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Nº 18 - TOMO 401 - 16 DE MAYO DE 2000

REPUBLICA ORIENTAL DEL URUGUAY

DIARIO DE SESIONES

DE LA

CAMARA DE SENADORES

PRIMER PERIODO ORDINARIO DE LA XLV LEGISLATURA

17ª SESION EXTRAORDINARIA Y PERMANENTE

PRESIDEN EL PROF. LUIS HIERRO LOPEZ Presidente

y el SEÑOR SENADOR REINALDO GARGANO Primer Vicepresidente

ACTUAN EN SECRETARIA LOS TITULARES SEÑOR MARIO FARACHIO Y ARQ. HUGO RODRIGUEZ FILIPPINI

S U M A R I O

1) Texto de la citación

2) Asistencia

3) Asuntos entrados

4) Solicitud de licencia

- La formula el señor Senador Chiruchi.
- Concedida.

5, 8, 10 y 12) Mejora de los servicios públicos y privados, de la seguridad pública y de las condiciones en que se desarrollan y de fomento a las actividades productivas

- Proyecto de ley del Poder Ejecutivo con declaratoria de urgente consideración.
- Continúa la discusión general y particular.
- Manifestaciones del señor Senador Michelini.
- Intervención de varios señores Senadores.

6) Integración del Cuerpo

- Nota de desistimiento. La presenta el señor Moreira Reisch comunicando que, por esta vez, no acepta la convocatoria de que ha sido objeto.
- Ingresa a Sala el señor Senador Francisco Gallinal.

7 y 9) Selección y publicación de los discursos del ex-Legislador don Enrique Rodríguez

- Por moción de la señora Senadora Arismendi el Senado resuelve reinstalar una Comisión Especial para la selección y publicación de los discursos del ex Legislador don Enrique Rodríguez.

11) Pedidos de informes. Reiteración

- Por moción del señor Senador Pereyra el Senado hace suyos los pedidos de informes que el propio señor Senador formuló el día 14 de marzo y los reitera.

13) Se levanta la sesión

- Por moción del señor Senador Sanabria el Senado resuelve pasar a cuarto intermedio hasta el día de mañana a la hora 15.

1) TEXTO DE LA CITACION

"Montevideo, 15 de mayo de 2000.

La CAMARA DE SENADORES se reunirá en régimen de cuarto intermedio, en sesión extraordinaria y permanente, de conformidad con el artículo 168, numeral 7° literal d) de la Constitución de la República, mañana martes 16, a la hora 15:00, a fin de considerar el siguiente

ORDEN DEL DIA

Continúa la discusión general y particular del proyecto de ley con declaratoria de urgente consideración relacionado con la mejora de los servicios públicos y privados, de la seguridad pública y de fomento de las actividades productivas.

(Carp. N° 145/2000 - Rep. N° 19/2000 y Anexos I, II y III.

Hugo Rodríguez Filippini Secretario - Mario Farachio Secretario."

2) ASISTENCIA

ASISTEN: los señores Senadores Arismendi, Astori, Atchugarry, Batlle, Carminatti, Cid, Couriel, Fau, Fernández Huidobro, Gallinal, Garat, García Costa, Heber, Larrañaga, Malaquina,. Michelini, Millor, Mujica, Nin Novoa, Núñez, Pereyra, Pou, Riesgo, Rubio, Sanabria, Singer, Virgili y Xavier.

3) ASUNTOS ENTRADOS

FALTAN: con licencia el señor Senador Chiruchi y, con aviso, el señor Senador Korzeniak.

SEÑOR PRESIDENTE.- Habiendo número, está abierta la sesión.

(Es la hora 15 y 9 minutos)

-Dése cuenta de los asuntos entrados.

(Se da de los siguientes:)

"La Presidencia de la Asamblea General remite varias notas del Tribunal de Cuentas comunicando las resoluciones adoptadas en los siguientes expedientes:

de la Junta Departamental de Florida relativa a su Rendición de Cuentas, correspondiente al Ejercicio 1999;

de la Junta Departamental de Maldonado relativa a su Rendición de Cuentas, correspondiente al Ejercicio 1999;

del Instituto Nacional de Carnes relativa al Estado de Situación Patrimonial, Estado de Origen y Aplicación de Fondos y Estado de Ejecución Presupuestal Ejercicio 1996;

de la Administración Nacional de las Obras Sanitarias del Estado relativa al Estado de Situación Patrimonial y el Estado de Resultados al 31 de diciembre de 1998;

de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto relativos a los Estados Financieros correspondientes a la administración de los recursos de la «Línea de Crédito para la Preparación de Proyectos» financiados con recursos del Contrato de Préstamo FPP/006-UR; relativo a los Estados Financieros correspondientes a la ejecución del Proyecto de Reforma del Estado, financiado parcialmente con recursos del Préstamo BID N° 996/OC-UR; relativo a los Estados Financieros remitidos por la Unidad de Coordinación Técnico Administrativa de Apoyo al Fortalecimiento del Area Social;

del Ministerio del Interior relativo a los Estados Financieros correspondientes a la ejecución del Proyecto financiado parcialmente con recursos del Contrato de Préstamo BID N° 1096/OC-UR- «Programa de Seguridad Ciudadana»;

del Banco Hipotecario del Uruguay relativo a los Estados Financieros correspondientes a la ejecución del Programa Recuperación Urbana», financiado parcialmente con recursos del Préstamo BID N° 1094/OC-UR;

del Consejo de Educación Técnico Profesional de la ANEP relativo a los Estados Financieros del Programa para el Fortalecimiento de la Educación Técnica financiado parcialmente con recursos del Préstamo BID N° 799/OC-UR;

del Banco Central del Uruguay relativo a los Estados Financieros del Programa Global de Financiamiento Multisectorial II financiado parcialmente con recursos del Contrato de Préstamo BID N° 1155/OC-UR;

de la Administración Nacional de Correos relativo a los Estados Financieros correspondientes al Proyecto financiado parcialmente con recursos del Contrato de Préstamo Fonplata UR 8/93;

del Ministerio de Salud Pública relativos a las solicitudes de inclusión de adeudos en relaciones de créditos pendientes de pagos;

del Instituto Nacional de Vitivinicultura relativo a los Estados financieros relativos al Fondo de Protección Integral de los Viñedos correspondientes al Ejercicio 1998;

de la Intendencia Municipal de Montevideo, relativo a los Estados financieros correspondientes a la ejecución del Proyecto financiado parcialmente con recursos del Contrato de Préstamo BID N° 948/OC-UR destinado a financiar las inversiones del Subproyecto A del Saneamiento Urbano de Montevideo y Area Metropolitana;

de la Administración Nacional de Usinas y Trasmisiones Eléctricas relativo a los Estados financieros correspondientes a le ejecución del «Programa de Trasmisión y Distribución Eléctrica» financiado
parcialmente con recursos provenientes del Convenio de Préstamo BID N° 903/OC-UR;

del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca relativo a los Estados financieros correspondientes a la ejecución del Programa de Servicios Agropecuarios financiado parcialmente con recursos del Préstamo BID N° 1131/OC-UR;

-TENGANSE PRESENTE.

El Poder Ejecutivo remite un Mensaje comunicando la promulgación del proyecto de ley por el que se modifican varios artículos de la Ley N° 7.812, de 16 de enero de 1925 en la redacción dada por los artículos 38 y 39 de la Ley N° 17.113, de 9 de junio de 1999 (Ley de Elecciones)

-AGREGUESE A SUS ANTECEDENTES Y PASE AL ARCHIVO.

El Poder Judicial remite Mensaje de la Suprema Corte de Justicia comunicando la transformación de un cargo de Asesor III -Escribano- en Actuario Adjunto de Juzgado Letrado.

-TENGASE PRESENTE.

El Ministerio de Defensa Nacional remite la información solicitada por el señor Senador Eleuterio Fernández Huidobro relacionada con el Sistema Nacional de Apoyo a las operaciones de mantenimiento de la paz, los Centros Coordinadores de Operaciones de Mantenimiento de la Paz y el destino de los reembolsos recibidos por concepto de equipamiento remitidos por la ONU.

-OPORTUNAMENTE LE FUE ENTREGADO AL SEÑOR SENADOR ELEUTERIO FERNANDEZ HUIDOBRO.

El Ministerio de Trabajo y Seguridad Social remite la información solicitada por el señor Senador José Korzeniak sobre la jubilación a un ex-Presidente de la República.

-OPORTUNAMENTE LE FUE ENTREGADO AL SEÑOR SENADOR JOSÉ KORZENIAK.

El Decano interino de la Facultad de Veterinaria remite nota adjuntando información relacionada con la solicitud de servidumbre de ocupación, paso, acceso y servicio a favor del Estado para la construcción, operación, reparación, mantenimiento y conservación del gasoducto a construir por la empresa Gasoducto Cruz del Sur S.A. el que afectaría el predio del Campo Experimental N° 2 de la Facultad, sito en la ciudad de Libertad solicitando se envíe a la Comisión de Medio Ambiente.

-A LA COMISION DE MEDIO AMBIENTE.

El señor Senador Luis Alberto Heber solicita se curse una exposición escrita al Ministerio de Relaciones Exteriores y a la Organización Multi-institucional Armenia del Uruguay sobre la conmemoración de un nuevo aniversario del genocidio del pueblo armenio.

-A LA COMISION DE ASUNTOS INTERNACIONALES.

El señor Senador Rodolfo Nin Novoa solicita se cursen las siguientes exposiciones escritas:

al Ministerio de Salud Pública y a la Intendencia Municipal de Lavalleja relacionada con la situación actual del Hospital de la localidad de Pirarajá, departamento de Lavalleja;

-A LA COMISION DE SALUD PUBLICA.

al Ministerio de Educación y Cultura con destino al CODICEN, al Consejo de Educación Secundaria y al Instituto Nacional de Alimentación relacionada con la situación del Liceo de la ciudad de Río Branco,

-A LA COMISION DE EDUCACION Y CULTURA.

La Cámara de Representantes remite nota comunicando la designación de los señores Representantes Carlos Baráibar, Ruben Díaz y Jaime Trobo para integrar la Comisión Administrativa del Poder Legislativo en el Primer Período de la XLV Legislatura.

-TENGASE PRESENTE.»

4) SOLICITUD DE LICENCIA

SEÑOR PRESIDENTE.- Dése cuenta de una solicitud de licencia.

(Se da de la siguiente:)

"El señor Senador Juan Chiruchi solicita licencia por el día de la fecha."

-Léase

(Se lee:)

"Montevideo, 16 de mayo de 2000.

Señor Presidente de la

Cámara de Senadores

Prof. Luis Hierro López

Presente

Por la presente solicito a usted se me conceda licencia en el día de la fecha por motivos personales.

Sin otro particular, lo saluda muy atentamente

Juan Antonio Chiruchi. Senador."

SEÑOR PRESIDENTE.- Se va a votar si se concede la licencia solicitada.

(Se vota:)

-21 en 21. Afirmativa. UNANIMIDAD.

5) MEJORA DE LOS SERVICIOS PUBLICOS Y PRIVADOS, DE LA SEGURIDAD PUBLICA Y DE LAS CONDICIONES EN QUE SE DESARROLLAN Y DE FOMENTO A LAS ACTIVIDADES PRODUCTIVAS

SEÑOR PRESIDENTE.- Se pasa a considerar el único punto que figura en el orden del día: "Continúa la discusión general y particular del proyecto de ley con declaratoria de urgente consideración relacionado con la mejora de los servicios públicos y privados, de la seguridad pública y de fomento de las actividades productivas. (Carp. Nº 145/2000 - Rep. Nº 19/2000 y Anexos)".

(Antecedentes: Ver 16ª Sesión Extraordinaria y Permanente)

-Tiene la palabra el señor Senador Michelini.

SEÑOR MICHELINI.- En los minutos que nos otorga el Reglamento no vamos a ocuparnos de las bondades o de los defectos del Proyecto de Ley de Urgencia, porque es un recurso constitucional. Hay quien cree que es bueno hacer uso de él con esta cantidad de temas y de artículos. ¡Allá ellos! Por supuesto, cada uno tendrá sus fundamentos para actuar así.

Vamos a referirnos a la intervención del señor Senador Atchugarry, quien dio los fundamentos del proyecto de ley en su calidad de miembro informante. El es un hombre muy inteligente y capaz que, sin duda, ha dado una serie de fundamentos sobre los cuales hay que reflexionar, porque tienen sus razones de ser y está bien que así sea. Las cosas no son por casualidad.

Es público y notorio que vamos a votar en contra algunas de las normas de este Proyecto de Ley de Urgencia, y otras a favor porque estamos de acuerdo con ellas.

No estamos de acuerdo con respecto al último tema de este proyecto de ley que tiene que ver con la convalidación de un artículo a través del cual se establece un estatuto especial para los militares que realizan la custodia de alrededor de las cárceles, a fin de evitar que ocurran hechos similares al lamentable episodio del cual todos tenemos conocimiento.

Digo que la intervención del señor Senador Atchugarry con respecto a ese tema no fue feliz porque creo que no puede responsabilizarnos a todos de lo que ocurrió. Se argumentó que todos somos responsables, los que lo hicieron, los que lo callaron y también los que no hablaron fuerte, acerca de que los militares no deberían estar custodiando los perímetros carcelarios. Además, se dice que como ocurrieron esos hechos, ahora hay que poner una norma que los evite. Aclaro que no me siento responsable de eso y siempre he estado en contra, porque considero que es una tarea que le corresponde a la policía y no a los militares. Por lo tanto, no estoy de acuerdo con que un hecho excepcional se convierta en una regla a través de este artículo. Por más que el señor Senador Atchugarry diga que eso es lo que siente, no quiere decir que le asista razón y que nosotros aceptemos su argumento en silencio.

Salvo por ese episodio, el resto de los argumentos que ha dado el señor Senador Atchugarry son realmente importantes y los hemos escuchado con mucha atención.

¿De qué trata esta ley? ¿Qué es lo que está arriba de la mesa cuando ella se discute? ¿Se discuten los artículos? Por supuesto que sí. ¿Se discuten los temas? Por supuesto que sí. Pero me pregunto qué está detrás de esto y cuál es la señal política. Creo que esta es la primera discrepancia que tenemos con el proyecto de ley y con la intervención del señor miembro informante que nos dice a todos: yo no fui; no tengo nada que ver con lo que pasó anteriormente y hay artículos que se establecen acá pero los traen mis socios de la coalición. Hemos armado alrededor de 80 artículos sobre los que estoy de acuerdo con unos y con otros no, pero la responsabilidad es del poder. Hay que gobernar y por lo tanto, hacemos un Proyecto de Ley de Urgencia que abarca todo sin que se permita una reflexión más cabal sobre cada uno de los temas y lograr con algunos de ellos hacer leyes con el apoyo unánime del Parlamento uruguayo.

Fíjese qué interesante, señor Presidente, porque se dice que lo más importante de la ley es lo que no viene. Es decir, no hay un aumento de la carga fiscal. Además, se argumenta que si una persona que no conoce el país desea saber cuándo es tiempo de elecciones debe tener en cuenta los ajustes fiscales, restarle los meses necesarios y de esa manera ya tendría una idea de cuándo hubo elecciones. Entonces, si lo mejor es que en este caso no haya carga fiscal -además la gente y los partidos de gobierno dicen que no se puede poner mayor carga fiscal, y es lo que decimos nosotros- por lo menos hubiera sido conveniente aceptar que teníamos razón cuando hace 5 años atrás no votamos el ajuste fiscal, porque argumentábamos que la ecuación productiva no aguantaba mayor carga de ese tipo. Es así de simple. Alguien me podrá decir que la presión fiscal no está dada sólo por algunas normas o por el Presupuesto, sino también por la reforma constitucional de 1989 a través de la cual aumentaron los egresos a raíz de la equiparación de la jubilación. Esto es correcto, pero tan es así que debió existir mucho más prudencia a la hora de elaborar los presupuestos correspondientes, para evitar encontrarnos ante esta situación a raíz de la cual nuestro sector productivo está viviendo momentos de enorme angustia porque el Estado es un peso muerto que no logra hacer que éste despegue.

Este no es el único caso en este proyecto de ley en el que parece que nos encontramos ante una situación planteada de aquí para adelante y no se mira hacia atrás. También lo vemos en las normas agropecuarias. Al respecto, se dice que este sector debería pagar sus tributos por las rentas y no por la tierra como hasta ahora. A pesar de algunos cambios tributarios que se hicieron en el Presupuesto anterior, básicamente el sector agropecuario tributa por la tierra y no por la renta. Estoy de acuerdo, pero la pregunta es por qué no lo hacen. Tienen mayoría para votar una ley de urgencia pero no para cambiar la forma de tributar del sector agropecuario en una ley común. Además, tienen los votos -incluso el del Nuevo Espacio, salvo en algún artículo- para hacer las exoneraciones correspondientes y no los tienen para establecer las reglas de inversión en el sector agropecuario.

Así, estamos ante una situación en la que se sabe lo que hay que hacer, pero no se hace e incluimos dentro de una ley normas que no nos permiten transitar por el buen camino.

A continuación, voy a poner otro ejemplo. Cuando se habla del sector agropecuario, se dice que si empezamos a cambiar la base tributaria rápidamente, podremos erosionar nuestras finanzas públicas. Me parece bien que haya cierta ponderación y un sentido de seriedad en lo que se refiere a las finanzas públicas. Pienso que es algo que cualquier gobierno debe hacer, ya que es una de sus obligaciones. Pero ya van quince años de coalición, y cuando hablo de quince años, me refiero a aquellos en que la misma se dispuso a texto expreso y también a los que Wilson Ferreira Aldunate generosamente accedió a la cogobernabilidad del país, durante la primera Presidencia del señor Sanguinetti y ¡vaya si salieron leyes en el país debido a esa generosidad del líder ya fallecido!.

Voy a hacer referencia al Capítulo I que es donde está la esencia del proyecto de ley. Adelanto que voy a votar los dos artículos. Sin embargo, no se trata de los artículos, sino de algunas comas que están en ellos y que muestran claramente cuál es la voluntad del Poder Ejecutivo.

Con respecto al artículo 2º, vinculado al hecho de darle facultad al Poder Ejecutivo para bajar los aportes patronales, se ha planteado una discusión sobre si este Parlamento lo puede hacer o no. Personalmente, quisiera que ya fijáramos el monto de esa rebaja, que es parte de la discusión que tuvo lugar entre los Senadores Atchugarry y Rubio y en la que no pretendo terciar. El señor Senador Atchugarry dijo que si no hubiéramos bajado estos impuestos por lo que es el artículo 1º que hoy se consagra en la ley, seguramente tendríamos más desocupación. Por su parte, el señor Senador Rubio expresó que eso no es demostrable y que no sabe cuánto gastó o qué esfuerzos hizo el país para bajar estos impuestos y, en realidad, la desocupación no descendió. Debo decir que quería encarar este tema en forma distinta, de la siguiente manera. El país está caro; cuando vamos a vender nuestros productos al exterior, el país está caro. Por otra parte, cuando los vamos a comercializar dentro de fronteras, los productos extranjeros compiten con ellos en mejores condiciones; no me refiero a la calidad, ya que a igual calidad, tenemos mercadería nacional incluso a más bajo precio. Lo mismo sucede con el turismo. Cuando una persona perteneciente al MERCOSUR decide hacer turismo, incluso los propios uruguayos, opta por hacerlo fuera de nuestras fronteras. Ello no se debe a la calidad, sino al precio. Reitero que si el país está caro, todo lo que sea bajar la presión fiscal, va por la buena dirección. Ojalá nos hubieran hecho caso y hace cinco años no hubieran aumentado la presión fiscal; así, el ajuste fiscal hubiera sido el del Presupuesto Nacional. ¡Cuántos empresarios que hoy ya no lo son y cuántos trabajadores hoy desocupados nos lo agradecerían!. Por supuesto que hay "shock" externo y, por supuesto que tampoco voy a negar lo que pasó en el Brasil, pero sí digo que algunas normas que vienen en este proyecto de ley se podrían haber implementado antes. Ello no se hizo por el mismo concepto del tema agropecuario, o sea, por el deseo de cuidar las cuentas fiscales. Personalmente, estoy a favor de cuidarlas, pero como sucede en cualquier familia, si durante diez años tengo las cuentas en negro y en determinado momento hay un miembro de la familia enfermo, me puedo dar el lujo de atenderlo, con tal de que salga de esa situación. Con esto sucede lo mismo.

Volviendo al artículo 2º, debo decir que la discusión se centró en torno al hecho de si se baja la presión fiscal. Pienso que hay que hacerlo y eso no lo discute nadie. Ahora bien; si hay que bajarla ¿por qué no se hace? El artículo dice que se faculta al Poder Ejecutivo. Reitero que voy a votar este artículo, ya que pienso que cuanto antes la bajemos, mejor. Sin embargo, más adelante el artículo dice que ello se hará en la medida de las posibilidades del Erario público. Como ven los señores Senadores, se vuelve nuevamente al tema de las cuentas fiscales. Creo que aquí está el nudo de la discusión. El Nuevo Espacio no está hablando sobre lo que significa hoy en el país. No somos un partido mayoritario, ni hemos tenido una gran alegría en la elección, a diferencia de los otros partidos, a alguno de los cuales le ha ido muy bien. Reitero que no estamos hablando de erosionar las cuentas fiscales ni mucho menos. Lo que decimos es que el solo hecho de dar la señal de bajar los aportes patronales le cuesta al país U$S 250:000.000. Ante esto, ¿tenemos las reservas suficientes para hacerlo? Pienso que eso ya se tendría que haber hecho el año pasado. Considero que tenemos que dar al sector productivo la señal de que somos capaces de bajar nuestros gastos y de que el Presupuesto Nacional luego va a convalidar esa rebaja. Incluso, tenemos que dar al conjunto del sector productivo la señal de que además de bajar los gastos, somos capaces de lograr que la reactivación de la economía los absorba. Así, un turismo con hoteles más baratos atraerá más turistas; se va a gastar más, se van a pagar más impuestos y con eso pagaremos la educación y la salud.

En consecuencia, tendremos más dinero para afrontar las cuentas públicas. Esto lo sabe el ex Senador Carminatti, ahora Intendente, ya que cuando en el balneario Las Cañas del departamento de Río Negro hay una buena temporada, no sólo recauda el Gobierno nacional, sino también el departamental y, además, hay más trabajo. Entonces, bajar la presión fiscal en los diferentes sectores es algo que va en una buena dirección y si no lo hemos hecho aún, es porque vamos detrás de los hechos.

La mejor norma, la más importante de todas, es un artículo que coordina el hecho de que todos los sectores que cobran impuestos puedan traspasarse la información a través del Banco de Previsión Social. Reitero que se trata del artículo más importante del proyecto de ley. O sea, que el país toma hoy la decisión en forma urgente -si esta iniciativa de urgente consideración así lo determina- de coordinar el cobro de los impuestos. Me pregunto por qué esto no se hizo antes. Parece elemental esta coordinación entre los distintos sectores que recaudan, a fin de determinar quién es o no el evasor. De lo contrario, puede pasar lo que le ocurrió a un amigo mío que tenía un comercio y se fundió. Abrió otro y lamentablemente se volvió a fundir. Seguramente, no es su vocación ser comerciante. Sin embargo, la segunda vez, cuando iba a abrir su comercio, le preguntó al contador cómo hacer para que no le cobrasen impuestos. El profesional le dijo que no se inscribiese, porque al no estar registrado, no existía y los impuestos se cobran a los cautivos. No se inscribió y duró más tiempo abierto, aunque finalmente el comercio cerró.

Reitero mi pregunta sobre por qué no se hizo esto antes. Pienso que porque era más fácil subir los impuestos. Además, los impuestos se cobran a los cautivos. Por ejemplo, el Impuesto a las Retribuciones Personales se cobra a aquellos que están dentro del sector formal. Quiero decir que no vengo a manifestar que este debe ser el primer impuesto a bajar. No digo eso, ya que considero que algún día tendremos que discutir, en serio, el Impuesto a la Renta, pero no sólo el Impuesto a la Renta a los trabajadores que están cautivos. Actualmente, el impuesto a los trabajadores es un impuesto a la renta que se aplica sólo a un sector de la población y no a todos. Si miramos la presión fiscal desde 1985 hasta este momento, vemos que ha seguido subiendo, ya que se privilegió notoriamente el hecho de que las cuentas cierren y no al sector productivo. Mientras Brasil comprara, nuestros problemas estaban solucionados. Mientras los argentinos y los uruguayos residentes en el exterior hicieran turismo en nuestro país, nuestros problemas estaban solucionados. Lo que sucede es que a veces la vida da sorpresas y no todo es tan fácil.

Asimismo, cuando nos referimos al sector productivo no estamos hablando de algo ineficiente, caduco o que no se ha modernizado. A partir de 1990, con el gobierno del Partido Nacional, se abrieron las fronteras y las economías fueron mucho menos cerradas, por lo que el sector que quedó y que produce es mucho más eficiente. Este es el que tiene problemas, y no otro. No estamos hablando de toda la estructura que se hacía en una economía cerrada, sino que nos estamos refiriendo a empresarios eficientes que quieren competir y que tienen un peso muerto en el Estado.

Es así, señor Presidente, que repito, ¿por qué esto no se hizo antes? ¿Por qué no se hace ahora? ¿Por qué no comenzamos a dar una señal de bajar un punto y que por primera vez lo más importante de un proyecto de ley no sea que no va a haber aumento de presión fiscal o que se exonera a tal o cual sector, en este caso el agropecuario -¡vaya si tiene dificultades!- sino que se exoneren o bajen impuestos en forma generalizada para que haya un esfuerzo en serie que conduzca a la reactivación del sector productivo? Esto no se trata de derecha o de izquierda, sino que es elemental porque, reitero, lo que se pretende es dar una señal de que nosotros también estamos dispuestos a producir con los mismos costos del Estado que tiene el resto de la región.

Para muestra, un botón, señor Presidente. Es tan cierto que vamos corriendo detrás de los hechos, que en Comisión presentamos una iniciativa -hemos presentado varias- que volvimos a presentar acá, con la idea de otorgar U$S 1:800.000 al PRENADER, que es el Programa de Riego y que no fue invento nuestro, ni propuesto por el Nuevo Espacio. Dicho Programa necesita esa cantidad de dinero para hacer todos los tajamares, represas y riegos que están solicitando los productores. Tampoco se trata de una cifra anual, sino de otorgarlo por única vez para atender a aquellos que queremos ayudar, a efectos de que cuando venga la sequía -no ahora que estamos en un momento de inundaciones- tengan con qué defenderse.

Frente a esto se me dijo -seguramente en forma acertada, por parte del señor Senador García Costa- que no había iniciativa del Poder Ejecutivo y que la idea podía tener una dudosa constitucionalidad; lo entiendo y soy quien más está a favor de las normas. Es más; el Derecho y las normas constitucionales son las reglas de juego y está bien que así sea. Sin embargo, no hubo nadie que estuviera de acuerdo con otorgar U$S 1:800.000 por única vez y que se podía hacer en dos años, para prever las futuras sequías. Se podía haber dicho que se iba a hablar con el Poder Ejecutivo porque esto fue un olvido y que se van a aportar los recursos. Además eso va al déficit, del que se dice que va a estar en el entorno de los U$S 800:000.000.

Por otro lado, todas estas normas también tienen un déficit y se me podría decir que no son constitucionales. No obstante, si el Poder Ejecutivo dice que quiere atender esto con cargo a Rentas Generales, entonces el país está hecho. Por lo menos, tendríamos salvada la primera observación, aunque quizás haya otras.

Pero vamos corriendo de atrás el problema y supongo que en algún otro momento va a haber sequía, ya que cada tanto hay sequías e inundaciones. Repito que el electorado del Nuevo Espacio -es decir, donde nosotros concentramos nuestras fuerzas, ya sean muchas o pocas- no está en los lugares que se van a beneficiar con esa norma; no estoy pensando con una actitud electoral. Estoy considerando que por U$S 1:800.000 por única vez, la iniciativa podría venir del Poder Ejecutivo. Entonces, cuando venga la próxima sequía nadie va a poder decir que a los productores no se los ayudó; sí se lo hizo, aunque igual tengan problemas; quizás los tajamares se les puedan secar, pero por lo menos damos los recursos correspondientes. Por otra parte, se trata de recursos que no otorga este Parlamento, sino que los da la comunidad, porque en realidad salen de sus bolsillos.

Salvo los años 1995 y 1999, hemos tenido 15 años de crecimiento con un promedio de 3,6. Algunos dicen que esto se debe a las bondades de los gobiernos que tuvimos, otros lo atribuyen a los "shocks" internacionales positivos que recibimos y, seguramente así será. No obstante digo: cuando viene un año mal, ¿no podemos echar mano a las reservas? Y si el déficit fiscal está en un 1,8 -como prevé el señor Ministro de Economía y Finanzas- ¿no puede estar en un 1,8 y algunas décimas más para poder atender -previendo el futuro- lo que es un Programa Nacional de Riego? Si este programa es malo y no sirve, que se me diga y entonces me callaré la boca; pero si es bueno, vamos a hacerlo, porque es urgente.

Por otro lado, tenemos el tema del IVA de los hoteles donde quizás podríamos plantear una exoneración por un año. Ello no representa tanto dinero, porque el IVA de los hoteles no está en un 23%. Si así procedemos, vamos a estar dando al turismo nacional una cierta perspectiva. Estoy de acuerdo con el tema de dar al sector agropecuario algún beneficio, pero no es el único sector del país. Incluso, se han traído los números y se habla de una cifra de U$S 5:000.000 o U$S 6:000.000 y el señor Ministro dijo que estaba estudiando el tema. Este año vamos a tener un déficit de U$S 800:000.000. ¿Cuánto tenemos de reserva, señor Senador Atchugarry? Por supuesto que hay deudas a largo plazo.

Señor Presidente: no es mi intención debatir sobre cada uno de los artículos o propuestas en esta discusión general que tiene normas de competencias, de pequeñas y medianas empresas y de facilidades de créditos.

En los pocos minutos que me quedan deseo tocar tres aspectos muy simples. Para no correr siempre de atrás, aquí hay un tema que tiene que ser imperativo y que es el de la educación. En otra oportunidad mencioné -lo hemos hecho en repetidas ocasiones- nuestra asistencia a un seminario realizado en Estados Unidos, en lo que puede ser uno de los núcleos de informática, en Seattle. También participaron varios dirigentes políticos del país -no me tomen en cuenta a mí, salvo como testigo para dar testimonio- entre ellos el ex Presidente, doctor Lacalle, el hoy embajador de Estados Unidos, licenciado Fernández Faingold y el Presidente del Encuentro Progresista-Frente Amplio, doctor Tabaré Vázquez. ¿Ustedes creen que allí se habló de informática? Se habló de educación y se mencionó la diferencia entre los países educados, prósperos y con bienestar y aquellos que, brecha de por medio, no tienen educación, están fuera del mundo y no tienen ninguna posibilidad de darle bienestar a su gente. Este es un tema que se arregla con dinero, sacrificio, ahorro y mucho esfuerzo. No se trata sólo de atender lo que hace a las computadoras -de esto también habló el Partido Nacional, quizás antes que nosotros- a efectos de contar con una sociedad informatizada, por el doble aspecto que esto tiene, considerando que además es parte del bienestar futuro, sobre todo en los sectores más bajos. Un hogar humilde que consiga una computadora -a pesar de que están a menor precio, la idea es darlas a más bajo costo o subsidiarlas para sectores carenciados- estará dando a sus niños un futuro bienestar o quizás la prosperidad de su futura familia. Sin embargo, no hablo sólo de esto, sino del tema educativo porque vamos a seguir corriendo detrás de él. No me hagan caso a mí ni a las figuras políticas que participaron en la instancia antes mencionada, pero sí hagan caso al mundo porque es la educación la que hace diferentes a los pueblos. En consecuencia, debemos invertir en maestros y profesores; nadie les paga U$S 200 para que eduquen a sus hijos, ¿no es así?

Si no se puede pagar hoy, porque no está en caja, hagamos un compromiso para que en dos, tres o cuatro años, a cargo de lo que serán los nuevos recursos, podamos mejorar los sueldos de la gente. Si ya no se puede discutir el Presupuesto Nacional, entonces, analicemos los nuevos recursos a efectos de que no terminen yendo un poquito a cada lado, para que nada se haga.

SEÑORA ARISMENDI.- Pido la palabra para una cuestión de orden.

SEÑOR PRESIDENTE.- Tiene la palabra la señora Senadora.

SEÑORA ARISMENDI.- Formulo moción para que se prorrogue el término de que dispone el orador.

SEÑOR PRESIDENTE.- Se va a votar la moción presentada por la señora Senadora Arismendi.

(Se vota:)

-20 en 22. Afirmativa.

Puede continuar el señor Senador Michelini.

SEÑOR MICHELINI.- Muchas gracias.

Decía, señor Presidente, que una parte de los nuevos recursos tendría como fin rebajar los impuestos, y otra podría destinarse a la educación. Si pudiéramos acordar esto, quizás sería necesario decir que no a otros sectores del país. Nadie niega que tenemos que hacer restricciones.

A continuación, señor Presidente, voy a referirme a dos aspectos más; uno de ellos tiene que ver con las normas penales. El Presidente de la República y el señor Senador Atchugarry, en varias oportunidades -por tanto, debo interpretar que es la voluntad del Partido Colorado- indicaron que no querían incluir estas normas penales en el Proyecto de Ley de Urgencia. Por supuesto que no pretendo discutir la negociación política, que es el abecé de los sistemas políticos. Según ellos, aunque no las querían incluir, la negociación política hizo que, de todos modos, se pusieran estas normas en el presente proyecto. No creo que sea bueno votar, cuando hace a la libertad de las personas, un Proyecto de Ley de Urgencia que, aunque no logre mayoría, termine convalidándose. Además, me parece que hace falta estudiar más estas normas. Reconozco que el trabajo de la Comisión mejoró el proyecto de ley -hay que reconocerlo- ya que modificó la redacción de algunas disposiciones y suprimió otras. Incluso, nadie sabe por qué se incluyeron ciertos artículos, ya que los casos que se quieren penalizar no existen o, a lo sumo, se presenta uno por año. No discuto que en algunos delitos, como ser la rapiña, si hay duda, en la actualidad termina decidiendo el juez y quizás sea bueno que la sociedad establezca las normas correspondientes. Con respecto a la mosqueta -por más que pueda llamar a la risa- no tengo dudas de que si se la quiere penalizar en serio hay que cambiar la condición. Pero, ¿tiene que estar aquí? ¿Esto tiene que salir -como se dice popularmente- como por un tubo? ¿No se pueden discutir de otra forma? Creo que sí. Además, a ese Capítulo se le puede dar un respaldo mayoritario, porque pienso que no está mal que, sobre algunos temas, vayamos construyendo políticas de Estado. ¡Y en la seguridad ciudadana nos va la vida! Esto tiene que ser una cuestión de reconocimiento, como cuando se encuentran las hormiguitas, o sea, de señales políticas. No está mal que en el tema penal se puedan intentar o lograr grandes acuerdos, pero creo que aquí se pierde una oportunidad.

Por último, confieso que no es mi intención dar la lata -como se dice popularmente- sobre un tema que quizás a algunos les parezca menor. Incluso, cuando comuniqué a mis compañeros del Nuevo Espacio que iba a referirme a esto, probablemente, hayan pensado que era una cuestión menor. En realidad, ¡tanto hemos criticado el proyecto de ley y hay tanto para hincarle el diente! Desde ya adelanto que lo vamos a hacer en la discusión particular. Por ejemplo, nos vamos a referir al tema de UTE y a la doble tarifa que, a mi juicio, va a terminar siendo precisamente eso, una doble tarifa, aunque el artículo 39 introducido por el señor Senador Atchugarry mejora la situación. Además, vamos a mencionar otros artículos que, según nuestra opinión, no deberían estar incluidos en este proyecto de ley.

Decía, señor Presidente, que voy a terminar mi intervención con un tema que quizás sirva para reflexionar en otras instancias. No digo que en un futuro, si me toca la responsabilidad de gobernar el país, no vaya a proponer un Proyecto de Ley de Urgencia. Si en el balotaje hubiera ganado un candidato diferente al que voté, con las mayorías que se daban, quizás habría tenido que recurrir a este instrumento. Pero aclaro que no estoy discutiendo eso. Hay un recurso constitucional que es usado por algunos, pero yo sería muy prudente y muy cuidadoso porque, reitero, no sé si en el futuro tendría que recurrir a él. De todos modos, no estoy de acuerdo con incluir tantas cosas y hacer de este proyecto de ley una serie de políticas que se podrían haber discutido.

Mi último argumento es el siguiente. Quizás a algunos les parezca un poco elemental. Creo que los políticos, más allá del respaldo popular y de la responsabilidad que tenemos en nuestras Bancas, debemos practicar la docencia. Cada vez que explicamos a la gente lo que estamos haciendo cuando se discute un proyecto de ley, en realidad, estamos haciendo docencia. Salvo raras excepciones, aquí se vota a mano alzada, porque hay que dar la cara y estamos representando a quienes nos invistieron con esa responsabilidad. Reitero que, a mi juicio, hay que hacer docencia. Varios de estos Capítulos se podrían haber discutido en un proyecto de ley aparte e incluso se hubiera logrado unanimidad. Digo esto porque algunos de estos artículos, tal como fueron remitidos por el Poder Ejecutivo -y con los que puedo estar de acuerdo- no son entendidos por la gente. Y puestos todos juntos es peor. La gente siente una tremenda desconfianza de los políticos. Siempre se está pensando que hay un cangrejo bajo la piedra; a veces tienen razón y en otras ocasiones no. Y cuando se propone un Proyecto de Ley de Urgencia y se pone todo junto, es peor. Por ejemplo, con respecto a lo de la mosqueta, pienso que es necesario salvaguardar el derecho de los ciudadanos y también el de los turistas, para quienes, en otros lugares, los eventos públicos son una atracción. Este proyecto de ley es un fango enorme de artículos. Sinceramente, creo que perdemos una nueva oportunidad de hacer docencia con la gente.

Algunos proyectos de ley fueron votados por todos, tranquilamente, pero negociando, haciendo políticas de Estado. ¡Ahora, unos más y otros menos, todos estamos del otro lado del mostrador! Algunos hoy están del lado del Gobierno a nivel departamental y otros a nivel del Gobierno nacional. Nuestros compañeros, los señores Senadores Carminatti y Malaquina, en un futuro próximo no integrarán el Parlamento, sino que estarán ejecutando recursos, además de formar parte del partido de Gobierno. Todos los que nos dedicamos a esta tarea tan noble, como es la política, tenemos que acordar y negociar. Pero, repito, nos perdemos la oportunidad de hacer un gran esfuerzo nacional por lograr acuerdos que nos representen a todos y, de esa manera, explicárselo a la sociedad. De lo contrario, si se hubiera dado una discusión fuerte, dura, no deberíamos tener miedo a las polémicas, ya que beneficiaría a todos y daría una mayor transparencia.

Sabemos que este proyecto de ley, con más de 80 artículos, aunque no los votemos todos, igual será aprobado. Y esto no permite lo que a mi juicio es muy importante, es decir, darle credibilidad al sistema. A veces ni siquiera se trata de leyes. Me refiero a los gestos que está haciendo el señor Presidente Batlle acerca de temas que, en mi opinión, son mucho más importantes que algunas de las leyes que se están votando aquí. Por ejemplo, lo relacionado con la búsqueda de las familias de los desaparecidos, es sustancial para que se vuelva a creer en esta actividad, independientemente de las políticas y de los signos ideológicos.

Desde ya adelantamos que vamos a votar en contra de este proyecto de ley. Lo hacemos muy convencidos y con mucho fundamento. Por supuesto que vamos a acompañar aquellos artículos con los que estemos de acuerdo y a rechazar los que no queremos que figuren en el proyecto de ley. En algunos casos, presentaremos aditivos y en otros, ni siquiera lo haremos, porque en la Comisión ya conocimos cuál era la voluntad del Gobierno. Por lo tanto, no vamos a gastar tiempo en ello. Por supuesto que en la discusión particular nos abocaremos con más tiempo y detenimiento a cada uno de los temas.

Muchas gracias.

6) INTEGRACION DEL CUERPO

SEÑOR PRESIDENTE.- Dése cuenta de una nota de desistimiento llegada a la Mesa.

(Se da de la siguiente:)

"El doctor Carlos Moreira Reisch remite nota comunicando que, por esta vez, no acepta la convocatoria de que ha sido objeto."

-Corresponde convocar al suplente respectivo, señor Senador Gallinal, quien ya ha prestado el juramento de estilo por lo que, si se encontrara en Antesala, se le invita a pasar al Hemiciclo.

(Ingresa a Sala el señor Senador Francisco Gallinal)

7) SELECCION Y PUBLICACION DE LOS DISCURSOS DEL EX LEGISLADOR DON ENRIQUE RODRIGUEZ

SEÑOR PRESIDENTE.- Dése cuenta de una moción llegada a la Mesa.

(Se da de la siguiente:)

"La señora Senadora Arismendi formula moción para que se reinstale una Comisión Especial para la selección y publicación de los discursos del ex Legislador don Enrique Rodríguez."

8) MEJORA DE LOS SERVICIOS PUBLICOS Y PRIVADOS, DE LA SEGURIDAD PUBLICA Y DE LAS CONDICIONES EN QUE SE DESARROLLAN Y DE FOMENTO A LAS ACTIVIDADES PRODUCTIVAS

SEÑOR PRESIDENTE.- Continúa la discusión general del proyecto de ley de urgente consideración.

Tiene la palabra el señor Senador Fernández Huidobro.

SEÑOR FERNANDEZ HUIDOBRO.- Señor Presidente: habiendo tanta elocuencia y tanta experiencia depositadas en esta Sala, no pensaba hacer uso de la palabra en la discusión general del proyecto de ley, tratando de economizar, hasta con avaricia, el tiempo del Senado, haciendo uso de la palabra solamente cuando se abordaran algunos puntos en particular. Pero en el informe de la mayoría escuchado ayer con mucha atención, se hicieron afirmaciones que agregan ciertos contenidos que el documento conocido y discutido hasta hoy no presentaba. Ese hecho, como se dice vulgarmente, nos obliga a salir, porque no habrá después oportunidad de referirnos a esas novedades.

Reflexionadas con tiempo anoche, hemos llegado a la conclusión de que no se trata de un problema del lenguaje o del pensamiento de un expositor eximio como don Alejandro Atchugarry. Podría haber sido nada más que eso, un tributo pagado sin querer a la ciclópea tarea de defender esta ley, porque resulta admirable la retórica desplegada y necesaria, y por ende se podían escapar algunos derrapes en medio del cansancio. Pero no fue así. Me estoy refiriendo, concretamente, a lo dicho acerca de la tierra. Don Alejandro afirmó, refiriéndose al tema de la Contribución Inmobiliaria, que la tierra es un bien de capital como cualquier otro. Repito: un bien de capital como cualquier otro. Creo que suspende el aliento la hondura abismal de la reflexión a la que tan temeraria afirmación nos convoca.

Confieso que anoche casi no pude dormir por ello. De acuerdo con tan formidable premisa, la mayoría, en su informe, no entiende por qué ese bien de capital debe soportar impuestos como el de la Contribución Inmobiliaria, que ningún otro bien de capital soporta. Por ese resbaladizo silogismo, la mayoría llega, en la voz del señor Senador Atchugarry, a concluir que, por lo tanto, es aspiración estratégica de este Gobierno derogar en todo dicho impuesto, para emparejar los demás bienes de capital con este "bien de capital".

Demostrar lo obvio es casi siempre una de las peores empresas demostrativas. Encomendándonos al Espíritu Santo vamos a incursionar por tan fragorosa llanura.

La tierra no es un bien de capital como cualquier otro y esta afirmación, señor Presidente, está dicha aparte de toda consideración fiscal y por dentro de muchas otras cosas de mayor importancia.

En primer lugar, es un bien escaso en el planeta y, muy concretamente, en la República Oriental del Uruguay, y todo bien escaso, aun cuando sea un imprescindible factor productivo, no puede ser tratado como un camión con volcadora o un torno importado.

En segundo término, muy al contrario de la casi totalidad de los bienes de capital, este no sólo no amortiza su valor con el paso del tiempo, sino que, por el contrario, gana valor lustro tras lustro, y en países como el nuestro -porque no estamos hablando de un desierto inhabitable, de una tundra, o de alguna llanura boreal- gana su valor, por lo general denominado "renta", por la acumulación infinita del trabajo social circundante a un camino construido por todos: una escuelita cercana, una línea férrea, o una línea de ómnibus. Los pobladores de un país, la nación entera, confieren ese agregado que parece ser imperceptible hoy para la ilustre mayoría que lanza la afirmación de marras.

En tercer lugar, hay naciones o nacionalidades, como se quiera, constituidas sin territorio, o a las que, sea por lo que sea, las han despojado de su territorio, o aun cuando el territorio las defina, carecen de Estado propio. Ese fue nuestro caso antes de 1830. Nacimos como nación definidos por muchas cosas pero, entre ellas, fundamentalmente, por un territorio, la tierra situada al oriente del Río Uruguay, y por eso somos orientales. Es decir que estamos definidos por un punto cardinal, o sea, por un lugar situado en el espacio y no sólo en el tiempo, en una religión, en un idioma o en una cultura.

En cuarto término, tan es esto así que la ley suprema y unas cuantas de menor jerarquía, establecen que la propiedad de lo que está debajo del pasto nos pertenece a todos y no sólo eso, sino que también pertenece a quienes denuncien un yacimiento de lo que sea y pidan permiso para explotarlo. Tan es así que hasta hace poco se prohibían las sociedades anónimas expresamente en la tierra y en las actividades navieras, exclusivamente. Alguna poderosa razón habrán tenido nuestros antepasados para crear esas leyes que ahora sí, luego de lo afirmado por la mayoría ayer, podemos llegar a entender en toda su abismal profundidad por qué fue recientemente derogada, por lo menos, una de ellas. También, como se dijo ayer, importantes líderes de las principales fuerzas políticas de nuestro país instalaron sistemas impositivos gravando la improductividad de la tierra, asunto que lamentablemente fue derogado hoy. Lo mismo rige todo lo que venimos sosteniendo para nuestros cielos, para nuestros vientos, para nuestros mares, para las 21:000.000 de hectáreas de nuestro próximo mar territorial, sus aguas, su lecho y su subsuelo.

En quinto lugar, basta leer los diarios, ver televisión o escuchar radio para saber la cantidad de guerras que hoy se libran por un pedacito de tierra.

En sexto término, basta leer un poquito de historia para enterarnos de que esta tierra que hoy tenemos y sobre la cual podemos legislar en este Senado costó, a diferencia de cualquier otro bien de capital, torrentes de sangre, y tampoco podemos dejar pasar que el derecho a que este Senado legisle sobre ella también tuvo ese costo.

En séptimo lugar, ni siquiera es necesario leer historia; basta con mirar hacia Timoteo Domínguez, hacia las más cercanas fronteras, hacia los canales dragados o hacia ciertas zonas protestadas para comprender la demostración que venimos intentando: la de lo obvio.

En octavo término, hay leyes en países limítrofes muy grandes territorialmente, que establecen graves limitaciones al uso privado de sus tierras en anchas franjas de sus fronteras con nosotros. Se ve que allá no consideran que la tierra sea un bien de capital como cualquier otro. Hay voces que vienen de lejos -algunas de ellas se encuentran hoy mismo con nosotros aquí- que no pertenecen a nuestro grupo, como la de don Carlos Julio Pereyra, y que desde hace mucho vienen clamando contra la extranjerización de nuestro campo. Se calcula que ya hay varios departamentos en manos extranjeras.

Y esa inquietud, solo por su mera existencia, e independientemente de que tenga razón o no y aun cuando hoy no tenga eco suficiente, demuestra que la tierra no es un bien de capital como cualquier otro. De otro modo, esa inquietud sería un capricho extravagante.

Creo que esto es suficiente para la parte demostrativa con rigor científico: la suma del cuadrado de los catetos es igual al cuadrado de la hipotenusa, por más que una mayoría parlamentaria quiera votar algo distinto. Y esto es así, salvo en Inglaterra, en donde su Parlamento votó por amplia mayoría, como es de fama mundial, que el Paraná y el Uruguay pertenecían a la mar océano, o que Gibraltar estaba en Inglaterra. Como es sabido, a esa mayoría no hubo más remedio que contestarle a cañonazo limpio, tanto desde España como con Lucio Mancilla en la Vuelta de Obligado.

Para terminar, voy a entrar en el terreno propio de estos mamíferos que nos distinguimos de otros porque somos "homo", es decir que tenemos la capacidad de valorar. Tenemos y usamos valores y pasamos fácilmente de la demostración científica a la moral o estética, terreno de las opiniones en el mejor sentido de la palabra, pero base total de todo lo demás. En ese sentido, declaramos, lo más solemnemente posible, que es de nuestra libre opción moral como uruguayos, que la tierra no sólo no es un bien de capital como cualquier otro, sino que no debe serlo.

Así como intentar mover por mayoría el lugar de la hipotenusa o el de Gibraltar o el de España, implica, forzosamente, la disolución del triángulo, sostener que la tierra es un bien de capital como cualquier otro supone aceptar demasiadas disoluciones, aun cuando eso sea resuelto por una mayoría suicida.

Pasando a otro tema, señor Presidente, voy a referirme a otra afirmación formulada ayer y no incluida antes en el texto del proyecto de ley. El trabajoso y largo razonamiento del estimado señor Senador Atchugarry, casi al fin de su predicado y abandonando ya el sujeto, desembocó en el anchuroso estuario de lo afectivo. Señaló algo así como: "ahora voy a decir lo que siento". Reconoció, inclusive, su mayor virtud calificándola, en forma también errónea, como defecto. Afirmó, reitero, erróneamente, el señor Senador: "Mi defecto es decir siempre lo que siento".

(Ocupa la Presidencia el señor Senador Gargano)

-Y entrando por esa desembocadura, tal como el Amazonas lo hace en el Atlántico -creo que se llama Pororoca el estruendo de ese portentoso fenómeno de la naturaleza- don Alejandro se extendió en el arrepentimiento o en algún sentimiento colindante a la reparación forzosamente necesaria hoy de las dolorosas consecuencias de una decisión gubernamental tomada otrora y que, según afirmó temerariamente otra vez, no fuera cuestionada por el Poder Judicial ni por el Poder Legislativo. Lo de siempre, señor Presidente: el que calla otorga. En este caso sería verdad: quien calla debe asumir las responsabilidades correspondientes. Salvo algunas precisiones que serían de menor cuantía aclarar ahora, lo del Senador Atchugarry en el final, es de recibo. Lo recibimos, pues, y que sea en buena hora.

Pero unos artículos más atrás de navegar por ese estuario retórico, la mayoría nos pide a todos y trata de convencernos de que votemos una abigarrada ristra de agravamientos penales que, al estar por los informes unánimes de cuanto especialista fuera consultado, dará origen o producirá, fatalmente, alrededor de 500 presos más -por lo menos- por año, con destino a cárceles de cuyo estado actual, también, hay informes especializados y unánimes en cuanto a que es, sin exagerar, horroroso. No hay ni atisbo en el proyecto de ley que tratamos de algo que se refiera a lo que resulta de suyo evidente: la construcción urgente de las cárceles necesarias. Esto es así, salvo que lo del "leasing", que se incluye en algunos artículos más atrás, casi en el sujeto del largo razonamiento, venga en puntas de pie, sin declararlo, a cubrir el país con esos edificios para ser coherentes, poniendo rejas, como es debido, luego de producir tanto preso. Si fuera que mediante "leasing" este gobierno se propone desarrollar la industria carcelaria, como una nueva gran fuente de trabajo, solo nos restaría decir que tiene poco tono colorado y casi nulo tenor liberal. Estaríamos, de urgencia, retrocediendo más allá de la derecha, de la izquierda y del centro -que por lo menos datan de 1793- hacia formas de un precapitalismo que no merece el calificativo de salvaje, porque lisa y llanamente estaríamos sustantivando el salvajismo. Quizá, su calificación podría ser "precapitalista" o "protoliberal". Pero si ni siquiera esa solución se columbra, no quisiéramos ni desearíamos, señor Presidente, por el respeto y la admiración que sentimos por el estoico Senador Atchugarry, oír nuevamente, por entre el Amazonas y el Atlántico, los lamentos, dentro de algunos meses o algunos años, acerca de lo que en estos días y horas se nos propone votar. Porque a 500 presos por año por lo menos, y con el estado actual de nuestras cárceles, gran parte de nuestros batallones de infantería entrenados para otra cosa, serán necesarios fuera de su misión específica para contener, tras las torretas y los alambrados, a la masa humana que vamos a confinar. Las consecuencias son fáciles de imaginar.

Por lo tanto, no quisiéramos la incursión en lo afectivo, pero previniéndola dejamos expresa constancia de que no se podrá afirmar, entonces, allá en el casi seguro futuro propuesto por la mayoría, que nadie se opuso. Declaro que este Senador y todos sus compañeros de Bancada, nos estamos oponiendo ya, como lo hicimos ayer. Dejamos esta constancia acerca de estos puntos satelitales pero graves, no contenidos en el texto, gracias a la generosidad del Senado.

Para finalizar, nos gustaría agregar otra consideración. Comenzó la mayoría su informe diciendo -citando a Ramón Díaz- que este proyecto de ley es importante, no solo por lo que contiene sino, también, por lo que no contiene. Y se afirmó, temerariamente diría, que no prevé impuestos. Nosotros creemos que tiene tremendos impuestos. Dejando de lado, por supuesto, el atraso cambiario, esto es, ese formidable impuesto que no tiene esa denominación, pero lo es, y acerca del cual este proyecto de ley no dice absolutamente nada. Ya no se trata de una rebaja arancelaria, sino de una especie de "subterraneación" -no sé cómo denominarlo- de los aranceles de nuestro país. En el Capítulo referido al alumbrado público y a la UTE, cuando por boca de la mayoría, o sea, del Gobierno, se confiesa aquí que ni se sabe de la deuda -porque como el fluido eléctrico, ella también fluye todos los días- en la Comisión se afirmó que de los U$S 50:000.000 que se calcula que aproximadamente deben las Intendencias, U$S 25.000.000 corresponden a multas, moras, etcétera; nada más ni nada menos. Aquí se han levantado voces -resuenan hasta este momento- clamando contra la usura inconstitucional, ilegal y hasta criminal. Sé que hay argumentos a favor de que el Gobierno, el Estado cobre a los particulares la misma usura que se denuncia aquí; pero no veo qué argumento puede haber para que una entidad estatal cobre a otra esa misma usura criminal. No veo cómo la UTE podría cobrar a las Intendencias esos recargos; y no veo cómo, además, ahora para efectivizar el cobro no sólo de la energía eléctrica sino, también, de las moras inconstitucionales y usurarias que la UTE -reitero, una entidad estatal- le impone a los Municipios, extrae de entre sus ropas el trabuco para obligar a que lo pague cada ciudadano y cada departamento.

Esto aparece a pocos artículos de distancia de aquellos que se refieren a la descentralización. En realidad, estamos frente a un intento gravísimo de centralización salvajemente unitaria, que se aplicará, luego de lo que ocurrió el domingo, contra una cantidad de Intendencias blancas, frenteamplistas y del Foro Batllista.

Por nuestra parte, vamos a proponer un aditivo para que a través de esta ley de urgencia se prohíba que una entidad estatal le cobre a otra porque, en definitiva, esto lo paga cada ciudadano. A cada hijo de vecino de este país se le cobran estas increíbles usuras gubernamentales que, obviamente, corresponden a un impuesto. Aunque no se llame "impuesto", este es un impuesto escondido en otras palabras. Como dije, vamos a proponer un aditivo por el cual se prohiba urgentemente que cualquier entidad estatal le cobre a otra intereses y multas usurarias que son flagrantemente violadoras de la ley moral y de la que nos rige a todos.

SEÑOR ATCHUGARRY.- Pido la palabra.

SEÑOR PRESIDENTE (Don Reinaldo Gargano).- Tiene la palabra el señor Senador.

SEÑOR ATCHUGARRY.- Básicamente, quiero dejar algunas constancias, porque la exposición del señor Senador que me precedió en el uso de la palabra ha sido tan elocuente que podría llamarse a confusión con respecto a nuestro pensamiento, por lo cual nos interesa aclararlo.

Creo que es muy diferente decir que no se quiere castigar el factor de producción tierra y ser contrarios a tratarlo peor que a los otros -que es lo que nosotros hemos planteado y que notoriamente está a favor de quien produce- que ingresar -no quiero utilizar el término "confundir" en virtud de la inteligencia del señor Senador que acaba de hacer uso de la palabra- en un juego que involucre el ejercicio de la soberanía de todo Estado o Nación sobre su territorio. Los uruguayos y los pueblos de los que descendemos hemos dado la sangre, muchas veces lamentablemente, en defensa de una sociedad o de una Nación. Señor Presidente: no podemos confundir defender nuestro país de una invasión con cobrar impuestos a los uruguayos que trabajan la tierra. Reitero que a lo que nosotros nos referimos es a los impuestos, quiere decir que ,a nuestro juicio, no hay elementos de ponderación para decir que tenemos que tratar peor a quien vive de la tierra que a quien vive del comercio electrónico, del comercio, de la industria o de la actividad financiera. Aquí no existe un impuesto para quien tiene un Banco, pero sí lo hay para el que posee tierras; ese ha sido nuestro pensamiento, o sea muy claramente diferente. Incluso, está alineado con algunos pensadores a quienes no hemos seguido en lo político, pero que hace mucho tiempo enseñaron que el verdadero valor era el que agregaba el ser humano y no el de las cosas. Entonces, estamos hablando de un sistema impositivo y no de esos valores que nos son caros a todos, aunque más preciado que la soberanía sobre la tierra es el respeto a los seres humanos. Aclaro que no voy a embarcarme en un debate sobre internacionalismo proletario, aunque sí podría hacerlo en uno sobre el humanista y, seguramente, para este Legislador no existe causa más importante que la de los seres humanos.

Esos temas forman parte de una hermosa discusión y he hecho esa acotación porque sinceramente disfruté la exposición del señor Senador Fernández Huidobro. Como la considero tan buena, me veo obligado a hacer estas reflexiones. En lo personal, estaría tentado de referirme a otras manifestaciones que el señor Senador ha hecho, pero no es mi propósito contestar a cada Senador que se refiera a mi informe -creo que todo el mundo tiene derecho a sostener su propio pensamiento- porque, de esa manera, me vería forzado a hacerlo con todos los Senadores que me aludan.

Nosotros tenemos muy claro que la actividad primaria de este país, y que representa el 80% de nuestras exportaciones, es la fuente de vida y de trabajo directa o indirecta de todo el Uruguay y no sólo de la capital, porque también Montevideo es un buen productor de bienes agropecuarios, lo cual a veces se olvida. A fin de favorecer a este sector, deseamos no tratarlo peor que a quien pone ese mismo dinero para comprar un banco, un comercio, etcétera. Actualmente, este tipo de inversiones recibe un tratamiento fiscal que no se le da a la tierra, porque, por atavismos, antes pensábamos que la tierra era el único o el más importante bien de producción. Sin embargo, basta ver las cuentas de cualquier país para comprender que eso ya no es así y no hay razón para extraer una riqueza que la tierra no da a través de impuestos.

En la época de mis antecesores, cuando le vendíamos los bienes primarios muy caros a los países del norte que estaban en guerra, el sistema era bastante sencillo, porque se le aplicaba un impuesto a la tierra y con eso se subsidiaba al sector secundario, o sea a la industria. Eso pasó, ya no es así y, a nuestro juicio, no se puede soportar una imposición especialmente importante sobre la tierra con respecto a los otros bienes de capital.

Por lo tanto, no deseamos tratar peor al sector agropecuario, y ese fue el sentido de nuestras palabras.

Finalmente, agradezco a la Mesa la tolerancia y, además, saludo la buena exposición que se ha hecho aunque no comparta algunos de sus aspectos.

9) SELECCION Y PUBLICACION DE LOS DISCURSOS DEL EX-LEGISLADOR DON ENRIQUE RODRIGUEZ

SEÑOR PRESIDENTE (Don Reinaldo Gargano).- Se va a votar la moción formulada por la señora Senadora Arismendi en el sentido de que se reinstale la Comisión Especial para la selección y publicación de los discursos del ex Legislador Enrique Rodríguez.

(Se vota:)

-26 en 27. Afirmativa.

10) MEJORA DE LOS SERVICIOS PUBLICOS Y PRIVADOS DE LA SEGURIDAD PUBLICA Y DE LAS CONDICIONES EN QUE SE DESARROLLAN Y DE FOMENTO A LAS ACTIVIDADES PRODUCTIVAS

SEÑOR PRESIDENTE (Don Reinaldo Gargano).- Continúa la discusión general del proyecto de ley del Poder Ejecutivo con declaratoria de urgente consideración.

Tiene la palabra el señor Senador Couriel

SEÑOR COURIEL.- Señor Presidente: tal como se expresó al inicio de la exposición del informe en mayoría, esta es la primera ley relevante que llega al Parlamento en este Período. Diría que es más relevante por su carácter político y por la cantidad de elementos propagandísticos que hubo detrás de ella que por su contenido. En realidad, el contenido es mucho menos relevante, sin duda, que la cantidad de tiempo, imagen y papel que en la prensa se le ha dedicado a esta Ley de Urgencia. Hoy estamos a 16 de mayo y desde febrero, es decir, desde hace tres meses y medio, el tema está en los medios de comunicación. Seguramente, la sociedad uruguaya, después de tres meses y medio de tanta propaganda a propósito de esta ley, esperaba un contenido distinto al que realmente presenta en la etapa actual. Además, esta iniciativa posee una característica política muy importante, ya que hubo un acuerdo -creo que con fecha 9 de noviembre de 1999- entre el Partido Colorado y el Partido Nacional para que este último acompañara al doctor Batlle en el balotaje. En ese acuerdo se fijaron determinados temas que, según se dijo, se iban a efectivizar en los primeros noventa días de esta Legislatura. Por lo tanto, este Proyecto de Ley de Urgencia tiene un aspecto concreto: nace de un acuerdo político entre el Partido Nacional y el Partido Colorado.

En esta introducción, señor Presidente, quisiera destacar el gesto del señor Presidente de la República, doctor Jorge Batlle, al enviar un borrador al Frente Amplio - Encuentro Progresista, antes de presentar el proyecto de ley en el Parlamento. Nuestro movimiento político contestó este documento, tanto por escrito como a través del diálogo que mantuvieron los doctores Tabaré Vázquez y Jorge Batlle. En realidad, cuando se nos remitió el documento antes de que ingresara a la consideración del Parlamento, supusimos que habría alguna instancia previa de diálogo, de posibilidad de participación, de que algunas ideas que el Frente Amplio planteaba pudiesen ser incorporadas en el proyecto de ley, es decir, de poder participar en la negociación. El gesto existió, pero la posibilidad de participación, lamentablemente no. Insisto, en un momento creímos que se podía generar una especie de diálogo entre técnicos o parlamentarios, previa a la llegada del proyecto de ley al Parlamento. Indudablemente, el gesto fue formal, pero en lo concreto nosotros no tuvimos ninguna posibilidad de participar en la negociación, en el diálogo, ni fuimos oídos en lo que tiene que ver con cuál era nuestro pensamiento sobre este Proyecto de Ley de Urgencia.

En el Parlamento, señor Presidente, a la luz de lo expresado por el informe en minoría que realizó el señor Senador Rubio, todo parece indicar que lo importante son los plazos y la necesidad de votar cuanto antes el proyecto de ley; la discusión importa menos. Al parecer, se piensa que como esto ya fue acordado anteriormente fuera del ámbito legislativo, "¿para qué" -dicho esto entre comillas- "perder el tiempo discutiendo con los integrantes del Encuentro Progresista, si ya se tienen las mayorías correspondientes?"

Por lo tanto, señor Presidente, francamente digo que de nada sirvió el gesto político que el doctor Batlle efectivizó cuando envió al Frente Amplio el borrador del Proyecto de Ley de Urgencia, antes de su presentación en este ámbito.

En los hechos, cuando protesto por esto -porque esta es una protesta- es porque mi movimiento político tiene ganas de construir. Existe como una especie de propaganda permanente en el sentido de que nosotros decimos que no a todo. Sin embargo, no es así; le decimos que no a todo aquello que estamos convencidos va en contra de nuestros principios básicos, y siempre hacemos el esfuerzo de presentar nuestras propias ideas sobre cada uno de los temas que llegan al Parlamento.

Por lo expuesto, señor Presidente, todo parece indicar que en este caso difícilmente vamos a tener alguna posibilidad de incorporar algún artículo o propuesta que tenga que ver con un Proyecto de Ley de Urgencia que ya viene negociado. Sin duda, esto se inscribe en un escenario político novedoso. Por radio no tuve ningún empacho en felicitar al señor Presidente de la República -con quien tantas diferencias tuve en los cinco años pasados en esta Cámara- por su accionar en el tema de los desaparecidos y de los Derechos Humanos. De todos modos, así como señalamos que estos son aspectos positivos -lo estamos acompañando, queremos apoyarlo y encontrar una forma de sellar la paz, de cicatrizar las heridas- y que incluso en la Legislatura anterior acompañamos al Partido Colorado en temas vinculados a la política internacional, también decimos enfáticamente que en materia de política económica es mucho lo que nos aleja de las propuestas de la coalición de gobierno, en especial en aquellos aspectos en los que se inscribe este Proyecto de Ley de Urgencia, de acuerdo con las manifestaciones efectuadas por el señor Ministro de Economía y Finanzas ante la Comisión de Constitución y Legislación integrada con la de Hacienda.

¿En qué temas, señor Presidente, se había acordado entre el Partido Nacional y el Partido Colorado y nosotros sentimos que podríamos haberlos acompañado, pero no figuran en este Proyecto de Ley de Urgencia? Citemos algunos ejemplos. Se planteaba la rebaja a la sobretasa del Impuesto a las Retribuciones Personales que, tal como manifestó con acierto el señor Senador Michelini, consiste en un impuesto a la renta de personas físicas -que nosotros planteamos en la campaña electoral- pero en este caso exclusivamente para los asalariados; sólo ellos lo pagan y por eso nos parecía conveniente acompañar lo acordado entre el Partido Nacional y el Partido Colorado en este sentido, aunque lamentablemente en este proyecto de ley no existe ninguna rebaja de dicho Impuesto. Asimismo, se había propuesto rebajar los tiques de las mutualistas las que, sin duda, hoy tienen grandes dificultades. Pensábamos que en ese caso también podríamos acompañar el acuerdo existente entre el Partido Nacional y el Partido Colorado, pero esto tampoco figura en el proyecto de ley que tenemos a consideración. Por otro lado, se planteó la posibilidad de que no hubiera jubilaciones inferiores a un salario mínimo nacional, aspecto que también acompañamos pero que, como en los ejemplos anteriores, tampoco está contenido en esta iniciativa. A su vez, se pensó en la devolución de impuestos al sector exportador, muy afectado por la política económica del Uruguay en los últimos diez años. Esto tampoco figura en el proyecto. También se consideró mejorar el Seguro de Paro para los trabajadores mayores de 50 años. Todos sabemos la angustia que están viviendo los uruguayos de cierta edad cuando pierden el empleo, porque no saben dónde pueden conseguir otro en nuestro país. En tal sentido, se buscaba una fórmula de resarcirlos por el camino del seguro de paro; sin embargo, esto tampoco está contenido en el proyecto de ley. Por otra parte, se planteaba el aumento de los salarios a los docentes, policías y militares -no recuerdo si también estaban incluidos los funcionarios judiciales- por lo que nosotros esperábamos esta medida.

En cambio, en la primera presentación que hizo el señor Ministro de Economía y Finanzas ante el Parlamento, quedó claro -recuerdo que la pregunta se la manifestó el señor Senador Astori- que si el salario de los funcionarios públicos crecía un 1,5% en el mes de enero y no se lo iba a aumentar más, y se proponía una inflación del 5% o 6%, en realidad iba a haber una caída del salario real. Ese mismo día, por la tarde, el señor Ministro asistió a una reunión con empresarios y allí manifestó esta rebaja de salarios a los funcionarios públicos, solicitando al sector privado que tuviera en cuenta esta medida e hiciese exactamente lo mismo que el Estado, es decir, que también intentara rebajar el salario real del sector privado, tal vez con el objetivo de mejorar la competitividad, muy afectada, entre otras cosas, por la política cambiaria.

Entonces, un empresario -según consta en "El Observador"- preguntó al señor Ministro que en caso de que él propusiera rebajar el salario real de los funcionarios públicos y del sector privado, cómo iba a hacer para que el consumo privado creciera un 2%, cuando tal vez los salarios iban a caer un 4% o un 5%, dependiendo de cuánto fuera la inflación. El señor Ministro contestó que los asalariados no son los únicos consumidores y que lo que se pretende es que haya un crecimiento de bienes de consumo durables. Yo agrego: línea blanca y automóviles cero kilómetro, porque en esos rubros se puede cobrar impuestos y rebajar así el déficit fiscal.

Según las proyecciones del Gobierno, el Producto Bruto Interno va a crecer un 2.5%, el consumo privado un 2% y los salarios van a bajar. Si no recuerdo mal, en la campaña electoral nunca escuché a ningún dirigente del Partido Colorado ni del Partido Nacional decir que, entre las primeras medidas que se iban a tomar, estaba la rebaja del salario real de los funcionarios públicos y del sector privado. Uno hasta podría decir que la situación es tan crítica, que la recesión es tan violenta, que va a haber desastres de tal naturaleza que la sociedad toda tendrá que pagar y que, entonces, también vamos a pedir a los trabajadores que participen en el costo de la crisis, porque si el Producto Bruto Interno cae, que bajen también los salarios; sin embargo, no es así. Concretamente, lo que el señor Ministro nos está diciendo es que el Producto Bruto Interno va a crecer, que el consumo privado también va a crecer, pero que los asalariados tienen que bajar sus ingresos.

En lo personal, más que del liberalismo político -como le gusta al Presidente de la República- me gusta mucho más hablar de democracia, porque en ella está incluida la libertad. La democracia, como busca la igualdad de los ciudadanos, tiene una ética de equidad, una ética de igualdad. En este caso, la ética fue olvidada tanto por el Ministro como por el Gobierno, con lo cual nos están mostrando que para ellos lo importante es profundizar las desigualdades. Se profundizan las desigualdades por algo vital que está en todo este proyecto de ley y en todas las exposiciones del señor Ministro de Economía y Finanzas, cuando dice que hay que cerrar las cuentas fiscales y que el déficit fiscal es el responsable de todos los males que ocurren en el Uruguay. Al parecer, si no se soluciona el déficit fiscal, no se soluciona nada.

Podríamos recordar que cuando se hizo el ajuste fiscal de 1990, en la Cámara de Representantes expusimos que el déficit fiscal no era la causa de la inflación. Al terminar ese año, se pudo comprobar que el Gobierno del Partido Nacional había bajado el déficit fiscal del 6,5% del Producto Bruto Interno al 2,5%, en lo que fue un gran esfuerzo, pues esta rebaja significó cuatro puntos menos. Podría pensarse que esto era para que disminuyera la inflación, pero en lugar de bajar, subió, porque del 90% del año anterior, aumentó al 130%.

El año pasado fue el de mayor déficit fiscal del período de Gobierno del doctor Sanguinetti y fue también el año de menor inflación en el quinquenio. Es posible que haya libros de texto y economistas, como el ex Ministro Mosca -que se cansó de traernos datos- que afirmen que el déficit fiscal es la causa de la inflación, pero nunca lo pudieron demostrar, porque para ello hay que mirar la realidad concreta y no el libro de texto. Hoy, en nombre del déficit fiscal, se está profundizando la desigualdad de los uruguayos que, como vamos a ver más adelante, tienen bastantes problemas.

No tengo ninguna duda de que los políticos del Partido Colorado y del Partido Nacional tienen sensibilidad; no serían políticos si no la tuvieran. ¡Claro que tienen sensibilidad! Por ello me pregunto qué hacen los políticos del Partido Colorado y del Partido Nacional cuando el contador Bensión anuncia a un empresario que lo que le interesa es incrementar el consumo de bienes durables -como, por ejemplo, autos cero kilómetro- y no de alimentos, vestimenta y demás bienes necesarios para los sectores populares, porque a ellos se les va a bajar su nivel de salario. ¿Se discute esto en los partidos políticos? ¿Acaso el Ministro de Economía manda más que los Partidos o tiene una voz de tal naturaleza que no hay político que lo pueda enfrentar? Me pregunto esto porque aquí estamos sentados quienes fuimos designados por la soberanía popular para que los representemos. No me puedo imaginar que en democracia un Ministro de Economía y Finanzas pueda decir sencillamente que el Producto Bruto Interno va a crecer y que los salarios van a bajar. Verdaderamente no puedo entender que se diga algo así en democracia.

Entonces, llamo a la reflexión a los dirigentes políticos sobre este tema. ¿Cuáles eran los temas que todos suponíamos vendrían incluidos en la Ley de Urgencia? Precisamente, la campaña electoral estuvo preñada de polémicas vinculadas a la situación de los productores rurales, que se quejaron de todas las formas, hicieron un paro y hasta trajeron los tractores frente al Palacio Legislativo el 13 de abril del año pasado. Todos suponíamos que la Ley de Urgencia atendería esta problemática de los productores rurales que, por otra parte, tienen un inconveniente de rentabilidad, uno de competitividad y otro de endeudamiento. Ante esto nos preguntamos: ¿se atacan estos fenómenos? No sólo no se atacan, sino que hay un diagnóstico equivocado. El señor Senador Atchugarry nos dijo -tal como lo hace permanentemente el Gobierno- que el problema de los productores agropecuarios está vinculado a la caída de los precios internacionales y a la devaluación de Brasil. ¿Puedo negar que haya una caída de los precios internacionales? No. ¿El Gobierno es responsable o culpable de la caída de los precios internacionales? No. ¿El Gobierno es responsable o culpable de la devaluación de Brasil? No. Sin embargo, la caída de los precios internacionales y la devaluación de Brasil dejó al desnudo otro problema que sí tiene que ver con el Gobierno del Uruguay: el atraso cambiario. Cuando los precios internacionales cayeron, o el día que no se pudo competir más con Brasil, quedó en evidencia que el atraso cambiario les quitaba rentabilidad.

Hoy escuchaba en una radio al Ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca actual que decía que él está de acuerdo con los productores agropecuarios en cuanto a que el tema del endeudamiento no es del año pasado, no es por la devaluación de Brasil, no es por los precios internacionales que cayeron, sino que tiene que ver con la baja rentabilidad y con las altas tasas de interés vigentes en el mercado local. Sin embargo, este tampoco se trata. Recordemos al pasar que según los productores rurales -yo no hice el cálculo, sino que lo hicieron técnicos vinculados a los productores rurales- en la década, por cambio de precios relativos el atraso cambiario, le significó una pérdida a los productores agropecuarios de U$S 1.000:000.000, y el endeudamiento es de U$S 1.300:000.000 o U$S 1.400:000.000. Si no hubiera habido atraso cambiario seguramente este endeudamiento no existiría y el problema de rentabilidad que tienen los productores agropecuarios tampoco.

En este Proyecto de Ley de Urgencia aparecía como tema central para los productores agropecuarios una rebaja de los aportes patronales -lo que ya existía desde 1999- y de la Contribución Inmobiliaria. En este sentido se han hecho críticas porque la rebaja de la Contribución Inmobiliaria ayuda poco a los pequeños productores y más a los grandes. Recuerdo haber estado en Paysandú hablando con los productores rurales explicándoles que no les van a dar nada porque la preocupación del Gobierno no es la misma que la de ellos. La preocupación del Gobierno es el déficit fiscal. La prioridad siempre es el déficit fiscal. ¿El déficit fiscal tiene que ver con la inflación? No, pero probablemente sí tenga que ver con la imagen que quiere dar el Gobierno al sistema financiero y a la entrada de capitales, diciéndole que nos portamos muy bien. De esta forma, mostrando que no tenemos desequilibrios en las cuentas fiscales mostramos nuestro orden. Entonces, en definitiva, termina siendo un problema de imagen. El señor Senador Atchugarry dijo hace unos pocos minutos que a él lo que le importa son los seres humanos. A mí también me importan los seres humanos. Entonces, me pregunto qué es más importante si los productores agropecuarios de este país que en este momento están sufriendo una situación crítica o la imagen ante el sistema financiero.

Por lo tanto, siento que en materia de productores agropecuarios no se atiende la rentabilidad porque la política cambiaria y las tasas de interés no se van a modificar. No se atiende la competitividad ni el endeudamiento y me preocupa lo que me dijo una vez un productor, si el tema de la producción agropecuaria es un problema de rentabilidad o empleo porque si el establecimiento se cierra, no sabe dónde va a ir a trabajar. Esto tiene que ver con la política interna porque se relaciona con el atraso cambiario, con las tasas de interés, con las tarifas, que muchas veces la suben. Si en el sector agropecuario se buscara competitividad o rentabilidad por la baja de salarios se vería que estos no pesan porque en el costo de producción tienen escasísima relevancia.

Otro sector que sentimos que también tiene una situación crítica es el industrial, que tampoco tiene competitividad y sobre el cual el informe en mayoría no dice nada. Todos sabemos que este sector perdió cien mil puestos de trabajo en la década. Acá sí nadie podría decir que la devaluación de Brasil o la caída de los precios internacionales en 1999 son los responsables de la caída del sector industrial y de la pérdida de competitividad y de puestos de trabajo. Tal vez, la única medida que haya para el sector industrial es esta rebaja de salario, aunque no nítidamente manifestada. La verdad es que en toda la década el sector industrial mejoró sus niveles de productividad con caída de salarios. Sin embargo, pese a esta mejora de la productividad y de la caída de salarios, el sector no sale de su crisis y no puede enfrentar importaciones subsidiadas por el atraso cambiario, además del «dumping». No puede competir en mercados internacionales fuera del argentino, que tiene más atraso cambiario que el nuestro, ni le puede vender a Estados Unidos, a Europa -porque el euro también se devalúa- o al sudeste asiático, porque sus monedas también se devaluaron.

SEÑOR GARCIA COSTA.- Pido la palabra para una cuestión de orden.

SEÑOR PRESIDENTE (Don Reinaldo Gargano).- Tiene la palabra el señor Senador.

SEÑOR GARCIA COSTA.- Señor Presidente: solicito que se prorrogue la hora de que dispone el orador.

SEÑOR PRESIDENTE (Don Reinaldo Gargano).- Se va a votar la moción presentada.

(Se vota:)

-19 en 20. Afirmativa.

Puede continuar el señor Senador Couriel.

SEÑOR COURIEL.- Agradezco al Senado y en especial al señor Senador García Costa porque él siempre manifiesta que digo lo mismo, pero estoy haciendo un esfuerzo por hacer una exposición distinta.

El otro tema que suponíamos podía aparecer con cierto énfasis en la Ley de Urgencia es el del desempleo. En ese sentido, ¿qué se plantea para ese tema? Se plantea la rebaja de los aportes patronales, como ya se hizo en la industria manufacturera en el año 1995. No voy a contestar al señor Senador Atchugarry porque lo que él dijo no fue un argumento. El expresó: qué hubiera pasado si no hubiéramos rebajado los aportes patronales. El no lo sabe y yo tampoco. Recuerdo un seminario al que concurrí en Bolivia el año pasado en que una economista de mucho nivel me dijo que si no se hubieran hecho las reformas estructurales de privatización, de liberalización y de desregulación, el BID dice que todo estaría peor. Yo le contesté que la verdad es que no tengo la más mínima idea de qué hubiera pasado si no se hubieran hecho las reformas estructurales, pero que también el BID sabe bastante menos que yo. No tiene ni la más mínima idea de lo que hubiera pasado porque simplemente es imposible saberlo.

La rebaja de aportes patronales no dio resultado y con respecto a eso el señor Ministro de Economía y Finanzas me contestó en la Comisión que puede deberse a otros factores. La verdad es que como medida para bajar el desempleo no dio resultado. Sin embargo, parece que el señor Senador Atchugarry hubiera redescubierto la relevancia del aporte patronal. Yo le voy a contestar que en el año 1963 se hizo un diagnóstico de la situación del Uruguay por la CIDE -Comisión de Inversiones y Desarrollo Económico- y vino un técnico norteamericano experto en seguridad social quien planteó la necesidad de la rebaja de los aportes patronales y, si fuera posible, su eliminación. Quiere decir que este no es un tema nuevo; tiene por lo menos 37 años de discusión en el país. Seguramente, si no se eliminó es por el desfinanciamiento de la seguridad social, que siempre tiene sus vaivenes. Por un lado, prácticamente un tercio de los trabajadores no aportan porque son informales, precarios, subempleados o desempleados abiertos, y por otro, después de la reforma de la seguridad social parece que el Banco de Previsión Social empieza a recaudar gracias a ella. Cuando uno va a mirar los datos comprueba que lo que sucede es que el Estado empezó a hacer los aportes correspondientes de los Ministerios y de las empresas, que no hacía antes.

Pero lo interesante es que en el fondo, cuando se rebaja el aporte patronal para mejorar el empleo, lo que se está diciendo es: "mire, lo que queremos es bajar el costo de la mano de obra porque así se usan tecnologías intensivas en mano de obra y no en capital para dar más empleo". En el fondo, señor Presidente, estas tecnologías que se generan en el mundo desarrollado no tienen en cuenta la constelación de recursos del mundo subdesarrollado. De pronto, en algunos rubros es factible, pero en general eso no se aplica y, en todo caso, sería muy importante que el señor Senador Atchugarry supiera que en este país entraron bienes de capital importados, subsidiados por el atraso cambiario que seguramente están generando mayor desempleo, porque allí sí hay una rebaja del costo de bienes de capital por la vía de un tipo de cambio barato para la importación de bienes de capital.

El artículo 2º no lo votamos -ya lo dijo el señor Senador Rubio- porque es una especie de cheque en blanco y los cheques en blanco no le hacen bien al Parlamento, porque para estar dando permanentemente cheques en blanco y que el Poder Ejecutivo haga lo que quiera, en el momento y de la manera que desee, no estamos los Parlamentarios. Generalmente me niego a votar de modo afirmativo una medida de esta naturaleza donde haya cheques en blanco. En esencia, cuando usted mira las encuestas de los uruguayos, ¿cuál es el primer problema que tienen? El del empleo. ¿Qué se propone acá para atender el problema del empleo? La rebaja de aportes patronales. El señor Ministro dice: "Si no hay crecimiento, no hay empleo". Es verdad, pero el crecimiento es condición necesaria, no suficiente. Si no hay programas de empleo, usted puede crecer, como ocurrió en el último quinquenio, y la tasa de desempleo puede seguir aumentando pese al crecimiento de la producción. Entonces este tampoco es un problema menor cuya solución no aparece por ninguna vía. Por supuesto que hay como una negación. Cuando se habla del tema del subempleo, se dice que están trabajando. Pero debemos tener en cuenta que capaz que trabajan dos o tres horas. Cuando se habla de la informalidad, también se dice que están trabajando. Pero recordemos que los informales constituyen un 37%. Lo mismo ocurre cuando se toca el tema de la precariedad. Se dice que están trabajando. ¿Que la semana que viene no van a tener empleo? Bueno, pero están trabajando. El problema del empleo no es el desempleo abierto, sino que también es el subempleo, la precariedad y la informalidad. Sin embargo, este es un tema que ni siquiera se discute en el país. Porque además, señor Presidente -y es lo que nos preocupa- esta informalidad, este hecho de que la mujer que trabajaba en la industria textil pasó al servicio doméstico y el hombre que trabajaba en la metal mecánica pasó a vender bombones o chocolates "Garoto" en 18 de Julio, significa un mecanismo de fragmentación social que el Uruguay no tenía; significa multiplicar la informalidad, no dar esperanza a los jóvenes; significa menor información, menor colectivización, menor participación en los problemas colectivos a la que los uruguayos estábamos acostumbrados. En el fomento de la escuela, del liceo, en la cancha de bochas y en el deporte cada vez se participa menos porque se requiere muchas más horas para trabajar. En el fondo a veces siento que estos temas nos hacen perder la categoría de ciudadanos, y no es un tema menor. Este problema, que debería tener primera prioridad porque es la angustia de los uruguayos, no sólo no la tiene sino que el que la ostenta es el déficit fiscal.

El tema de la pobreza es como nuevo en el Uruguay, porque en el Uruguay del viejo batllismo todos podíamos ir a la escuela donde confluían ricos y pobres de distintos barrios y donde había cierto nivel sanitario. Eso no es más así. El informe de Katzman -que es un informe oficial del Gobierno sobre desarrollo humano- muestra que el 16% de los hogares uruguayos está bajo la línea de pobreza, lo que involucra a uno de cada cuatro uruguayos, un 25%. Este es un tema nuevo, porque no se trata del 6% de un dato de la CEPAL que metodológicamente no corresponde al Uruguay. Entonces, desde este punto de vista se le agrega a esto nada menos ni nada más que el problema de los niños. Entre 0 y 5 años, el 46% de los niños vive en hogares que están bajo la línea de pobreza. ¡Es casi 1 de cada 2 niños! Y el Uruguay se está olvidando de este tema como si no existiera. Me preocupa mucho, señor Presidente, la "ghettización". Los pobres empiezan a vivir con los pobres en asentamientos irregulares, y los ricos empiezan a ir a barrios de exclusividad al estilo de lo que estamos acostumbrados a ver cuando vamos a Colombia o a México o cuando vemos las grandes residencias de San Pablo, porque no pueden soportar el problema de la inseguridad ciudadana. Este es otro Uruguay. Este es un cambio cualitativo en la historia del Uruguay. ¿Y qué es en realidad lo que hace el Gobierno? Lo que hace es decir: "Bueno, nuestra política económica tiene un objetivo concreto: la estabilidad y la contención de la inflación. Si se mantiene baja la inflación, automáticamente van a venir las inversiones, se va a producir más y va a haber más empleo." Pero el sector privado hoy no lo puede hacer porque no tiene rentabilidad ni competitividad. Por el otro lado dice que están los equilibrios macroeconómicos. Yo digo que el mercado no está en condiciones y que el Estado tiene que ayudar y promover. El mercado no tiene horizonte social ni temporal, ni tampoco -podríamos agregar ahora- tiene horizonte ambiental. En el agro, Uruguay es el país que tiene menos coeficiente de inversión en América Latina. Algún año le ganamos a Panamá, algún año le ganamos a Haití, pero el nuestro es el de más bajo coeficiente de inversión, y si no hay inversión es muy difícil que haya crecimiento. ¿Dónde se va a invertir? ¿En el agro? ¿Con el problema de rentabilidad y competitividad? No. ¿En la industria? ¿Con el problema de competitividad que tiene, con el atraso cambiario y la rebaja arancelaria unilateral que se hizo a partir de principios de los noventa? No. ¿En la construcción? ¡Si una de las medidas fundamentales del gobierno es la caída de la inversión pública para que baje la construcción! En vez de tomar medidas anticíclicas frente a la recesión, se toman medidas procíclicas. Si hay recesión, la política económica quiere más recesión aún. ¿Dónde se va a invertir? ¿En el turismo? Si todos los uruguayos y los argentinos nos estamos yendo al Brasil porque es más barato y el Uruguay es caro. ¿Dónde se va a invertir? ¿En la exportación, con nuestra política cambiaria? Imposible. Entonces, en el fondo lo que está ocurriendo es que el mantener la inflación ha tenido costos tremendos, porque ello se ha hecho sobre todo con la política cambiaria, con el ancla cambiaria. Entonces, desde este punto de vista se dice que la política cambiaria no se va a modificar. Primero se dijo que se iba a modificar el año que viene y ahora parece que no. Pero trajeron a un Premio Nobel. Trajeron a Mandel, que dice que quiere tipo de cambio fijo. En la situación actual, tipo de cambio fijo, a mi entender, liquida al Uruguay. Lo liquida. Tipo de cambio fijo es algo parecido a la Ley de Convertibilidad de Argentina, y esta tiene enormes dificultades de salir.

Un tipo de cambio fijo, por ejemplo, es la dolarización en el Ecuador. Si en el Uruguay hubiese algún proyecto de ley que pretendiera el tipo de cambio fijo, este Senador haría los máximos esfuerzos para que esto no ocurriera. Por suerte, en este país, frente a una medida de esta naturaleza se podría interponer el referéndum. Creo que al referéndum no hay que toquetearlo, sino utilizarlo para temas vitales y centrales. Así, si se llegara a implantar el cambio fijo en el Uruguay, esa medida sería tan importante que sin ninguna duda daría mérito a que se consulte la opinión del conjunto de la población a través del referéndum.

Entonces -y de esto hace ya diez años- tengo una política basada en la baja de la inflación con ancla cambiaria, con un déficit en la balanza de pagos y en la balanza comercial. Ante esto, ¿qué tengo que hacer? Financiarlo; y para ello necesito la entrada de capitales y mantener la política cambiaria sin tocar la tasa de interés, porque debo dar la imagen de que quiero bajar el déficit fiscal y el salario. Por ello, toda la política está priorizada en función de este sistema financiero y de estas entradas de capitales que requieren el déficit en la balanza de pagos. Esto, no es distinto en la Argentina.

Sin embargo, señor Presidente, el problema radica en que el aparato productivo se desmantela, el desempleo no se arregla, la fragmentación social se profundiza, la pobreza ha venido creciendo entre los años 1994 y 1998 y la inseguridad ciudadana se sigue manifestando permanentemente. Yo digo que esta es la prioridad, lo financiero, la subordinación a lo productivo. Cuando los Legisladores están en la oposición siempre dicen: "Ah, lo productivo". Lo productivo es muy importante; en esta oportunidad nuevamente lo productivo queda subordinado y sobre todo queda desguarnecido el aspecto social. Nos volvemos a preguntar qué es más importante para un Legislador, para un político que fue elegido y que tiene que representar de alguna manera a la sociedad. ¿Es más importante la salud, la educación, la atención de la pobreza, o el déficit fiscal? ¿Dónde está la prioridad? ¿Acaso se habla de cualquier déficit fiscal? Por supuesto que no: nadie quiere tener 6% o 7%. Pero cuando el Ministro de Economía y Finanzas viene y dice que la piedra angular, el elemento clave, la luna, el sol, el mundo pasa por déficit fiscal, entonces uno no puede dejar de preguntarse dónde están los seres humanos para esta política económica.

A este respecto, la CEPAL ponía de relieve hace unos días que al equilibrio macroeconómico, además de la estabilidad, hay que ponerle las variables reales. ¿De qué vale tener cero de inflación si la producción agrícola e industrial caen? ¿Para qué queremos cero de inflación si la producción cae y el desempleo aumenta?

La intención de esta política económica es bajar el déficit fiscal y dar una buena imagen para que ingresen capitales, pero me pregunto a quién favorece y a quién afecta. En primer lugar, considero que afecta a los productores agropecuarios, a los empresarios industriales, a los exportadores, al sector de la construcción y al turismo. Por supuesto que también afecta a los asalariados, ya sea porque no se atiende el problema del empleo o porque se quiere rebajar el salario en el año 2000. Asimismo, afecta a los sectores más pobres. Ahora bien; ¿a quién beneficia? Seguramente a algunos sectores de altos ingresos que pueden comprar más baratos los autos cero kilómetro, pero por sobre todo, si estamos pensando en la entrada de capitales -es decir, en el sistema financiero- se está beneficiando a los importadores que pueden traer al país autos cero kilómetro con una línea blanda y venderlos más baratos.

El otro día en los medios de comunicación salió publicado que el señor Ministro Abreu había realizado una negociación espléndida con respecto a la industria automotriz. Argentina y Brasil acordaron elevar el arancel al 35% y el Ministro uruguayo consiguió bajarlo al 23%. ¿Para qué lo hizo? ¿Para los industriales? No; eso beneficia a los importadores y a los ingresos fiscales porque de esa manera pueden cobrar impuestos. Mientras la Argentina y el Brasil quieren participar en la complementariedad productiva y especializarse en determinados rubros, nuestra especialización es la importación. Desde este punto de vista, más que crecer por las exportaciones, el Uruguay lo hizo por las importaciones financiadas en razón de la entrada de capitales que permitió la política económica del Gobierno.

Se me puede preguntar cuáles son mis planteos frente a esta problemática, pero no voy a cansar al Senado. Sí quiero manifestar que la semana pasada publicamos en una revista que se llama "Escenario 2", un artículo escrito por quien habla, que lo único que pretende es hacer una propuesta de política económica para un gobierno blanco o colorado, que muy bien se podría implementar este año. Esta tiende a compatibilizar la estabilidad, el crecimiento, el empleo y la distribución del ingreso, y en lugar de aplicar políticas procíclicas, utiliza políticas anticíclicas en las que, por supuesto, existen diferencias sustantivas en la forma de aplicar los instrumentos de política económica. En otra oportunidad podré hacer referencia explícita a ese artículo, a propósito de una salida distinta a esta propuesta.

Cuando me refiero a una salida distinta, lo hago para decir que se puede, que puede ser viable. Hay algo, diría, una especie de cultura en el sentido de que en el Uruguay no se puede y que la globalización no nos permite actuar. Es claro que nos restringe la globalización financiera, pero tenemos libertad para negociar y fijar los aranceles hasta cierta altura, para determinar la política cambiaria, para influir sobre la tasa de interés -aunque, por supuesto, nunca por debajo de la financiera internacional- para seleccionar las actividades de crédito y para fijar la política de gasto público. La historia de tratar que cada vez haya menos gasto público, es como pretender transformarnos en Haití, en Honduras ...

SEÑOR SANABRIA.- O en Nicaragua.

SEÑOR COURIEL.- ... y por qué no, en Nicaragua, donde hay un 10% del gasto público sobre el producto y no existe prácticamente tributación, pero hay muchos más pobres que en el Uruguay, mucho más subempleo y más desempleo abierto, así como una gran inseguridad. Una de las características fundamentales del Uruguay es el viejo batllismo, que hizo una redistribución a través del gasto social. Sin embargo, aquí la gran medida de este Proyecto de Ley de Urgencia es rebajar el gasto social, porque en la comparación internacional es muy elevado. Por supuesto, esto no es así, sobre todo cuando miramos a Europa. Por supuesto que también hay países, como Japón, donde se decide resolver el problema social por la vía de la empresa privada, y entonces la protección social, la educación y la salud se atienden a través de la empresa privada. Pero en Europa esto se realiza por intermedio del Estado, y el Uruguay tomó elementos de ese continente, así como ellos lo han hecho con nosotros. En el campo internacional se dice que los suecos crearon el Estado de Bienestar, a lo que respondería que ellos vinieron a nuestro país en la década del veinte a estudiar el batllismo, para ver de qué se trataba ese Estado benefactor que había a principios de siglo en el Uruguay.

Por lo tanto, cuando oigo hablar de esta cultura -y digo cultura porque es un valor en sí mismo bajar el déficit fiscal, un valor en sí mismo que el Estado no intervenga y modificarlo en nuestro país, así como es también un valor en sí mismo rebajar las jubilaciones en el Uruguay- es que sostengo que podemos acompañar felices al doctor Jorge Batlle cuando actúa en el tema de los desaparecidos, pero lamentablemente no podemos estar de acuerdo con él en la política económica porque estamos absolutamente convencidos de que la sociedad uruguaya va a resultar afectada por esta situación.

En este sentido, como decía el señor Senador Rubio, dentro de este Proyecto de Ley de Urgencia hay temas que merecerían analizarse con tiempo, teniendo en cuenta estudios y asesoramientos suficientes. De no hacerse así, es una actitud que hace mal al Parlamento, y si ello ocurre, en consecuencia, afecta al sistema político. Esto se debe a que ya tenemos un problema en cuanto a la credibilidad del sistema político, sobre todo por parte de los jóvenes.

Además, en esta cultura del déficit fiscal, en esta cultura de que todo lo que hace el Estado está mal y todo lo que lleva a cabo el sector privado es virtuoso -cuando en el mundo hay matices más de gris porque hay asuntos que el sector privado resuelve muy bien y otros que no, así como hay temas que el Estado atiende correctamente y otros que no- cabe preguntarse para qué está el sistema político. Al respecto, cabe destacar que nosotros nos dedicamos a tomar, mediante elecciones democráticas, el aparato del Estado para, desde él, con políticas crediticias, fiscales, tributarias, de gasto público y de tasas de interés, tratar de resolver el problema de los uruguayos. Pero, reitero, si todo lo que hace el Estado es vicioso, ¿para qué interviene si no está en condiciones de resolver ninguno de nuestros problemas? Entonces, podemos preguntarnos también para qué existen los partidos políticos, los políticos y el sistema político. A esto respondo que sin partidos políticos no existe democracia. Los partidos políticos y el sistema político son centrales y vitales para que haya democracia. En este sentido, cuando veo cómo se discute este proyecto de ley y analizo todos los temas que trae aparejados, pienso que no le estamos dando credibilidad a la opinión pública y a la ciudadanía sobre cómo funciona el Parlamento.

Pienso que de esta forma profundizamos y multiplicamos el descreimiento que la sociedad uruguaya tiene sobre el Parlamento y el sistema político. ¿Por qué? Porque no se discuten y estudian adecuadamente temas que nos parecen centrales, además de la rebaja tributaria. Debemos decir claramente que no se pueden hacer más rebajas tributarias porque el déficit fiscal es la prioridad, pero sí se quiere lograr competitividad a través de rebaja de costos, porque no se puede tocar la política cambiaria. Esta se está sustituyendo por rebaja de salarios, y no se lo hace sobre la rebaja de impuestos por el tema del déficit fiscal. A mi entender, si bien uno puede usar la política cambiaria contra la inflación durante uno o dos años, no es lo mismo hacerlo durante diez años, con semejantes consecuencias sobre el aparato productivo.

Existen algunos asuntos que son menores, como los relativos a las empresas públicas. Hubo mucha propaganda acerca de que se reducían los miembros de los Directorios de los Entes Autónomos, tema que resultó bastante limitado y que pienso hubiese sido muy bueno. Sin embargo, lo que estoy seguro que sería correcto es que las empresas funcionen como tales, y para ello deberían contar con Directores que no estuviesen ligados a las etapas electorales y contasen con un grado de permanencia diferente. Sería bueno que fueran elegidos en función de sus conocimientos, experiencia y aptitud para los cargos, lo que a veces es así, pero otras tantas no.

Por supuesto que este punto es muy importante; quiero que las empresas funcionen con eficiencia. Sobre este tema, decía el señor Senador Atchugarry que limitar los gastos de funcionamiento no es problema, porque ya se puede hacer. Y pienso que eso es cierto, ya que cuando viene el programa monetario se le dice a las empresas que depositen en el Banco Central, y ellos no saben que no lo van a volver a recoger. Es así como después las empresas públicas resultan ineficientes: les sacamos, las limitamos y las llenamos de gente con la política del clientelismo. ¡Así seguro que son ineficientes! ¡Después las tenemos que privatizar! Así es muy fácil, cuando es el sistema político el que está destrozando a las propias empresas.

No nos negamos a participar en empresas mixtas, pero no debemos hacerlo con cheques en blanco donde no se sabe qué proporción va a tener el Estado ni cuantos Directores, cuando no se prevé la posibilidad de que un solo propietario en la Bolsa se quede, por ejemplo, con el Puerto y genere un monopolio. Por eso es que no votamos; cheque en blanco es, por ejemplo, el desguace de AFE.

Para terminar, señor Presidente, digo que no podemos votar esta legislación penal por todos los argumentos que dio el señor Senador Rubio. Iba a agregar algunos argumentos, pero ha culminado el tiempo del que disponía.

Como siempre, el Encuentro Progresista cree que para resolver el problema hay que cambiar la política económica a nivel del Poder Ejecutivo. En el Poder Legislativo podemos hacer algunas cosas, y ellas tienen que ver con mayores exoneraciones para que exista mayor inversión y empleo. También se puede hacer algo planteando alguna propuesta para mejorar el tema de la pobreza, así como para tratar de introducir o eliminar la cuota mutual de los docentes y no hacerles perder salario, como planteó el señor Ministro de Economía y Finanzas, en una sociedad en la que todos nos llenamos la boca diciendo que la educación es lo más importante, pero no se aprueban gastos para la educación porque el déficit fiscal es la piedra fundamental de la política económica.

Nada más y muchas gracias, señor Presidente.

SEÑOR MILLOR.- Pido la palabra para contestar una alusión política.

SEÑOR PRESIDENTE ( Don Reinaldo Gargano).- Tiene la palabra el señor Senador.

SEÑOR MILLOR.- El batllismo ha sido mencionado infinidad de veces, y quería hacer referencia a eso, al batllismo de otras épocas y no al actual, que reivindica a Batlle, cuando en su momento se opusieron a todo.

En realidad, es un gusto escuchar al señor Senador Couriel porque aprendo mucho, aunque discrepamos bastante. No es mi intención entrar a debatir sobre la política cambiaria porque, evidentemente, el señor Senador Couriel quiere una devaluación.

Sin embargo, quiero aludir a que cuando el señor Senador Couriel insiste una y otra vez, en la cultura de que todo lo que hace el Estado está mal y todo lo que hace el privado está bien, sería correcto que no generalizara. En caso de que esto sea una referencia para con el gobierno que se inicia, eso lo veremos. Si, por el contrario, es una referencia al gobierno que ha culminado, no es cierto. Opino que en esta dicotomía maquiavélica brutal es cierto lo que dice el señor Senador Couriel: aquí nos quieren embretar en dos corrientes, que son una falacia total: todo lo estatal es malo y todo lo privado es bueno. No creo que el Partido Colorado, el batllismo, el pasado gobierno del doctor Julio María Sanguinetti haya transitado por ninguna de las dos vías. Todo lo contrario. Creo que en el Uruguay se hizo una reforma del Estado adecuada a la realidad de aquel Estado batllista que en su momento fue la panacea -pero el mundo va en una dirección y uno no puede voluntariamente cambiarla hacia otra- y se ganó eficiencia sin perder patrimonio y bienestar.

¿Cómo pueden decir que ésa fue la política de lo que pasó, cuando entregamos un país -no creo que nadie pueda retrucar estos números ni creo que se puedan igualar en Latinoamérica, e incluso en las tres Américas- con el 99% de la población conectada a la energía eléctrica, con el 93.4% conectada a la red de saneamiento, con 37 teléfonos cada cien habitantes cuando el promedio en América Latina es de 5 y en el mundo de 9? Y aclaro que tenemos un sistema digitalizado. Cuando se dice que somos el sexto país, yo digo que en serio somos el segundo porque por encima tenemos a Francia y los otros son países que tienen su asiento en las Naciones Unidas, porque son de un contexto territorial muy pequeño y fácil de digitalizar. ¿Cómo se puede hablar de la enseñanza y de oportunidades si con la oposición, de los que sabemos que se opusieron, se llevó a cabo una reforma educativa que nos da el privilegio de ser el primer país en las tres Américas, de tener incorporada a la enseñanza pública y gratuita a los niños de 4 y 5 años? En la actualidad esta es la propuesta medular de cuanto candidato a Presidente anda suelto en la primera potencia del mundo que es Estados Unidos de América. Y esto tiene que ver con la filosofía de que todo lo estatal es malo y todo lo privado es bueno. Personalmente no me afilio a ella, y el Gobierno pasado tampoco. He visto en el Uruguay empresas públicas de las cuales estoy orgulloso -y vamos a defenderlas- que nos han dado confort, bienestar y el orgullo de ser uruguayos, así como también ganancias al Estado, aunque, efectivamente, tienen funcionarios de más. Pero es un pecado de todos y pese a ello trabajan bien. Por otro lado, he visto empresas privadas que todavía estoy por averiguar el misterio de cómo hicieron para lograr fundirlas. Por lo tanto, no generalicemos de esta forma, porque no es cierto que la pasada Administración se haya afiliado a esta filosofía. La pasada Administración se afilió a la filosofía por la cual va el mundo moderno. En la actualidad, para bien o para mal, en el mundo moderno la riqueza la produce la iniciativa privada, lo que no quiere decir que el Estado tiene que ser prescindente, fugitivo y desertor. Hoy el Estado tiene un rol mucho más importante que el que tenía antes, porque tiene dos cometidos. Por un lado, ayudar a la iniciativa privada que es la que genera riqueza y, por otro, controlarla repartiéndola en la medida en que lo permitan las leyes de juego. Esa fue la política de los pasados cinco años. Entonces, pediría que en esta materia no se generalice.

En Sala están los que vamos a votar la ley, somos hombres de partido y nos sometemos a la filosofía partidaria, y las discrepancias las marcaremos en el momento de hacer uso de la palabra. Pero también están los que sabemos que el sobretodo es una reminiscencia gloriosa, y que no todas las recetas de 1886 son aplicables en el Siglo XXI. En consecuencia, seguimos pensando que el Estado tiene un rol importante y tiene cosas buenas y otras malas, así como hay cosas de los privados que son buenas y otras malas.

SEÑORA ARISMENDI.- Pido la palabra para contestar una alusión.

SEÑOR PRESIDENTE (Don Reinaldo Gargano).- Tiene la palabra la señora Senadora.

SEÑORA ARISMENDI.- Quisiera que se me aclare una confusión que tengo en este momento.

Entiendo lo que ha dicho el señor Senador Millor con respecto al sobretodo -que a esta altura es un sobretodo desflecado- pero me ha generado una confusión brutal cuando manifestó que "han entregado el Gobierno". Esta afirmación me ha hecho entrar en un caos intelectual informativo, porque me pregunto a quién se lo entregaron. Que yo sepa, este Gobierno es el mismo que el anterior. En ese sentido, me gustaría que se me aclare a quién le entregó el Gobierno el Partido Colorado.

SEÑOR COURIEL.- Pido la palabra para contestar una alusión.

SEÑOR PRESIDENTE (Don Reinaldo Gargano).- Tiene la palabra el señor Senador.

SEÑOR COURIEL.- Señor Presidente: es claro que una cosa es la política económica y otra los valores prevalecientes. Me refiero a los valores prevalecientes en los medios de comunicación y en cómo influyen. Por ejemplo, cuando vemos el programa "Agenda Confidencial", cuando leemos "El Observador", "Búsqueda", "El País", la ideología prevaleciente es que todo lo que hace el Estado es malo y lo que hace el sector privado es bueno. ¿Esto qué quiere decir? ¿Que en la política económica se hace exactamente igual? No he dicho eso. Además, no lo pueden hacer, porque estamos en una sociedad democrática. De pronto, hubieran querido bajar el gasto social. El Partido Nacional muchas veces dijo que pagó el aumento de los jubilados establecido en el plebiscito de 1989. ¿Y qué quería? ¿No haberlo pagado? Hubiera deseado no pagarlo, puede ser, pero ahí está la democracia.

Entonces, desde este punto de vista si miramos el gasto observamos que no está bajando. Además, antes de las elecciones siempre hay gasto y aumenta con la política de clientela. Con respecto a las devaluaciones me he cansado en decir que éstas son malas en cualquier país del mundo, porque generan situaciones críticas. Pero no tengo dudas de que hay que modificar la política cambiaria del Uruguay de forma gradual. Lo he repetido hasta aburrirme.

En lo que tiene que ver con los indicadores, siempre se dan los que tienen que ver con la historia del Uruguay y con el viejo Batllismo, por lo que nuestro país está mucho mejor que el resto de los países latinoamericanos. ¡Qué novedad! Eso es verdad. Pero yo quiero observar en el día de hoy cómo el Uruguay se latinoamericanizó. Si tenemos en cuenta que el 25% de nuestra población está por debajo de la línea de pobreza, me pregunto dónde está el bienestar. Si el subempleo y la informalidad están en un 37%, ¿dónde está el bienestar? Si observamos la "ghettización" en los barrios de Montevideo donde hay pobres por un lado y ricos por el otro, cosa que va a afectar la seguridad ciudadana en el futuro, ¿dónde está el bienestar?

Hace un año me crucé con el doctor Jorge Batlle en un restaurante -como él es juguetón, yo también lo soy; y como él tiene humor, yo también lo tengo- y me dijo: "Usted, con su discurso, va a terminar en mi línea; usted va a terminar conmigo", a lo que le contesté: "Doctor Jorge Batlle; con usted nunca". Se puso tenso y me preguntó: "¿Por qué nunca?". Y le dije: "Por la sencilla razón de que yo soy batllista y usted no".

SEÑOR MILLOR.- Pido la palabra para una aclaración.

SEÑOR PRESIDENTE (Don Reinaldo Gargano).- Tiene la palabra el señor Senador.

SEÑOR MILLOR.- Quisiera hacer alguna referencia a lo que expresó el señor Senador Couriel. No quise manejar esas cifras porque hasta hace poco la opinión de CEPAL era sagrada, pero desde que afirmó que la línea de pobreza en el Uruguay es inferior a la de los Estados Unidos de Norteamérica, porque tiene el 5.9% y Estados Unidos el 6.1%, dejó de serlo. No me acuerdo de la institución que nombraron ahora, que sustituye a CEPAL. Repito que hasta hace poco tiempo la opinión de CEPAL era sagrada, pero desde que dice que tenemos menos pobres que Estados Unidos y Canadá, no sirve más.

Le voy a contestar a la dama de una manera que va a entender fácilmente. La señora Senadora comprenderá que mi partido tiene sectores, y lo va a comprender porque su coalición también tiene partidos. En mi partido siempre 150.000 fueron más que 100.000, en nuestras estructuras siempre fue igual. Tuvimos una elección interna y es público y notorio que un sector importante de mi partido -en el que me incluyo- no apoyó la candidatura presidencial que resultó triunfante. Lo mismo le pasó al Partido Nacional. Cuando dije que entregamos el Gobierno me referí a que la Administración que tuve el orgullo de integrar, la del doctor Julio María Sanguinetti, se comportó de determinada manera y entregó el Gobierno, por suerte, al mismo partido que estoy orgulloso de integrar y a la misma coalición, que tengo la esperanza que funcione tan bien como en la pasada Administración. Eso es lo que quise decir. ¡Claro que sigo abonando al mismo partido! Y entregamos el Gobierno, como lo hubiésemos entregado ganase quien ganase. Por razones que no vienen al caso comentar no puedo decir para qué lado se va a apuntar en esta cultura del Estado y de los privados.

Sé para qué lado voy a apuntar yo, porque lo que escribí con la mano, no lo voy a borrar con el codo. Para mí, el Estado seguirá siendo siempre una herramienta importantísima en lo que tiene que ver con los dos roles que he definido: ayudar a quien hoy genera la riqueza, que es la iniciativa privada, y poner un freno a quien es dueño de la riqueza, que es la iniciativa privada. Esto es inexorable, señor Presidente. Se trata de las leyes del capitalismo que son más inexorables que las de la gravedad. Hasta hace poco pensaba que la ley de la gravedad era la más inexorable de todas, pero resulta que si ahora estudio para astronauta, escapo a dicha ley. Sin embargo, no me puedo escapar de la ley del capitalismo, por más que me vaya a Cuba, que está pidiendo el capitalismo a los gritos.

Reitero que hoy la ley del capitalismo es inexorable, nos guste o no, o seamos más o menos estatistas, más o menos privatizadores.

SEÑOR PRESIDENTE (Don Reinaldo Gargano).- Tiene la palabra el señor Senador Heber.

SEÑOR HEBER.- Luego de este picoteo al que hemos asistido, luego de las acusaciones sobre quién es más batllista -por suerte, no miraron hacia aquí-...

SEÑOR FAU.- Pero algo tienen.

(Hilaridad)

SEÑOR HEBER.- ...debo decir que tenemos que agradecer, en primera instancia, al Gobierno y al señor Presidente de la República la existencia de este Proyecto de Ley de Urgencia. Mi Partido lo tiene que agradecer. Digo esto por algo que aquí se ha dicho sobre la ley de urgencia; y me gustaría creer que fue no por mala fe, sino debido a una confusión. Es verdad que el Partido Nacional ha celebrado, previo al balotaje, un acuerdo con el Partido Colorado; es verdad que eso lo pusimos por escrito y que va a ser parte integrante de la Rendición de Cuentas que tendremos que hacer luego de cinco años de Gobierno. Sin embargo, ese acuerdo entre ambos partidos tradicionales no dice que lo que hemos puesto allí lo vamos a implementar en el primer mes. ¡Ojalá lo hubiéramos podido instrumentar en el primer mes! Pero las aspiraciones del Partido Nacional y las exigencias que se pusieron por escrito en ese documento son para ir cumpliéndolas en la medida de lo posible y a lo largo de cinco años. Reitero que se trata de metas y compromisos.

Entre la serie de puntos del acuerdo hay uno solo que se refiere a la ley de urgencia; y lo quiero recordar porque el informe por escrito realizado por el señor Senador Rubio -que se quedó el fin de semana aquí, no trabajando por las elecciones municipales, sino redactando su informe, que habíamos quedado en hacer en forma verbal- hace referencia a este documento, pero lo hace confundido. El señor Senador recoge el documento del acuerdo entre los partidos tradicionales y pretende hacerle decir lo que el documento no dice, o sea, que la ley de urgencia va a dar solución al Impuesto a las Retribuciones Personales, a la elevación del Salario Mínimo Nacional, a la suba de las jubilaciones menores al Salario Mínimo Nacional y a la elevación de los topes jubilatorios, todos aspectos que forman parte del compromiso suscrito, reitero, entre el Partido Nacional y el Partido Colorado. Lo único que dice dicho artículo es que va haber una ley de urgencia para reglamentar el capítulo referido a la descentralización. En consecuencia, invito al señor Senador Rubio para que vuelva a leer el documento con detenimiento, porque creo que estuvo confundido cuando redactó su informe y cuando hizo uso de la palabra. Lo que sucede -y reitero mi agradecimiento al Partido Colorado y al señor Presidente Batlle- es que cuando empezamos a redactar la ley de urgencia -luego del balotaje y cuando ya conocíamos la opinión de la ciudadanía- que trataba exclusivamente el tema de la descentralización, consideramos necesario pedirle al señor Presidente, en función de las urgencias que sentíamos que había en la sociedad, que se incluyeran algunos capítulos nuevos que abarcaron otros temas, no sólo el de la descentralización. Muchos recordarán algunos desencuentros que tuvimos con el Gobierno en los primeros días de enero, sobre la conveniencia o no de ampliar la ley de urgencia, si se incluían ahí los temas sobre la seguridad pública o algún mensaje para un sector que estaba viviendo una de las más tremendas sequías que recuerda la historia. Sobre lo que sí había compromiso, era sobre el tema de la descentralización. Sin embargo, no podíamos desaprovechar la instancia de incluir en el proyecto algunos capítulos que para nosotros son fundamentales.

En virtud de ello, he comenzado mis palabras agradeciendo la voluntad política del Partido Colorado y del señor Presidente de la República, que permitió incluir estos temas. Ello ha llamado a sorpresa a algunos señores Senadores y no entiendo por qué, ya que se trata de un proyecto de ley sobre el que hay un acuerdo y sobre el que dos partidos han convenido en instrumentar una serie de señales que, a mi juicio, van en la dirección correcta y que son coherentes. El Partido Nacional pidió esto en enero. En ese momento se formaron subgrupos de Legisladores a fin de comenzar a redactar los artículos en lo referente a cuatro capítulos sobre los que el Partido Nacional estaba interesado. Uno de ellos era el referente a las exoneraciones tributarias para el sector agropecuario. Debo decir que mediante este proyecto se promueven exoneraciones casi por U$S 40:000.000. Muchas de estas exoneraciones integran el compromiso asumido previamente al balotaje. Obviamente, no todas están acá. Por eso creemos que la ley de urgencia, sobre todo el capítulo referido a las exoneraciones, no es -ni lo pretende ser- una varita mágica que va a solucionar todos los problemas del agro. Frente al informe por escrito en que el Frente Amplio habla del endeudamiento, debemos decir que varios voceros del Partido Nacional -integrantes del Directorio recientemente electo- han dicho públicamente que se están esperando medidas administrativas que solucionen el tema del endeudamiento agropecuario. Ni el Partido Nacional ni el Partido Colorado pretenden solucionar con la ley de urgencia todo el problema del endeudamiento -que, además, es un endeudamiento endémico- porque si en este país no reformulamos la empresa agropecuaria, de poco vale que se solucione el tema del endeudamiento. Lo que aquí se debe discutir -y estamos dispuestos a hacerlo, aunque no en esta etapa- es el tema de la rentabilidad de la empresa agropecuaria. Digo esto porque si únicamente solucionamos el endeudamiento de hoy, mañana o dentro de pocos meses muchas de estas empresas van a estar en la misma situación. Por eso, señor Presidente, no hay que hacerle decir o abarcar lo que el proyecto no pretende abarcar. La ley de urgente consideración trató de dar una señal en la dirección correcta, o sea, dar U$S 40:000.000 de exoneración, reitero, señor Presidente, U$S 40:000.000 de exoneración, consolidando rebajas de aportes patronales para el sector industrial que se habían dado, como facultad de este Parlamento, en distintas leyes por medio de las cuales se había logrado llegar al 6% de rebaja, sobre todo para la industria manufacturera.

Este artículo no sólo consolida ese 6%, sino que además agrega medio más, llegando a un 6,5% de rebaja. Por eso, señor Presidente, en primera instancia digo a los señores Senadores que señalan que acá nada se dice sobre el Producto Bruto Interno, la educación, las mejoras del seguro de desempleo, la disminución de las tarifas públicas y la ampliación del régimen de devolución de impuestos para los exportadores, que la Ley de Urgencia no pretendió abordar esos temas; vamos a tener la oportunidad del Presupuesto para abarcar muchos de ellos. En consecuencia, esta confusión ya está aclarada. Están confundidos los señores Senadores que tratan de hacer decir a la ley lo que ninguna fuerza política pretendió que ésta contuviera. ¿Cuál es la instancia? La del Presupuesto. Dentro de pocos meses vamos a estar en esta misma Sala y en la Comisión de Presupuesto integrada con Hacienda, discutiendo el Plan de Gobierno para los próximos cinco años, que comienza a regir el 1º de enero de 2001.

Por eso dijimos, señor Presidente, que considerábamos que el tema de las exoneraciones era importante, y no entiendo cómo puede haber un Legislador que piense que esto no es suficiente, que no es bueno y que no se debe votar porque es un cheque en blanco. Confieso que no entiendo esta posición, porque durante los períodos anteriores nos hemos cansado de escuchar a voceros -sobre todo al señor Senador Couriel- que manifestaban que el Gobierno del doctor Lacalle, el del doctor Sanguinetti y a su vez el próximo, si fuera de los partidos tradicionales, siempre iban a caer en la política de ajustes; que íbamos a ir de ajuste en ajuste y que estábamos como encorsetados y determinados a no salir nunca de dicha política. Esto también se dijo en la campaña electoral, y resulta que cuando comienza el Gobierno del Partido Colorado, asociado o coaligado con el Partido Nacional, no hay ajustes. ¿Qué pasó? ¿Se pudo salir de la política de ajustes? No solamente no se aumentan los impuestos en el país, sino que se exoneran. Entonces ¿en qué quedamos?

SEÑOR COURIEL.- ¿Me permite una interrupción, señor Senador?

SEÑOR HEBER.- Con mucho gusto se la concederé, pero le pido que me permita terminar el razonamiento y luego me contesta todo.

Resulta que íbamos a vivir condicionados por las políticas neoliberales, de ajuste en ajuste, de impuestos en impuestos, y arranca el Gobierno del doctor Batlle, coalicionado con el Partido Nacional, y exonera. Pero, ¿cómo? ¿Dónde está la teoría de los profesores de economía que nos señalaban proféticamente -como se hizo en esta Casa una y otra vez- "ustedes no van a poder salir de la política de ajustes"? Pero salimos y exoneramos; y como lo hacemos, no votan. No votaban cuando ajustábamos y queríamos equilibrar las cuentas, aunque se dijo durante la campaña electoral que tener las cuentas equilibradas es buena cosa. Se dijo hasta el cansancio -no sé si era un perfil electoral que se buscaba- que el hecho de que las cuentas cierren es parte integrante de un buen administrador. Lo dijo el propio candidato a la Presidencia del Encuentro Progresista. Entonces, viene el Gobierno y ajusta adentro, al Estado -algo que el Partido Nacional había integrado como parte de su bandera electoral- efectuando recortes por U$S 160:000.000. Había tela para recortar, ¿no? Esto lo decimos, sobre todo, por viejas discusiones que teníamos en el país. Reitero que esto significa que había paño para recortar U$S 160:000.000. En el informe esto se condena y se expresa -no sé si por parte de toda la coalición, pero sí del señor Senador Rubio- que: "Este recorte se produce en un país con bajísimo nivel de inversión bruta fija (en el trienio 96-98, sin contar el desastroso año 1999, la IBF no superó el 14% del PBI)". Asimismo, se agrega que "El Ministro de Economía se ha visto enfrentado a la pesada herencia de la administración anterior, constituida por un déficit fiscal de más de 800 millones de dólares"... Se señala, además, que "Estos lineamientos tienen por eje un fuerte recorte de la inversión pública, que según lo previsto en el Decreto 90/2000, llegará globalmente a un 20%". Se menciona esto como algo que no es conveniente hacer.

SEÑOR RUBIO.- ¿Me permite una interrupción, señor Senador?

SEÑOR HEBER.- Con mucho gusto, pero antes debo concedérsela al señor Senador Couriel, aunque pido que me permitan redondear este pensamiento, a efectos de que me puedan contestar todo.

A su vez se expresa que los números antes mencionados "confirman los vaticinios que se hicieran desde nuestra fuerza política" -se refiere al Encuentro Progresista- "durante la campaña electoral", "que entre otras cosas lo ha obligado a pedir autorización parlamentaria para aumentar el endeudamiento".

En consecuencia, no se puede endeudar, no se puede recortar y no se puede ajustar. ¿Qué se puede hacer, señores Legisladores?

Con mucho gusto concedo la interrupción que me ha solicitado el señor Senador Couriel, quien seguramente me dirá: "devaluar".

(Hilaridad)

SEÑOR PRESIDENTE (Don Reinaldo Gargano).- Puede interrumpir el señor Senador Couriel.

SEÑOR COURIEL.- Lamento no haber escuchado toda la exposición del señor Senador Heber; sólo oí la parte que hacía referencia al señor Senador Couriel.

Lo que le voy a decir es que existe en Uruguay una especie de cultura del ajuste: "el ajuste es bueno", "siempre nos tenemos que ajustar". Lo que yo quiero es que haya innovación, creatividad, empleo, mejora de la educación y no ajustes, porque ajustar, en el fondo, siempre es hacerle pagar el costo de las situaciones críticas a los sectores populares. Y en esta política económica -no sé si el señor Senador me habrá oído- frente al crecimiento del Producto se propone bajar el salario real de los funcionarios públicos y del sector privado, y esto se llama ajuste, señor Senador.

Es ajuste porque, frente a una situación en la cual el objetivo básico es bajar el déficit fiscal, lo que se hace es ajustar salarios y empleos por la vía de la caída de la inversión pública. Reitero: esto se llama "ajuste".

En consecuencia, señor Senador, lo que siempre hago -y en la campaña electoral también lo debo haber hecho- es referirme fundamentalmente a cuál es la característica de este Gobierno y de los anteriores. Esa es la verdad; vamos a ser claros. La política económica del doctor Sanguinetti fue exactamente la misma que la del doctor Lacalle, a pesar de que el discurso haya sido distinto. El doctor Sanguinetti en alguna oportunidad señaló que era social-demócrata y que tenía un discurso social-demócrata, pero una cosa es el discurso y otra la acción, la política económica concreta. No es el caso del doctor Batlle, que siempre fue un liberal. Lo interesante es la continuidad de la política económica, y en ella los afectados son los seres humanos, ya que la mayoría de los uruguayos se han visto afectados por dicha política.

Muchas gracias, señor Senador.

SEÑOR HEBER.- Con mucho gusto concedo la interrupción que me había solicitado el señor Senador Rubio, porque la verdad es que el señor Senador Couriel no me contestó.

SEÑOR PRESIDENTE (Don Reinaldo Gargano).- Puede interrumpir el señor Senador.

SEÑOR RUBIO.- La verdad es que el señor Senador Heber hace algunas afirmaciones desde esta ala poco batllista.

SEÑOR GARCÍA COSTA.- No batllista.

SEÑOR RUBIO.- Pero votó al doctor Batlle y recomendó hacerlo.

El señor Senador Heber hace afirmaciones que no se ajustan a lo que ha sostenido quien habla. En realidad, este informe lo terminé de redactar el día sábado -es cierto que no salí a juntar votos en Montevideo porque mi fuerza política ya había recolectado unos cuantos, al igual que la Vertiente Artiguista- porque era parte de mi responsabilidad política. Además, nunca dije que no iba a redactar un informe. Si los miembros de la mayoría no han querido hacerlo, corre por cuenta de ellos.

En el informe señalo que "este proyecto hubiera constituido una buena oportunidad para concretar algunos de los compromisos publicitados entonces". Me refiero al 9 de noviembre. A continuación, enumero dichos compromisos, que voy a recordar y espero no tener que hacerlo todo el año. El librito que firmó el señor Senador Heber dice: "El presente documento contiene los compromisos asumidos por el doctor Jorge Batlle Ibáñez los cuales, a criterio del Partido Nacional, deberán ser, en lo que a materia legal refiere, adoptados antes del 1º de julio del próximo año, utilizando el mecanismo de la Ley de Emergencia o la próxima instancia presupuestal". Entonces, lo vamos a estar esperando, señor Senador Heber, en la Ley de Urgencia o en la Ley de Presupuesto, porque como integrante de ese Partido de tan digna tradición en el Uruguay, comprometió el 4,5% para la educación.

En lo que al artículo 1º de la Ley de Urgencia se refiere, se equivoca, porque no se rebaja medio punto más, sino que se llega al 6,5%.

Simplemente quería hacer esta precisión; lo demás será dicho en ocasión de tratarse el proyecto en la discusión particular.

Creo que lo que importa es ser rigurosos con los números.

Aprovecho esta oportunidad para indicar -no pude hacerlo en su momento porque no es posible solicitar una interrupción a quien está haciendo uso de otra- que no acabo de entender -espero que me lo expliquen algún día- cómo puede estar el 93,5% de la población uruguaya conectada a la red de saneamiento, como dijo el señor Senador Millor, cuando en Canelones sólo está conectada el 16% y, como se sabe, hay más de medio millón de habitantes en dicho departamento.

Muchas gracias.

SEÑOR PRESIDENTE (Don Reinaldo Gargano).- Puede continuar el señor Senador Heber.

SEÑOR HEBER.- Señor Presidente: solicito que en las interrupciones que concedo no se realicen más alusiones, porque no terminamos más.

Me alegra que el señor Senador Rubio tenga el libro, porque verá que en el único caso en que se pide la Ley de Urgencia es con respecto al tema de la descentralización.

Además, vuelvo a comprobar que el señor Senador está un poco confundido, y aún puede leerlo mejor. No me refiero al documento del Partido Nacional, que es nuestra aspiración; lo que acaba de leer el señor Senador Rubio es el documento que nosotros firmamos. El documento del Partido Colorado y del Partido Nacional está firmado por representantes colorados y blancos, para cumplir en la etapa presupuestal, y es el Plan de Gobierno de los próximos cinco años. Cuando yo le diga al señor Senador Rubio -espero que esté aquí sentado- y a toda la fuerza política que integra: "tema cumplido", supongo que tendrá la decencia de responderme que tengo razón, porque hemos llegado a una meta que habíamos proyectado. Además, espero que, como oriental, esté de acuerdo en llegar a eso. Acaban de decir que están de acuerdo con todos estos puntos. ¡Ustedes casi votan a Batlle! Si este era el programa de Batlle suscrito por el Partido Nacional y es parte integrante de las metas que todos los uruguayos queremos que se vean reflejadas en la realidad, estoy seguro que contaremos con su colaboración en la etapa presupuestal, a fin de obtener los objetivos establecidos en este documento.

Los señores Senadores Couriel y Rubio indicaron que había habido mucha propaganda sobre esta ley y que se habían dicho muchas cosas a la prensa. Advierto que no sólo nosotros hablamos con la prensa, también lo hicieron voceros del Encuentro Progresista quienes, entre las cosas que indicaron, mencionaron las 23 medidas que no contiene la Ley de Urgencia y que, a su juicio, deberían figurar en ella. Esto salió publicado en todos los diarios. Es la opinión de los Legisladores del Encuentro Progresista y figura en su informe, pero también salió publicada en los diarios como comunicado oficial de dicha fuerza política. He hecho un seguimiento de esto y, a pesar de no haber redactado informes largos -que no se pidieron- me tomé el trabajo de consultar a las oficinas para ponerle números a las propuestas del Encuentro Progresista, es decir, para saber cuánto valen cada una de ellas, porque reitero que fueron planteadas como la gran solución que tiene el país. Concretamente, son 23 medidas. Confieso que en muchos lugares no pude encontrar una respuesta, porque nadie me supo decir cuánto podía valer, pero voy a ir enumerándolas para ir refrescando lo que podría haber sido una ley de urgencia del Encuentro Progresista, si hubiera ganado, aunque quizás no hubiera utilizado el régimen de urgente consideración.

El primer punto se refiere a la ampliación del régimen de asignaciones familiares para abarcar a 215.000 niños no cubiertos por el sistema. Estoy de acuerdo con la intención, pero ¿saben cuánto vale según el Banco de Previsión Social? Tomando a 215.000 niños a $ 350 cada uno, aproximadamente, cuesta anualmente U$S 75:000.000. El Encuentro Progresista no dice cómo lo financiaría.

El segundo punto tiene que ver con la instrumentación de un sistema de salario social para las mujeres jefas de hogar en situación de desocupación. Aquí, como en otros temas de sensibilidad, hay que establecer una cifra. Consulté al Instituto Nacional de Estadísticas y se me habló de un Salario Mínimo Nacional de $ 1.020. Esta cifra, multiplicada por 150.400 mujeres, da U$S 153:000.000 anuales.

El tercer punto habla de instrumentar un sistema integral para superar la problemática de la niñez desvalida. Al respecto, no pude conseguir una cifra.

El cuarto punto tiene que ver con la reducción de los costos financieros para la producción y el consumo a través del manejo de instrumentos de política financiera. En esa dirección se propone estudiar la eliminación del IMABA. Esto cuesta U$S 24:000.000.

El quinto punto consiste en dotar de mayor efectividad al sistema de promoción de las PYMES. Estamos totalmente de acuerdo, pero no pudimos ponerle una cifra.

El sexto punto es la reducción de aportes patronales a la seguridad social. Pero, ¿cómo? ¡En el día de hoy hemos escuchado al señor Senador Couriel criticando al señor Senador Atchugarry por su obsesión acerca de la rebaja de los aportes patronales, y resulta que está dentro de las propuestas! Entonces, ¿en qué quedamos? ¿Estamos de acuerdo o no en reducir los aportes patronales? ¿O acaso está bien cuando ellos lo proponen y mal cuando lo hacemos nosotros? ¡Confesémonos sobre el cambio de la política económica, porque ya nadie más se lo cree!

(Interrupción del señor Senador Couriel)

-A ustedes les encanta hablar de las relaciones con otros partidos socialistas de la región; tan es así, que habían invitado a un ilustre ciudadano que recientemente ha salido reelecto por el FREPASO en Argentina. Pero el señor De la Rúa no ha cambiado nada la política de convertibilidad, ni va a hacerlo.

SEÑORA ARISMENDI .- Pido la palabra para una cuestión de orden.

SEÑOR PRESIDENTE (Don Reinaldo Gargano).- Tiene la palabra la señora Senadora.

SEÑORA ARISMENDI.- Mociono para que se prorrogue el término de que dispone el señor Senador Heber.

SEÑOR PRESIDENTE (Don Reinaldo Gargano).- Se va a votar.

(Se vota:)

-22 en 23. Afirmativa.

Puede continuar el señor Senador Heber.

SEÑOR HEBER.- Señor Presidente: hacía referencia al FREPASO, que tiene conexiones con el Frente Amplio, que se invitan mutuamente, que viajan para acá y para allá y que votan lo mismo, pero que están en la misma línea político económica que tenía el Partido Justicialista, y no la van a cambiar. Entonces, no anuncie más, señor Senador Couriel, que acá va a haber cambios de política económica, porque no los va a haber, como no los hubo en Chile con su amigo Lagos. La otra vez, el señor Senador Couriel, nos habló de su amistad con el Presidente Lagos, socialista, que -seguramente- no va a cambiar la política económica de Chile. Si ustedes hubieran ganado, no habrían cambiado absolutamente nada de lo que se está instrumentando.

Sigamos ahora con la reducción de los aportes patronales, que cuesta U$S 500:000.000, porque no ponen tope, ni indican franjas; solamente dicen "reducción de los aportes patronales".

Por otro lado, se refieren al incremento de aportes de DISSE a los Institutos de Asistencia Médica Colectivizada, del 85% al 90% del valor de las cuotas. No he podido conseguir información de lo que representa este incremento, pero los cálculos que pueden establecerse superan alegremente los U$S 100:000.000.

Asimismo, se habla de propiciar el financiamiento público del déficit de la Junta Nacional de Empleo, lo que implica U$S 16:000.000. También se menciona una mejora de las condiciones del seguro de desempleo e incorporar a los trabajadores rurales, lo cual representa U$S 231:000.000. Este dato fue conseguido por el propio Ministerio de Trabajo y Seguridad Social. Por otra parte, proponen establecer la cuota mutual para los docentes y funcionarios de ANEP, que reiteraba el señor Senador Couriel, como si él fuera sensible y yo no. Esta última medida supone U$S 24:000.000. Me encantaría que junto a su sensibilidad tuviera, por lo menos, la seriedad y preocupación de decir de dónde salen los U$S 24:000.000; supongo que no será devaluando. Después, se menciona la necesidad de legislar sobre los Convenios Colectivos y sobre la introducción del fuero sindical. Todos estos temas tendrían que estar en la ley de urgencia. Me hace gracia, porque después dicen que este proyecto es una colcha de retazos porque hay temas de distinta clase, pero las propuestas del Frente Amplio lo transformarían en una colcha de retazos aún mayor; legislar y establecer el régimen de los Convenios Colectivos realmente me parece de locos. Estas son las 23 medidas que proponen. No las desmiente ningún Senador del Frente Amplio porque fueron todas publicadas.

Asimismo, se habla de la creación del Fondo de Inversión para Colonización. Si se refiere al mismo proyecto que presentaron, es con endeudamiento. Así que está mal el endeudamiento cuando lo hace el Gobierno y está bien cuando lo hacen ustedes. Después, se menciona la creación de empresas mixtas municipales -que no entendimos bien qué quiere decir- y la instalación preceptiva de autoridades locales -que tampoco entendimos muy bien- como temas muy urgentes que tiene el país. Se critica la urgencia nuestra, pero se dice que la instalación preceptiva de las autoridades locales es un tema urgentísimo del Uruguay; el Uruguay no anda si no se instalan las autoridades locales.

Por otro lado, se indica la reglamentación precisa de la actuación y atribuciones de la Comisión Sectorial, que ya hemos establecido.

Si sumamos todos estos temas, tenemos un resultado de U$S 1.256:000.000 y muchos ítems no los pude calcular, porque son tan ambiguos y vastos que no les podemos poner una cifra. El economista Couriel seguramente me dirá cómo se financia esto; le concedo una interrupción cuando él lo desee. También expresan que este proyecto de ley de urgencia profundiza la desigualdad. Confieso que he leído y releído esta iniciativa y no veo dónde está el tema de la desigualdad. Le hemos introducido dos capítulos más, que tienen que ver con la seguridad pública y sobre la que hemos estado abiertos a escuchar a profesores y catedráticos, y de ello son testigos los señores Senadores que integraron la Comisión. Hemos eliminado muchos artículos, porque nos han convencido de que no era conveniente introducirlos en esta ley de urgencia. De igual manera, se dice que no. Se buscaron opiniones de calificados profesores vinculados con el Frente Amplio, porque han sido representantes del mismo, y se aceptaron muchas de ellas. Sin embargo, cuando se aceptan las opiniones, el señor Senador Rubio sale a decir que es una improvisación. ¿Por qué no le cambiamos el término y nos dice que ve apertura de los partidos que, en definitiva, han estudiado estos temas, y no improvisación, que me parece un poco despectivo de su parte, para un proyecto que venimos estudiando? Y aceptamos opiniones de la fuerza política que él integra: hemos modificado y sacado artículos enteros; sobre otros no nos han convencido y, por eso, aquí están. Es un tema, señor Presidente, que no tiene que ver con que si la "mosqueta" va o no va, porque cuando va la critican pero, cuando viene, la votan. Cuando venga el estudio de este capítulo, podremos profundizar en lo que son las medidas sobre seguridad pública y veremos que muchas de ellas, a nuestro juicio, son urgentes y necesarias. No entendí el informe del señor Senador Rubio sobre el sistema carcelario. ¿Qué es lo que nos quiere decir esta fuerza política? ¿Que, como las cárceles están en mal estado, no podemos penar a quienes delinquen? ¿Cuál es la resultante de ese razonamiento? ¿Que como están sobrecargadas de población, en vez de castigar al que delinque, debemos dejarlo suelto, en libertad, porque, si no, los primarios pueden hacer el posgrado de delincuencia? Creo que este fue uno de los argumentos que utilizó el señor Senador Rubio. Por eso, estoy seguro de que esta coalición de izquierda tendrá y apoyará las iniciativas sobre penas alternativas, que fueron mencionadas por la señora Senadora Arismendi, si no me equivoco, en la discusión de este proyecto de ley.

Por eso, termino diciendo -ya le concedo la interrupción al señor Senador García Costa- que no entiendo por dónde va el razonamiento. Si el tema es que los primarios no vayan a hacer posgrados de delincuencia, entonces, propongan las penas alternativas que hagan que los primarios no estén en contacto con aquellos que tengan penas de penitenciaría y que, quienes entraron por robar una gallina, luego no se profesionalicen y terminen aprendiendo cómo robar un banco. Si esa es la opinión, hay que presentar por escrito los proyectos. Nuestro sector político hace cinco años presentó un proyecto sobre penas alternativas, que no obtuvo la voluntad política para que fuera sancionado en la Comisión de Constitución, Códigos, Legislación General y Administración de la Cámara de Representantes.

SEÑOR GARCIA COSTA.- ¿Me permite una interrupción, señor Senador?

SEÑOR HEBER.- Con mucho gusto.

SEÑOR PRESIDENTE (Don Reinaldo Gargano).- Puede interrumpir el señor Senador.

SEÑOR GARCIA COSTA.- Lo que vamos a decir es coadyuvante, pero creemos que tiene cierta importancia, y es muy breve.

El señor Senador Heber ha señalado en diversas oportunidades, que descontamos que estas 23 medidas serán puestas a consideración. Esto no queda meramente como una opinión del señor Senador Heber, aunque es válida por las razones que él ha esgrimido. Lo dice el informe, explícitamente, que firman no sólo el señor Senador Rubio, que es el miembro informante, sino también los tres Senadores del Frente Amplio que forman parte de la Comisión de Constitución y Legislación, de los cuales uno de ellos ya tuvo oportunidad de hablar, el señor Senador Laguarda, y el otro es el señor Senador Núñez, que está entre nosotros.

En las conclusiones de ese informe se dice: "La Bancada del Encuentro Progresista, Frente Amplio, propondrá en el Plenario de la Cámara de Senadores los aditivos y sustitutivos de acuerdo con la nómina que sigue", que es la que leyó el señor Senador Heber; continúa estableciendo el informe de los Senadores frentistas de la Comisión: "Aquellas disposiciones que requieren iniciativa del Poder Ejecutivo" -que nos parece son muy pocas, pero admitimos que puede haberlas- "se plantean a los efectos de promover un intercambio político que habilite los consensos necesarios."

Recuerdo -naturalmente, no es necesario que a los señores Senadores les recuerde esto- que el artículo 86 de la Constitución exige, elementalmente, en su inciso segundo: "toda otra ley que signifique gastos para el Tesoro Nacional deberá indicar los recursos con que serán cubiertos". Una cosa es la campaña electoral, en donde podemos promover toda clase de gastos, regalías y emprendimientos generosos para cubrir necesidades y colmar posibilidades de todos los uruguayos; pero otra, muy distinta, es cuando estamos en este ámbito del Poder Legislativo y debemos aplicar la Constitución. Entonces, no se trata solo de decir que vamos a hacer tal cosa, con un discurso consiguiente, que puede ser muy valioso, sino que, además, tenemos la obligación, al momento de presentar el proyecto, de agregar cuánto cuesta y de dónde saldrán los recursos.

Digo todo esto, porque el tema va a continuar y, seguramente, a breve plazo, tendremos un volumen muy grande de proyectos. Por lo que he podido advertir, son 15 los proyectos que van a llegar en cualquier momento a nuestras bancas, lo cual nos permitirá asumir, en su integralidad, lo que señalaba el señor Senador Heber.

SEÑOR PRESIDENTE (Don Reinaldo Gargano).- Puede continuar el señor Senador Heber.

SEÑORA ARISMENDI.- ¿Me permite una interrupción, señor Senador?

SEÑOR HEBER.- Con mucho gusto.

SEÑOR PRESIDENTE (Don Reinaldo Gargano).- Puede interrumpir la señora Senadora Arismendi.

SEÑORA ARISMENDI.- Señor Presidente: simplemente, deseo aportar una información al señor Senador Heber.

El 7 de agosto de 1996, en la Cámara de Representantes, se aprobó un proyecto de ley sobre penas alternativas, siendo su miembro informante el Representante Daniel Díaz Maynard. Lamentablemente, con 40 Legisladores presentes fue aprobado por 39 votos a favor. Entonces, donde no hubo voluntad política para ser tratado y discutido fue en la Comisión de Constitución y Legislación del Senado, en donde nuestra Bancada tenía sólo dos representantes. Allí, reitero, no hubo voluntad para considerar ni para sacar adelante un proyecto que vino aprobado por la casi unanimidad de la Cámara de Representantes.

SEÑOR PRESIDENTE (Don Reinaldo Gargano).- Puede continuar el señor Senador Heber.

SEÑOR HEBER.- Agradezco a la señora Senadora la información que ha brindado, pero le aclaro que en la Comisión de Constitución y Legislación del Senado nosotros teníamos uno menos que ustedes y tampoco pudimos sacar adelante nuestro proyecto. Entonces, espero que ello suceda si es que el tema es evitar que haya presos primarios con mixtión o con cursos acelerados de delincuencia que, de alguna manera, puedan llegar a complicar las cosas.

SEÑOR RUBIO.- ¿Me permite una interrupción, señor Senador?

SEÑOR HEBER.- Con mucho gusto, pero le ruego que sea breve, porque dispongo de poco tiempo para finalizar mi exposición.

SEÑOR PRESIDENTE (Don Reinaldo Gargano).- Puede interrumpir el señor Senador Rubio.

SEÑOR RUBIO.- He pedido esta interrupción porque, entre otras cosas, el señor Senador Heber me ha aludido en reiteración real.

El cómputo que el señor Senador Heber hace sobre las medidas propuestas por el doctor Tabaré Vázquez es realmente desopilante. Decir que la extensión del seguro de desempleo de los trabajadores rurales cuesta U$S 231:000.000 es completamente disparatado. No sé qué pasó con los servicios técnicos que lo apoyaron, pero esto no tiene absolutamente nada que ver con la realidad, puesto que esa cifra debe ser cien veces más de lo que realmente sale.

Una cosa es decir que en el contenido de la propuesta que el doctor Vázquez presentó al doctor Batlle se apoya la reducción de los aportes patronales a la Seguridad Social -esto sería en el punto 7º- pero decir que se quiere liquidarlo, de golpe, con un costo de U$S 500:000.000, es un poco exagerado. Estas cifras, pues, están todas mal, empezando por la de Asignaciones Familiares de U$S 75:000.000 a $ 350 por cada uno de los beneficiarios. Perdóneme señor Senador Heber, pero eso está mal, porque duplica las cifras. Creo que en el resto pasa algo por el estilo.

En consecuencia, vamos a tener que entendernos en cuanto a los números. Pero, además, estas medidas que el doctor Vázquez propuso al doctor Batlle tienen una introducción en la que se señala que son algunas ideas. Concretamente, se establece: "En el marco de las consideraciones anteriores destacamos algunas de las propuestas puntuales que entendemos urgentes". Quiere decir que se trata de una enumeración de cuestiones que entendemos urgentes, y no de una propuesta que se tome tal como está, menos aun esta locura de los U$S 1.256:000.000.

Sobre improvisaciones en el proyecto de ley de urgencia podría hacer un extraordinario catálogo. Algún Senador talentoso tuvo el ingenio de incorporar y tachar, hacer enmiendas e interpolar alguna cosa y arreglar otras. Pero que en algunas previsiones la conspiración tuviera una pena más grande que la tentativa y ésta una pena mayor que el delito consumado, es absolutamente increíble; también, que la pena para el atentado violento al pudor contra los menores de doce años fuera mayor que la violación, es absolutamente increíble. El señor Senador Heber dijo -y creo que en esto no estoy distorsionando nada- que eso se podía arreglar aumentando la pena en caso de violación.

Bueno, si se trata de toqueteadas al Código Penal lo podemos ir abriendo y arreglando al correr de la pluma. Creo que los penalistas uruguayos no se iban a sentir conmovidos positivamente con este resultado.

Repito que las improvisaciones eran muchísimas.

Muchas de las cosas se arreglaron, otras quedaron y las iremos viendo en la discusión en particular, y sobre tantas otras subsisten diferencias de criterio, no técnicas.

SEÑOR PRESIDENTE (Don Reinaldo Gargano).- Puede continuar el señor Senador Heber.

SEÑOR NIN NOVOA.- ¿Me permite una interrupción, señor Senador?

SEÑOR HEBER.- Con mucho gusto, pero aclaro que es la última interrupción que voy a conceder.

SEÑOR PRESIDENTE (Don Reinaldo Gargano).- Puede interrumpir el señor Senador Nin Novoa.

SEÑOR NIN NOVOA.- Señor Presidente: para que esto no se convierta solo en un divertimento político, quiero contribuir a la exposición del señor Senador Heber con un tema sobre el cual, seguramente, vamos a volver: el seguro de paro para el trabajador rural. A este respecto, debo decir que los datos que el señor Senador Heber tiene son absolutamente erróneos, lo cual no es atribuible a su intencionalidad.

En el Uruguay hay 80.000 trabajadores rurales. Entonces, aplicando el mismo coeficiente de seguro de paro de Industria y Comercio, de unos 4.000 por año, multiplicado por U$S 50 -que representa la mitad del salario de un peón rural que gana alrededor de $ 1.000- nos da, apenas, U$S 2:400.000 anuales que, por otra parte, están financiados. Esto es así, en función de que los trabajadores rurales tienen el mismo régimen de aportación que los urbanos, constituyendo una flagrante injusticia que este Cuerpo, el Poder Ejecutivo y la sociedad en su conjunto deberían resolver.

Muchas gracias.

SEÑOR PRESIDENTE (Don Reinaldo Gargano).- Puede continuar el señor Senador Heber.

SEÑOR HEBER.- Señor Presidente: señalo que también tengo la cifra de ochenta mil y la voy a corroborar porque la información me la dieron el Banco de Previsión y el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social. Quizás no sean U$S 1.200:000.000, sino U$S 1.000:000.000, pero pienso que estamos en lo mismo ya que se plantea esa cantidad para poder financiar sin mencionar de dónde se la va a obtener.

Sin embargo, considero que el broche de oro de todo esto ha sido el tema de la descentralización. Sobre este tema el Frente Amplio declaró que iba a hacer una propuesta seria, profunda, importante, eficiente y efectiva para realmente llevar a cabo la descentralización y no lo que nosotros proponemos. Resulta que el proyecto que propusieron establece un segundo Congreso de Intendentes. Quiere decir que habrá un Congreso de Intendentes que ya está institucionalizado en la Constitución de la República y otro Congreso de la Comisión Sectorial. El señor Senador Nin Novoa, que fue Intendente, podrá constatar la eficiencia con que va a trabajar esa Comisión, ya que concurrirán los diecinueve Intendentes para no hacer ninguna discriminación. Además, como saben que no va a funcionar, proponen que se forme una Mesa Ejecutiva -que no se señala quién la va a constituir- donde se establecen ciertos parámetros. Realmente me parece de locos que se diga que esto que presenta el Frente Amplio es mejor que lo que figura en el proyecto de ley de urgencia.

Se dice que para el cumplimiento de los cometidos mencionados la Comisión Sectorial de Descentralización -en adelante COSEDE- podrá formar subcomisiones de trabajo. O sea que además de los dos Congresos, de los diecinueve Intendentes, van a existir grupos de trabajo por áreas temáticas o geográficas. Quiere decir que por cada tema y cada área geográfica habrá un grupo de trabajo a los efectos de preparar los planes de descentralización y desarrollo regional o local. Dichos grupos de trabajo presentarán sus proyectos al Pleno del COSEDE, que deberá considerar y aprobar su presentación a fin de ser apoyado por el Fondo Nacional de Descentralización y de Desarrollo Regional y Local por los recursos destinados a otros organismos del Estado. Creo que va a tener que funcionar en el Estadio Centenario. Y esto es lo que propone el Frente Amplio como plan de descentralización. Pero posteriormente habrá que descentralizar la Comisión Sectorial.

Me parece de locos que se diga que este es un proyecto realmente descentralizador cuando, además, acerca de los temas por los que se va a descentralizar se señala que se tendrá en cuenta la superficie y la población del departamento, el Producto Bruto Interno departamental, el porcentaje de hogares y la tasa de desempleo. Por lo tanto, no se va a descentralizar nada, sino que se crea una Comisión Sectorial para centralizar aún más en Montevideo, ya que son conocidos los valores del Producto Bruto Interno de cada departamento.

En el seno de la Comisión escuchamos argumentos por los cuales siempre se debe tomar en cuenta a Montevideo. Tan es así que en una interrupción se nos dijo que el tema de la descentralización se plantea, justamente, para no tomar en cuenta a Montevideo y que no hay que dejarla de lado porque forma parte del Congreso de Intendentes, pero nunca puede estar privilegiada como se sugirió en la Comisión de Constitución y Legislación. Por su población y su Producto Bruto Interno siempre debe estar presente en la Comisión Sectorial a juicio de los Senadores del Encuentro Progresista que hicieron uso de la palabra en dicha Comisión.

Por lo tanto, señor Presidente, nos parece que el proyecto de ley de urgencia es bueno, va en la dirección correcta y no pretende dar solución al tema del empleo como trató de sugerir el Senador Couriel. No creo que ninguna ley lo pueda hacer. Si mañana alguien presenta un artículo que determine que habrá empleo para todo el mundo, lo voto, señor Presidente, pero no tendría resultado. Quizás algún Legislador piense que por esta vía se puede dar solución a los problemas que tiene, ya no el Uruguay, sino el mundo. Justamente, considero que los argumentos señalados por el señor Senador Couriel sobre la seriedad, sobre bajar el déficit y alimentar la inversión interna son las vías para tratar de que exista más desarrollo, más inversión y, por lo tanto, más empleo.

Personalmente, sostengo que estos son los primeros pasos en la dirección correcta. Ni el Partido Nacional ni el Partido Colorado pretenden dar solución a todos los problemas del Uruguay por medio de este instrumento, que es la Ley de Urgencia, no sólo por el hecho de que ninguna ley lo podría hacer, sino porque no era nuestra intención cuando comenzamos a redactarlo.

Con respecto al cambio de políticas económicas y la sugerencia que hizo el señor Senador Couriel en Sala en cuanto a devaluar, le aconsejaría que no anunciara más este tipo de medidas que en la campaña electoral le costaron algunos tirones de orejas. No queremos que le tiren más de las orejas, porque el candidato a Presidente del Encuentro Progresista ha dicho públicamente que si le hubiera correspondido gobernar el país nunca devaluaría ni gradualmente ni por el sistema múltiple de cambio o lo que fuere. Esto lo comunicó en varias oportunidades. Por eso, señor Presidente, decimos una vez más que estamos dando el primer paso en la dirección correcta, exonerando y dando más niveles de seguridad a una población que está sintiendo la inseguridad que significa verse desprotegida muchas veces porque la Policía y las fuerzas del orden no tienen instrumentos suficientes como para respaldar su acción a la hora de tener que combatir la delincuencia en la calle todos los días.

Creemos que en este proyecto de ley se instrumentan eficientes y serias medidas de descentralización, que dicho sea de paso, bastante le costaron al Partido y, en particular, a nuestro colega el señor Senador Larrañaga acordar con el doctor Jorge Batlle. Son medidas realmente descentralizadoras, encaminadas a un país distinto, como el que quiere el Partido Nacional.

He presentado los Capítulos que estamos interesados que se aprueben en los próximos días, que se refieren a los temas de exoneraciones, descentralización y seguridad pública. A tales efectos, en la tarde de hoy aconsejamos que se vote el proyecto en general y se pase a la discusión particular, ya que consideramos que en nada puede perjudicar, sino que por el contrario liberará a las fuerzas y los motores esenciales de una sociedad que, precisamente, está esperando que se la libere y se la deje de ahogar.

11) PEDIDO DE INFORMES. Reiteración.

SEÑOR PEREYRA.- Pido la palabra para una cuestión de orden.

SEÑOR PRESIDENTE (Don Reinaldo Gargano).- Tiene la palabra el señor Senador.

SEÑOR PEREYRA.- Quisiera señalar que con fecha 14 de marzo realicé dos pedidos de informes, uno al Ministerio de Economía y Finanzas con destino al Banco de la República y otro al Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca con destino a INAC sobre actividades del Frigorífico Fernández, JUVENCOR S.A., que funcionaba en la zona de San Carlos. Al no haber sido respondidos, los reitero esperando contar con la aprobación del Senado.

Formulo moción en ese sentido.

SEÑOR PRESIDENTE (Don Reinaldo Gargano).- Se va a votar la propuesta del señor Senador Pereyra para que el Senado acompañe la reiteración del pedido de informes.

(Se vota:)

-26 en 26. Afirmativa. UNANIMIDAD.

12) MEJORA DE LOS SERVICIOS PUBLICOS Y PRIVADOS, DE LA SEGURIDAD PUBLICA Y DE LAS CONDICIONES EN QUE SE DESARROLLAN Y DE FOMENTO A LAS ACTIVIDADES PRODUCTIVAS

SEÑOR PRESIDENTE (Don Reinaldo Gargano).- Continúa la discusión del proyecto de ley de urgente consideración.

SEÑORA ARISMENDI.- Pido la palabra.

SEÑOR PRESIDENTE (Don Reinaldo Gargano).- Tiene la palabra la señora Senadora.

SEÑORA ARISMENDI.- En el propio informe se intentan contestar algunos de los cuestionamientos que se han hecho acerca de la declaratoria de urgente consideración. Asimismo, debo decir que me alegro por el intercambio de opiniones que hemos hecho en la tarde de hoy, porque hasta ahora -como muy bien se ha dicho acá- la carga ha recaído sobre el pobre señor Senador Atchugarry, tanto en la Comisión como en el Plenario. Releyendo la primera ley -ya que aquí se habla tanto de ajustes- que tratamos en este Senado en 1995, la del nombre largo que, para ser claros, llamamos de Ajuste Fiscal, advierto que allí también se hicieron una serie de consideraciones, ante las cuales nosotros señalamos -muy tímidamente porque recién ingresábamos al Parlamento y no sabíamos muy bien como funcionaba, como así tampoco la coalición- que era una ley como aquello de que el coronel no tenía quien le escribiera. En este caso sucede algo parecido. Ingresa un proyecto de ley con el rótulo de urgente consideración, ante lo cual, prestamente, el señor Presidente le da entrada solamente con la presencia de la Bancada del Frente Amplio. Inclusive, luego se sostuvo que el Cuerpo le había dado curso al proyecto pero, para ser precisos, no lo hizo porque no tenía número y no se hallaban presentes quienes estaban urgidos por considerar este proyecto de ley. Sucedió lo mismo el día que el proyecto iba a ingresar a la consideración del Plenario. Muchas veces estos debates -sobre todo en esta época en la que estuvimos de campaña electoral- no atraviesan los medios de comunicación para que llegue a conocimiento de la opinión pública, es decir, no llega a los que luego recibirán el impacto, las consecuencias del proyecto de ley. Ante esto, haciendo una autocrítica, debemos reconocer que en ocasiones no nos dan la fuerza o la capacidad para lograr que la población sepa de qué estamos hablando. Como consecuencia de todo ello, a veces hacemos bromas, en oportunidades nos escuchamos pero, en general, no, tal como sucede en este momento.

El problema de fondo es entender que aquí se envía un proyecto de ley que es uno porque se le ha dado ese formato -incluso, no estoy muy segura de que la convocatoria de urgente consideración haya cumplido con todos los pasos requeridos desde el punto de vista de las normas jurídicas- pero, en realidad, es un conjunto de iniciativas que, reitero, desde el punto de vista del procedimiento, se incorporan como un solo proyecto. Considero que una de las causas debe ser que la Constitución prohibe que ingresen simultáneamente a estudio del Parlamento diversos proyectos de ley con declaratoria de urgente consideración. Por lo tanto, parecería que el camino que se ha encontrado fue el de colocar esta docena de leyes -como dice siempre el señor Senador Rubio- este popurrí de proyectos, en uno solo de forma de obviar el inconveniente de la Constitución en cuanto a que, repito, no pueden estar a consideración del Parlamento al mismo tiempo doce proyectos con declaratoria de urgente consideración. Al menos, eso es lo que me imagino; no lo puedo saber porque en la Comisión he preguntado y nadie me ha informado, y aquí sucede lo mismo. Escuché atentamente el informe del señor Senador Atchugarry, representante de la coalición de Gobierno y del Poder Ejecutivo en el Senado, como así también los divertimentos del señor Senador Heber -a los que nos tiene acostumbrados- quien, en realidad, se dedicó a estudiar qué es lo que había dicho o no el doctor Tabaré Vázquez, pero no habló de cuáles eran los fundamentos, profundos y serios, sobre cada uno de estos doce proyectos de ley que forman parte de esta iniciativa -de este paquete que tiene la etiqueta de urgente consideración- que él impulsó.

Cuando uno se pone a pensar en la forma de abordar este tema, se pregunta si lo mejor será repartiéndolo en doce proyectos y estudiando por separado cada uno de los núcleos temáticos, y si hay algún hilo conductor que atraviese el proyecto.

En primer lugar, creo que hay algo que quedó demostrado, que no es una adjudicación de intenciones, sino que lo marcan los hechos. Evidentemente, podemos darnos cuenta por el procedimiento, por el hecho de no concurrir el día que se le daba entrada a la consideración del Senado y porque no ha existido una argumentación o defensa del propio proyecto, que hay un avance de algo que hemos venido señalando muchas veces: el fortalecimiento del Poder Ejecutivo en detrimento del Poder Legislativo. Esto tiene que ver con el procedimiento y con varios de los capítulos sobre los cuales nos vamos a expedir. Además, demostraremos de qué forma se van dando estos pasos y de qué manera se va profundizando este papel del Poder Ejecutivo.

En definitiva, podríamos decir que un gran título que tiene que ver con este proyecto, un gran hilo conductor, es la democracia en este país, con el grado de representatividad que tiene el Parlamento con relación al Poder Ejecutivo -a eso se refería el señor Senador Couriel- y con la función del Poder Legislativo.

Por otro lado, en este proyecto de ley hay aspectos que nosotros planteábamos sobre los cuales la reforma constitucional madre -la llamada reforma naranja- la que, como muy bien caracterizaba el señor Senador Millor, avanzaba paulatinamente. Al pueblo uruguayo, hay cosas que hay que tratar de dárselas dosificadamente, porque tiene una cultura democrática y una concepción que atraviesa incluso los distintos partidos políticos, lo que hace que el "shock" no funcione. Y la gente inteligente -y en el gobierno hay mucha gente que lo es- sabe que el shock no funciona para los uruguayos. Entonces, se dieron algunos pasos en 1997, los que avanzaron con la reforma constitucional que fue sometida a plebiscito. Ese es el espíritu que se profundiza en este proyecto de ley.

Naturalmente, se me puede decir -me lo hizo notar en la Comisión el señor Senador Atchugarry, el defensor casi en solitario del proyecto de ley- que esta iniciativa contiene algunos asuntos que están a consideración del Senado por cortesía del Poder Ejecutivo -creo que esas fueron sus palabras, habló de atención o de delicadeza, pero no lo quiero citar de memoria- porque éste ya los puede llevar adelante. Es cierto que luego le da la fuerza de ratificar y profundizar lo que la propia Constitución y la reforma le dieron, por medio de este proyecto de ley. Este Parlamento tiene el derecho constitucional de dejar sin efecto la declaratoria de urgente consideración. Podría haberlo hecho si existiera esa voluntad. Reitero, la Constitución le da al Parlamento el derecho de dejar sin efecto esa declaratoria. A su vez, tenemos claro que no hay voluntad política para hacer uso de ese derecho. En realidad, hasta ahora he percibido voluntad política para que el proyecto se vote rápidamente en Comisión, sin discusión alguna, que sea elevado al Senado y luego a la Cámara de Representantes. También digo que es una voluntad política digna de mejores causas.

Hace un rato le demostraba al señor Senador Heber qué ágil podría haber sido, en 1996, la Comisión de Constitución y Legislación del Senado para tratar las penas alternativas; pensemos que estamos en el año 2000 y ese proyecto tiene que empezar otra vez. Asimismo, hubo otras iniciativas; las domésticas, por ejemplo, siguen esperando la ligereza y la rapidez para votar -quizás esto tendría que haber venido en la ley de urgente consideración, en una de las propuestas que el doctor Tabaré Vázquez le hizo al doctor Batlle- también la que tiene que ver con la violencia doméstica, que durmió tres años o más -me dirijo especialmente al señor Senador Heber- en la misma Comisión, cuando venía votada por unanimidad de la Cámara de Representantes y podía haber contado con la misma voluntad política para, velozmente, haber sido aprobada. También podemos mencionar al Código de la Niñez y de la Adolescencia u otras iniciativas que murieron en este Cuerpo o en la Cámara de Representantes. De lo que estamos hablando aquí es de la urgencia de la coalición de Gobierno, sobre la base de algunos acuerdos políticos muy respetables que realizó -y que no son, como aquí se demostró, aquellos previos al balotaje; pero vamos a esperar al Presupuesto- para atarlos y que no se desate nadie. Hasta me podría preguntar, pero sería adjudicar una intención y el señor Presidente tiene la obligación -porque es el Presidente de todos los Senadores- de decirme que no puedo hacerlo y borrar esto de la versión taquigráfica. A veces uno se pregunta si la velocidad se busca para que no se despegue ningún voto y, en ese sentido, como la Cámara de Senadores es más pequeña es más fácil de mantenerlos atados. Sin embargo, también allí es donde mueren los proyectos, como me dijo una vez un Diputado. El afirmaba que en esta Cámara era donde morían o dormían en los cajones los proyectos en los que los Diputados trabajosamente acordaban y votaban.

¿Cuáles son las urgencias del Poder Ejecutivo? ¿Cuáles son las de la coalición de Gobierno? Estas urgencias las describe, precisamente, el señor Ministro de Economía y Finanzas. Yo digo que es otro Ministro de Economía y Finanzas del mismo Gobierno, es el contador Bensión, es el Ministro de Economía que recibió de este Gobierno la Administración. Es decir que se trata del titular de esa Cartera, contador Bensión, que la recibe del Ministro de Economía Mosca, que es de la misma coalición, de la misma política económica, del mismo proyecto de país. El afirma que "es importante ubicar este proyecto de ley en el marco de la política económica que estamos desarrollando y, sobre todo, con referencia al concepto que domina su presentación, que es el de urgencia". Es el Ministro de Economía que nos explica cuál es el concepto de urgencia de este Gobierno de coalición, que es el mismo Gobierno que el anterior. Pero nos preguntamos cuál es la urgencia, porque hubo mucho debate en cuanto a si esta era la utilización de un procedimiento, lo que no quería decir que obligatoriamente los contenidos de ese proyecto de ley, o de las doce iniciativas con moño de declaratoria de urgente consideración, fueran urgentes. Aclaro que el Ministro de Economía, contador Bensión, representante del Poder Ejecutivo, y nada menos que de la política económica, describe cuál es la concepción de esta política económica que está desarrollando y por lo cual se va a apoyar la presentación del proyecto de Ley de Urgencia. El afirma que "la primera concepción de urgencia en la situación económica actual del país es la recomposición del resultado fiscal, en el entendido que es de fundamental importancia que el país retorne a niveles de desequilibrio fiscales más acordes con su capacidad de endeudamiento" y de desarrollo hacia el futuro. Más adelante insiste en que ése es el "punto central de su política económica", "la piedra angular", su primer concepto de urgencia -y así lo dice- "es la recomposición del resultado fiscal" y pasa a describir cuáles son sus componentes. Uno de ellos lo señalaba el señor Senador Atchugarry y se refiere al tema de los impuestos.

En tercer lugar, menciona el endeudamiento y la necesidad de financiar el déficit, aquel que el otro Ministro de Economía de este mismo Gobierno decía que no había, cuando nosotros manejábamos cifras y nos quedábamos cortos. Para las cifras que manejamos en la campaña electoral -me refiero al doctor Tabaré Vázquez o al señor Senador Nin Novoa como Vicepresidente del Encuentro Progresista - Frente Amplio y a todos nosotros- no contábamos con las herramientas que usaba el economista Mosca para medir y por eso nos decía que nosotros no sabíamos nada, que aquello era un disparate y que no teníamos ese déficit. Ya no tengo espacio para más papeles en mi escritorio, pero podríamos traer versiones donde se afirmaba que se trataba de un disparate.

El contador Bensión vino antes de que llegara la Ley de Urgencia, ya que cuando se planteó esta iniciativa sólo sintetizó muy concretamente lo que ya había explicado largamente en ocasión de presentar al equipo económico y la política económica de Gobierno, y resulta que la cifra que corresponde al déficit es mayor que la que manejábamos nosotros; pero es claro que él tiene otros medios para medir y se trataba de otro momento, porque ya había pasado la elección y los números cambiaron. Insisto en que es otro Ministro de la misma política económica, del mismo Gobierno y de la misma coalición.

Entonces, resulta que el problema de la urgencia, su centro, es la variable fiscal, después estuvo la sequía -como en la canción de Marcos Velázquez, "La rastrojera"- ahora serían las inundaciones y antes también lo fue la situación de Brasil. Estaba mirando la argumentación del entonces Senador Fernández Faingold, cuando presenta el ajuste fiscal de 1995, y allí se hablaba de México. O sea que siempre hay problemas por allí que inciden, no voy a decir lo contrario, lo que sucede es que tienen que ver con las previsiones, cómo se trabaja y quién paga las cuentas. Reitero que la urgencia del Gobierno es la variable fiscal; el centro de las preocupaciones de la política económica de Gobierno y del Gobierno de coalición es esta variable y ya lo era en 1995. Lo que sucede es que en ese momento caminaban en puntitas de pie y el informe es cuidadoso, porque en ese año nacía la coalición de Gobierno y era bravo explicar cómo se llegó a un déficit que se arrastraba como una herencia. Me mira y me sonríe algún señor Senador de la parte mayoritaria del Gobierno que asumió en aquel momento. Como decía, había que ser cuidadoso y los invito que relean el informe que dice que pasó lo que pasó en México y lo que tenía que ver con los tigres asiáticos, por lo que había que tomar medidas que iban a ser a término. Precisamente, el otro día señalé que esto es como la Ley de Educación que en este país se llama Ley de Emergencia, que surgió al salir de la dictadura y rige hasta el día de hoy.

En aquel informe se nos explicaba que el problema de la inflación y las dificultades se debían a que no se podían corregir los problemas cambiarios, pero que esto era provisorio. Allí hay unas intervenciones interesantísimas que muestran cómo la combinación de las medidas que se toman en el ajuste fiscal sobre asignaciones familiares, vinculadas a las que se adoptan por otro lado, van a ser favorables para que la gente viva mejor. Esto figura en la versión taquigráfica del Senado y se trata de un conjunto de medidas que va a afectar a los sectores más pobres, que no pagan impuestos. Aquí se decía que no pagan impuestos porque no tienen una relación estable de trabajo o una relación de dependencia, pero cuando van a comprar el pan, las galletas de campaña, el arroz o el aceite, los están pagando. A veces no se dan cuenta y ese es un problema nuestro, porque no somos capaces de explicar que en el recibo de UTE o de OSE, en la cuenta del pan, de la galleta, del aceite, cuánto corresponde a los números macro del Gobierno por mes o por año de cualquier trabajador o trabajadora informal que supuestamente no paga el Impuesto a las Retribuciones Personales. Por consiguiente, tampoco cuenta con otros beneficios como, por ejemplo, el de la asignación familiar que recién estaba en discusión. El problema, señor Presidente, es que las urgencias del pueblo uruguayo son otras; no es la variable fiscal y sé que aquí me van a hacer algunas precisiones desde el punto de vista económico o político en general.

Como dicen las encuestas, la población o cualquiera que nos crucemos por la calle, los problemas del pueblo uruguayo tienen que ver, en primer lugar, con el trabajo, porque tienen que ver con comer todos los días. Como los uruguayos y uruguayas son muy dignos, el comer todos los días está atado a tener un puesto de trabajo estable, al poder hacer planes de vida y decir qué va hacer el mes que viene, al poder pensar que su vida y la de sus hijos puede ser proyectada. Como son dignos, no están pidiendo caridad ni limosna, sino simplemente un trabajo estable. Ese es el problema número uno.

SEÑOR RUBIO.- ¿Me permite una interrupción, señora Senadora?

SEÑORA ARISMENDI.- Con mucho gusto.

SEÑOR PRESIDENTE (Don Reinaldo Gargano).- Puede interrumpir el señor Senador.

SEÑOR RUBIO.- En la misma línea que estaba argumentando la señora Senadora Arismendi, quería manifestar que a tal punto eran precisas nuestras iniciativas que cuando dijimos en la campaña electoral que había un déficit fiscal superior a U$S 700:000.000 se dijo que estábamos totalmente equivocados, pero el señor Ministro acaba de comunicar que al cierre de febrero la cifra llega a U$S 800:000.000. O sea que superó la previsión que habíamos realizado.

En segundo lugar, se podrá estar de acuerdo o no con las cifras que manejamos pero surgen de un estudio bastante prolongado. En este lapso de tranquilidad que tuve hice los cálculos y comprobé que el señor Senador Heber se equivocó -quiero hacer esta precisión porque después los medios de comunicación reproducen esto y se trasmite esta visión hiperinflacionaria, lo que después nos causa problemas políticos y debemos salir a explicar lo que no hemos dicho- al referirse a U$S 1.256:000.000 porque se exagera en U$S 981:000.000. Entre otras cosas, se debe a que nos atribuyó U$S 500.000 a la reducción de los aportes patronales. Además, la medida que propuso el doctor Tabaré Vázquez decía instrumentar un sistema dentro de un paquete de opciones, instrumentar un sistema de salario social para las mujeres jefas de hogar en situación de desocupación, lo que el señor Senador estimó en 150.000 mujeres y eso es más del 10% de la población activa del país y más que el total de los desocupados absolutos del país. Estimo que habrá existido alguna confusión, pero estoy seguro que la versión taquigráfica registra esta afirmación, porque la anoté en su momento.

SEÑOR PRESIDENTE (Don Reinaldo Gargano).- Puede continuar la señora Senadora Arismendi.

SEÑOR HEBER.- ¿Me permite una interrupción, señora Senadora?

SEÑORA ARISMENDI.- Con mucho gusto y le devuelvo la atención, ya que él tuvo la gentileza de concederme una a mí.

SEÑOR PRESIDENTE (Don Reinaldo Gargano).- Puede interrumpir el señor Senador Heber.

SEÑOR HEBER.- Con todo respeto, creo que el Instituto Nacional de Estadística es un poco más técnico que el señor Senador que, en cinco minutos, hizo una evaluación. Según el Instituto Nacional de Estadística se trata de 150.450 mujeres con un salario mínimo de $ 1.020. De todas formas, vamos a chequear nuevamente estas cifras, pero me pregunto si también está mal el dato de los 215.000 niños que no están cubiertos por el sistema. El IMABA significa U$S 24:000.000; incrementar los aportes de DISSE a los Institutos de Asistencia Médica Colectivizada, U$S 200:000.000 -del 85 al 90% del valor de las cuotas-; la Junta Nacional de Empleo, U$S 16:000.000; los funcionarios docentes de ANEP, U$S 24:000.000; aprobar una ley de regulación de servicios domésticos y otorgar el servicio de desempleo, U$S 2:000.000 y la eliminación del IVA para el sector hotelero -dicho por escrito- U$S 6:000.000. La creación de un fondo de inversión para la colonización está financiado con endeudamiento.

Por lo tanto, lo que no me cierra son las cuentas del señor Senador Rubio. Vuelvo a decir que fueron consultados el Banco de Previsión Social, la DGI, el Instituto Nacional de Estadística, el Ministerio de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente, ANEP y el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social. Esos fueron los órganos consultados respecto a las 23 medidas del Frente Amplio. Por encima de las cifras globales, que las podemos discutir, lo que sí es cierto es que el Frente Amplio no ha propuesto ni siquiera la financiación de U$S 1:000.000, ya no de los U$S 1.000:000.000. Entonces, no hay que llenarse sólo de buenos propósitos, sino que también hay que hacer el esfuerzo de hacer un planteo serio y decir de dónde sale este dinero.

SEÑOR MICHELINI.- Esto no está financiado.

SEÑOR HEBER.- Está financiado con recortes de más de U$S 60:000.000 que ya ha comenzado a hacer el Ministerio de Economía y Finanzas.

SEÑOR PRESIDENTE (Don Reinaldo Gargano).- Puede continuar la señora Senadora Arismendi.

SEÑORA ARISMENDI.- El señor Senador Heber deberá tener cuidado porque si se aprueba la ley, como está jugando a la mosqueta en la Cámara de Senadores, se le va aplicar la pena.

Creo que las cifras que da el señor Senador Heber apuntan a lo que yo estaba desarrollando. El habla de 150.000 mujeres y 215.000 niños; podemos discutir si son más o menos pero no hay dudas de que se trata de una emergencia nacional que tiene que ver con la falta de trabajo. No voy a discutir las cifras, pero el informe de la Asesoría Económico Financiera del Banco de Previsión Social fundamenta la resolución del Directorio de dicho Banco, solicitando al Poder Ejecutivo que decrete la puesta en marcha del Seguro de Paro de los trabajadores rurales porque está financiado por el aporte que hacen ellos mismos. Aclaro que se trata de informes especiales.

De todas maneras, lo que plantea el señor Senador Heber va en el mismo sentido de lo que yo quería señalar. Las urgencias tienen que ver, precisamente, con ese salario social. El problema es que nosotros tenemos que ir apuntando a un desarrollo del país que genere puestos de trabajo y estabilidad, que permita que la gente pueda trabajar, hacer planes para su vida, educarse en perspectiva y saber que al final de ese proceso, donde obtiene una profesión u oficio, va a poder seguir educándose el resto de su vida. Al mismo tiempo, mientras no pueda hacerlo, hay que tratar a la gente de manera desigual porque no todo el mundo parte de lo mismo, ya que los que están en esta situación no pueden esperar más. Por ejemplo, una de las urgencias es la Asignación Familiar y el problema no es si se financia o no, sino que en el Senado se votó una ley que tenía que ver con la Asignación Familiar y luego se recortó esa cobertura.

En ese sentido, puedo traer todos los discursos que se hicieron en Sala cuando se dijo todos los que iban a quedar amparados. En varias oportunidades señalamos las dificultades que esto tenía y luego se dijo equivocadamente que nosotros no habíamos acompañado ese proyecto de ley. De todas maneras, el hecho es que la ley que se votó acá no se cumple.

SEÑOR MICHELINI.- Solicito la palabra para una cuestión de orden.

SEÑOR PRESIDENTE (Don Reinaldo Gargano).- Tiene la palabra el señor Senador.

SEÑOR MICHELINI.- Mociono que se prorrogue el tiempo de que dispone la señora Senadora.

SEÑOR PRESIDENTE (Don Reinaldo Gargano).- Se va a votar la moción formulada.

(Se vota:)

-22 en 23. Afirmativa.

Puede continuar la señora Senadora Arismendi.

SEÑORA ARISMENDI.- Gracias señor Presidente y señores Senadores.

Entonces, después sí estos temas tienen que ver con los de seguridad pública. Naturalmente, no pensaba contestarle al señor Senador Heber porque no tengo esa visión preclara de venir preparada para lo que él va a decir. Simplemente traje el proyecto de penas alternativas porque estoy convencida de que si una persona atropella a alguien con su auto no debe ir a parar al mismo lugar donde hay una serie de gente vinculada al crimen organizado. También estoy convencida de que prefiero que la sociedad uruguaya pague para que haya trabajo, para que haya de comer, para que haya educación, y no para construir cárceles porque estas no serían necesarias si hubiera más escuelas, más trabajo y más atención a la salud, y no hubiera chiquilines condenados desde la concepción a reproducir la miseria y a vivir por debajo de lo que eufemísticamente se llama la línea de pobreza, en la marginación cultural, educativa, con una falta de perspectiva total para su vida y de dignidad.

Entonces, ¿cómo se resuelven estas cosas? No se resuelven poniendo la variable fiscal en el centro de nuestros desvelos y de nuestras urgencias, sino con inversión. No voy a entrar en esto porque otros compañeros lo hicieron y seguramente van a plantear cuál es la relación entre los aportes patronales y el crecimiento. Digo esto como mujer común y corriente, ya no como representante de una fuerza política. Uno hace cuentas, estudia las cifras y ve que los aportes patronales se redujeron en tanto y los puestos de trabajo crecieron en cuanto. No, disminuyeron. Entonces, no habrá seguramente una relación automática. Está claro que nosotros hemos acompañado y vamos a acompañar algunas de esas medidas -lo hicimos en la Comisión- diciendo claramente que es un fenómeno que tiene múltiples causas y que este es un instrumento que ha quedado absolutamente demostrado que no resuelve el problema y ni siquiera incide mínimamente. Se puede hacer las especulaciones que se mencionaban acerca de qué hubiera pasado si no se tomaban esas medidas. Pero cuando se trató la Ley de Inversiones discutimos los temas de la especialización productiva. Discutimos y acordamos que no es al boleo, de cualquier forma, sino que hay que ver qué proyecto de país se tiene y en función de él cuáles son los sectores de su producción que, por las necesidades de nuestro pueblo y por las posibilidades a escala regional e internacional, hay que fomentar, incentivar y promover. Aquí, en esta Sala, ante la crisis de Brasil discutimos el tema de CONAPROLE. ¿Y cuál es la propuesta que viene en el proyecto de ley de urgencia? ¿Tiene que ver con ese "buque insignia" que eran los lácteos uruguayos, que por su calidad y especialización eran los que en definitiva iban a ir a parar a eso que ahora sí son "nichos productivos"? Y las medidas que trae el proyecto de ley de urgencia apuntan a resolver problemas que entre otras cosas tenían que ver con la orientación de la política económica de Gobierno, porque si pactaron comprando en dólares y vendiendo en reales, tenía que ver con la orientación que se dio. Yo empecé la Legislatura con las cebollas dulces rodando por las carreteras de este país, porque se promovió, se incentivó y se indicó como parte de una política, que la gente reconvirtiera sus producciones a cebolla dulce. ¿Qué tuvieron que hacer después? ¿Adónde tuvieron que ir a tirar y en qué situación quedaron? Eso es parte de tener una concepción de desarrollo de país que apunte a determinados sectores. No hablo de la hortifruticultura y de cuando se les volaba con las enchorradas el nilón de los invernaderos; cuando sufrían sequía y tenían problemas para mantener esta situación con el agua, sin que se tomaran medidas ni existiera ninguna previsión. Entonces, aquí hay una relación entre la inversión en tecnología y reconversión y los puestos de trabajo. A modo de ejemplo del desarrollo de la industria, voy a mencionar un sector importante para nosotros como era Metzen y Sena. Vaya si hubo inversión y reconversión tecnológica. ¿Y qué pasó con los puestos de trabajo? ¿Es una relación matemática entre lo que se invirtió? ¿Cómo se mide en tecnología? ¿Y los resultados? ¿No es más complejo el análisis? ¿No tiene que ver con un compromiso con la población? Esa que no importa, dicen, porque a lo mejor consume poco; entonces no importa.

Por otro lado, podríamos seguir con una serie de temas vinculados tanto a la industria como al agro. Y además, resulta que lo que produce dinero lo vendemos o lo convertimos en papelitos, en acciones al portador y lo mandamos a la Bolsa.

(Ocupa la Presidencia el Prof. Luis Hierro López)

-Creo que el negocio de la playa de contenedores es un negocio jugoso, por lo menos en las vueltas que se dieron y en las licitaciones para ver cómo se adjudicaba había mucho dinero en danza. Sí, mucho dinero en danza, por lo menos a mí me parece mucho. Parece que en ese tipo de tráfico no es tanto y no lo es porque el negocio era muy jugoso. Entonces, resulta que si la playa de contenedores factura U$S 15:000.000 anualmente y moviliza 200 contenedores anuales, si la plantilla de trabajadores del puerto se redujo de 4.800 a 1.200 -y ha mejorado desde el punto de vista de la eficiencia, entre otras cosas- y si tenemos dos secciones estratégicas para la Administración Nacional de Puertos como son contenedores y dragado, el problema es que se venda en acciones, forma eufemística de decir privatizar. Privatizar es mala palabra en este país, porque hubo una mayoría aplastante de la población y de la ciudadanía que dijo no a las privatizaciones. Incluso a veces a alguno se le escapa, como el día en que vino el equipo económico y el contador Davrieux dijo no, privatizar no, porque no se llama por esa forma eufemística sino que ella es simplemente el «lifting» semántico de la época. Eso tiene que ver con negocios jugosos que implicaban vender la playa de contenedores y por lo tanto recursos que ingresan a la sociedad uruguaya. No se pregunta de dónde vienen esos recursos, sino que simplemente se ponen en la subasta pública. Los ponemos en la subasta pública con AFE y uno de los argumentos que se plantean es que con las carreteras se hace lo mismo. Se paga peaje. Y resulta que si observo lo que pasa con las carreteras, pienso que el futuro de AFE es el mismo. El sector forestal es parte de la fundamentación para el tema de la madera, pero lo es también el cemento portland porque el costo del traslado de la bolsa de cemento portland incide en las distancias de manera determinante. De esta forma vemos cómo luego la sociedad uruguaya sigue poniendo dinero en el tema de las carreteras y decimos que AFE fue desmantelada para abaratar costos -yo decía esto en la Comisión y ahora lo repito- en el momento en que el mundo entero pasaba a riel. Después pagamos las carreteras y se dice que no es rentable, por lo que hay que alquilar al mejor postor. Lo que pasa es que hasta por una cuestión de forma de pensar -porque no puedo pensar de otra manera- no miro solamente a la ANP ni a AFE que vienen en este proyecto de ley, sino que leo las declaraciones que hace el contador Bensión, una vez más, con respecto a cómo se va a utilizar el Marco Regulatorio Energético que se aprobara en este Parlamento. Observe el señor Presidente qué curioso es lo que sucede en ANCAP: va a haber recorte de las inversiones. Según parece, el Directorio va a dedicar ese recorte totalmente a refinería. El 7 de abril el Poder Ejecutivo declara de interés nacional a La Catalana del Portland del departamento de Lavalleja, la competidora de ANCAP. Reconoce al fin que tenemos las canteras de cemento portland más importantes del país pero que por ahora a la planta de cemento portland de ANCAP no se le puede adjudicar inversión porque hay que recortar y entonces va a ser dedicada exclusivamente a combustibles. Uno tiene que pensar qué va a pasar mientras tanto con la competidora. ¿Esa es la libre competencia? ¿Es así como se entiende? ¿Libre porque ponemos el dedo y favorecemos a la competencia de la empresa estatal? Es una libre competencia bastante rara. Seguimos mirando y se dice que con respecto a OSE vamos a seguir en ese camino. Entonces es un paquete que en el proyecto viene con AFE y con la ANP. Y no es un problema de ser suspicaces o de interpretar mal, sino de leer al Ministro de Economía y Finanzas que nos dijo que teníamos que mirar todo, que para entender esto lo teníamos que mirar en el contexto. En el mismo momento en que está diciendo eso afirma públicamente que en el contexto están OSE, ANCAP, UTE y ANTEL.

El nuevo Director, cuya designación se votó aquí, dijo que en realidad ANTEL no da tantas ganancias como la población cree y que tenemos que buscar nuevos caminos. Me recuerda a aquello de cuidar las joyas de la abuela, porque después sí se demostró que eran joyas. Ahora parece que estas joyas están un poco empañadas, según manifestó el novel Presidente de ANTEL. Se habla de ahorrar, y a todos nos suena bien. Entonces, ahorremos en cargos de confianza. Luego de hacer la cuenta, señor Presidente, en una lectura ingenua, puedo decir que los que salen de la página donde constan los Directores de los Entes Autónomos pasan para las últimas donde están los del Ministerio de Deporte, y las cuentas me cierran, porque son muy fáciles. En realidad, se han sacado del Directorio que se reduce por Ley los cargos de confianza -con todo lo que existe en su entorno, que muchas veces es más de lo que sabemos, ya que recién cuando hacemos el pedido de informes nos enteramos con profundidad- y lo pasamos a la otra página que es la del Ministerio de Deporte, donde sí se crean cargos de confianza. Esa, repito, es una lectura ingenua, pero desde el punto de vista matemático es acertada. La otra lectura es la que quiero hacer y tiene que ver con un fortalecimiento del Poder Ejecutivo, con el artículo 197 de la Constitución, con su agregado realizado en la reforma constitucional, que si bien se borró la parte donde dice que el Poder Ejecutivo va a llamar al orden -aunque lo decía más fino- o, de lo contrario, se le aplica dicho artículo y van para afuera los Directores. Si bien se borró del proyecto, parecería que fue escrito con una tinta indeleble que va surgiendo ya que la intención era esa. La verdad es que se sacó porque era "fuerte".

También es verdad lo que se dijo en la Comisión: que no es necesario el artículo 197, tal como lo expresamos durante la campaña contra la reforma constitucional. Cabe recordar lo que expresó el doctor Ignacio de Posadas cuando era Senador en oportunidad de discutir este artículo: que los entes autónomos son anacrónicos y si los quieren hacer bailar al son del Poder Ejecutivo por qué lisa y llanamente no los eliminan. Eso es lo que se puede percibir luego de realizar una lectura más profunda. También la lectura más a fondo de la austeridad es poseer las cifras exactas que corresponden a los cargos que se eliminaron, que se incentivaron para retirarse, pero que luego aparecieron por otro lado contratados, ya sea por tercerización o por diferentes contratos. Se trata de cifras que nunca terminamos de documentar y que luego nos puede pasar como con el déficit fiscal: cuando hablamos de ello nos dicen que no es así pero luego asume otro Ministro o responsable y la cuenta se pone peor. Creemos que las cuentas deben achicarse por esta vía, porque la concepción de fortalecer al Poder Ejecutivo, de centralizar y no soltar el poder, también lleva implícita la de descentralización que está plasmada en este proyecto de ley de urgencia. En su momento, explicaremos cuál es nuestra idea sobre la descentralización, que es la única que se ha llevado a la práctica. Me refiero a la de Montevideo que, aclaro, no es para trasladar mecánicamente a todas partes, pero que plasma en los hechos lo que estamos diciendo.

Si bien, como se me explicó en la Comisión, se sacó a la Oficina de Planeamiento y Presupuesto de los artículos vinculados a la Comisión Sectorial -según parece estaban en un borrador- al hacer una lectura de las normas relativas a dicha Comisión, así como las potestades que se le otorgan, por mandato de la reforma constitucional se dice que es una descentralización centralizada porque los proyectos de inversión todos tienen que tener la anuencia de esta Oficina. Por lo tanto, como no se va a modificar el texto constitucional, debemos leer a la luz de esta normativa. Allí se dice que se va a descentralizar e impulsar estas iniciativas, si la Oficina de Planeamiento y Presupuesto quiere hacerlo. Entonces, aunque se pueda discutir, el problema de fondo sigue sin poder modificarse. En ciertas ocasiones, cuando intentamos mejorar los proyectos de ley, entramos en la misma lógica de esos proyectos. Pero nosotros tenemos otra lógica y a veces nos resulta difícil proponer en función de nuestra convicción, al tratar de mejorar un proyecto que tiene otro contenido.

Los temas que aquí se están abordando, deberían tener otro desglose, es decir que aquellos puntos que merecen profundizarse habría que estudiarlos en otro marco de discusión. Si se quiere estudiar la legislación penal vinculada a la situación del país, a la emergencia nacional, a las causas de los problemas que nos agobian y a otros proyectos de ley más aceptables, podrían haberse incorporado las penas alternativas al proyecto de urgencia, siempre y cuando la Comisión se hubiera dado un tiempo para intercambiar opiniones. Esto se podría haber hecho si se ponía voluntad, pero no se quiso; entonces, juzgo por los hechos.

El señor Senador Heber expresó -y perdóneseme que aluda a los dos únicos Senadores que sacaron la cara por el proyecto, aunque Heber se dedicó más a la propuesta del Frente Amplio- que la ley de urgencia nos ha llamado a sorpresa. Lamentablemente, señor Presidente no nos ha llamado a sorpresa y sí me hubiera sorprendido si ocurriera lo contrario. Nosotros dijimos -y uno trata de ser coherente- que este Gobierno iba a ser peor de lo mismo. Entonces, no nos puede sorprender que lo que está incluido en esta ley sea peor de lo mismo. La hubiéramos acompañado con alegría y con fervor -como lo hemos hecho con otras medidas del Presidente de la República- así como acompañaremos cualquier modificación o elemento que se incorpore a este proyecto, que ya es un conjunto de leyes empaquetadas con declaratoria de urgente consideración. Lo haremos siempre que beneficien a quienes están en estado de emergencia, que son las grandes mayorías de este país. Se trata del pueblo uruguayo, de los trabajadores, de los jubilados que esperan de un conjunto de iniciativas que tienen que ver con estos temas y que han sido presentados por el Frente Amplio. Algunas de ellas están en el acuerdo blanco-colorado, colorado-blanco y, por lo tanto, tenían un sentido de urgencia para esta coalición en octubre, pero ahora sufrieron una modificación cuando llegaron al Gobierno.

Quiero decir que en estas sesiones vamos a trabajar para presentar, fundamentar y debatir -si hay con quien- cada una de las propuestas que incorporemos a este proyecto de ley que tenemos a consideración. No estamos de acuerdo en la manera como se presentó pero eso nunca ha sido óbice para tratar de mejorar o reconocer que había barbaridades en el proyecto y que luego se retiraron. Ante eso decimos que está bien que se procediera de esta manera. El pueblo uruguayo y el país podría haberse dado el ámbito parlamentario respetuoso para tratar aquellos problemas que son urgentes y que por cierto no están relacionados con la variable fiscal.

13) SE LEVANTA LA SESION

SEÑOR SANABRIA.- Pido la palabra para una cuestión de orden.

SEÑOR PRESIDENTE.- Tiene la palabra el señor Senador.

SEÑOR SANABRIA.- Señor Presidente; a pedido de algunos señores Senadores y si las distintas Bancadas así como el señor Legislador que iba a hacer uso de la palabra no tienen inconveniente, formulo moción en el sentido de que se pase a cuarto intermedio hasta el día de mañana a la hora 15:00, tal como estaba previsto.

SEÑOR PRESIDENTE.- Se va a votar la moción formulada.

(Se vota:)

-22 en 24. Afirmativa. UNANIMIDAD.

El Senado pasa a cuarto intermedio hasta mañana a la hora 15:00.

(Así se hace, a la hora 19 y 25 minutos presidiendo el profesor Luis Hierro López y estando presentes los señores Senadores Arismendi, Atchugarry, Batlle, Carminatti, Cid, Couriel, Fau, Fernández Huidobro, Gallinal, García Costa, Gargano, Heber, Larrañaga, Michelini, Mujica, Nin Novoa, Núñez, Pereyra, Riesgo, Rubio, Sanabria, Virgili y Xavier).

PROFESOR LUIS HIERRO LOPEZ Presidente

Sr. Mario Farachio Secretario - Arq. Hugo Rodríguez Filippini Secretario

Sr. Freddy A. Massimino Director General del Cuerpo de Taquígrafos

Linea del pie de página
Montevideo, Uruguay. Poder Legislativo.