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Nº 49 - TOMO 404 - 19 DE SETIEMBRE DE 2000

REPUBLICA ORIENTAL DEL URUGUAY

DIARIO DE SESIONES

DE LA

CAMARA DE SENADORES

PRIMER PERIODO ORDINARIO DE LA XLV LEGISLATURA

48ª SESION EXTRAORDINARIA

PRESIDEN EL SEÑOR LUIS HIERRO LOPEZ Presidente

y el SEÑOR SENADOR REINALDO GARGANO Primer Vicepresidente

ACTUAN EN SECRETARIA LOS TITULARES SEÑOR MARIO FARACHIO Y ARQ. HUGO RODRIGUEZ FILIPPINI

S U M A R I O

1) Texto de la citación

2) Asistencia

3) Asuntos entrados

4) Proyecto presentado

- Varios señores Senadores presentan, con exposición de motivos, un proyecto de ley por el que se autoriza al Ministerio de Educación y Cultura a promover la creación de bandas musicales en el interior del país.
- A la Comisión de Educación y Cultura.

5) Pedidos de informes

- El señor Senador Cid solicita se curse un pedido de informes al Ministerio de Salud Pública relacionado con la regularización de pagos a los proveedores de dicho Ministerio.
- El señor Senador Garat solicita se curse un pedido de informes al Ministerio de Defensa Nacional relacionado con la colisión entre el buque de la Armada Nacional ROU "Valiente" y el Buque Mercante "Skyros".
- El señor Senador Fernández Huidobro solicita se curse un pedido de informes al Ministerio del Interior, relacionado con la Dirección Nacional de Bomberos.
- Oportunamente fueron tramitados.

6) Solicitud de licencia

- La formula el señor Presidente del Cuerpo.
- Concedida.

7) El nazismo y su repercusión en nuestro país

- Por moción del señor Senador Korzeniak y de conformidad con el artículo 171 del Reglamento, el Senado autoriza a dicho señor Senador a realizar una exposición de cuarenta minutos sobre este tema en la tercera sesión ordinaria del mes de octubre.

8, 11 y 13) Rendición de Cuentas y Balance de Ejecución Presupuestal. Ejercicio 1999

- Proyecto de ley por el que se procede a su aprobación.
- Exposición de los señores Senadores Batlle y Núñez. Intervención de varios señores Senadores.

9) Cuarto intermedio

- Por moción de varios señores Senadores el Senado resuelve levantar la presente sesión a la hora 20 y continuarla en el día de mañana, miércoles 20 de setiembre, a la hora 15 y 30, en régimen de cuarto intermedio, hasta agotar el tema en debate.

10) Sesión Extraordinaria

- Por moción de varios señores Senadores el Senado resuelve sesionar en régimen de Comisión General en la última semana del presente mes, a fin de debatir sobre política azucarera, invitando a la misma a los señores Ministros de Ganadería, Agricultura y Pesca, de Industria, Energía y Minería y de Relaciones Exteriores.

12) Prórroga de la hora de finalización de la sesión

- Por moción del señor Senador Millor, el Senado resuelve prorrogar la hora de finalización de la Sesión hasta que culmine su intervención el señor Senador Sanabria.

14) Se levanta la sesión

1) TEXTO DE LA CITACION

«Montevideo, 14 de setiembre de 2000.

La CAMARA DE SENADORES se reunirá en sesión extraordinaria, el próximo martes 19, a la hora 16, a fin de informarse de los asuntos entrados y considerar el siguiente

ORDEN DEL DIA

Discusión general y particular del proyecto de ley por el que se aprueba la Rendición de Cuentas y Balance de Ejecución Presupuestal correspondiente al Ejercicio 1999.

(Carp. N° 241/2000 - Rep. N° 115/2000)

Hugo Rodríguez Filippini Secretario - Mario Farachio Secretario.»

2) ASISTENCIA

ASISTEN: los señores Senadores Arismendi, Astori, Atchugarry, Batlle, Cid, Correa Freitas, Couriel, de Boismenu, Fau, Fernández Huidobro, Gallinal, Garat, García Costa, Heber, Korzeniak, Michelini, Millor, Mujica, Nin Novoa, Núñez, Pereira, Pereyra, Pou, Riesgo, Rubio, Sanabria, Singer, Virgili y Xavier.

FALTA: con licencia, el señor Senador Larrañaga.

3) ASUNTOS ENTRADOS

SEÑOR PRESIDENTE.- Habiendo número, está abierta la sesión.

(Es la hora 16 y 14 minutos)

-Dése cuenta de los asuntos entrados.

(Se da de los siguientes:)

«El Poder Ejecutivo remite los siguientes mensajes:

por el que solicita venia para destituir de su cargo a un funcionario del Ministerio de Salud Pública.

-A LA COMISION DE ASUNTOS ADMINISTRATIVOS.

y comunicando la promulgación de los siguientes proyectos de ley:

por el que se declara de interés general la exhumación y posterior repatriación de los restos de los indios charrúas Vaimaca Perú, Senaqué, Guyunusa y Tacuabé, fallecidos en la República de Francia;

y por el que se adecuan las remuneraciones de los funcionarios públicos redistribuidos, incluidos en la Resolución del Poder Ejecutivo de 25 de marzo de 1999.

-TENGANSE PRESENTE Y ARCHIVENSE.

El Ministerio del Interior remite la información solicitada por el señor Senador Walter Riesgo relacionada con el procedimiento policial realizado el 17 de agosto de 1999, como consecuencia del asalto a un vehículo remesero y el posterior copamiento del Aeropuerto Internacional de Rivera.

-OPORTUNAMENTE LE FUE ENTREGADA AL SEÑOR SENADOR WALTER RIESGO.

El Ministerio de Defensa Nacional remite la información solicitada por el señor Senador Eleuterio Fernández Huidobro, relacionada con la situación del funcionario de ese Ministerio señor Ramón Domínguez.

-OPORTUNAMENTE LE FUE ENTREGADA AL SEÑOR SENADOR ELEUTERIO FERNANDEZ HUIDOBRO.

El Ministerio de Trabajo y Seguridad Social remite nota acusando recibo de la versión taquigráfica de las palabras pronunciadas por la señora Senadora Marina Arismendi relacionadas con las dificultades que atraviesan los trabajadores de la empresa Metzen y Sena, adjuntando información proporcionada por el Banco de Previsión Social.

-OPORTUNAMENTE LE FUE ENTREGADA A LA SEÑORA SENADORA MARINA ARISMENDI.

El Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca remite la información solicitada por el señor Senador Carlos Julio Pereyra referente a las actividades del Frigorífico Fernández Juvencor S.A. por el período enero de 1998 a enero de 2000.

-OPORTUNAMENTE LE FUE ENTREGADA AL SEÑOR SENADOR CARLOS JULIO PEREYRA.

La Cámara de Representantes remite aprobados los siguientes proyectos de ley:

por el que se establece que el Poder Ejecutivo regulará las formas y condiciones de producción, elaboración, rendimiento, envasado, etiquetado, circulación, destilación, comercialización, importación y exportación de la sidra y de los subproductos de la manzana.

-A LA COMISION DE INDUSTRIA Y ENERGIA.

por el que se modifica el artículo 20 de la Ley Nº 15.737, de 8 de marzo de 1985, relativo a los institutos de la gracia y libertad por gracia.

-A LA COMISION DE CONSTITUCION Y LEGISLACION.

por el que se declara la primera semana del mes de octubre de cada año "Semana de Lucha contra el Reumatismo".

-A LA COMISION DE SALUD PUBLICA.

por el que se ratifica el Convenio Internacional de Trabajo Nº 182 sobre las Peores Formas de Trabajo Infantil, adoptado por la Conferencia Internacional del Trabajo en la 87ª Reunión celebrada en Ginebra en junio de 1999.

-A LA COMISION DE ASUNTOS INTERNACIONALES.

La Comisión de Asuntos Internacionales eleva informado un proyecto de ley por el que se aprueba el Acuerdo para la Promoción y Protección de Inversiones entre el Gobierno de la República y el Gobierno de la República Checa.

-REPARTASE E INCLUYASE EN EL ORDEN DEL DIA DE LA PRIMERA SESION ORDINARIA QUE REALICE EL SENADO.

El señor Embajador de la República Argentina en nuestro país, Juan Manuel Casella remite nota acusando recibo de la versión taquigráfica de las palabras pronunciadas por el señor Senador Alberto Cid, en homenaje al Dr. René Favaloro.

-OPORTUNAMENTE LE FUE ENTREGADO AL SEÑOR SENADOR ALBERTO CID.»

4) PROYECTO PRESENTADO

SEÑOR PRESIDENTE.- Dése cuenta de un proyecto de ley presentado.

(Se da del siguiente:)

"Los señores Senadores Luis A. Heber, Reinaldo Gargano, Ariel Pereira y Walter Riesgo, presentan con exposición de motivos, un proyecto de ley por el que se autoriza al Ministerio de Educación y Cultura a promover la creación de bandas musicales en el interior de la República."

-A LA COMISION DE EDUCACION Y CULTURA.

(Texto del proyecto de ley:)

«PROYECTO DE LEY

Artículo 1º- El Ministerio de Educación y Cultura promoverá en el interior de la República, la creación de Bandas Musicales.

Artículo 2º- Se autorizará un máximo de tres Bandas Juveniles y dos Bandas Infantiles por Departamento, cuando ya existan en esa cantidad. En caso de nuevas formaciones, sólo se autorizarán un máximo de dos en cada categoría y en cada Departamento.

Las Bandas Juveniles estarán compuestas por lo menos con un 75% de estudiantes de Educación Secundaria con un máximo de 21 años de edad, y las Bandas Infantiles se compondrán por lo menos con un 70% de alumnos de Educación Primaria con un máximo de 13 años de edad.

Artículo 3º- Las Bandas ya constituidas al momento de la vigencia de esta Ley, tendrán prioridad en el reconocimiento por parte del Ministerio de Educación y Cultura en tanto se ajusten al contenido de las normas de la presente Ley.

Artículo 4º- (De la Integración de las Bandas)

a) Las Bandas contarán con un mínimo de 40 integrantes y un máximo de 100 cada una, debiendo corresponder, como mínimo, un 50% a músicos (instrumentos de viento y percusión).

b) La selección de los integrantes será de competencia del cuerpo docente teniendo en cuenta condiciones, aptitudes y comportamiento de los aspirantes y de acuerdo a la reglamentación que se dicte al respecto.

Artículo 5º- El cuerpo docente de cada Banda será designado por la Comisión Administradora competente, quien dispondrá los requisitos para integrarlo y su número quedará librado a las necesidades específicas de cada Banda.

Artículo 6º- (De la Organización y Administración)

a) El Ministerio de Educación y Cultura designará una Comisión Administradora por cada Banda que será la responsable de atender todo lo relativo a la organización de este emprendimiento, como así también la administración de los gastos que demande el mantenimiento de instrumentos, preparación de la Banda, vestuarios y representación.

b) Cada Comisión Administradora estará integrada por: un representante designado por el Ministerio de Educación y Cultura, elegido entre los funcionarios del Departamento, el que ejercerá las funciones de Presidente; un representante designado en igual forma por el Ministerio de Deporte y Juventud; un representante designado por la Intendencia Municipal del Departamento; tres representantes de los padres de los integrantes de la Banda, los que serán electos mediante voto secreto entre todos los padres y miembros de la Comisión de Apoyo, siendo la referida elección realizada anualmente y pudiendo los miembros ser reelectos, y dos profesores del cuerpo docente de la Banda, designados en base a su antigüedad, capacidad y dedicación.

c) Cada Comisión tendrá carácter honorario y será responsable del manejo de los recursos que se le asignen para su funcionamiento, siendo responsable además del mantenimiento de los instrumentos musicales que se adquieran o que se encuentren circunstancialmente a disposición de la Banda, como así también de aquellos que le hayan sido asignados por pertenecer a Bandas que hayan dejado de funcionar. En este caso debe de existir acuerdo entre el Ministerio de Educación y Cultura y las Bandas propietarias de los instrumentos en desuso.

Artículo 7º- (De los recursos)

La Comisión Administradora estará facultada para:

a) Organizar espectáculos, beneficios y eventos cuyo objetivo sea recaudar fondos para el pago de viáticos al Cuerpo Docente y/o solicitar a la Intendencia Municipal correspondiente el pago de honorarios a los docentes de carácter de contratados.

b) El Ministerio de Educación y Cultura aportará una contribución equivalente a 0,15% de UR por integrante de cada Banda Infantil y 0,25% de UR por integrante de cada Banda Juvenil que será abonado mensualmente a la Comisión Administradora para atender los gastos de mantenimiento, adquisición de instrumentos y vestuario.

Dicho importe será depositado en una cuenta bancaria de una institución oficial, de acuerdo a las normas que existen sobre el particular, y todo recurso obtenido por la Comisión Administradora deberá manejarse de acuerdo a las normas existentes en la materia.

Artículo 8º- Será de competencia del Ministerio de Educación y Cultura intervenir a las Comisiones Administradoras y sus recursos económicos cuando las mismas no actúen de acuerdo a la Ley y la Reglamentación, o en caso de disolución de la Banda correspondiente.

Artículo 9º- El Ministerio de Educación y Cultura apoyará las gestiones administrativas que se deban realizar frente a otros Organismos cuando se amerite exoneraciones de tributos fiscales encuadrados dentro de las disposiciones legales vigentes.

Montevideo, 11 de setiembre de 2000.

Walter Riesgo, Luis A. Heber, Ariel Pereira, Reinaldo Gargano. Senadores.

EXPOSICION DE MOTIVOS

Es necesario que la educación de niños y jóvenes ofrezca el cultivo integral del desarrollo intelectual sin descuidar la formación de la sensibilidad y las aristas artísticas.

Una forma que se ha cultivado en el país en lo referente a la educación musical y que además sumaba un interesante aporte en la ocupación del tiempo libre del niño y del joven, lo constituyeron en el interior de la República las actividades de Bandas Juveniles, Bandas Escolares y grupos musicales.

Las mismas, con el apoyo de las Intendencias Municipales, administradas por comisiones de padres, funcionan aún en varios Departamentos, pero lamentablemente los agudos problemas económicos que generan su organización y mantenimiento han obligado a cesar esta experiencia que resultaba tan fecunda y valiosa en otros Departamentos que concluyeron así estas actividades educativo-recreativas para la niñez y la juventud.

Por esa actividad musical se llegaba a establecer un polo de desarrollo educativo sano, con altos valores positivos de sana competencia, en la cual los festivales y las actuaciones resultaban fuerzas motivadoras que promovían el interés del joven en el interior, constituyendo un elemento muy positivo para enriquecer las actividades que se le ofrece a la juventud en el interior del país.

Por lo brevemente expuesto, es que propiciamos en el presente proyecto de ley, que el Ministerio de Educación y Cultura, apoyado ahora con la presencia del Ministerio de Deporte y Juventud, profundice en esta iniciativa que seguramente, con una adecuada aplicación, redundará en beneficio de nuestra juventud.

Montevideo, 11 de setiembre de 2000.

Walter Riesgo, Luis A. Heber, Reinaldo Gargano, Ariel Pereira. Senadores.»

5) PEDIDOS DE INFORMES

SEÑOR PRESIDENTE.- Dése cuenta de varios pedidos de informes.

(Se da de los siguientes:)

«De conformidad con lo establecido en el artículo 118 de la Constitución de la República se solicita se cursen los siguientes pedidos de informes:

del señor Senador Alberto Cid con destino al Ministerio de Salud Pública relacionado con la regularización de pago a los proveedores de dicho Ministerio.

del señor Senador Carlos Garat con destino al Ministerio de Defensa Nacional relacionado con la colisión sufrida entre el buque de la Armada Nacional ROU "Valiente" y el buque mercante "Skyros"

del señor Senador Eleuterio Fernández Huidobro con destino al Ministerio del Interior relacionado con la Dirección Nacional de Bomberos.

-OPORTUNAMENTE FUERON TRAMITADOS.»

(Texto de los pedidos de informes:)

«Montevideo, 12 de setiembre de 2000.

Sr. Presidente de la
Cámara de Senadores
Don Luis Hierro López
Presente

De mi mayor consideración:

De acuerdo a las publicaciones aparecidas en diferentes medios de prensa, entre ellos los diarios "El País" y "Ultimas Noticias" de fecha 18.08.00, que no fueron desmentidas por las autoridades del Ministerio de Salud Pública (MSP), se dio a conocer un informe de la Auditoría Interna de la Nación (AIN) sobre la gestión de ese Ministerio de variados alcances.

Este informe, revela que en anteriores administraciones el MSP incurrió en procedimientos ilegales para la adquisición de medicamentos, extralimitándose en los créditos presupuestales. Sin entrar a analizar la denuncia de ilegalidad, de por sí extraordinariamente grave, la que deberá procesarse de acuerdo con los procedimientos previstos en el marco de legalidad correspondiente, el informe comprueba, entre otras afirmaciones, el exceso de los créditos presupuestales. Este hecho ya había sido denunciado en el informe en minoría presentado en la Cámara de Representantes, en la página 9 de la Rendición de Cuentas y Balance de Ejecución Presupuestal del año 1999. En efecto en el numeral 3 "Estructura Presupuestal" se señala que "el inciso generó una deuda de 30 millones de dólares", agregando en la página 16, numeral 9 que el MSP se vio obligado a "ejecutar incluso, más de lo que cuenta, endeudándose así con los proveedores". Parte de esa deuda ha terminado formando parte del déficit, como lo afirmara la Cra. Rossi con motivo de su comparecencia junto a autoridades del MSP ante la Comisión de Salud Pública y Asistencia Social de la Cámara de Representantes el pasado 26 de abril del corriente año (versión taquigráfica; página 18). Varias de las facturas que pasaron al déficit habían cumplido los pasos exigidos para su cobro, orden de compra con la aclaración de la existencia de fondos, tal como lo exigía la contaduría del MSP. Esta situación ha llevado a que esa cartera esté sometida a varios juicios por deudas impagas por distintos proveedores del organismo. El Subsecretario de la Cartera, Dr. Fraschini en la misma sesión de la referida Comisión de Salud, detalló los motivos que llevaron a ese incremento del gasto por encima de la disponibilidad; lo que por otra vía se está reconociendo la deuda que los proveedores e instituciones mutuales reclaman legítimamente cobrar. Resulta sorprendente, entonces, que frente al reclamo de cobro, realizado en la vía judicial, el Departamento Jurídico del MSP aduzca que las firmas de las facturas reclamadas, no tienen validez por estar firmadas por personas no autorizadas para generar el gasto. Si esta es la posición del departamento jurídico, se deberían estar llevando adelante un sinfín de investigaciones administrativas o sumarios a los responsables de tal ilicitud, cosa que no se ha producido hasta el momento y que deja a los proveedores como los únicos perjudicados. Sobre este punto además, la AIN expresa que "no están instrumentados los procedimientos de control legalmente establecidos", señalando también que hay diferencias entre los datos aportados por las unidades ejecutoras y la Contaduría Presupuestal de ASSE.

Resulta más grave aún la situación cuando es el informe de la Auditoría Interna de la Nación el que califica los procedimientos de compra de la cartera como "ilegales", al tiempo que señala que hubo extralimitación "en el manejo de los créditos asignados". Frente a tamaño descontrol, ¿cómo puede afirmar la Cra. Rossi con tanta seguridad que se sigue un procedimiento objetivo para los pagos?, cuando queda claro, de acuerdo al mencionado informe, que existe un total descontrol sobre los procedimientos de compra. Es llamativo y preocupante, además, que en la mencionada comparecencia de las autoridades del MSP éstas no mencionen la implementación de mecanismos correctivos, salvo la compra por licitación, de las notorias irregularidades denunciadas. Una vez más la Cra. Rossi, en la citada Comisión de Salud Pública y Asistencia Social, reconoce el gasto como verdadero, cuando expresa: "la diferencia surge" se refiere a la diferencia de criterio con el Ministerio de Economía y Finanzas "entre nuestra estimación del gasto para el Ejercicio 2000, con todos esos nuevos servicios" que la administración anterior tuvo que atender "más los déficit de dos ejercicios anteriores, que implicaron gastos reales". Resulta de escaso peso entonces, desconocer el endeudamiento en la vía judicial cuando se afirma en el ámbito parlamentario la realidad del mismo. Por otra parte, en un sector tan delicado como es la atención de salud, los proveedores en forma habitual entregan material en forma directa sin ningún tipo de trámite, para cubrir casos de emergencia. Esta actitud ha permitido salvar situaciones que de otra forma se hubieran transformado en una verdadera omisión por parte de los hospitales de Salud Pública. El Ministerio no puede desconocer esta realidad que forma parte de una modalidad de relacionamiento histórica.

A la situación planteada se debe agregar que por orden del Departamento Jurídico del MSP, en el mes de febrero del presente año, se condicionó a determinadas empresas a que para poder cobrar las deudas debían renunciar a las demandas judiciales que éstas habían iniciado para su cobro. Esta situación está documentada y resulta un procedimiento incalificable no sólo por tratarse de un organismo del Estado sino por estar resuelto por el Departamento Jurídico de la institución, de acuerdo con la documentación en nuestro poder.

En otro punto la auditoría señala que dentro del Ministerio existen "centros de poder funcional, donde se acapara y encierra información impidiendo su acceso fácil y directo a la misma, aún cuando se trate de auditar", esta afirmación por su gravedad me exime de comentarios. La situación denunciada tiene una particular gravedad por lo que significa la transparencia de la información y por la aparente autonomía de las estructuras de funcionamiento que esos centros de poder poseen. No se puede menos que vincular esta conclusión de la auditoría con la denuncia formulada en la sesión de abril de la Comisión de Salud por el Diputado Chápper que señalaba que una institución mutual de Montevideo estaba recibiendo un tratamiento preferencial con respecto a otros proveedores. En esta mutualista trabaja un contador que ocupa un alto cargo de responsabilidad en la administración de ASSE. El Sr. Ministro señaló que el mencionado contador se excusó de ser ordenador del gasto para la referida mutualista. La afirmación del Ministro contradice lo afirmado por la Cra. Rossi cuando dice que no hay posibilidad de privilegiar a ningún proveedor. Si esto es así, ¿por qué excusarse en la ordenación del gasto? Francamente, no parece muy coherente una actitud en apariencia tan transparente, la excusación, con un mecanismo tan invulnerable como es el SIIF, de acuerdo a la Cra. Rossi. Por otra parte, los contadores de ASSE no son ordenadores del gasto, por lo que formalmente no tiene sentido la desvinculación o excusación. Estos profesionales son los que programan los pagos, los que en definitiva son resueltos favorablemente o no por el Director de ASSE, éste sí con capacidad de ordenar el gasto. Esta "priorización" resulta necesaria por la sencilla razón que el Ministerio de Economía no le entrega al MSP la totalidad de lo verdaderamente adeudado a sus proveedores y por lo tanto se debe resolver a quién pagar y a quién postergar. En otro pasaje del acta de la Comisión de Salud, el Diputado Chápper pregunta sobre la postergación de los pagos por parte del MSP, señalando que de acuerdo a un decreto de noviembre de 1999, el mismo deberá hacerse dentro de los treinta días de la factura. Sobre este particular la Cra. Rossi señala que la CEPRE modificó ese plazo, sin señalar que éste surgiera de un decreto sustitutivo, única forma de modificar un decreto vigente.

Como se comprende esta conjunción de situaciones poco claras y flagrantes ilegalidades, a las que se agregan la falta de pago a ciertos proveedores, en unos casos, o a la insuficiencia manifiesta en otros, conduce a una verdadera situación de caos con graves derivaciones potenciales (se estima que el MSP está pagando entre un 10 y un 13% de lo adeudado). Existen laboratorios que han cerrado sus plantas de producción enviando a decenas de trabajadores al seguro de desempleo como consecuencia de esta situación. Algunos de estos casos corresponden a las contadas empresas nacionales que tienen producción de fármacos en el país y que emplean a miles de trabajadores. De no regularizarse esta situación, se podría producir su cierre definitivo, quedando el país totalmente dependiente de su provisión desde el exterior y si bien en este momento esto pueda resultar más barato, cuando la dependencia se imponga sin competencia, seremos en este rubro simples tomadores de precios, encareciendo sin duda la asistencia médica. Esto se agregaría a la pérdida de puestos de trabajo y a la liquidación de un parque tecnológico que las empresas vienen modernizando desde hace muchos años.

Por lo expuesto y de conformidad con lo que establece el artículo 118 de la Constitución de la República solicito se curse al Ministerio de Salud Pública el siguiente pedido de informes:

1. ¿En qué forma el MSP tiene previsto regularizar el pago a los proveedores de ese organismo?

2. ¿Cómo se han seleccionado los proveedores que cobran y con qué criterio, cuando la autorización del pago por Tesorería es inferior al total de lo adeudado?

3. ¿Qué porcentaje de lo adeudado a proveedores se está pagando en la actualidad?

4. ¿Cuáles son los centros de poder denunciados por la AIN y qué medidas se han tomado para su detección y eliminación? ¿Existen personas sumariadas o hay alguna investigación administrativa vinculada con esta denuncia?

5. ¿Qué medidas se han adoptado con aquellos funcionarios que han firmado facturas para las que no estaban autorizados, según consta en los descargos del Departamento Jurídico del MSP en el Juzgado Letrado de Primera Instancia, con fecha 27 de abril de 2000, -según testimonia la Procuradora Verónica Fernández- en representación de esa Cartera?

6. ¿Por qué alguna institución cobra hasta dos veces en un mes, en tanto otras no cobran absolutamente nada de lo adeudado?

7. ¿Existe un decreto sustitutivo del vigente a partir de noviembre de 1999, donde se modifiquen los plazos de pago a 30 días en las compras por parte del MSP?

8. ¿Existe alguna resolución expresa que autorice al Contador Vivas como ordenador de gastos?, y en caso de no existir, ¿en qué sentido y qué alcance tiene la excusación que, de acuerdo a las expresiones del Sr. Ministro de Salud Pública en la anteriormente mencionada Comisión, este funcionario formulara?

9. ¿Cuántas demandas a nivel judicial tiene en curso el MSP por no pago de facturas?

Sin otro particular reciba el Sr. Presidente mi más alta consideración.

Alberto Cid. Senador.»

«PEDIDO DE INFORMES

De conformidad con lo dispuesto por el artículo 118 de la Constitución de la República y con la finalidad de ampliar la información ofrecida durante la comparecencia del Señor Ministro de Defensa Nacional don Luis Brezzo, en la Comisión respectiva del Senado, solicito se curse el siguiente pedido de informes al Ministerio de Defensa Nacional, en relación a la colisión sufrida entre el buque de la Armada Nacional `ROU Valiente' y el mercante `Skyros'.

MISION DEL `ROU VALIENTE' Y CADENA DE MANDOS QUE ACTUARON

Solicito se informe con respecto a la misión que cumplía el `ROU Valiente', si la misma estaba inscripta en un programa de acción permanente y previamente planificado, como tarea normal de patrullaje en aguas territoriales.

Si esa misión era por tanto, de las dispuestas y ordenadas por el máximo Comando de la Armada.

Indicar las jerarquías que integraban la cadena de mando, desde el Comandante en Jefe hasta el Comandante del Barreminas `Valiente' en el momento de producirse el siniestro.

Indicar al respecto quiénes ocupaban dichos cargos en la cadena de mando con nombre y grado, antigüedad en el desempeño de los mismos, en caso de suplencia motivo de la misma y titular del cargo así como suplente en ejercicio.

LA COLISION

Se solicita informe sobre en qué escala operaban los radares del `Skyros', del `ROU Valiente' y Sistema de Radares Terrestres. De igual forma, si funcionaban las alertas de colisión.

Teniendo en cuenta la misión que cumplía el `ROU Valiente', la cual según manifestaciones realizadas en la Comisión del Senado era de patrulla y nave de búsqueda y rescate, motivos que tuvo el Comando de la nave para que ante una posible colisión, con tiempo suficiente para prevenirla, el barco de la Armada nunca varió el rumbo, pese a la facilidad de maniobra que disponía.

Al momento de la colisión, misión que cumplía el Barreminas y cuáles eran sus reglas de encuentro.

Se solicita informe sobre quién ordenó la salida al mar del `ROU Valiente', quién firma su reporte de movimiento u orden de zarpada.

Informar en lo que tiene que ver con el grado de alistamiento de la embarcación de la Armada `ROU Valiente', cuántos zafarranchos de colisión, abandono de buque, incendio y hombre al agua se llevaron a cabo en el barco siniestrado en los últimos seis meses. Al no disponerse del diario de navegación del buque hundido, suministrar la información de los partes diarios archivados en el Comando de la Armada y de las informaciones disponibles de los barcos gemelos.

Informar de cuántas horas de desempeño independiente de Oficial de Guardia en Navegación, tenía el Oficial Subalterno que estaba de guardia en el Puente del ROU Valiente en el momento del accidente, así como en las unidades y misiones en que actuó y en qué fechas ocurrieron y bajo qué comandos.

EL RESCATE

Informar sobre el dispositivo de búsqueda y rescate normal que tiene dispuesto la Armada.

Indicar quién estaba a cargo del Centro de Control Marítimo de la Paloma, así como su grado y experiencia en el cargo.

De igual forma la guardia que operaba los equipos del centro, informando si estaba calificada para interpretar la situación que le indicaban los equipos, así como conocimiento de idioma inglés.

Explicar las demoras entre la hora 04:19 hora de la recepción de la comunicación informando la colisión, la hora en que el oficial de guardia se presentó en el centro de Control, la hora en que se presentó el Jefe de la Base, la hora en que se dio la primera alerta, la hora en que se ordenó buscar tripulaciones para las lanchas que estaban en el puerto.

Indicar la hora en que se recibe el primer aviso de la colisión en el Comando de la Flota.

Informar la secuencia de decisiones tomadas por el Jefe de Servicio y Guardia SAR, quién era el Oficial de Guardia y su experiencia en el cargo.

Acciones tomadas por el Jefe del SAR desde que se enteró de la colisión.

Indicar a qué hora se informa al Comandante de la Flota, Contraalmirante Lecumberry de lo sucedido.

Informar sobre la Jerarquía que dispone avisar a la Fuerza Aérea y el retraso de este aviso.

Informar si los pilotos navales de helicópteros de Guardia SAR estaban a la orden junto a las unidades.

Si las dos lanchas vigilantes en el Puerto de la Paloma estaban con su dotación a la orden.

Si el comando y tripulación del Buque de rescate `ROU Vanguardia' estaba a la orden.

Si hubo alguna otra unidad de la Armada que no pudo hacerse a la mar, en auxilio de los náufragos, por no estar debidamente alistada, por carencias de combustible u otros elementos esenciales.

Carlos Garat. Senador.»

«Montevideo, setiembre 14 de 2000.

Sr. Presidente de la Cámara de Senadores
Don Luis Hierro López

De mi mayor consideración

Amparado en las facultades que me confiere el Art. 118 de la Constitución vengo a solicitarle curse el siguiente pedido de informes al Ministerio del Interior, y por su intermedio a la Dirección Nacional de Bomberos, para que informe lo siguiente:

A) Evolución del personal de la Dirección, durante los últimos diez años, detallando tal evolución por año y grado de los funcionarios.

B) Información sobre los montos percibidos por el servicio 272 durante los años 1998 y 1999, y el destino que dichas partidas recibieron.

C) Indicar, por grados los destinos actuales de los señores oficiales del cuerpo.

D) Informar si existe algún sistema para otorgar vivienda a los funcionarios de dicha Dirección Nacional, y de ser así, cuántas viviendas están en este momento entregadas en tal situación y los grados de sus ocupantes.

E) Si esta Dirección, durante el verano contrata personal extra para las zonas de peligro de incendio forestal, y de ser así, qué cantidad de contratos se han realizado en las dos últimas temporadas.

F) Informar si esta Dirección suministra comida al personal durante las guardias, y de ser así, cuántas comidas se sirven y si tal servicio se presta en todas las unidades del país.

G) Informar cuáles son los cursos de instrucción que actualmente realizan los bomberos. Si existen cursos para áreas y tareas especiales tales como Plantas de Combustibles, Aeropuertos, o Prácticas de Rescate.

H) Si esta Dirección Nacional ha recibido en los tres últimos años ofertas de adiestramiento en el exterior, si así fuera detallar tales ofrecimientos y la respuesta de esta Dirección.

I) Indicar cuáles son los elementos que esa Dirección tiene en cuenta para fijar el orden de los ascensos.

J) Indicar cuántas horas de servicio 272, se realizaron durante los años 1998 y 1999 y la cantidad de personal afectado a tal tarea.

Sin otro particular, saludo a usted atentamente.

Eleuterio Fernández Huidobro. Senador.»

6) SOLICITUD DE LICENCIA

SEÑOR PRESIDENTE.- Dése cuenta de una solicitud de licencia.

(Se da de la siguiente:)

"El señor Presidente del Cuerpo, don Luis Hierro López, solicita licencia desde el día 20 al 27 del corriente."

-Léase.

(Se lee:)

«Montevideo, 19 de setiembre de 2000.

Sr. Vicepresidente del Senado
Don Reinaldo Gargano
Presente

De mi consideración:

Vengo a solicitar licencia al Cuerpo desde el día de mañana hasta el miércoles 27 de setiembre para viajar a la ciudad de Roma donde se desarrollará un Encuentro entre los Presidentes de los Parlamentos de la Unión Europea y del MERCOSUR.

Saluda a usted atentamente,

Luis Hierro López. Presidente.»

-Se va a votar si se concede la licencia solicitada.

(Se vota:)

-22 en 23. Afirmativa.

En esa etapa ejercerá la Presidencia del Senado y de la Asamblea General el señor Senador José Luis Batlle.

7) EL NAZISMO Y SU REPERCUSION EN NUESTRO PAIS

SEÑOR PRESIDENTE.- Dése cuenta de una moción llegada a la Mesa.

(Se da de la siguiente:)

"El señor Senador Korzeniak solicita autorización del Senado para realizar una exposición de 40 minutos sobre `El nazismo y su repercusión en nuestro país'."

-Léase.

(Se lee:)

«Señor Presidente del Senado:

De conformidad con el artículo 171 del Reglamento, solicito que el Senado me autorice a realizar una exposición de cuarenta minutos, en la tercera sesión ordinaria del próximo mes de octubre, sobre el tema: `El nazismo y su repercusión en nuestro país'.

Saluda a usted muy atentamente,

José Korzeniak. Senador.»

SEÑOR PRESIDENTE.- Se va a votar si se concede la autorización solicitada.

(Se vota:)

-23 en 23. Afirmativa. UNANIMIDAD.

8) RENDICION DE CUENTAS Y BALANCE DE EJECUCION PRESUPUESTAL (EJERCICIO 1999)

SEÑOR PRESIDENTE.- Se pasa a considerar el único asunto que figura en el orden del día: "Discusión general y particular del proyecto de ley por el que se aprueba la Rendición de Cuentas y Balance de Ejecución Presupuestal correspondiente al Ejercicio 1999 (Carp. Nº 241/2000 - Rep. Nº 115/2000 y Anexo I)".

(Ver Anexos I y II adjuntos a la presente sesión.)

(Antecedentes:)

«Carp. N° 241/2000
Rep. N° 115/2000

RENDICION DE CUENTAS Y BALANCE DE EJECUCION
PRESUPUESTAL -EJERCICIO 1999-

Aprobación

Mensaje y proyecto de ley del Poder Ejecutivo e informe económico-financiero

PODER EJECUTIVO

Montevideo, 30 de junio de 2000.

Señor Presidente de la Asamblea General:

El Poder Ejecutivo tiene el honor de remitir a ese Cuerpo, el adjunto proyecto de ley referente a la Rendición de Cuentas y Balance de Ejecución Presupuestal correspondiente al Ejercicio 1999.

El Estado de Resultados del Ejercicio 1999 presenta un déficit de $ 8.327:274.000,00 (pesos uruguayos ocho mil trescientos veintisiete millones doscientos setenta y cuatro mil), lo que representa aproximadamente 3,5% del Producto Bruto Interno generado en dicho año. Esta cifra incluye el resultado del total de operaciones, inclusive los que tienen como fuente de fondos aquellos de libre disponibilidad.

Este resultado refleja las dificultades que debió enfrentar la economía, principalmente derivados de la caída del nivel de actividad en la región y la devaluación cambiaria de enero en Brasil. El impacto negativo externo también se observó en los términos de intercambio, en los que se comprobó una fuerte caída de los precios en los principales productos de exportación, principalmente los agropecuarios, y una abrupta suba en el precio del petróleo. Por último, en el segundo semestre del año hubo un alza persistente de las tasas de interés en el mercado internacional, que redujo el ingreso neto disponible de los residentes, exacerbando el efecto del deterioro de los términos del intercambio. El cuadro se completa con la sequía que castigó al sector agropecuario y obligó a mayores erogaciones del sector público. En este contexto, la política económica debió adoptar una decisión equilibrada entre la sostenibilidad de la situación financiera del sector público en el mediano plazo y las posibilidades de compensar los efectos sobre el sector real en una coyuntura difícil.

En el informe financiero que se acompaña, se presenta una breve descripción de la situación económica de 1999 y se fundamentan en detalle las cifras más relevantes de este Balance de Ejecución Presupuestal.

En cuanto al articulado del proyecto de ley, el artículo 1º propone la aprobación de la Rendición de Cuentas y el Balance de Ejecución Presupuestal del Ejercicio 1999. A su vez, en los artículos 2º y 3º del proyecto de ley se establece un incremento en la retribución de los funcionarios del Ministerio de Defensa Nacional y del Ministerio del Interior, respectivamente, con vigencia al 1º de marzo de 2000. Dicho incremento se presenta en forma de monto global asignado al Rubro 0, a efectos de determinar un aumento del 3% por todo concepto y en todo el escalafón, teniendo en cuenta las especificidades de las partidas involucradas.

Saluda al señor Presidente con la mayor consideración.

Jorge Batlle Ibáñez PRESIDENTE DE LA REPUBLICA, Guillermo Stirling, Didier Opertti, Alberto Bensión, Luis Brezzo, Antonio Mercader, Lucio Cáceres, Sergio Abreu, Alvaro Alonso, Horacio Fernández Ameglio, Gonzalo González, Alfonso Varela, Carlos Cat.

PROYECTO DE LEY

Artículo 1º.- Apruébase la Rendición de Cuentas y Balance de Ejecución Presupuestal correspondiente al Ejercicio 1999, con un resultado deficitario de ejecución presupuestaria de $ 8.327:274.000,00 (pesos uruguayos ocho mil trescientos veintisiete millones doscientos setenta y cuatro mil), según los estados demostrativos y auxiliares que acompañan a la presente ley y que forman parte de la misma.

Artículo 2º.- Otórgase una partida anual en el Grupo 0 "Servicios Personales" del Inciso 03 "Ministerio de Defensa Nacional" de $ 73:460.000,00 (pesos uruguayos setenta y tres millones cuatrocientos sesenta mil), a valores de 1º de enero de 2000, a efectos de complementar la retribución de sus funcionarios a partir del 1º de marzo de 2000.

Dicho importe incluye el sueldo anual complementario y los aportes legales.

Dentro de los treinta días de aprobada la presente ley, el Poder Ejecutivo, a propuesta del Ministerio de Defensa Nacional y con el informe previo de la Contaduría General de la Nación, efectuará la distribución de la referida partida entre los cargos y funciones contratadas del Inciso, dando cuenta a la Asamblea General. La mencionada distribución se realizará de manera uniforme, tendiendo a que el incremento represente un 3% para cada cargo ocupado o vacante.

Artículo 3º.- Otórgase una partida anual en el Grupo 0 "Servicios Personales" del Inciso 04 "Ministerio del Interior" de $ 66:156.000,00 (pesos uruguayos sesenta y seis millones ciento cincuenta y seis mil), a valores de 1º de enero de 2000, a efectos de complementar la retribución de sus funcionarios a partir del 1º de marzo de 2000.

Dicho importe incluye el sueldo anual complementario y los aportes legales.

Dentro de los treinta días de aprobada la presente ley, el Poder Ejecutivo, a propuesta del Ministerio del Interior y con el informe previo de la Contaduría General de la Nación, efectuará la distribución de la referida partida entre los cargos y funciones contratadas del Inciso, dando cuenta a la Asamblea General. La mencionada distribución se realizará de manera uniforme, tendiendo a que el incremento represente un 3% para cada cargo ocupado o vacante.

Montevideo, 30 de junio de 2000.

Guillermo Stirling, Didier Opertti, Alberto Bensión, Luis Brezzo, Antonio Mercader, Lucio Cáceres, Sergio Abreu, Alvaro Alonso, Horacio Fernández Ameglio, Gonzalo González, Alfonso Varela, Carlos Cat.

INFORME ECONOMICO-FINANCIERO

La situación macroeconómica durante 1999

El ejercicio económico del año 1999 se desarrolló en un escenario macroeconómico muy difícil y que contrasta con los restantes años de la década, incluido 1995, donde se recogió el impacto de la crisis de México a partir de diciembre de 1994. Como punto de comparación se puede recordar que entre 1996 y 1998 la economía uruguaya registró una fuerte expansión (5,0% promedio anual), liderada por la inversión privada (10,2% promedio anual), las exportaciones (7,7% promedio anual) y el mayor consumo privado (6,9% promedio anual).

Hacia el último trimestre de 1998 la economía comenzó a mostrar síntomas de enlentecimiento, como consecuencia de la crisis financiera internacional originada en la moratoria de la deuda rusa y su impacto en la región. A su vez, el escenario internacional se mostraba desfavorable debido a la fuerte caída de los precios internacionales de los principales productos de exportación del país y de la región.

El escenario económico de 1999 se vio afectado desde el inicio mismo del año con la devaluación en Brasil. Esta situación provocó un alto nivel de inseguridad sobre la estabilidad de la región que condujo a una retracción de la demanda interna en los países vecinos, lo que reforzó la caída de ingresos interna derivada de la pérdida de términos de intercambio. El impacto de los países vecinos sobre nuestra economía es significativo desde que son el destino de poco menos del 50% de las exportaciones de bienes del país y más del 75% de las de servicios.

Las dificultades en el sector exportador se transmitieron al resto de la economía, que debió soportar adicionalmente una suba en las tasas de interés internacionales y en el precio del petróleo. El marco de gran incertidumbre externa e interna por el año electoral, sumado a los hechos adversos reseñados, provocó la cautela de la población y el enlentecimiento del crédito al sector privado por parte del sector financiero. Como consecuencia de esto se observó una reducción en la demanda interna.

El impacto externo negativo afectó principalmente al sector real de la economía, a diferencia del que recibiera la economía en 1995 por el efecto de la crisis mexicana, donde predominó el efecto sobre el financiamiento. Este "shock" afectó en forma directa a los sectores de la economía productores de bienes y servicios, contrayendo fuertemente la demanda externa, deteriorando de manera importante los términos de intercambio y deteriorando el nivel de competitividad de las exportaciones, con efectos negativos directos sobre el ingreso de los hogares y la demanda doméstica.

Por último, durante el cuatrimestre final de 1999, las adversidades climáticas afectaron seriamente a la mayoría de los rubros agropecuarios y la producción de energía.

Nivel de actividad y empleo

Como consecuencia del contexto macroeconómico, el Producto Bruto Interno (PBI) cayó 3,2%. Esta contracción del nivel de actividad es la más grande desde la crisis de la deuda en la década de los 80 y que impactara entre los años 1982 y 1984.

Los sectores más afectados fueron el agropecuario, la industria manufacturera y el sector agregado de comercio, restaurantes y hoteles. Estos tres sectores son mayormente productores de bienes y servicios comercializables internacionalmente o afectados por el nivel de actividad del turismo de no residentes. En especial el caso del agro, la caída de ingresos fue muy superior a la reducción de volúmenes de producción en función de la caída de los precios internacionales. Los únicos sectores que presentaron un comportamiento favorable fueron transporte y comunicaciones y construcción. El buen resultado del primer agregado de actividades obedece al desempeño del sector de las comunicaciones, que continuó mostrando el gran dinamismo de la última década. En el caso de la construcción, su crecimiento se explica por el cumplimiento de los planes de inversión pública.

El gasto privado se contrajo en respuesta a los "shocks" externos desfavorables y a la desaceleración del crédito bancario. El consumo privado cayó 1,8%, mostrando una reacción un tanto rezagada en el ciclo, ya que recién empezó a disminuir en el segundo semestre del año. La inversión privada también cayó en 1999 un 12,9%, fundamentalmente en el segundo semestre, ante la mayor incertidumbre característica del período electoral.

Por su parte, el aumento del gasto público tanto en consumo (4,5%) como en inversión (8,6%), permitió amortiguar los efectos de la recesión.

Entre 1996 y 1998 se crearon ochenta y cinco mil puestos netos de trabajo en la economía uruguaya, lo que equivale a un aumento del 7% en el personal ocupado. Esta cifra debe compararse con la del crecimiento de la población de apenas 1,8% en el mismo período. Si se tiene en cuenta, además, que en esos años se inició una transformación del sector público, tendiente a disminuir el elevado número de funcionarios estatales, la creación neta de empleos en el sector privado fue mayor.

La contracción de la actividad económica en 1999 determinó una caída en el nivel de empleo del 2,3%, veintisiete mil personas, y un incremento de la tasa de desempleo que pasó de 10,1% a fines de 1998 a 11,3% en diciembre de 1999. Los sectores más afectados por la caída del empleo durante 1999 fueron la industria, el comercio y los servicios en general.

Sector externo

Los impactos negativos determinaron una fuerte caída del ingreso nacional, la que no fue totalmente acompañada por una contracción similar del gasto de los residentes. En este contexto, el sector privado realizó un ajuste considerable en su consumo, se puede estimar que el ahorro privado superó a la inversión privada en aproximadamente 1,1% del PBI en 1999, luego de haber registrado un déficit con el resto del mundo en el año anterior del orden del 1,3% del PBI. Este esfuerzo se vio más que compensado por el déficit del sector público de forma que el saldo en la cuenta corriente de la balanza de pagos fue deficitario, cerrando el año en 2,9% del PBI.

Las exportaciones cayeron inmediatamente ante el impacto negativo que comenzó a afectar a la economía uruguaya hacia fines de 1998. Comparando con el año anterior, en 1999 se constata una fuerte disminución de las ventas en volumen físico al exterior (7,3%) que fue acompañada de menores precios de exportación, determinando una caída de 18,9% medida en dólares corrientes. La retracción de las exportaciones de mercaderías uruguayas hacia Brasil y Argentina fue del orden de 40% y 28%, respectivamente. Es de destacar que las ventas al resto del mundo, pese a los impactos externos recibidos, medidas en dólares corrientes, permanecieron prácticamente incambiadas, cayendo 0,5% en valor, pero aumentando en volumen físico.

Las importaciones, por su parte, aceleraron su caída en el segundo semestre del año de la mano de una profundización de la recesión doméstica y el cambio en el ahorro de los particulares. Medida en dólares corrientes, la reducción durante todo el año 1999 fue del 11,7%.

En cuanto a la venta de servicios a no residentes, el ingreso de divisas por concepto de viajes, una de las aproximaciones a la actividad de los sectores de turismo receptivo, cayó 6,1% respecto al año anterior. Hay que destacar que 1998 ya había sido un año malo debido a factores climáticos adversos. En cambio, la salida de divisas por concepto de viajes creció 5,5%. De todas formas el saldo para el país sigue siendo positivo y alcanzó U$S 373 millones.

A pesar de la incertidumbre que caracterizó el escenario regional y la volatilidad de los mercados financieros internacionales, durante todo el año 1999, las entradas de capitales continuaron siendo importantes. Esto permitió financiar el desequilibrio en cuenta corriente y evitar una contracción aun mayor del gasto de los residentes. Los ingresos de capitales para inversión directa registrados financiaron las dos terceras partes del déficit de cuenta corriente. Asimismo, las reservas internacionales netas del Banco Central del Uruguay se incrementaron levemente, alcanzando los U$S 2.440 millones al finalizar el año.

Precios y tipo de cambio

El proceso de reducción gradual de la inflación prosiguió su ritmo de acuerdo a lo previsto. A pesar que a lo largo del año no se alteró la pauta de devaluación de la banda de flotación del 0,6% mensual (7,4% acumulado anual) en que se encontraba al inicio del año, la inflación medida por el índice de precios al consumidor se ubicó en el 4,2%. Esta caída de precios en dólares o deflación en dólares fue posible en un contexto interno recesivo y a la importación de deflación en dólares desde Brasil y en menor medida desde Argentina y la zona Euro. Los precios de los bienes con mayor exposición a la competencia internacional o regional, denominados también bienes transables, fueron los que mostraron una mayor desaceleración en su tasa de crecimiento.

La compleja coyuntura de 1999 también se reflejó en el mercado de cambios, especialmente en el tercer trimestre del año. Si bien la evolución de la cotización de la divisa, diciembre contra diciembre, estuvo dentro de las metas previstas por el Gobierno, la flotación promedio del tipo de cambio durante el año fue significativamente superior a la experimentada en los años precedentes. El mayor nivel de flotación en relación al margen inferior de la banda se explica en algunos meses por el déficit que experimenta el Gobierno Central y en otros por la incertidumbre existente en el mercado, debido a los acontecimientos ya mencionados en Brasil y a la presencia de elecciones nacionales en octubre y noviembre.

Las finanzas del sector público en el contexto de la crisis de 1999

El escenario económico adverso que se verificara durante la totalidad del año 1999, afectó significativamente la gestión financiera del sector público. En la medida que se comienza a tomar distancia en el tiempo es posible evaluar en qué medida la economía uruguaya y en particular la política financiera se vieron sometidas a una dura prueba de seriedad y consistencia. En este contexto se debió adoptar una decisión de política económica equilibrada entre la sostenibilidad de la situación financiera del sector público en el mediano plazo y la capacidad de compensar los efectos sobre el sector real en una coyuntura difícil.

Los ciclos económicos para Uruguay se encuentran dominados por los impactos que recibe del exterior. Si bien la fase descendente era previsible, su magnitud y en particular la velocidad con que se dan los acontecimientos, no siempre es fácil de prever. Luego, los gastos públicos muestran cierta inercia, siendo un caso claro el de los gastos en seguridad social, las remuneraciones y el pago de intereses de la deuda pública. Ante este comportamiento de los egresos se contrapone una evolución de los ingresos que fluctúa en términos generales con la generación de valor agregado en la economía.

Las cifras mensuales muestran que hasta junio el déficit era moderado y se comportaba dentro de lo previsto en la programación financiera, comenzando a empeorar a partir de julio y agosto. Sobre el último trimestre del año la conjunción de factores adversos adquirió particular virulencia, repercutiendo de manera poco previsible sobre las finanzas públicas.

Ante esta situación, la responsabilidad en la gestión fiscal resulta un valor digno de preservar. Una conducta fiscal responsable a lo largo del ciclo económico, generando superávit o reduciendo la carga impositiva en la fase ascendente o cuando las circunstancias lo permiten, resulta fundamental para poder encarar los momentos difíciles asumiendo, sin temor a perder la estabilidad, un mayor déficit. Mantener las finanzas públicas bajo control también remunera en términos económicos, prueba de ello es el mantenimiento de la calificación de la deuda pública por parte de las principales calificadoras de riesgo internacionales. Es así que en un contexto en tanto la tasa de interés como el "spread" de la deuda pública de los países en desarrollo mostraba aumentos de varios puntos porcentuales, la nuestra solamente experimentó un leve aumento.

La conjunción de la reducción de los ingresos y el aumento de algunos gastos, condujo a una fuerte expansión del déficit, el que se situó en los niveles más altos de la década. El desequilibrio del Sector Público Consolidado fue 4,0% del PBI al medirlo por la variación de las fuentes de financiamiento, más de 3 puntos porcentuales superior al año anterior. Tal como se ha presentado en los años anteriores, si se excluyen de los egresos los correspondientes a la Reforma de la Seguridad Social y a la Reforma Administrativa del Estado, la misma medida del déficit fiscal se sitúa en 2,9% del PBI.

En lo que refiere a la recaudación, la Dirección General Impositiva experimentó una contracción real del 7%. El menor consumo doméstico determinó que la recaudación del IVA fuera un 5,1% inferior en el período mencionado, a la que se debe sumar el impacto de las menores ventas de automotores en la recaudación del IMESI (con una caída del 46,9%). La actividad agropecuaria fue duramente afectada y se decidió apoyar a este sector con una rebaja impositiva, principalmente en el IMEBA y en los aportes patronales a la seguridad social. La rebaja en las tasas y la caída de los precios y los volúmenes transados, determinó que los ingresos del IMEBA fueron un 37,7% inferior a lo recaudado en 1998.

Existen algunos componentes del gasto, como el seguro de desempleo, que se incrementan en esta etapa del ciclo económico. En 1999 se deben agregar ciertos gastos extraordinarios como el financiamiento de los actos eleccionarios y los partidos políticos, los asociados a los impactos externos como el aumento del precio del petróleo y de la tasa de interés internacional, y a los impactos internos como es el caso de la sequía que afectó al país en el segundo semestre.

Como resultado de la ampliación del déficit y de la casi desaparición del impuesto inflacionario como fuente de financiamiento, se observa un aumento en el endeudamiento del sector público durante el año. El mayor desequilibrio se financió a través de la colocación de títulos públicos y mayores desembolsos netos de préstamos externos. La deuda bruta del sector público llegó, en diciembre de 1999, al 37,8% del PBI.

Sin embargo, cabe destacar que, a pesar de la magnitud de los "shocks" externos desfavorables, el Gobierno no tuvo inconvenientes para recurrir a los mercados de deuda, tanto doméstico como internacional, logrando financiamiento a plazos largos, con tasas de interés de bajo "spread".

La ejecución presupuestal

El Estado de Resultados Consolidado para 1999 muestra un total de recursos de $ 46.495 millones, mientras que las erogaciones por gastos de funcionamiento e inversiones alcanzaron los $ 54.822 millones. De esta forma, el resultado del ejercicio fue deficitario en $ 8.327 millones.

Tal como se expresara, el mayor impacto negativo se observó por el lado de la recaudación que bajó 4,8% en términos reales. Por su parte los gastos aumentaron 5,1%. El deterioro de las finanzas públicas se observó particularmente en la segunda mitad del año, y muy especialmente en el último trimestre, donde a los efectos negativos externos se suman la contracción precautoria de la demanda interna, el inicio del impacto de la suba en las tasas de interés, los costos por el alza en el precio del petróleo y la sequía que se comenzaba a hacer sentir en el agro y en la generación de energía eléctrica.

DICTAMEN DEL TRIBUNAL DE CUENTAS

Montevideo, 31 de julio de 2000.

Señor Presidente
de la Asamblea General
Don Luis Hierro López

Carp. Nº 188634
Of. Nº 2495/00

Transcribo el Dictamen dictado por este Tribunal en Sesión Extraordinaria del día de la fecha:

`VISTO: la Rendición de Cuentas y Balance de Ejecución Presupuestal del Ejercicio 1999, presentada por el Poder Ejecutivo a la Asamblea General, con fecha 30 de junio de 2000;

RESULTANDO: 1) que se remitió duplicado del mencionado documento al Tribunal de Cuentas, en cumplimiento de lo dispuesto por el inciso final del artículo 112 del TOCAF;

2) que la documentación remitida se ajusta a lo establecido por los artículos 17 de la Ley Nº 17.213 del 7/10/99 (artículo 110 del TOCAF), 8 de la Ley Nº 15.903 de 10/11/87 y 720 de la Ley Nº 16.170 de 27/12/90;

3) que también se adjuntó, según lo dispuesto por el artículo 104 de la Ley Nº 16.134 de 17/10/90, el resultado de la gestión del Banco Central del Uruguay como Agente Financiero del Estado;

4) que el examen fue realizado de acuerdo con normas de auditoría emitidas por la Organización Internacional de Entidades Fiscalizadoras Superiores incluyendo por consiguiente dicho examen, las pruebas de los registros contables financieros y demás procedimientos de auditoría, en la medida que se consideraron necesarios de acuerdo con las circunstancias;

5) que los importes que se exponen en los Estados Demostrativos fueron determinados por parte de la Contaduría General de la Nación sobre el término del plazo constitucional, por lo cual este Tribunal recién dispuso, a partir de ese momento, de la información definitiva a ser auditada;

6) que los importes correspondientes a los Incisos 25 `Administración Nacional de Educación Pública', 26 `Universidad de la República' y 27 `Instituto Nacional del Menor', fueron analizados de acuerdo con los datos proporcionados por la Contaduría General de la Nación;

7) que el déficit expuesto por el Gobierno Central, para el Ejercicio 1999, ascendió a miles de $ 8:327.274 de acuerdo con el siguiente detalle:

 

Miles de $

a)  

Total de recursos  

46:191.498

b)  

Gastos de Funcionamiento e Inversiones  

(53:982.148)

Resultado de la Ejecución Del Ejercicio   

(7:790.650)

c)  

Gastos de funcionamiento de ejerc. Anteriores  

(45.702)

d)  

Créditos no financiados de acreedores contra el Estado   

(338.070)

Partidas a Regularizar  

(152.852)

Resultado del Gobierno Central  

(8:327.274)

CONSIDERANDO: 1) que con la presentación de la Rendición de Cuentas y Balance de Ejecución Presupuestal del Ejercicio 1999 al Poder Legislativo, el Poder Ejecutivo ha dado cumplimiento a lo dispuesto por el inciso final del artículo 214 de la Constitución de la República;

2) que sin perjuicio de lo expuesto en el Resultando 6), este Tribunal se expedirá oportunamente sobre los Estados presentados por los citados Organismos, emitiendo los respectivos Dictámenes Constitucionales;

3) que el examen practicado por este Tribunal se efectuó con el propósito de formular una opinión sobre
el resultado del Gobierno Central, expuesto en los Estados Demostrativos que presentó la Contaduría General de la Nación;

ATENTO: a lo dispuesto por el artículo 211 Literal C) de la Constitución de la República y por el artículo 94 del TOCAF y a lo expuesto precedentemente;

EL TRIBUNAL ACUERDA

1) Emitir su Dictamen Constitucional expresando que los Estados Demostrativos de la Rendición de Cuentas y Balance de Ejecución Presupuestal del Gobierno Central, Ejercicio 1999, exponen razonablemente, en todos sus aspectos importantes, el resultado del Gobierno Central de miles de $ 8:327.274.- (déficit); y

2) Comunicar la presente Resolución a la Asamblea General y al Poder Ejecutivo.'

Saludo a Ud. muy atentamente.

Gral. Cr. Guillermo Ramírez
Presidente
Esc. Elizabeth M. Castro
Secretaria General. "

CAMARA DE REPRESENTANTES

La Cámara de Representantes, en sesión de hoy, ha sancionado el siguiente

PROYECTO DE LEY

Artículo 1º.- Apruébase la Rendición de Cuentas y Balance de Ejecución Presupuestal correspondiente al Ejercicio 1999, con un resultado deficitario de ejecución presupuestaria de $ 8.327:274.000,00 (ocho mil trescientos veintisiete millones doscientos setenta y cuatro mil pesos uruguayos), según los estados demostrativos y auxiliares que acompañan a la presente ley y que forman parte de la misma.

Artículo 2º.- Otórgase una partida anual en el Grupo 0 "Servicios Personales" del Inciso 03 "Ministerio de Defensa Nacional" de $ 73:460.000,00 (setenta y tres millones cuatrocientos sesenta mil pesos uruguayos), a valores de 1º de enero de 2000, a efectos de complementar la retribución de sus funcionarios a partir del 1º de marzo de 2000.

Dicho importe incluye el sueldo anual complementario y los aportes legales.

Dentro de los treinta días de aprobada la presente ley, el Poder Ejecutivo, a propuesta del Ministerio de Defensa Nacional y con el informe previo de la Contaduría General de la Nación, efectuará la distribución de la referida partida entre los cargos y funciones contratadas del Inciso, dando cuenta a la Asamblea General. La mencionada distribución se realizará de manera uniforme, tendiendo a que el incremento represente un 3% (tres por ciento) para cada cargo ocupado o vacante.

Artículo 3º.- Otórgase una partida anual en el Grupo 0 "Servicios Personales" del Inciso 04 "Ministerio del Interior" de $ 66:156.000,00 (sesenta y seis millones ciento cincuenta y seis mil pesos uruguayos), a valores de 1º de enero de 2000, a efectos de complementar la retribución de sus funcionarios a partir del 1º de marzo de 2000.

Dicho importe incluye el sueldo anual complementario y los aportes legales.

Dentro de los treinta días de aprobada la presente ley, el Poder Ejecutivo, a propuesta del Ministerio del Interior y con el informe previo de la Contaduría General de la Nación, efectuará la distribución de la referida partida entre los cargos y funciones contratadas del Inciso, dando cuenta a la Asamblea General. La mencionada distribución se realizará de manera uniforme, tendiendo a que el incremento represente un 3% (tres por ciento) para cada cargo ocupado o vacante.

Sala de Sesiones de la Cámara de Representantes, en Montevideo, a 10 de agosto de 2000.

Washington Abdala Presidente
Horacio D. Catalurda Secretario.

Carp. N° 241/2000
Rep. N° 115/2000
Anexo I

CAMARA DE SENADORES
Comisión de Presupuesto
integrada con Hacienda

INFORME EN MINORIA

RENDICION DE CUENTAS 1999

Al Senado :

La Rendición de Cuentas y Balance de ejecución Presupuestal del año 1999 no sólo cierra un ejercicio anual sino, en la medida que el 1º de marzo de 2000 se produce un cambio en el titular del Poder Ejecutivo, también de alguna manera se cierra el Ejercicio administrativo, 1995-1999, del anterior Gobierno. El informe Económico-Financiero remitido por el Poder Ejecutivo, es expresión de la evaluación sobre la gestión realizada la que, que sin duda, va más allá del año 1999. En consecuencia este informe en minoría realizado por la Bancada del Encuentro Progresista-Frente Amplio contendrá necesariamente referencias específicas al balance del año 1999, enmarcadas en un contexto más general referido a la gestión del Gobierno saliente presidido por el Dr. Julio María Sanguinetti.

1. Introducción.

Expondremos sólo algunas cifras e indicadores que explican al mismo tiempo la crítica situación económica y social heredada del anterior Gobierno así como las perspectivas que se presentan para este y los próximos años. Utilizaremos tanto datos elaborados por la Contaduría General de la Nación en los "Estados Demostrativos" que se nos remitiera adjuntos por parte del Poder Ejecutivo, como los contenidos en los "Cuadros Estadísticos" elaborados por el Instituto de Economía en el marco del Convenio de Cooperación existente con esta Cámara de Senadores. Asimismo tomaremos como base del presente informe los documentos presentados por la Bancada de Diputados del Encuentro Progresista-Frente Amplio en oportunidad de tratarse la presente Rendición de Cuentas en la Cámara de Representantes.

Los indicadores económicos.

Cuadro I  
Tipo de cambio $ 11,34 por dólar  
Principales variables en millones de dólares y porcentaje sobre el PBI

  • Déficit de la Balanza de pagos  

U$S

605

3

%

  • Déficit del Gobierno Central

U$S

734

3,6

%

  • Déficit Sector Público Consolidado
    (incluye Empresas Púb. Y BCU)  

U$S

832

4,1

%

  • Déficit comercial (Exp. - Imp.)  

U$S

1.112,3

5,4

%

  • Deuda bruta del Sector Público  

U$S

8.000

37,8

%

  • Reservas Internac. Netas BCU  

U$S

2.440

12

%

  • Deuda Externa Bruta Total  

U$S

13.306

64,9

%

  • Recaudación de la DGI  

U$S

3.250

15,5

%

  • Recursos totales  

U$S

4.073

19,9

%

Cuadro II
Variación de las principales variables en porcentaje

  • Decrecimiento del PBI  

3,2

%

  • Decrecimiento de las Exportaciones  

18,9

%

  • Decrecimiento de las Importaciones  

11,9

%

  • Reducción de la Inversión Pública  

5

%

  • Reducción de la Inversión Privada  

12,9

%

  • Reducción del Consumo Privado  

1,8

%

  • Reducción de la recaudación de la DGI  

7

%

  • Inflación  

4,2

%

  • Devaluación  

7,4

%

  • Reducción Ingresos del gobierno central (p. constantes) 

4,8

%

  • Incremento de Ingresos no tributarios (p. Constantes)  

15,4

%

  • Incremento Gastos del gobierno central (p. Constantes)  

7,4

%

Los indicadores sociales.

Cuadro III
Nivel o Variación de las principales variables en porcentaje

  • Tasa de desempleo s/ PEA (diciembre 99)  

11,8

%

  • Tasa de empleo s/población de 14 y más años  

52,6

%

  • Personas por debajo de la Línea de Pobreza  

24.6

%

  • Niños menores de 5 años nacidos en hogares pobres  

46,5

%

  • Cobertura pública de la salud  

43,7

%

  • Cobertura privada de la salud  

51,6

%

  • Población sin cobertura de salud  

4,7

%

  • Personas pobres mayores de 65 años  

8,3

%

  • Número de Personas que emigraron entre 1995 y junio de 2000 260.975

Los indicadores productivos.

Cuadro IV
Variación de las principales variables en porcentajes

  • Decrecimiento del PBI  

3,2

%

  • Decrecimiento del Producto Agropecuario  

7,8

%

  • Decrecimiento del Producto Pesquero  

34,6

%

  • Decrecimiento del Producto Industrial  

8,4

%

  • Decrecimiento del Producto Energía  

3,1

%

  • Crecimiento del Producto Construcción  

2,6

%

  • Decrecimiento del Producto del Comercio  

3,4

%

  • Crecimiento del Producto de Transportes y Comunicaciones   

3,5

%

2. Análisis de un balance deficitario

La recesión económica

En 1999 el PBI sufrió una caída de 3,2% lo que significó la contracción más importante desde la recuperación democrática -1983, crisis de la tablita-. A esto hay que sumarle que los datos existentes respecto a lo que va del presente año, permiten pronosticar un estancamiento de la actividad económica.

En 1999 la balanza de pagos registró un déficit de U$S 605 millones de dólares en su cuenta corriente lo que significa el 3% del PBI. Pero además, se agravaron los problemas de competitividad, de rentabilidad y de crecimiento de nuestra producción de bienes y servicios, la que se vuelca tanto al mercado interno como al externo. La oferta global de bienes y servicios verifica en los últimos años una creciente participación del componente importado y una evolución de las exportaciones incompatible con el crecimiento de las importaciones, generando un creciente desbalance en las relaciones con el exterior.

En 1999 el déficit fiscal (resultado de la Administración Central) llegó a U$S 734 millones de dólares lo que implica un 3,6% del PBI. Si se considera el Sector Público Consolidado (de acuerdo a la información del Banco Central), dicho déficit asciende a U$S 832 millones de dólares lo que significa un 4,1% del PBI y constituye el peor registro de toda la década anterior. Hubo una fuerte reducción de la recaudación (7,5% en términos reales) pero además se incrementaron los gastos del Gobierno Central en un 7,4% real.

Esta tendencia de crecimiento continuó durante el primer trimestre y en los doce meses culminados en marzo del presente, el Déficit del Sector Público Consolidado (sin las Intendencias) llegó a 978 millones de dólares (4,7% del PBI), fundamentalmente debido a que la recaudación impositiva siguió decreciendo en cifras reales.

La inflación anual llegó en diciembre de 1999 a 4,2% y siguió subiendo en forma leve durante el primer semestre. La devaluación del peso respecto al dólar mantuvo el ritmo de 0,6% mensual y llegó 7,44% en el año.

El endeudamiento externo del país ha crecido en forma importante en la última década. La deuda bruta total del país (sector público y privado) llegó en 1999 a un total de 13.300 millones de dólares con una significación de casi un 65% del PBI. Si bien el nivel de reservas internacionales del sector público sigue siendo importante (cerca de 3.500 millones de dólares) y la deuda neta total apenas superó los 3.000 millones de dólares, para cubrirla sería necesario más de un año de exportaciones. Sin duda que, a pesar del reperfilamiento de las deudas logrado hace ya unos años, el nivel de endeudamiento bruto total comienza a ser preocupante por el costo que implica tanto el servicio de la deuda (intereses con una tasa elevada) como la propia amortización del capital.

La emergencia social

Si bien la "Rendición de Cuentas" de 1999 presentada en el parlamento nos dice que existió un aumento en el número de empleados de la economía, la tasa de desempleo llegó casi a 12% en diciembre. En el primer semestre del presente año trepó hasta el 13,7% que es su valor más elevado hasta el momento, y significa en términos humanos más de 200.000 uruguayos sin ocupación alguna. Si a eso le sumamos más de 350.000 sub-empleados o con empleos precarios llegamos a que son 550.000 uruguayos los que tienen problemas de empleo y, por lo tanto no tienen la posibilidad de mantener dignamente a su familia. En este marco, se da también un creciente incumplimiento de las normas sobre condiciones de trabajo y desconocimiento de los derechos sindicales.

A pesar de que en los años anteriores a 1999 el crecimiento de la economía se dio a una tasa cercana al 2% acumulativo anual (10,6% en los cinco años que van desde 1995 a 1999), la distribución del ingreso se fue haciendo más regresiva concentrándose cada vez más en pocas manos. Los salarios y las pasividades reales, aun en un esquema de descenso paulatino pero firme de la inflación, se vieron apenas incrementados en algunos años pero en mucho menor proporción que el ingreso nacional real que fue a parar fundamentalmente a algunos sectores económicos (especialmente el financiero y el importador). Las familias que viven en situación de pobreza se fueron incrementando debido al desempleo, las malas remuneraciones y la falta de estabilidad laboral. La pobreza se fue agudizando y concentrando en las edades tempranas. El 57% de los niños vive en hogares pobres.

En materia de Salud, Educación y Vivienda también se observan carencias notorias que hacen que la calidad de vida de los uruguayos se haya deteriorado durante los últimos años, especialmente durante el último período. La cobertura asistencial de la salud en el sector público se ha reducido peligrosamente, teniendo en cuenta además que la situación de los ingresos familiares impide cada vez a más uruguayos el acceso a la cobertura privada de la misma. Para colmo de males, el Gobierno actual anuncia un importante recorte en el presupuesto del Ministerio de Salud Pública. Por su parte el sistema mutual de asistencia privada de salud está transitando por una nueva crisis, más aguda que las anteriores, que agrava la situación general.

La insuficiencia de los recursos presupuestales destinados a la Educación fue reconocida expresamente durante la campaña electoral, por parte de los partidos hoy integrantes de la coalición gobernante. Le prometieron a la ciudadanía una asignación de un monto equivalente al 4,5% del PBI que se distribuiría entre todas las ramas de la Enseñanza. Hoy por el contrario, se está pensando en recortes de gastos y congelamiento de los salarios, lo que significa una rebaja en términos reales.

En materia de Vivienda, sigue existiendo un déficit habitacional importante y, el desempleo sumado a los bajos ingresos, provoca una creciente marginación y crecimiento de los asentamientos irregulares en las zonas periféricas de las ciudades -especialmente en Montevideo y Canelones-. Se suprimieron líneas de crédito para los sectores de bajos e incluso medianos ingresos y se desvía de su destino la recaudación de impuestos destinados a la construcción de viviendas.

Cabe indicar finalmente que entre 1995 y hasta junio de 2000 -de acuerdo a la Dirección Nacional de Migración- se fueron del país 5:777.442 uruguayos y regresaron 5:516.467, lo que deja un saldo de no regreso de 260.975 compatriotas. Esta es la mejor aproximación disponible (sobre todo por el largo período analizado) del abandono del país por parte de los compatriotas que lo dejaron con intención de afincarse en otros países, en la búsqueda de un entorno económico social más adecuado para su realización personal y familiar.

El estancamiento productivo

Entre 1996 y 1998 el crecimiento global del PBI mantuvo una tasa acumulativa anual del 5% (5,6% en 1996, 4,9% en 1997 y 4,6% en 1998), descendiendo abruptamente en 1999 en un 3,2%. Ello significó que en 1999 fueran negativas también las variaciones en la producción de los principales sectores: Agropecuario (-7,8%), Industria Manufacturera (-8,4%), Pesca (-34,6%), Comercio, restaurantes y hoteles (-3,4%). Sólo dos sectores incrementaron su producción respecto al año anterior: Construcción (+2,6%) aunque con menor impulso que en el año 1998 y Transporte y Comunicaciones (+3,5%). Para el presente año, se prevé una reducción importante del producto del sector Construcción.

Por su parte, el sector agropecuario y la industria manufacturera de exportación están sufriendo una aguda crisis derivada de la falta de competitividad externa (reducción de las ventas y bajos precios), lo que a su vez impone una baja rentabilidad (a veces negativa) y un creciente endeudamiento con el sector financiero y con el exterior. Se ha calculado que el endeudamiento global del sector agropecuario equivale a casi un año entero de su producción, y el endeudamiento del sector de la industria manufacturera equivale a más del 80% de su producción anual. En el agro principalmente, no sólo se cierran establecimientos y se venden campos sino que se están realizando ejecuciones por parte de los acreedores financieros.

3. El déficit fiscal.

Concepto e importancia del Déficit Fiscal

Mucho se ha hablado del concepto y la importancia del Déficit Fiscal, especialmente los principales exponentes económicos de los tres últimos Gobiernos nacionales. Al comienzo de su mandato el actual Ministro de Economía y Finanzas, Cr. Alberto Bensión reafirmó, sin ningún lugar a dudas, el lugar de privilegio que para el Gobierno tiene el nivel de Déficit que se considera tolerable sobre el resto de las metas comprometidas públicamente. El tamaño del Déficit Fiscal según esta concepción económica es el factor condicionante de la estrategia y el programa financiero del Gobierno que tiene como cometido alcanzar metas adecuadas para las variables macroeconómicas: el nivel de actividad, la inflación, el equilibrio externo y estructura de la deuda.

A pesar de esta "ortodoxia" fiscalista, el nivel del Déficit Fiscal alcanzado de cuatro puntos porcentuales sobre el Producto es lo suficientemente elevado como para preocuparse. El incremento importante del Déficit en el año 1994 fue el argumento principal para la implementación del Ajuste Fiscal que aumentó la recaudación en los años siguientes y fue decisivo para la aplicación de las reformas del Estado y de la Seguridad Social. La existencia del significativo Déficit Fiscal de 1999, heredado del Gobierno anterior, sitúa al país en una situación compleja, que condiciona, como mínimo para el año 2000, la posibilidad de retomar la senda de crecimiento y bienestar para los uruguayos.

Tal limitación queda evidenciada a través de las medidas económicas implementadas por el actual Gobierno que, en nuestra opinión no dejan de ser un nuevo ajuste fiscal. Un ajuste especial, no tributario, pero con repercusiones económicas y sociales no deseables pues gravan a través de la congelación y reducción del gasto público a los sectores con ingresos fijos, como los funcionarios públicos, jubilados y pensionistas, que verán disminuidos sus ingresos en el 3.5% o 4.5% de sus salarios o pasividades en el corriente año. Dicha reducción del gasto en forma no selectiva, Personales, Funcionamiento, Inversiones -ésta en U$S 100 millones de dólares- propicia mayores recortes en áreas sociales así como el inevitable incremento del desempleo. Provoca asimismo una contracción del mercado interno lo que empuja nuevamente la recesión económica y el estancamiento productivo.

Las causas

Trataremos de hacer una breve síntesis de las explicaciones que a la actual situación de verdadera "emergencia nacional" se han dado desde filas del Gobierno, especialmente por parte del equipo económico.

En ese sentido hemos contabilizado por lo menos siete causas, expuestas en comparecencias del equipo económico ante el parlamento, ante las diferentes cámaras empresariales; o escritas en los Mensajes sobre la Ley de Urgencia o de la propia Rendición de Cuentas. Sigue una síntesis de ellas:

Esta es una manera de poner cara de "yo no fui" y atribuir la culpa en causas exógenas. Según parece, nada tienen que ver las políticas económicas aplicadas durante más de tres décadas en nuestro país. Nada tiene que ver la falta de previsión y de preparación de nuestra economía para afrontar estas situaciones adversas. La política de "ancla cambiaria" que provocó el "atraso" que hoy tiene nuestra moneda y hace que la relación de precios sea fuertemente desfavorable a nuestros productos de exportación y, por el contrario, la importación de bienes competitivos con los nacionales sea más conveniente que producirlos aquí. En consecuencia, estamos invadidos de bienes importados que compiten con los nacionales, los que en muchos casos, son subsidiados por los Gobiernos de sus países. Por otra parte, los Gobiernos no están para quejarse de la adversidad sino para instrumentar políticas que sean capaces de superarla.

Conclusión

A pesar de las adversidades de hoy, las condiciones externas desde 1990 hasta 1998 fueron de gran bonanza para nuestro país. En ese período las tasas de interés en los mercados internacionales estuvieron bajas, lo que acentuó el tránsito de capitales hacia las economías emergentes, favoreciendo el incesante ingreso de capitales financieros a nuestro país. El precio internacional del petróleo estuvo deprimido entre 1992 y 1998 y sólo comenzó a incrementarse a partir del segundo semestre de 1999.

Estas condiciones ampliaron el margen de maniobra para la política económica del país, la que se orientó a priorizar la estabilidad de precios, es decir, la reducción de la inflación. Se recurrió a la política denominada ancla cambiaria, secundada por la rebaja arancelaria y la contención del gasto público. En ese contexto el aumento de las exportaciones y el crecimiento económico descansó en la demanda regional, es decir, en países en los que se aplicaba una política cambiaria similar, perdiendo competitividad aceleradamente con el resto del mundo.

A pesar de las condiciones internacionales altamente favorables a nuestra economía, coincidente con la eclosión tecnológica a nivel mundial, no la aprovechamos. No reconvertimos nuestra producción, no mejoramos nuestra competitividad externa, no invertimos a niveles adecuados, no incorporamos tecnologías de punta ni mejoramos nuestra estructura empresarial. Cuando bajó el precio del petróleo, en lugar de reducirse las tarifas para beneficiar la producción y la competitividad, se mantuvo el precio de nuestros combustibles para transferir ingresos a "Rentas Generales" y así reducir el déficit fiscal. Tampoco la baja de las tasas internacionales de interés repercutió en una baja de las tasas internas, lo que hubiera permitido menor costo del crédito a los productores y por ende mejor rentabilidad y competitividad.

Si las políticas hubiesen sido otras, si se hubieran aprovechado las condiciones internacionales beneficiosas que el país gozó durante casi una década, aun en las actuales condiciones adversas internacionales y de retracción regional, la situación de nuestra economía tendría otra solidez. No tiene coherencia asignar culpas a las condiciones internacionales adversas cuando nos va mal, y haber dicho y aún decir loas de la política económica aplicada en el país durante los años en que nos fue bien porque las condiciones internacionales eran excepcionales.

4. La estructura de los Ingresos.

Un sistema tributario regresivo

Nuestro sistema tributario tiene en el último cuarto del Siglo XX, desde la reforma realizada por el ingeniero Végh Villegas en su primer período como Ministro de Economía durante la dictadura militar, una estructura absolutamente elástica y estructuralmente ligada a los niveles de actividad económica. Eso es así debido a que la columna vertebral de dicho sistema está constituida notoriamente por impuestos indirectos que gravan el consumo y, aquellos impuestos directos que gravan los ingresos o el patrimonio, por su estructura cedular inciden exclusivamente sobre las empresas sin alcanzar a las personas físicas. Esa característica implica que en momentos de expansión económica la recaudación acompaña y se adelanta al crecimiento de la economía, generando un crecimiento de los ingresos tributarios del Estado que favorece sus equilibrios financieros. Pero de la misma manera, en coyunturas de contracción de la actividad económica como la que notoriamente estamos transitando desde hace un año, el flujo de los recursos financieros provenientes de los tributos disminuye abrupta y dramáticamente, afectando decisivamente los resultados fiscales.

Es innegable que un sistema tributario de estas características tiene la ventaja de la facilidad para la liquidación de los tributos, para la determinación de los adeudos de los contribuyentes y para el cobro de los mismos. Al mismo tiempo requiere de una administración tributaria más sencilla, sin declaraciones juradas complicadas ni controles cruzados sobre los contribuyentes de los diferentes tributos ya estén vinculados administrativamente al mismo ente recaudador o a diferentes organismos del Estado. Sin embargo la estructura tributaria que hoy tenemos, en donde los impuestos indirectos constituyen la principal fuente de ingresos internos del Gobierno Central ya que el IVA y el IMESI explican más del 70% del total recaudado, no es ajena a la situación fiscal que hoy se nos presenta. La contracción del consumo interno registrada básicamente a partir de 1999 y, los problemas de competitividad internacional de nuestros productos, inciden más que proporcionalmente a la baja de la recaudación impositiva con las consiguientes consecuencias negativas sobre los resultados fiscales.

Las consecuencias del Ajuste de 1995

A partir de 1995, la llamada Ley de Ajuste Fiscal dispuso el incremento tributario referido a tres impuestos: IVA (1 punto para la tasa básica y 2 puntos para la mínima), IMESI automotores y el IRP. Sobre este impuesto que afecta especialmente a los salarios y las pasividades que cobran la mayoría absoluta de la población, cabe recordar que el artículo 693 de la última Ley de Presupuesto encomendaba al Poder Ejecutivo la reducción paulatina de sus tasas, previstas en principio para cubrir los costos emergentes de la Reforma del Estado y la Reforma de la Seguridad Social. Tal extremo de rebaja no se cumplió. Sin embargo durante la campaña electoral del balotaje, en el acuerdo de los partidos integrantes de la actual coalición de gobierno se volvió a prometer nuevamente la rebaja de las tasas del IRP sin que ello se haya cumplido en el mensaje presupuestal actualmente en discusión en la Cámara de Representantes sino todo lo contrario, más
bien hay una ampliación de la base de dicho impuesto respecto al aporte de los Profesionales Universitarios.

Cuadro V
Evolución de la recaudación y los gastos

AÑO

Recaudación Total

Rec. Sin Aj. Fiscal

Seguridad Social

Gastos e Invers.

  

Miles
Indice

U$S

Miles
Indice

U$S

Miles
Indice

U$S

Miles
Indice

U$S

1994  

3:312.288

100

3:312.288

100

1:016.497

100

2:808.131

100

1995  

3:847.256

116.2

3:654.961

110.3

1:218.792

119.9

2:858.440

101.8

1996  

4:259.354

128.6

3:916.505

118.2

1:372.756

135.0

3:219.263

114.6

1997  

4:715.320

142.4

4:351.891

131.4

1:522.302

149.8

3:429.019

122.1

1998  

4:999.924

151.0

4:614.257

139.3

1:595.306

156.9

3:597.859

128.1


1999  


4:645.434


140.2


4:284.144


129.3


1:659.441


163.3


3:602.174


128.3

A partir de 1995 entonces, la estructura tributaria uruguaya puede ser analizada "separando" los efectos del Ajuste Fiscal con el fin de observar si ésta cumplió con los objetivos y si es estrictamente necesario su mantenimiento. Desde el año 1995 a 1999 la recaudación total se incrementó en un 40%, incluyendo los fondos provenientes del "ajuste". En el mismo período la recaudación sin ajuste fiscal se incrementó en 29,3% lo que, en valores absolutos significa un aumento de U$S 972 millones, suficiente para absorber el incremento de los costos de la Seguridad Social que ascendieron a U$S 643 millones.

Lo objetivo es que a partir de 1995 la Administración anterior percibió, por concepto del ajuste fiscal, alrededor de 400 millones de dólares adicionales por año. Durante los cuatro años anteriores a 1999 la recaudación tributaria, producto del crecimiento económico registrado y del producido adicional del ajuste, ha crecido en forma sostenida. En 1999 se produce una caída de la recaudación global de 220 millones de dólares (252 millones la tributaria), sin embargo el producido adicional de los rubros del ajuste fiscal alcanza a 361 millones de dólares (169 de IRP y 192 de los otros tributos).

Los principales tributos.

Para todos los años de la serie, el IVA recoge más del 50% del total de los recursos internos del Gobierno. Desde nuestro punto de vista, el IVA es un impuesto regresivo en la medida en que no toma en cuenta la capacidad contributiva del contribuyente. Paga el mismo IVA y a la misma tasa -según el bien adquirido- quien gana $ 100.000 mensuales o quien tiene un ingreso de $ 2.000 mensuales. Pero además los más pobres son gravados por la totalidad de su ingreso -porque lo consumen- mientras los más ricos estarán "exonerados" por la parte que ahorran y no consumen.

Por otra parte, la participación del IRP en el total de los ingresos tributarios internos pasó de 5,4% en 1994 a casi 8,4 en 1998 y a 9% aproximadamente en 1999. Es el impuesto cuya recaudación registra el mayor incremento en el período analizado ya que aumenta en cinco años un 130% pasando, de 134 millones de dólares en 1994 a 308 millones de dólares en 1998. En cambio en el mismo período los ingresos del gobierno central se incrementan en un 44%, de 3.032 a 4.367 millones de dólares.

Sin embargo dentro de esta estructura tributaria los impuestos sobre la riqueza tienen una importancia marginal ya que sumados (Patrimonio e IRIC) desde 1991 a 1999 no alcanzan a representar el 17% del total de la recaudación del Estado. En particular el impuesto al patrimonio presenta a precios constantes, un modesto incremento de su recaudación entre 1995 y 1999 de 13%.

Resumen y Conclusión

A partir del ajuste fiscal de 1995 la recaudación tributaria creció constantemente hasta 1999 en que tuvo una leve caída. Sin embargo, a precios constantes, en 1999 se recaudan 1.130 millones de dólares más que en 1994. En síntesis, si analizamos la evolución en términos constantes, partimos en 1994 de un importante déficit fiscal de 508 millones de dólares, se incrementan los impuestos a la población, se mantiene durante todo el período el ajuste fiscal que se dijo era provisorio, la recaudación se incrementa año tras año (1.130 millones más que en 1994) y, al finalizar el período el déficit fiscal es muy superior al inicial.

Los datos expuestos muestran una estructura impositiva regresiva, no selectiva y que promueve la especulación financiera en lugar de la producción ya que las utilidades de los activos financieros no están prácticamente alcanzados por la tributación. La única renta personal gravada en este país es el sueldo y pasividad, el ingreso de los trabajadores y jubilados, y además es la que ha incrementado su contribución al sostenimiento del aparato estatal desde 1994 a la fecha.

Por último, el ajuste fiscal que no compartimos ni votamos en 1995, aportó fondos al erario nacional cubriendo los objetivos para los que fue creado, exclusivamente en el año 1995 y 1996, constituyendo el 41.5% de la recaudación. En los años 1997, 1998 y aún en 1999, los fondos del Ajuste Fiscal contribuyeron única y exclusivamente a "engrosar" Rentas Generales" para financiar los rubros Gastos.

5. La estructura general del gasto.

Principales incisos y algunas comparaciones

Si analizamos la estructura del gasto del Estado en base a los datos remitidos en la Rendición de Cuentas de 1999, observamos que el Inciso al que se le asignó mayor cantidad de recursos -sumados Gastos de Funcionamiento e Inversiones- corresponde al Ministerio de Defensa Nacional con un 7,51% del total. En 1999 se destinó a Defensa Nacional, aproximadamente 360 millones de dólares, un 1,71% del PBI.

Al Ministerio de Salud Pública correspondió el segundo lugar con una participación de un 6,56% del total, aproximadamente 314 millones de dólares y luego viene en el "ranking" el Ministerio del Interior con 6,27% del total, unos 300 millones de dólares que significan un 1,42% del PBI. El presupuesto asignado al Ministerio de Salud Pública, en particular el destinado a Gastos de Funcionamiento, no alcanzó a cubrir las necesidades del Organismo en virtud de lo cual este Inciso generó una deuda de 30 millones de dólares, esencialmente vinculada a las necesidades de la atención de pacientes. La insuficiencia presupuestal queda entonces demostrada por la objetividad de la información de la Rendición de Cuentas preparada por el propio Ministerio de Salud Pública.

Esta estructura de la gestión presupuestal nos indica las prioridades del gobierno, nos permite observar también por ejemplo cuantos son los recursos que se destinan a los Ministerios que regulan y coordinan la Actividad Productiva en nuestro país. Así, el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca, participa con un 1,38% del total del Presupuesto Nacional; el de Industria, Energía y Minería con un 0,23% y el de Turismo con un 0,17% del total de recursos del Estado. Tomados en su conjunto, el total de recursos destinados a impulsar y coordinar la actividad productiva nacional, es decir la suma del presupuesto asignado a los tres Ministerios anteriores es de 85 millones de dólares, lo que no alcanza a la cuarta parte de lo ejecutado por el Ministerio de Defensa para Funcionamiento e Inversiones exclusivamente. Esto nos habla del modelo de desarrollo que tuvo el gobierno anterior y que, seguramente se mantendrá vigente. En medio de la más importante crisis que los sectores productivos de nuestro país hayan vivido -caída de la actividad industrial, caída del Producto agropecuario y disminución en Turismo- se prioriza el gasto en Defensa frente al gasto para apoyar a la producción.

La Ejecución Presupuestal de ANEP alcanzó al 11,32% del Presupuesto Nacional, en tanto que el monto destinado a la Universidad de la República sigue siendo muy exiguo en comparación con la importancia que debe tener la educación terciaria en nuestro país, alcanzó tan sólo a 2,82% del total. En 1999, el presupuesto total destinado a Educación (sumadas ANEP y Universidad) alcanzó a 677 millones de dólares, en tanto que el presupuesto destinado a la Seguridad -interna y externa- es decir la suma de lo asignado a Defensa e Interior fue en su conjunto de 660 millones de dólares. Con los datos de 1999 se puede afirmar que el Estado uruguayo gasta aproximadamente lo mismo en Seguridad que en Educación.

Sigue teniendo relativa importancia dentro del gasto total aunque se mantiene prácticamente constante, el conjunto de transferencias que en forma de subsidios, subvenciones u otras modalidades se realizan a determinados Entes, en particular AFE, PLUNA y el CORREO tuvieron en 1999 una dotación sumada de 22 millones de dólares (1 por mil del PBI).

Como era de prever el costo de la Seguridad Social continúa creciendo. En 1999 alcanzó el total de 1.339,5 millones de dólares discriminados de la siguiente manera: 474 millones de dólares provienen de los 7 puntos del IVA y, 864 millones representan la asistencia financiera del gobierno central a través de Rentas Generales.

Las transferencias a las AFAPs se situaron en 214 millones de dólares, sumando desde su creación a la fecha (1996 a 1999) un total de 649 millones de dólares que el Banco de Previsión Social no puede utilizar directamente.

Los costos de los retiros militares y policiales tienen entre los años 1995 y 1999 un incremento porcentual superior al de toda la Seguridad Social, al pasar de 251 a 320 millones de dólares el crecimiento se sitúa en el 27%. Para 1999 la Caja Militar tuvo un costo de 215 millones de dólares y la Caja Policial 105 millones lo que totaliza cerca de 320 millones en el año que terminó. Este crecimiento se debe a que el régimen de movilidad de estas Cajas está estrechamente ligado a los incrementos de sueldos del personal en actividad, lo que no se verifica para el régimen general de pasividades.

Resumen

¿Por qué a pesar del importante crecimiento acumulativo anual de los ingresos tributarios -engrosados por los fondos adicionales del ajuste fiscal del 95- el Déficit Fiscal ha crecido hasta el nivel que hoy tiene del 4% del PBI? La explicación lógica es que el Gasto ha tenido durante estos cinco años un crecimiento constante y sostenido lo que, para 1999 se agudiza importantemente.

Las explicaciones más comunes sobre este fenómeno son el creciente costo de la Seguridad Social con el consiguiente incremento de la asistencia del erario nacional y, el costo "adicional" que significaron las reformas realizadas en este período especialmente la Reforma del Estado y la Reforma de la Seguridad Social, las que analizaremos en un capítulo por separado.

Pero el incremento constante de los gastos no se debe a la incidencia de los Gastos Personales que, debido a la reducción del número de funcionarios y a la política salarial efectuada se mantuvieron en un nivel estable. No se debe tampoco a la Inversión Pública ya que ésta cayó en 1999 en un 5% respecto a 1998, registrando en términos absolutos y en porcentajes del Producto los niveles más bajos del quinquenio (2,29% del PBI). Se debe concretamente al incremento constante y sostenido de los gastos de funcionamiento, especialmente en el último año electoral.

En este sentido existen cifras realmente exultantes. El equipo económico sostuvo el 8 de marzo del corriente ante las comisiones de Presupuesto y Hacienda de ambas Cámaras que el gasto de publicidad oficial durante el año 1999 ascendió a 40 millones de dólares; asimismo en su respuesta a la Cámara de Diputados sobre los Contratos de Arrendamiento de Obras y de Servicios Personales durante 1999, el Cr. Davrieux informa de un costo cercano a los 30 millones de dólares. Esos dos gastos sumados, no previstos específicamente en ningún presupuesto, prácticamente equivalen al conjunto del Costo del Poder Legislativo o del INAME. Ello demuestra la irracionalidad con que se han manejado en este período muchos rubros de gastos por parte de la Administración saliente.

6. Costo del personal, Reforma del Estado y de la Seguridad Social.

Nuestra fuerza política no votó ni la Reforma del Estado (Presupuesto Nacional de 1995) ni la Reforma de la Seguridad Social (Ley N° 16.713). No desconocemos la incidencia que sobre el conjunto de gastos del Estado han tenido dichas reformas tal como se expresa por parte del gobierno, sin embargo ésta no ha sido tan determinante. A nuestro juicio además, ambas reformas no han tenido los efectos políticos beneficiosos que se anunciaron en el momento de su aprobación legislativa.

La Reforma del Estado

La Reforma del Estado significó durante todo el anterior período de gobierno, la supresión de cargos y funciones contratadas por un total de 11.510, de los cuales 1.771 corresponden al Ministerio de Defensa por concepto de reestructura y, 1.110 al Banco de Previsión Social. En definitiva, 6.796 funcionarios fueron declarados excedentarios y se suprimieron 1.833 vacantes dentro de los organismos del Presupuesto Nacional. Si a ello le agregamos los 1.110 excedentes del BPS que no integran el presupuesto, el total de cargos suprimidos como consecuencia de la Reforma es de 9.739.

No consideramos acá las reestructuras del Ministerio del Interior y de Defensa Nacional porque quedaban fuera del sistema de incentivos y de distribución de economías de la Reforma en general.

El costo de la reforma tiene diversos componentes. Por retiros incentivados fueron estimados por el CEPRE en 148 millones de dólares. Este componente tenía prevista una financiación inicial de un préstamo con el BID de 105 millones de dólares que resultó insuficiente por lo que la diferencia, 43 millones de dólares, debió asumirse por Rentas Generales. Debe adicionarse un incremento de costo de 18 millones de dólares por la incidencia del aumento en los montos de jubilaciones de aquellos que se retiraron anticipadamente, al amparo de los Arts. 32 y 724 de la Ley N° 16.736, según los cálculos que nos fueran remitidos por el propio CEPRE.

También deben agregarse los costos administrativos de la Reforma y el costo de funcionamiento del propio CEPRE que tenía una previsión inicial vía préstamo del BID de 10 millones de dólares. A pesar de haberlo requerido al CEPRE, no nos fue proporcionada información sobre su costo de funcionamiento, ni sobre la cobertura de la financiación obtenida, ni sobre el costo financiero de los préstamos, todo lo que naturalmente integra el costo de la Reforma.

Sin considerar los intereses, la Reforma que se llevó a cabo desde 1996 a 1999 tuvo un costo de 176 millones de dólares. Es decir que la declaración de excedencia de 7.906 funcionarios y la supresión de 1.833 vacantes costó esa suma. En la Administración Central se suprimen 7.407 cargos. Se nos ha informado que el proceso generó 103 millones de dólares de economías, que debían asignarse en dos terceras partes para contrataciones con terceros, premios por desempeño, alta especialización y mayor responsabilidad, lo que implicaría 68 millones de dólares. El ahorro neto llegaría solamente a 33 millones de dólares. Esto es lo que se ahorraría concretamente Rentas Generales por disminución del costo del personal.

Realmente no hemos podido, más allá de lo expresado por el CEPRE verificar estos niveles de ahorro. El seguimiento del costo del personal en los Incisos en que operó la Reforma nos lleva a otras conclusiones.

La evolución del costo del personal en la Administración Central atendido por Rentas Generales desde 1994 a 1999, en términos constantes de 1999, registra un incremento de 231 millones de dólares. De ellos, 163 millones corresponden a ANEP y en consecuencia no integran la Reforma.

En la Administración Central, en los Incisos en donde operó la Reforma no hay una disminución del costo de personal, sino un incremento de 34 millones de dólares. Podemos afirmar que la Reforma, desde el punto de vista de la variación del costo de personal en los organismos de la Administración Central en donde se aplicó, fue neutra respecto a la variación en los costos.

Terminada la Reforma el costo de personal se mantiene constante en 1999 respecto a la situación inicial de 1994. Después de haberse eliminado miles de puestos de trabajo esto no debería ocurrir. Algo está pasando en el rubro costo de personal que absorbe más allá de lo previsto legalmente en las economías que se generaron, convirtiéndose en un punto oscuro de la Reforma.

Sin embargo, aunque no redujo el costo de personal implicó un costo adicional de más de 176 millones de dólares en el período, que se financiaron con préstamos internacionales y con recursos de Rentas Generales.

Desde un punto de vista cualitativo, se eliminaron puestos de trabajo, se deterioraron a través de la tercerización las condiciones laborales, se cortó la carrera administrativa a miles de funcionarios, y no se racionalizó la administración del personal. Los funcionarios públicos siguen percibiendo distintos niveles de remuneración para una misma tarea, a través de una compleja maraña de contribuciones diferentes provenientes de fondos extrapresupuestales que genera un verdadero caos desde el punto de vista de las escalas salariales. Paralelamente se mantiene un sistema complejo de personal contratado, becarios, pasantías, funcionarios en negro, etc. Todo lo cual se prolonga por años. Adicionalmente, constatamos para 1999 la existencia de más de 1.700 contratos de arrendamientos de obras y servicios que alcanzarían un costo cercano a los 30 millones de dólares.

A nuestro juicio la reducción de personal del Estado hubiera podido realizarse en forma más lenta, sin deuda, sin conflictos, requiriendo sí, un mayor esfuerzo organizativo, más dinámico y continuo, y con la participación de los funcionarios.

La Reforma de la Seguridad Social.

La Reforma de la Seguridad Social viene teniendo un impacto cada vez mayor en la profundización del déficit. El costo fiscal global de la Reforma es creciente: 90 millones de dólares en 1996, 171 millones en 1997, 209 en 1998, y 226 en 1999 según información proporcionada por el Banco Central.

Para financiar el sistema, el Estado uruguayo recurre al endeudamiento con organismos internacionales y con las propias AFAPs. Con los organismos internacionales tenemos en 1999, 150 millones de dólares con el BID y 100 millones con el Banco Mundial. El endeudamiento externo acumulado desde el comienzo de la Reforma es de 661 millones de dólares (por los que hay que pagar intereses y reintegrar).

El Estado tiene un costo adicional a través de los intereses de los títulos públicos que coloca en las AFAPs por lo cual, al costo ya mencionado de 226 millones de dólares hay que agregarle dichos intereses cuyo monto no está identificado en la información del BCU, pero se ha estimado en casi 40 millones para el año 99.

Este sistema parece bastante perverso. Por los montos que antes recibía el Estado y ahora van a las AFAPs, se incrementan las transferencias a la Seguridad Social, esto aumenta el déficit para lo cual recurre al endeudamiento a través de la colocación de títulos con las propias AFAPs y por ello se les pagan intereses.

El sistema anterior tenía grandes vicios y defectos y eran necesarios algunos cambios. Pero esta Reforma que se implementó resulta muy cara para el Estado uruguayo y para los afiliados a la Seguridad Social. En los últimos 4 años se han transferido en forma directa de parte de la población uruguaya a las AFAPs 120 millones de dólares por concepto de comisiones. Además de caro, el nuevo sistema no da seguridades de que mejore el nivel de las prestaciones futuras a los afiliados, cuando el sistema opere a pleno.

7. Los incrementos salariales de los artículos 2º y 3º.

Los compromisos asumidos por los partidos tradicionales el 9 de Noviembre de 1999, contenían propuestas de incrementos salariales para funcionarios militares, policiales, docentes y de otras reparticiones de la Administración Central.

Es cierto que en el mencionado acuerdo se establece comenzar a mejorar los salarios de policías y militares a partir del 1º de Marzo pasado. No así para docentes y Administración Central. No obstante, consideramos que tanto la Ley de Urgencia, como esta Rendición de Cuentas hubieran sido oportunidades adecuadas para hacer justicia con el conjunto de los funcionarios públicos, por lo menos con los de salarios más sumergidos ya que según estudios realizados, en promedio se ha perdido desde enero de 1985 a abril de 2000, el 18% del poder adquisitivo de los salarios públicos.

Continuaremos exigiendo en el próximo Presupuesto Nacional se otorgue aumentos que permitan recuperar los salarios de los funcionarios.

Respecto al incremento propuesto del 3% para el personal policial y militar, consideramos que resulta absolutamente insuficiente. Más aún, cuando no se trata de un incremento real sino apenas de una recuperación parcial del salario real. Ello debido a una verdadera reducción impuesta en el presente año por la resolución gubernamental de conceder un 1,5% en enero, por única vez en el año cuando se anuncia una inflación del 5% al 6%.

El Poder Ejecutivo propone un aumento del 3% para cada cargo ocupado o vacante, lo que significa aumentos diferenciales de gran entidad según el sueldo que se cobre. Por ejemplo ese 3% significa en el escalafón policial 644 pesos mensuales para el grado más alto y 110 pesos mensuales para el Agente de Segunda. En el escalafón militar significa 725 pesos mensuales para el grado de Coronel y 70 pesos mensuales para el Soldado de Segunda.

En consecuencia, estimamos conveniente que el monto global de las partidas asignadas por el Poder Ejecutivo para dichos aumentos salariales que alcanzan a una suma aproximada de 12 millones de dólares, se distribuyan a través de una partida fija para cada cargo y dentro de cada Ministerio. Dicha partida que resulta de dividir el monto total asignado entre el número de cargos totales existentes, queda fijada en 145 pesos mensuales para todo el personal del Ministerio de Defensa y en 161 pesos mensuales para todo el personal del Ministerio del Interior.

De esa forma, a pesar de lo exiguo del incremento asignado, queremos dejar establecido algún criterio que logre una mayor justicia distributiva. De ese modo se eleva sensiblemente el incremento mensual para los cargos de los escalafones más bajos, como Soldados y Agentes, sin que esto incida, determinantemente, en un aplastamiento de la pirámide dado lo exiguo de las sumas de que se trata.

8. Nuestra votación en general.

Resumen.

El proyecto de ley de Rendición de Cuentas y Balance de Ejecución Presupuestal por el Ejercicio 1999, describe los problemas que han tenido las finanzas públicas en el país.

En 1999 el PBI sufrió una caída de 3,2% lo que significó la contracción más importante desde la recuperación democrática -1983, debido a la crisis de la tablita-. A esto hay que sumarle que los datos existentes respecto a lo que va del presente año, permiten pronosticar un estancamiento de la actividad económica.

En 1999 el déficit fiscal del Sector Público Consolidado ascendió a U$S 832 millones de dólares lo que significa un 4,1% del PBI y constituye el peor registro de toda la década anterior. Hubo una fuerte reducción de la recaudación (7,5% en términos reales) pero además se incrementaron los gastos del Gobierno Central en un 7,4% real.

La tasa de desempleo llegó casi a 12% en diciembre de 1999. En el primer semestre del presente año trepó hasta el 13,7% que es su valor más elevado hasta el momento, y significa en términos humanos más de 200.000 uruguayos sin ocupación alguna. Si a eso le sumamos más de 350.000 sub-empleados o con empleos precarios llegamos a que son 550.000 uruguayos los que tienen problemas de empleo y, por lo tanto no tienen la posibilidad de mantener dignamente a su familia. En este marco, se da también un creciente incumplimiento de las normas sobre condiciones de trabajo y desconocimiento de los derechos sindicales.

Entre 1996 y 1998 el crecimiento global del PBI mantuvo una tasa acumulativa anual del 5% (5,6% en 1996, 4,9% en 1997 y 4,6% en 1998), descendiendo abruptamente en 1999. Ello significó que el año anterior fueran negativas también las variaciones en la producción de los principales sectores: Agropecuario (-7,8%), Industria Manufacturera (-8,4%), Pesca (-34,6%), Comercio, restaurantes y hoteles (-3,4%). Sólo dos sectores incrementaron su producción respecto al año anterior: Construcción (+2,6%) aunque con menor impulso que en el año 1998 y Transporte y Comunicaciones (3,5%). Para el presente año, se prevé una reducción importante del producto del sector Construcción.

Luego de 5 años de gestión, se ha mantenido y profundizado una estructura tributaria regresiva desde el punto de vista de la distribución del ingreso, y se ha mantenido el ajuste fiscal realizado en 1995. Solo en 1999, el IRP recaudado por el ajuste fiscal fue de 169 millones y tuvo un crecimiento en términos reales de 7 millones de dólares con relación a 1998. La incidencia de las otras modificaciones de esa ley de ajuste generaron un incremento de 192 millones de dólares.

El abatimiento del déficit fiscal que se va realizando hasta el Ejercicio 1998 se produce como consecuencia de un enorme crecimiento de la recaudación tributaria. En 1999 aún luego de la caída del PBI, se recaudaron 1.130 millones de dólares más que en 1994.

Este enorme esfuerzo contributivo de la población uruguaya no fue aprovechado. El gasto público sigue aumentando y absorbe en buena parte el enorme crecimiento de la recaudación. La Reforma del Estado no generó en la Administración Central ahorros en el costo de personal. Por el contrario, para financiarla se contrae endeudamiento por 115 millones de dólares que el país tendrá que pagar. Como estos fondos son insuficientes, se debe recurrir a la asistencia adicional de Rentas Generales.

La Reforma de la Seguridad Social representa un costo creciente y se incrementará más aún en el mediano plazo debido al aumento de las transferencias que se realizan a las AFAPs. Implicó solo para el Ejercicio 1999 un incremento de 128 millones de dólares en relación a 1998. Al mismo tiempo para financiar estos déficit, el Estado uruguayo se endeuda entre otros con las propias AFAPs a quienes debe pagar intereses.

No compartimos globalmente un conjunto de políticas que se han aplicado en estos años, así como tampoco los instrumentos aplicados para llevar adelante dichas políticas. Creemos que además de las causas exógenas que explican la actual situación de recesión económica, de verdadera emergencia social y de estancamiento productivo del país, inciden negativamente las políticas adoptadas y los instrumentos utilizados.

No se arbitraron soluciones efectivas para el endeudamiento y falta de competitividad creciente que tienen casi todos los sectores de la producción nacional.

No se adoptaron medidas preventivas para la caída de la actividad industrial, agropecuaria y del turismo, repercutiendo instantáneamente en la disminución de puestos de trabajo.

Por todo lo expuesto, los Senadores abajo firmantes, votaremos en forma negativa el proyecto de ley de Rendición de Cuentas y Balance de Ejecución Presupuestal, Ejercicio 1999, tanto en general como su primer artículo.

Sobre los artículos segundo y tercero del proyecto de ley, presentamos en la Comisión integrada y presentaremos en Sala, sendos artículos sustitutivos.

PROYECTO DE RESOLUCION

Artículo 1°- Rechácese en general el proyecto de ley de Rendición de Cuentas y Balance de Ejecución Presupuestal, correspondiente al Ejercicio 1999.

Montevideo, 14 de Setiembre de 2000.

Manuel Núñez (Miembro Informante), Danilo Astori, Alberto Couriel, Eleuterio Fernández Huidobro, Reinaldo Gargano, José Mújica, Rodolfo Nin Novoa, Enrique Rubio. Senadores.»

SEÑOR PRESIDENTE.- Léase el proyecto.

(Se lee)

-En discusión general.

Tiene la palabra el Miembro Informante, señor Senador Batlle.

SEÑOR BATLLE.- Señor Presidente: el Senado de la República se ha reunido en el día de hoy a efectos de considerar la Rendición de Cuentas y Balance de Ejecución Presupuestal correspondiente al Ejercicio 1999 y que el Poder Ejecutivo, en cumplimiento de lo establecido por la Constitución de la República en el inciso final del artículo 214, nos remitiera.

La misma ya fue considerada y aprobada por la Cámara de Representantes.

La Comisión de Presupuesto de este Senado integrada con la de Hacienda, analizó el proyecto de ley en consideración, recibiendo al señor Ministro de Economía y Finanzas, Contador Alberto Bensión, y al Director de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto, Contador Ariel Davrieux, quienes brindaron toda la información complementaria solicitada.

Tal como corresponde, esta Rendición fue oportunamente intervenida, en un todo de acuerdo con las normas legales en vigencia, por el Tribunal de Cuentas de la República, el que se expidió con fecha 31 de julio de 2000, expresando que los estados demostrativos de la Rendición de Cuentas y Balance de Ejecución Presupuestal del Gobierno Central, Ejercicio 1999, exponen razonablemente en todos sus aspectos importantes, el resultado del Gobierno Central.

El proyecto de ley en consideración, señor Presidente, comprende tres artículos, a saber: por el primero, el Poder Ejecutivo propone la aprobación de la Rendición de Cuentas y Balance de Ejecución Presupuestal, señalando que el mismo arroja un déficit de $ 8.327:274.000 según los estados demostrativos y auxiliares que se acompañan.

En los artículos segundo y tercero del proyecto de ley se establece el aumento salarial que recibirán los funcionarios del Inciso 03 "Ministerio de Defensa Nacional" y del Inciso 04 "Ministerio del Interior". El mismo se realizará de forma uniforme, tendiendo a que el incremento represente un 3% para cada cargo ocupado o vacante, precisándose que los aumentos que se conceden serán con vigencia al 1º de marzo de 2000. Estos aumentos responden al compromiso asumido por los Partidos Colorado y Nacional dentro de lo acordado en las bases para la formación de un gobierno nacional realizado en noviembre de 1999. Dichos aumentos serán de cargo de Rentas Generales.

El déficit del Ejercicio representó aproximadamente, al tipo de cambio de $ 11,34, unos U$S 734:000.000, o sea, un 3,5% de un Producto Bruto Interno que alcanzó a U$S 21.032:000.000, déficit que incluye el resultado total de operaciones conteniendo los que tienen como fuente de fondos, aquellos de libre disponibilidad.

El nivel de actividad tuvo la mayor contracción de los últimos 15 años, alcanzando al 3,2% del Producto Bruto Interno de 1999.

Este resultado que han arrojado nuestras cuentas públicas fue producto, sin lugar a dudas, de distintos impactos que sufriera nuestra economía durante el año en consideración y fundamentalmente durante el segundo semestre, la mayoría de ellos de carácter exógeno.

Pese a que las causas que hicieron que se diera esta situación son conocidas por la inmensa mayoría de la opinión pública, entiendo que es necesario repasar las razones fundamentales que incidieron, provocando en consecuencia el déficit ya señalado.

En primer término, señor Presidente, quiero mencionar la fuerte devaluación que el 13 de enero de 1999 realizara Brasil, que tuvo como efecto inmediato el que los importadores brasileños, los mayores compradores de nuestros bienes, disminuyeran sus compras en nuestro mercado en el orden de un 40%. Al provocarse también una situación de retracción sobre las compras que Brasil efectuaba en Argentina, hizo que éste último, a su vez, disminuyera en un 28% sus adquisiciones en nuestro país. Nuestras exportaciones al resto de los países aumentaron en volumen físico. Paralelamente se produjo una disminución en los precios de nuestros productos de exportación.

El resultado de todos estos factores determinó que en el año 1999 se exportara un 7,3% menos en volumen físico. En dólares corrientes se exportó un 18,9% menos que en el Ejercicio anterior. Las importaciones cayeron, a su vez, un 11,7%. Al mismo tiempo, la demanda interna tuvo una retracción de 2,6%.

El turismo receptivo disminuyó un 6,1% y por el contrario aumentó un 5,5% el gasto de divisas estimulado por el efecto que la misma devaluación brasileña provocara en los precios en Brasil. El balance del turismo fue favorable en U$S 373:000.000.

La sequía ocurrida en el año en análisis afectó en forma muy importante la producción agropecuaria, ya perjudicada por la disminución de los precios. Por ello, la contribución del sector a la renta fiscal disminuyó, demandando a su vez del sector público una asistencia no prevista: rebaja impositiva y en los aportes patronales a la Seguridad Social.

Esa misma sequía trastocó nuestro sistema energético, fuertemente basado en la generación hidráulica. Aumentó así el gasto por productos del petróleo, petróleo que tuvo en el año 1999 un considerable aumento, casi triplicando los precios que el país estaba pagando.

Las tasas de interés aumentaron varias veces durante el transcurso del año. En tres oportunidades la Reserva Federal de los Estados Unidos de América aumentó las tasas en el segundo semestre.

El año 1999 fue año electoral, lo que demandó erogaciones extraordinarias tendientes a la organización de todo el proceso. Es probable también que la incertidumbre que siempre provocan los procesos electorales haya contribuido a aumentar la contracción.

El resto del gasto público, según lo destacara el señor Ministro, contador Alberto Bensión, se mantuvo dentro de los niveles más o menos normales que se pudieron afrontar en el período.

Los sectores de la economía tuvieron en consecuencia resultados negativos, con excepción de comunicaciones, transporte y construcción, como resultado del cumplimiento de la obra pública. El Ministerio de Transporte y Obras Públicas tuvo un incremento real en su actividad comparado con el Ejercicio 1998 de 2,85%, siendo el principal organismo inversor. El segundo, incluyendo los del artículo 220, fue el Ministerio de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente, que invirtió en viviendas unos U$S 105:000.000.

Las consecuencias sociales de toda esta retracción, señor Presidente, se hicieron sentir profundamente en el aumento del desempleo, que llegó al fin del año al 11,3%.

Es de destacar la inversión en educación, que permitió aumentar la asistencia a Primaria en un 20% con respecto al año 1994 y la atención a preescolares que aumentó en 1999 casi un 10% con respecto al año anterior.

La alimentación escolar brindada en nuestras escuelas también aumentó en el período. En la salud hubo logros que deben mencionarse: la mortalidad infantil disminuyó al 17 por mil.

Toda esta situación anteriormente descripta provocó una caída de la recaudación impositiva del orden del 7%. No obstante, las finanzas públicas se mantuvieron bajo control, lo que permitió que pese a lo difícil de la situación, las calificadoras de riesgo mantuvieran su calificación para nuestra deuda pública.

La conducta mantenida en la conducción de nuestras finanzas públicas permitió financiar el desequilibrio financiero con la colocación de títulos públicos que continuaron teniendo una muy aceptable demanda. Los préstamos internacionales a los que se recurrió fueron realizados en condiciones internacionalmente muy favorables. La deuda bruta del sector público alcanzó a fin del Ejercicio al 37,8% del Producto Bruto Interno, o sea unos U$S 8.000:000.000. Las reservas del Banco Central aumentaron, alcanzando al finalizar el año, los U$S 2.440:000.000.

El equilibrado manejo de la difícil situación vivida hizo que la inflación se pudiera mantener en términos aceptables: 4,2%. Como consecuencia, los precios de los bienes y servicios se mantuvieron dentro de niveles que les permitieron a aquellos que perciben ingresos fijos, mantener su economía doméstica en términos de equilibrio.

Quiero agregar que todos estos documentos que hemos estado analizando deberán ser especialmente tomados en cuenta dentro de pocos días, cuando en esta Cámara comience a tratarse el Presupuesto Nacional para el Período 2000-2004, que hoy ya está a estudio de la Cámara de Representantes. Y pienso, señor Presidente, que deberíamos entonces tener muy presente el mundo en que nos está tocando vivir. Aprovechemos esa herramienta para hacer al menos algunos de los cambios que el país está requiriendo.

Para finalizar, señor Presidente, manifiesto que la Comisión de Presupuesto integrada con la de Hacienda, por mayoría de sus integrantes, aconseja la aprobación de la Rendición de Cuentas y Balance de Ejecución Presupuestal correspondiente al Ejercicio 1999 en consideración.

SEÑOR PRESIDENTE.- Tiene la palabra el Miembro Informante, señor Senador Núñez.

SEÑOR NUÑEZ.- Señor Presidente: nos toca ahora a nosotros presentar el informe en minoría pues, como es sabido, el Encuentro Progresista rechaza el Balance de Ejecución Presupuestal de l999.

Creemos que se trata de un balance deficitario desde todo punto de vista. Los números que acaba de brindar el señor Miembro Informante en mayoría son bastante elocuentes, y quizás tengamos que repetir algunos en otro momento.

Precisamente, en l999 terminó el Ejercicio del anterior Gobierno, presidido por el doctor Sanguinetti; entonces, no es suficiente circunscribirse a dicho año, porque hay un cierto conjunto de políticas que se llevaron a cabo durante todo el período de Gobierno y que, de alguna forma, fueron la causa del balance deficitario que se comprueba a fines de l999.

Tal como manifestamos en nuestro informe escrito, en l999 cayó el Producto Bruto Interno; es decir, después de cinco años de crecimiento a una tasa acumulativa anual del 2%, y en los últimos tres años del 5%, éste cayó en el presente año, ubicándose en un 3,2%. Esa caída es la retracción más importante producida desde el año l983; como se recordará en el mes de noviembre de l982 tuvo lugar la famosa ruptura de la tablita por lo que, obviamente, aquel año fue muy magro para la economía uruguaya en cuanto a su actividad económica.

La abrupta caída del Producto Bruto Interno, por sí sola, constituye un hecho trascendente que, de algún modo, condiciona el conjunto de las demás variables de la economía. Pero, además, en el corriente año ya hay datos acerca del primer semestre y, obviamente, se está manifestando un estancamiento del Producto y la economía. Por más que el propio Presidente de la República manifestó, al asumir el 1º de marzo, que la situación empezaría a mejorar a partir del segundo semestre, ya estamos viviendo ese período y las perspectivas de crecimiento aún no se observan.

Existe también un déficit pronunciado de la balanza de pagos, factor muy importante, pues tiene que ver con la relación de competitividad del Uruguay con el exterior. Este aspecto muestra un creciente deterioro, el que se puede ver en un dinamismo relativamente escaso de las exportaciones, fundamentalmente por la falta de competitividad y de precios de exportación positivos; sin embargo, ese deterioro también puede observarse porque existe un aumento creciente de las importaciones en el conjunto de los productos que se consumen dentro del país.

Ese déficit fiscal que mencionaba el señor Miembro Informante en mayoría, de U$S 734:000.000 corresponde exclusivamente a la Administración Central. El sector público en su conjunto, incluidos las Empresas, el Banco Central y los Gobiernos Departamentales, tiene un déficit fiscal de U$S 832:000.000 en l999, lo que también de alguna forma constituye un hito en los últimos 10 años. En realidad, se trata de la cifra más importante de déficit fiscal del sector público, consolidada en dicho período.

¿Pero cómo se produce el mencionado déficit fiscal? Fundamentalmente, por una caída de la recaudación real -que, en términos nominales se encuentra ubicada en un 7%, pero en términos reales se ubica en un 7,5%- y un incremento de los gastos del 7,4% en términos reales. La tendencia es al crecimiento en el año 2000, y concretamente al mes de marzo, era de U$S 978:000.000, anualizados, es decir tomados a partir de marzo de 1999 a marzo del presente año. Esto implicaba un 4,7% del Producto Bruto Interno, por lo que la tendencia del déficit fiscal del sector público consolidado, es la de mantenerse o incrementarse.

De todas maneras, el 8 de marzo, cuando concurrió por primera vez a las Comisiones de Hacienda y Presupuesto de este Parlamento, el equipo económico preveía el déficit fiscal del 1,8%, lo que en realidad ha sido dejado atrás. Obviamente, uno de los logros importantes del Gobierno, desde el punto de vista económico, es contener la inflación en el 4,2% y mantener una devaluación estable del 0,6% mensual -que da determinadas certezas- y del 7,44% anual.

Si bien las cifras brindadas por el informante en mayoría serían suficientes, queremos dar a conocer otras que tenemos en nuestro poder. En cuanto a indicadores económico-sociales, estamos ante una situación de emergencia social. Aunque la tasa de actividad ha crecido, según ha informado la Contaduría General de la Nación, la tasa de desempleo con respecto a la Población Económicamente Activa a diciembre de 1999 asciende al 11,3% y ha seguido aumentando en los primeros meses de este año, llegando quizá a su valor más importante, cercano al 14%, lo que en términos de personas -no de porcentajes- implica alrededor de 200.000 desempleados totales, absolutos, que sumados al empleo precario y a otras deficiencias, constituyen una gran proporción de la población uruguaya. Hay cerca de 550.000 uruguayos que tienen problemas de empleo.

Asimismo, un 24,6% de la población está por debajo de la línea de pobreza. Día a día aumenta la cantidad de niños nacidos en hogares pobres. A su vez, la cobertura pública y privada de la salud deja al margen a un 5% de la población uruguaya, que son 165.000 personas. Estos son los indicadores sociales que podemos analizar y que, de alguna forma, también integran este balance económico-social del año 1999.

Señor Presidente: además de todos estos indicadores, en la Rendición de Cuentas se prevé un gasto insuficiente para educación y, tal como lo hemos manifestado en alguna exposición escrita que realizamos, la Contaduría General de la Nación ha dejado de publicar una información muy valiosa relativa a la clasificación funcional de los gastos, que los agrupaba no por los Incisos donde se realizaban, sino por su objeto. De esa manera, se podían agrupar los gastos en salud o en vivienda de cualquier lugar donde se realizaran.

Durante 1999, sumando el gasto total ejecutado por el Inciso 25 "ANEP", el Inciso 26 "Universidad de la República" -excluyendo las partidas asignadas al Hospital de Clínicas y al Instituto Nacional de Higiene- el Programa de Capacitación Profesional del Inciso 04 "Ministerio del Interior" y el Programa de Promoción de Educación Física y los Deportes del Inciso 11 "Ministerio de Educación y Cultura", podemos tener una idea mucho más acabada del gasto anual en educación que la que nos formamos al analizar los Incisos correspondientes a ANEP y a la Universidad de la República. Podemos decir que durante 1999 se gastaron en educación U$S 660:000.000, alrededor del 13,8% del Presupuesto y un 3,1% del Producto Bruto Interno, cifra bastante alejada aún de los límites deseables, que eran del 27% del Presupuesto y el 4,5% del PBI. De alguna forma, la propia coalición de gobierno, en el acuerdo realizado el 9 de noviembre, se encargó de publicitar que se proponía llegar al 4,5% del Producto Bruto Interno en el gasto para educación. Pero esto está lejos de ello.

En cuanto al gasto en salud, que comprende al Ministerio de Salud Pública, Hospital de Clínicas, Instituto Nacional de Higiene de la Universidad de la República, Sanidad Policial y Sanidad Militar, asciende a U$S 430:000.000, es decir un 9% del Presupuesto.

Por lo tanto, en esta situación de emergencia social tenemos una tasa de desempleo cercana al 12% en 1999, que fue creciendo en los primeros meses de este año hasta llegar al 13,7% de la Población Económicamente Activa, y un gasto insuficiente en educación, en salud y en vivienda. Aunque no me cabe duda de que el Ministerio de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente ha dado a publicidad la construcción de conjuntos habitacionales bastante adecuados, pero esto no se refleja en los números.

Queremos significar también que ha habido un estancamiento productivo muy notorio. Así como el Producto Bruto Interno disminuyó en un 3,2%, los productos del agro bajaron un 7,8%, los de la manufactura un 8,4% y los de la pesca un 34,6%, descenso realmente exorbitante. Sí, crecieron la construcción y el transporte en 1999, aunque este año la construcción ya tiene un déficit claro en su nivel productivo.

El déficit fiscal es un elemento central de la política económica de los últimos gobiernos de este país, lo que fue ratificado el 8 de marzo ante las Comisiones de Hacienda y Presupuesto por el propio Ministro de Economía y Finanzas, contador Alberto Bensión, donde lo fijó como de verdadera emergencia nacional. Se debía tratar de llegar nuevamente a un equilibrio en dicho déficit fiscal y de ahí la importancia que tiene este tema para este Gobierno y los anteriores. El nivel del déficit fiscal se considera como determinante del otro conjunto de variables económicas y las cifras que se presentan lo dejan a las claras demostrado.

A pesar de la importancia que se le da, el déficit ha aumentado al 4,1% del PBI, si tomamos al sector público consolidado en su conjunto. Fíjense si será importante el tema del déficit fiscal, que desde 1776 el libro comúnmente llamado "Riqueza de las Naciones", de Adam Smith -pero que tiene un nombre un poco más largo- tenía como dogmas, como elementos sustanciales de la política fiscal no demostrados, cuatro o cinco puntos que aún algunos economistas mantienen. Por ejemplo, pensaba que el Estado debe cumplir, exclusivamente, determinadas funciones esenciales, tales como seguridad interna y externa, justicia, etcétera; que el gasto debe estar destinado, exclusivamente, a ese tipo de funciones esenciales; que los ingresos del Estado deben ser sólo para cubrir los gastos, o sea, debe tener un objetivo exclusivamente fiscalista. Por último, debe haber un equilibrio fiscal permanente. Desde mi punto de vista, se trata de dogmas -porque en general, no estaban demostrados y se los usa como una verdad revelada- de la política fiscal y están enumerados, por Adam Smith, desde 1776. En realidad, los economistas actuales siguen pensando -por lo menos los exponentes del Gobierno que han venido a manifestarnos la política fiscal que ellos llevan adelante- en la importancia que tiene el equilibrio fiscal como elemento sustancial. De todas maneras, en la práctica, creo que nadie piensa que se pueda tener las cuentas a cero y que deba existir un equilibrio fiscal con déficit cero. Sin embargo, nos parece que este nivel de déficit fiscal del 4,1% del PBI es muy grande, por lo menos para los que sostienen que debe ser la variable fundamental en cuanto a los equilibrios macroeconómicos generales.

Uno de los temas que se incluyen en el informe en mayoría se refiere a lo manifestado por los representantes del Equipo Económico con relación al análisis de por qué se ha llegado a esta situación de recesión, de crisis social y de estancamiento productivo. En general, las causas se ponen sobre variables exógenas, salvo dos -que después vamos a analizar- como 1) la caída de la actividad de la región, 2) el comercio intrarregional que, obviamente, tiene más del 55% de la importancia de las exportaciones uruguayas. Por lo tanto, la crisis brasileña del 13 de enero de 1999 afectó en gran medida nuestra economía. 3) La caída de los precios internacionales, especialmente de los productos agropecuarios. A su vez, otras causas que se tomaron en cuenta fueron 4) la suba del precio del petróleo, 5) el alza de las tasas de interés internacionales, 6) la sequía y la lluvia. En el informe en mayoría de la Cámara de Representantes también se incluyó, como causa, 7) la reducción del flujo turístico porque se preferían otras zonas del mundo. Asimismo, hemos escuchado al contador Davrieux expresar causas internas de funcionamiento del Estado que tienen que ver con factores de la política económica. Me refiero a 8) los gastos adicionales que generó la Reforma del Estado y 9) de la Seguridad Social, que explica parte del déficit, porque hizo crecer los gastos del Estado en demasía.

Estas explicaciones, que volvimos a escuchar aquí en Sala, a nuestro entender son parciales. No podemos dejar de pensar que, realmente, esta situación internacional adversa ha afectado el funcionamiento de la economía uruguaya, ha producido esta retracción y, por lo tanto, ha incidido sobre la baja de la recaudación fiscal y sobre el déficit. No me cabe ninguna duda de que eso es así, pero creemos que también hubo un conjunto de políticas que no previeron, ni prepararon a nuestra economía para enfrentar esa situación adversa. Digo esto porque, fundamentalmente, desde 1990 a 1998 la situación internacional fue otra, totalmente distinta a la que vivimos en 1999. En ese período hubo tasas de interés deprimidas, en términos generales, precio del petróleo bajo y otras situaciones que beneficiaron a nuestra economía. A su vez, se llevaron a cabo políticas, como la de atraso cambiario o ancla cambiaria, desde antes del inicio de este período de Gobierno que termina, es decir, desde el Gobierno del doctor Lacalle. De alguna forma, esto implica que el conjunto de precios de exportación, en términos de dólares, se incrementa en mayor medida que el conjunto de precios internos. Esa política duró varios años y tuvo su incidencia sobre la situación actual porque provocó un embudo a nuestras exportaciones, a nuestro comercio exterior en general. Esto implicó que los únicos países competitivos para nuestras exportaciones fueran los que mantenían una política similar, como Argentina y Brasil. Por lo tanto, la explicación natural es que, existiendo una política de ese tipo, obviamente, nuestras exportaciones se iban a concentrar en esos países. Entonces, una vez producida la devaluación de Brasil, el efecto negativo sobre la economía uruguaya fue mayor. Como decíamos, las condiciones externas hasta 1998 fueron muy favorables y el país creció un 2% acumulativo anual y amplió el margen de maniobra de su política económica. Sin embargo, desde nuestro punto de vista, el Gobierno priorizó la estabilidad de precios y de otras variables macroeconómicas, descuidando otros elementos de política económica muy importantes. Esa priorización hizo jugar a la política fiscal de una manera que llevó a la explosiva situación de 1999, con un crecimiento del 4,1%. Hubo ancla cambiaria, reducción arancelaria, contención del gasto público, pero no resultó. El aumento de las exportaciones y el crecimiento descansaron exclusivamente en la demanda regional de Brasil y Argentina, porque esa era la única posibilidad debido a que eran los únicos países que tenían una política similar desde el punto de vista cambiario.

No reconvertimos nuestra producción, no mejoramos la competitividad en el exterior ni tampoco invertimos lo suficiente a fin de aprovechar esos años de bonanza y de ingreso de grandes cantidades de capitales financieros a nuestro país. En realidad, fuimos atrás de la demanda y empezamos a exportar lácteos y arroz a Brasil, lo que nos puso muy contentos, ya que aparentemente toda la vida íbamos a colocar esos productos en ese país. Por otro lado, bajó el petróleo, pero no los combustibles, porque también ahí priorizamos la idea de usar los excedentes, no para el beneficio de la política productiva, para reducir el costo de los productores y así mejorar su competitividad y rentabilidad, sino para que Rentas Generales pudiera mejorar la situación fiscal.

Todo esto nos lleva a decir que el balance de 1999 -que, de alguna forma, representa el conjunto de los cinco años de gobierno anterior- es deficitario desde todo punto de vista, ya sea económico, social o productivo.

SEÑOR GARGANO.- Solicito, señor Presidente, que se prorrogue el término de que dispone el orador.

SEÑOR PRESIDENTE.- Se va a votar la moción formulada.

(Se vota:)

-20 en 21. Afirmativa.

Puede continuar el señor Senador Núñez.

SEÑOR NUÑEZ.- Muchas gracias.

Decíamos, señor Presidente, que la situación de bonanza que durante muchos años benefició a nuestro país -que fueron muchos más que los negativos- no la supimos aprovechar y mantuvimos una estructura impositiva que está basada en impuestos al consumo y al gasto. Por ejemplo, podemos hablar del IVA, cuya vigencia es de 1973 pero, de alguna forma, esta estructura se dio a partir de la Reforma de 1974. La evolución de sus tasas ha mostrado la tendencia al crecimiento desde su inicio. Al mismo tiempo también crece en la participación de los ingresos del Estado. Actualmente, el IVA y el IMESI -que también es un impuesto a la venta, pero más específico, ya que recae, por ejemplo, en el tabaco y en las bebidas- en conjunto, han representado más del 70% de los ingresos internos del Estado uruguayo. Es así que en 1999 significaron 57% y 21% respectivamente. Otros impuestos, como el IRIC, el IRA y el IMEBA están dirigidos a las rentas, a las ganancias, aunque de alguna forma gravan exclusivamente a las empresas y, por lo tanto, son trasladables a los precios. Es en ese sentido que, desde nuestro punto de vista, el sistema tributario es regresivo dado que no grava de acuerdo con el poder adquisitivo o la capacidad de pago que tiene la población, sino que -como dijimos- es trasladable a los precios y, en definitiva, lo terminan pagando los consumidores. Consideramos que la expansión económica y la recaudación impositiva van de la mano en un sistema tributario de estas características. Cuando la economía crece, la recaudación también aumenta e, incluso, muchas veces se adelanta a aquélla. Cuando crece la recaudación es posible financiar los equilibrios fiscales, tal como se hizo en los años anteriores a 1999. Sin embargo, un sistema impositivo de esta naturaleza, regresivo, en coyunturas contractivas como la actual, lleva a que, cuando los recursos disminuyen abrupta y dramáticamente, los resultados fiscales se vean afectados. Quiere decir que la elección del sistema tributario, el conjunto de impuestos y esa estructura en la que importa cuál es el gravamen que recauda más y cuáles son aquellos marginales, de alguna forma implica una política que no tuvo en cuenta la posibilidad de que existieran coyunturas negativas, tal como ocurrió en este período.

El ajuste de 1995 agregó un punto en la tasa básica del IVA y dos en la mínima, aumentó el IMESI y el Impuesto a las Retribuciones Personales, que -se dijo- era transitorio. Quisiéramos analizar un poco ese Impuesto a la Renta que, en realidad, es el Impuesto a las Retribuciones Personales. Dicho gravamen se creó en 1968 para financiar el Plan Nacional de Vivienda. Posteriormente, en 1982 se lo reimplanta creando las siguientes franjas: 1% para aquellos que cobraban hasta tres salarios mínimos y 2% para los demás. Volvió a ser derogado y en 1990 se le vuelve a dar vigencia estableciendo, respectivamente, tasas de 3,5%, 5,5% y 7,5% para quienes percibieran menos de tres salarios mínimos, entre tres y seis, y más de seis. En 1995 se produce un nuevo ajuste fiscal en donde el Impuesto a las Retribuciones Personales pasa a tener tasas de 1%, 3% y 6% y, finalmente, en 1997 quedan establecidas en 1%, 2% y 6%, pero siempre manteniéndose la misma relación con la cantidad de salarios mínimos que se perciban. Recuerdo aquí que en el Presupuesto Nacional que se está discutiendo en la Cámara de Representantes, se propone ampliar la base de este impuesto hacia las empresas unipersonales, cambiando también la forma de recaudación con respecto a los profesionales. En definitiva, este impuesto explica, en gran medida, el incremento de la recaudación que se dio a principios del período de Gobierno que estamos analizando. Precisamente, fue el gravamen que más creció en estos últimos cinco años; más de 130% desde 1995 a 1999. Por su parte, el IVA, que es el impuesto de mayor recaudación, aumentó su participación en el total mucho menos. En definitiva, este impuesto, que es el único dirigido a la renta personal que existe -cuya base se propone incrementar y modificar- durante ese período afectaba exclusivamente a los asalariados, a los jubilados y, en menor proporción, a los profesionales.

Hemos analizado el sistema impositivo, y pudimos observar que es regresivo, porque afecta más a sectores que tienen menos capacidad contributiva. Además, el único Impuesto a la Renta Personal hasta ahora grava, exclusivamente, las rentas provenientes del trabajo o de la jubilación.

Por otra parte, hubo un crecimiento constante -con y sin ajuste fiscal- de los ingresos durante todo el período. Decayeron levemente en 1999 pero, en términos constantes y comparando el período l994-l999, se puede observar que hubo U$S 1.130:000.000 más de recaudación para el Estado a través del sistema impositivo. En términos constantes, en l999 partimos de U$S 508:000.000 de déficit y llegamos a U$S 832:000.000 de déficit. Si hubo un crecimiento permanente de los ingresos y aumentó el déficit en términos constantes, la explicación básica es que existió un aumento de los gastos. No me refiero a los gastos personales, porque -Reforma del Estado mediante- hubo una reducción de 9.000 puestos de trabajo en el Estado, sin contar las reestructuras de los Ministerios del Interior y de Defensa Nacional, que no estaban consideradas dentro de esta Reforma, y no existió un incremento sustancial de los salarios en términos reales.

Por lo tanto, el incremento de los gastos no se debió a gastos personales ni a inversión, donde hubo una reducción clara durante el período anterior. Entonces, podemos concluir que tuvo lugar un incremento desmesurado de gastos de funcionamiento durante el año l999, que es lo que explica el incremento brutal del déficit fiscal.

Voy a concluir mi exposición -además, esto figura en el informe en minoría-diciendo que todos estos argumentos explican por qué nosotros vamos a votar negativamente en general este Proyecto de Rendición de Cuentas y Balance de Ejecución Presupuestal de l999.

Con respecto a los artículos 2º y 3º, el Gobierno propone un incremento salarial para los Ministerios del Interior y de Defensa Nacional. En primer lugar, creemos que este incremento es discriminatorio, en la medida en que hay un conjunto de sectores -sobre todo en la Administración Central, pero también en ANEP y otros Organismos del artículo 220- que tienen salarios sumergidos y a los que se había prometido un aumento en noviembre de l999, previo al balotaje.

En segundo término, nos parece que proponer un incremento porcentual, indiscriminado para todos los cargos, hace que la distribución de esos salarios no sea justa. En nuestro informe mostramos que puede haber aumentos cercanos a $ 700 mensuales para los cargos más altos, e incrementos irrisorios, de menos de $ 100, para cargos más bajos en cada uno de los Ministerios.

Simplemente a los efectos de dejar constancia de un criterio político para la distribución de los montos que se dan como aumentos salariales, proponemos un incremento salarial fijo e igualitario para cada uno de los cargos; se trata de $ 145 para el Ministerio de Defensa Nacional y $ 161 para el Ministerio del Interior, para cada uno de los cargos individualmente.

Vamos a presentar a la Mesa estos artículos sustitutivos, que habían sido propuestos en Comisión, pero por el mecanismo de votación, al haberse incorporado los artículos aprobados en mayoría, aquéllos no fueron distribuidos conjuntamente en Sala. En consecuencia, vamos a plantear una moción para que se traten estos artículos sustitutivos en el Plenario.

SEÑOR GARGANO.- Pido la palabra.

SEÑOR PRESIDENTE.- Tiene la palabra el señor Senador.

SEÑOR GARGANO.- Señor Presidente: voy a ser muy breve en mis apreciaciones acerca de esta Rendición de Cuentas. Por otra parte, el señor Senador Núñez ha expuesto minuciosamente su punto de vista, tanto en el informe escrito como en su intervención oral, aquí en el Pleno del Senado.

Personalmente, me ocupé de dos o tres temas en la Comisión, que -me parece- son importantes y tienen un carácter sustancialmente político. El primero de ellos tiene relación con que estamos analizando una Rendición de Cuentas con un déficit consolidado del 4,1% del Producto Bruto Interno, equivalente a U$S 832:000.000. Al 31 de diciembre, sabíamos ya que llegaba a los U$S 730:000.000. Pero lo curioso es que un mes y medio antes -es decir, en el entorno del 15 de noviembre- cuando discutíamos electoralmente la situación del país y el Encuentro Progresista-Frente Amplio realizó un planteo público advirtiendo que existía un déficit cercano a los U$S 750:000.000 -dato que había sido analizado por nuestros economistas- se produjo una durísima polémica, porque el Ministro de Economía y Finanzas y el contador Davrieux salieron a la palestra sosteniendo que el déficit no superaba el 2,8% del Producto Bruto Interno, es decir, alrededor de U$S 450:000.000. Cabe recalcar que esta polémica se realizó 13 días antes de las elecciones. Se trataba de una diferencia sustancial, porque nuestro cálculo prácticamente daba el doble.

En Comisión manifesté que se discutió este tema sobre bases absolutamente incorrectas, para no decir falsas. Porque los datos que se proporcionaban eran falsos con respecto a la realidad. No creo que existiera la voluntad de falsear la realidad, aunque, a lo mejor, algún pícaro creyó que de esa manera podía ganar las elecciones o encontrar un argumento. Pienso que estaba bien orientado, sobre todo si el Ministro de Economía y Finanzas manifestaba que se trataba sólo de U$S 450:000.000 y nosotros calculábamos que eran U$S 750:000.000. En este sentido, se nos dijo que estábamos sembrando alarma pública en torno a las cuentas nacionales pero, como me señala el señor Senador Astori, nos quedamos cortos, porque al mes, es decir, el 31 de diciembre, el déficit era de U$S 830:000.000.

Pienso que esto es muy importante desde el punto de vista político, porque no se discutió sobre bases idóneas; la información que se proporcionó era incorrecta. Entonces, el debate no sirvió para orientar a nadie. ¿Por qué? Porque el Poder Ejecutivo no proporcionó la información correcta.

El señor Senador Núñez elaboró un trabajo que fue remitido al Ministerio de Economía y Finanzas, a la Oficina de Planeamiento y Presupuesto y a otras dependencias -creo que al Instituto Nacional de Estadística- en torno a la necesidad de contar con la información justa. De lo contrario, siempre vamos a discutir en el aire sobre la base de quién proporciona la información.

En Comisión, le dije al señor Ministro de Economía y Finanzas que no entendía cómo en ese momento -estábamos a principios del mes de setiembre- podíamos tener la información acabada del 30 de junio en cuanto a egresos e ingresos, y en noviembre del año anterior no se sabía la situación en la que nos encontrábamos, es decir, no se sabía con respecto al 30 de agosto, un mes y medio antes.

En realidad, yo no paso por esa situación; creo que algo no funcionó bien, no porque no existiera la posibilidad de hacerlo, sino porque no se lo hizo funcionar bien. Me parece que, desde el punto de vista político, esto es muy grave. ¿Quién puede debatir con seriedad, en el futuro, acerca de lo que pasa con las cuentas nacionales, la marcha de los datos macroeconómicos y demás, que tanta importancia tienen para los expertos en esta materia, si no estamos en condiciones de tener la certeza de que la información que se brinda es medianamente aproximada a la realidad? Pero el Gobierno manejó una diferencia de U$S 300:000.000, 15 días antes de las elecciones y 45 previos a la finalización del período fiscal.

Creo que debemos examinar este dato que, desde el punto de vista político, tiene fundamental importancia y no puede volver a repetirse. Los doscientos mil uruguayos que le hicieron caso al Gobierno y pensaron que la situación -como dicen en España- era boyante, en lugar de crítica, como lo planteábamos nosotros -y como resultó comprobado luego por la realidad- a lo mejor hubieran torcido su voto. Bastaba que lo hicieran cien mil personas, para que las elecciones hubieran tenido otro resultado.

Tengo la certeza de que quizás esto no hubiera ocurrido. En mi opinión -que fue dada con bastante antelación, hace como tres años- había un esquema político destinado a que la alianza del Partido Colorado con el Partido Nacional, según los mecanismos que se daban desde el punto de vista electoral, terminara en que fuera extraordinariamente difícil desplazar del poder a esa coalición que de hecho y de derecho ha funcionado desde la salida de la dictadura hasta el presente.

Quiero dejar constancia de que este es un tema sustancial; políticamente, el más importante. Ahora no podemos arreglar las cuentas del pasado, pero por lo menos, podemos intentar que las reglas de juego para el futuro sean otras y podamos discutir sobre los datos concretos, reales, y juzgar las cosas por sus resultados.

El otro tema del cual me ocupé en la Comisión fue el de que, de acuerdo con los cálculos que se efectuaron por parte del Director de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto -el señor Senador Rubio se va a encargar de este asunto, posteriormente, en forma más extensa- gastamos U$S 145:000.000 -con un préstamo del Banco Interamericano de Desarrollo- en desplazar a 9.000 personas de la función pública. Sin embargo, por otro lado, de acuerdo con los datos que se proporcionaron en la Comisión -que también eran aproximados, porque el señor Ministro o el Director de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto no tenían las cifras exactas; sólo las correspondientes a los gastos por contratos de arrendamiento de obra y de servicios de 1999, pero no de años anteriores- teníamos una diferencia. Nosotros estimábamos que el gasto anual de estos contratos -que fueron los que se publicitaron- se ubicaba en el entorno de U$S 28:000.000. El Director de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto, según recuerdo, decía que eran U$S 23:000.000. Estamos hablando de cinco años; tengo los datos correspondientes -si se desea, después podemos analizarlos- de la Oficina Nacional del Servicio Civil de 1997, de los contratos de arrendamiento de obra de 1995 y 1996. Todos se ubicaban en el entorno de los 1.500 y 1.600. Esto significa que la variación fue mínima. Pero gastamos más de U$S 125:000.000 en contratos de arrendamiento de obra en cinco años. ¡Es brutal! ¡Reformamos el Estado y nos gastamos un préstamo de U$S 145:000.000 para ahorrar, para que se fuera la gente que está en la Administración Pública, la burocracia que tanto afecta el desarrollo económico e impide el crecimiento y demás y, por otro lado, nos gastamos U$S 125:000.000, casi lo mismo, en contratos de arrendamiento de obra que se pagan, en gran parte, en dólares, a lo que hay que agregar el IVA! Lo que ocurre es que no son funcionarios públicos, sino contratos unipersonales que se hacen con la Administración y ésta debe pagarles la remuneración, en dólares o pesos, y además el IVA. ¡Está bueno, porque el propio Estado se paga a sí mismo!

Creo que si hay cosas que pueden ser criticables desde el punto de vista de la Administración, una es ésta, un absurdo total. Reformamos el Estado y elaboramos 80 artículos -si no recuerdo mal- en el Presupuesto de 1995, los implementamos y creamos situaciones muy difíciles. Acaba de leerse en los Asuntos Entrados, un Mensaje del Poder Ejecutivo en el que da cuenta de que ha promulgado una ley mediante la cual se regulariza a gente que se sacó de su función, porque desapareció la estructura de Subsistencias. Como esa gente quedó a la deriva, ahora le estamos solucionando el problema para que tengan una ubicación y no pierdan el menguado salario que tenían, y que hace cinco años era aún menor. Me parece que este es un buen ejemplo, exultante, de la no buena administración.

En tercer lugar, deseo referirme al tema del endeudamiento. Dije en la Comisión -y lo reitero ahora en el Senado- que, a mi juicio, este es uno de los asuntos más importantes que tiene planteado el país para el futuro. Desde hace por lo menos ocho años sólo emitimos Bonos del Tesoro y Letras de Tesorería, y las colocamos en el mercado -ya sea nacional o europeo, por ejemplo, en Eurobonos- exclusivamente para financiar déficit.

Recuerdo que hace ocho años presentamos -y lo tratamos el año pasado, a fines de la Legislatura- un proyecto de ley relativo a la capitalización del Instituto Nacional de Colonización. Allí propusimos que, en un esfuerzo importante, se emitieran U$S 30:000.000 de Bonos del Tesoro, o se usara de la recompra de los Bonos que se hiciera por parte de los acreedores del Estado, para introducir un cambio profundo en la orientación de dicho Instituto. Recuerdo que el Miembro Informante en contra fue el señor Senador Heber, y que también opinó en la Comisión el hoy Presidente de la República, indicando que esto era brutalmente inflacionario. El Presidente del Banco Central compareció ante la Comisión diciendo que un destino de este tipo de U$S 30:000.000 iba a impactar brutalmente sobre las tasas de interés, porque al ofrecerse más mercadería en Bonos en el mercado, para que la gente los comprara, iba a ser necesario elevar las tasas de interés.

Hago la siguiente comparación. Aclaro que hace tres meses votamos -y lo volveríamos a hacer- U$S 300:000.000 de elevación del tope de emisión para pagar déficit, deudas del Estado. Esto es importante, porque el Estado no puede dejar de pagar si, por lo menos, quiere mantener la posibilidad de abrir las compuertas a un crecimiento de la economía en el futuro. ¡Pero fíjense que distinto criterio: no es inflacionario ni da motivo a que suban las tasas de interés incrementar en U$S 300:000.000 la emisión, pero sí lo era aquello que iba dirigido exclusivamente a lo productivo!

Se trata de dos criterios y temperamentos distintos que me parece hay que tomar en cuenta.

Sin embargo, lo importante es que, de acuerdo con los datos que proporcionamos en su momento -que hoy voy a reiterar- de una publicación que salió hace tres meses y medio o cuatro en las páginas especializadas de un matutino, el total del endeudamiento del sector público alcanza a U$S 12.253:000.000, algo así como el 65% del Producto Bruto Interno. Cuando digo "endeudamiento total del sector público", me refiero a la deuda externa pública, más el endeudamiento u obligaciones internas a cumplir que tiene el Estado. Este tema lo vimos en el seno de la Comisión.

El ex Presidente del Banco Central del Uruguay en la época de la dictadura, ha dicho que esta es una situación límite, que estamos llegando al techo de las posibilidades financieras que tiene el Estado. He leído ahora que el contador Davrieux, Director de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto, ha dicho en una reunión académica que todavía existe la posibilidad de aumentar en un 3% o 4% el endeudamiento externo con relación al Producto Bruto Interno. Lo cierto es que en los próximos cuatro años habrá que pagar más de U$S 2.600:000.000 o U$S 2.700:000.000 de intereses sólo por concepto de endeudamiento externo. Ni qué hablar de las obligaciones que se deriven del endeudamiento interno, de lo que deben pagar por intereses los Bancos del Estado y demás a sus depositantes, que se cuenta como obligaciones que deben contabilizarse en las entradas y salidas del Estado.

Esto es producto de una gestión que, durante quince años, ha tenido el endeudamiento como recurso financiero para pagar déficit. Eso tiene un costo muy grave y grande.

Hoy de mañana leía en un periódico, al criticar la posición del contador Davrieux, que esto también es un ajuste que van a pagar las generaciones futuras, si es que hay que emitir más para pagar más déficit.

Comparto el juicio de nuestro colega, el señor Senador Núñez, en cuanto a que los datos que proporcionó indican una muy mala gestión administradora del Gobierno. Efectivamente, en la gestión del último año pueden haber incidido -y nadie lo niega- la devaluación de Brasil, la recesión en la Argentina, los problemas de la pérdida de competitividad de nuestros productos por la devaluación del euro, etcétera. En fin, puede haber factores exógenos a la economía nacional, pero hay que tener en cuenta que siempre los hemos tenido, ya que siempre hemos sido tomadores de precio de los productos que colocamos. Cuando las cosas marchaban muy bien y vendíamos todo lo que producíamos, era virtud de la administración de Gobierno; ahora que tenemos un déficit del 4,1% del Producto Bruto Interno en la gestión administradora del Estado, la culpa la tienen los de afuera.

Creo que les asiste razón a los que, por ejemplo en el plano de la producción agropecuaria, sostienen que hay algunos elementos de instrumentación de la política económica, como el ancla cambiaria, que han determinado que el sector agropecuario haya perdido más de U$S 12.000:000.000 en el curso de una década. Así se señaló en el seno de la Comisión de Ganadería, Agricultura y Pesca y se fundamentó largamente en un trabajo especializado que allí se relató. Y no va a ser fácil que se pueda acusar al hoy Presidente de la Asociación Rural del Uruguay de agitador y de desestabilizador de la economía nacional cuando plantea que habrá que adoptar determinadas medidas en materia de política cambiaria para poder devolver competitividad a la economía. Esto se ha dicho públicamente.

Parece ser que no existe el mismo tipo de calificativo para unos que para otros cuando dicen las mismas cosas; depende de dónde se expresen y de quién las manifieste. En nuestro caso, los planteos, que no exigían ninguna política abrupta de cambios en materia de política monetaria, fueron brutalmente descalificados, especialmente en la campaña electoral, y creo que han incidido para que hoy tengamos una realidad política que no hubiera sido la misma si se hubieran manejado otros datos y la opinión pública hubiera tenido la oportunidad de conocer la realidad tal cual es.

Nada más. Muchas gracias.

SEÑOR PRESIDENTE.- Tiene la palabra el señor Senador Couriel.

SEÑOR COURIEL.- Señor Presidente: en el día de hoy tenemos a consideración el proyecto de ley de Rendición de Cuentas del año 1999. Cuando uno mira sus características, de alguna manera empieza a entender alguno de los fenómenos que están ocurriendo durante todos estos meses del año 2000 en la sociedad uruguaya.

¿Qué nos dice el proyecto de ley de Rendición de Cuentas? Lo primero que nos indica es que en 1999 se elevó el déficit fiscal. Déficit fiscal: ingresos y gastos del Gobierno Central, 3,5% ó 3,6% del Producto como déficit; sector público, consolidado; 4,1% de déficit fiscal sobre Producto Bruto Interno. Este es para el Gobierno un desequilibrio importante. Por lo tanto, la política económica básica, la piedra angular -según el señor Ministro de Economía y Finanzas- el centro de los instrumentos de política económica, deben pasar necesariamente por rebajar el déficit fiscal. Este es el elemento clave de la política económica, porque es lo que viene de la Rendición de Cuentas del año 1999.

¿Cómo se baja el déficit fiscal? En la opinión, posición y política del Gobierno, se baja disminuyendo el gasto público, sobre todo, algunas cosas que a nuestro entender son importantes: por un lado, los niveles de inversión pública que tienen que ver con la problemática del desempleo y, por otro -sin hacerlo directamente, pero sí con los aumentos de sueldos que se dan y las proyecciones de inflación- bajando el salario real. Entonces, los culpables de que en 1999 haya crecido el déficit fiscal, los responsables, hacen que los que vayan a pagar el costo de esta situación sean aquellos sectores que van a recibir menos inversión pública y donde habrá menos empleo, así como los funcionarios públicos, porque les van a bajar su salario real. Es más: para todos los funcionarios públicos hubo un aumento en el mes de enero de 1999, y se dijo que no habría otro en todo el año. Sin embargo, en este proyecto de ley se están proponiendo dos aumentos para policías y militares, pero por debajo de la meta de inflación. Por lo tanto, también van a perder salario real, aunque menos que el resto de los funcionarios públicos.

No nos olvidamos, además, de una exposición del señor Ministro de Economía y Finanzas a principios de año, cuando recién tomó posesión de su cargo, que planteaba que el consumo privado iba a crecer y pedía a ese sector que tomara la posición del Gobierno y, por ende, que el salario privado también bajara. Entonces, un empresario le preguntó cómo hacía para compatibilizar el aumento del consumo privado con la caída del salario real, y el señor Ministro contestó: "Bueno, es que los únicos consumidores no son los asalariados; hay otros, sobre todo de bienes duraderos, como por ejemplo los autos cero kilómetro y los electrodomésticos, que es lo que el Gobierno pretende que se aumente como consumo para poder cobrar los impuestos correspondientes y bajar el déficit fiscal." Es claro que esto era a costa de los trabajadores, de los asalariados del sector público y privado.

La sensación que uno tiene -y ahora lo vamos a analizar- es que la política económica continúa siendo la misma de la década del 90, con un agregado: bajar el déficit fiscal; para ello, bajar el gasto público y, entre otras cosas, bajar también el salario real. De alguna manera, la sociedad uruguaya está viviendo las consecuencias de esta política económica y ello se traduce de mil maneras: en el desempleo; en el trámite de ir a sacar el pasaporte, traduciendo ese deseo que tienen los uruguayos -más que deseo, desesperanza- porque no pueden cumplir sus anhelos donde nacieron, donde se criaron, donde se educaron y por eso van a tener que emigrar.

(Ocupa la Presidencia el señor Senador Gargano)

-¿Cuál es, señor Presidente, el análisis que hace el Gobierno? ¿Cuál es la posición del Poder Ejecutivo sobre la situación que está viviendo el Uruguay en estos momentos? Tomo algo y no de manera antojadiza, porque no es lo que a mí me gustaría creer que quizás dice el Gobierno, sino que leo lo que éste dice. Cuando concurrió el señor Ministro Bensión le hicimos algunas preguntas y, en una parte del acta de la Comisión de Hacienda y Presupuesto del Senado, expresa lo siguiente: "Para dar una respuesta conjunta a las interrogantes de los señores Senadores Gargano y Couriel, señalo que no tengo dudas de que hasta el año 1998 el conjunto de las políticas económicas aplicadas en el país -más allá de las discrepancias o matices que se pueda tener con todas y cada una de las medidas adoptadas- ha generado un mejoramiento importante en el nivel de vida de los uruguayos, teniendo en cuenta todos los indicadores materiales objetivos al respecto. Tampoco tengo dudas de que las dificultades que se han cernido sobre la economía uruguaya a partir de 1999, tienen un muy fuerte componente externo y, particularmente, regional".

¿Qué nos está diciendo el señor Ministro de Economía y Finanzas? Nos está diciendo que el Uruguay, desde 1985 hasta 1998, fue magnífico y que todos los indicadores económicos y sociales eran muy buenos, pero, lamentablemente, Brasil devaluó, se cayeron los precios internacionales, subió el precio del petróleo y esto es lo que estamos viviendo; si no fuera así, todo estaría magnífico en el Uruguay.

Por supuesto, señor Presidente, nosotros no compartimos este diagnóstico, porque no creemos que de la noche a la mañana hayan aparecido en la sociedad uruguaya, por culpa de situaciones externas, los problemas que los uruguayos hoy estamos viviendo. Los problemas vienen de atrás y, a nuestro entender, tienen mucho que ver con las características básicas de la política económica de los últimos diez años.

Si tomo el año 1999 hasta lo que va del 2000, podría decir que la situación financiera del Uruguay no es mala: la inflación es baja -se hizo a costa del ancla cambiaria y, por lo tanto, de la competitividad del Uruguay, pero igual es baja- las reservas internacionales son altas, no hay desequilibrios bancarios, el déficit de balanza de pagos es relativamente soportable -en una década de entrada de capitales como la que ha habido en América Latina- y se ha conseguido el grado inversor -en inglés, el "investment grade"- lo que facilita al Uruguay la colocación de Títulos en el exterior a tasas de interés más bajas que otros países de la región, salvo Chile. Sí importa destacar, sobre el grado inversor, que al igual que en otros países de América Latina -que no lo tienen- han entrado capitales, pero con una característica muy especial, porque en otros países, además de entrar capitales de corto plazo que sirven para financiar la balanza de pagos, ha entrado inversión directa extranjera, inversión productiva. En Uruguay no ha sucedido esto. Sucede que el grado inversor puede o no ayudar a la inversión extranjera directa: a la inversión le interesa la rentabilidad y nuestro país tiene un problema de esa índole; al inversor le sirve la competitividad y el Uruguay tiene problemas de ese tipo; al inversor le sirve que haya un crecimiento sostenido y aquí no existe; al inversor, de pronto, le conviene un mercado determinado, pero hoy van mucho más a Brasil y a Argentina. Pensamos que Uruguay debería estar peleando desde hace años en el MERCOSUR a efectos de obtener un tratamiento especial para la inversión directa extranjera, evitando que se concentre en exclusividad en Brasil y en Argentina. Esto significa aplicar estímulos distintos a los de esos países, para lograr así que vengan a nuestro país; pero para esto debe haber crecimiento sostenido. ¿Adónde van los capitales? Van a Estados Unidos, que tiene crecimiento sostenido. ¿Cuál es el segundo país que recibe capitales? Es China, que también tiene ese tipo de crecimiento, sin importar si tiene o no grado inversor.

Con todo esto señalo que el talón de Aquiles de este modelo es que no tiene inversión. Uruguay, en toda la década de los noventa, se coloca como el país de menor coeficiente de inversión de toda la región latinoamericana; en algún año le ganamos a Panamá y en otro a Haití, pero siempre estamos por debajo del resto de los países latinoamericanos. Tal vez entre los economistas de centro, de derecha, de izquierda, neoliberales, marxistas, católicos, etcétera, haya un acuerdo en el sentido de que la acumulación de capitales en inversión es un requisito fundamental para que haya crecimiento y posibilidades de desarrollo. Y en toda la década de los noventa -reitero- Uruguay tiene el más bajo coeficiente de inversión a nivel regional, lo que marca, de alguna manera, la pauta de que estos elementos vinculados fundamentalmente al sistema financiero, no le han generado los requisitos necesarios para que mejore la inversión productiva en el agro, en la industria o en los servicios, que son los importantes para generar empleo.

Para el Gobierno -esto también lo dice Bensión- en el año 1999 cae el producto y aumenta el desempleo, pero esto deriva de condiciones externas. Cayeron los precios de exportación, subió el precio del petróleo, se devaluó en Brasil y aumentó la tasa de interés. Uno se podría preguntar: el tema del desempleo, ¿es del año 1999? ¿Es sólo del año 2000? Recordemos que entre los años 1990 y 1994 el desempleo se ubicaba entre un 8% y 9%; a partir de 1995 pegó un salto, se fue a dos dígitos, arriba de 10%, llegó a un 13%, bajó a un 11% y hoy se ubica en un 14%. ¿El problema del desempleo será una consecuencia de la devaluación del Brasil? ¿Será un problema de la caída de los precios internacionales? Me parece que no.

Ya vamos a analizar, también, la situación de los sectores productivos, pero pongo de nuevo, como ejemplo, el hecho de que la industria ha tenido dificultades en toda la década. ¿Este sector ha tenido dificultades en toda la década porque cayeron los precios internacionales? No. En esta década hubo aumento de los precios internacionales y, sin embargo, la industria manufacturera siempre se vio afectada por esta situación. Entonces, uno se plantea interrogantes. Aquí hay, nítidamente, una diferencia, no de los números que están arriba de la mesa y que describen una realidad, sino de cómo se interpretan esos números y cuáles son las causas de estos fenómenos.

Acá tenemos, sin ninguna duda, una diferencia sustantiva con el Gobierno en materia de política económica, porque como para el Gobierno todo estuvo muy bien desde 1995 hasta 1998 y los problemas que tenemos son consecuencia de lo que sucede en el exterior, lo único que debemos hacer es mantener lo que tenemos y prender velas -en México decíamos "a la Virgen de la Guadalupana"- para ver si tenemos suerte y Argentina mejora su situación, o bien que los precios internacionales de los productos de exportación suban, o que baje el precio del petróleo. Pero en todo esto nosotros no tenemos nada que ver, porque la política económica del Uruguay está perfecta. Entonces, de ser así, la política económica sigue el camino de asegurar el "investment grade" -que no es malo, es bueno- así como la entrada de capitales. Insisto en que la entrada de capitales es un fenómeno que se da en toda América Latina durante la década de los noventa, tanto con o sin "investment grade", aunque tenerlo es algo que ayuda, porque se consiguen tasas de interés más bajas en la colocación de los títulos uruguayos. Así, para asegurar el "investment grade" y la entrada de capitales, mantenemos baja la inflación, no modificamos la política cambiaria, bajamos el déficit fiscal y, de paso, reducimos los salarios para ver si por esta vía descienden los costos y se mejoran los niveles de competitividad.

Muchas veces los discursos del Gobierno afirman que hay problemas de competitividad, tal como señaló el señor Ministro de Economía y Finanzas la primera vez que concurrió a este ámbito. También expresó que mediante la Ley de Urgencia sólo se podría atender al sector agropecuario. Sin embargo, la industria también tiene problemas de competitividad y no ha tenido ningún beneficio en todo este período.

En relación con lo que sucede respecto de la competitividad, el Gobierno cree que lo importante es, en primer lugar, la situación externa y, en segundo término, los costos del Estado. El problema del Gobierno es que si la piedra angular es el déficit fiscal y cómo reducirlo, no puede exonerar de impuestos, devolverlos u otorgar cualquier tipo de subsidio a las actividades que no sean competitivas, porque de lo contrario no se puede reducir ese déficit. Es aquí, pues, que aparece la contradicción sustantiva entre el sector productivo del país -el agro, la industria, la construcción y los servicios- y el sector financiero. Siempre se está pensando en priorizar lo financiero. El año pasado el déficit fiscal llegó a 4 puntos del Producto Bruto Interno y, sin embargo, no se alteró la imagen del país, no se perdió el "investment grade" -aunque algunos hagan terrorismo verbal al respecto- y la inflación se mantuvo baja porque, a mi entender, el elemento clave de este fenómeno es el ancla cambiaria.

Como decía, surge aquí ese elemento contradictorio en la política económica, es decir, que se quiere atender lo financiero, pero a costa del sector productivo y, sin duda, no es así como se lo puede ayudar. Si el Gobierno quisiera ayudar a lo productivo reduciendo el costo del Estado, como su política prioriza el déficit fiscal, no lo podría hacer; además, sería incoherente. Entonces, el Gobierno se decide por el déficit fiscal que, dentro de ciertos límites puede existir, tal como ha ocurrido en la historia del Uruguay, si bien nadie es partidario de que haya déficit fiscal ni mucho menos. Por lo tanto, se da más importancia al aspecto financiero frente a los requerimientos que efectivizan los distintos sectores productivos, ya sean exportadores, productores rurales, industriales, de la construcción o turísticos.

¿Cuáles son los resultados de todo esto? Las consecuencias de este año 2000 las estamos viviendo: no hay crecimiento, ya que en el primer semestre se produjo una caída del 1%; aumentó el desempleo, lo que se ve reflejado en las penúltimas cifras relativas a Montevideo, donde se alcanzó el alto porcentaje del 15% y la situación social empeora. En este sentido, cuando miramos los sectores sociales, advertimos que el sistema financiero está bien y que sus demandas -que no haya inflación, que las reservas internacionales sean altas y que no se altere la política cambiaria- son aceptadas. Asimismo, el sector importador se ve beneficiado, porque trae importaciones subsidiadas, derivadas del atraso cambiario. Entonces, tenemos a los sectores financiero e importador beneficiados. Sin embargo, se ven afectados los productores rurales y los sectores industrial, de la construcción y del turismo. En lo que tiene que ver con el comercio, tanto el de Montevideo como el del interior , debemos decir que resulta afectado, así como los trabajadores, a raíz del desempleo y la caída de los salarios.

Desde este punto de vista, entonces, uno mira el Uruguay y se pregunta cómo no va a haber protestas y demandas si la mayoría de la sociedad se ve afectada por esta política económica.

Más adelante veremos cuál es la concepción de política económica que maneja el equipo de Gobierno.

Como decíamos, no hay crecimiento, aumentó el desempleo, empeora la situación social y estamos viviendo cada vez una mayor inseguridad pública. De alguna manera, me parece que el Gobierno da a entender que todo lo que está pasando se resuelve si mejoran la Argentina o los precios internacionales, porque él está cumpliendo adecuadamente su papel para resolver la situación del país, cuidando que no haya inflación y puedan entrar capitales. Esto es lo que está pasando en el Uruguay de hoy.

Señor Presidente: creo que hay otro Uruguay, otro país, otra fotografía, otra interpretación, otra propuesta para lo que está ocurriendo aquí. Lo que más me afecta es que en el Uruguay se viva la situación social que se presenta en estos momentos. Hay dos indicadores de ello. En primer lugar, el 45% de los niños entre 0 y 4 años viven en hogares pobres, lo que significa que consumen alimentos por debajo del valor de la canasta básica que marca el mínimo de calorías y proteínas. Ignoro si están desnutridos o no, aunque potencialmente podrían estarlo, pero no olvidemos que el 45% es una cifra brutalmente alta para una sociedad como la nuestra. El demógrafo Juan José Calvo acaba de hacer un trabajo sobre el censo de población, acerca de las necesidades básicas insatisfechas. Analiza siete de ellas y dice que en los niños de 0 a 4 años, el 51%, por lo menos tiene una necesidad básica insatisfecha, ya sea salud, vivienda o agua. Quiere decir que hoy tenemos una situación en la que uno de cada dos niños de entre 0 y 4 años tiene algún problema, ya sea de pobreza o de necesidades básicas insatisfechas. Todos sabemos, además, que la tasa de fertilidad es más alta en los hogares pobres, por lo que estamos reproduciendo la pobreza. En la medida en que pasan los años, vemos que no solamente los niños de entre 0 y 4 años, sino que los jóvenes de 20 a 24 años que han vivido en esta situación de pobreza, comienzan a sufrir consecuencias de diversos tipos. Hablo de problemas de salud o de educación, porque van a la escuela, pero generalmente no pueden hacer el preescolar y repiten, y si bien concurren seis años, no pasan de 6º grado. No salen formados adecuadamente y, desde ese punto de vista, no reúnen la calificación suficiente, se quedan en el sector informal, pierden el trabajo y empiezan a generar acciones que luego van a afectar la seguridad pública.

Uno se puede preguntar si la situación de estos niños es consecuencia de la devaluación de Brasil, de que subió el precio del petróleo o de que cayeron los precios internacionales de los productos de exportación. ¿No habíamos leído que el Ministro de Economía nos decía que entre los años 1985 y 1998 todo estuvo fenómeno en el Uruguay? ¿Este dato es del año 1999, en exclusividad? No, y son datos muy graves. Asimismo, le preguntamos al señor Ministro y al contador Davrieux -la respuesta fue la que acabo de leer-: ¿No será que la política económica tiene algo que ver con esta situación?

En la otra mitad están los que no nacen en hogares pobres. Allí tenemos a los técnicos, profesionales, gerentes, estudiantes y obreros calificados que están emigrando o que desean emigrar. He visto encuestas en donde una de cada tres personas quiere emigrar. Pero los pobres no están en condiciones de emigrar porque no tienen la educación ni la calificación mínima. Los que se van son los que están calificados. El Estado, la sociedad uruguaya, cobró impuestos y formó, con sus maestros, con sus docentes y con su sistema educativo, una brutal cantidad de gente, pero no ha logrado tener los resultados y los rendimientos dentro del país, porque esta gente, que no encuentra las oportunidades mínimas en el Uruguay, decide emigrar y se va al exterior. Por suerte, para los uruguayos, no se van más porque la situación de Argentina es muy mala, pero empiezan a irse hacia el Norte, Estados Unidos, Canadá e incluso a Brasil.

Entonces, desde ese punto de vista estamos viviendo como una especie de catástrofe demográfica, como la llamó el demógrafo Juan José Calvo. Sin ninguna duda, va a afectar la formación de recursos humanos y la competitividad. Digo esto, porque la competitividad, en esencia, es un problema de tecnología y de formación de recursos humanos. Entonces, si el Uruguay pierde los mejores recursos humanos, va a perder competitividad. De modo que lo que veníamos diciendo permanentemente en el sentido de que el Uruguay se diferenciaba del resto de América Latina porque la calificación de nuestros recursos humanos era superior al resto de los países, se está perdiendo, entre otras cosas, porque los calificados se van.

En la Comisión de Hacienda -donde se trata el tema de la prohibición de venta callejera de productos importados- nos visitó un feriante, quien nos dijo lo siguiente: "Fui obrero de la fábrica A, pero cerró; me pasé a la fábrica B, y también cerró"...

(Suena el timbre indicador de tiempo)

SEÑOR CORREA FREITAS.- Formulo moción para que se prorrogue el tiempo de que dispone el orador.

SEÑOR PRESIDENTE (Don Reinaldo Gargano).- Se va a votar la moción formulada.

(Se vota:)

-17 en 18. Afirmativa.

Puede continuar el señor Senador Couriel.

SEÑOR COURIEL.- Como decía, dicho feriante expresaba: "Se cerró la fábrica A, pasé a la fábrica B y también se cerró, pusimos una empresa pequeña y también se cerró. La sobrevivencia la tengo vendiendo artículos en la feria, nacionales e importados. Si me sacan también la posibilidad de seguir vendiendo en la feria, me quedan tres opciones: emigrar; la segunda no la quiero decir" -estaba hablando de un delito, de acciones violentas para poder sobrevivir- "o suicidarme." La tasa de suicidios en el Uruguay empieza a ser muy alta en este momento y es una de las más elevadas en América Latina. El señor Senador Korzeniak me apunta que es la segunda del mundo; ojalá no sea así, pero en realidad es un hecho que generalmente se comenta poco en la opinión pública, aunque no es menor. El suicidio puede deberse a muchas causas; no le vamos a atribuir una causa única y explícita, pero no tengo ninguna duda de que si hay desempleo y problemas económicos, por allí hay elementos que pueden explicar una parte de esta situación de desesperanza que empiezan a vivir los uruguayos. Estamos viviendo un problema de delincuencia que empieza a separar los barrios de Montevideo, ya que hay lugares donde no entran ambulancias, ómnibus, ni el correo, por razones de seguridad.

(Interrupción en Sala, que no se oye)

-Por supuesto que hay dificultades, pero el problema fundamental tiene que ver con el desempleo y éste, a su vez, tiene muy poco que ver con la recolección de residuos y con la Intendencia Municipal de Montevideo; está vinculado a la política económica nacional. Quizás que esto es consecuencia de la devaluación de Brasil.

En un informe presupuestal, el CODICEN dice que no alcanza con mejorar la educación para resolver el tema de la fragmentación social. Esto no es un problema menor, porque también deriva del trabajador formal que pasó a ser informal, que se fue a vivir a un barrio de Montevideo, entre pobres, que pasó a incorporarse a los asentamientos irregulares y que, de pronto, vive en una especie de gueto. Resulta que ahora en el Uruguay tenemos guetos de pobres y guetos de ricos. Este fenómeno lo veía en Lima y en México, donde veía a los ricos atrás de unas murallas enormes. Esto lo empiezo a ver en el Uruguay y también percibo los guetos de pobres, en los que se da una cultura de la pobreza y de la miseria, en donde no se conocen niños de otros sectores sociales y, por lo tanto, las posibilidades de movilidad social se van limitando permanentemente.

Como decía, el CODICEN expresa que no alcanza con la educación; se requieren programas de salud, de alimentación, culturales y, por sobre todo, es preciso sacarlos de los guetos para resolver estos problemas.

Muchas veces hemos dicho que la inseguridad ciudadana no se arregla con mayores penas, con mayores sanciones ni con más represión, si no se atacan las causas económico-sociales de este fenómeno.

Sin duda, aquí hay un tema social de trascendencia, al que hacía referencia el feriante. Está arriba de la mesa el tema del desempleo; lo hemos hablado mil veces. Hoy el 14% de la población declara que trabajó menos de una hora en la última semana. ¿Cuántos son los que trabajaron, dos, tres, cinco o quince horas, pero que quieren trabajar cuarenta? No tengo cifras nuevas, pero entre los subempleados y los precarios, había un 29%; si le agrego el 14%, tenemos un 43%. Más de dos, de cada cinco uruguayos, hoy tiene algún problema de empleo; más de dos, de cada cinco niños, viven en hogares de pobreza; más de dos, de cada cinco, tienen necesidades básicas insatisfechas. Entre el 40 y el 50% de la sociedad uruguaya tiene problemas sociales muy graves, tales como la informalidad o el que atañe a los jóvenes, porque son éstos los que están más desocupados. Los jóvenes no son el 14%, son muchos más. No me acuerdo en este momento de las cifras exactas, pero creo que hay alrededor de un 30% de jóvenes desocupados.

Entre la desocupación y la cantidad de horas -a veces trabajan 14 ó 16 horas por día- que tiene que trabajar en la informalidad para poder sobrevivir, esa persona llega a su casa cansada y no quiere saber más nada del club social o de bochas, del gremio, ni de Peñarol o Nacional. Se desactiva políticamente, dejando de participar en los clubes de barrio, en los clubes de apoyo a las escuelas; la gente tiene bastante menos posibilidad de actuar políticamente. Los ciudadanos del Uruguay se están transformando en opinión pública, que no se informan por formas colectivas en el barrio, en el sindicato o con el resto de los compañeros de trabajo, sino que lo hacen por la televisión. La señora Senadora Arismendi me acota que de esta manera se desinforman y yo agrego que se informan sesgadamente. Entonces, el hecho de que el ciudadano se transforme en opinión pública, ¿será consecuencia de la devaluación de Brasil, de la caída de los precios internacionales en el período 1999-2000, o habrá problemas concretos de la política económica del Uruguay?

Actualmente, la pobreza alcanza al 25% de los uruguayos, es decir, una de cada cuatro personas vive en un hogar pobre. El trabajo de Calvo sobre las necesidades básicas insatisfechas muestra que el 37% de los uruguayos tienen, al menos, una necesidad básica insatisfecha. Entonces, esto de la pobreza, ¿es nuevo? ¿Nació en 1999 por la caída de los precios internacionales y la devaluación de Brasil? No entiendo a quién se puede convencer de que lo que estamos viviendo en el Uruguay, esta angustia, esta desesperanza, estas ganas de irse que tienen los uruguayos, tiene que ver con la devaluación de Brasil o con la caída de los precios internacionales de los productos de exportación, y no con las características básicas de la política económica y del modelo que está imperando en toda la década de los noventa en el Uruguay.

Frente a este tipo de preocupaciones que yo planteaba en la Comisión, considero que el Ministro Bensión dio una respuesta honesta, ya que cree totalmente en lo que nos dijo. Expresó: "Desde mi punto de vista, lo que ocurre es que nuestra obligación profesional, principalmente desde los cargos que ocupamos, y aun sin estar en este puesto que circunstancialmente ejercemos, nuestra obligación como economistas es tratar de enfocar estos problemas desde el punto de vista económico. Obviamente, cada uno de estos aspectos puede tener una manifestación cultural y disciplinaria en particular, ya sea por parte del demógrafo, del sociólogo o del estudioso de los problemas de la salud, etcétera, pero lo que claramente tratamos de hacer en esta reunión, así como en otras instancias similares, es discutir la situación económica, sobre la que esta sociedad se proyecta." Entonces, el problema de la migración es de los demógrafos, el de las necesidades básicas insatisfechas es de los demógrafos y de los sociólogos, el del desempleo es de los sociólogos; los economistas, según esta concepción, no tienen nada que ver con esto y están para que baje el déficit fiscal, no haya inflación y para conseguir el "investment grade" para que entren capitales. Si los uruguayos están bien o mal es un problema de mercado, ¿qué tienen que ver los economistas del Partido Nacional que gobernaron de 1990 a 1994 y los del Partido Colorado que lo hicieron desde 1995 hasta la fecha, con esta situación? Nada. Ellos sólo están preocupados como economistas de que no haya inflación, no haya déficit fiscal y que después el mercado resuelva todo. ¿Dónde ocurrió esto en el mundo? En todo el siglo XX los países desarrollados tuvieron una brutal intervención del Estado; a veces nos quejamos de los subsidios a los productos agrícolas, de las cuotas, de los Estados Unidos, de Japón, pero todo el proceso de industrialización se dio sobre la base de la protección en el mundo desarrollado.

El día que se creó la Conferencia del GATT era para liberalizar, pero liberalizar a los productos manufactureros que ellos vendían, y nunca se liberalizaron los productos agrícolas ni los textiles. Permanentemente nos hablan de libertad del movimiento de capital, que es lo que ellos quieren. Pero nosotros también precisamos libertad del movimiento de mano de obra; ahí no hay libertad y los Estados Unidos y Europa no la dejan entrar, aunque sí se deja a los capitales. Esta liberalización es un poco asimétrica. Desde este punto de vista, el tema de los economistas ortodoxos que piensan de esta manera no es un problema de Uruguay y la discusión está en el mundo. Camdessus empezó a hablar de problemas sociales y no está más en el Fondo Monetario Internacional; por su parte, Stiglitz comenzó a criticar las propuestas de dicho Fondo en el Sudeste Asiático y en Rusia y esta persona no pertenece más al Banco Mundial.

A veces se dice que ésta es la única salida, que no hay otra. Aquí tengo un documento que se llama "Equidad, desarrollo y ciudadanía. CEPAL 2000" -Comisión Económica para América Latina de las Naciones Unidas- que, entre otras cosas, expresa que el desarrollo social no puede descansar exclusivamente en la política social, así como el crecimiento y la política económica no pueden, por sí solos, aislados de la manera en que se construye la política social, asegurar objetivos sociales. También agrega qué hacer para generar empleo, etcétera. Entonces, lo que expresa Alberto Couriel también lo hace la CEPAL, diciendo que aparecen unos funcionarios de las instituciones financieras internacionales que manifiestan que ya tienen la carta de navegación para lo económico, para liberalizar y privatizar y ahora también para desregular, pero no poseen la carta de navegación de lo social. De esta manera, nos brindan una donación de ambulancias, que sirven para recoger los heridos que deja la política económica de esos organismos financieros internacionales, que creen en esto que acaba de decir el Ministro Bensión, en cuanto a que los problemas se tratan como economistas, sólo importando el aspecto económico. Quizás "el Pepe" Mujica me escucha y dice: "Tenés razón, era una protociencia". Hay concepciones diversas; algunos economistas piensan así y otros pensamos bastante distinto desde toda nuestra vida. Asimismo, en el documento de la CEPAL, se menciona el hecho de que se está perdiendo la protección social, que el individualismo y el mercado no alcanzan, expresándose que uno de los interrogantes básicos que se plantean en torno a este tema es en qué sentido el nuevo estilo de desarrollo alienta o desalienta este proceso de individualismo y contra la protección social.

En otras palabras, ¿en qué medida la penetración de las reglas del mercado y la creciente penetración del concepto del esfuerzo individual como guía básica del ordenamiento social pueden terminar por erosionar el capital social que el propio modelo económico y, obviamente, cualquier ordenamiento social requiere? Esta es, sin duda, la disyuntiva más paradójica que enfrentan nuestras sociedades hoy, una de las paradojas de la modernización, como se señalara recientemente. En ella subyace una gran controversia, posiblemente la más importante de comienzos del nuevo siglo: aquella que opone una visión de los elementos de desarrollo humano, la educación, la salud, el trabajo, como derechos consagrados por los demás como tales en el pacto internacional de derechos económicos, sociales y culturales, y la concepción de quienes los visualizan como bienes o mercancías que cada individuo debe adquirir por el fruto de su esfuerzo. ¿Hasta dónde llega el mundo de las mercancías y dónde comienza el de los derechos? En otras palabras, ¿hasta dónde llega el mundo de los consumidores y dónde comienza el de los ciudadanos? Sin duda, este es uno de los dilemas esenciales que deben dirimirse actualmente en las sociedades de nuestra región y del mundo entero.

Había una famosa frase de Klausen, que decía: "La guerra es un fenómeno demasiado importante para que lo dirijan los militares". Yo digo hoy, señor Presidente, que la crisis económica y social que vive el Uruguay es un fenómeno demasiado importante para que la dirijan economistas ortodoxos que sólo miran la economía y se olvidan de los pueblos, de la sociedad y de las angustias humanas.

Este es un problema político y yo llamo al Gobierno a que busque resolver esta problemática, porque es una problemática esencialmente política y esencialmente social que sin duda pasa por lo económico. Pero si los uruguayos seguimos pensando en términos de economía ortodoxa del déficit fiscal, es capaz que lo que nunca deseamos ocurre: que se empiece a vaciar esta sociedad, porque prácticamente no da oportunidad de sobrevivencia a los propios uruguayos.

SEÑOR SANABRIA.- ¿Me concede una interrupción, señor Senador?

SEÑOR COURIEL.- Dispongo de pocos minutos y usted va a tener oportunidad de hablar después, señor Senador.

Esto es lo que tiene que ver con lo social; lo que tiene que ver con lo productivo, ya lo conocemos. El agro tiene problemas de competitividad, de rentabilidad y de viabilidad. Todos hablan del atraso cambiario y en realidad, la devaluación de Brasil y la caída de los precios internacionales lo que hicieron, simplemente, fue desnudar el fenómeno que ya existía desde principios de los 90. Esto, que les quitó rentabilidad y competitividad, los obligó a endeudarse, y hoy veía cifras por las cuales las tasas de interés más altas las paga primero el consumidor y después el agro. También leí en el diario -francamente no sé si es cierto, señor Presidente, porque a veces las informaciones de la prensa no son necesariamente correctas- que el economista Davrieux decía que las tasas de interés eran muy altas. En tantos años que lleva en estos Gobiernos el contador Davrieux, nunca le oí ninguna medida para tratar de bajarlas. Y cuando se planteó el tema de la usura, lo que hicimos aquí en el Senado fue legalizar la situación actual; peleamos contra la usura y la mantuvimos. Reitero: la legalizamos con las medidas que se tomaron aquí en este Senado.

Por el otro lado, se plantea que el problema de rentabilidad y competitividad se combate bajando el costo del Estado. Ya lo dijimos. Sin embargo, el déficit fiscal le impide al Gobierno hacer esto, porque otra vez, entre los productores rurales y el déficit fiscal, la prioridad es este último.

De la industria ya hemos hablado. En general, los industriales protestan menos que los productores rurales. Algunos de ellos tienen la chance de transformarse en importadores. En la década del 90 se dio simultáneamente la caída de la doble protección: bajaron los aranceles y el tipo de cambio. No conozco país en el mundo que sea capaz de hacer un disparate semejante como el que se hizo a principios de los 90. Así le fue a la industria. Se perdieron cien mil puestos de trabajo y entonces uno reflexiona que esto ocurrió en la década del 90 y no tiene nada que ver con la devaluación del Brasil, ni con la caída de los precios internacionales, ni con el aumento del precio del petróleo. Esa es la política económica.

Hoy la construcción atraviesa dificultades, porque cae la inversión pública, aunque también podríamos hablar del Banco Hipotecario del Uruguay.

Hoy el turismo se ve en una situación dificultosa, porque no tiene competitividad, porque los costos en dólares del Brasil son más baratos y es normal que los argentinos y los uruguayos busquen costos en dólares más baratos y se vayan a Brasil. Y a veces la atención vía fiscal no es suficiente.

También es importante que digamos que el Frente Amplio ha hecho propuestas, que las hemos cuantificado y que buscamos que sean viables, porque a la angustia de los uruguayos no le podemos decir que espere hasta el 2004 a que gane el Frente Amplio. No. Los uruguayos esperan salidas hoy y las que está proponiendo el Frente Amplio son salidas válidas y viables para un gobierno del Partido Colorado, del Partido Nacional o del Frente Amplio. No estamos transformando brutalmente un proceso económico ni mucho menos. Creemos, sí, que los beneficiarios actuales deberían modificarse y no ser sólo los importadores y el sistema financiero. Creemos que además de los objetivos de estabilidad y de entrada de capitales deben tener una prioridad mucho mayor la producción y el empleo. Por eso hablamos de país productivo. Entendemos que frente a la recesión que viene del exterior precisamos una política anticíclica y no procíclica, como la que hace el Gobierno. Creemos que el Estado, a través de programas, de lineamientos estratégicos y de políticas selectivas y activas, debe actuar, porque el libre juego del mercado no resuelve, porque no tiene horizonte temporal ni horizonte social, y nunca los tuvo. No hay más que mirar al mundo desarrollado en el siglo XX para ver qué hizo con respecto a este tema del mercado. Estamos en una situación en la cual es muy difícil que haya más demanda desde fuera, salvo que cambien los precios. Además, es muy difícil competir con Brasil, porque la devaluación bajó los costos en dólares, de manera que se dificultan las colocaciones que hacíamos en ese país. Argentina está en recesión. En consecuencia, desde este punto de vista, se vuelve necesario, para atender el crecimiento y el empleo, hacer algo distinto, algo anticíclico. Esto significa, por un lado, aumentar la demanda interna. Tratamos de mantener la inversión pública, que desearíamos fuera selectiva. Desearía más saneamiento y viviendas que carreteras, porque generan más empleo, que es nuestra preocupación. Pensamos que hay que bajar las tasas de interés y expandir en cierta medida el crédito para que pueda haber más actividad productiva. Pensamos que hay que dar -y los hemos enumerado- estímulos fiscales, devolución de impuestos y algunas exoneraciones.

Pero también decimos que si aumentamos la demanda, puede ocurrir que se vaya a artículos importados, como ha venido sucediendo en el Uruguay desde hace muchos años.

En nuestro país hay un problema de oferta, un problema de rentabilidad y otro de competitividad. Usted le da demanda a una actividad que no tiene rentabilidad y el responsable de la misma no produce más, precisamente por el hecho de que no tiene rentabilidad. Y esto es algo que tiene que ver con la estructura de precios, con la estructura de precios relativos y también, sin ninguna duda, con el ancla cambiaria, con el atraso cambiario.

Es por todo esto que el Frente Amplio habló claramente de la recuperación gradual del tipo de cambio real para mejorar la competitividad y evitar devaluaciones traumáticas como la de la "tablita". Nadie quiere en el Uruguay devaluaciones altas ni traumáticas; nadie las quiere, pero se vuelve indispensable resolver cuanto antes esta situación por lo cual la oferta tiene limitaciones importantes. Y pensamos que esto debe hacerse en forma gradual, porque sabemos que hay deudores en dólares que deben ir recomponiendo su situación, de modo que una política de esta naturaleza no genere otros costos.

Hablemos claro: el dólar se mueve todos los días en el Uruguay; los blancos lo tomaron a 1,50 y lo entregaron a 5,60, mientras que los colorados lo tomaron a 5,60 y lo entregaron a 12. Entonces, ¿cómo resolver esto? Es un problema que debe resolver el señor Ministro de Economía. Si yo fuera Ministro de Economía no estaría hablando de esto. Es verdad. El Ministro de Economía lo tiene que resolver; él debe determinar la gradualidad, mirando cuál es la situación del mercado y cómo repercute cualquier tipo de acción. Esto debe hacerlo el Ministro de Economía con el Presidente del Banco Central. Ellos lo tienen que hacer. Pero esto tiene que inscribirse en un programa conjunto en el que haya políticas fiscal, monetaria, crediticia, de salarios y de tarifas; es decir, no se trata de una medida exclusiva.

Por eso también, señor Presidente, me llama la atención algo muy concreto, porque en la vida política uno tiene que hacer esfuerzos por no tergiversar. Lo que se debe hacer es decir, por ejemplo, que Fulano de tal dijo tal cosa, si así fue. Personalmente, con cierto grado de asombro, leí en la prensa -aclaro que no conozco el documento oficial- que el Foro Batllista explicitó en la ciudad de Pando que estaba en contra de las propuestas del Frente Amplio porque plantean grandes devaluaciones y aumentos de impuestos. Pues el Frente Amplio no propone grandes devaluaciones ni aumentos de impuestos.

SEÑOR MILLOR.- Depende del día.

SEÑOR COURIEL.- No, nunca lo hicimos. Y es claro que estamos hablando de lo que va de este año 2000 y de una propuesta concreta que el Frente Amplio realizó en esta etapa.

El señor Presidente del Senado no se encuentra ahora presente, pero él, en la campaña electoral manifestó que el contador Couriel hablaba de este tema y dijo que eso figuraba en las actas, pero lo cierto es que nunca mostró un acta. También el doctor De Posadas en televisión intentó mostrar versiones taquigráficas, y nunca las hubo. Porque siempre hablamos de resolver gradualmente el atraso cambiario.

Nadie quiere devaluaciones traumáticas que tanto mal le hacen al Uruguay. De pronto, estas cosas aparecen en los titulares de los diarios como, por ejemplo, el diario "El País", que vive de eso, de ver cómo ataca al Frente Amplio tergiversando sus posiciones. ¿Por qué no decirlo clara y nítidamente? También el señor Presidente de la República en el programa "Agenda Confidencial" habló del señor Symons, de su amigo Couriel, del Teniente General García. De pronto también era una manera de descalificar, como si nosotros quisiéramos grandes devaluaciones.

Yo me alegro de que el señor Presidente de la República no quiera grandes devaluaciones. La gente tiene derecho a cambiar, porque él participó sin cargo en 1967 y 1968 en aquellas altas devaluaciones que hubo en aquel momento. Me alegra mucho que haya cambiado de opinión; si es sano y es bueno. Absolutamente, me alegro.

Lo que quiero decir es que no es bueno que se tergiverse, porque se pierden condiciones auténticas de la controversia, del respeto por las ideas ajenas y, cuando ocurren estos fenómenos, se afecta la propia democracia. Es por eso que nuestra oposición la hacemos con nitidez y explicitamos la posición del señor Ministro de Economía leyendo lo que él manifestó. Discrepamos con él, pero lo respetamos, porque en democracia hay que respetar .

Lo que decimos es concreto; es que si esta política se sigue llevando adelante, que el Gobierno reflexione, porque este no es un problema de economistas, sino un problema político y central que hay que resolver. Esto me parece fundamental para el futuro del Uruguay.

Gracias, señor Presidente.

9) CUARTO INTERMEDIO

SEÑOR PRESIDENTE (Don Reinaldo Gargano).- Léase una moción de orden llegada a la Mesa.

(Se lee:)

"Mocionamos para que se realice un cuarto intermedio a partir de las 20 horas hasta mañana a las 15 y 30. Dicha sesión durará hasta que se agote el tema en discusión." Firman los señores Senadores Heber, Sanabria, Núñez y Michelini.

SEÑOR PRESIDENTE (Don Reinaldo Gargano).- Se va a votar la moción formulada.

(Se vota:)

-22 en 22. Afirmativa. UNANIMIDAD.

10) SESION EXTRAORDINARIA

SEÑOR PRESIDENTE (Don Reinaldo Gargano).- Léase otra moción de orden llegada a la Mesa.

(Se lee:)

"Los abajo firmantes mocionamos para que se convoque a una sesión extraordinaria de este Cuerpo en carácter de Comisión General para la última semana de setiembre para debatir sobre política azucarera. Solicitamos se invite a dicha sesión a los señores Ministros de Ganadería, Agricultura y Pesca, Industria, Energía y Minería y Relaciones Exteriores." Firman las señoras Senadoras Arismendi y Xavier y los señores Senadores Núñez, Fernández Huidobro, Nin Novoa, Korzeniak, Rubio, Gargano, Couriel, Mujica, Cid y Astori.

SEÑOR PRESIDENTE (Don Reinaldo Gargano).- Se va a votar la moción formulada.

(Se vota:)

-17 en 22. Afirmativa.

Se coordinará por parte de la Presidencia el día y la hora de dicha sesión.

SEÑOR ATCHUGARRY.- Pido la palabra para fundar el voto.

SEÑOR PRESIDENTE (Don Reinaldo Gargano).- Tiene la palabra el señor Senador.

SEÑOR ATCHUGARRY.- No hemos acompañado la moción que aquí se ha formulado. Evidentemente, nos parece de interés que el tema del azúcar y las políticas del pasado, del presente y del futuro, así como su repercusión sobre trabajadores y consumidores, se analicen. Tal como lo advertimos en las charlas informales previas, nos parece que cuando uno desea elaborar a fondo estos temas, los mismos deben analizarse en las Comisiones especializadas de esta Cámara, que fue el camino que propiciamos. Por eso no hemos acompañado la moción.

Los señores Ministros vendrán a este ámbito y darán las explicaciones pertinentes. Por nuestra parte, hubiéramos preferido -y, de hecho, preferimos- seguir el camino que permite profundizar en la búsqueda de soluciones en lugar de aquel en el que, naturalmente, los discursos van a preponderar al análisis en las Comisiones.

11) RENDICION DE CUENTAS Y BALANCE DE EJECUCION PRESUPUESTAL. Ejercicio 1999.

SEÑOR PRESIDENTE (Don Reinaldo Gargano).- Continúa la consideración del proyecto de ley de Rendición de Cuentas y Balance de Ejecución Presupuestal.

SEÑOR MILLOR.- Pido la palabra para contestar una alusión.

SEÑOR PRESIDENTE (Don Reinaldo Gargano).- Tiene la palabra el señor Senador.

SEÑOR MILLOR.- El señor Senador Couriel hizo referencia a una reunión del Foro Batllista que tuvo lugar en la ciudad de Pando en la cual participé y no hice uso de la palabra. Aclaro que se trató de una reunión tremendamente constructiva, en la que no se agredió ni atacó a nadie, sino que, por el contrario, se confraternizó con los compañeros de Canelones y de varios puntos del país. Es probable, sí, que allí se haya dicho que no se apoyan determinadas propuestas del Frente Amplio porque esta fuerza política propone devaluaciones.

Señor Presidente: pensábamos desarrollar este tema durante el tratamiento de esta Rendición de Cuentas, si es que llegamos a hacer uso de la palabra; sin embargo, debemos decir ahora que el Frente Amplio y las devaluaciones tienen un largo romance, un largo romance que uno a veces ubica un poco en alguna telenovela del tipo de "Muñeca Brava" o algo por el estilo, porque hay encuentros y desencuentros. Y depende del día. Por eso fue que jocosamente hice ese único comentario al señor Senador Couriel durante su intervención, porque no acostumbro interrumpir a quienes están hablando. Quieren devaluación o no quieren devaluación, dependiendo del día.

Personalmente, recuerdo muy bien -y tengo el recorte correspondiente- cuando el señor Senador Couriel expresó lo de la devaluación. Alguien le preguntó si quería una macro devaluación y él dijo que no, que quería una devaluación. No aclaró cómo llevar a cabo el proceso. No aclaró si esa devaluación debía ser macro, chica o más o menos; simplemente habló de devaluación.

Y eso provoca intranquilidad, inquietud y pérdida de confiabilidad por parte de los que viven adentro y afuera.

En realidad, depende del día. En cierta oportunidad, el doctor Tabaré Vázquez dijo que la devaluación no implicaba necesariamente inflación. Es una escuela económica. Es la primera vez en mi vida que escucho decir algo así. Por otro lado, en la prensa que tanto se descalifica, pero que les da más espacio que a nosotros -pobres colorados y blancos; me tomé el trabajo durante un mes de sumar los minutos que la televisión le otorga al Frente Amplio y a las organizaciones sociales vinculadas a él y comprobé que duplicaban y triplicaban los que se concedían al Partido Nacional y al Partido Colorado en conjunto- hace poco se dijo que Vázquez respaldó a Batlle, criticó al agro y a la industria y, en San Carlos, cuestionó a los sectores que pretenden una devaluación. Todo es muy errático y de ahí nuestras aprehensiones. Con este Tabaré Vázquez que no quiere devaluaciones puedo tener discrepancias, pero en este tema coincido. Cuando en una proclama -que si mal no recuerdo se realizó en junio de 1997- el doctor Vázquez habla del equilibrio de las cuentas fiscales, de abatir el déficit, de políticas cambiarias y de que por ahí va el mundo moderno, entonces, podemos coincidir; pero cuando va a Salto y dice que va a reabrir "El Espinillar" cuando sabemos que está loteado, no podemos estar de acuerdo. Un día él dice que va a gravar los depósitos de los extranjeros y alguien le sopla al oído que se van todos; al otro día expresa que va a gravar los depósitos de los nacionales y, otra vez, al oído le dicen que no va a quedar nadie. De esta forma, uno no sabe si coincidir o no porque desconocemos lo que quiere.

El Frente Amplio no puede ofenderse de esta manera cuando, en una reunión donde no se agredió a nadie, que no fue a puertas cerradas ni se patoteó al periodismo que estuvo presente y hasta pudo transmitir en directo lo que se estaba diciendo, algún compañero señaló que las propuestas del Frente Amplio pueden ir por el andarivel de la devaluación. Cada vez que se menciona esto -no al señor Senador Couriel al que escuché con mucha atención, porque con franqueza debo decir que, aun en las discrepancias, con él o con algún otro integrante de su Bancada, por lo general, uno aprende algo, y en el día de mañana voy a tratar de demostrar lo que aprendí hoy- respondo a mis compañeros que depende del día, de qué Frente Amplio, del momento o de quién ganó la pulseada la noche anterior. Y así depende si devaluamos o no, si se gravan los depósitos de los extranjeros o de los nacionales, o si preparamos a la gente para enfrentar al mundo moderno o no. Esta fue la perla. Puedo garantizar que las elecciones no se resolvieron en esos U$S 300:000.000 de diferencia, sino en las propuestas programáticas del Frente Amplio, que corrieron a la gente. Una cosa es decir que se va a preparar a la gente para el mundo moderno y otra que al joven que no trabaja ni estudia se le va a pagar un sueldo. Allí perdieron 100.000 votos de jóvenes que son tan giles que trabajan o estudian, o son giles al cuadrado porque trabajan y estudian y son los que le van a pagar el sueldo a los que no trabajan ni estudian. Por eso perdieron y no por los U$S 300:000.000 de diferencia; perdieron por las propuestas.

Tal vez mañana lo volvamos a analizar, pero espero que no se ofendan si en una reunión del Foro Batllista que fue constructiva, donde no se patoteó a los periodistas y donde estos estuvieron presentes, algún compañero habla de las devaluaciones que, reitero, tienen un largo y esquivo romance con el Frente Amplio.

SEÑOR KORZENIAK.- Pido la palabra para contestar una alusión.

SEÑOR PRESIDENTE (Don Reinaldo Gargano).- Tiene la palabra el señor Senador.

SEÑOR KORZENIAK.- De las palabras del señor Senador Millor se desprende exactamente lo mismo que el señor Senador Couriel, con enorme y estricta justicia, criticaba, es decir que acá se hagan afirmaciones sobre cosas o personas del Frente Amplio basadas en recortes de prensa que a veces son títulos y artículos mentirosos.

Lo digo muy claramente. Hay instrumentos de prensa -caso "El Observador" y "Búsqueda"- que simulan objetividad y están al servicio de la derecha. La derecha está formada por los partidos tradicionales, aunque dentro de ellos haya gente que no es de derecha. Aquí nunca nadie dijo que el señor Senador Couriel es devaluador, o lo dijo en tal oportunidad y aquí está la versión taquigráfica de sus palabras o yo lo estaba escuchando cuando dijo que quería una devaluación. Y cuando le atribuyen frases al compañero Tabaré Vázquez, las toman de diarios como pueden ser "El Observador" o "Búsqueda", los que menciono no porque me despierten odio, sino porque quieren simular que son objetivos. Por ejemplo, "El País" es un diario militante de derecha, de un partido tradicional, pero no lo oculta, como tampoco lo hacen la radio CX 36 ni el diario "Juventud", que son de izquierda. En ese sentido, el trabajo de Faraone es espectacular en cuanto a la demostración que hace sobre cómo trabaja "Búsqueda", lo que no quiere decir que esta publicación no tenga estupendos periodistas, algunos de izquierda, como también los tiene "El Observador". Pero insisto en que son instrumentos de la derecha, aunque es verdad que tienen periodistas de todos los pelos.

Quiero decir que es muy grave hacer imputaciones de este tipo y acusar a una fuerza política de proponer un día la devaluación sin dar las pruebas. Alguna vez dije, y lo voy a repetir ahora -si se quiere contestar, que se conteste- que el actual Presidente, doctor Jorge Batlle, expresó que el doctor Sanguinetti había intentado un principio de estafa en el tema de Maroñas y él logró revertirlo. ¿Por qué lo dijo? Lo hizo en una Comisión y consta en una versión taquigráfica que él leyó y no quiso corregir.

SEÑOR FAU.- Si la tiene, tráigala.

SEÑOR KORZENIAK.- Con mucho gusto la puedo traer.

(Campana de orden)

-Se trata de una versión taquigráfica del 21 de abril de la Comisión de Constitución y Legislación integrada por varios señores Senadores, algunos de los cuales están aquí presentes.

No digo que esto sea verdad o no; en realidad no me interesa, porque no soy morboso, pero sí es verdad que el doctor Jorge Batlle dijo eso, lo afirmó, lo reafirmó y se refirió a dos decretos: uno que le quitaba el carácter de monumento histórico a Maroñas después de su compra y otro que le devolvía ese carácter. Busqué esos decretos para ver si era verdad y los encontré.

SEÑOR FAU.- ¿Pero, es verdad o usted dice que es verdad?

(Campana de orden)

(Ocupa la Presidencia el señor Luis Hierro López)

-¿Encontró los decretos?

SEÑOR PRESIDENTE.- Señores Senadores: por favor, eviten los diálogos.

SEÑOR KORZENIAK.- Encontré los decretos y puedo decir que es verdad que Jorge Batlle dijo eso.

Estoy tratando de explicar que cuando se dicen cosas graves hay que mostrar elementos documentales y no recortes de diarios. Por mi parte, cité el elemento documental y lo vuelvo a hacer ahora.

SEÑOR MILLOR.- Pido la palabra para contestar una alusión.

SEÑOR PRESIDENTE.- Tiene la palabra el señor Senador.

SEÑOR MILLOR.- No me voy a referir al tema que ha motivado el reciente escarceo, pero se ha manifestado que estoy diciendo algo que no es cierto y que me informo por la prensa.

¿Cómo quieren que me informe? Entrar a los plenarios del Frente Amplio es muy difícil porque no son como los nuestros, donde ingresa toda la prensa. Aquí se ha hecho mención a la reunión del Foro Batllista que se llevó a cabo en Pando, donde la prensa entró libremente, tomó las notas y grabó lo que quiso, y nadie la corrió.

Cuando expresé que un día el doctor Tabaré Vázquez dijo que iba a gravar los depósitos de los extranjeros, ¿mencioné algo falso? Cuando pocos días después afirmó que iba a gravar los depósitos de los residentes, ¿era también falso? Se trataba simplemente de un pequeño ejemplo acerca de cómo son de zigzagueantes estas afirmaciones. Creo que fue el señor Senador Korzeniak quien, haciendo mención a un francés, habló del rumbo zigzagueante de las cucarachas.

No quiero decirlo en términos peyorativos, pero qué zigzagueantes que son algunos discursos. No se puede en una semana gravar los depósitos de los extranjeros y los de los residentes porque, reitero, se van todos y no queda ninguno. Estas no son informaciones falsas, son cosas que se dijeron. Es cierto que el Frente Amplio hizo propuestas. ¿Es falso cuando digo que el Frente Amplio propuso pagar un sueldo a los muchachos que no estudian ni trabajan? No fue desmentido en ningún momento. Se dijo que se le va a pagar un sueldo a los muchachos que no trabajan ni estudian. ¿Quién se los va a pagar? Se lo van a pagar los tontos -esto no lo dijo el Frente Amplio, si no que lo digo yo- que en este país trabajan o estudian o, lo que es peor, trabajan y estudian al mismo tiempo.

Por otro lado, ¿quién instaló en el país la discusión sobre la devaluación? Me corrió un frío por la espalda cuando en plena campaña de las elecciones internas, por primera vez una fuerza política con posibilidades de ganar una elección anunció una devaluación a plazo fijo. Con esto -a pesar de todo lo que se habla de productividad- le estaba diciendo a cuanto especulador hubiese suelto: "Usted quédese tranquilo, no invierta en nada productivo; usted meta el dinero debajo de un colchón, en un cofre Fort o póngalo en dólares que nosotros, cuando lleguemos al Gobierno, le hacemos el negocio. ¿Para qué va a meterlo en algo productivo si nosotros vamos a devaluar?" Recuerdo que esto se dijo. Es cierto que después se negó, pero después se volvió a decir y se volvió a negar.

Asimismo, un economista que ahora se escucha poco, el señor Olesker, un día dijo algo de antología: "Hay que gastar". Eso fue dicho en un simposio o algo por el estilo y cuando le preguntaron cómo se financiaba ese gasto, él contestó algo espectacular: "Hay que gastar; después vemos cómo pagamos". Esa teoría sólo se la escuché al negro Parreiro un día que entró con un amigo a un restaurante, pidieron los platos más caros y cuando les preguntaron cómo iban a pagar contestaron que verían cómo lo hacían. Pagaron con destrozos de inmuebles porque no les fiaron nunca más en ningún lado. Sin embargo, eso se dijo y el Frente Amplio no se puede ofender si, de la misma manera que nosotros nos hacemos responsables por nuestros dichos con la presencia de la prensa, uno utiliza -en el buen sentido de la palabra- los dichos de ellos.

No estamos diciendo falsedades y puse sólo dos o tres ejemplos de los cuarenta o cincuenta que podría dar acerca de lo que son las contradicciones en que han incurrido. ¿Acaso es mentira que se dijo que se iba a reabrir "El Espinillar"? No; se dijo. Ahora bien, el hecho de que "El Espinillar" ya esté loteado y haya gente que construyó casas e instaló establecimientos, no importa; igual se va reabrir "El Espinillar".

Todo esto que tengo acá son artículos de prensa y es de la forma en que me puedo informar. Sin embargo, estas cosas no fueron desmentidas y otras fueron dichas, incluso, en programas que puede escuchar mucha gente. Entonces, vamos a no enojarnos porque, reitero, lo bueno y lo malo que tiene esto es que, además de que somos pocos y nos conocemos, los hombres -y en especial los políticos- son prisioneros de sus palabras, sobre todo en campañas electorales.

SEÑOR COURIEL.- Pido la palabra para contestar una alusión.

SEÑOR PRESIDENTE.- Tiene la palabra el señor Senador.

SEÑOR COURIEL.- Señor Presidente: nosotros hicimos un discurso de una hora intentando demostrar lo que pasa en el Uruguay, lo que le sucede a los niños y a los desempleados, el problema de la inseguridad pública y cómo se justifica esto económicamente, con lecturas concretas del señor Ministro de Economía y Finanzas. Sin embargo, no nos responden -espero que mañana lo hagan- por qué le sucede esto al país, por qué hay desempleo, pobreza y necesidades básicas insatisfechas. Nos contestan con lo que dijo o dejó de decir Tabaré. Esto es insólito, señor Presidente. Aquí podríamos tener un debate sobre lo que sucede en el Uruguay y cómo resolvemos el problema. Incluso, llegué a decir que el problema del Uruguay es político y no de economistas. Yo quiero discutir eso, pero el debate se rebaja.

Leí algo en un diario como "documento escrito", pero si no lo es, lo retiro, porque muchas veces la prensa no publica bien las cosas. Allí decía que el Foro criticó al Frente Amplio -como documento escrito- porque propone grandes devaluaciones y aumentos de impuestos. Eso no es cierto; entonces, estoy diciendo algo que no es verdad. Este Senador está hablando del atraso cambiario desde la interpelación que hizo al Ministro De Posadas en abril de 1993; hace siete años que estoy hablando de este tema. Unas semanas antes había empezado a hablar al respecto el contador Ricardo Lombardo, como Director del Banco Central. A su vez, en la campaña electoral de 1994, el señor Sanguinetti se pasó hablando del atraso cambiario y también lo hizo el señor Davrieux. ¿Acaso nos olvidamos de esto?

Entonces, desde este punto de vista hemos reiterado permanentemente que la forma de resolver el atraso cambiario es a través de una modificación gradual de la política cambiaria. Por otro lado, frente a la dolarización que proponía Menem, yo, Alberto Couriel, declaré que no descarto ningún instrumento de política económica. No lo descarto, ya que quiero utilizar la política cambiaria, la fiscal, pero la dolarización no me lo permite. Sin embargo, el diario "El País" publicó un titular que decía: "Couriel: el Frente Amplio no descarta la devaluación". Esto no tiene nada que ver con la vida ni con el mundo. Es cierto que "El País" tiene derecho a publicar lo que quiera ya que existe la libertad de prensa, pero eso era falso. Cuando unos meses después un periodista de ese mismo diario me volvió a entrevistar, le pedí por favor que publicara que yo no descarto ningún instrumento de política económica. Sin embargo, ese periodista escribió que Couriel no descartaba el uso de ningún instrumento de política cambiaria. ¡No podría haberlo tergiversado peor! ¡Esta es nuestra prensa; estos son nuestros medios de comunicación!

Entonces, desde este punto de vista, presencié una campaña electoral en la televisión donde aparecía mi foto con los titulares de los diarios y no con lo que yo había dicho. Es cierto que hay momentos especiales en los que uno levanta o baja el discurso de determinada manera. En enero, febrero o marzo de 1999, de ninguna manera hablaba de modificar la política cambiaria del Uruguay porque había una brutal incertidumbre con lo que estaba pasando en Brasil. Entonces, ¿cómo iba a hablar de este tema? Jamás, porque eso era muy negativo.

Personalmente, lo que desearía es que este Parlamento tuviese la capacidad de decir: "Sentémonos y hablemos con la mayor seriedad posible de lo que le pasa al Uruguay y discutamos en conjunto cómo salimos de esta angustia, de esta desesperanza y de esta emigración que hoy le ocurre a los uruguayos". Este es el tema central que quiero discutir. Ojalá lo podamos hacer porque este Parlamento ha perdido credibilidad y queremos que la recupere con los mejores debates posibles para resolver los problemas del país.

SEÑOR MILLOR.- Pido la palabra para contestar una alusión.

SEÑOR PRESIDENTE.- Tiene la palabra el señor Senador.

SEÑOR MILLOR.- ¡Miren las sorpresas que nos depara la vida! Hoy casi pido licencia por enfermedad, pero menos mal que vine. Me voy con una gran alegría: Couriel no quiere una devaluación. Qué lástima que demoró un año y medio en aclararlo. Cuántas noches de insomnio le hubiéramos ahorrado a un montón de uruguayos cada vez que lo escuchaban decir esto. De todas manera, ahora está aclarado y justificado el esfuerzo físico que hicimos para venir.

Obviamente, todos hablamos del atraso cambiario, pero lo que dijimos fue que había que terminar acá. Eso fue lo que hizo este Gobierno; es más, Julio María Sanguinetti no sólo terminó con el atraso cambiario, sino que mejoró un 7% la relación del peso con el dólar.

Si en cinco años tengo una inflación de 126%, la devaluación es de 119% y hay una desvalorización del 13% del precio del dólar. Al multiplicar ese 119% por el 13% o por 1,13 y restarle la inflación, observo que el peso uruguayo se fortaleció el 7% respecto al dólar. Reconozco que no es el ideal, pero la otra fórmula que existía era la devaluación. Nosotros hablamos de terminar con el atraso cambiario, pero nunca pensamos en devaluar. De a poco se está mejorando.

Advierto que esto no es una alusión, sino que simplemente estoy manifestando mi alegría porque después de muchos días de intranquilidad en que la gente estuvo nerviosa en este país, nos enteramos de que el señor Senador Couriel no quiere, ni nunca quiso, una devaluación.

SEÑOR COURIEL.- Una gran devaluación.

SEÑOR MILLOR.- El tamaño de la devaluación corre por cuenta del señor Senador.

SEÑOR PRESIDENTE.- Tiene la palabra el señor Senador Mujica.

SEÑOR MUJICA.- "Señor Presidente: como es público y notorio, este proyecto se refiere a un ejercicio durante el cual no ocupamos este cargo, de modo que estamos haciendo una presentación conforme a las normas vigentes, pero sobre todo de carácter testimonial e histórico". Estas son palabras del señor Ministro de Economía y Finanzas, expresadas cuando visitó la Comisión de Presupuesto integrada con Hacienda de la Cámara Baja. En esa oportunidad también señaló lo siguiente: "Quiere decir que para nosotros este es un tema cerrado. La iniciativa en materia de aumento de sueldos corresponde al Poder Ejecutivo. Se concreta en el Proyecto de Rendición de Cuentas y no hay Mensaje Complementario. Por razones de fondo y forma, esta es nuestra propuesta". Le faltó decir: "Tómala o déjala".

Llegué a este Parlamento por esas impensables vicisitudes de un traqueteo político, y casi de inmediato se produjo la crisis del tequila que golpeaba la economía argentina. En ese momento llegaba un nuevo Gobierno, pero no lo hacía con un pan abajo del brazo sino con un ajuste fiscal impuesto, según la versión del Gobierno, por las circunstancias internacionales y por el enorme déficit fiscal que se heredaba, el que se situaba en U$S 500:000.000. Dentro de los componentes de ese ajuste estaba, naturalmente, el conocido impuesto a los sueldos. Pasaron años. Desde entonces, comencé en mi ignorancia a columbrar que a los economistas contemporáneos les preocupa en gran medida el déficit fiscal, y casi no duermen por ello. En buen romance, es la diferencia entre los gastos de salida y entrada que puede tener un gobierno.

Analizando el nuevo déficit fiscal, parecería que crónicamente cada cinco años se produce un aumento del déficit fiscal. Se podría escribir la historia uruguaya de los últimos cincuenta años analizando la historia de los déficit fiscales en cada año electoral. Estamos lejos de aquel Gobierno de 1904, que terminó una guerra colosal con unos pesitos de superávit; estamos muy lejos de aquel Uruguay. Parecería que nuestras batallas políticas electorales tienen que ir acompañadas de un pronunciado déficit fiscal. Lo que más nos preocupa es la estructura de ese déficit. Creo que el concepto "déficit fiscal" como se ha tomado frecuentemente, dice apenas una parte contable de una verdad. Un déficit fiscal cuya explicación estructural es una transferencia de recursos -o por lo menos, es la causa fundamental- a favor de sectores productivos, puede ser contablemente importante pero, a la vez, prometer una recuperación porque, en realidad, su causa esencial es una promoción del sistema productivo. El mismo déficit fiscal y las mismas cifras tienen un resultado práctico histórico muy distinto si a lo único que tienden es a tapar agujeros o a curar heridas.

Creo que hay que situar este concepto al lado del referido al tamaño del Estado. En este país se ha hecho culto de una verdad a medias: achicar el Estado. Una economía y un país pueden ser un desastre con un Estado grande y también pueden serlo con uno pequeño. La cuestión es el gasto y cómo se gasta. Creo que como nación nos comemos un tranvía, porque existen estados colosales que caminan y otros que son un desastre. Asimismo, un Estado puede ser pequeño, pero tener un gasto muy importante, incluso, proporcionalmente mayor al de un Estado grande porque paga servicios.

Por consiguiente, estos conceptos necesitan un afinamiento y, sin embargo, se los toma a rajatablas como si fueran verdades impolutas. Entonces, uno no se puede explicar por qué el Producto Bruto alemán está compuesto en un 50% por las empresas públicas y mixtas y por qué, en la otra punta del mapa hay un país como Singapur, que nada tiene que ver con esto, pero al que le va bien y, del otro lado, hay un Estado como el chino, que también camina. Quiere decir que no hay una receta o un modelo. Este es el quid de la cuestión.

Tuvimos que acostumbrarnos a las Rendiciones de Cuentas con gasto cero. Ingenuamente pensábamos que en términos globales, el Estado iba a tener una conducta cero en cuanto al aumento de sus gastos, pero hete aquí que pasados cinco años -y dado que 1999 fue un año crítico- nos encontramos con un Estado que aumentó en U$S 1.130:000.000 la presión tributaria si lo comparamos con 1994, y sin embargo se lo gastó. Insisto, aumentó la presión tributaria, gastó lo recaudado y, entretanto, procesó varias reformas, algunas de las cuales fueron muy importantes, como la pretensión de achicar la administración del Estado, que nos costó U$S 170:000.000, pero que desde el punto de vista práctico -aunque tiene sus explicaciones- tal vez la rebaja para el erario público no haya traspasado los U$S 30:000.000.

Pero fuera de esta discusión, sabemos que no el Estado, sino su manejo, incurrió en un aumento de gastos diversos. A mi juicio, nos volvió a aparecer el viejo fantasma del amiguismo, que va a ser largo de desterrar de este país, porque creo que ínsitamente lo llevamos adentro; y cargo con la cuota que me corresponde. Es así que nos apareció el contrato de obra; nos aparecieron U$S 40:000.000 gastados en propaganda de los entes; en fin, nos apareció "la mar en coche". Entonces, tuvimos menos trabajadores del Estado, pero su gasto aumentó.

Sin embargo, no caigamos en la afirmación doctrinaria de que esto es culpa del Estado: el Estado no es ni bueno, ni malo, ni neutral; el Estado es como lo manejen. La responsabilidad es de los hombres, de los partidos y no de la figura del Estado. De no ser así, la historia y la cultura uruguaya no se entenderían, como tampoco se entendería por qué tenemos un Banco de Seguros cuando en materia de seguros de automóviles no existe monopolio. Debe ser el único caso en el mundo de una empresa sin monopolio que domina más del 80% del mercado. Lo domina porque, sencillamente, acá en el Uruguay, renegamos contra el Estado pero, en el fondo, cuando está en juego la nuestra, le tenemos más confianza.

Tampoco se explica por qué cuando se instrumentan las AFAP el grueso de la gente se corre a República AFAP, expresando un fenómeno que es parte de la cultura de este país, pues es un grave error remar y no entender que lo que es un problema es una posibilidad. ¿Por qué? Porque trasplantamos categorías que nada tienen que ver con nuestra realidad histórica; caemos en recetarios económicos y no en la apreciación política.

Entonces, esas formidables herramientas del Estado deberían ser los verdaderos tractores que tiren no contra la actividad privada, sino para hacer posible muchísima pequeña actividad privada; deberían ser los verdaderos encauzadores de la capacidad de ahorro de los sectores medios de este país que se sentirían seguros, porque la gente no sólo quiere ganancia, pretende además seguridad. Pero es inútil, según esta forma de razonamiento y en esta coyuntura histórica, porque tenemos que discutir pavadas y no podemos tener un ámbito nacional donde, sin pasarnos la boleta, podamos debatir sobre lo que está en juego: el Uruguay del futuro. Además, las transformaciones que hay que hacer tienen que lograrse con un grado enorme de consenso y no con un pedazo de país contra otro.

Esta es la verdadera responsabilidad que tenemos. Pero es imposible colocar estos temas y debatir sobre ellos. Hace muy poco, el Presidente del Banco Mundial -que como es obvio ideológicamente no tiene nada que ver con el suscrito- decía que el desarrollo es algo más que ajuste. El desarrollo es algo más que presupuesto equilibrado y gestión fiscal. El desarrollo es algo más que educación y salud. El desarrollo es algo más que soluciones tecnocráticas. El desarrollo consiste en aplicar políticas macroeconómicas acertadas, es cierto, pero también consiste en construir carreteras, potenciar a las personas, redactar leyes, reconocer la contribución de la mujer, eliminar la corrupción, educar a las niñas, construir sistemas bancarios, proteger el medio ambiente y vacunar a los niños. También decía este hombre que con demasiada frecuencia nuestra concepción de las transformaciones económicas necesarias ha sido demasiado restringida al prestar más atención a las cifras macroeconómicas o a las reformas de gran alcance, como la privatización. Hemos dejado de lado la infraestructura institucional básica sin la cual una economía de mercado, sencillamente, no puede funcionar.

En lugar de un incentivo para crear riqueza, puede haber incentivos para la liquidación de activos. ¡Cuánto hay que pensar en un Uruguay que está en encrucijadas, si esta generación tiene derecho a vender activos del esfuerzo que acumularon otras generaciones y si esta generación puede alegremente seguir endeudando este país para resolver sus penurias en lo inmediato al precio de transferirles a los que van a venir que levanten el muerto!

Y bien; pienso que esta Rendición de Cuentas debería haberse titulado distinto: las cuentas nos rindieron.

Una de las cosas que quiero anotar -muchas ya se han señalado- porque las cosas no pasan porque sí, es que con un análisis muy frío de los números observamos que el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca participa con el 1,38% del total del Presupuesto Nacional; el de Industria, Energía y Minería, con el 0,23%, mientras que el de Turismo lo hace con el 0,17% del total de los recursos del Estado. Estos tres Ministerios llegan a U$S 85:000.000, que es la cuarta parte de lo que gastamos en Defensa. Dicho de manera más clara, las actividades que nos tienen que dar guita para vivir, las actividades que por su naturaleza tienen que generar riqueza, tienen un reconocimiento presupuestal lastimoso.

En ese sentido, creo que los números en sus proporciones hablan también de política. Son cosas que también las tenemos que razonar porque, como dijo el señor Ministro Bensión, esto es historia. No pasemos cuenta pero, de aquí en adelante, ¿qué vamos a hacer? ¿Vamos a seguir con una estructura presupuestaria donde gastamos U$S 2:000.000, uno en aparato militar y otro por día? ¿El Uruguay de hoy puede resistir?

Son preguntas que nos tenemos que hacer porque, en definitiva, el quid de la cuestión no es cómo utilizamos los recursos que tendremos, los recursos que nos traerá una política de inversión o los provenientes de las famosas inversiones extranjeras directas -todo eso está bien- sino cómo distribuimos las chirolas o los pesitos que tenemos.

Es evidente que del análisis que surge de esta Rendición de Cuentas, la distribución del gasto global nada tiene que ver con las prioridades de un país productivo; repito, muy poco tiene que ver con las prioridades de un país productivo.

Más allá de todas las declaraciones, creo que en gran medida esta Rendición de Cuentas desnuda parte de un proyecto que tácitamente ha venido caminando en este país, y que tiene ejes principales. No creo que sea casual que en este país se haya inducido al grueso de la población a deslizarse a un endeudamiento en dólares, que equivale a endeudarse en moneda dura. Este proceso duró cinco o seis años y se vivió en las distintas opciones que se le brindaban a quien pidiera un crédito en cualquier ventanilla. Esto es el contra-seguro objetivo, impuesto al mantenimiento de un tipo de política que le viene bien al sector financiero de este país, esencialmente, porque le asegura la existencia de una moneda dura, no devaluable, que le genera confianza a este sistema.

Creo que tampoco es casual que no exista ningún país agroexportador en el mundo -llámese Sudáfrica, Australia o Nueva Zelanda- competidor nuestro, que incurra en el desliz de entrar en el endeudamiento en dólares. Al ser dependientes de un mercado mundial, saben que una de las variables que necesitan como países agroexportadores, es tener libertad para manejar su moneda.

No es casual que con todos los avatares que ha tenido la política económica brasileña, en su sueño geopolítico de gran nación, de capataz de América, a pesar de todas las corrientes intelectuales y de los consejos de los organismos internacionales -se trata de un país que debe haber firmado más de 25 cartas de intención y nunca cumplió una de ellas- no haya ingresado en una economía interna de endeudamiento en dólares.

Debemos hacernos otras preguntas. ¿Cómo vamos a hacer -ya que no podemos mudar un país- para vivir con una frontera de casi 700 kilómetros, al lado de otro que tiene una enorme economía con grandes diferencias cambiarias? ¿Qué hacemos? ¿Levantamos un muro de cuero? ¿Nos ponemos todos a controlar el contrabando? ¿Cómo atajamos a nuestros trabajadores de la Ciudad Vieja, los del sistema bancario que pueden ir de vacaciones, para que, en lugar de ir a Florianópolis, vayan a Piriápolis? Es inútil; le daremos muchas vueltas y pensaremos lo que queramos, pero esos problemas se arreglan cuando no sea negocio ir al otro lado de la frontera. Históricamente, esto nos establece una condición, aunque podremos llamarla como queramos. La economía de un país se hace inviable cuando se tiene al lado semejante nación, con relaciones cambiarias que nos son altamente desfavorables. Este no es un problema de este Gobierno, del que se fue o del que vendrá; en realidad, es un problema estratégico del Uruguay que rompe los ojos. No hay que consultar a ningún economista. Es un problema de sentido común.

Más allá del tiempo y de las circunstancias, ningún economista del mundo quiere devaluaciones, pero estas vienen más allá de sus voluntades. Se instalan, al igual que las heladas. Después, ¡qué se arreglen los economistas y le expliquen! El margen de libertad que existe en estos fenómenos es muy relativo. Sé que debemos ser altamente prudentes e inteligentes, pero es necesario hacer un balance sin pasión, para explicarnos cómo Uruguay dio un salto productivo en la década del 90 -en algunos renglones, el más grande de nuestra historia en los últimos cinco años- y creyó en el MERCOSUR, en la apertura económica, en la tecnología y en la fantasía de algunos precios internacionales muy circunstanciales. La caída del precio tuvo lugar en el año 1999, pero podemos promediar ocho años y así observaremos que los precios son históricos. Ese Uruguay está derrumbado, no por culpa de los productores, porque hayan sido malos o atrasados. Es una consecuencia de la política de los hombres. Al decirlo así, parece que uno está pasando la boleta en términos de reproche. Saben una cosa, estimados colegas, ¿para qué sirven los reproches a esta altura, si el problema es para el futuro? Pueblo que no aprende de su propia historia, no aprende nada. Debemos tener sentido autocrítico como para revisarnos a nosotros mismos, para ver en qué le erramos y dónde se nos fue la mano, sin pasar boleta ni plantear reproches, pero con firmeza. ¿Por qué? Porque hay que hacer transformaciones.

Nuevamente se está hablando de la Reforma del Estado, pero lo que se quiere decir con esta expresión no es lo mismo que se intentaba significar hace cuatro o cinco años. Si por Reforma del Estado se entiende liquidación de activos, ¡mal camino! La cuestión está en que cuando se hable de Reforma del Estado, se coloque en primer término, arriba de la mesa, el problema de la gestión, de cómo se trabaja. Debemos saber cuáles son los retoques de las mil cosas que tenemos que hacer para que la Administración sea profesional, para involucrar al trabajador del Estado de tal manera que se ponga la camiseta. Si se hiciera así, sería posible hablar de alianzas, negocios, "joint venture" -o como se le quiera llamar- pero, con este Estado, al que se entra para trabajar y jubilarse dentro de cuarenta años, realmente, hablar de Reforma del Estado, es enajenar buena parte de nuestro patrimonio.

Creo que de la observación detenida de esta Rendición de Cuentas, no surge que hayamos mejorado en nada la gestión del Estado, ni que hayamos aprendido a administrar mejor los recursos. Lo que surge claramente son los desafíos y los agujeros que tenemos por delante.

SEÑOR PRESIDENTE.- Ha llegado a la Mesa una moción para que se prorrogue la hora de que dispone el orador.

Se va a votar.

(Se vota:)

-19 en 20. Afirmativa.

Puede continuar el señor Senador Mujica.

SEÑOR MUJICA.- El crecimiento de la deuda interna y, por tanto, de los intereses que hay que pagar, los pobres resultados de la Reforma del Estado, los problemas que se amontonan con la Seguridad Social, las dimensiones del presupuesto militar -aclaro que no concebiría el país si no tuviera Fuerzas Armadas; la cuestión es que tengo la concepción de que estamos gastando mucho y mal, y que estamos desperdiciando recursos- son, todos, temas pendientes, pero es natural que me tengo que detener para hacernos una pregunta. Me refiero a si en estos cinco años no despilfarramos recursos, si la construcción de la torre de ANTEL no fue una aventura. No digo que lo sea; ni siquiera lo quiero afirmar. Pienso que hoy, cuando se trona tanto por necesidades de capital y se propone sobre la mesa la venta de ANCEL, debemos preguntarnos si los pocos pesos que teníamos los gastamos bien. También pienso que debemos cuestionarnos si algunas correcciones que se han hecho son válidas como, por ejemplo, los gastos de propaganda de los Entes Autónomos o algunas medidas que viene incentivando el nuevo Gobierno. ¿Por qué no nos planteamos a tiempo estas preguntas, cuando era evidente que estaba cayendo la capacidad de recaudación del Estado? ¿Por qué continuamos tan alegre y festivamente cuando sobraban síntomas en ese sentido? Nadie se puede sorprender, en este país, de la devaluación de Brasil. Dos años antes, un señor Senador me dijo: "Loco, pónganse a estudiar, organícense; yo voy a hacer todo lo posible para que ustedes no sean Gobierno, pero Brasil no aguanta y no sé lo que pasa." No sorprendió a nadie en el mundo; se veía venir que un país con esa brutal crisis en la balanza de pagos no podía resistir. Entonces, nos sobraban síntomas como para ser prudentes. ¿Por qué, entonces, seguimos gastando alegremente y no empezamos a recoger la línea? ¿Por qué nos ufanamos? ¿Saben por qué? Por los intereses electorales de corto plazo. Y esto es de ayer y puede ser de mañana. ¡Y vaya contradicción entre lo que puede necesitar una nación y el interés de corto plazo muchas veces! Creo que no ha sido la única vez que pasó esto en la nación.

Es cuanto quería manifestar.

SEÑOR PRESIDENTE.- Tiene la palabra el señor Senador Sanabria.

SEÑOR SANABRIA.- Señor Presidente: el Senado está analizando el proyecto de ley de Rendición de Cuentas. A veces se pierde de vista que ésta corresponde al último año de un Gobierno democrático, de coalición, que ha hecho bien las cosas. Es cierto que se han sustentado las dificultades regionales, mundiales y las nuestras propias en este mundo cambiante. Hace muchos años -diría décadas- nuestro país venía manteniendo políticas económicas abiertas, liberales, en contradicción con otras sustentadas en el país, de cerramiento, de no apertura, de aislamiento. Evidentemente, es muy difícil mantener un discurso cuando -debemos coincidir todos- hasta el año 1998 las políticas económicas aplicadas en el país, más allá de discrepancias o de matices que puedan existir en cada una o en todas, han dado resultados positivos que han generado un mejoramiento importante -como lo ha señalado el señor Ministro de Economía y Finanzas, economista Bensión, en el seno de la Comisión- del nivel de vida de los uruguayos. Se trata de este Uruguay que está medido, no solamente por sus ciudadanos, sino también por el hecho de que hoy muchos nos llenamos la boca analizando los estudios de la CEPAL que ha venido señalando, como es cierto, que nuestro país sigue manteniendo el liderazgo en cuanto al gasto público vinculado al social. Esto es muy importante -y debemos celebrarlo- no solamente para el Partido Colorado y el Nacional, sino también para la mayoría de los uruguayos, que hemos sustentado esta política desde hace tanto tiempo.

En el día de hoy hemos escuchado exposiciones vinculadas a que parecería que estuviéramos viviendo en un país que está en cesación de pagos, que no invierte, que no Reforma y que no avanza. Creo que esa es una discusión que tendremos que darnos los uruguayos en este Senado o en algún ámbito político. Digo esto, porque un posible inversor externo que haya escuchado hoy al señor Senador Couriel y que no esté empapado de la realidad económico-social del país -en el que se estimula y se crean condiciones para que vengan inversores al país- seguramente pensaría que un país de guetos, gris, de descomposición social, en el que no se pagan los sueldos ni las jubilaciones, no hace inversiones, en fin, que está en caos, no es el adecuado para tener credibilidad jurídica, política, económica y social. Evidentemente, yo no vivo en ese país; sí lo hago en uno que tiene dificultades. Estoy analizando un proyecto de ley de Rendición de Cuentas que viene precedido por un Proyecto de Presupuesto quinquenal despolitizado. Aquí no se ha dicho que las anteriores Rendiciones de Cuentas fueron de gasto cero, despolitizando inclusive el acto o período eleccionario que instaló la democracia uruguaya a través de tres o cuatro ejercicios electorales, que bienvenidos sean para el país, los Partidos Políticos y todos los que vivimos en él. Sin duda, mientras haya soporte político de coaliciones de Gobierno que sustenten, en serio, un proyecto de país, no podemos darnos el lujo de dar esa visión -yo diría- terrorista de la economía uruguaya, que perjudica, entrevera, complica, desestimula y, fundamentalmente, hace caer los brazos a la gente que no esté bien informada.

Me sorprende, pero no las declaraciones devaluacionistas, chicas, grandes o medianas porque, en definitiva, es verdad que el proceso interno del Frente Amplio todavía no ha generado, no ha parido una idea concreta desde el punto de vista del proyecto económico.

También es cierto que los presupuestos de los últimos años en el país, de más de 400 y 500 artículos, en el noventa por ciento de los casos han sido apoyados y votados, con mayor o menor alegría, en su inmensa mayoría, por todos los Partidos y sectores políticos representados en el Parlamento.

Asimismo, es verdad -y nadie lo desconoce- que el nivel de endeudamiento del país no solamente ha sido correcto, sino también avalado por todas las fuerzas políticas , en la medida en que no solamente reconocemos una cosa. Nos referimos al comentario que el Presidente argentino, doctor De la Rúa, hizo al señor Presidente uruguayo, doctor Batlle, en el sentido de que sería bueno que la Argentina -ese gran país hermano- tuviera las mismas condiciones económicas vinculantes a la seriedad y responsabilidad que el mundo internacional -y no solamente los organismos internacionales, que ahora todos reconocemos, respetamos, apoyamos y utilizamos- advierte en el Uruguay. Hasta hace poco tiempo había -y aquí se ha hablado de Cartas-Intenciones- paros en la Universidad, enfrentamientos políticos y gremiales por las Cartas-Intenciones.

Esto surgía de los mismos sectores políticos que ahora -por suerte para el mundo, para el país y para los uruguayos- reconocen en esos organismos de crédito, de financiamiento internacional, una cosa natural, democrática, de interrelacionamiento saludable para la economía del país y para todos los uruguayos. Ahora se reconoce, pero hasta hace poco tiempo no sucedía así y ello constituía un elemento de discordia, y de agitación social y política a nivel del país. Me remito a las pruebas: ¿cuántos paros en la Universidad de la República y cuántos costos para el país por la firma de una Carta-Intención con el Fondo Monetario Internacional o con el Banco Interamericano de Desarrollo? Esto lo vivimos y, además, es el soporte del discurso político de algunas cosas que hemos escuchado aquí.

Por otro lado, también hemos escuchado en este ámbito discursos que, evidentemente, son negativos y tristes, y que solamente apuntan a los problemas que tenemos que solucionar entre todos los uruguayos. Evidentemente, no asumimos que todo está bien porque, si así fuera, a nivel de todo el mundo las políticas serían, en gran parte, aplicadas por economistas. Realmente, no entiendo al señor Senador Couriel cuando se auto censura desde el punto de vista económico, ya que, en lo personal, respeto mucho a estos profesionales porque creo que están vinculados a un área muy importante del país. Además, considero que el camino del mundo apunta en ese sentido, sin que por ello resigne ninguna acción de responsabilidad política ya que, en definitiva, la democracia está sustentada en responsabilidades políticas, se sea economista, productor rural, profesor de educación secundaria o primaria, o simple ciudadano. Evidentemente, las responsabilidades políticas pasan por el soporte político de esas políticas económicas pero, sin perjuicio de ello, respeto profundamente a los economistas porque su tarea está vinculada a las orientaciones políticas y lo peor que le puede pasar a un país es no tener un gobierno, más allá de discrepancias, de matices u oportunidad de aplicación de políticas que pueden ser, y son, opinables y, muchas veces, cuestionables. De todos modos, no tengo nada que objetar sino, por el contrario, reitero que siento un profundo respeto por estos profesionales que creo están dando una gran mano como ilustres ciudadanos, sean políticos o profesionales, respetando profundamente a todos los uruguayos y a mí mismo porque no creo que el Ministerio de Economía y Finanzas, o la conducción económica del país pueda estar en manos de doña María. Sí creo que el concepto de doña María tiene que estar en manos de los políticos, que debemos interpretar qué es lo que, en definitiva, está viviendo nuestro pueblo, nuestra gente.

Más allá de lo dicho, reitero que a los economistas los respeto, los valoro, los jerarquizo y los dignifico porque, en definitiva, creo que esto es importante.

Por otro lado, en la Comisión el señor Senador Couriel reconoce que bienvenidos son los avances que se hicieron en materia de educación, tal como consta en la versión taquigráfica de hace una semana. Realmente quedé satisfecho y siento que los uruguayos nos vamos acercando al camino real, que es el de la verdad y el posible. Concretamente, frente al Ministro de Economía y Finanzas y a las autoridades de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto, el señor Senador Couriel señaló -y digo esto con mucho respeto, ya que consta en la versión taquigráfica que voy a mencionar- que cuando se dice que el Uruguay está en los primeros lugares en temas de salud, de educación y de pobreza, debe decir que es verdad y que en todo el Siglo XX fue así.

SEÑOR COURIEL.- Siga leyendo.

SEÑOR SANABRIA.- De la misma manera que yo lo escuché atentamente, señor Senador Couriel, no creo oportuno ni siquiera pedir a la Mesa que me ampare en el uso de la palabra. Seguramente usted lo va a hacer, porque anteriormente le solicité una interrupción y no tuvo tiempo de concedérmela. Además, tengo menos tiempo aún y tampoco quiero que me vaya a devaluar en mis conceptos políticos y económicos porque este es un tema al que nos vamos a referir en su momento.

Creo que es buena cosa que todos los partidos políticos le digamos al país que el soporte económico de esta Rendición de Cuentas está basado en que las cosas se hacen en serio y que no estamos en un país que no tiene posibilidades, que no tiene piso o una base sólida. He escuchado al señor Senador Couriel y me pregunto ¿no estaremos pagando las jubilaciones el 8 de cada mes, tal como se paga en todo el país, en forma simultánea, cuando antes se pagaba los días 25 en un lugar y el 30 en otro? También se pagan los salarios, y las inversiones no se han paralizado más allá de que se haya atenuado su proceso. De todos modos, el Ministerio de Transporte y Obras Públicas sigue invirtiendo más de U$S 100:000.000 por año y la ANEP pasó de U$S 330:000.000 a U$S 550:000.000. Inclusive, fue reconocido por los señores Legisladores del Frente Amplio que esas inversiones y que ese gasto público realmente están hechos en base al sustento de las transformaciones reales que debe tener el país. Aquí se ha dicho que en Estados Unidos -un país desarrollado del mundo- la presencia de la República tiene, como soporte político, entre otras cosas, lograr la educación obligatoria de 11, 12 y 13 años. El Uruguay ya la tiene en 11 años y es verdad que en este aumento del déficit fiscal los U$S 200:000.000 más que se gastaron en educación, son para que todos los chicos de 4 y 5 años estén en nuestras escuelas públicas, en su segunda casa, y esto va en beneficio del país. Aclaro que no hago esta reivindicación para el gobierno del ex Presidente Sanguinetti ni para la coalición de gobierno, sino para los uruguayos. Estas cosas, ¿no las podemos celebrar? ¿No es verdad que están incluidas en esta Rendición de Cuentas? ¿Acaso todo el Uruguay no reviste la solvencia económica, a pesar de las dificultades, de tener sus cuentas razonablemente cerradas, y más allá de las dificultades internacionales?

Por otra parte, el Presidente de Argentina le ha dicho al señor Presidente Batlle que, si su país tuviera hoy la estabilidad y la seguridad económica en cuanto a la inversión -lo que también estaría vinculado a la propia conducción económica, porque las economías no están alejadas de los proyectos económicos o presupuestales que llevan adelante al país- se ahorraría U$S 4.500:000.000 únicamente en la diferencia de tasas que Uruguay y Argentina están pagando. Esto es cierto y es una medida comparativa de lo que nos está sucediendo con respecto a los organismos internacionales y a la deuda externa.

Creo que estamos viviendo en un país en serio; de conducción política en serio y que la mayoría de los uruguayos entiende los esfuerzos y sacrificios que todos estamos haciendo. Me refiero a todos los uruguayos, no creamos que esto es bandera política de un sector o partido. Tampoco debemos pensar que los temas se resuelven sin trabajo, sin esfuerzo y sin sacrificio, ni que vendiendo espejitos de colores vamos a resolver las problemáticas que hoy tiene el país y que asumimos con una base sólida. Es bueno que analicemos algunos puntos que se han cuestionado y que son motivo de titulares políticos o periodísticos.

Es verdad que la Reforma del Estado generó un egreso de 20.532 funcionarios, lo que representa un ahorro para el Estado, por concepto de salarios, de U$S 20:000.000 mensuales, lo que significa U$S 240:000.000 anuales. Esto es para siempre, porque ni el anterior Gobierno ni éste están dispuestos a hacer crecer la plantilla de funcionarios públicos, en forma permanente, a nivel estatal. Reitero que, de esta forma, estamos ahorrando aproximadamente U$S 240:000.000 anuales.

Se podrá decir que, brindando posibilidades técnicas o profesionales, el país tiene 1.600 contratos -son de pública notoriedad y han tenido una discusión pública que no rehuimos- lo que ha generado un gasto de U$S 20:000.000 o U$S 30:000.000. Evidentemente que sobre los U$S 240:000.000 que se ha ahorrado en salarios fijos y permanentes, estaría el beneficio que ha tenido el país con la Reforma del Estado insertando, a nivel de sus cuadros funcionariales, a gente joven y profesional, en proyectos especiales. Muchos de ellos han ingresado por concursos y muchos son dirigidos por organismos internacionales. Evidentemente aquí también hay una referencia muy clara a los esfuerzos que ha hecho el país con respecto a los sectores productivos.

A pesar de esa reconversión a la que nos ha llevado la globalización económica y la integración regional, no olvidemos que si el Uruguay hubiera tenido un proceso asimilable al de la Comunidad Económica Europea, de 20 ó 30 años -en que los países chicos han tenido el gran beneficio de los subsidios- las cosas habrían sido distintas. Sin embargo, nosotros hemos tenido el perjuicio de los subsidios; nos hemos tenido que integrar como pudimos, y esa integración ha tenido costos laborales e industriales muy grandes, eliminando del mercado algunos sectores productivos que han quedado por el camino. En un proceso de reconversión lenta, pero firme, el país va encontrando soluciones.

También es cierto que el país ha tenido, como valor agregado, dificultades económicas vinculadas a la migración interna; pero eso ocurre en todas partes del mundo, y no sólo acá. Reitero que en todo el mundo el campo se está despoblando, no porque no haya rentabilidad en esos lugares o porque no la haya en nuestro país en este momento; se está despoblando porque, evidentemente, el sector de servicios brinda oportunidades relacionadas con la distribución de la riqueza, que son más rápidas.

Todos sabemos lo lento que es el sector agropecuario en cuanto al logro de riquezas, para después reconvertirlas y redistribuirlas, para mejorar el nivel de vida de la gente, y todos sabemos que los plazos en ese sector no son los mismos que en el de servicios o en el de turismo. Así, un mozo, un mucamo o cualquier prestador de servicios, automáticamente redistribuye la riqueza.

Hace tres semanas, le pedí a los representantes de una encuestadora montevideana, que en el fin de semana largo argentino, como estaban efectuando relevamientos de opinión pública en Punta del Este, insertaran algún muestreo sobre cuánto significaba, desde el punto de vista económico, un fin de semana largo en ese lugar, en el que vimos muchos autos argentinos y brasileños, así como también algunos uruguayos. El resultado fue -hablo de cifras aproximadas, ya que la encuesta fue muy rápida- que sólo en Punta del Este, con un 80% de ocupación de camas y un cien por ciento de ocupación en los restoranes, se recaudó entre U$S 5:000.000 y U$S 6:000.000. De dicha cifra, traducida en índices de redistribución de la riqueza, una parte importante va para la recaudación del Estado. Además, también hay un aspecto vinculado con los recursos humanos -por suerte las máquinas no pueden atender el turismo- con la atención personalizada y ahí también hay un componente de redistribución inmediata de la riqueza.

Obviamente, las crisis de la Argentina y del Brasil nos hicieron sufrir, el año pasado, la pérdida del 40% o del 50% de los ingresos turísticos. Todos sabemos lo que pasó el 13 de enero en las zonas turísticas, fundamentalmente en Punta del Este, donde no solamente perdimos turismo brasileño, sino también argentino y uruguayo, porque la economía de la región se sacudió. Eso hizo que la gente no sólo tuviera que volver a sus lugares de trabajo, a sus responsabilidades empresariales, sino que, además, generó una corrida negativa, desde el punto de vista de la relación precio-costo, en cuanto a la oferta turística brasileña.

Evidentemente, estos son datos que también se encuentran reflejados en esta Rendición de Cuentas, si bien no en forma directa. Digo esto porque hubo menor recaudación por parte del Estado. Si pensamos que se perdieron U$S 400:000.000 o U$S 500:000.000, nos quedamos cortos, porque ello también repercutió sobre la inversión vinculada a la infraestructura turística que ha generado en el país ingresos, constantes y anuales, del orden de los U$S 700:000.000 u U$S 800:000.000, pero que ahora se han detenido. Eso representa, además, miles y miles de puestos de trabajo que hoy no tenemos en virtud de que la situación en los países vecinos no ha mejorado.

Todos estos son aspectos referidos a un Presupuesto, a una Rendición de Cuentas, en definitiva, a un proyecto de país que va más allá de los números y que está relacionado con el hecho de que tenemos que juntarnos para lograr resolver problemas acuciantes. Más allá de esto, digo que tenemos un país vivible, creíble, que cumple con sus compromisos; un país en serio, sin dificultades de caja. A pesar de los problemas personales, empresariales, laborales que algunos sectores tienen, contamos con un proyecto de Gobierno que, más allá de propuestas y matices, debemos defender desde este Parlamento.

Inclusive, todo el tema referido a la seguridad pública no se debe sólo a los altos niveles de desocupación. Evidentemente, hoy hay en el mundo cambios de comportamiento, de relacionamiento humano, que nos han invadido. Sin embargo, este país, que se ve tan negro por parte de algunos, está haciendo un esfuerzo con respecto al tema de la seguridad pública y destinó 1.150 funcionarios policiales a las áreas con más problemas de seguridad, es decir, aquéllas hacia donde se dirigió esa migración interna, o sea, los departamentos de Maldonado, Canelones y Montevideo.

Ahora bien; también podemos hacer otro tipo de comparaciones. Por ejemplo, donde hay dificultades serias vinculadas al proyecto de Gobierno, es en la Intendencia Municipal de Montevideo, cosa que el señor Senador Couriel también reconoció. En este momento se está cuestionando, incluso, la viabilidad económica de la referida Intendencia. Es algo que estamos escuchando todos los días. Sin embargo, allí hay cesación de pagos y las empresas que contratan con la Intendencia Municipal de Montevideo no consiguen descontar, en la banca pública o en la privada, los documentos que reciben a seis, diez o doce meses. Este es un dato concreto de la realidad del Gobierno departamental de Montevideo.

12) PRORROGA DE LA HORA DE FINALIZACION DE LA SESION

SEÑOR MILLOR.- ¿Me permite una interrupción, señor Senador?

SEÑOR SANABRIA.- Con mucho gusto.

SEÑOR PRESIDENTE.- Puede interrumpir el señor Senador.

SEÑOR MILLOR.- Formulo moción para que se prorrogue el término de la sesión hasta que el señor Senador Sanabria termine su exposición.

SEÑOR COURIEL.- Y hasta que se contesten las alusiones.

SEÑOR PRESIDENTE.- Se va a votar la moción formulada.

(Se vota:)

-23 en 24. Afirmativa.

13) RENDICION DE CUENTAS Y BALANCE DE EJECUCION PRESUPUESTAL. Ejercicio 1999.

SEÑOR PRESIDENTE.- Continúa la consideración del proyecto de ley de Rendición de Cuentas.

SEÑOR SANABRIA.- Decía, señor Presidente, que allí sí hay inseguridad jurídica y económica, ya que es un dato de la realidad el hecho de que todos los documentos, inclusive, los cheques diferidos a seis meses emitidos por la Intendencia Municipal de Montevideo, no son aceptados por el sistema financiero. Eso trae como consecuencia desocupación y quiebra de muchas pequeñas y medianas empresas, a las que la propia Intendencia había estimulado a contratar obras vinculadas a servicios. Hoy ellas están quedando como un tendal por el camino, dado que no han cobrado, que sólo se les ofrece pagos diferidos y que, además, por no poder cumplir con sus obligaciones, el sistema financiero no considera creíbles los documentos que presentan.

Más allá de las dificultades de conducción o de las discrepancias políticas, este es un dato de la realidad de ese mismo país que tiene un Gobierno Central sustentado por todos los uruguayos -dado que se trata de un gobierno democrático- que es creíble, sustentable y, evidentemente, mejorable.

Ese es el camino que estamos recorriendo; un camino constructivo y positivo. Sin duda, cuando se han perdido tantas banderas vinculadas al tema económico -recién hacía mención a las Cartas de Intención- se siente más que nunca que tenemos que seguir sustentando este proyecto de país, como modelo democrático o como proyecto de vida digna para los uruguayos; un país constructivo y generoso a través del esfuerzo y del trabajo, dado que no vamos a sacarlo adelante sin sacrificios. Estamos convencidos de que ese es el camino, más allá de ese déficit relacionado con la menor recaudación, debida a las dificultades a las que ya hicimos referencia y a la mayor inversión que se ha realizado. Digo esto último porque, pese a que hubo dificultades, el país siguió invirtiendo en educación, en infraestructura, haciendo carreteras, escuelas, liceos, institutos regionales de educación, es decir, apostando a la educación pública y al desarrollo integral de todos los ciudadanos uruguayos. Evidentemente, cuando llegue el Presupuesto, seguiremos recorriendo estos caminos en paz, libertad, democracia, con espíritu constructivo, con coraje y confianza en nosotros mismos.

Muchas gracias, señor Presidente.

SEÑOR COURIEL.- Pido la palabra para contestar una alusión.

SEÑOR PRESIDENTE.- Tiene la palabra el señor Senador.

SEÑOR COURIEL.- Señor Presidente: escuchamos con mucha atención al señor Senador Sanabria, que hizo varias menciones a afirmaciones referidas a nuestra exposición.

En primer lugar, el señor Senador Sanabria dice que yo hago terrorismo. Esa no es mi función. Lo que hago es realismo; relato la realidad y doy mi interpretación y mi verdad, que no tiene por qué ser la de los señores Senadores Sanabria o Fau, ni la del señor Ministro de Economía y Finanzas. Para eso estamos en democracia y esto es lo bueno que tenemos en el Uruguay. Lo bueno, también, es que tengamos tolerancia por las ideas ajenas. Yo no hago terrorismo, repito, sino que doy mi interpretación de la realidad.

No soy yo quien corre a los inversores. Ellos no vienen porque no están dadas las condiciones económicas para que lo hagan. Entonces, no hay que taparse los ojos y meter la cabeza debajo de la arena para que nadie se dé cuenta de lo que es el Uruguay; no, lo que tenemos que hacer es mostrar la realidad de nuestro país y generar las condiciones para que haya inversión nacional y extranjera. Pero eso no hay porque este Gobierno no genera esas condiciones.

En segundo término, por supuesto que los organismos financieros internacionales han recibido críticas de nuestra parte y las siguen recibiendo hoy. El señor Camdessus habló de problemas sociales y hoy no está más; por algo será. Asimismo, el señor Stiglitz criticó al Fondo Monetario Internacional y hoy no está más en el Banco Mundial; por alguna razón no está más. Al señor Senador Sanabria le voy a alcanzar un artículo del señor Stiglitz para que lo lea y vea lo que él piensa sobre el Fondo Monetario Internacional. No dice cosas nuevas, porque hace años que las venimos expresando, yo y muchos otros, pero la novedad es que las diga Stiglitz, que viene del Banco Mundial. Este señor critica al Fondo Monetario Internacional y al Departamento del Tesoro por lo que hizo en Rusia y en el sudeste asiático.

Por supuesto, el señor Senador Sanabria no entendió cuando yo dije que la política económica tiene mucho que ver con el Fondo Monetario Internacional; se olvidaron de lo social, porque no tienen carta de navegación en este tema, y nos dan donaciones de ambulancias. Y las ambulancias que nos regalan los organismos financieros internacionales son para recoger los heridos que deja la política económica que ellos llevan adelante en el Uruguay, en la Argentina y en muchos países de América Latina.

Vamos a hablar claro: hace 40 años que ocurre esto con el Fondo Monetario Internacional, y si hoy se empieza a discutir es porque le tocó a Rusia y al sudeste asiático y, por lo tanto, le empieza a tocar al mundo desarrollado. Entonces, ahora sí empiezan a discutir y se dan cuenta de lo que hizo el Fondo Monetario Internacional en su historia, desde la creación de este organismo, en 1945. Cuando les toca a ellos es que se dan cuenta; mientras tanto, el Fondo Monetario Internacional hizo lo que quiso en América Latina, pero al mundo desarrollado nunca le importó.

De manera que sigo tan crítico de las políticas económicas que vienen de los organismos financieros internacionales como desde el día que escribí mi primer libro, que se llamó "Fondo Monetario Internacional y Crisis Económica Nacional", el cual fue publicado en diciembre de 1967. Ese libro ya tiene 33 años y creo que contiene muchos principios que siguen vigentes.

En tercer lugar, yo no hago una autocensura de economista; no me censuro ni censuro a los otros economistas. Lo que me llama la atención es que en el equipo económico haya economistas que dicen que los problemas sociales son para los sociólogos o para los demógrafos, pero no para los economistas. Ellos sólo tienen que ver con el déficit fiscal o con la inflación, pero no con la pobreza, con la producción ni con el desempleo. Entonces, hago un llamado de atención y expongo puntos de vista distintos que yo respeto mucho más, como son los pensamientos de la CEPAL.

De modo que hay distintas corrientes pero, en última instancia, este es un problema político que recuerdo haber discutido en el primer Período, cuando yo era Diputado, con otros Representantes Nacionales del Partido Nacional. Les decía que el Partido Nacional estaba dominado por determinado círculo de economistas cuando llevaba adelante ciertas medidas. Aquí también pasa lo mismo. Este es un problema político que sería bueno que fuera pensado por el elenco gubernamental. Ojalá lo pudiéramos discutir, porque no es un problema menor.

No estoy criticando al señor Ministro de Economía y Finanzas; dije que era honesto, porque creo que él lo piensa así. Tiene todo el derecho de hacerlo y yo lo respeto, pero creo que le está haciendo mucho mal al Uruguay.

(Suena el timbre indicador de tiempo)

-Ya termino, señor Presidente.

Los elementos positivos sobre la salud y la educación, lo he dicho siempre y creo que tienen mucho que ver con principios de siglo y con el viejo Batllismo del Uruguay. Siempre hemos tenido los mejores indicadores. Hoy el gasto social aumentó mucho más, sobre todo en términos de seguridad social, que lleva buena parte de esos incrementos del gasto social que aparece en los documentos de la CEPAL.

En consecuencia, cuando hay elementos positivos los señalamos. Quiero reiterar que el elemento más positivo que tenemos es que vivimos en democracia política. ¡Ojalá seamos capaces de mantener esta democracia política para conseguir la democracia económica y social que los uruguayos hace muchas décadas están esperando!

Muchas gracias.

SEÑOR SANABRIA.- Pido la palabra para contestar una alusión.

SEÑOR PRESIDENTE.- Tiene la palabra el señor Senador.

SEÑOR SANABRIA.- Señor Presidente: lo que aquí está en juego, evidentemente, no es la conducción económica de los organismos internacionales; acá estamos hablando de la base sobre la cual el Gobierno democrático está sustentando un proyecto de país en el área económica. Por supuesto, en ello también están incluidas las dificultades del país, de la región y de nosotros mismos.

No quiero generar una discusión sobre este tema en este momento, aunque sí me interesa seguir hablando sobre el proyecto de país. Cuando afirmo que las expresiones del señor Senador Couriel realmente son terroristas, no estoy diciendo que el señor Senador sea terrorista, sino que si un inversor las escucha, evidentemente no se queda en este país. También digo que si un ciudadano uruguayo las escucha en la radio, en la televisión o en el Parlamento, siente en su fuero íntimo tal vez deseos violentistas de decir dónde hay que aterrizar guerrilleramente. Sin duda, en nuestro país hay muchas dificultades y se deben hacer muchos sacrificios y esfuerzos. Precisamente, a eso estamos abocados: a tratar de ir buscando soluciones. Pero de ninguna manera este es el país del desaliento.

Por otro lado, más allá de los conceptos que expuso el señor Senador Couriel, vinculados a los economistas -figuran en la versión taquigráfica y no los voy a reiterar; desde mi punto de vista, hay que leerla para saber lo que se dijo aquí en Sala- todos los uruguayos sentimos que las recesiones no sólo las generan las dificultades económicas, sino que las provocan, fundamentalmente, los que tienen dinero. Los que no poseen dinero ni trabajo, las sufren. En este país, los que tienen dinero no invierten y no lo hacen, entre otras cosas, porque hay un discurso político vinculante a la desesperanza y al terrorismo que yo siento cuando se dice que en este país no se puede hacer nada. Muchos uruguayos y extranjeros que pueden invertir, mejorar sus viviendas, sus fábricas, sus campos y su industria, como la cosa cada vez está más fea según las palabras del señor Senador Couriel, no invierten y generan más recesión y menos trabajo.

14) SE LEVANTA LA SESION

SEÑOR PRESIDENTE.- El Senado pasa a cuarto intermedio hasta mañana, a las 15 y 30 horas.

(Así se hace a la hora 20 y 09 minutos, presidiendo don Luis Hierro López y estando presentes los señores Senadores Astori, Batlle, Correa Freitas, Couriel, de Boismenu, Fau, Fernández Huidobro, Gallinal, Heber, Korzeniak, Michelini, Millor, Mujica, Nin Novoa, Núñez, Pereira, Pereyra, Sanabria y Xavier.)

SEÑOR LUIS HIERRO LOPEZ Presidente

Sr. Mario Farachio Secretario - Arq. Hugo Rodríguez Filippini Secretario

Sr. Freddy A. Massimino Director General del Cuerpo de Taquígrafos

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Montevideo, Uruguay. Poder Legislativo.