de ellas.

Personalmente, me han parecido acertadas algunas medidas que en la emergencia ha aplicado el Ministerio de Salud Pública para procurar que no paguen las consecuencias los usuarios ni los funcionarios de las mutualistas. Me han parecido correctas algunas de las medidas tomadas para la obtención de esos afiliados y la absorción de los desempleados a efectos de que no se produjera el cierre de algunas de estas empresas privadas prestadoras de servicios de salud. Pero lo cierto es que el sistema está en crisis; lo cierto es que acabamos de incorporar en el Presupuesto una especie de IVA -o como se le quiera llamar- de un 3% que grava a los servicios de salud. Ese sector lo ha podido afrontar, quizás con la intención de diluirlo en todas las prestaciones de salud. Como el señor Presidente y los señores Senadores recordarán, el planteo original era diferente y nuestra propuesta también lo fue en la instancia del Presupuesto. Sin embargo, se acordó un porcentaje del 3% que nos parece importante, porque genera la equidad que el sistema no tiene, pero insisto en que debemos mirarlo con ojo crítico para ver cómo se gasta en salud y por qué se destinan U$S 360:000.000 anuales. Digo esto, porque no creo que la gente humilde en nuestro país esté percibiendo por ese nivel de gasto la prestación que merece. En definitiva, señor Presidente, vemos que existe una situación crítica en el sector mutual privado, que realmente nos preocupa.

Por eso, frente a temas tan importantes, no nos alcanza solamente con escuchar una exposición del señor Ministro de Salud Pública en la que planteó sus metas públicas sobre lo que puede ser la optimización de recursos en la dirección de ASSE. Bienvenidas sean todas ellas pero, a nuestro juicio, son insuficientes a la hora de tener que optimizar los recursos en salud.

El presupuesto que el Uruguay destina a la salud hoy se sitúa casi en un 12% del Producto Bruto Interno, cifra comparable con la de otros países desarrollados a nivel mundial; incluso se puede comprobar que en algunos casos es superior a la de aquellos que gastan menos. No obstante, es interesante ver que tenemos un área donde hay mucho para hacer y trabajar. No pretendo decir que esta es la solución, pero sí creo que el Senado de la República tendría que abocarse a optimizar este gasto.

El otro punto que nos parece imprescindible estudiar con ojo crítico -sin tener una aversión hacia el mismo sino, simplemente, por la necesidad de optimizar recursos- es el gasto que tiene el Ministerio de Defensa Nacional. Hemos recibido tres trabajos muy importantes, elaborados por la Armada Nacional, la Fuerza Aérea y el Ejército de nuestro país con el fin de que fueran estudiados. Pienso que debemos ser críticos en cuanto al gasto en sanidad de las Fuerzas Armadas; tenemos que mirar con mayor detención este gasto, porque el momento lo está reclamando, se nos está reclamando a los actores políticos que miremos esto, no ya con lupa sino con un microscopio, a los efectos de ver cómo se pueden optimizar estos recursos. Considero que U$S 390:000.000 en las Fuerzas Armadas no es una cifra que en este momento el país se pueda dar el lujo de gastar. Estas tienen que discutir sobre cuál es la hipótesis de conflicto que puede llegar a tener el país. No soy de los que cree -tal como dicen las voces que se han levantado- que no son necesarias. No, y teniendo en cuenta los hechos lamentables que han sucedido a nivel mundial, cada vez son más necesarias, pero con una hipótesis de conflicto y un Ejército adecuado a nuestro país. Es tiempo de que las propias Fuerzas Armadas no vean esto como una incursión del sistema político en el gasto militar.

SEÑOR GARGANO.- Pido la palabra para una cuestión de orden.

SEÑOR PRESIDENTE.- Tiene la palabra el señor Senador.

SEÑOR GARGANO.- Formulo moción para que se prorrogue el término de que dispone el orador.

SEÑOR PRESIDENTE.- Se va a votar la moción presentada.

(Se vota:)

-19 en 20. Afirmativa.

Puede continuar el señor Senador Heber.

SEÑOR HEBER.- Como decía, tenemos largas distancias desde la apertura democrática, como para que esto no sea percibido de esa manera. Ya hemos tenido tres Gobiernos desde la apertura democrática -este es el cuarto- por lo que hemos dado suficiente tiempo y ahora estamos diciendo a los profesionales de estas Armas que son ellos quienes deben plantear la hipótesis de conflicto y una idea de cómo adecuarse a un país que tiene que reducir sus gastos. A mi criterio, U$S 390:000.000 es mucho dinero para nuestro país y debemos adecuar este gasto, pero en base a una hipótesis de conflicto y teniendo en cuenta el Ejército, la Armada y la Fuerza Aérea que precisamos.

Me gustó uno de los trabajos que pude apenas mirar, porque no nos alcanzó la mañana para abarcar todos los temas concernientes al Ministerio de Defensa Nacional. Me parecieron correctos algunos anuncios, sobre todo de la Armada -tan castigada por los hechos y los acontecimientos- que nos trae un programa sobre la "Armada del futuro". Quizás no lleguemos a eso -tampoco creo que la Armada lo pida- pero debemos saber cuál es el ideal de Armada que un país pequeño, como el nuestro, debe tener para proteger sus mares territoriales, que son parte de una región casi inexplotada por el Uruguay. Pienso que debemos poner más atención en el mar territorial oriental, porque ahí radica gran parte de nuestro desarrollo empresarial que, reitero, no está suficientemente explotado. Tenemos que tener cuidado con nuestro territorio, tanto desde el punto de vista aéreo como territorial, teniendo un Ejército diseminado y no concentrado, tal como lamentablemente constaté leyendo uno de los informes del Ejército. Pero hoy es el tiempo de hacerlo. De lo contrario, ¿cuándo podremos analizar qué Fuerzas Armadas queremos y qué servicio de salud pública estamos brindando?

Este es el tiempo y esta es la forma de mirar con sentido crítico el gasto público, porque nos han puesto para cuidar los dineros públicos en su ejecución, y también al ciudadano en lo que puede ser el nivel de impuestos que se le aplica. Ese es el rol de los Parlamentos. Recordemos nuestra esencia, porque se han propuesto planes de emergencia sobre los que hay coincidencia de parte de nuestro partido; la no coincidencia surge cuando se plantean mayores niveles de imposición.

He escuchado con mucho interés la exposición del señor Senador Núñez, en nombre del Encuentro Progresista, en la que demostraba dónde recaía más la imposición. Me pareció interesante su trabajo sobre la manera en que se recargaba el consumo en función de la imposición sobre el capital. Creo que en momentos de recesión no tenemos mucho margen como para hacer justicia tributaria. Pienso que estamos en una especie de carrera por tratar de aliviar y generar competitividad, ya que sufrimos la injusticia de la competencia desleal. Estamos tratando de mantener las empresas y creo que esa conciencia existe en todos los partidos.

Naturalmente que es importante el dato que ha aportado el señor Senador Núñez, pero creo que lo primero que hay que hacer es generar el nivel de competitividad que nuestra empresa nacional debe tener, y esto pasa, en primer lugar, por abatir el gasto público, cuestionar la estructura del Estado y optimizarla. No estamos en contra del Estado, como se nos ha querido endilgar, ni creemos que éste deba estar en retirada; sí pensamos que el Estado debe gastar bien. Ahora, en momentos en que la crisis nos demuestra lo que significa tener un gasto que casi no se puede modificar -porque sus dos terceras partes corresponden a remuneraciones y salarios- advertimos que es necesario poner mucha imaginación sobre la mesa para poder abatir lo que para nosotros es una lápida, una piedra en la espalda del empresariado nacional.

Hasta ahora no he visto un gran plan regulador de la intervención del Estado cosa que, a mi juicio, es otro capítulo pendiente; me refiero a cómo dejamos de intervenir a la hora de instalarse las empresas. Algunos empresarios me han relatado -aclaro que no lo he podido comprobar- que fueron a otros países y preguntaron dónde debían inscribirse para comenzar su actividad, y les respondieron que en ninguna parte; también consultaron acerca del lugar en el que debían comprar las facturas, y les dijeron que lo único que debían de hacer era comenzar a trabajar. Concretamente, les dijeron: "Usted sea empresario. Después le va a caer la Impositiva, y si en el futuro se comprueba que está evadiendo, va a ir preso". Como se ve, no les atan las manos ni los complican con los papeles antes de empezar a trabajar. Creo que hemos tenido una actitud muy española, es decir, de mucho control y desconfianza, y también de enredo en cuanto a los papeles para iniciar trabajo.

Considero que sería interesante para el Senado saber qué debe hacer un empresario para poder instalarse. Tendríamos que ver todos los inconvenientes que tiene una persona que desea instalarse, desarrollarse y ganar, en un país que necesita más empresarios para que haya un aumento en el empleo. ¡Ni que hablar a la hora de llevar a cabo la actividad! Ahora, que viene el proyecto de ley de reforma de la Dirección General Impositiva, es bueno señalar que, generalmente, se investiga y tortura a aquel que está debidamente registrado, y se lo inspecciona con una severidad asombrosa, mientras que quien no está registrado y trabaja en negro continúa haciéndolo sin complicaciones, porque no es parte integrante de la materia a la que se dedica dicho Organismo.

El señor Senador Núñez hablaba del contrabando, y yo agregaría la competencia desleal; me refiero a la gente que trabaja en negro. Quizás en Uruguay debamos tener una operación verdad, porque parecería ser que por el nivel de imposición, la Dirección General Impositiva sabe que no puede funcionar nadie, y que se está evadiendo. Entonces, parecería ser que, en la práctica, se da lo siguiente: "Yo hago que le pago y la Dirección General Impositiva hace que me inspecciona". De manera que vivimos en una especie de hipocresía general, en donde se sabe que por el nivel de imposición no se puede tener renta o no cierran los números y la Dirección, cada tanto, realiza una inspección para que se haga una especie de esfuerzo general que termina en algo así como un remate de las empresas para poder ponerse al día, con la sospecha que la propia inspección genera cuando cae en determinadas compañías.

Creo que hay mucho para hacer al respecto, y tenemos la gran oportunidad de efectivizarlo. La reforma del Estado y las tarifas públicas constituyen un objetivo nacional; no me refiero a la privatización sino, reitero, a disminuir las tarifas. Si alguien puede demostrar que esto es factible en manos del Estado, ¡bienvenido sea! ¿Por qué no se hace ya? Pienso que, en ocasiones, la asociación con capitales privados puede generar la eficiencia y eficacia necesarias como para mejorar la situación, pero sobre todo me refiero a la desmonopolización. Parecería haber consenso -no sé si realmente existe- aunque dentro de muy poco vamos a tener iniciativas que van a demostrar quiénes están realmente de acuerdo en que las tarifas disminuyan mediante la apertura del mercado y la desmonopolización consiguiente, y aquéllos que no.

Espero que todos estemos de acuerdo y que el sistema político encuentre en esto, no un tema para discutir, sino para ayudar al costo país y a nuestras empresas que, muchas veces, nos han reiterado que los tiempos de que disponen en sus respectivos sectores de actividad no son los mismos que los tiempos políticos. Quizás tengan razón; a veces los tiempos políticos no se atan con los de la gente. Hoy es momento de que se unan. De ahí la obsesión del Partido Nacional en cuanto a los ritmos, ya que quizás lo más desesperante que nos puede decir alguien que no tiene trabajo -ante la explicación de que estamos trabajando en el tema y que en el próximo mes van ingresar iniciativas que pueden introducir cambios- es que no puede sobrevivir sin trabajar hasta ese momento. Esta situación es la que nos desespera. Por eso, el Partido Nacional ha hecho especial hincapié en su rol dentro de la coalición al solicitar mayores niveles de ritmo que puedan levantar la esperanza nacional, alicaída por la región y por los lamentables sucesos que ha tenido que vivir nuestra economía, sobre todo con el problema de la aftosa, que ha golpeado duramente la cadena comercial en su totalidad.

Por eso hablamos de reforma del Estado, tarifas públicas y desmonopolización. Nuestro partido está trabajando por estos objetivos. Creemos que el momento que se vive en la región y en el mundo nos lleva a replantear muchos de los temas que incluso la misma coalición había acordado, ya que las cosas se han ido agravando y no alcanza con que digamos, simplemente, que nos remitimos al acuerdo del 9 de noviembre previo al balotaje, que hemos firmado con el doctor Batlle.

Siempre tuvimos esta obsesión a la hora de tener que analizar el proyecto de ley de Presupuesto, y con celo partidario y hasta con humildad republicana queríamos que empezara a cumplirse; así se ha empezado a instrumentar.

Ayer el Miembro Informante en mayoría dijo a lo largo de su exposición que existían más impuestos en función de que había más gastos. Creo que el nivel de gastos que se buscó en la etapa presupuestal estaba de acuerdo con uno de los compromisos que tanto blancos como colorados asumimos con la ciudadanía, que es empezar a acercarnos, en materia de educación, al 4,5% del Producto Bruto Interno. Ese no es un compromiso solamente del Partido Nacional, sino también del Partido Colorado y del propio Presidente de la República. Es cierto que quisimos dar un gran paso como el que se dio en el Presupuesto. También es cierto que hoy tenemos dificultades, como lo decía el señor Ministro de Economía y Finanzas. No podemos negar que la situación se agravó desde los años 1999 y 2000 a la ejecución del año 2001. El Presupuesto venía funcionando bien en los primeros tres meses de este año 2001 y estábamos cumpliendo parte de los objetivos. Creo que es una meta compartida por todos llegar a terminar estos cinco años y poder decir que el Estado uruguayo gasta el 4,5% de su Producto Bruto Interno en materia de educación. Quizás esta no sea la única meta, pero es la más importante y no estamos muy lejos de esa cifra. Ayer nos culpaba el Miembro Informante en mayoría por ese gasto, y bien culpados estamos; es una digna consigna que, si la quiere dejar únicamente al Partido Nacional, bienvenida sea.

SEÑOR GARCIA COSTA.- ¿Me permite una interrupción, señor Senador?

SEÑOR HEBER.- Con mucho gusto.

SEÑOR PRESIDENTE.- Puede interrumpir el señor Senador García Costa.

SEÑOR GARCIA COSTA.- Señor Presidente: ante las referencias muy ajustadas que hace el señor Senador Heber sobre el Presupuesto de la enseñanza, creo que cabe hacer algunos comentarios porque, por lo menos quien habla, siente la necesidad de desahogar lo que cree que durante la tramitación del proyecto de ley de Presupuesto no fue correctamente aquilatado. Me refiero al presupuesto de la Universidad de la República.

Ese organismo hizo una presentación presupuestal que todos recordarán, particularmente los miembros de la Comisión de Presupuesto integrada con la de Hacienda, con una verdadera pirotecnia de crecimiento en el aspecto técnico, en lo ínsito de su trabajo, en la búsqueda de la superación de los programas constantemente reiterados, todos de alto volumen y destino.

Señor Presidente: poco después de aprobar el proyecto de ley de Presupuesto -creo que no habían pasado quince días, aunque poco importa el tiempo- el Consejo Directivo Central de la Universidad de la República resolvió utilizar los fondos que habíamos votado para la misma, destinándolos para dar un aumento a sus funcionarios docentes y no docentes. Todos los funcionarios de la Universidad de la República recibieron, según lo que dijo el propio Rector hace pocos días en la Comisión en el Senado, entre el 14% y el 18% de aumento. Según tengo entendido, además de eso recibieron el 3% que a todos los funcionarios públicos correspondiera a principios de año.

No me parece mal que funcionarios públicos que ganan poco reciban un mejor salario. Lo que me parece mal es, por ejemplo, que cuando venimos para acá vemos un gran cartel en la Facultad de Medicina que dice que lo prometido es deuda, como si nosotros hubiéramos negado a la Universidad los recursos que apenas en mendrugos le tiramos. De acuerdo con la actitud de la Universidad es, sin embargo, lo necesario para votarse los aumentos de sueldo, aumento que no tuvieron los demás funcionarios públicos, excepto aquellos muy contados, muy precisos, que mediante el Presupuesto recibieron un incremento en sus salarios. Además, en las propuestas legislativas de la Universidad para insertar en la Rendición de Cuentas -que no aparecen en el informe en mayoría; supongo que la minoría estará de acuerdo con ellas- en su artículo 3º, establece casi textualmente que esta Casa de Estudios distribuirá su presupuesto en subprogramas, por grupo y por objeto de gasto, todo lo cual comunicará al Tribunal de Cuentas, al Ministerio de Economía y Finanzas y a la Asamblea General, dentro de los noventa días del inicio de cada Ejercicio. Después, como explicitación de la norma, la Universidad establece en su propuesta que la misma disposición fue aprobada por las leyes de Presupuesto Nacional de 1991 y de 1996. Esta es una sabia disposición. Sin embargo, según la información extraoficial de que dispongo -solicito que la Mesa me corrija si me equivoco- desde 1991 -desde cuando rige en el Presupuesto exactamente la misma disposición- la Universidad de la República sólo una vez -en diez años- hizo efectiva la norma de comunicar a la Asamblea General dentro de los noventa días del inicio de cada Ejercicio, las modificaciones presupuestales. ¿Esto irroga grandes consecuencias? No, señor Presidente. Las disposiciones de autonomía presupuestal de la Universidad están, en cierto modo, contrabalanceadas por la información que se nos mandaba o que se nos debía enviar, pero al no recibirla, vivimos de lo que se anuncia en la prensa.

Conocemos lo relativo a los aumentos de sueldo -según también me han referido algunos de los señores Legisladores que se han interesado sobre este tema- porque lo informó la prensa. No hay otra forma de saberlo. La autonomía presupuestal de la Universidad que no está en modo alguno en la Constitución de la República no implica recibir fondos y tener autonomía para gastarlos sin siquiera informar.

Vale la pena destacar este tema porque no vaya a ser que dentro de poco tengamos otra huelga en la cual la muchachada salga a la calle para pedir fondos para la gran Universidad del futuro, aunque lo que estarán haciendo en realidad será pedir mejores sueldos para los funcionarios docentes y no docentes. Como quiero precaverme de eso, deseo dejar estas constancias que tienen que ver con el problema. Espero que al leer esto en los diarios, la Universidad nos mande lo que durante años no nos ha enviado y que hubiera sido muy ilustrativo.

Muchas gracias.

SEÑOR PRESIDENTE.- Puede continuar el señor Senador Heber.

SEÑOR GALLINAL.- ¿Me permite una interrupción, señor Senador?

SEÑOR HEBER.- Con mucho gusto.

SEÑOR PRESIDENTE.- Puede interrumpir el señor Senador.

SEÑOR GALLINAL.- Me llamó la atención en el día de ayer cuando el señor Miembro Informante en mayoría, por vía de una interrupción que le concedió el señor Senador Núñez, señaló que no había sido a iniciativa del Gobierno ni de su Partido que se habían aumentado los impuestos en ocasión del tratamiento presupuestal. En primer lugar me llamó la atención porque interpreto que cuando un señor Senador hace uso de la palabra como Miembro Informante en mayoría -una mayoría que se constituyó especialmente en la Comisión al momento de aprobar la Rendición de Cuentas- , lo hace en nombre de quienes votaron afirmativamente para conformarla. En segundo término, me llamó la atención porque no es cierto. En tercer lugar, me llamó la atención porque si acaso ese razonamiento mereciera ser discutido, también debería serlo, pero con más profundidad, el déficit con que se encontró este Gobierno en momentos de asumir la conducción del país el 1º de marzo de 2000. Seguramente se preocupó de no hacer esa referencia que le podía generar una suerte de cosquillas de carácter interno, pero provoca cosquillas de carácter externo. De allí que cada tanto tiempo se deba mirar hacia atrás y hacer replanteamientos sobre una sociedad que es muy difícil llevar adelante, y más aún lo es para el socio que no es gobierno, que para quien tiene la responsabilidad de conducir el país. En consecuencia, me parece que es mucho más positiva una actitud serena y objetiva de replanteamiento, como la que asumió nuestra colectividad en el transcurso de los últimos días, que le significa al país, al Partido, mirar hacia adentro, hacia la interna de la coalición y, una vez más, aparecer con un conjunto de ideas y proyectos que, a nuestro juicio, puede ayudar -en una situación mucho más complicada y crítica que la que preveíamos en noviembre de 1999- a superar la crisis por la que hoy atraviesa el país. Creo que en el Presupuesto hubo redistribución de recursos, y sectores que salieron netamente beneficiados, por lo menos si lo comparamos con el Presupuesto anterior. Por ejemplo, tenemos los casos de la Universidad de la República -al que hacía referencia el señor Senador García Costa- y de los Gobiernos Departamentales, ya que por vez primera se aplicó un artículo constitucional que antes no tenía existencia jurídica, lo que significó un adelantamiento en el tiempo respecto a prever problemas que se agudizaron en el transcurso de los últimos meses. Me parece que esa actitud positiva, sumada a la de los últimos días -que va a cristalizar el próximo lunes- constituye lo que, en definitiva, debe ser la filosofía en base a la cual, en temas tan urticantes, se deben hacer los informes en mayoría.

SEÑOR PRESIDENTE.- Puede continuar el señor Senador Heber.

SEÑOR HEBER.- Señor Presidente: sin perjuicio de esto, el Partido Nacional va a insistir en las reformas estructurales -tal como veníamos diciendo- y aclaro que no tiene una actitud de ayuda pasiva; no es un Partido pasivo, es activo. Por eso, señor Presidente, en estos momentos de crisis y dificultades, el Partido Nacional está replanteando los objetivos. Quizás en la próxima semana tengamos los titulares de los temas que nos parece que tienen que estar arriba de la mesa. Estamos haciendo un esfuerzo partidario para que al país, no solamente al Gobierno le vaya bien. Creemos que tenemos una cantidad de ideas para aportar. Algunas son coincidentes con las de otras fuerzas políticas. Por ejemplo, estamos de acuerdo con el Encuentro Progresista cuando habla de mejores condiciones para el crédito del prefinanciamiento de las exportaciones, del aumento de la tasa de devolución de los impuestos indirectos en las exportaciones, y de destrabar mecanismos burocráticos locales que enlentecen y hacen no operativas las acciones antidumping. También tenemos las rebajas selectivas de las tarifas energéticas. Se trata de todo un campo donde se pueda actuar con un amplio consenso, incluso mayor al que tenemos con el acuerdo político que posibilita la coalición. Esperemos que a la hora de traer estos proyectos encontremos unanimidades, ¿por qué no pensarlo, si esto es para ayudar al país, a la empresa nacional, ya sea comercio, industria o agro? Reitero que debemos ayudar al empresario dándole oportunidades de trabajo. Cuando se habla de políticas de empleo se hace referencia a aquellas que tienen que estar directamente ligadas a una unidad, que es quien da el empleo, que es el empresario. No creo que se pueda hablar de política de empleo sin tener un criterio sobre lo que es la asociación entre el capital y el trabajo, al cual siempre me he referido. Me parece que en este mundo tan competitivo es claro su auténtica sociedad y no su enemistad, como algunas filosofías pregonaron en el pasado. Quiero pensar que en el presente no lo hacen; no son enemigos sino socios, como lo somos todos de este desarrollo.

(Ocupa la Presidencia el contador Astori)

-Por eso, señor Presidente, el Partido Nacional va a hacer estos planteos con una actitud patriótica, desinteresada, exponiendo sus ideas arriba de la mesa para ayudar a encontrar los mejores caminos para el desarrollo del país. Estamos seguros que lo vamos a conseguir. Frente a la actividad y a la dificultad que encuentra el país, lo único que podemos decir es que no nos rendimos en cuanto a no poder bajar el gasto. Pienso que debemos generar mejor conciencia en el sentido de que realizar un gasto superficial en el Estado es una inmoralidad, en momentos en que el país está pidiendo a gritos que se afloje el costo del mismo para ser competitivos y crear nuevos empleos. Para ello, vamos a traer una serie de medidas, una de las cuales -que nos parece de justicia y de equidad- anunció esta mañana el señor Senador Larrañaga en conferencia de prensa. Quizás todos sepan en qué consiste. En momentos de esfuerzo tenemos que ser realmente solidarios a fin de que quienes estén realizando más esfuerzo sean los que reciban el alivio que significa estar cuidando el gasto público y abatir los impuestos que hoy recaen con un peso que en otras instancias no tenían.

Es cuanto deseaba manifestar.

SEÑOR ATCHUGARRY.- Pido la palabra para contestar una alusión política.

SEÑOR PRESIDENTE (Cr. Danilo Astori).- Tiene la palabra el señor Senador.

SEÑOR ATCHUGARRY.- Naturalmente, como se ha hecho referencia al trámite del Presupuesto en esta Casa, nos sentimos en la obligación de comentar nuestro punto de vista y lo que a nuestro juicio son los hechos.

En primer lugar, señor Presidente, no tengo ninguna duda -porque lo viví, participé en su elaboración y lo redacté- que la actitud que tuvo el Senado, que toma un Presupuesto que venía con un desbalance importante de tratamiento en la Cámara de Representantes, fue la de tratar de equilibrarlo. En ese intento, por supuesto que se refrendaron aumentos de la presión tributaria dispuestos en el Senado y votados por la coalición. Entre todos coincidimos en buscar otras fuentes de financiamiento que también todos votamos, propusimos y defendimos, además de hacer importantes recortes de gastos por más de U$S 50:000.000, la mitad de los cuales corresponden al Ministerio de Defensa Nacional. De esto se suele recordar poco. En consecuencia, del trabajo complejo que hubo en la Comisión respectiva del Senado, surge el Presupuesto que entra a Sala y hoy es ley, con un equilibrio mayor, más consolidado que el que entró a esta Casa.

En segundo término, se ha hablado mucho acerca de la creación de nuevos impuestos. Es cierto, señor Presidente, pero también se han bajado y no creo que sea bueno medir la cantidad de instrumentos tributarios. Se crearon ocho, pero hubo veinticinco medidas de rebaja, lo cual es el resultado del Presupuesto y de todo lo que se ha intentado hacer. Se ha tratado de aliviar selectivamente la presión tributaria, en especial, sobre bienes y servicios transables. Se puso a cero la contribución patronal del agro y de la industria, se bajó a la mitad la contribución a DISSE del sector industrial, se eliminó el Impuesto al Patrimonio del sector agropecuario, se bajaron impuestos del gas-oil, se exoneró de todo tributo a la exportación de servicios y de software, se dieron facilidades y exenciones tributarias para incorporar nuevo personal, se otorgaron facilidades y disminuciones de impuestos para iniciar nuevas obras. Asimismo, hay disposiciones y mensajes para disminuir los impuestos que gravan a las empresas de servicios públicos para que bajen las tarifas, se bajaron a cero los gravámenes por transporte de carga y se redujeron los aportes patronales del sector de transporte de pasajeros. Aclaro que estoy hablando de memoria, señor Presidente, y que existen muchas disposiciones más. Por lo tanto, no creo que sea razonable decir que se crearon ocho impuestos sin tener en cuenta que hubo veinticinco medidas de rebaja, porque entiendo que no es así como se debe evaluar la situación. Siento que el país se encuentra en enormes dificultades y creo que todos tenemos claro que en los últimos cinco años muchos nos preguntamos qué iba a pasar el día que a Brasil le ocurriera lo que le ocurre, el día que Argentina entrara al "default", el día que Estados Unidos sufriera una recesión. Por suerte, o felizmente, no se nos ocurrió pensar que, además, íbamos a tener aftosa y se iba a vivir un ambiente de guerra. Son muchas dificultades. No estamos acá con el ánimo de decir que nos va mejor o peor en función de ellas, sino con el ánimo de agradecer los esfuerzos que se nos han brindado para tratar de armar, promover y votar medidas tendientes a defender al país en esta circunstancia, y seguiremos estando agradecidos con quienes en este camino difícil le puedan dar una mano, no al Gobierno, sino al país en ese buen camino.

En consecuencia, me sentí obligado primero a decir que las medidas del Presupuesto no sólo las votamos, sino que también las construimos con la mayoría, sin ninguna duda, y en nada estoy arrepentido. Las defiendo con calor. Se buscó disminuir el déficit fiscal y tener un peso diferente de los sectores, entre los cuales básicamente fueron atendidos por este Parlamento, el interior de la República, las Intendencias y la producción. Claro que el Presupuesto pudo ser mejor. Por cierto que tenemos una enorme dificultad y que desearíamos haber traído, sin ninguna duda, otras cuentas.

Por último, quiero decir que recojo y acepto el planteo que se nos hacía desde el Partido Nacional en el sentido de seguir elaborando con rapidez, desde ahora y antes de que llegue el verano, nuevas iniciativas e ideas que ayuden a nuestro pueblo a superar un momento que difícilmente podría haber tenido tanta coyuntura desfavorable.

Gracias.

SEÑOR COURIEL.- Pido la palabra.

SEÑOR PRESIDENTE (Cr. Danilo Astori).- Tiene la palabra el señor Senador.

SEÑOR COURIEL.- Voy a iniciar esta disertación sobre Rendición de Cuentas con un saludo al Secretario del Senado, el señor Hugo Rodríguez, que hoy cumple años y sentí la necesidad de saludarlo.

Señor Presidente: estamos considerando una Rendición de Cuentas de artículo único y gasto cero. Cuando se habla de una Rendición de Cuentas de gasto cero, uno puede pensar que quizás el país está en una situación, por lo menos, no crítica, tal vez porque hay diferencias sustantivas en la interpretación de lo que está ocurriendo en el Uruguay entre los distintos partidos políticos.

Quiero decir con total nitidez que, a mi juicio, la situación de crisis económica y social actual no es comparable a ninguna otra, por lo menos de los últimos cincuenta años; no sé si de todo el siglo, pero en ese lapso no vivimos la situación que estamos soportando hoy en el Uruguay. Frente a esto, el Gobierno nos habla del gasto cero. El señor Ministro de Economía y Finanzas concurrió en dos oportunidades a la Comisión de Presupuesto Integrada con la de Hacienda: en una, para hablar fundamentalmente de la Rendición de Cuentas y básicamente del año 2000, y en la otra, para referirse, sobre todo, a la situación actual en el presente año. Quiero expresar que tengo un gran afecto personal por el señor Ministro, y cuando uno lo escucha tiene la sensación de que está seguro de sí mismo y de que tiene un discurso nítido y claro, tan claro que nunca hay que leerlo entre líneas. Dice explícitamente lo que piensa. Sin embargo, esa seguridad nos hace pensar que está hablando a un país que está funcionando a las mil maravillas. Por el contrario, estamos en una situación extremadamente crítica, como para que a veces quepa alguna reflexión o autocrítica por parte del equipo económico. Después de un período de un año y medio, sin los resultados esperados, seguramente llegue un momento en que la autocrítica también se imponga, a fin de entender de mejor manera la situación que el Uruguay vive actualmente.

¿Cuál es la situación del país hoy? ¿Qué es lo que estamos viviendo frente a esta salida de una Rendición de Cuentas de artículo único y gasto cero? Describiendo los hechos sobre los que seguramente todos podemos estar de acuerdo, hay una situación especial en el plano internacional, la que quizá se agrave a partir de los acontecimientos del 11 de setiembre en Washington y Nueva York.

Puede ser, es posible. Pero, a su vez, en el año 2000 hay un elemento novedoso. Cayó bruscamente, nueve veces, la tasa de interés en el mercado financiero internacional debido a medidas de la Reserva Federal de los Estados Unidos. Esto es un hecho positivo, porque para los servicios de la deuda del Uruguay, significa una rebaja de los mismos. A su vez, hubo un aumento del precio del petróleo, especialmente durante el año pasado. Evidentemente, esto es negativo para el país. En estos momentos, nadie sabe -es muy difícil preverlo- qué es lo que pasará con el precio del petróleo. Puede haber una situación de recesión en la economía mundial y de menor demanda de petróleo, lo que determine una rebaja del precio. También puede comenzar una guerra, nada más y nada menos que en el Medio Oriente, zona petrolera, lo que podría generar un aumento en el mencionado precio. Esto es algo que no sabemos. Es absolutamente verdadero que bajaron algunos precios de productos de exportación del Uruguay. Esto es algo que nunca negamos. Este ha sido el caso, por ejemplo, del arroz. Y no sabemos realmente qué es lo que va a ocurrir con los precios de los productos de exportación a partir de la situación generada el pasado 11 de setiembre, porque tampoco sabemos con certeza qué es lo que va a ocurrir en Afganistán en relación con el terrorismo y qué es lo que hará Estados Unidos. Sin duda, la economía norteamericana, frente a esta situación, se ha visto afectada - aunque ya venía en recesión - ya que esto significa una baja de los niveles de consumo y de inversión que hace que dicha economía tal vez no pueda jugar en lo inmediato ese rol motor en la economía mundial. Por lo tanto, puede haber situaciones de recesión.

Es verdad que también ha habido situaciones regionales negativas. Por un lado, debemos mencionar la situación de Argentina, que sin duda es negativa, pero también hay que decir con total nitidez que ese país tiene dos problemas no menores: uno, de competitividad, derivado de la ley de convertibilidad, y el otro es de deuda externa, derivado a su vez de las altísimas tasas de interés relacionadas con los acuerdos tipo mega canje. Por otro lado, Brasil, que había devaluado en términos reales alrededor de un 50% en 1999, vuelve a hacerlo en el 2000 en alrededor de un 40%. Personalmente, quiero dejar nítida constancia de mi opinión sobre este tema. Uruguay y Argentina se quejan de la devaluación de Brasil y ésta, a su vez, afecta a Argentina y también a Uruguay. Evidentemente, esto es así, pero también existe aquí responsabilidad de las políticas cambiarias de Argentina y de Uruguay, como han dicho los brasileños. Hay una ley de convertibilidad que hace que en un mundo de fluctuaciones de los mercados cambiarios, Argentina tenga un tipo de cambio fijo. Entonces, ¿hay responsabilidad de Argentina? Sí, la hay. Y si Uruguay se "pegó" a la política cambiaria de Argentina, nuestro país también tiene responsabilidad. La devaluación de Brasil -lo dije muchas veces en el transcurso del año 1999- desnudó la política cambiaria de Uruguay. Entonces, con toda franqueza digo que si se están realizando negociaciones, ojalá se pueda llegar a través de ellas al mejor acuerdo posible. Ojalá así sea, aunque no es un tema sencillo. Si entre Argentina, Uruguay y Brasil se encuentra algún mecanismo que atienda los intereses de los tres países, ojalá la situación pueda resolverse.

Digo también que en esta materia de integración regional, he escuchado las más diversas declaraciones del Poder Ejecutivo. Muchas veces oí hablar al señor Ministro de Relaciones Exteriores en una línea distinta a la del Presidente de la República. En este mismo ámbito lo escuchamos cuando se hizo presente en régimen de Comisión General, a propósito de la reunión en Quebec. El otro día, al salir de la reunión de la Comisión de Presupuesto integrada con Hacienda, el señor Ministro declaró a la prensa que Uruguay no tiene interés en el MERCOSUR ni en Brasil. Me parece que esto no es positivo. Ahora, desde Chile, se corrigió y dijo que para nuestro país el MERCOSUR es muy interesante. Quiere decir que dio marcha atrás en lo que refiere a sus expresiones, pero de todas formas estas marchas y contramarchas permanentes de los integrantes del Poder Ejecutivo no son buenas para un país pequeño como Uruguay, que debe cumplir una tarea central en este proceso de integración.

A continuación, trataré de hacer una descripción de la situación interna, en la que quizás todos podamos ponernos de acuerdo. ¿Hay elementos positivos? Sí, los hay. En los hechos, bajó el nivel de inflación y ahora el porcentaje es de un dígito, un poco menos del 3%, después de nueve meses. ¿Esto es bueno? Sí, lo es, es decir, es positivo que haya bajado la inflación. Diría que hay una situación financiera bajo control, sin grandes turbulencias, con el mantenimiento de un "investment grade". Definitivamente, esto es positivo.

Pero también hay una serie de elementos negativos que se están dando en el Uruguay de hoy. Por un lado, hemos vivido tres años de descenso del Producto Bruto Interno. Por otro, en el 2001 aparece un fenómeno llamado fiebre aftosa -no lo niego de ninguna manera- pero reitero aquí lo que acabo de decir: hubo tres años en los que el Producto Bruto Interno sufrió un descenso. Existe un nivel de inversión muy bajo, y esto es algo que he dicho muchas veces. Uruguay tiene el coeficiente de inversión más bajo de América Latina. En el correr de los últimos diez años, en algunas oportunidades le ganamos a Haití y nada más. Nunca pudimos ganarle al resto de los países y, reitero, en este aspecto estamos por debajo del resto de los países latinoamericanos. Esto habla de que hay alguna dificultad, deficiencia o problema muy serio, que determina que Uruguay no pueda crecer y, por ende, tampoco pueda resolver sus problemas económicos y sociales vitales. A su vez, hay un déficit de balanza comercial que ya lleva muchos años y que sin duda se viene resolviendo con entrada de capitales. Hay déficit porque las importaciones son mucho mayores que las exportaciones. En este momento, hay también un déficit fiscal que es alto, aunque no considerablemente. De todos modos, aquí hay un problema. Diría que muchas veces el equipo económico lo ha aceptado en declaraciones. También hay un problema de competitividad y de rentabilidad en los sectores productivos. Aclaro que estoy describiendo el fenómeno. Tenemos un alto nivel de desocupación abierta, que en estos momentos se ubica en un 16% para el total de los uruguayos. Pero, cuidado, para los jóvenes la tasa de desempleo abierto es de un 37%, y se trata de un índice muy alto que hace que la situación sea muy negativa. Asimismo, existe un fenómeno de precariedad o de informalidad en el empleo -esto es algo que indican las cifras- y si sumamos esto a la desocupación abierta, constatamos que estamos muy cerca de que uno de cada dos uruguayos tenga algún problema de empleo. Entonces, este es el problema central del país, a nuestro entender.

Es claro que existen problemas de carácter social. Hemos discrepado muchas veces con la CEPAL en lo que refiere a algunas cifras brindadas en relación con la pobreza. Hay un último estudio realizado por los doctores Ruben Kaztman y Fernando Filgueira en la UCUDAL, que muestra que la pobreza en nuestro país es de un 25%, lo que significa que uno de cada cuatro uruguayos vive bajo la línea de pobreza. Pero aún mucho más grave es el hecho de que los niños entre cero y cinco años, en un 48%, viven en hogares por debajo de la línea de pobreza. Y no olvidemos que la reproducción se está dando fundamentalmente en los sectores que viven en esas condiciones. Uruguay está reproduciendo la pobreza y, por lo tanto, sin duda, en el futuro se verá afectado, ya sea el nivel de salud de estos chicos o el nivel de educación o sus posibilidades de trabajo, dada la limitada formación que reciben desde su nacimiento. También tenemos un problema de fragmentación social novedoso, porque muchas veces los sectores informales en América Latina -y, de alguna manera, en algún período, esto ocurrió también en el Uruguay- venían del ámbito rural. Hoy esto no es así.

Actualmente hay un pasaje del sector moderno, del formal urbano, al sector informal urbano, con asentamientos irregulares que significan verdaderos "ghettos" y que afectan, sin ninguna duda, el grado de integración social que el Uruguay tuvo en el pasado. Este no es un tema menor y su causa principal es el desempleo, pero hoy no alcanza sólo con atender el problema del empleo. Se forman valores, motivaciones, culturas distintas a consecuencia de estos ghettos y de esta limitada vinculación de los pobres con el resto de la sociedad, porque también tenemos los "ghettos" de ricos en materia de vivienda, como estamos viendo en el país. Entonces, sin duda hay elementos negativos de carácter económico-social.

Tal vez lo más preocupante de la situación actual es el estado de ánimo de la población. Uno camina por el país, por el interior, por los barrios de Montevideo y siente frustración -así lo demuestran las encuestas- rabia, desesperación y desesperanza en los uruguayos. Todavía más preocupante que esto es el desánimo generalizado en los principales agentes económicos. En esos sectores que tienen que decidir la inversión, la compra de materiales y de insumos y la necesidad de empleo, y que tienen que generar la riqueza productiva, hay desánimo. Esto no es positivo para el país. Cuando uno se reúne con los productores rurales, ya sea la Federación Rural, la Asociación Rural, los lecheros, el sector de la lana o los agricultores, lo que encuentra es desánimo con rabia, con bronca, con desesperación, como sintiendo que no tienen salida en la situación que está viviendo el Uruguay de hoy. Eso no es bueno porque esos son los productores, los que van a generar riqueza.

(Ocupa la Presidencia el doctor Atchugarry)

-Hace pocas semanas concurrimos con la Comisión de Industria y Energía del Senado a una reunión con la Cámara de Industrias y con los industriales de cada uno de los rubros de la industria manufacturera. Realmente no recuerdo haber escuchado nunca a un sector industrial tan desesperado, tan desesperanzado. Lo que se planteaba era si a la política económica le importa o no la industria manufacturera. Se decía que había diferencias entre el Ministerio de Industria, Energía y Minería y el de Economía y Finanzas, que siempre ganaba este último y que el de Industria no tenía la fuerza suficiente. También expresaban que esta diferencia se veía cuando salían al exterior a negociar temas vinculados al MERCOSUR. Los industriales suponían que todos van unidos, pero no es así ya que el Ministerio de Economía y Finanzas va en una posición y el de Industria en otra. Exactamente al otro día de esta reunión apareció en un diario capitalino una entrevista al señor Ministro de Economía y Finanzas, quien decía: "En realidad, nosotros sentimos que este país tiene vocación agro exportadora y de servicios y que el sector industrial no tiene una prioridad sustantiva". Aquí nos preguntamos cuál es el país que se desarrolló sin el liderazgo de la industria manufacturera. Yo no lo conozco. ¿Por qué el Uruguay va a relegar a la industria manufacturera de un papel central en las posibilidades de futuro? Yo siento que allí aparece una reacción de los integrantes de la Cámara de Industrias, pero me llamó la atención porque justo el día antes habíamos hablado de este tema. Allí se vio la desesperación y la desesperanza de los industriales, y si ellos sienten eso, me pregunto quién va a invertir, quiénes son los que van a producir y quiénes son los empresarios que están esperando algún tipo de estímulo para crecer y generar empleo si tenemos una política económica que no les atiende sus demandas y no los convence cuando hablan con los integrantes del equipo económico. Sin productores rurales, sin industriales, sin exportadores -que también han sido afectados y a los que me voy a referir posteriormente- sin un sector turismo que no puede enfrentar la devaluación de Brasil, sin un sector de la construcción que se ve afectado por el descenso de la inversión pública, es muy difícil que el país pueda crecer. Es decir que no se trata sólo de medidas económicas, sino de convencer a los empresarios, productores rurales, industriales, de la construcción, del turismo, que hay una política económica que los va a beneficiar, que inviertan, que demanden insumos y que generen empleo. Pero si ellos no creen en esta política económica y tienen desesperanza, es muy difícil que el país pueda encontrar una salida con esta orientación a que nos tiene acostumbrados el equipo económico. Tal vez el fenómeno más terrible que está viviendo el Uruguay sea el brutal nivel de emigración de los uruguayos, que se van a Estados Unidos, España, Italia, Australia o donde pueden, porque sienten que las oportunidades en Uruguay, cada vez son más limitadas. Esta es una sangría, una descapitalización del Uruguay porque los que se van son los mejores, los más calificados, los que recibieron educación que todos pagamos pero cuyos beneficios no vamos a recibir nosotros sino el país hacia donde esos jóvenes o esos calificados están emigrando.

También hay una alta tasa de suicidios. No me puedo olvidar, señor Presidente, de una reunión en el departamento de San José donde todos quedamos conmovidos cuando un productor rural planteaba el problema del Instituto Nacional de Colonización y decía que lo único que le quedaba si no se resolvía el endeudamiento era suicidarse. Todos quedamos afectados y conmovidos por una situación de esta naturaleza. Las cifras están diciendo que la tasa de suicidio del Uruguay es más alta que la del resto de los países latinoamericanos y esta es una descripción del fenómeno. La emigración, los suicidios, el desánimo, la desocupación, la caída del producto y de la inversión, y la pobreza existen, y sólo se trata de un fenómeno descriptivo. ¿Qué hace y dice el Gobierno en esta situación? En su política de corto plazo, lo primero que dice es que tiene que haber estabilidad económica, es decir, que no haya inflación, para asegurar los niveles de inversión. Eso lo ha logrado -ahora vamos a ver cómo-; sin embargo, no hay crecimiento, inversión ni mejora del empleo. En segundo lugar plantea la necesidad de medidas para asegurar la entrada de capitales. Estas medidas fundamentalmente buscan mejorar la imagen en el exterior. Estamos preocupados por que vengan capitales, y así lo hacen, pero al sector financiero. En los últimos diez años han entrado capitales, pero la inversión directa extranjera no es relevante. Sin duda ha habido alguna inversión en forestación o en shoppings, pero en la medida en que el coeficiente de inversión es tan bajo en el Uruguay, tampoco ha dado resultado.

Ha dado resultado para colocar Títulos y Bonos del Estado. En esencia, el Gobierno diría que si tiene estabilidad y entrada de capitales, cumplió su función. Luego, el libre juego del mercado permitirá el crecimiento y el bienestar de la población. Esta es la tesis básica. Sin embargo, en la última reunión a la que concurrió el señor Ministro de Economía y Finanzas, el señor Senador Gargano le preguntó cuáles eran las medidas para crecer, a lo que le respondió que había tres medidas y dos eran en lo inmediato. Lo primero que él dijo -con esa seguridad y sin tener que buscar nada entre líneas, porque lo que dice es exactamente lo que piensa- fue que tenía la plena convicción de que sin equilibrio fiscal no habría reactivación; por lo menos es una condición necesaria, aunque tal vez no sea suficiente.

Sobre esto sólo voy a hacer dos comentarios. La Unión Europea en Maastricht no fijó equilibrio fiscal, no fijó cero; fijó no pasarse del 3%. En ese momento estaba por encima del 6% el promedio, y países como Italia estaban arriba del 10% de déficit fiscal sobre el Producto. Además, si miro las dos últimas décadas, Estados Unidos, Europa e, incluso, Brasil siempre han crecido con déficit fiscal. Seguramente me pueden decir otros casos, pero yo analizo nítidamente el mundo desarrollado y veo que han crecido y se han desarrollado sobre la base de políticas donde el Estado interviene y no espera todo del mercado, incluso algunas medidas que tantas veces nos han afectado, como la protección, los subsidios y las cuotas. Estos son elementos de protección para ellos, para crecer, para dar empleo y para resolver sus problemas económicos y sociales.

La segunda medida se refiere a las rebajas impositivas, en las cuales no tengo por qué avanzar, ya que el señor Senador Atchugarry, en uso de la palabra para contestar una alusión, las acaba de enumerar y son así. Hace tiempo que se está haciendo esto. La pregunta es si dan resultado; si pasa por las rebajas impositivas y de los aportes patronales el que haya crecimiento e inversión. Resulta que estamos haciendo estas rebajas y el desánimo de los productores rurales, de los industriales y de los exportadores no cambia.

El señor Ministro agregó que junto a estas rebajas impositivas se modificó el régimen cambiario. Es verdad, y ocurrió a propósito de lo que pasaba en Argentina. Sin embargo, se amplió la banda pero esto no se aprovecha. Estamos tratando de hacer todos los esfuerzos para que el tipo de cambio siempre esté muy cercano al piso. Además, frente a una situación difícil como la de Argentina, donde no sabemos qué va a pasar, y como la de Brasil, donde el mercado le fija una permanente devaluación -personalmente acepto lo que el Gobierno de Brasil dice; no es el Gobierno el que está generando devaluaciones permanentes, sino el mercado que lo está obligando- es decir, frente a situaciones de esta naturaleza, el Gobierno ya anunció por parte del Presidente del Banco Central en una reunión de ACDE, que el año que viene se va a volver a bajar el ritmo devaluatorio. Entonces, desde este punto de vista, el Gobierno no tuvo más remedio que hacerlo, pero piensa que este no es el camino adecuado.

La tercera medida a la que se refirió el señor Ministro tiene más que ver con el mediano plazo y son los procesos de desmonopolización y de desregulación que se empiezan a dar y van a continuar.

SEÑORA ARISMENDI.- Pido la palabra para una cuestión de orden.

SEÑOR PRESIDENTE.- Tiene la palabra la señora Senadora.

SEÑORA ARISMENDI.- Solicito se prorrogue el tiempo de que dispone el orador.

SEÑOR PRESIDENTE.- Se va a votar la moción presentada.

(Se vota:)

-22 en 23. Afirmativa.

Puede continuar el señor Senador Couriel.

SEÑOR COURIEL.- Para ver el resultado de estas medidas de mediano plazo, que tienen las características de la especificidad del Uruguay, hay que esperar. Nuestro país no imita las medidas como hacen otros países. Cuando Chile y Argentina, en la década del 70, bajaron brutalmente los aranceles, Uruguay no lo hizo. Argentina empieza un proceso de privatización a principios de la década de los 90 y Uruguay no. Estamos en la ruta de ellos, y ya veo los resultados diez años después de lo que pasó en Argentina, como en otros países latinoamericanos que pasaron por este proceso. Entonces, por lo menos, uno puede advertir a esta altura que todos los intentos de rebaja del déficit fiscal, de rebajas impositivas y de desmonopolización y de desregulación, por el momento, no han dado resultado. Sobre todo no lo han dado, no sólo por las estadísticas económicas, sino porque la sangría de la emigración no se detiene, el desánimo y la desesperanza de los empresarios no se detiene y la frustración de los uruguayos, tampoco; y este no es un tema menor.

Creo, señor Presidente, que podemos estar de acuerdo en la descripción del fenómeno. Estos son los hechos que están ocurriendo. Pero creo que el diagnóstico es distinto, porque es la interpretación del fenómeno que estoy describiendo.

El Gobierno bajó la inflación. ¡Bienvenido sea! Y lo cierto es que lo hizo, básicamente, con el ancla cambiaria, la que generó problemas de rentabilidad y de competitividad en el sector exportador, en los productores rurales, en los industriales y en el sector del turismo.

Por otra parte, consulté al Ministro sobre la baja del déficit fiscal, preguntándole si tenía alguna investigación empírica que le mostrara que el déficit fiscal era la causa de las limitaciones de la inversión directa extranjera o de la inversión productiva nacional. Le pregunté: ¿hay algún vínculo empírico, algún estudio incluida América Latina que diga que si no se baja el déficit fiscal no va a haber inversión? El señor Ministro me contestó que no. Además, cuando uno mira las estadísticas o encuestas hechas a las empresas transnacionales, ve que se preocupan de que haya dinamismo, crecimiento, de que no la expropien -por supuesto- y de que haya rentabilidad, competitividad, de que haya un tamaño de mercado adecuado. Nunca las vi preocupadas por el déficit fiscal. De pronto, es un diagnóstico apropiado para el sistema financiero. Puede ser porque son las calificadoras de riesgo y el Fondo Monetario quienes permanentemente están pidiendo la baja del déficit fiscal como imagen para la entrada de capitales que quedan en el sistema financiero, porque la inversión directa requiere rentabilidad y competitividad, que en el Uruguay hoy no hay.

Por otro lado, creo que hay que atender el crecimiento, que es lo más importante. Además de modificar este estado de ánimo de los empresarios, creo que hay tres grandes costo-país en el Uruguay, aunque normalmente se habla de uno solo. Uno de ellos es el que tiene que ver con lo financiero. Uno dice que tenemos el "investment grade". ¡Bienvenido! Colocamos Bonos al 7%, mucho más bajo que los países de la región, con excepción de Chile. Esto es verdad. Estupendo. Me alegro mucho. Pero esto debería significar que las tasas activas que cobran los Bancos tuvieran algún vínculo con este riesgo país y con esta tasa de interés que se obtiene con la colocación de Bonos, pero no lo tienen. Las tasas de interés en moneda nacional son locas y las tasas de interés en moneda extranjera son muy altas.

Cuando le preguntamos al Ministro de Economía y Finanzas qué va a hacer con las tasas de interés, nos respondió que esperemos, que el mercado lo resuelva.

De alguna manera, también hay una concepción de que hay una plaza financiera, una plaza bancaria, que no hay que regular ni limitar, que hay que dejarle la mayor libertad y que, por lo tanto, en un mercado competitivo, sean los Bancos los que resuelvan esas tasas de interés. Sin embargo, si observamos el mundo, vemos a la Reserva Federal influyendo todos los días sobre la tasa de interés; a la Unión Europea, como antes lo hacía Alemania, influyendo todos los días; a Brasil tratando de hacerlo a diario; y a Chile también y a Argentina que quiere hacerlo pero no puede, dada la situación de su deuda externa. Pero acá en el Uruguay, no; que el Banco Central no intervenga de ninguna manera en un tema de esta naturaleza. Es un tema tabú. Sin embargo, al hablar en la Cámara de Industrias con los industriales, ellos me dicen que es imposible invertir, crecer y producir con este costo financiero.

Por otro lado, hay un segundo costo que tiene que ver con los dólares. El Uruguay es carísimo en dólares y esto no es por casualidad, sino por una política cambiaria que se hizo sobre la base de bajar la inflación -aquí sí tuvo éxito- pero que afectó la competitividad y la rentabilidad de los sectores productivos. ¡Ojalá el Ministro de Economía y Finanzas encuentre alguna salida junto con los señores Malán y Cavallo! Pero aquí tenemos un problema muy serio con la permanente devaluación del real. Entonces, el señor Ministro de Economía y Finanzas puede decir que no le interesan las exportaciones al Brasil. Pero, ¡caramba si me interesan! Además, estas situaciones cambiarias muchas veces son coyunturales. Con toda franqueza digo que esto tiene que ver con lo que le pasa a Brasil pero también con la política cambiaria que en la última década llevó adelante nuestro país.

El tema de Argentina es mucho más complicado y ya me referí a él en otra ocasión. En estos momentos, Argentina no tiene salida y no tiene como pagar los intereses de la deuda externa. Muchas veces hemos dicho que el Fondo Monetario lo dirige el Departamento del Tesoro, pero en estos momentos fue ese Organismo el que dijo, antes del 11 de setiembre, que iba a resolver la deuda de Argentina. El Departamento del Tesoro estaba viendo cómo iba a resolver esa situación y estaba buscando alguna rebaja sustantiva a esas locas tasas de interés que está pagando la Argentina en estos momentos. Lo cierto es que el déficit cero para Argentina significa, por lo menos, rebaja de ingresos a jubilados y asalariados que van a demandar menos. Además, hay que tener en cuenta que en Argentina las exportaciones son mucho menores que en Uruguay, porque la demanda interna es mucho más importante. Por lo tanto, la rebaja del gasto va a significar más dificultades para el crecimiento y, a su vez, se va a recaudar menos, como acaba de ocurrir en el mes de setiembre. Entonces, hay que volver a gastar menos, entrando así en un círculo vicioso.

Hace dos días vi a Cavallo en la televisión y cuando le preguntaron acerca de cómo iba a salir de esta situación, contestó: "Hay que perseverar". Así nos decían en el liceo: "persevere". Si Argentina continúa en esta línea, realmente no me doy cuenta cómo va a salir, porque su situación es muy difícil, ya que por un lado tiene el problema de la deuda y por otro -en mi opinión- la ley de convertibilidad es clave en este problema. Agrego más: supongánse que Argentina consigue el déficit cero. ¿Cómo va a pagar los intereses? Porque lo consigue en moneda nacional y precisa moneda extranjera para pagar los intereses, lo que significa más exportaciones o más entradas de capital y ambas están limitadas en ese país. Tal vez, el Uruguay debería comenzar a pensar en efectuar algunas modificaciones -no lo veo al señor Ministro de Economía y Finanzas en esta actitud- para prepararse ante una situación difícil que pueda ocurrir en Argentina.

El tercer costo, del que se habla permanentemente, es el del Estado. De alguna manera, existe una sensación de que es el culpable o el responsable de todo lo que está pasando. Hay que bajar el gasto y, posiblemente, hay que hacerlo en la política de clientela, de seguir colocando funcionarios en las Intendencias del interior, en la Administración Central y en las empresas públicas, pero no en educación ni en tecnología, ni en salud. Las empresas públicas son usadas para atender el déficit fiscal.

Tal como lo expresaba en su alusión el señor Senador Atchugarry, en los hechos han rebajado impuestos, pero han tenido que colocar otros. ¿Por qué? Porque, en todo caso, la prioridad la tiene el déficit fiscal y la necesidad de que éste baje. Cuando rebajan los aportes patronales hay que poner el COFIS; hay que refinanciar esa rebaja impositiva.

Acá es donde veo que la política económica queda agotada, sin salida. No se está dispuesto a bajar el costo en dólares ni el costo financiero y en la medida en que le dan prioridad al déficit fiscal, no pueden bajar el costo del Estado. Entonces, ¿cómo se hace para atender los problemas de rentabilidad y competitividad que hoy tienen los sectores productivos si no están en condiciones de rebajar ninguno de los tres grandes costos que tiene el país?

En última instancia, sentimos que hay una controversia entre atender el déficit fiscal o el desempleo. En estos momentos, atendiendo el déficit fiscal, el desempleo no ha bajado.

Por otra parte, es interesante oír al Ministro. A nuestro entender, el desempleo es un problema de crecimiento, de inversión, de rentabilidad, de competitividad y no de déficit fiscal. Sin embargo, en la última reunión de la Comisión de Presupuesto integrada con Hacienda el señor Ministro nos dijo que el desempleo tiene mucho que ver con la oferta de mano de obra. Planteó que la oferta de mano de obra en el sector femenino es mayor en el mercado de trabajo, cosa que es verdad, pero no es de ahora, no es circunstancial. Sin embargo, también es cierto, y el señor Ministro no lo dijo, que dicha oferta de mano de obra es menor a raíz del proceso de emigración que se da en el Uruguay. Pongamos todos los elementos arriba de la mesa. Si la oferta de mano de obra sube es porque desciende el nivel de ingreso de los hogares y hay un mayor número de sus integrantes que tiene que ofrecerse en el mercado laboral.

En esa oportunidad, el señor Ministro también dijo que hoy en día el Estado no genera empleo. Lo relativizó, pero lo dijo, y eso es muy bueno. En aquella instancia recordé que hace más o menos un mes atrás asistí a un seminario sobre el tema del empleo en Santiago de Chile, donde estaba sentado el señor Presidente de dicha República, doctor Lagos. Ahí se planteaba que la generación de empleo en América Latina se da en exclusividad por parte del sector privado. Eso es verdad; en estas políticas de achicamiento del Estado, éste no genera empleo y estamos pensando en empleos de buen nivel de productividad y no en empleos clientelares. De cualquier manera, no genera empleo. Allí se dijo que Chile en estos momentos tiene un 10% de desocupación abierta y la propuesta de este Gobierno es generar empleo público para poder atenuar esta situación brutal. El Presidente de aquel país contaba que ante esta situación ningún partido político chileno se puso en contra de generar empleos públicos. Incluso, el sector empresarial le pide al Gobierno que genere empleos públicos para tener más demanda desde el punto de vista de su producción. En la Comisión de Presupuesto integrada con Hacienda dije que probablemente se trata de otra sensibilidad, otra perspectiva, otra forma de mirar la naturaleza de los problemas que tiene el país.

Por lo tanto, uno tiene la sensación de que se habla de déficit fiscal por un lado y, por otro, de desempleo.

Pero analicemos el tema del déficit fiscal. Como decía antes, no existe ningún estudio empírico que establezca que el déficit fiscal va a mejorar los niveles de inversión porque genera confianza. En realidad, siento que se puede bajar a cero el déficit fiscal y, si todo sigue igual, a los productores rurales, a los industriales y a los sectores de la construcción, del turismo y de los exportadores, no les va a cambiar su situación. Mucho menos va a cambiar la situación de la inversión extranjera directa, por las características de tamaño que tiene nuestro país.

Le pregunté al señor Ministro de Economía y Finanzas qué hubiera pasado si en el año l998 alguien hubiera anunciado que en los siguientes tres años -es decir l999, 2000 y 2001- habría un 4% de déficit fiscal sobre el Producto Bruto Interno. ¿Qué hubiera dicho alguien del equipo económico en el año l998? Seguramente, habría respondido que íbamos a tener una inflación galopante, de tres dígitos, pero esto no ha ocurrido; también hubiera contestado que íbamos a perder el "investment grade" -lo que tampoco ocurrió- que íbamos a tener una brutal fuga de capitales y una enorme desconfianza -que tampoco ocurrió- y agrego una expresión del señor Ministro, que seguramente hubiera dicho que se afectaría la convivencia social. En realidad, es verdad que aumentó el endeudamiento como consecuencia de ello; y el endeudamiento me importa muchísimo, porque no crecen las exportaciones. Por el contrario, si éstas crecieran mucho más que el endeudamiento, no me afectaría.

Entonces, desde este punto de vista siento que hay una cantidad de elementos ideológicos. Dicho de otro modo: hay que asustar y sostener que el déficit fiscal es el gran problema del Uruguay. Sin embargo, en los años l999, 2000 y 2001 el déficit representó el 4% del Producto Bruto Interno y, en los hechos, no se afectó la inflación ni el sistema financiero.

Siempre se dice -lo he escuchado acá muchas veces- que hay que tener cuidado con el déficit fiscal y que quien habla es un gran inflacionario. Alguna vez me dijeron en algún medio de comunicación -la última vez lo hizo el señor Presidente de la República- que yo era inflacionario y que había generado inflación en Nicaragua. Agradezco enormemente esas expresiones, pero yo no fui Presidente ni Ministro de ese país, o sea, no tenía ningún poder. No obstante, debo señalar que en el período en que estuve en Nicaragua, es decir, entre los años l980 y l98l, la inflación se ubicaba en la mitad del promedio de América Latina, dato que envié al señor Presidente de la República mediante un fax muy amable.

Decía que tuvimos un 4% de déficit fiscal y que la inflación, en lugar de subir, bajó. Quiere decir que la causa de nuestros problemas no radica en este punto. En el informe se plantea que el déficit fiscal es el que origina el déficit de la balanza comercial. Sin embargo, pese al problema regional, las exportaciones crecieron. Pienso que el déficit de la balanza de pago, en realidad, mucho más que con un problema de déficit fiscal, tiene que ver con la tasa de interés -que el año pasado era más alta- pero también con el costo en dólares, con la depreciación de la moneda nacional, con la pérdida de los términos de intercambio, y con el hecho de que no se están generando más exportaciones porque el nivel de actividad está cayendo; si éste subiera y aumentaran las exportaciones, estaríamos en mejores condiciones, pero eso tampoco sucede. Entonces, otra vez aparecen muchos elementos ideológicos respecto a este tema del déficit fiscal, máxime -insisto- cuando en Maastricht se fijó que no se pasaría del 3%.

En mi opinión, el tema central radica en que hay una diferencia de diagnóstico y que existen diferencias en las prioridades de la política económica. De alguna manera, la línea del Gobierno nos hace sentir permanentemente que hay que darle confianza y buena imagen al inversor extranjero y que ello se consigue con la baja del déficit fiscal. Esto es, precisamente, lo que dicen las calificadoras de riesgo y el Fondo Monetario Internacional. Tal como he dicho otras veces, señor Presidente, el Fondo Monetario Internacional se equivocó en el sudeste asiático cuando estableció la liberalización de capitales, se equivocó en Rusia, y también en diciembre de l998, cuando le sugirió a Brasil que no modificara la política cambiaria y que bajara el déficit fiscal. ¡Miren lo que pasó en enero de l999 en Brasil! La niña mimada del Fondo Monetario Internacional en los últimos años fue Argentina y, sin embargo, observen cómo está hoy ese país. En estos momentos, como la línea del Fondo Monetario Internacional afecta al mundo desarrollado, existe una gran controversia sobre su actuación.

Desde este punto de vista, uno siente que hay una línea de pensamiento, que respetamos porque estamos en democracia y, además, porque no se trata de que la haya inventado el señor Ministro de Economía y Finanzas, sino que viene desde afuera. Esto es cierto, y por eso también para nosotros el MERCOSUR es muy importante, ya que en nuestra opinión puede ser el inicio de un vínculo, de un relacionamiento entre los países de América Latina, para mejorar las condiciones que vienen de los organismos financieros internacionales que, obviamente, están afectando a esta región y, particularmente, a nuestro país. ¡Bueno sería, señor Presidente, que todas las políticas económicas de los países latinoamericanos estuvieran fijadas por las calificadoras de riesgo, que son instituciones privadas y están preocupadas por las características de la Bolsa de Valores y del sistema financiero en el campo internacional! Este no es un tema menor, sobre todo porque cuando se observan los medios de comunicación como, por ejemplo, la CNN -que, al decir de Felipe González, lo que no informa este canal no existe- uno se encuentra con que los economistas son los mismos que integran las calificadoras de riesgo y los Bancos, que miran a los países en función de que lo financiero -y lo financiero de corto plazo- es la clave. En síntesis, me refiero a que el grado de influencia de los medios de comunicación es muy grande; por lo tanto, no es un tema menor.

En otra presentación, el señor Ministro dijo que él estaba en contra del corporativismo y que defiende el interés general. Ante esto, uno se empieza a preguntar quiénes son los beneficiarios de esta política económica, quiénes son los afectados y cuál es la base o el sustento social que tiene el sistema que lleva adelante este Gobierno. Según los datos estadísticos, se advierte que la tasa de rentabilidad del sistema financiero sigue siendo alta; sin embargo, por otro lado, los productores agropecuarios, los industriales, así como los sectores de la construcción y del turismo no están bien, y tampoco lo están los asalariados, los desocupados, los trabajadores informales y los pobres.

Entonces, el señor Ministro expresa que no comparte el corporativismo y que atiende el interés general. Pero, ¿qué es el interés general? ¿Quién está dentro del interés general? ¿Quién no está afectado por esta situación económica que estamos viviendo? No tengo ninguna duda de que el señor Ministro quiere que el país crezca pero, ¿cómo hace para que eso suceda? Tomo las cifras que manda el Poder Ejecutivo en el informe del proyecto de Rendición de Cuentas y me pregunto cómo hace el señor Ministro para que el país crezca. Reitero: tomo las cifras del informe que el Poder Ejecutivo envía con la Rendición de Cuentas y observo que en el año 2000 el Producto Bruto Interno cayó y, sin embargo, pese a los problemas regionales, las exportaciones crecieron.

En su última comparecencia en la Comisión, el señor Ministro dijo que en realidad los exportadores tienen un problema de mercado y no de competitividad. Por supuesto, tienen problemas de mercado con Brasil y con Argentina; es verdad. Pero también tienen un brutal problema de competitividad que el equipo económico no acepta, salvo a veces, cuando modifica la política cambiaria y manifiesta expresamente que mejora la competitividad, aunque en los hechos es muy difícil para un exportador vender en Europa o en el sudeste asiático, precisamente los mercados en los que el mundo desarrollado avanza y donde todos quieren penetrar.

Pienso que cuando el Uruguay se encierra en un 50% de exportaciones al MERCOSUR, antes de la devaluación del año l999 de Brasil, ello tiene que ver con una política de nuestro propio país. Señalo esto porque la política cambiaria le permitía entrar en Argentina y en Brasil, pero no en el resto de los países.

Si las exportaciones no caminan porque no tienen competitividad, se está afectando nada menos que el 18% del Producto Bruto Interno.

Hace unos días leía un informe del Presidente del Banco Interamericano de Desarrollo, preocupado porque las exportaciones del sudeste asiático son de alta tecnología y las de América Latina de muy baja tecnología. El dinamismo del comercio mundial se da, precisamente, por lo de alta tecnología. ¿Cómo podemos competir en alta tecnología con esta política cambiaria? Y no es que se esté afectando a los actuales exportadores, sino el futuro del Uruguay, las chances posibles de nuestro país en materia de alta tecnología, donde quizás tuvimos recursos humanos espléndidos, que en este momento tal vez los estemos perdiendo por este proceso migratorio. Desde este punto de vista, es difícil crecer.

Si nos situamos en la política económica del sector público, toda la idea es bajar: bajar las inversiones y el gasto público, lo que representa alrededor del 25% del Producto Bruto Interno.

Por otro lado, la inversión privada no crece; está bajando porque no tiene rentabilidad, ni competitividad y, además, porque hay costos del Estado, financieros y en dólares.

También el consumo privado está bajando. ¡¿Cómo no va a bajar si aumenta la desocupación y no aumenta el salario real?! Alguna vez le escuché al Ministro de Economía y Finanzas decir que lo que él deseaba era que aumentara, por ejemplo, el consumo suntuario de automóviles, porque en ese caso podía recaudar y tener ingresos fiscales. En realidad, también hay otras concepciones en el mundo que sostienen, por ejemplo, que si el consumo suntuario no aumenta, lo que crece es el ahorro y las posibilidades de inversión de futuro. El Gobierno del Uruguay se juega, más bien, a este nivel de consumo, aunque en este momento tampoco se puede atender porque las tasas de interés en el mercado financiero son muy altas.

Entonces: no crecen las exportaciones, el sector público va a bajar, la inversión privada va a descender y el consumo privado no tiene chances de crecer. Frente a esto, uno se pregunta a partir de qué se va a producir el crecimiento. No crece por la vía de la demanda y tampoco de la oferta, y no alcanza con la confianza que se le da al sistema financiero. Allí hay confianza y se siguen colocando títulos públicos en este momento; el Gobierno sigue colocando bien los Bonos y Letras de Tesorería en el mercado financiero internacional, es verdad, pero esto no alcanza, de ninguna manera, para atender la problemática del crecimiento.

Mucho peor, señor Presidente: la caída del sector productivo, de los productores rurales, de la construcción y de los industriales, termina afectando el mercado de capitales. Entonces, tenemos obligaciones negociables que emiten las empresas y que hoy no se están pagando, lo que es muy grave. Podríamos citar el caso de las empresas más grandes y conocidas, como por ejemplo SUDAMTEX, Granja Moro, Metzen y Sena. Reitero que es muy grave lo que está ocurriendo.

Frente a todo esto, uno piensa que se había hecho un brutal esfuerzo para que el Uruguay pudiese tener un atisbo de mercado de capitales donde las empresas pudiesen financiar a una mejor tasa de interés para poder invertir, y en estos momentos estamos con el temor permanente de ver si la próxima obligación de determinada empresa se va a pagar o no. En última instancia, los corredores de Bolsa dicen que hoy únicamente se pueden colocar títulos públicos, mientras que las empresas privadas tienen enormes dificultades para colocar en el mercado financiero local. Todo esto termina, de alguna manera, afectando al propio sistema financiero, porque éste, a su vez, le empieza a pedir a las empresas que para refinanciar, quienes compraron obligaciones le firmen que también están dispuestos a refinanciar la emisión de obligaciones. En consecuencia, un modelo que quería asegurar la plaza bancaria y financiera, termina afectando también a dicha plaza, porque el sector productivo no puede atender los elementos básicos que le está solicitando el sistema financiero.

Siento, señor Presidente, que todo el instrumental de corto plazo es contra el crecimiento y contra el empleo. Tal vez se esté esperando que suban los precios internacionales, aunque no me parece que pueda ocurrir esto después de lo sucedido el 11 de setiembre en los Estados Unidos; ¡ojalá ocurriera!

No me parece que las desregulaciones y las desmonopolizaciones vayan a ayudar al agro, a la industria, a la construcción o al turismo; no lo creo. En todo caso -y ojalá me equivoque- siento que esta política económica, fundamentalmente, cumple con el Fondo Monetario Internacional, con las calificadoras de riesgo y con el sistema financiero, donde -y lo digo con énfasis- no hay turbulencias ni grandes desequilibrios -lo que constituye un hecho positivo- aunque está afectando, básicamente, a toda la sociedad uruguaya.

Tal vez lo que está arriba de la mesa, como elemento central, es la siguiente interrogante: para atender esta problemática que está viviendo hoy la sociedad uruguaya, ¿la prioridad es el déficit fiscal o la prioridad es el desempleo?

Muchas gracias.

SEÑOR GARGANO.- Pido la palabra.

SEÑOR PRESIDENTE.- Tiene la palabra el señor Senador.

SEÑOR GARGANO.- Tal como aquí se mencionó, en la última reunión que realizó la Comisión de Presupuesto integrada con Hacienda, el motivo de la convocatoria era la preocupación que habíamos manifestado nosotros sobre algunos datos macroeconómicos de la realidad de hoy, pues ya habíamos finalizado la discusión en torno al tema de la Rendición de Cuentas y el Balance de Ejecución Presupuestal. Nos preocupaba qué era lo que estaba pasando ahora, porque esto va a incidir, naturalmente, sobre el futuro inmediato. De ahí que atribuíamos mucha importancia a la presencia del señor Ministro; es más, existió la posibilidad -la mencioné yo- de que él estuviera aquí cuando se discutiera esto, para decirle a toda la opinión pública, en un ámbito mucho más amplio, cuáles eran sus elementos de juicio. Por mi parte, voy a trasmitir algo, en voz alta, sobre lo que conversamos allí, porque me parece muy importante.

El detalle de la Rendición de Cuentas y su análisis es algo que han expuesto en forma brillante todos los oradores que han intervenido. El señor Ministro ha hablado con mucha claridad y los datos están ahí. Lo que difieren son los juicios de valor acerca de lo que ha pasado.

Quiero decir que tengo la impresión y, más que esto, el convencimiento, de que se están confirmando -lamentablemente para el país- las previsiones que habíamos hecho hace bastante tiempo sobre la marcha de la economía y el funcionamiento del modelo económico que se estaba aplicando. Creo que hoy leí un dato donde se menciona que la inflación cae por debajo de las previsiones del Gobierno. Precisamente, creo que algo de esto mencionó ayer el señor Senador Núñez: que estamos llegando a un proceso de deflación. Si cae la inflación por debajo de las previsiones del Gobierno, es porque el aparato económico está funcionando de tal manera que no hay actividad. Nos sucede algo similar a Bolivia: la inflación está cada vez más baja y, al mismo tiempo, cada vez hay más desocupación y menos actividad económica. A mi entender, esta es la consecuencia de una recesión de tres años seguidos, que se convierte en crisis.

Tengo en mi poder algunos datos que voy a repetir porque me interesa memorizarlos. Nosotros le mencionamos al señor Ministro que el Producto Bruto Interno cayó en 1999 un 3,5%, y en el 2000 un 1,3%, y él nos dijo que tenía la certeza de que la revisión que había hecho sobre las estimaciones era que no iba a haber crecimiento durante este año. Me animo a decir, señor Presidente -según lo que opinan otros economistas y no precisamente del campo de la izquierda- que va a haber caída del Producto Bruto Interno nuevamente este año. Este es un dato de la realidad, que no es atribuible exclusivamente a la coyuntura, sino que es lo acumulado -como lo explicó recién el señor Senador Couriel- durante 10 ó 15 años de aplicación de una política económica que ha llevado a esta situación, donde hay un 16% de desocupación abierta y tenemos este año, al 30 de setiembre, un déficit del 4% del Producto Bruto Interno.

Voy a referirme a un tema del que no se ha hablado demasiado aquí, que lo planteé en la reunión que tuvimos con el señor Ministro, quien en dos o tres oportunidades ha mencionado que es una de sus grandes preocupaciones, y que creo es muy grave: el endeudamiento. ¿Por qué digo esto? Porque el año pasado -creo recordar que fue en los primeros días de abril- el Poder Ejecutivo pidió al Parlamento que lo autorizara a incrementar el endeudamiento en U$S 300:000.000 para pagar el déficit que se venía arrastrando desde 1999 y todos los sectores votamos -es más, creo que no hubo votos en contra- pero luego, en el Presupuesto, se autorizó la emisión de U$S 700:000.000 más para el quinquenio, según tenía entendido y lo oí explicar. Pregunté qué había pasado con esa autorización, cuánto se había utilizado y el Director de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto contestó que en el primer semestre del año se habían utilizado U$S 535:000.000 de ese margen de endeudamiento para formar un colchón con el cual "aguantar" el déficit durante todo el año; que había habido un incremento de las reservas en función de que se habían colocado -supongo- Bonos y Letras de Tesorería en exceso sobre lo necesario, para formar, repito, un colchón que permitiera atender esto. Tengo para mí que los que han estado alguna vez en el Banco Central y saben de esto, aunque no compartan las ideas de uno, han dicho que estamos llegando a los topes que universalmente se entienden como convenientes para el manejo del endeudamiento; que si se suma el endeudamiento público al privado pasaríamos los U$S 12.500:000.000. Esto representa más del 57% del Producto Bruto, lo cual es un gran peligro en todo el mundo, y no olvidemos que es lo que las calificadoras de riesgo están mirando. Para pagar déficit, no para impulsar la producción, no para alentar el crecimiento del Producto Bruto Interno, estamos llegando ya a niveles que no es conveniente superar, puesto que nos puede llegar a ocurrir lo que a la Argentina, es decir, que tengamos que seguir pidiendo dinero para pagar lo que debemos. Comparto la opinión del señor Senador Couriel, porque desgraciadamente no creo que la Argentina pueda salir de esto.

Dije que tengo el convencimiento de que es probable que el próximo Gobierno -no hago alusión a que pueda ser un Gobierno del Encuentro Progresista-Frente Amplio, porque no vendo la piel del oso antes de matarlo; puede que, de pronto, sea nuevamente un Gobierno de la coalición blanquicolorada- no tenga ninguna capacidad para manejarse con el problema de la deuda, no pueda utilizar el crédito internacional, porque no esté en condiciones de atender el pago de los vencimientos e intereses que tiene que abonar anualmente. Obviamente, esto se acrecentaría -por lo menos en la propaganda- si el Gobierno fuera de naturaleza distinta e intentara aplicar un modelo diferente. Creo que hace un par de días escuché a algún dirigente político del Gobierno de coalición señalar que si ganaba el Encuentro Progresista-Frente Amplio no iba a haber márgenes para ningún cambio en la política macro-económica. Es decir que se entiende que se ha creado una situación de la cual el país no sale, sea cual fuere el modelo económico. No estoy de acuerdo con esto; si no, no estaría proponiendo las alternativas que sustento. Creo que se puede salir y haber cambios. Pienso que con la aplicación de este modelo vamos derecho a que el año que viene nuevamente no haya crecimiento y nuevamente aumenten las obligaciones del Estado, porque las políticas recesivas no son combatidas con políticas proactivas.

Después de que el Ministro hizo su exposición, le dijimos que nos había hablado de que el déficit, el equilibrio fiscal es la piedra angular de la política económica. Pero ocurre que lo viene siendo desde hace diez años, y no ha dado resultado, no ha aparejado consecuencias que permitan reactivar la economía. Y él mencionó que ya se habían adoptado medidas -obsérvese bien- proactivas, que consistían en eliminar los aportes patronales en la industria -quiero ser sincero, porque el señor Ministro lo manifestó en ese ámbito y ahora lo mencionó el señor Senador Atchugarry- y en el transporte; asimismo, está previsto que quizá esto se pueda extender en un porcentaje al comercio, y también se eliminaron en la agropecuaria. Los patrones ya no aportan más a la seguridad social, salvo en el comercio, y seguramente dentro de poco no aportarán más tampoco. Entonces, habrá que revisar la constitución del Banco de Previsión Social, porque si no se aporta, pregunto para qué tener un representante allí. De pronto, será para administrar lo pasado pero no lo futuro.

El Ministro dijo, en fin, que las medidas se acababan allí y que no iba a haber ninguna otra política nueva para facilitar la reactivación de la economía.

Esta es una descripción, pero podría hablar de otros factores más. Por ejemplo, el señor Senador Couriel habló de la emigración y creo que todos nos quedamos muy tranquilos. En el último año que va de junio a junio, se expidieron 65.000 pasaportes, y todo el mundo contento, como si fuera un dato de la realidad que no incidiera en la vida de la gente. Creo que esto es extremadamente grave porque, entre otras cosas, demuestra que no sólo no hay confianza, porque se puede no tener confianza, pero sí intuir la posibilidad de que al menos uno pueda conseguir trabajo. Pero no es así, porque la gente de mediana edad para abajo no tiene confianza ni intuye en que de esta situación se salga, al menos en el corto o mediano plazo.

Hoy escuché decir al señor Presidente de la República, en Santiago de Chile, que cuando hay una situación de crisis es el momento en el cual insertar aquellas medidas estructurales que hasta ahora no se han podido instrumentar. ¿Cómo leo yo esto? Lo voy a decir sinceramente: como ya no se puede recurrir más al endeudamiento para bajar el déficit fiscal y mantener esa piedra angular de toda la política, lo que hay que hacer es vender activos, privatizar las empresas públicas. Se dice que no las vamos a vender, que vamos a hacer una concesión por 30 años -que es lo mismo que vender- o asociarnos con una empresa en donde la asociada tendrá el manejo del 51% de los votos de la nueva asociación que, por ejemplo, podría realizar ANCAP, para con lo que se obtenga de allí financiar algo -digo yo- de lo que no se puede cubrir con recursos genuinos.

Voy a decir unas pocas palabras sobre el tema de la Dirección General Impositiva, cuya reestructura vamos a estudiar dentro de poco. Creo que el señor Ministro nos ha hecho llegar un borrador en este sentido. Como este país es muy chico, todos tenemos quien nos informe sobre la situación de ese Organismo. Hay Legisladores y sectores políticos que sistemáticamente hacen referencia a bajar los impuestos, y yo digo que me parece muy bien. Creo que hay que hacerlo, pero aquí hay una cosa muy clara y es que la riqueza no paga impuestos. Casi el 85% de los recursos del Estado los obtiene de gravar indiscriminadamente, a través de impuestos indirectos, a la población. Y proporcionalmente -hay estudios al respecto- los que pagan más son los más débiles; pagan mucho más que los ricos en proporción a sus ingresos. Entonces, si la riqueza no paga, ¿cuál es el cambio que se va a operar? ¿En dónde vamos a bajar los impuestos? Hay una encuesta que concluye que en lo que respecta a la unificación del IVA en el 19% -creo que este resultado fue publicado hace un par de días en la prensa- el 70% de la gente cree que no va a bajar la presión impositiva, sino que se va a mantener o a subir. Es una opinión, al parecer, compartida por la inmensa mayoría de la población.

Obsérvese la perspectiva. Creo que hay algún error de apreciación en lo que tiene que ver con realizar activos, porque ello implica terminar con los ingresos que provienen de las empresas públicas, que son rentables. Digo esto, porque ellos pasarían a manos del sector privado y, además, en forma monopólica.

Hemos hecho la propuesta de eliminar una disposición presupuestal relativa a OSE. En este organismo se han operado cambios importantes, como por ejemplo, privatizar el servicio de agua potable y el servicio de saneamiento en Maldonado. A más de un año de implementar esta medida, se ha comprobado que la empresa a la que se otorgó la concesión por treinta años no ha invertido absolutamente nada; muy por el contrario, ha sido incapaz de mantener la obra iniciada por el Estado. En ese departamento, OSE recaudaba U$S 18:000.000 anuales. El contrato de concesión dice que el precio va a ser controlado, por lo cual la empresa percibiría U$S 540:000.000 durante los treinta años, pero está obligada a pagar un canon durante los diez primeros años que asciende a U$S 150:000.000. Si estimamos que en el curso de quince años realiza una inversión de U$S 200:000.000, tendría que desembolsar U$S 350:000.000, lo que quiere decir que la utilidad líquida es de aproximadamente U$S 200:000.000. El agua, señor Presidente, es el negocio del futuro, porque es escasa y porque, además, es esencial. Por otra parte, en esto no existe competencia, porque no se pueden construir dos usinas potabilizadoras en un departamento y tener dos redes de cañerías para que la gente elija.

Lo mismo ocurre con ANCAP. Aclaro que estoy adelantando una opinión a título personal. Cualquier cambio que se pueda operar dentro de la estructura de ANCAP no va a eliminar el hecho de que nuestro mercado es cautivo y de que aquí no hay lugar para tres empresas refinadoras de petróleo. En definitiva, esto será como trasladar la propiedad del Estado a una empresa privada por dos o tres décadas, lo que me parece un mal negocio para el país.

(Ocupa la Presidencia el señor Senador Riesgo)

-Quedan sólo cuatro o cinco empresas estratégicas en el Uruguay. Se ha aprobado una Ley de Puertos y el Estado no tiene prácticamente nada que hacer en el Puerto de Montevideo, porque casi todo lo efectúan los particulares. Sin embargo, todavía hay gente que dice que el Puerto no es competitivo. Frente a esto, pienso que la Ley de Puertos no ha dado resultado, porque se ha venido aplicando durante diez años.

Aquí también se dijo que nuestro país tiene la Ley de Inversiones más generosa del mundo, según la que se desreguló una parte de la legislación laboral uruguaya y se quitó la posibilidad de que, más allá de los dos años, los trabajadores pudieran reclamar las indemnizaciones que les correspondieran o las diferencias salariales a las que tuvieran derecho.

Asimismo, se aprobó una Ley de Zonas Francas que llevó un debate cuya versión taquigráfica me gustaría que algún día los señores Senadores leyeran. Para mí, es lamentable que tuviéramos tanta razón. En esa oportunidad, se decía que iba a ser la fuente de recursos formidable para la instalación de la industria desde la cual el país iba a apuntar a toda América en el desarrollo industrial y comercial. Todos tenemos la convicción de que en la inmensa mayoría de los casos esto ha servido para fomentar el contrabando y para que algunas personas realicen muy buenos negocios, inclusive facturando desde allí servicios que prestan en el resto del país para no pagar IVA. ¡Ni qué hablar de los sucesos que se han manejado en la prensa últimamente! Me refiero a lo ocurrido tanto en Rivera como en la zona franca de Nueva Helvecia, donde se encontraron contenedores cargados con piedras. Este también iba a ser el eje de una política de desarrollo extraordinaria. Lleva más de doce años de funcionamiento y, en realidad, los resultados no se han visto; sí hubo malos resultados. Se dice que en la zona franca de Rivera la defraudación al Estado ha superado los U$S 100:000.000, y en aquel momento señalamos que esto iba a ocurrir.

¿Cuál es el espacio para lo nuevo? No hay políticas proactivas ni existe una forma de reactivar la economía del país. Tengo en mi poder un trabajo sobre el costo-país del que, como no está terminado, solamente voy a leer algunas líneas generales. En este tema hay mucha ideología y fraseología, hay mucho de traer a cuento dogmas para explicar lo inexplicable. Todo tiene que ver con las tarifas públicas. Pero hay capacidad para bajarlas. El Estado lo puede hacer y el Gobierno instrumentarlo. Por ejemplo, se pueden disminuir las transferencias que el Estado obtiene de las telecomunicaciones. En este sentido, ayer escuché a un Director de ANTEL, quien dijo que las transferencias netas al Tesoro Nacional habían llegado a U$S 180:000.000 -aunque ya lo habían anunciado los trabajadores de SUTEL- y que había U$S 65:000.000 fondeados en el Banco Central en la compra de certificados de depósito, un instrumento que no existe legalmente mediante el cual el Banco obliga a ANTEL a que compre esos papeles para engrosar sus reservas. Supongo que esa es la razón: aumentar el porcentaje de sus reservas. De modo que si ANTEL ganara menos podría bajar las tarifas. Ahora bien; me pregunto: si se elimina esa vertiente de recursos de U$S 250:000.000, que se transfieren en un año por parte de una empresa pública al Estado, ¿con qué se van a compensar? Con impuestos, porque ese monto es el financiamiento de algo. Si esas ganancias dejan de ingresar, ¿de dónde sale el financiamiento que ellas otorgan hoy? De más impuestos.

Se habla del costo-país, del peso del Estado y de los funcionarios. Tengo material que me proporcionó el ex Director de la Oficina Nacional de Servicio Civil hace unos cuantos años, que he actualizado minuciosamente en forma anual. En base a él puedo decir que de los 230.000 funcionarios del Estado, 130.000 forman parte de la educación, entre ANEP y la Universidad, de las Fuerzas Armadas y del Ministerio del Interior. Entonces, deberíamos "echar mano" a ellos. Un soldado gana $1.800 y los Oficiales no ganan mucho dinero. Aquí se ha dicho: "¡Qué barbaridad! ¡La Universidad aumentó los sueldos de sus funcionarios!" Tengo un ejemplo muy cerca que puedo constatar a diario. Me refiero a alguien que ingresó por concurso hace diez años, compitiendo con 5.000 personas y que percibe $4.200 por mes, después del aumento fabuloso del 16%. Por su parte, los profesores Grado 5, sin dedicación exclusiva, ganan $5.200 -considerando el aumento- y un Grado 5 con dedicación exclusiva -según dijo el señor Rector de la Universidad- que trabaja 40 horas semanales, ahora, con el aumento, gana $24.000, lo mismo que un portero del Banco Central. ¡Fíjense los señores Senadores cómo ha dilapidado el dinero la Universidad de la República!

En la reunión que mantuvimos con el señor Ministro -también lo indicó la doctora Ubach, Directora del Hospital de Clínicas- expresamos que había un atraso muy grande en el aporte del Estado para el pago de los medicamentos y otras cosas imprescindibles para atender a los enfermos que se asisten en el hospital universitario.

Hace dos días, leí algo extraordinario. El primer CTI que funcionó en el Uruguay, fue el del Hospital de Clínicas. En ese lugar se forman los profesionales que hacen el postgrado y que luego van a trabajar en los CTI privados. ¿Saben cuántas camas puede financiar el Hospital en el CTI, con los recursos que tiene? Solamente cuatro camas, porque no hay dinero para que funcionen más.

Me parece que, con este esquema, el país no sale adelante. No se puede gastar las reservas ni endeudarse más para pagar deudas. Hay que obtener recursos reactivando la economía, es decir, inyectándole recursos a ésta. Es cierto que hay una emergencia económica; por eso, es necesario reactivar esta economía ayudando a la industria y al agro. Hay que gastar dinero de las reservas, pero no para pagar deudas, sino para que esa gente pueda volver a trabajar, y generar así dinamismo en la economía. De esta manera, se puede permitir que la DGI recaude. Ya adelanté que me iba a referir a este Organismo, y lo voy a hacer precisamente ahora, muy brevemente.

Hicimos un pedido de informes a la DGI acerca de la manera en que se instrumentaban las inspecciones. La conclusión que sacamos era la que ya suponíamos. Las inspecciones que se hacían -y que todavía se siguen realizando- son las que ordena la Dirección. Los inspectores no tienen autonomía para realizar inspecciones; van adonde los mandan. Espero confirmar algunas versiones. Hace poco fueron a una empresa muy importante. Lo que ocurrió fue lo siguiente. Quisiera equivocarme; ojalá que sea así y que me desmientan mañana ante la opinión pública, o lleven al Juzgado a los funcionarios. La empresa a la que fueron a inspeccionar les retuvo la cédula de identidad, no les firmó el acta de inspección y les ordenaron que volvieran a la Dirección General Impositiva y que se quedaran tranquilos. A los dos días les devolvieron las cédulas. Esto es un delito. ¿Saben qué venía junto con las cédulas? Un disquete conteniendo la contabilidad de la empresa, no el acta firmada por los inspectores. ¡Ojalá, repito, mañana digan que esto es mentira! Lo digo porque, si hago un pedido de informes, pueden demorar hasta 8 ó 10 meses en contestar, en caso de que lo hagan.

Creo que va a haber dificultades futuras muy grandes. No sé qué es lo que va a pasar con este fenómeno ocurrido recientemente. Seguí atentamente las palabras del señor Senador Couriel. Las tasas de interés en Estados Unidos bajan cada quince días. Creo que en los últimos cuatro meses han bajado nueve veces. Están en el mínimo histórico en cuarenta años, según me acota el señor Senador Astori. Aquí se paga el 12% en dólares. Es el porcentaje que pagan los productores por un crédito. Los que sacan un crédito social -y los funcionarios de este Palacio lo saben, al igual que los Senadores- pagan el 47% de interés en el Banco de la República anualmente, con una inflación de 3.9%. Parece que ahora va a haber una tarjeta de crédito con la cual vamos a poder sacar préstamos directamente en la ventanilla del Banco.

(Ocupa la Presidencia el doctor Atchugarry)

SEÑOR NUÑEZ.- Formulo moción para que se prorrogue el término de que dispone el orador.

SEÑOR PRESIDENTE.- Se va a votar.

(Se vota: )

-18 en 19. Afirmativa.

Puede continuar el señor Senador.

SEÑOR GARGANO.- Decía, señor Presidente, que he leído algunas cosas que son muy significativas; incluso, las conversamos en una reciente visita que hicimos a México.

Este acto de terrorismo brutal que se perpetró contra el pueblo neoyorquino y la gente que viajaba en los aviones fue una desgracia tremenda, sobre la cual ya nos hemos expedido, condenándola con todas nuestras fuerzas. Pero hay algunos economistas norteamericanos como, Paul Krujman, que señalan que, a pesar de todo, esto va a ser muy importante para reactivar la alicaída economía norteamericana, porque la inyección de recursos que se va a volcar hacia la industria de armamento va a tener un efecto positivo. Esto lo escuché en la CNN anteayer. Creo que son U$S 50.000:000.000, los que significarían una inyección brutal que generaría movimiento en la economía y compensaría el enlentecimiento del crecimiento o la caída del Producto Bruto Interno. Los que así opinan se ubican en la teoría de Keynes, no para la paz, sino para la guerra. No es la primera vez que sucede lo mismo en la historia, ya que Hitler también lo hizo, es decir, rearmó Alemania, movió la industria de guerra y se reactivó la economía. No es el mejor mecanismo. Creo que es una desgracia que haya ocurrido esto y que la economía se tenga que reactivar a partir de esta situación.

Por último, me voy a referir a la política regional. Me siento bastante preocupado por las versiones que diariamente escuchamos, porque cambian todos los días. Estoy de acuerdo con lo que dijo el señor Senador Couriel. El jueves pasado, cuando finalizó la Comisión de Presupuesto integrada con Hacienda, el señor Ministro de Economía y Finanzas indicó que ya le interesaba poco la región. En el día de hoy escuché al señor Presidente de la República, desde Santiago de Chile, decir lo contrario y que también era de interés de Uruguay mantener el Arancel Externo Común, una de las cosas que días pasados se estaba hablando de negociar, a fin de ver cómo se podía llegar a eliminarlo. También he escuchado al señor Ministro de Relaciones Exteriores, primero, discrepar de hecho con lo que planteaba el señor Presidente de la República cuando decía que la dirección era el ALCA o la relación bilateral con Estados Unidos. A su vez, el señor Ministro, en la sesión de la Comisión de Asuntos Internacionales -que preside el señor Senador Garat y que nosotros integramos- a la que fue convocado para explicar el tema, tuvo que hacer verdaderas proezas expositivas para indicar que se podía hacer una cosa sin dejar de hacer la otra. En fin, dio una explicación que no era tal.

En esta materia conviene que no demos el espectáculo de una improvisación constante, absolutamente permanente, lo cual, además, es poco serio y creíble para nuestros socios. ¿Por qué? Porque no vamos a poder salir del MERCOSUR; porque, a pesar de que las exportaciones a Argentina y Brasil hayan caído en un 20% -según los datos brindados por el señor Ministro- las exportaciones del país continúan ubicándose en un 40% en esa dirección. La esperanza de nuestros productores es que pueda haber una reactivación que nos permita mantener ese nivel e incrementarlo. Ganar otros mercados en diferentes áreas del mundo lleva mucho tiempo. Sería necesario planificar una política persistente que, según advertimos, no se materializa.

De manera que estoy preocupado por lo que pasó el año pasado, pero lo estoy más aún por el futuro, porque veo que con este esquema, en general, la perspectiva de la economía nacional y de la vida de la gente no va a mejorar. Si la recesión se mantiene, si no hay medidas políticas que reactiven la producción y si no hay dinero gastado por el Estado para reactivar la producción la crisis se acentuará. Se me dirá que esto es Keynesianismo; admito que soy partidario de esta teoría, porque creo que el Estado tiene que inyectar recursos a la economía cuando ésta no anda. Si esto no se hace las perspectivas van a ser mucho más difíciles. La crisis que hoy vivimos -porque esto ya no es recesión- se va a reiterar el año que viene y creo que así el futuro de muchos uruguayos va a estar comprometido, fundamentalmente, el de ese 48% de los muchachos que tiene menos de cinco años y que vive en hogares que se encuentran debajo del nivel de pobreza.

Nada más. Muchas gracias.

SEÑOR MICHELINI.- Pido la palabra.

SEÑOR PRESIDENTE .- Tiene la palabra el señor Senador Michelini.

SEÑOR MICHELINI.- Señor Presidente: brevemente, quiero señalar que tal como está planteado el proyecto de ley de Rendición de Cuentas y Balance de Ejecución Presupuestal, el mismo no merece muchos comentarios. Tomando con mayor amplitud lo que es esta iniciativa, haciendo una reflexión más global sobre la misma y tratando de ver cuál va a ser la Rendición de Cuentas del año 2001, lamentablemente, creo que los argumentos que quien habla estaría dando, serían los mismos, porque ya ha transcurrido un buen tramo del 2001 y parte de esta película ya la vimos.

Quiere decir que por tercer año consecutivo vamos a tener un déficit alto, por encima de las perspectivas y de los pronósticos del propio Gobierno. Por lo tanto, una Rendición de Cuentas que en el año 2001, en relación con el año 2000, nos trae un déficit del 4%, que no se corrige hacia el futuro, lamentablemente, creo que nos va a traer problemas. Se fracasa este año en las perspectivas y en los pronósticos con respecto a lo que va a ser la Rendición de Cuentas que nos traerán el año que viene; se fracasó el año pasado y ya veníamos con un fracaso anterior. Aunque no sea imputable a este Ministro, él sabía -y así lo expresó- que teníamos un déficit alto y que no se podía seguir por ese camino. Pero este problema no es el único. Nadie niega los problemas que existen en la región y las dificultades que teníamos y que tenemos. El problema es que el Ministro dice que uno de los elementos sustanciales en sus objetivos políticos es que haya equilibrio fiscal. No es que el Gobierno haya dicho: Tenemos esta coyuntura, vamos a permitirnos un déficit mayor, porque en estas circunstancias, por tal y cual objetivo, las expectativas de equilibrio no van a estar. Entonces, en momentos recesivos, el Estado va a tener que endeudarse un poco más. No, señor Presidente, tenemos un Ministro que hace especial hincapié en que en estas circunstancias tenemos que tener equilibrio fiscal. Sin embargo, las cuentas no sólo no registran un equilibrio fiscal, sino que provocan su reproducción. No sé cuál es la señal que damos hacia el futuro: tuvimos déficit fiscal en los años 1999, 2000 y ahora, en el 2001. Creo que las perspectivas no son para nada buenas. ¿Cómo estamos pagando este déficit? Con endeudamiento durante los años 1999, 2000 y, seguramente, también en el 2001. Eso es malo; estamos llegando a los límites de endeudamiento, como decían algunos señores Senadores. Hemos tenido una caída del Producto acumulado, desde el año 1999 hasta ahora, de más del 7%, lo que equivale a U$S 1.400:000.000 menos, que no van a estar en la economía del Uruguay todos los años. Este es un dato que hay que asimilar porque, de lo contrario, creo que tenemos un problema. Somos más pobres; tenemos que asumirlo porque es un dato de la realidad. ¿Cómo estamos pagando nuestras cuentas? Endeudándonos y endeudándonos. ¿Esto lo hace el Gobierno en forma caprichosa? No, más allá de las discusiones que tengamos con el Ministro o con el propio Gobierno. No digo que el Gobierno no sea inteligente; acá hay un problema de diseño de la política económica a partir de un diagnóstico equivocado. Ahí está el quid de la cuestión; existe un diagnóstico equivocado. Se dice que la situación regional se va a arreglar y, entonces, seguimos gastando. Es como si las familias, cuando le recortan las horas extra a uno de sus integrantes, siguieran gastando, pensando que este es un tema coyuntural y que se va a equilibrar en los próximos meses. Estos U$S 1.400:000.000, hasta que el país vuelva a crecer, no van a estar. Como ahora no están, no figuran en la recaudación y como no hay recaudación, nos endeudamos cada vez más, ¿pero hasta cuándo? En términos de dólares, el presupuesto que el Uruguay tiene ya es muy alto y si no empezamos a corregirlo suavemente, de manera que la producción pueda volver a arrancar, lamentablemente, el tiempo lo va a ajustar a tal punto que un Ministro, que consiguiera incluso bajar el presupuesto y hacer ahorros, no lograría que el déficit fiscal disminuyera. Creo que se podría hacer cosas, incluso en el año 2001, que permitieran generar un nivel de actividad a partir de un paquete compuesto por concesiones de obras públicas, regulaciones que permitieran inversiones y por recursos públicos que pudieran generar actividad. No estoy seguro que el Uruguay esté en una situación en la cual esos recursos públicos se puedan poner sin ver del otro lado nuestro nivel de recaudación. Tenemos problemas y serios. Si no atendemos esta temática, nos va a ir mal.

Ese problema del cual hablo y sobre el que existe notoriamente una equivocación de diagnóstico, nos va a llevar a que el año que viene se vuelva a endeudar el país por montos similares. Cuando tenemos problemas en todos los sectores, no sólo en el agro, sino en la industria, el turismo, servicios, en la banca, en el sistema financiero, me pregunto si las correcciones se tienen que realizar sólo en un sector o a nivel macroeconómico. ¿Tenemos un problema en un sector que hay que corregir o uno general? Creo que tenemos un problema general en el cual, notoriamente, hay dificultades de producción. Entonces, no vendemos y no lo hacemos porque estamos caros, y como no vendemos y no producimos, no recaudamos. Nadie está planteando correcciones abruptas, pero los plazos se nos van achicando. Creo que habría que volver a discutir y a repensar el diseño a partir del diagnóstico de que ya somos más pobres y que la situación regional no se va a arreglar en el corto plazo.

Entonces, señor Presidente, creo que la situación amerita llamar a todos los partidos. Hay una carga muy pesada que el Ministro de Economía y Finanzas y el Gobierno ponen sobre sus hombros, cuando es del país. Personalmente, no quiero que le vaya mal al país ni a la política económica que libremente puede llevar adelante el Poder Ejecutivo. Lo que sucede es que en la situación actual esa carga es muy pesada como para no recibir aportes de todos lados, ya que algunos pueden servir. No creo que nadie desee que le vaya mal al país ni que en el ánimo de nadie esté tirar piedras, más allá de que si fracasa la política económica, fracasa el Gobierno, y de pronto eso podría considerarse bueno para quienes no estamos involucrados con él.

Si seguimos con el pensamiento de que la situación argentina se arreglará rápidamente y de que el Brasil no va a devaluar más, seguramente continuaremos con problemas en nuestras ventas, en nuestra producción y en la recaudación. Como consecuencia de ello, nos endeudamos, poniendo en peligro nuestros grados de inversión. Estos hacen a las calificaciones, y éstas harán que cuando se vuelvan a renovar los Bonos nos empecemos a endeudar a tasas más altas.

¿Cómo cambiamos esto, señor Presidente? ¿Usted cree que lo lograremos si todos venimos corriendo con nuestras propuestas? Algunas podrán ser buenas y otras no tanto. A partir de un diagnóstico común, ¿no se podrá llegar a un acuerdo de tres o cuatro puntos en el que se tomen en cuenta la producción, el nivel de desempleo y el problema de la recaudación? A partir de allí podremos empezar a diseñar lo que será el Uruguay de diciembre de 2002 o de marzo de 2003. Una vez rediseñados nuestros gastos podremos poner las muletas necesarias para que la producción empiece a caminar y tendremos niveles de recaudación aceptables que nos permitirán salir de esta situación de endeudamiento. Ni quiero imaginar lo que puede suceder si la problemática en la Argentina y en el Brasil se complica aún más, y si la situación que estamos viviendo como consecuencia de lo que pasó el 11 de setiembre último genera un nivel de recesión y de falta de expectativas en la economía mundial, que terminen golpeando la nuestra.

No quisiera que estas palabras sean las de la Rendición de Cuentas de 2001, cuando estemos en el año 2002. Tampoco desearía que el próximo año estuviéramos exhortando a abandonar estas premisas, que a nuestro juicio surgen de un diagnóstico equivocado. Estamos en una situación compleja y delicada, por lo que la Rendición de Cuentas va más allá de si los números cierran o no; lo importante es saber si los números cierran hacia el futuro. Creo que no y entiendo que es un momento de tal fragilidad que sería bueno que el señor Ministro de Economía y Finanzas -si en algún momento lee la versión taquigráfica de las palabras que se han vertido en las sesiones de ayer y de hoy- reflexionara junto con los partidos a fin de poder encontrar soluciones globales, nacionales, a plazo, y así sacar al país en la dirección correcta.

Nada más.

8) IRIS RENEE CRISCIO SOLER. Pensión graciable.

SEÑOR PRESIDENTE .- Dése cuenta de la votación correspondiente a la pensión graciable a conceder a la señora Iris Renée Criscio Soler.

SEÑOR SECRETARIO (Don Mario Farachio).- Han sufragado 22 señores Senadores, de los cuales 21 lo han hecho por la afirmativa.

SEÑOR PRESIDENTE .- En consecuencia, el resultado de la votación es:

-21 en 22. Afirmativa.

Léase el artículo 2º.

(Se lee:)

"Artículo 2º.- La erogación resultante será atendida por Rentas Generales."

SEÑOR PRESIDENTE .- Si no se hace uso de la palabra, se va a votar el artículo 2º.

(Se vota:)

-25 en 26. Afirmativa.

Queda aprobado el proyecto de ley, que se comunicará a la Cámara de Representantes.

(No se publica el texto del proyecto de ley aprobado por ser igual al considerado)

9) RENDICION DE CUENTAS Y BALANCE DE EJECUCION PRESUPUESTAL. Ejercicio 2000.

SEÑOR PRESIDENTE.- Continuamos con la consideración del proyecto de Rendición de Cuentas.

Si no se hace uso de la palabra, se va a votar en general.

(Se vota:)

-17 en 26. Afirmativa.

En discusión particular.

Léase el artículo único.

(Se lee:)

"Artículo Unico.- Apruébase la Rendición de Cuentas y Balance de Ejecución Presupuestal correspondiente al ejercicio 2000, con un resultado deficitario de ejecución presupuestaria de $ 9.231:413.000,00 (pesos uruguayos nueve mil doscientos treinta y un millones cuatrocientos trece mil), según los estados demostrativos y auxiliares que acompañan a la presente ley y que forman parte de la misma."

SEÑOR PRESIDENTE.- En consideración.

Si no se hace uso de la palabra, se va a votar.

(Se vota:)

-17 en 28. Afirmativa.

SEÑOR NUÑEZ.- Pido la palabra.

SEÑOR PRESIDENTE.- Tiene la palabra el señor Senador.

SEÑOR NUÑEZ.- Habíamos presentado, en tiempo y forma, un conjunto de aditivos. Sabemos que la Mesa interpreta que son contradictorios con el artículo único del proyecto que acabamos de votar, pero a nuestro juicio, no es así. Se trata de cinco artículos y solicitaríamos que se pusieran a votación.

SEÑOR PRESIDENTE.- La Mesa no tiene inconveniente en proceder como lo solicita el señor Senador Núñez. ¿Admitirá el señor Senador que los votemos en bloque, ante esta situación de amable trato parlamentario?

SEÑOR NUÑEZ.- Sí, señor Presidente.

SEÑOR PRESIDENTE.- En consideración los artículos aditivos presentados por la Bancada del Encuentro Progresista - Frente Amplio.

(Texto de los artículos aditivos propuestos:)

"Artículo .- Derógase el artículo 619 de la Ley N° 17.296, de 21 de febrero de 2001.

Artículo .- La Tesorería General de la Nación realizará los pagos de las obligaciones contraídas con cargo a los rubros de gastos e inversiones del presupuesto de los incisos y/o programas que se detallan a continuación, dentro de los 30 días hábiles desde que la obligación respectiva esté en condiciones de ser pagada:

Inciso 12 - Ministerio de Salud Pública.

Inciso 13 - Ministerio de Trabajo y Seguridad Social.

Inciso 26 - Universidad de la República.

Inciso 27 - Instituto Nacional del Menor.

Fondo Nacional de Recursos.

Las deudas con los referidos incisos y/o programas que tengan una antigüedad mayor a 120 días a la vigencia de la presente ley, podrán ser canceladas en un máximo de tres cuotas mensuales, iguales y consecutivas, sin perjuicio de los convenios de pago que se hayan realizado en cada inciso, con anterioridad a la fecha de la aprobación de esta disposición.

Artículo .- Encomiéndase al Ministerio de Trabajo y Seguridad Social a través de la Dirección Nacional de Empleo y en el seno de la Junta Nacional de Empleo, la creación de un Registro Nacional de personas desocupadas en el país, clasificadas según busquen trabajo por primera vez, o habiéndolo tenido no hayan podido reinsertarse en el mercado laboral.

En un plazo de 120 días, el mencionado Ministerio dará cumplimiento a esta disposición.

Artículo .- Sustitúyese el artículo 585 de la Ley N° 17.296, de 21 de febrero de 2001, por el siguiente:

`ARTICULO 585.- Reimplántase la tasa consular derogada por el artículo 473 de la Ley N° 16.226, de 29 de octubre de 1991.

El Poder Ejecutivo queda facultado para establecer exoneraciones.

El monto recaudado por esta tasa se destinará a reforzar las partidas de asignación presupuestal del Inciso 27 - Instituto Nacional del Menor; del Instituto Nacional de Alimentación (Inciso 13 - Unidad Ejecutora 006 - Programa de investigación y asistencia alimentario-nutricional); y de la Dirección Nacional de Empleo (Inciso 13 - Unidad Ejecutora 003 - Programa de empleo y formación profesional), distribuyéndose en un 40% (cuarenta por ciento), 40% (cuarenta por ciento) y 20% (veinte por ciento) respectivamente.'

Artículo .- Derógase el artículo 750 de la Ley N° 16.736, de 5 de enero de 1996."

Núñez, Lescano, Astori, Rubio, Cid, Arismendi y Gargano. Senadores.»

SEÑORA ARISMENDI.- Pido la palabra.

SEÑOR PRESIDENTE.- Tiene la palabra la señora Senadora.

SEÑORA ARISMENDI.- Voy a ser muy breve en honor al éxito que tenemos todos -me refiero al Cuerpo en su totalidad- con la consideración de la Rendición de Cuentas, ya sea en lo que tiene que ver con la asistencia al Senado o, en general, a la importancia que se le da públicamente. Pienso que esto se debe a un acostumbramiento negativo -desde mi punto de vista- en cuanto a que, como dice la gente, "está todo el pescado vendido" y por lo tanto ni siquiera vale la pena discutir o realizar el seguimiento de lo que se debate en el Parlamento.

Aclaro que no voy a reiterar lo que ya se ha dicho aquí. Incluso, me borré de la lista de oradores porque compañeros de mi Bancada hicieron uso de la palabra con mayor profundidad y manejando más datos de los que podía tener yo. De todas maneras, quiero fundamentar un solo aditivo que a mi juicio no tiene absolutamente ninguna contradicción con nada de lo que se dijo acá ni con el famoso mal llamado "gasto cero", porque en realidad debería ser "incremento cero".

En él planteamos que se encomiende al Ministerio de Trabajo y Seguridad Social a través de la Dirección Nacional de Empleo y en el seno de la Junta Nacional de Empleo, la creación de un Registro Nacional de personas desocupadas en el país, clasificadas teniendo en cuenta si la búsqueda de trabajo es por primera vez o si, habiéndolo tenido no han podido reinsertarse en el mercado laboral. A esos efectos, se establece un plazo de 120 días para que el Ministerio dé cumplimiento a esta disposición.

Naturalmente que esta propuesta no está separada de un conjunto de iniciativas que llamamos Plan de Contingencia Nacional, destinado a cubrir las urgencias de que se hablaba acá. El señor Senador Heber señalaba que no se le puede decir a la gente que espere un mes o cinco, o incluso un año, porque no le da ni para esperar siquiera una semana. Este registro está en consonancia con la canasta alimentaria, tema que hemos conversado con el señor Presidente. Sin embargo, en oportunidad de la visita del Ministro de Trabajo y Seguridad Social a la Comisión de Asuntos Laborales y Seguridad Social, ante nuestra pregunta por el trabajo que se está haciendo en el INDA, escuchamos con satisfacción que se habían tomado algunas medidas que hicieron que cantidades muy importantes se ajustaran y ahorraran y, por lo tanto, se pudieran volcar en más comida, para decirlo en forma cruda y clara.

Por lo tanto, ese vínculo del registro de personas desocupadas con la posibilidad de ordenar la entrega de las canastas, con la búsqueda de los cursos relativos a la JUNAE, y con la posibilidad de otorgar la asignación familiar de una manera mucho más ajustada a las necesidades -vamos a insistir en esto- no es un proyecto alocado, no hace saltar la política macroeconómica ni nada de lo que tiene que ver con todos los elementos de la política fiscal que aquí se señalaba, no recalienta la economía, sino que lo que hace es dar un instrumento para poder ordenar la situación con los mismos recursos, ni siquiera con más. Según escuchábamos, se habla de gravar los sueldos públicos elevados o rebajarlos. Personalmente, voto con ambas manos que se grave de una manera más justa los sueldos públicos y privados.

Quiere decir que hay una serie de medidas en las que tenemos que trabajar, pero estamos convencidos de que ordenar ayuda a distribuir de manera más correcta, más justa y más adecuada a las necesidades. No tenemos ningún prurito en reconocer que cuando se nos dice que se empieza a caminar en ese sentido, nosotros aplaudimos. Estamos muy de acuerdo y dispuestos a trabajar para que eso sea mejor aún.

Por lo tanto, pensamos que este aditivo que proponemos no descompensa los elementos que constituyen la preocupación económica del país, sino que es un instrumento más que puede colaborar al ordenamiento. Sabemos, además, que nadie tiene ganas de escuchar, y que tampoco nadie se va a enterar. De todas formas, vamos a insistir en esto, porque si lo vinculamos a los elementos asistenciales de esta realidad que todos describían unánimemente, más allá de que -como decía el señor Senador Gargano, unos lleguen a una conclusión y otros a otra- la situación del país es la que es y de que los que sufren pertenecen siempre a los mismos sectores, creo que no tenemos dos opiniones. En ese sentido, queríamos proponer esta herramienta junto a los otros elementos que pueden ser más discutibles desde el punto de vista económico y financiero para el país.

SEÑOR NUÑEZ.- Pido la palabra.

SEÑOR PRESIDENTE.- Tiene la palabra el señor Senador.

SEÑOR NUÑEZ.- Quiero fundamentar uno solo de los aditivos que hemos presentado, concretamente, el Nº 1, a través del cual solicitamos se derogue el artículo 619 de la Ley Nº 17.296, de 21 de febrero de 2001, que es el Presupuesto Nacional. Dicho artículo disponía topear los montos de inversiones en un 5% para el año 2001 y en un 9% para el 2002. Creemos que la realidad descripta, en la que prácticamente todos los señores Senadores han coincidido -incluso los que han defendido esta Rendición de Cuentas- indica que el país necesita reactivación e inversión. Por lo tanto, entendemos que estos topes establecidos en el Presupuesto Nacional son inconvenientes, aun no teniendo la fe keynesiana que profesa el señor Senador Gargano. Y no estamos hablando de montos exhorbitantes, porque se trata de U$S 25:000.000 en 2001 y U$S 40:000.000 en 2002. Para hacer una comparación, un conjunto de 431 funcionarios de un cuerpo que se propone crear en la Dirección General Impositiva, en una masa salarial anual saldrían más de U$S 10:000.000 adicionales a los destinados actualmente para el pago a los funcionarios de ese organismo. Por lo tanto, si pensamos que la inversión es importante para la reactivación, estos topes se deben eliminar.

SEÑORA ARISMENDI.- Pido la palabra para hacer una aclaración.

SEÑOR PRESIDENTE.- Tiene la palabra la señora Senadora.

SEÑORA ARISMENDI.- Voy a solicitar que se desglose el aditivo que fundamenté, que figura en la hoja 3 del repartido.

SEÑOR PRESIDENTE.- Se van a votar los aditivos que figuran en las hojas 1, 2, 4 y 5 del repartido.

(Se votan:)

-12 en 29. Negativa.

SEÑOR KORZENIAK.- Pido la palabra para fundar el voto.

SEÑOR PRESIDENTE.- Tiene la palabra el señor Senador.

SEÑOR KORZENIAK.- Señor Presidente: he votado afirmativamente estos aditivos y voy a votar también el próximo que se va a someter a la consideración del Senado, por lo menos, para tratar de matizar un proyecto hasta hoy de Rendición de Cuentas que, en mi opinión, no merecía el voto, por cuanto su envío es una mera ritualidad procesal. Se trata de un artículo único con cero de incremento, que viene con un acuerdo extraparlamentario para ser votado acá, pase lo que pase.

En segundo lugar, es un proyecto que, como siempre me ha parecido en estos casos, tiene una enorme arrogancia jurídica, porque parte de la base de que a un año y medio, por lo menos, de confeccionado el Presupuesto, con todo lo que en ese lapso ha ocurrido y se ha comprobado, no merece ninguna modificación indispensable. Según el artículo 214 de la Constitución, es en las Rendiciones de Cuentas donde se pueden hacer las modificaciones que se estimen indispensables, pero el Gobierno entiende que está todo perfecto, como lo programó en la Ley de Presupuesto. Parecería que en este país y en el mundo no hubiera pasado nada.

Por último, a esa curiosa arrogancia formal desde el punto de vista jurídico, se mezcla lo que me parece es una falta muy grave de prestancia política para reconocer y cambiar algunas cosas de un modelo de política económica que daña flagrantemente a la gran mayoría del país.

Por esta razón entendía que estos aditivos que los compañeros han tratado de incorporar son útiles, por lo menos, para matizar la rutina de esta Rendición de Cuentas que, si no fuera porque cumple un rito constitucional, la verdad es que no sirve absolutamente para nada. Si no, piénsese qué pasaría si no se hubiera enviado. Nada. La nada es esa Rendición de Cuentas.

SEÑOR BRAUSE.- Pido la palabra para fundar el voto.

SEÑOR PRESIDENTE.- Tiene la palabra el señor Senador.

SEÑOR BRAUSE.- Quiero manifestar mi total desacuerdo con las expresiones que acaba de verter el señor Senador Korzeniak.

SEÑOR PRESIDENTE.- No se puede hacer alusiones en los fundamentos de voto, señor Senador.

(Dialogados)

-Perdón, señores Senadores, la Mesa ha sentado su criterio. El señor Senador Brause puede expresar su opinión enteramente. La Presidencia simplemente le insta a no hacer alusiones.

SEÑOR BRAUSE.- Quiero manifestar, entonces, una vez más, mi desacuerdo con lo que se acaba de pronunciar en Sala. Rechazo, de la manera más enfática posible, el adjetivo por el cual se expresa que esta Rendición de Cuentas era el resultado de una actitud de arrogancia, por cuanto sostengo que ella cumplió absolutamente con todos los requisitos que establece la Constitución de la República y fue considerada en el Poder Legislativo, en la forma que corresponde. Finalmente, es el resultado de las mayorías que votan y que, en definitiva, gobiernan los actos de este Poder Legislativo. No se trata, de ninguna manera, del resultado de ningún acuerdo realizado fuera de este Parlamento, sino que, al contrario, es en este ámbito que fue considerada -como corresponde- y, en definitiva, aprobada. Este es un punto esencial que debemos rescatar cada vez que se aluden como víctimas aquellos que no alcanzan las mayorías correspondientes. Opinar lo contrario es ignorar la forma como las instituciones republicanas y democráticas se deben gobernar.

Por otro lado, quiero señalar, como lo expresé en el informe al Senado, que la forma en que actúa el Poder Ejecutivo elevando la Rendición de Cuentas es de total conformidad con el inciso 4º del artículo 214 de la Constitución de la República. Estamos hablando de una Rendición de Cuentas y Balance de Ejecución Presupuestal y ello no significa, de ninguna manera, que se puedan introducir modificaciones que, al final, terminan transformándose en un nuevo Presupuesto y, así, desnaturalizando lo que la propia Constitución establece que debe ser el Presupuesto quinquenal, y no anual, como en épocas pasadas -lamentablemente- solía ocurrir.

Estas son las consideraciones que quería realizar.

SEÑOR PRESIDENTE.- En consideración el artículo aditivo, hoja 3.

SEÑOR LESCANO.- Pido la palabra.

SEÑOR PRESIDENTE.- Tiene la palabra el señor Senador.

SEÑOR LESCANO.- Simplemente, quisiera complementar la fundamentación que, sobre este artículo, hiciera la señora Senadora Arismendi, que comparto plenamente.

Ante todo, quiero decir que días atrás se realizó en la ciudad de Santiago de Chile un seminario desarrollado por organizaciones no gubernamentales, como el Instituto Chileno de Estudios Humanísticos y otros, considerándose allí el tema de la integración desde la perspectiva social o, bien podría decirse, los problemas sociales en el proceso de integración regional por el que estamos atravesando. De ese seminario se puede extraer, como conclusión, que Uruguay es el único país de la región, entre los demás integrantes del MERCOSUR, incluidos aquellos países que están en condición de ser socios, que no cuenta al día de hoy con un registro actualizado de su población desocupada. Delegados de otros países admitían, desde luego, algunas carencias en los registros actuales; así, estaban trabajando activamente en la mejora de los mismos pero, en todo caso, a nivel de las autoridades competentes, generalmente, los Ministerios de Trabajo de esos países.

A su vez, creemos que dicho registro se ubica dentro de los cometidos de la ley de creación de la Junta Nacional de Empleo que, en nuestra opinión, significó en su momento una importante conquista en el sentido de que permitió contar con un instrumento de integración tripartita -Poder Ejecutivo, empresarios y trabajadores- para atacar el grave problema del desempleo en el Uruguay.

Asimismo, quiero decir que he escuchado manifestaciones públicas de jerarcas del Ministerio correspondiente, coincidentes con la necesidad de contar con el mencionado instrumento para los fines que señaló en su momento la señora Senadora Arismendi, aunque también para otros.

Por último, confieso, señor Presidente, que nunca he escuchado, desde la propuesta que se realizara con relación a este registro, a nivel del Poder Ejecutivo, ningún argumento que justificara estar en contra de una iniciativa como ésta, que no representa costos, ya que la infraestructura institucional está en condiciones de llevarla a cabo, a través de la red con la que cuentan la DINAE y la JUNAE en el interior del país. Reitero, entonces, que no he escuchado argumentos que me puedan convencer de las razones -respetables- que puedan tener los señores Senadores en este caso, para no acompañar una propuesta de esta naturaleza.

SEÑOR GALLINAL.- Pido la palabra.

SEÑOR PRESIDENTE.- Tiene la palabra el señor Senador.

SEÑOR GALLINAL.- Comparto plenamente la iniciativa que se ha presentado. Me parece que es realmente trascendente y necesario que exista un registro de las características que aquí se han mencionado. Se trata de una información fundamental de la que debe disponer el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, y también, más que éste, otras Carteras vinculadas al área económica, para poder saber -en virtud de la información que se recabe- cuáles serían las medidas más necesarias a implementar para atacar un problema tan grave, como el del desempleo que hoy el país está sufriendo. Me iba a permitir proponer, entonces, que si la votación resultara negativa -como probablemente ocurrirá- deriváramos este texto, como proyecto de ley, a la Comisión de Asuntos Laborales y Seguridad Social, porque me parece que, en principio, no deberán existir mayores impedimentos para transformarlo en ley en poco tiempo.

SEÑOR PRESIDENTE.- Si no se hace uso de la palabra, se va a votar el artículo aditivo, hoja número 3.

(Se vota:)

-12 en 29. Negativa.

SEÑOR SINGER.- Pido la palabra para fundamentar el voto.

SEÑOR PRESIDENTE.-. Tiene la palabra el señor Senador.

SEÑOR SINGER.- He pedido la palabra ahora porque, según tengo entendido, lo que reglamentariamente corresponde es fundamentar el voto antes de pasar a considerar cualquier otro asunto, porque de pronto hay una segunda votación y después no se sabe qué voto es el que se está fundamentando.

En definitiva, quiero decir que voté negativamente porque considero que este asunto nada tiene que ver con la Rendición de Cuentas. Aquí tenemos una mala costumbre, que empieza a darse en el Presupuesto, que es la de incorporar asuntos que no tienen nada que ver con él. Entonces, terminamos viendo un articulado que a veces consta de centenares de disposiciones que poco tienen que ver con la materia presupuestal. Años atrás, con las Rendiciones de Cuentas ocurría algo similar; aparte de aprobarse y de incluirse algunas modificaciones -pocas o muchas- se agregaba, además, un supermercado de resoluciones que nada tenían que ver con la Rendición de Cuentas lo que, además de ser groseramente inconstitucional, era -diría- una corruptela legislativa que no le hacía bien al Parlamento ni al país.

Por otro lado, quiero decir que comparto -como se ha mencionado aquí- la iniciativa relacionada con el registro del que aquí se ha hablado. Considero que sería importante contar con él y ahora podríamos pasar esta iniciativa a estudio de la Comisión pertinente o, en su defecto, la señora Senadora proponente -si no me equivoco, fue la señora Senadora Arismendi- o cualquier otro señor Senador podrían presentar un proyecto de ley, que el Senado consideraría en cualquier momento. Si se pone ahora a votación el derivar esta propuesta a la Comisión de Asuntos Laborales y Seguridad Social, adelanto, desde ya, que mi voto será afirmativo.

SEÑOR COURIEL.- Pido la palabra para fundamentar el voto.

SEÑOR PRESIDENTE.- Tiene la palabra el señor Senador.

SEÑOR COURIEL.- Señor Presidente: hice una larga fundamentación sobre los objetivos de la política económica y puse en entredicho el déficit fiscal y el desempleo. Sin embargo, el Parlamento en este momento, pese a que esto no afecta el déficit fiscal, no ha votado una medida que pueda ayudar un poco para dar información sobre las políticas contra el desempleo.

En segundo lugar, este Parlamento puede votar el 40% de la venta de las acciones de ANCEL pero no puede votar nada menos ni nada más que un registro para saber quiénes son los desocupados y qué se puede hacer.

SEÑOR KORZENIAK.- Pido la palabra para fundamentar el voto.

SEÑOR PRESIDENTE.- Tiene la palabra el señor Senador.

SEÑOR KORZENIAK.- Como es notorio, he votado este aditivo y ya que estamos hablando de ritualidades constitucionales -eso fue la Rendición de Cuentas que se envió- quiero decir que la Constitución de la República, precisamente, prevé que en oportunidad de la Rendición de Cuentas se pueden establecer a los presupuestos las modificaciones que se consideren indispensables. Dentro del concepto de modificaciones está añadir cambios, quitar artículos, etcétera. Me parece que eso no significa agregar 500 ó 300 artículos ni disposiciones ajenas a la materia presupuestal y de una Rendición de Cuentas. Se trata nada menos que de un instrumento para combatir el desempleo y ¡vaya que es importante y que pudo haberse meditado en cuanto a que lo que se planeó hace un año y medio a lo mejor tenía algún mínimo de error! Este proyecto de Rendición de Cuentas sigue siendo un proyecto -todavía no es ley, a pesar de que sabemos que se va a aprobar porque hay un acuerdo extra parlamentario previo, sin perjuicio de que el Parlamento, por mayoría, lo ratifique- por lo que, tanto desde el punto de vista de la equidad, de la justicia, como de la ritualidad constitucional, procesal y parlamentaria estaría perfecto que se hiciera -por lo menos- esta modificación indispensable en oportunidad de votar la Rendición de Cuentas, lo cual está expresa e inequívocamente previsto en la Constitución de la República.

SEÑORA ARISMENDI.- Pido la palabra para fundamentar el voto.

SEÑOR PRESIDENTE.- Tiene la palabra la señora Senadora.

SEÑORA ARISMENDI.- Sin cuestionar a la Mesa -comprendo que no está en un buen día- me parece que el señor Senador Singer, cuando hace el fundamento de voto, se excede largamente del contenido. Por lo tanto, solicito que todo lo que habló sobre corruptela -yo fui la que fundamenté este aditivo- se elimine de las actas.

SEÑOR PRESIDENTE.- Señora Senadora: usted pidió la palabra para fundamentar el voto.

SEÑORA ARISMENDI.- Y él también, señor Presidente, y habló de corruptela.

SEÑOR PRESIDENTE.- La Mesa se podrá equivocar o no pero, así como le ha pedido a otro señor Senador que no aluda, le tengo que exigir a usted lo mismo: no aluda, señora Senadora; si quiere cuestionar a la Mesa hágalo, pero no aluda en el fundamento de voto porque, más allá de que lo diga el Reglamento, es el criterio que hemos mantenido en esta misma reunión.

Puede continuar la señora Senadora Arismendi para fundamentar el voto del aditivo.

SEÑORA ARISMENDI.- La Mesa sabe que las cosas son de otra manera. Voy a fundamentar este voto con respecto al proyecto porque sí tiene que ver con herramientas vinculadas a la crisis profunda en que está sumido este país, por la política económica del Gobierno acompañada por los votos de la mayoría de este Senado que, entre otras cosas, no se toma el trabajo ni siquiera de revisar lo que votó en el Presupuesto. Si se lo hubiera hecho, podrían darse cuenta de que toda esa tienda cambalachesca de la cual se hablaba hace un momento -no voy a nombrar quién lo dijo, pero todos lo sabemos- de todas maneras, está metida en el Presupuesto del `95 y en la Rendición de Cuentas del 2000. Podemos seguir, pero yo hablo de los presupuestos a los que nos hemos referido. Intentamos proponer un proyecto y tomo la palabra de quienes dicen que van a acompañar este proyecto -no lo voy a aludir porque, si no, resulta que algunos pueden y otros no- con poca esperanza. Recién comentaba a un colega de la Comisión de Asuntos Laborales que, salvo el arreglo de una cisterna en el baño de mujeres y una bombita en el ascensor, han sido pocas las conquistas de esta Senadora en el Senado de la República en lo que tiene que ver con los problemas de fondo.

Creo que al crear este instrumento no se le cae nada al Presupuesto ni a su concepción; simplemente no se quiere crear. Nosotros queremos que exista una herramienta que permita determinar con claridad quiénes son los que están desocupados de verdad, quiénes están subocupados o cuál es la situación real que tienen. Todos sabemos que no alcanza con las cifras oficiales, que son muy graves e importantes pero que no tienen cuerpo, alma ni familia. De esta manera, con en el registro, lo vamos a poder hacer.

Quiero decir, señor Presidente, que tendría que ser tan enérgico llamando al orden a los que fundamentan el voto cuando se trata de unos, como de otras.

SEÑOR MILLOR.- Pido la palabra para fundamentar el voto.

SEÑOR PRESIDENTE.- Tiene la palabra el señor Senador.

SEÑOR MILLOR.- Con total sinceridad, y luego de una lectura muy primaria y apresurada -porque el proyecto lo tuvimos en nuestra mesa en el día de hoy- quiero decir que me parece una feliz iniciativa en un momento inoportuno. Como comentaba recién con un colega, la seriedad de este proyecto no se compadece con un tratamiento apresurado como el que se propone en esta instancia. Por eso, me parece feliz la idea de derivarlo a la Comisión de Asuntos Laborales. Quiero aclarar que cuando digo que esta es una feliz idea, lo hago con prescindencia de las cifras que se manejan en el país sobre desempleo, que a veces son contradictorias. Yo creo que la idea de este registro es útil con un 16% de desempleo o con un 4%, como tiene Portugal, por decir algo. Creo que es un dato que el país merece tener y confieso -no quiero entablar un debate ahora porque me comprometo a trabajar en la Comisión, aunque no formo parte de la misma- que intuyo que hay algunos problemas de instrumentación del registro, aunque creo que son subsanables. Justamente, como es un problema de instrumentación de una idea que considero buena, tiendo a pensar que este proyecto merece un tratamiento más profundo en el seno de la Comisión, lo que no quiere decir un tratamiento lento. Simplemente, entiendo que hay que tratarlo con mayor profundidad y la Comisión dispondrá si se hace en una, dos o tres sesiones. No comprometo el voto porque somos hombres de partido y acatamos disciplinas partidarias pero, en principio, la idea me gusta, aunque no es el momento para plantearla. Podemos hacer algún aporte porque le vemos cierto problema de instrumentación y creo que trabajarlo en profundidad no implica sepultarlo ni enlentecerlo. Simplemente es un problema de voluntad de la Comisión y de quienes, sin formar parte de ella, estamos dispuestos a concurrir para realizar algún modesto aporte.

SEÑOR PRESIDENTE.- En consideración la moción del señor Senador Gallinal en el sentido de enviar el texto de esta hoja número tres a la Comisión de Asuntos Laborales y Seguridad Social.

Si no se hace uso de la palabra, se va a votar.

(Se vota:)

-26 en 26. Afirmativa. UNANIMIDAD.

SEÑOR MUJICA.- Pido la palabra para fundar el voto.

SEÑOR PRESIDENTE.- Tiene la palabra el señor Senador.

SEÑOR MUJICA.- Señor Presidente: por economía de tiempo no hemos intervenido en el debate, pero ahora queremos, simplemente, apuntar tres reflexiones. Frecuentemente, en este país decimos: "Nunca más dictadura, nunca más torturas" y yo agregaría: "Nunca más alejarnos de la tasa de cambio real". Creo que en el sentido macro como país estamos pagando el precio de ser agroexportadores sujetos a un mundo que no determinamos, hemos perdido la regla principal y hoy pagamos las consecuencias de viejos y antiguos errores. Esta es una lección para quienes vendrán luego de nosotros.

La segunda reflexión: el mundo contemporáneo, en materia de economía, es de incertidumbre y parecería que camina hacia una liberalización del comercio pero con muchos obstáculos. Pertenecemos a la parte del mundo que estará, inevitablemente, en la última frontera de la liberalización, porque somos agroexportadores. A poco que se analice la economía de los países centrales, se verá que todas tienen un formidable anclaje proteccionista al mismo tiempo que son abiertos en cierta rama, el cerno de su economía está anclada con ese mal llamado proteccionismo agrícola que, en el fondo, es un proteccionismo industrial, formidable, al agro negocio, al agro "business". Es el 24% o 25% del PBI norteamericano, y si analizamos Francia o Alemania, es algo por el estilo. Toda su economía está estancada, hay una parte cerrada de su economía que le da competitividad hacia el mundo, mientras que nosotros somos extremadamente abiertos y no reservamos alguna franja de nuestra economía para ser abiertos y cerrados al mismo tiempo.

No puedo desarrollar estos temas, pero creo que son centrales y los veo en la tragedia de la discusión de cada uno de los presupuestos.

Muchas gracias.

10) DESIGNACION DE UN MIEMBRO INTEGRANTE DEL DIRECTORIO DEL BANCO DE SEGUROS DEL ESTADO

SEÑOR PRESIDENTE.- Dése cuenta de un asunto entrado llegado a la Mesa.

(Se da del siguiente:)

"El Poder Ejecutivo remite Mensaje solicitando venia para designar en el Directorio del Banco de Seguros del Estado, al señor Juan Raúl Ferreira, en calidad de miembro de dicho Directorio."

-A LA COMISION DE ASUNTOS ADMINISTRATIVOS.

11) SEMANA DE LA LUCHA CONTRA EL REUMATISMO

SEÑOR PRESIDENTE.- Se pasa a considerar el asunto que figura en segundo término del orden del día: "Proyecto de ley por el que se declara la primera semana del mes de octubre de cada año `Semana de Lucha contra el Reumatismo'. (Carp. Nº 274/01 - Rep. Nº 309/01)"

(Antecedentes:)

«Carp. N° 274/2001
Rep. N° 309/2001

CAMARA DE REPRESENTANTES

La Cámara de Representantes, en sesión de hoy, ha sancionado el siguiente

PROYECTO DE LEY

Artículo 1º.- Declárase la primera semana del mes de octubre de cada año `Semana de Lucha contra el Reumatismo'.

Artículo 2º.- Se declararán de interés nacional los actos académicos destinados a la difusión de los aspectos científicos y sociales de la problemática referida, que organice la Sociedad Uruguaya de Reumatología durante esa semana.

Artículo 3º.- El Poder Ejecutivo dictará la reglamentación pertinente contemplando la forma en que el Ministerio de Salud Pública participará de dichos eventos.

Sala de sesiones de la Cámara de Representantes, en Montevideo, a 13 de setiembre de 2000.

Washington Abdala Presidente
Horacio D. Catalurda Secretario.»

SEÑOR PRESIDENTE.- Léase el proyecto.

(Se lee)

-En discusión general.

12) SEÑOR JOSE LUIS PARMA ALFARO. Pensión graciable.

SEÑOR PRESIDENTE.- La Presidencia informa que durante la sesión se va a ir distribuyendo las bolillas de votación correspondientes al punto que figura en cuarto término del orden del día: "Proyecto de ley por el que concede pensión graciable al señor José Luis Parma Alfaro. (Carp. Nº 554/01 - Rep. Nº 315/01)"

(Antecedentes:)

«Carp. N° 554/2001
Rep. N° 315/2001

Ministerio de
Educación y Cultura
Ministerio de
Economía y Finanzas

Montevideo, 23 de agosto de 2001.

Señor Presidente de la Asamblea General
Don Luis Hierro López

El Poder Ejecutivo tiene el honor de dirigirse a ese Alto Cuerpo, con el fin de someter a su consideración el Proyecto de Ley que se acompaña por el cual se otorga una pensión graciable a favor del Sr. José Luis Parma Alfaro, al amparo de lo dispuesto por la Ley Nº 16.301.

El Sr. José Luis Parma ha tenido una conocida trayectoria en el campo de la lírica nacional. Así integró el coro del SODRE como barítono desde el año 1966, cumpliendo también funciones como Director de Escena, colaborador de regisseurs extranjeros en dicho Instituto, desempeñándose asimismo como solista en diversas óperas a lo largo de su carrera.

A mediados del año 1995, el Sr. Parma sufrió un severo derrame cerebral que dejó como secuela una hemiplejia izquierda, no recuperable, que le impide el desarrollo de tareas, todo ello aunado a otros serios padecimientos físicos que se revelaron en el presente año.

Los escasos recursos económicos con que cuenta él y su núcleo familiar, apenas le permiten acceder a lo mínimo indispensable para la atención de su salud.

Frente a la situación planteada y en virtud de la destacada actividad artística que desarrollara el Sr. Parma en nuestros escenarios, reconocida por las autoridades del SODRE, resulta de justicia otorgarle una pensión graciable.

El Poder Ejecutivo saluda al Sr. Presidente y por su intermedio a los demás miembros de ese Alto Cuerpo."

Jorge Batlle Ibáñez PRESIDENTE DE LA REPUBLICA, Antonio Mercader, Alberto Bensión.

PROYECTO DE LEY

Artículo 1º.- Otórgase una pensión graciable de 4 (cuatro) Salarios Mínimos Nacionales al Sr. José Luis Parma Alfaro, en virtud de su destacada actividad en la lírica nacional.

Artículo 2º.- Comuníquese, publíquese y archívese."

Antonio Mercader, Alberto Bensión.»

SEÑOR PRESIDENTE.- Se procederá a repartir las bolillas de votación.

(Así se hace.)

13) SEMANA DE LA LUCHA CONTRA EL REUMATISMO

SEÑOR PRESIDENTE.- Tiene la palabra la señora Senadora Xavier para referirse al proyecto relativo a la lucha contra el reumatismo.

SEÑORA XAVIER.- Señor Presidente: este proyecto de ley ya tiene mucho tiempo en el ámbito parlamentario. Seremos muy breves, pero queremos aprovechar estos últimos minutos para informarlo.

Esta iniciativa tiene origen en la Sociedad Uruguaya de Reumatología y por la vía legislativa se prevé la declaración de la Semana de la Lucha contra el Reumatismo, a los efectos de que durante la misma se despliegue una amplia labor científica y también tenga hondas repercusiones a escala social.

Coincidiendo con el Congreso Uruguayo de Reumatología de 1998, se reunió el Segundo Encuentro Nacional de Grupos de Autoayuda de Artritis Reumatoidea, donde surgió la iniciativa de establecer el mes de octubre de cada año como el mes del paciente reumático. La Sociedad Uruguaya de Reumatología, tomando ese antecedente, propone declarar la primera semana de octubre de cada año como una semana de lucha contra el reumatismo, hecho que se recoge en el artículo 1º del presente proyecto de ley. La fecha propuesta por esta sociedad no es casual ni caprichosa, sino que coincide con el aniversario de la creación del Instituto Nacional de Reumatología, hecho que fue conmemorado dos días atrás.

La Comisión de Salud Pública del Senado estima que el presente proyecto encuadra dentro del contexto mencionado, por cuanto persigue como fin fortalecer las actividades académicas tendientes a mejorar las respuestas asistenciales que demanda la población portadora de estas afecciones reumáticas. En su artículo 2º, el proyecto apunta también a desplegar, además de la labor científica, un fortalecimiento de todas las actividades dirigidas, fundamentalmente, a la promoción de la salud de los pacientes reumáticos y de su entorno familiar.

En este sentido, debe resaltarse la dimensión sociosanitaria de las enfermedades de origen reumático, que se traduce en altas tasas de prevalencia que registran y, por otra parte, en el impacto económico que tienen sobre el conjunto de la sociedad, derivado de las incapacidades permanentes o transitorias que producen. Las afecciones reumáticas ascienden al 10% de la población general a escala mundial, lo cual en nuestro país representaría unas 300.000 personas que sufren de ellas.

La Sociedad Uruguaya de Reumatología, con motivo de la celebración del Día Mundial de la Osteoporosis, realizó una encuesta con 3.503 pacientes, donde destacamos solamente dos hechos: el 61.4% de la población reconoció no hacer ejercicio físico y si lo hacía, era menos de dos veces por semana, y el 60,1% toma menos de medio litro de leche por día. Estos elementos contribuyen a una enfermedad que tiene alta vinculación, que es la osteoporosis. Una de cada cuatro mujeres, en este país, sufre de osteoporosis y uno de cada veinte hombres también es pasible de padecerlo.

Por lo tanto, la prevención es vital y pensamos que las autoridades deben sensibilizarse, por lo que la Comisión recomienda la votación de este proyecto de ley.

SEÑOR PRESIDENTE.- Si no se hace uso de la palabra, se va a votar el proyecto de ley en general.

(Se vota:)

-22 en 23. Afirmativa.

En discusión particular.

Léase el artículo 1º.

SEÑOR CORREA FREITAS.- Formulo moción para que se suprima la lectura de los artículos en la discusión particular.

SEÑOR PRESIDENTE.- Se va a votar la moción formulada.

(Se vota:)

-21 en 23. Afirmativa.

En consideración el artículo 1º.

Si no se hace uso de la palabra, se va a votar.

(Se vota:)

-21 en 23. Afirmativa.

En consideración el artículo 2º.

Si no se hace uso de la palabra, se va a votar.

(Se vota:)

-21 en 23. Afirmativa.

En consideración el artículo 3º.

Si no se hace uso de la palabra, se va a votar.

(Se vota:)

-20 en 23. Afirmativa.

Queda sancionado el proyecto de ley que se comunicará al Poder Ejecutivo.

(No se publica el texto del proyecto de ley sancionado, por ser igual al considerado)

14) JOSE LUIS PARMA ALFARO. Pensión graciable.

SEÑOR PRESIDENTE.- Dése cuenta del resultado de la votación para conceder la pensión graciable al señor José Luis Parma Alfaro.

SEÑOR SECRETARIO (Don Mario Farachio).- Han sufragado 22 señores Senadores, de los cuales 21 lo hicieron por la afirmativa.

SEÑOR PRESIDENTE.- En consecuencia, el resultado de la votación es:

-21 en 22. Afirmativa.

Léase el artículo 2º.

(Se lee:)

"Artículo 2º.- La erogación resultante será atendida por Rentas Generales."

SEÑOR PRESIDENTE.- En consideración.

Si no se hace uso de la palabra, se va a votar.

(Se vota:)

-19 en 20. Afirmativa.

Queda aprobado el proyecto de ley que se comunicará a la Cámara de Representantes.

(No se publica el texto del proyecto de ley aprobado, por ser igual al considerado)

15) SE LEVANTA LA SESION

SEÑOR GALLINAL.- Pido la palabra para una cuestión de orden.

SEÑOR PRESIDENTE.- Tiene la palabra el señor Senador.

SEÑOR GALLINAL.- Señor Presidente: formulo moción para que se levante la sesión.

SEÑOR PRESIDENTE.- Se va a votar la moción formulada.

(Se vota:)

-19 en 20. Afirmativa.

Se levanta la sesión.

(Así se hace, a la hora 19 y 54 minutos, presidiendo el doctor Alejandro Atchugarry y estando presentes los señores Senadores Arismendi, Astori, Barrios Tassano, Brause, Cid, Correa Freitas, Couriel, De Boismenu, Fau, Fernández Huidobro, Gallinal, Gargano, Heber, Mangado, Mujica, Núñez, Sanabria, Singer y Xavier.)

DOCTOR ALEJANDRO ATCHUGARRY Presidente en ejercicio

Sr. Mario Farachio Secretario - Arq. Hugo Rodríguez Filippini Secretario

Sr. Freddy A. Massimino Director General del Cuerpo de Taquígrafos

Linea del pie de página
Montevideo, Uruguay. Poder Legislativo.