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Nº 39 - TOMO 290 - 20 DE JUNIO DE 1985

REPUBLICA ORIENTAL DEL URUGUAY

DIARIO DE SESIONES

DE LA

CAMARA DE SENADORES

PRIMER PERIODO ORDINARIO DE LA XLII LEGISLATURA

38ª SESION ORDINARIA EXTRAORDINARIA

PRESIDE EL DOCTOR ENRIQUE TARIGO Presidente

ACTUAN EN SECRETARIA: LOS TITULARES SEÑORES MARIO FARACHIO Y FELIX B. EL HELOU

SUMARIO

1) Texto de la citación

2) Asistencia

3) Solicitud de sesión

- La formulan varios señores senadores.
- Se resuelve realizar sesión.

4) Asuntos entrados

5 y 9) Plazos procesales. Suspensión

- Por moción del señor senador Aguirre se declara grave y urgente el proyecto de ley aprobado por la Cámara de Representantes y se incluye en segundo término del orden del día.
- En discusión particular.
- Manifestaciones de varios señores senadores.
- Sancionado. Se comunicará al Poder Ejecutivo.

6) Juan Pedro Zeballos. Su deceso

- Manifestaciones de homenaje a su memoria de varios señores senadores.
- El Senado resuelve ponerse de pie, guardar un minuto de silencio y enviar la versión taquigráfica a sus deudos.

7) Múltiples violaciones a los derechos humanos durante el gobierno de facto

- El señor senador Araújo solicita autorización para realizar una exposición.
- Intervenciones de varios señores senadores.
- Por moción del señor senador Pereyra se resuelve autorizar la realización de dicha exposición en la primera sesión ordinaria del mes de julio.

8) Régimen de indemnización para los productores de los departamentos de Montevideo, Canelones y San José damnificados por los fenómenos climáticos ocurridos los días 8 de noviembre y 2 de diciembre de 1984

- En consideración.
- Manifestaciones de varios señores senadores.
- Sancionado. Se comunicará al Poder Ejecutivo.

10) Trabajadores del Frigorífico CODADESA (departamento de Maldonado). Préstamo de noventa jornadas por operario

- En consideración.
- Se resuelve que el proyecto de ley vuelva a estudio de la Comisión.

11) Se levanta la sesión

1) TEXTO DE LA CITACION

"Montevideo, junio 18 de 1985.

La CAMARA DE SENADORES se reunirá en sesión extraordinaria, a solicitud de varios señores senadores, el próximo jueves 20, a la hora 19, a fin de informarse de los asuntos entrados y considerar el siguiente

ORDEN DEL DIA

Discusión general y particular del proyecto de ley estableciendo un régimen de indemnización para los productores de los departamentos de Montevideo, Canelones y San José damnificados por los fenómenos climáticos ocurridos los días 8 de noviembre y 2 de diciembre de 1984.

(Carp. Nº 242 - Rep. Nº 70)

LOS SECRETARIOS".

2) ASISTENCIA

ASISTEN los señores senadores: Aguirre, Araújo, Batalla, Batlle, Canabal, Capeche, Cersósimo, Cigliuti, Ferreira, Flores Silva, Gargano, Hierro Gambardella, Jude, Macedo de Sheppard, Martínez Moreno, Mederos, Ortiz, Paz Aguirre, Penco, Pereyra, Posadas, Pozzolo, Senatore, Traversoni y Zorrilla.

FALTAN: con licencia, los señores senadores Cardoso, García Costa, Lacalle Herrera, Ricaldoni, Rodríguez Camusso y Zumarán; con aviso, los señores senadores Singer, Tourné y Ubillos.

3) SOLICITUD DE SESION

SEÑOR PRESIDENTE. - Está abierto el acto.

(Es la hora 19 y 12 minutos)

-Dése cuenta de una solicitud de sesión.

(Se da de la siguiente:)

"Varios señores senadores solicitan se cite al Cuerpo a fin de considerar el asunto que en el pedido se menciona".

-Léase.

(Se lee:)

"Montevideo, 18 de junio de 1985.

Sr. Presidente del Senado
Dr. Enrique Tarigo
Presente

De nuestra mayor consideración:

De conformidad con lo dispuesto por el artículo 23 del Reglamento de la Cámara de Senadores los senadores abajo firmantes solicitamos la convocatoria de una sesión extraordinaria del Cuerpo, para el día jueves 20 de junio, a las 19 horas, a fin de considerar como único punto, el proyecto de ley sancionado por la Cámara de Representantes relativo a la indemnización a los productores del Departamento de Canelones, damnificados por la granizada del mes de noviembre de 1984.

Sin otro particular, saludamos a Ud. muy atte.

Reinaldo Gargano, Rodolfo Canabal, Jorge Batlle, Luis A. Senatore, Manuel Flores Silva, Juan Raúl Ferreira. Senadores".

-Si no se hace uso de la palabra, se va a votar si se resuelve realizar sesión.

(Se vota:)

-19 en 19. Afirmativa. UNANIMIDAD.

4) ASUNTOS ENTRADOS

SEÑOR PRESIDENTE. - Habiendo número, está abierta la sesión.

(Es la hora 19 y 15 minutos)

-Dése cuenta de los asuntos entrados.

(Se da de los siguientes:)

"Montevideo, junio 20 de 1985.

La Presidencia de la Asamblea General destina Mensajes del Poder Ejecutivo, a los que acompañan los siguientes proyectos de ley:

Por el que se adecuan los montos mínimo y máximo establecidos por las leyes vigentes para el capital autorizado de las Sociedades Anónimas y de las Sociedades de Responsabilidad Limitada, a los valores monetarios actuales.

(Carp. Nº 244)

-A la Comisión de Hacienda.

Por el que se designa a la Escuela Nº 226, de 2ª Categoría, del departamento de Montevideo, dependiente del Consejo de Enseñanza Primaria, con el nombre de "Ana Frank".

(Carp. Nº 245)

-A la Comisión de Educación y Cultura.

La Cámara de Representantes remite con sanción el proyecto de ley aprobado en nueva forma, por el que se declaran suspendidos desde el 9 de abril de 1985 todos los plazos y términos procesales y entre el 17 de abril y el 13 de junio de 1985 todos los plazos registrales, comprendidos los del Registro General del Estado Civil.

(Carp. Nº 205)

-A la Comisión de Constitución y Legislación.

La Cámara de Representantes remite con sanción el proyecto de ley por el que queda sin efecto la permuta dominial de inmuebles del dominio privado de la Intendencia Municipal de Tacuarembó por inmuebles del dominio privado del Estado, Ministerio de Defensa Nacional, establecida en el Decreto-Ley Nº 15.732, de 6 de febrero de 1985, que se deroga.

(Carp. Nº 246)

-A la Comisión de Constitución y Legislación.

La Cámara de Representantes comunica la sanción del proyecto de ley por el que se aprueba la Ley Orgánica de la Judicatura y de Organización de los Tribunales.

-Téngase presente y agréguese a sus antecedentes.

La Cámara de Representantes comunica la sanción del proyecto de ley por el que se suprime el Ministerio de Justicia.

-Téngase presente y agréguese a sus antecedentes.

La Cámara de Representantes remite nota a la que acompaña la versión taquigráfica de las palabras pronunciadas por el señor Representante don Alfonso Requiterena Vogt, en sesión del 8 de mayo ppdo., relacionada con la situación del Frigorífico Fray Bentos.

(Carp. Nº 110)

-A la Comisión Especial para la Reactivación de ARINSA y el ex-Frigorífico Anglo.

La Junta Departamental de Canelones remite nota, relacionada con el planteamiento efectuado por el Comité de Productores de las zonas afectadas por las granizadas de noviembre y diciembre de 1984.

(Carp. Nº 242)

-Téngase presente y agréguese a sus antecedentes".

5) PLAZOS PROCESALES. Suspensión.

SEÑOR AGUIRRE. - Pido la palabra para ocuparme de un tema del que se dio cuenta durante la lectura de los asuntos entrados.

SEÑOR PRESIDENTE. - Tiene la palabra el señor senador.

SEÑOR AGUIRRE. - Considero que en las actuales circunstancias debería tratarse como grave y urgente el proyecto de ley que ha devuelto con modificaciones la Cámara de Representantes, porque parece bastante factible que en el día de hoy o en cualquier momento se levante la huelga de los funcionarios judiciales, en cuyo caso si las oficinas de los juzgados y tribunales vuelven a funcionar, van a empezar a vencer los plazos procesales y, habiendo modificado el proyecto la mencionada Cámara, es absolutamente urgente su inmediata sanción.

En tal sentido, mociono para que se considere como grave y urgente el proyecto de ley a que he hecho referencia, y se incluya en segundo término del orden del día de la sesión de hoy.

SEÑOR PRESIDENTE. - Se va a votar la moción formulada por el señor senador Aguirre en el sentido de que se declare grave y urgente y se incluya en segundo término del orden del día el proyecto venido con aprobación de la Cámara de Representantes sobre suspensión de los plazos procesales.

(Se vota:)

-20 en 20. Afirmativa. UNANIMIDAD.

6) JUAN PEDRO ZEBALLOS

SEÑOR CIGLIUTI. - Pido la palabra para una cuestión previa.

SEÑOR PRESIDENTE. - Tiene la palabra el señor senador.

SEÑOR CIGLIUTI. - Quiero referirme en la forma más sintética posible al fallecimiento ocurrido en el día de ayer de un eminente ciudadano de la República, el doctor Juan Pedro Zeballos.

Ejerció durante mucho tiempo funciones como profesor en la Facultad de Derecho y en los Institutos Normales. Llegó a ocupar los cargos más distinguidos y fue también miembro -y más tarde Presidente- de la Corte Electoral. Fue un ejemplo de abogado, maestro, de profesor y de ciudadano.

El doctor Zeballos reunió, en su persona, las virtudes de un demócrata integral, que hizo honor a todos los cargos que desempeñó, que fueron muchos menos de los que pudo haber ejercido con alta capacidad, dado su brillante talento, su versación en materia jurídica y su acendrado republicanismo.

En la Facultad de Derecho, al igual que en los Institutos Normales, descolló en los momentos de auge positivo de esas instituciones y los cargos que ocupó fueron desempeñados con el señorío moral y con la actitud intelectual propia de su brillante talento.

Sus sentencias como Ministro y como Presidente de la Corte Electoral tienen todas las características de sus escritos, de sus alegatos... El estilo surgía natural y espontáneo. Reunía los materiales necesarios, en virtud de su espléndida cultura jurídica y humanista, para formar un todo perfecto, que también impresionaba por una belleza muy característica sin ningún aditamento innecesario. Escribía todo lo que era menester y no más, para no enturbiar la exposición y presentarla directa y cabalmente captable por aquél a quien estaba destinada.

Precisamente como abogado patrocinó, en cierta oportunidad, a un miembro de la Corte Electoral contra otro, en una querella interorgánica planteada por un problema de carácter político que se dirimió ante la Suprema Corte de Justicia, donde el talento profesional del doctor Zeballos, se distinguió hasta con la felicitación de abogados ocasionalmente contrincantes. Allí, al igual que en la actividad política, pudo haber obtenido mayor destaque. Y no lo tuvo porque no quiso, inspirado en su modestia y su reserva personal.

Era nacionalista de la tercera década del siglo; estuvo tan unido a la Facultad de Derecho como a su partido; desde aquellas épocas actuó en la vida política, formando el Movimiento de la Agrupación Democrática Social del Partido Nacional, que fuera iniciado por el doctor Quijano, en el que se nuclearon jóvenes de alta jerarquía del Partido Nacional de ese momento.

Siendo miembro de la Corte Electoral participó en algunos acontecimientos políticos que signaron las duras y ásperas controversias que caracterizaron la vida preelectoral de 1958.

En 1959, dirigentes de la coalición triunfante -miembros de la mayoría del Consejo Nacional de Gobierno de la época- visitaron al doctor Zeballos en su viejo apartamento de la calle 18 de Julio, frente a la Universidad, para ofrecerle la dirección del Ministerio del Interior. El doctor Zeballos no aceptó este ofrecimiento, movido, sin duda, por aquella insuperable modestia que siempre le hacía rehuir los primeros planos.

Nunca pude explicarme cierta contradicción: el doctor Zeballos tenía predilección y hasta vocación por la lucha política y, sin embargo, desdeñó las oportunidades que tuvo de actuar en ella, creyendo servir -y lo hizo muy bien- desde otros planos y otras actividades a sus profundas convicciones democráticas y a la inalterable lealtad que mantuvo por su partido.

Estuvo enfermo los últimos años de su vida y fuera de su actividad desde hacía mucho tiempo; pero en la Corte Electoral al igual que en los otros ámbitos en que actuó, el doctor Zeballos dejó una profunda influencia por su talento, por sus virtudes cívicas, por su inalterable devoción a la norma jurídica, por su lealtad para con sus ideas y sus compañeros de trayectoria y por su defensa ahincada y permanente de la justicia.

Por encima del tiempo rindo tributo a este eminente ciudadano y me permito proponer que también el Senado -que representa el pensamiento político del país- le rinda homenaje poniéndose de pie, guardando un minuto de silencio a su memoria y testimonie, por nota, a sus familiares, el pesar de este Cuerpo.

Muchas gracias.

SEÑOR PEREYRA. - Pido la palabra.

SEÑOR PRESIDENTE. - Para ocuparse del mismo tema, tiene la palabra el señor senador.

SEÑOR PEREYRA. - Señor Presidente: el señor senador Cigliuti ha hecho muy bien en comenzar la sesión de hoy rindiendo homenaje a ese gran ciudadano que fue el doctor Juan Pedro Zeballos.

Como bien ha señalado el señor senador, en el ámbito del derecho, el doctor Zeballos fue un verdadero maestro y, de acuerdo a la opinión de personas más autorizadas que yo para emitir juicio al respecto, fue una de las figuras más brillantes de su generación en ese terreno, siendo profesor de Derecho Procesal y de Práctica Forense. Ejerció su profesión con verdadera vocación y amor. Fue distinguido por sus colegas y considerado, por todos los que conocieron y apreciaron sus dotes, como un hombre de gran talento puesto al servicio de la ciencia jurídica y como un ciudadano de excepcionales virtudes.

Tal como lo manifestara el señor senador Cigliuti, fue miembro de la Corte Electoral y he oído decir a expertos en la materia que, en la jurisprudencia electoral, la opinión del doctor Zeballos aparece señalando rumbos definidos y claros en distintos aspectos controvertibles y controvertidos en el ámbito de la Corte que integraba.

Naturalmente, como hombre de derecho, fue un demócrata que hizo honor al juramento de defender el derecho y la justicia. Si bien no fue un militante de primera línea en las filas partidarias, fue un nacionalista que sentía gran amor por su partido y de actitudes y definiciones tajantes. La opinión del doctor Zeballos era terminante en relación a la dictadura de cualquier signo, y así las enfrentó en las tres oportunidades que ensombrecieron el cielo de su patria durante su vida.

Tuve oportunidad de conocer de cerca al doctor Zeballos cuando en la campaña electoral de 1966 logramos convencerlo de que saliera de su casa para ser candidato a la Vicepresidencia de la República. Con él me tocó recorrer el país y recibir, no sólo su trato afable, su conversación atractiva, su charla ilustrativa y sus profundos conceptos, sino que compartí y aprendí cosas importantes a su lado, en la defensa del derecho y de esa cualidad que es el principismo político, al que el doctor Zeballos se afilió en forma intransigente, del único modo que se defienden los principios cuando se cree profundamente en ellos.

Con el fallecimiento del doctor Zeballos, la República pierde a uno de sus ciudadanos más ilustres. Por ello, entiendo correcto que el Senado -que es el corazón de la República- le rinda el merecido homenaje por las magníficas lecciones que en vida ofreciera a la sociedad uruguaya.

Nada más.

SEÑOR MARTINEZ MORENO. - Pido la palabra para referirme al mismo tema.

SEÑOR PRESIDENTE. - Tiene la palabra el señor senador.

SEÑOR MARTINEZ MORENO. - Señor Presidente: en nombre de la bancada del Frente Amplio quiero hacer llegar nuestra voz acongojada y solidaria, en ocasión de la muerte del distinguido abogado y profesor, doctor Zeballos. Tuvimos el gusto de conocerlo y tratarlo durante muchos años, en primer lugar en una relación de profesor-discípulo y luego, al recibirme, integrando aquel gran conglomerado humano llamado "El Estudio del doctor Quijano", en el que participamos muchos abogados, siendo quien habla uno de los más jóvenes y recién recibidos.

Tuvimos oportunidad de conocer y de tratar al doctor Zeballos. Era un hombre lúcido, inteligente, muy claro en la exposición, modesto en su manera de hablar; poseía el "savoir faire" de entornar claras las cosas difíciles, de saber expresarse con facilidad en temas en que otros debían recurrir a las teorías y, a veces, a argumentos de difícil explicación.

Zeballos fue nuestro profesor de Práctica Forense en los últimos años de la carrera de Derecho. Eramos ya todos estudiantes avanzados -Procuradores desde hacía tiempo- y él nos brindó un trato amistoso, cordial, amable. Sus clases siempre fueron amenas; siempre mantuvo una posición cordial con el estudiante, casi de colegas.

Recuerdo que habiéndome ya recibido de abogado, determinada oportunidad, sufrí una especie de crisis vocacional frente a una situación injusta. En ese momento recurrí al doctor Zeballos, quien supo darme palabras de consuelo que me sirvieron de mucho porque aprendí que, a veces, una situación injusta -aclaro que no tenía nada que ver con mi persona- es meramente una excepción, y hay que tratarla como tal, sin desviarse para nada de la línea moral que, como abogado, hay que trazarse.

El doctor Zeballos fue un buen maestro, un "maestro de maestros". Cuando alguien se lo encontraba en la calle, o en aquellas ruedas de abogados -casi todos entrados en años- que solían hacerse en un bar de Rincón e Ituzaingó, con quienes mantenía permanentemente una amistad -como esas que duran desde la juventud hasta la vejez- recibía del doctor Zeballos siempre el mismo trato, el de un talentoso hombre, muy sencillo y muy cordial, características éstas que signaron toda su vida.

Ejercía su profesión con un sentido asombroso de lo justo, de lo que debía hacerse; a ello dedicó su vida. Lo veíamos aparentemente despreocupado, sin llevar consigo ningún portafolios; siempre parecía que estaba lista para ir "ligero de equipaje", como diría Antonio Machado. No era de esos abogados que andaban cargados de libros; en él uno veía la imagen de la sencillez, de la sencillez ciudadana y pueblerina.

El doctor Zeballos fue, además, un político del Partido Nacional. No fue un hombre que dedicó su vida a su partido, pero tuvo una clara militancia que lo llevó a estar junto al grupo de Quijano para luego, al final de su vida, volver al Partido Nacional. Como mencionó el señor senador Pereyra, fue candidato a la Vicepresidencia por su partido.

Por todas las razones expuestas, creemos que la República ha perdido a un ciudadano, a un profesor, a un gran Presidente de la Corte Electoral y a un hombre de bien, a todas luces.

En consecuencia, adherimos al homenaje que se proyecta y adelanto que nos pondremos de pie, junto con los demás señores senadores, para guardar el minuto de silencio en memoria de este ilustre nombre desaparecido.

SEÑOR AGUIRRE. - Pido la palabra.

SEÑOR PRESIDENTE. - Tiene la palabra el señor senador.

SEÑOR AGUIRRE. - Creo que corresponde complementar la moción, solicitando que la versión taquigráfica de las palabras pronunciadas en Sala, sea cursada a los deudos del doctor Zeballos.

SEÑOR CAPECHE. - Pido la palabra.

SEÑOR PRESIDENTE. - Tiene la palabra el señor senador.

SEÑOR CAPECHE. - Señor Presidente: los miembros de nuestro sector político adhieren a las palabras expresadas en Sala, por las que se tributa merecido homenaje a la memoria del doctor Zeballos.

SEÑOR PRESIDENTE. - Señores senadores: estimo de buena costumbre que en este tipo de homenaje hable sólo un senador por partido. Creo que es lo que corresponde, a fin de ser breves y prácticos. Sin embargo, en esta circunstancia tan especial, me permitiré -y pido disculpas por ello- hacer uso de la palabra para señalar mi adhesión emocionada a este homenaje que se propone.

Debido a los avatares de la vida parlamentaria, en el día de hoy repasé los diarios rápidamente, por lo que me acabo de enterar, a través de las palabras del señor senador Cigliuti, que ayer murió el profesor Juan Pedro Zeballos.

El profesor Zeballos era el Decano de mi época de estudiante en la Facultad de Derecho y tuve el honor de ser su colega en la Cátedra de Derecho Procesal. La última vez que lo vi fue hace diez años. Recuerdo la fecha con precisión porque yo formaba parte de una delegación que fue a visitarlo a su casa para ofrecerle la presidencia honoraria de la Revista Uruguaya de Derecho Procesal, la que cumple diez años en este año 1985. Ya en ese momento su salud estaba muy quebrantada. Pero conservo el recuerdo del Zeballos anterior a 1975, de Zeballos de los años cuarenta o cincuenta y mi recuerdo es cordial y agradecido. Fue un estupendo jurista y considero que si en el campo del Derecho Procesal no brilló con toda luz con que podía hacerlo, fue porque era contemporáneo -nada menos- que de Eduardo Couture, su compañero de años.

Fundamentalmente, fue un Decano formidable. Un Decano de la Facultad de Derecho en tiempos menos convulsionados que los presentes y supo hacer de la Facultad un lugar en el que todos los estudiantes podíamos conversar con él -en las escaleras, en los pasillos o en el decanato- con una facilidad asombrosa. No hubo problema al que no atendiera con una enorme buena voluntad. Fue un hombre sencillo que no hizo jamás gala de erudición, aunque tenía sólidos conocimientos.

Su Manual sobre Juicio Ejecutivo se siguió reimprimiendo durante años y fue por mucho tiempo texto de consulta porque tenía no sólo mucha información y sólidas opiniones, sino que además poseía una concisión, y una brevedad y una sistematización, difíciles de encontrar en ese tipo de obras.

Fundamentalmente fue un hombre bueno y, repito, adhiero a las palabras que aquí han pronunciado con profunda emoción los señores senadores Cigliuti, Pereyra y Martínez Moreno.

Nada más.

Se va a votar la moción formulada en el sentido de que el Senado se ponga de pie, guarde un minuto de silencio en homenaje a la memoria del doctor Juan Pedro Zeballos y se envíe la versión taquigráfica de las palabras pronunciadas en Sala, a sus familiares.

(Se vota:)

-22 en 22. Afirmativa. UNANIMIDAD.

Invito al Senado y a la Barra a ponerse de pie.

(Así se hace)

7) MULTIPLES VIOLACIONES A LOS DERECHOS HUMANOS DURANTE EL GOBIERNOI DE FACTO

SEÑOR PRESIDENTE. - Dése cuenta de una solicitud para realizar sesión extraordinaria, llegada a la Mesa.

(Se da de la siguiente:)

"Montevideo, 20 de junio de 1985. Sr. Presidente de la Cámara de Senadores. Dr. Enrique Tarigo. Presente. De mi mayor consideración: solicito a usted poner a consideración de la Cámara la autorización correspondiente para realizar una intervención verbal especial de una hora sobre el tema: ‘Múltiples violaciones a los Derechos Humanos durante el gobierno de facto’, el día jueves 27 del corriente, fijándose a esos efectos una sesión extraordinaria del Senado, no obstante lo establecido en el artículo 165 del Reglamento. Motiva esta solicitud la urgencia en el tratamiento del referido tema. Sin otro particular, se despide de usted, atte. José Germán Araújo. Senador".

SEÑOR PRESIDENTE. - Se va a votar la solicitud presentada.

(Se vota:)

-19 en 20. Afirmativa.

La solicitud presentada supone la realización de una sesión extraordinaria el día jueves 27 de junio.

SEÑOR PEREYRA. - Pido la palabra para ocuparme de la solicitud de sesión.

SEÑOR PRESIDENTE. - Tiene la palabra el señor senador.

SEÑOR PEREYRA. - El Reglamento prevé, señor Presidente, que este tipo de exposición se realice en una sesión ordinaria.

SEÑOR PRESIDENTE. - Señor senador: comparto totalmente su posición. En la nota dice: sin perjuicio de lo dispuesto en el artículo 165 del Reglamento, y fue en base a esto que no voté la solicitud presentada.

SEÑOR PEREYRA. - Creo que puede ser reconsiderada la votación aunque entiendo que no hay inconveniente en que el señor senador Araújo realice la exposición. En consecuencia, vamos a votar por la afirmativa, pero si el Reglamento establece que debe hacerse en sesión ordinaria, estoy dispuesto a votar que se realice en la primera sesión ordinaria que realice el Cuerpo.

SEÑOR PRESIDENTE. - Si el señor senador Pereyra desea que se reconsidere lo votado, podemos hacerlo.

SEÑOR PEREYRA. - Si la tesis que he sostenido es así -no tuve tiempo de consultar el Reglamento- y la Mesa entiende que es tal como lo he manifestado, naturalmente, solicito la reconsideración.

SEÑOR PRESIDENTE. - Esas exposiciones normalmente se realizan en las sesiones ordinarias.

SEÑOR ARAUJO. - Pido la palabra.

SEÑOR PRESIDENTE. - Tiene la palabra el señor senador Araújo.

SEÑOR ARAUJO. - Señor Presidente: al planear esta solicitud al Cuerpo, tuve en cuenta el artículo del Reglamento que nos recuerda el señor senador Pereyra, por tal motivo, hacía mención al mismo.

Simplemente, la solicitud tiene que ver con una determinada urgencia; es decir, es nuestra intención plantear en esa oportunidad algunos actos violatorios de los derechos humanos en este país y, naturalmente, vamos a referirnos a los responsables de los mismos. Entendemos que la justicia ya está actuando en uno de estos casos; por lo tanto, por informes que poseemos en esa materia consideramos que se trata de un caso de extrema urgencia.

En una palabra, dejo el asunto en manos del Cuerpo. El motivo que me lleva a plantear esta urgencia, está radicado en el interés que poseo de evitar que determinadas personas se retiren del país. Por esta razón solicitaba que, sin perjuicio del artículo mencionado, esta sesión se pudiera realizar en esa fecha.

Sin embargo, no tengo ningún inconveniente en que esto sea reconsiderado y se pase a la primera sesión ordinaria que realice el Senado. Deseo que esta sea una resolución del Senado y no quiero poner a los señores senadores contra la pared.

SEÑOR FERREIRA. - Pido la palabra.

SEÑOR PRESIDENTE. - Tiene la palabra el señor senador.

SEÑOR FERREIRA. - Señor Presidente: solicité la palabra simplemente para referirme a este tema, sin perjuicio de pedirla más tarde para ocuparme de una cuestión de orden.

Quisiera, con toda modestia y respeto hacia el señor senador Araújo, hacer un llamado a la sensatez. Voy a oír con toda atención las denuncias que va a formular en Sala el señor senador Araújo, pero entiendo que las comisiones del Senado tienen que funcionar. Vivimos en un régimen permanente de sesiones extraordinarias, a veces en perjuicio del funcionamiento de las Comisiones.

Soy confirmante de la solicitud de sesión para el día de hoy. Me preocupa, porque la Comisión de Asuntos Internacionales del Senado recibió al Canciller de la República, quien debía realizar un análisis exhaustivo de la política exterior del país y esta reunión se vio limitada en su tiempo por la sesión de hoy ya que se tuvo que combinar con los mocionantes, para que se cambiara la hora.

Creo que se debe tener muy en cuenta la importancia de las exposiciones especiales pero, aparte de eso, entiendo que el Senado tiene que funcionar. Integro la Comisión que preside el señor senador Araújo; que es de enorme importancia para la vida del país, ya que se trata de la Comisión de Asuntos Laborales y Seguridad Social y todavía no ha enviado ni un solo proyecto al Senado.

En consecuencia, le pediría al señor senador Araújo, en honor de esa realidad que conoce tan bien -la denuncia es muy importante, y la vamos a oír con atención- que se presente a la justicia, con el fin de que las personas que han cometido esos actos delictivos, no se ausenten del país. Estoy seguro que el juez competente va a impedir que quienes hayan cometido esos delitos se retiren del país. La exposición del señor senador Araújo va a ilustrarnos sobre una realidad que, quizá algunos señores senadores no conocen y es que en este país se han violado sistemáticamente los derechos humanos durante 12 años. Otros senadores la conocemos, porque nos dedicamos a denunciar esas violaciones, durante todos los años de la dictadura. Pero reitero, si hay comisión de delito, el procesamiento no va a surgir del Senado sino de la justicia competente. El Senado no tiene competencia para evitar que nadie salga del país. Por el contrario, puede ser que alguien se vaya si oye su nombre involucrado.

Creo que es un tema de fondo sobre el cual el Senado ya fijó opinión y tomó posición en el sentido de que la justicia debe ser el órgano competente del Estado para resolver, en definitiva, sobre estos temas.

Si el peligro es que se vayan algunos delincuentes del país, sugeriría que si estamos en horas de trabajo de los juzgados, pasáramos a cuarto intermedio. Pero como los juzgados no están funcionando, mañana puede presentarse el señor senador Araújo ante el juez de turno.

Respetuosamente le solicitaría al señor senador que no nos obligue a convocar a una sesión extraordinaria, porque en una próxima sesión ordinaria podrá realizar su exposición sobre el tema y, nos ilustrará sobre el problema de la violación de los derechos humanos; además, tendremos en el orden del día unos cuantos proyectos de ley que estamos esperando aprobar en la Comisión que preside el señor senador.

SEÑOR AGUIRRE. - Pido la palabra.

SEÑOR PRESIDENTE. - Tiene la palabra el señor senador.

SEÑOR AGUIRRE. - Señor Presidente: con la mayor serenidad deseo hacer algunas reflexiones sobre el problema que se ha planteado.

En primer lugar, creo que todos los senadores hemos votado la solicitud de sesión extraordinaria, planteada por el señor senador Araújo, por una razón elemental de deferencia hacia un colega integrante del Cuerpo. Pero, al igual que el señor senador Pereyra y otros señores senadores, tenía la sospecha de que procedíamos en forma antirreglamentaria, cosa que nos acaba de corroborar el señor Presidente.

Hago esta reflexión: si hoy votamos esta sesión por deferencia a un señor senador, violando el Reglamento, mañana otro señor senador con el mismo derecho va a pedir otra sesión extraordinaria para realizar una exposición y va a quedar mal que se la neguemos a él, cuando anteriormente se la hemos concedido al señor senador Araújo.

Además, también hago esta otra reflexión: el jueves 27 está a sólo 5 días de la primera sesión ordinaria del mes, o sea, la que corresponde al martes 2 de julio. No puedo creer que luego de que durante 12 años en los que se violaron sistemáticamente todos los derechos humanos en este país, tengamos ahora tanta urgencia en hacer una denuncia por que no puede esperar cinco días más. Pienso, que si el problema está radicado en que algún responsable de estas violaciones pueda fugarse del país, lo va a hacer mucho más rápido si la denuncia se hace públicamente en el Senado. Realmente, no entiendo la lógica del señor senador Araújo, dicho esto con todo respeto hacia su persona.

El problema de fondo es otro. Creo que no debemos actuar al margen del Reglamento y si todos sabemos que éste tiene una disposición expresa que dice que este tipo de exposiciones sólo se pueden hacer en las primeras sesiones ordinarias del mes, pues ese es el momento en que debemos hacerlas.

En tal sentido, voy a apoyar el pedido de reconsideración formulado por el señor senador Pereyra.

SEÑOR ARAUJO. - Pido la palabra para contestar una alusión.

SEÑOR PRESIDENTE. - Tiene la palabra el señor senador.

SEÑOR ARAUJO. - No quiero hacer de esto un debate político, aunque algunos señores senadores hayan volcado elementos suficientes como para que esto acontezca.

Creo haber mostrado toda mi buena voluntad cuando dejé en manos del Cuerpo la reconsideración del tema y él, en consecuencia, será quién decida.

En lo que tiene que ver con otras referencias que se han hecho en cuanto a si se debe o no esperar y qué relación tiene esto con la posible salida del país, pienso que por una razón de consideración hacia el señor senador, debemos pensar que si éste lo manifiesta es porque tendrá razones para ello; razones que, naturalmente, no puede verter en Sala en esta oportunidad porque, de lo contrario, tendría que realizar la exposición. Si la pide para ese día, y no antes ni después, es porque, precisamente, el señor senador debe tener conocimiento de algunas derivaciones que esto podría traer y nada más.

Pero, señor Presidente, no hago ningún problema en que mi exposición se traslade para la primera sesión ordinaria del mes de julio. Simplemente quería manifestar que si la causa para votar negativamente mi solicitud es el normal funcionamiento de las Comisiones, podría haberla pedido para el miércoles, día en que habitualmente las mismas no funcionan, porque las sesiones ordinarias se realizan entre el 1º y el 18 de cada mes. O sea que, en definitiva, dejo la solución en manos del Cuerpo y éste será quien resuelva o pueda considerarlo, cosa que acepto con mucho gusto. En ese sentido no tengo ningún tipo de inconveniente. Aclaro, entonces, que mi responsabilidad está salvada en ese caso. Simplemente, si se reconsidera veremos cuál es la resolución del Cuerpo y de ser negativa, pediré que se incluya mi solicitud en primer lugar del orden del día de la primera sesión del mes próximo.

Nada más, señor Presidente.

SEÑOR FLORES SILVA. - Pido la palabra.

SEÑOR PRESIDENTE. - Tiene la palabra el señor senador.

SEÑOR FLORES SILVA. - A lo que me voy a referir, señor Presidente, hace un poco al juicio que me quiero formar sobre este tema.

Si he entendido bien, el señor senador Araújo ha sostenido por razones que él conoce y que no puede revelar en este momento, que es necesario que la sesión se lleve a cabo el 27 de junio y no cinco días después. Es decir, habría en el caso que él plantea, razones que nos va a revelar en su momento, que hacen que los primeros días de julio no fueran la oportunidad y sí lo fuera el 27 de junio. Además -estoy reflexionando en este momento, en voz alta- esa fecha coincide con el establecimiento del régimen de facto que hemos terminado con el esfuerzo de todos en estos años. Comparto el espíritu de la mayoría respecto a reconsiderar este asunto y trasladarlo a la primera sesión ordinaria, salvo que el señor senador -por esa razón es que hago esta reflexión- nos asegurara que existen elementos de juicio que hacen a la razón de los derechos humanos y a la razón de la justicia en el país, por lo que es imprescindible que esa exposición se realice en esa fecha y no cinco días después. Lo señalo, porque no entiendo, realmente porqué si faltan siete días de aquí a la realización de esa sesión que él solicita, son más importantes los últimos cinco días, que los primeros siete.

Tal vez cuente el señor senador -y confieso que me estoy dejando atrapar por el suspenso de esta situación- con elementos sumamente valederos y, entonces, si ello es así, y si el señor senador lo confirma, con mucho gusto voy a votar que se realice sesión el día 27 de junio.

SEÑOR PRESIDENTE. - Se va a votar la moción del señor senador Pereyra en el sentido de que se reconsidere la resolución adoptada por el Senado, a ese respecto.

SEÑOR BATALLA. - Pido la palabra.

SEÑOR PRESIDENTE. - Tiene la palabra el señor senador.

SEÑOR BATALLA. - Voy a votar la reconsideración solicitada por el señor senador Pereyra, pero no he advertido -y he estado revisando el Reglamento- dónde está la violación reglamentaria de lo que ha sido votado por esta Cámara. Es decir, entiendo que pueda ser una razón de oportunidad que, naturalmente, el Senado está en plena libertad de juzgar; pero, no percibo que no pueda autorizarse la realización de exposiciones -y eso me interesa no por el caso planteado, sino con carácter general- ni cuál es el artículo que impide que reglamentariamente se realicen ese tipo de exposiciones en sesiones extraordinarias. Creo que el artículo que se aplica en este caso es el 165 y el mismo, no trae ninguna limitación en ese sentido.

SEÑOR PRESIDENTE. - Está contenida, señor senador, en el Capítulo que se refiere a las exposiciones de los señores senadores. En el artículo 164 está regulada la hora previa y, en el artículo 165 las exposiciones por más de diez minutos. Del contexto de las dos disposiciones surgiría que las exposiciones deben realizarse en las sesiones ordinarias.

SEÑOR BATALLA. - No siempre; creo que es una interpretación analógica.

SEÑOR PRESIDENTE. - El señor senador Araújo lo reconoce cuando dice en su propia nota que no obstante lo establecido en el artículo 165 formula esta solicitud por la urgencia del caso.

SEÑOR BATALLA. - Creo, señor Presidente -y lo digo con carácter general más allá de lo que pueda ser la opinión personal del señor senador Araújo- que el artículo 165 no establece absolutamente ninguna limitación en cuanto a que las exposiciones deban realizarse única y exclusivamente dentro de las sesiones ordinarias. Más aún: creo que sería profundamente inconveniente para el orden del trabajo parlamentario y del Cuerpo, que el mecanismo de prioridad establecido a través de la Comisión de Orden del Día, se alterara con permanentes decisiones de la Cámara en ese sentido.

SEÑOR ARAUJO. - Pido la palabra para una aclaración.

SEÑOR PRESIDENTE. - Tiene la palabra el señor senador.

SEÑOR ARAUJO. - Estoy totalmente de acuerdo con lo que acaba de manifestar el señor senador Batalla. Habíamos interpretado el artículo 165 tal como él lo ha expresado. Consultamos al señor Secretario del Cuerpo y nos dijo que era conveniente establecer esta referencia, cosa que hicimos. Pero creo que el tema, lamentablemente se está desviando.

SEÑOR PRESIDENTE. - De ninguna forma queremos hacer de esto un problema político.

Tenemos una inquietud y una obligación, que quisimos traer al Cuerpo para que éste decidiera tranquilamente.

Cuando se habla de que se altera el orden del día o la marcha del Parlamento, pensamos -como lo acaba de manifestar el señor senador Batalla- que efectivamente esto ocurriría si distrajéramos parte del tiempo de una sesión con un orden del día establecido en la que se deberían aprobar los proyectos de ley emanados de las distintas Comisiones el período de funcionamiento de las mismas. Creíamos que si solicitábamos esta misma intervención para la primera sesión ordinaria del mes de julio, ahí sí podríamos estar demorando la labor parlamentaria, cosa que le preocupaba al señor senador Ferreira. En cambio, si lo hacemos en una sesión extraordinaria, podríamos ganar tiempo.

Hechas las aclaraciones del caso, este asunto queda en manos del Cuerpo.

SEÑOR PAZ AGUIRRE. - Pido la palabra.

SEÑOR PRESIDENTE. - Tiene la palabra el señor senador.

SEÑOR PAZ AGUIRRE. - Voy a ser muy breve, señor Presidente.

Creo que la Mesa está en la correcta interpretación reglamentaria y voy a decir por qué.

El artículo 165 del Reglamento habla de las exposiciones por más de diez minutos. El mencionado artículo dice: "Para exponer por un término mayor que el autorizado precedentemente, el senador que lo solicite deberá presentar por escrito al Presidente, indicando el tema a tratar y el término que insumirá su exposición. Y, entre paréntesis expresa: "Artículo 66, inciso D), numeral 3". Y, el artículo 66, que es el que se refiere a las cuestiones de orden, en su inciso D) del numeral 3 dice: "Solicitudes de senadores para formular exposiciones fuera de la hora previa (artículo 165) de mayor extensión que las permitidas dentro de ella". Hora previa hay solamente en las sesiones ordinarias; de modo que es claro que estas exposiciones se pueden realizar en sesiones ordinarias y no en extraordinarias.

SEÑOR PEREYRA. - Pido la palabra.

SEÑOR PRESIDENTE. - Tiene la palabra el señor senador.

SEÑOR PEREYRA. - Expresé mis dudas a la Mesa en cuanto a si era o no reglamentaria la realización de una exposición de este tipo en una sesión extraordinaria. Dije, también, que de confirmarse que no era reglamentaria, habría que pasarla a una sesión ordinaria.

El señor Presidente en ese momento, compartió esta interpretación. Preguntó si mocionaba en tal sentido, a lo que contesté afirmativamente, si esa era la interpretación del Cuerpo; si éste entiende que la oportunidad, para realizar este tipo de exposiciones son las sesiones ordinarias, naturalmente que mantengo la propuesta; si en cambio entiende que se pueden hacer en cualquier momento, la votación no tiene sentido.

SEÑOR PRESIDENTE. - Entonces, tendríamos que votar cuál es la interpretación que el Cuerpo da a este problema. Por su lado, la Mesa interpreta que tanto las exposiciones de diez minutos en la hora previa, como aquéllas que tengan una duración más prolongada con autorización expresa del Senado, sólo pueden hacerse en las sesiones ordinarias.

SEÑOR PEREYRA. - Podríamos dar a la votación ese sentido.

SEÑOR PRESIDENTE. - Si el Cuerpo lo dispone podríamos someter a votación ese punto.

SEÑOR PAZ AGUIRRE. - No veo por qué vamos a dilatar la consideración de los temas tan importantes que tenemos a estudio, por una cuestión reglamentaria. Si el señor senador está de acuerdo en que su exposición quede para la primera sesión ordinaria, votemos en ese sentido y pasemos rápidamente a considerar el orden del día.

SEÑOR ARAUJO. - Pido la palabra.

SEÑOR PRESIDENTE. - Tiene la palabra el señor senador.

SEÑOR ARAUJO. - No ha sido esa mi propuesta, por la simple razón de que estaría contradiciendo lo que acabo de manifestar.

Creo que si solicito realizar una exposición en la primera sesión ordinaria del mes de julio estaría deteniendo la labor parlamentaria. Lo que podríamos hacer sería alterar la fecha, es decir, en lugar del jueves 27, fijarla para el miércoles 26. De esa manera, como no va a haber ninguna Comisión trabajando, estaríamos utilizando el tiempo libre de los señores senadores. Repito que esa podría ser una modificación a introducir.

De todas formas, acato lo que resuelva el Cuerpo y me voy a negar a que se efectúe la reconsideración porque entiendo que corresponde y es de estilo que así se haga. Si el Cuerpo dispone reconsiderarlo, acompaño con mi voto esa posición. Eso sí, propongo que la sesión sea el miércoles 26 en horario de no funcionamiento de las Comisiones, para no distraer su atención.

SEÑOR PRESIDENTE. - En definitiva, esta es una moción de orden que no admite discusión.

-Si no se hace uso de la palabra, se va a votar si se reconsidera la solicitud formulada por el señor senador Araújo.

(Se vota:)

-22 en 22. Afirmativa. UNANIMIDAD.

En consecuencia, se va a votar la moción del señor senador Araújo en el sentido de que se realice una sesión extraordinaria el día miércoles 26.

SEÑOR PEREYRA. - ¿Es reglamentario?

SEÑOR PRESIDENTE. - La Mesa entiende que no, pero el Senado puede decidir lo contrario.

SEÑOR PEREYRA. - Si el Cuerpo lo entiende, votemos; entonces, sabremos a qué atenernos.

SEÑOR PRESIDENTE. - ¿Pero es reglamentario realizar exposiciones de más de 10 minutos en las sesiones extraordinarias?

SEÑOR CIGLIUTI. - No es antirreglamentario que el Senado resuelva que se fije para determinado día una sesión extraordinaria con el fin de escuchar la exposición de un señor senador.

SEÑOR PRESIDENTE. - Naturalmente que no es antirreglamentario. El Senado está más allá del Reglamento y puede cambiarlo cuando lo desee.

SEÑOR CIGLIUTI. - Se me ocurre que si autorizamos la realización de una exposición de más de 10 minutos, tiene que ser forzosamente para una sesión ordinaria. Y el propio señor senador Araújo dijo que mocionaba para que en la primera sesión ordinaria que realice el Cuerpo en el mes de julio, se incluya su exposición por el tiempo indicado.

SEÑOR BATALLA. - Pido la palabra.

SEÑOR PRESIDENTE. - Tiene la palabra el señor senador.

SEÑOR BATALLA. - Creo que el Senado tiene plena libertad para disponer la realización de una sesión especial para escuchar al señor senador Araújo, o para incluir su exposición en la primera sesión que realice el Cuerpo. Por supuesto que el Senado es, reitero, plenamente libre para resolver una cosa u otra. Lo que me niego a admitir es que sea antierreglamentario votar una sesión extraordinaria para escuchar la exposición de un señor senador. A mi juicio, eso no surge de ninguna disposición reglamentaria y aun cuando el Senado hoy determinare que es antirreglamentaria esa decisión, lo único que tendría sería el efecto de impedir una votación en este momento sobre ese problema, pero de ninguna manera podría ser entendida como un antecedente para el futuro.

Eso es lo que señala el Reglamento, es decir, el alcance que tienen las votaciones que sobre él y sobre su interpretación se hagan.

SEÑOR PAZ AGUIRRE. - No sienta precedente.

SEÑOR BATALLA. - Exactamente, no sienta precedente. Eso es muy claro.

Indudablemente, el Senado es plenamente libre para decidir la realización de una sesión extraordinaria para escuchar una exposición o, en su defecto, hacerlo en una sesión ordinaria como primer punto del orden del día. Pero el problema no es una cuestión reglamentaria, sino de oportunidad, que el Cuerpo debe determinar.

SEÑOR GARGANO. - Pido la palabra.

SEÑOR PRESIDENTE. - Tiene la palabra el señor senador.

SEÑOR GARGANO. - Quiero expresar mi total coincidencia con lo manifestado por el señor senador Batalla, pero también quiero decir que el Cuerpo no pierde su tiempo ni sus Comisiones dejan de sesionar si se escuchan, como ha ocurrido en otras oportunidades con distintos señores senadores, exposiciones sobre temas que se entiendan de importancia para el país. Digo que hay tiempo suficiente para que todas las Comisiones trabajen y, por otra parte, siempre han funcionado sin colidir por ello con el normal funcionamiento del Cuerpo.

En consecuencia, voy a votar afirmativamente la realización de la sesión extraordinaria, porque entiendo que no crea problemas al funcionamiento y al trabajo del Pleno, sino que, por el contrario, puede contribuir a ilustrarlo sobre esta cuestión de las violaciones de los derechos humanos a que ha hecho referencia el señor senador Araújo.

SEÑOR AGUIRRE. - Pido la palabra.

SEÑOR PRESIDENTE. - Tiene la palabra el señor senador.

SEÑOR AGUIRRE. - Quisiera hacer una precisión sobre las últimas manifestaciones del señor senador Batalla, cuyas opiniones siempre respeto, pero que en esta oportunidad no tengo el honor de compartir.

Creo que la interpretación correcta del Reglamento es la que ha hecho el señor senador Paz Aguirre y, precisamente, de la lectura de los artículos 164 y 165 surge con claridad que las exposiciones de los señores senadores cuya duración sea de 10 minutos o más, deben hacerse en las sesiones ordinarias del Cuerpo. Por consiguiente, determinar que se va a realizar una exposición con esas características en una sesión extraordinaria convocada a ese único efecto, es una violación o una aplicación equivocada del Reglamento.

Esa es la opinión que quería dejar sentada.

SEÑOR FERREIRA. - Pido la palabra.

SEÑOR PRESIDENTE. - Tiene la palabra el señor senador.

SEÑOR FERREIRA. - Debo decir que comparto la tesis sustentada, aun no siendo una autoridad en la materia y máxime teniendo en cuenta los pronunciamientos de la Mesa y del señor senador Aguirre.

Creo que el argumento de más peso para que esta exposición que todos tenemos interés en escuchar se efectúe en una sesión ordinaria, es eminentemente político. Por lo menos a mí me pesa más el elemento político que el reglamentario.

Todos sufrimos mucho con las violaciones a los derechos humanos que se van a denunciar. En este país se violaron los derechos humanos como consecuencia de un régimen dictatorial que queremos que no vuelva a existir jamás. Aquí hubo una dictadura, entre otros tantos motivos, por el desprestigio en que cayó el Parlamento, lo que fue posible por prácticas parlamentarias que todos deseamos se superen y no se repitan jamás. Quiero hablar con total franqueza. Todos los que estamos aquí sabemos que el país va a ser el mismo el día antes o el día después en que el señor senador Araújo realice la exposición. Quizás, algunos estén más ilustrados sobre una cantidad de detalles importantes, pero no se puede decir con seriedad -el país entero nos está escuchando- que si la sesión es el día 28 y no el 27 los criminales se fugan; y si es el 25 y no el 27 se escapan los que violaron los derechos humanos. Lo que pido, en un acto de sensatez, sea cual sea la interpretación reglamentaria, es que no sigamos fijando sesiones extraordinarias. Nadie sostiene -quizás el señor senador Gargano interpretó mal- que debido al funcionamiento del Pleno las Comisiones dejan de funcionar. Que quede claro: nadie dijo eso. Sí es evidente, en cambio, que las Comisiones ven afectado su trabajo cuando hay sesiones extraordinarias. Y tan es así, que hoy interrumpimos la sesión a la que concurrió el Canciller, justamente por esta sesión extraordinaria. Asimismo, la Comisión de Asuntos Internacionales, que preside el señor senador Paz Aguirre, ha fijado un régimen de trabajo que hace que después del 18 de cada mes aumente el número de sus sesiones, precisamente, porque no hay reuniones del Pleno.

No entiendo, por ejemplo, por qué se esgrime el argumento de que, el miércoles 26 las Comisiones no van a trabajar. ¿Quién le dijo eso al señor senador? Por el contrario, hay muchas citadas. Existe un régimen ordinario de funcionamiento de las Comisiones que se ve reforzado después del 18 de cada mes porque se pensaba que no iban a haber tantas sesiones extraordinarias. Por supuesto que cuando haya un tema de urgencia en su consideración que amerite fijar una sesión a ese efecto, con mucho gusto la votaremos; y cuando algún señor senador quiera hacer una exposición durante la sesión, también lo haremos. Pero creo que es demasiado pedir que tengamos que suspender las actividades parlamentarias que pueda haber el 27 de este mes -que, da la casualidad, como recordaba el señor senador Flores Silva, que es justo el aniversario del golpe de Estado de 1973- para venir a escuchar la exposición del señor senador Araújo. Yo quiero oír al señor senador. Pero no se ha esgrimido un solo motivo real para que sea el 27 la sesión. Hay prácticas parlamentarias que mucho daño le hicieron a la República. Sugeriría, pues, que no sigamos discutiendo este tema, que se lo incluya en el primer punto del orden del día de la primera sesión del mes de julio y que comencemos a tratar el asunto por el cual fuimos convocados hoy en régimen extraordinario.

SEÑOR ARAUJO. - Pido la palabra para contestar una alusión.

SEÑOR PRESIDENTE. - Tiene la palabra el señor senador.

SEÑOR ARAUJO. - A pesar de las múltiples alusiones políticas, que darían lugar a un debate en el cual no quiero entrar para no distraer la atención del Cuerpo ni demorar la consagración de algún proyecto de ley que espera del trabajo de todos nosotros, voy a evitar entrar en el dialogado político.

Los integrantes de este Cuerpo saben -a través de nuestras palabras- que nuestra intención es traer a consideración del Senado de la República, denuncias sobre violación de los derechos humanos en este país, y lo hacemos porque pensamos que este planteo puede traer tranquilidad a la población dado que, de lo contrario, podría pensar que en este país nadie está dispuesto a denunciar atentados o violaciones a los derechos humanos. Llevada esa tranquilidad al Cuerpo y al país, con mucho gusto, me someto a lo que decida el Senado. Declaro que no voy a intervenir más en el tema, salvo que sea aludido nuevamente.

SEÑOR FLORES SILVA. - Pido la palabra.

SEÑOR PRESIDENTE. - Tiene la palabra el señor senador.

SEÑOR FLORES SILVA. - Me temo que el señor senador Araújo se ha expresado sin pensar estrictamente, en los términos empleados al final de sus palabras.

La certeza que tiene el país sobre cómo se va a cumplir con la Constitución, con la ley y con los derechos allí consagrados, surge de la larga lucha que muchos de nosotros hemos tenido a lo largo de estos años en todos esos valores, y no en función -tal cual lo expresara- del planteamiento que el señor senador acaba de hacer al Senado.

Sigo sin entender, señor Presidente, por qué la gente no se va a fugar hoy -ante las palabras del señor senador Araújo- y esperará la sesión que se realizará, para fugarse luego; se va a fugar en la sesión del 27 de junio y no en la del 2 de julio. No conozco mucho de lógica de fugas, pero en lo que a mi respecta, no sé qué votar, lo debo confesar, porque quiero votar con el señor senador Araújo ya que él nos dice que es un aspecto importante el de los cinco días; entonces, ¡cómo le vamos a negar ese derecho! Siento que no tengo motivos y pienso que estamos perdiendo el tiempo, si pido la palabra para rechazar el hecho de que los derechos humanos están garantizados en el país porque se plantee esta situación en el día de hoy.

SEÑOR ARAUJO. - Pido la palabra para hacer una aclaración y contestar una alusión.

SEÑOR PRESIDENTE. - Tiene la palabra el señor senador.

SEÑOR ARAUJO. - Señor Presidente: debo informar que se encuentran en Sala las personas que vinieron a manifestarme en la tarde de hoy, que determinados personajes que están vinculados a denunciar, tienen pasaje reservado para dos días después de realizada esa intervención. Desgraciadamente, necesito la presencia de un testigo el día miércoles y cuando admití el cambio para ese día, lo hice en la esperanza de que ese testigo llegue a nuestro país antes de la intervención, o sea, ese mismo día miércoles si fuera posible.

No puedo entrar en mayores detalles a pesar de la insistencia de los señores senadores. Pienso que no debo hacerlo por razones obvias que especifiqué desde un comienzo. Siento mucho que otros señores senadores subestimen a tal grado a otro integrante del Cuerpo, exigiéndole, prácticamente, que diga hoy cómo y porqué esta pidiendo para determinado día hacer denuncias en el Parlamento.

Esto es lo único que cabe expresar en ese sentido. Además, ruego a los señores senadores que no aludan, porque me obligan constantemente a interrumpir con mis propias aclaraciones, esta sesión a la que deseo se le dé un trámite rápido, tal como corresponde. Simplemente, creí que el Cuerpo no iba a distraer su tiempo de esta manera y lamento que sea así, porque éstas son las cosas que estropean la imagen del Parlamento. Esto sucede cuando un senador pide para hacer uso de la palabra en determinada fecha y si se entiende que es antirreglamentario, pues que el Cuerpo lo resuelva; si considera que es reglamentario, que lo haga. No hay otro aspecto a considerar y pienso que es lo que corresponde en este caso.

Lamento muchísimo el haber elevado el tono pero, después de tanta insistencia, no creí que fuese tan difícil denunciar la violación a los derechos humanos en plena democracia, un 27 de junio.

SEÑOR PRESIDENTE. - Se va a votar la moción presentada en el sentido de si se realiza sesión extraordinaria el día miércoles 26 de junio.

(Se vota:)

-7 en 22. Negativa.

Se va a votar la moción presentada por el señor senador Pereyra en el sentido de que la exposición solicitada se realice en la primera sesión ordinaria del día 2 de julio.

(Se vota:)

-22 en 22. Afirmativa. UNANIMIDAD.

8) REGIMEN DE INDEMNIZACION PARA LOS PRODUCTORES DE LOS DEPARTAMENTOS DE MONTEVIDEO, CANELONES Y SAN JOSE DAMNIFICADOS POR LOS FENOMENOS CLIMATICOS OCURRIDOS LOS DIAS 8 DE NOVIEMBRE Y 2 DE DICIEMBRE DE 1984.

SEÑOR PRESIDENTE. - Se entra a considerar el orden del día: "Discusión general y particular del proyecto de ley estableciendo un régimen de indemnización para los productores de los departamentos de Montevideo, Canelones y San José, damnificados por los fenómenos climáticos ocurridos los días 8 de noviembre y 2 de diciembre de 1984. (Carp. Nº 242) (Rep. Nº 70)".

(Antecedentes:)

"Carp. Nº 242
Rep. Nº 70/85

PODER EJECUTIVO
Ministerio de
Agricultura y Pesca
Ministerio de
Economía y Finanzas

Montevideo, 11 de junio de 1985.

Sr. Presidente de la Asamblea General.

El Poder Ejecutivo tiene el honor de dirigirse a ese Cuerpo a fin de someter a su consideración el adjunto proyecto de ley por el que se comete al Ministerio de Agricultura y Pesca, a través de la Dirección del Plan de Promoción Granjera, la determinación de los reales daños causados a los establecimientos granjeros por los fenómenos ocurridos los días 8 de noviembre y 2 de diciembre de 1984, en los departamentos de Montevideo, Canelones y San José.

El área de producción granjera del sur del país, fue afectada en tales oportunidades, por fuertes vendavales granizados que afectaron los establecimientos dedicados a horticultura, fruticultura y vitivinicultura.

Ante la magnitud del fenómeno climático los productores plantearon la gravedad de la situación y solicitaron a los organismos públicos la adopción de medidas tendientes a paliar las pérdidas sufridas.

Por resolución del Poder Ejecutivo de fecha 21 de noviembre de 1984, se creó un grupo de trabajo para evaluar los daños causados al sector granjero por los fenómenos climáticos del 8 de noviembre de 1984, y asesorar al Poder Ejecutivo respecto de las medidas que posibilitaran un rápido y eficaz paliativo a las situaciones creadas.

Dicho grupo de trabajo elevó su informe el 30 de noviembre de 1984, sobre la base de las declaraciones de daños proporcionadas por los productores a la Dirección del Plan de Promoción Granjera del Ministerio de Agricultura y Pesca, los cuales pertenecen el 63% al departamento de Canelones, el 29% al departamento de Montevideo y el 8% al departamento de San José.

Asimismo, se promovieron diversas gestiones por parte de organismos públicos nacionales y departamentales tendientes a la instrumentación de créditos especiales, diferimientos de pagos, y exoneración del IMESI a los combustibles.

La gravedad de los daños ocasionados a la producción granjera determinan la insuficiencia de dichas medidas por lo cual, el Poder Ejecutivo considera necesario establecer medios suficientes y efectivos que permitan la recuperación de los productores afectados por los fenómenos climáticos reseñados.

Con ese propósito, el proyecto de ley adjunto establece un fondo de indemnizaciones a los productores afectados, cuya aplicación se propone realizar de acuerdo a las recomendaciones del informe elevado el día 29 de marzo de 1985, por el grupo de trabajo integrado con la Dirección del Plan de Promoción Granjera con representantes de la Comisión Sectorial de la Granja y de los productores afectados.

Dichas recomendaciones proponen aspectos metodológicos que son compartidos por el Poder Ejecutivo y que se estima conveniente incorporar a esta exposición de motivos:

"CONCLUSIONES. Cumplidas las instancias mencionadas, este Grupo de Trabajo ha arribado a las siguientes conclusiones:

I) Las medidas de fondo que se apliquen deben tener por finalidad que el productor continúe funcionando como tal, manteniendo un nivel de explotación adecuado, esta filosofía es la que inspira las medidas aconsejadas por este Grupo de Trabajo.

II) Indemnización. La primera medida de fondo que debe aplicarse es indemnizar a los productores damnificados con la mayor justicia a los productores damnificados con la mayor justicia posible de acuerdo a los datos que se poseen. La aplicación de esta medida es fundamental ya que ella es la base para que las demás medidas aconsejadas puedan hacerse efectivas. Consideramos que debe proceder con el más alto grado de equidad en materia tan delicada como la de disponer de dineros públicos para el apoyo de un sector, y teniendo en cuenta el valor de la abundante información disponible no parece razonable simplificar el procedimiento de cálculo, que implica una subutilización de esa información, cuando además se puede acceder al uso de un computador. En cuyo caso el programa a aplicar es relativamente simple y posibilita la utilización detallada de toda esa información.

El monto de esta indemnización se deducirá de la aplicación del método que se describe a continuación.

A) La cuestión planteada. Los granjeros afectados por el granizo aspiran a una indemnización por las pérdidas sufridas a raíz de tal fenómeno, por lo que debe seleccionarse el procedimiento adecuado para estimar con la mayor precisión posible el monto de la misma, distinguiendo para los casos particulares cuando se apartan sensiblemente de las pautas generales.

Como criterio rector de la estimación a efectuar se ha considerado que la indemnización se otorgue por encima de una pérdida del 30% de la cosecha estimada, y hasta un tope máximo del 100% de la pérdida.

La pérdida se estima en relación al costo de reposición, es decir, al costo actual de producción.

B) Cálculo de Indemnización.

Bases para el cálculo.

Se componen de dos elementos: por un lado, la ecuación de la recta que pasando por los extremos de 30% y 100% de pérdida posibilite el cálculo del nivel de indemnización para los casos intermedios; y por otro lado el producto de multiplicar las hectáreas afectadas por el costo de producción promedio estimado por el Plan Granjero para el rubro en cuestión.

En cuanto al primero de los elementos mencionados, se ha resuelto que la recta representada por la ecuación y = 42,857 + 1,42857 x es la que mejor se ajusta al caso, en la que "y" representa el porcentaje de indemnización a recibir y "x" el porcentaje del daño padecido. Por consiguiente para determinar el porcentaje de indemnización que le corresponde a cada productor afectado se multiplica el porcentaje de daño sufrido por 1,42857 y a ese producto se le resta 42,857.

El porcentaje así estimado se multiplica por las hectáreas afectadas cultivadas por el productor y por el costo de producción estimado por el Plan Granjero.

El resultado obtenido es el valor de N$ del monto indemnizatorio correspondiente.

Justificación de la base del cálculo.

Los productores han aceptado que posiblemente recién a partir de una pérdida superior al 30% los daños se hacen inequívocamente perceptibles, y que por otra parte el 70% de cosecha salvada cubre aproximadamente los costos totales. Por tal razón se parte de una costa mínima de 30% de pérdida.

Desde el momento que se aceptan estos supuestos en base a promedios de costos y utilidades, debe aceptarse como su corolario lógico que existe una relación directamente proporcional entre ambos factores, y esa relación está representada por una línea recta cuyo origen está en 30% de pérdida y 0 indemnización y su extremo final en 100% de pérdida y 1005 de indemnización.

C) Los costos de producción.

En todos los casos la determinación de los costos será competencia del Plan Granjero.

Cultivos hortícolas.

Se tomarán los costos promedios por hectárea y por rubro.

Montes frutales y viñedos.

Se considerarán los costos por hectárea y por nivel de producción del monte o viña, o sea que no se toma un costo único por hectárea. Sino que el costo se considera en función del nivel de producción por hectárea y es representado con una función lineal del tipo.

y = a + bx

donde "y" representa los costos a N$ por hectárea y "x" el rendimiento en quilogramos por hectárea.

Este procedimiento se justifica plenamente porque redunda en una mayor equidad en la determinación de la indemnización correspondiente al contemplar una realidad notoria, y fácilmente constatable en base a la información que obra en poder del Plan Granjero. Se contempla, con este método, las diferencias en los niveles de producción correspondientes a los distintos niveles de aplicación de recursos por parte de los productores.

Por consiguiente para determinar el costo por há. para cada nivel de producción se multiplica los kgs. producidos por há. por el coeficiente "b" y se le suma (o resta según el caso) el valor "a".

El costo por há. así calculado multiplicado por las hás. totales afectadas del rubro, y por el porcentaje de indemnización que corresponda según el nivel de pérdida, determina el valor en N$ del monto indemnizatorio.

Los valores de "a" y "b" de la función de costo de los distintos cultivos serán suministrados por el Plan Granjero como parte del informe sobre Costos de los cultivos (Anexo Nº 1) .

D) Observaciones.

En el caso en que el fenómeno hubiese afectado a más de un rubro de la empresa, el monto total en N$ a indemnizar se obtendrá de la sumatoria de los montos que correspondieran a cada rubro.

Aquellos rubros afectados y que por su excepcionalidad no hayan sido contemplados en la elaboración de costos deberán ser indemnizados según criterios que elaborará el Plan Granjero dentro de sus competencias.

La Dirección del Plan de Promoción Granjera entendió conveniente contemplar en la metodología de cálculo de la indemnización, algunos aspectos que no están considerados en las recomendaciones del Grupo de Trabajo.

La indemnización de las plantaciones nuevas (sin producción) se calculará en base a la siguiente metodología: como costo se tomará el monto promedio de la tecnología mejorada y tradicional dividiéndose este valor por dos y multiplicándose por el porcentaje de daño habiéndose tomado como pautas para daño sobre madera: ninguno = 0%; leve = 30%; moderado = 50%; grave = 70%.

En el caso de las hortalizas la metodología de indemnización fue la siguiente:

Monto indemnizable = área afectada x costo de producción x porcentaje de daño indemnizable x estadio.

El factor estadio del cultivo toma en cuenta dos aspectos: costos incurridos hasta el momento del siniestro lo cual se calcula en función de la fecha de siembra o trasplante y el tipo de cultivo para aquellos casos en los que el producto que se comercializa no es el que se encuentra directamente afectado por el granizo (bulbos, raíces, etc.) y que por tanto los daños directos sobre follaje no se corresponden con las mermas de rendimiento.

Teniendo en consideración las medidas paliativas reseñadas en el párrafo 5, que suponen exenciones fiscales por un monto superior a los cien millones de nuevos pesos y diferimientos de pago y nuevos créditos por un valor equivalente a 250 millones de nuevos pesos, el Poder Ejecutivo estima conveniente que en el monto de las indemnizaciones a los productores afectados se consideren daños superiores al 30% de la cosecha estimada en los casos de cultivos en producción y en los casos de explotaciones frutícolas y vitícolas que no estuviesen en período de producción se consideran los daños sobre madera.

Teniendo en cuenta criterios de selectividad en la aplicación de las indemnizaciones previstas, tal cual fuera aprobado en la Concertación Nacional Programática (CONAPRO), se ha considerado la situación particular de los pequeños productores, a fin de facilitar sus posibilidades de recuperación y evitar el abandono de sus establecimientos. Por esos fundamentos no se aplicarán ajustes a las indemnizaciones inferiores a N$ 500.000,00 (nuevos pesos quinientos mil). Aquellos que superen dicho monto se ajustarán de acuerdo a las tablas consideradas en el Anexo 2.

De acuerdo al artículo 86 de la Constitución de la República toda ley que signifique gastos debe indicar los recursos necesarios con que serán cubiertos. El Decreto-Ley Nº 15.646, de 11 de octubre de 1984 creó, con carácter transitorio, un impuesto a las ventas del sector agropecuario. El producido de este tributo será imputado por los contribuyentes como pago a cuenta del Impuesto a las Actividades Agropecuarias (IMAGRO) o del Impuesto a las Rentas Agropecuarias (IRA). A efectos de obtener los recursos que permitan atender las erogaciones que demandará la indemnización de productores afectados por granizo se entiende conveniente destinar parte de la recaudación del impuesto a las ventas del sector agropecuario a tal efecto.

El Poder Ejecutivo, atendiendo a las graves consecuencias económicas y sociales de los fenómenos climáticos señalados, estima de justicia remitir el proyecto de ley adjunto.

No obstante, debe señalar, la excepcionalidad de su aplicación, considerando que el seguro agrícola obligatorio para la granja nacional constituye un instrumento imprescindible para prever futuras contingencias climáticas desfavorables.

Saludan al Sr. Presidente con toda consideración.

Julio María Sanguinetti, Roberto Vázquez Platero, Ricardo Zerbino.

ANEXO Nº 1

Los costos de producción para frutales y viña se plantean en base a dos tecnologías (tradicional y mejorada) logrando un resultado que será cercano al promedio de las mínimas para los distintos tipos de predio (tamaño, maquinaria, asignación de recursos, etc.) que encontramos en la zona granjera.

Se realizan sobre cultivos que se encuentran en la etapa de producción plena.

Para el caso de cultivos hortícolas se definió el costo en base a una sola modalidad productiva que es la de tecnología mejorada.

Por tratarse de una información dirigida a la indemnización de los cultivos afectados se establecieron algunas particularidades en los costos que son los siguientes:

a) No se toma en cuenta la mano de obra dedicada a la cosecha.

b) No se incluyen beneficios del capital utilizado en la producción ya sea circulante o fijo (mejoras, maquinarias, montes, vivienda, galpones, etc.).

La determinación de los valores utilizados para confeccionar el costo, en lo que se refiere a los diferentes ítems, son los que se detallan:

a) Insumos: valor de los mismos en los comercios del ramo al mes de febrero, salvo para el combustible en que se utilizó el valor sin el IMESI.

b) Mano de obra directa: se consideró el valor de la misma diferenciándola en:

especializada

N$

30/h.

no especializada   

N$

25/h.

c) Mano de obra indirecta: se considera como un 15% sobre el total de mano de obra directa, para remunerar la gestión del empresario.

d) Maquinaria: la amortización y reparaciones de la misma fueron calculadas por hora de uso en el cultivo en base a tablas ya confeccionadas.

e) Mejoras fijas: se considera la cuota de amortización de las mismas y por el período que corresponde al ciclo de cada cultivo.

f) Gastos generales: se toman como un 5% del total de gastos variables.

g) Renta de la tierra: se establecen en base al valor promedio de la misma para las diferentes zonas en que se explotan los rubros considerados y por el período utilizado por el cultivo.

Todos los costos en chacra y por lo tanto no incluyen fletes, gastos de comercialización ni beneficio del productor.

VITICULTURA
Variedad

Costo téc. trad.
N$

Costo téc. mejor.
N$

Frutilla

64.882

76.225

Híbrida

64.882

76.503

Harriague

80.200

94.435

Moscatel

80.200

94.435

Semillón

80.200

94.435

Pinot

80.200

94.435

Cabernet

80.200

94.435

Otras

64.882

76.225

 

FRUTICULTURA
Especie

Costo téc. trad.
N$

Costo téc. mejor.
N$

Manzana

104.173

143.030

Pera

92.958

119.296

Durazno

72.452

87.584

Damasco

72.452

87.584

Ciruela

63.130

89.819

Membrillo

73.147

89.101

Citrus

48.435

86.984

Limón

48.435

86.984

Naranja

39.163

96.959

 

HORTICULTURA
Cultivo

Costo téc. mejor.
N$

Acelgas

86.000

Ajos

87.000

Apios

150.000

Arvejas

60.000

Berenjena

88.000

Berros

50.000

Boniatos

40.000

Cebollas

87.000

Chaucha

75.000

Coliflor

59.000

Espinaca

50.000

Frutillas

145.000

Habas

60.000

Lechuga

72.000

Maíz

62.000

Melones

42.000

Morrón

88.000

Nabos

50.000

Papas

70.000

Pepinos

42.000

Perejil

75.000

Porotos

60.000

Puerro

70.000

Rabanito

50.000

Radicha

5.000

Remolacha

50.000

Repollos

59.000

Tomates

135.000

Zanahoria

130.000

Zapallos

30.000

Zapallitos

35.000

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PROYECTO DE LEY

Artículo 1º. - Cométese al Ministerio de Agricultura y Pesca, a través de la Dirección del Plan de Promoción Granjera, la determinación de los reales daños causados a los establecimientos granjeros por los fenómenos ocurridos los días 8 de noviembre y 2 de diciembre de 1984, en los departamentos de Montevideo, Canelones y San José. Para el cumplimiento de dicha tarea, se tendrá en consideración las declaraciones presentadas, hasta el 15 de febrero de 1985, por los productores afectados ante la Dirección del Plan de Promoción Granjera, pudiendo recabarse el asesoramiento de la Comisión Sectorial de la Granja, creada por el Decreto-Ley Nº 15.481, de 4 de noviembre de 1983.

Art. 2º. - Serán asistidos por el Estado los productores dedicados a horticultura, fruticultura, viticultura y floricultura afectados en sus cultivos en más de un 30% (treinta por ciento) de la cosecha probable estimada para la zafra 1984/85. En los casos de plantaciones frutícolas y vitícolas, que no hubieran llegado a su período de producción, se consideran los daños sobre madera.

Art. 3º. - Sustitúyese el artículo 23 del Decreto-Ley Nº 15.646, del 11 de octubre de 1984, desde su vigencia, por el siguiente:

"ARTICULO 23. - Créase con carácter transitorio, de acuerdo a los artículos siguientes, un impuesto que regirá desde el 19 de octubre de 1984 al 30 de junio de 1985. Del producido de dicho impuesto, un porcentaje que oportunamente fijará el Poder Ejecutivo se destinará a crear un Fondo Especial de Indemnización a los productores afectados por los fenómenos climáticos del 8 de noviembre de 1984 y el 2 de diciembre de 1984. Dicho porcentaje deberá establecerse con anterioridad al 30 de setiembre de 1985 y el monto total del Fondo Especial de Indemnización no podrá exceder de N$ 160.000.000,00 (son nuevos pesos ciento sesenta millones). Dicho importe será depositado en una cuenta especial del Banco de la República Oriental del Uruguay, contra la cual girará el Ministerio de Agricultura y Pesca.

El resto del producido de dicho impuesto será imputado por los contribuyentes como pago a cuenta del Impuesto a las Actividades Agropecuarias o del Impuesto a las Rentas Agropecuarias en su caso, a que se refiere el Capítulo I de esta ley".

Art. 4º. - En un plazo de 15 (quince) días, a partir de la fecha de publicación de la presente ley, el Ministerio de Agricultura y Pesca, a través de la Dirección del Plan de Promoción Granjera, procederá a comunicar a los productores asistidos de acuerdo al artículo 2º, los montos de la indemnización correspondiente a su establecimiento, siempre que hubieran cumplido con lo dispuesto en el artículo 6º de la presente ley.

Art. 5º. - La indemnización otorgada, de conformidad a la presente ley, será abonada a los productores en dos cuotas iguales a los 30 (treinta) y 60 (sesenta) días respectivamente de la publicación de la presente ley.

Art. 6º. - Cada beneficiario deberá acreditar su identidad mediante la documentación respectiva, y la presentación de la tarjeta entregada por la Dirección del Plan de Promoción Granjera al efectuar la recepción de la declaración de daños. En caso de medianería o aparcería, ambas partes distribuirán la indemnización conforme al contrato o acuerdo de partes.

Art. 7º. - El Poder Ejecutivo, en un plazo de 120 (ciento veinte) días, presentará un proyecto de ley respecto a la implantación de un seguro obligatorio sobre daños que afectan la producción de la granja nacional provocados por fenómenos climáticos.

Art. 8º. - Comuníquese, etc.

Montevideo, 11 de junio de 1985.

Roberto Vázquez Platero, Ricardo Zerbino.

La CAMARA DE REPRESENTANTES, en sesión de hoy, ha sancionado el siguiente

PROYECTO DE LEY

Art. 1º. - El Ministerio de Agricultura y Pesca a través de la Dirección del Plan de Promoción Granjera, determinará los reales daños causados a los establecimientos granjeros por los fenómenos climáticos ocurridos los días 8 de noviembre y 2 de diciembre de 1984 en los departamentos de Montevideo, de Canelones y de San José.

A esos efectos se tendrá en consideración las declaraciones presentadas, hasta el 15 de febrero de 1985, por los productores afectados ante la referida Dirección, pudiendo recibirse el asesoramiento de la Comisión Sectorial de la Granja, creada por el Decreto-Ley Nº 15.481, de 4 de noviembre de 1983.

Art. 2º. - Los productores dedicados a horticultura, fruticultura, viticultura y floricultura afectados en cada cultivo en un porcentaje superior al 30% (treinta por ciento) de la cosecha probable estimada para la zafra 1984-85 serán asistidos por el Estado. Los daños en plantaciones frutícolas y vitícolas que no hubieren llegado a su período de producción a los efectos de la consideración del porcentaje afectado, se estimarán sobre madera.

Art. 3º. - Sustitúyese el artículo 23 del Decreto-Ley número 15.646, de 11 de octubre de 1984, desde su vigencia, por el siguiente:

"ARTICULO 23. - Créase con carácter transitorio, de acuerdo a los artículos siguientes, un impuesto que regirá desde el 19 de octubre de 1984 al 30 de junio de 1985. Del producido de dicho impuesto, un porcentaje que oportunamente fijará el Poder Ejecutivo se destinará a crear un Fondo Especial de Indemnización a los productores afectados por los fenómenos climáticos del 8 de noviembre de 1984 y el 2 de diciembre de 1984. Dicho porcentaje deberá establecerse con anterioridad al 30 de setiembre de 1985 y el monto total del Fondo Especial de Indemnización no podrá exceder de N$ 160:000.000 (ciento sesenta millones de nuevos pesos). Dicho importe será depositado en una cuenta especial del Banco de la República Oriental del Uruguay contra la cual girará el Ministerio de Agricultura y Pesca.

El resto del producido de dicho impuesto será imputado por los contribuyentes como pago a cuenta del Impuesto a las Actividades Agropecuarias o del Impuesto a las Rentas Agropecuarias, en su caso, a que se refiere el Capítulo I de esta ley".

Art. 4º. - El Ministerio de Agricultura y Pesca, a través de la Dirección del Plan de Promoción Granjera, en un plazo de quince días a partir de la fecha de vigencia de la presente ley, procederá a comunicar a cada productor asistido, de acuerdo a lo dispuesto en el artículo 2º, los montos de la indemnización correspondiente, siempre que hubieren cumplido con lo dispuesto en el artículo 6º.

Art. 5º. - La indemnización otorgada de conformidad con la presente ley, será abonada a los productores en dos cuotas iguales a los treinta y sesenta días, respectivamente, de la publicación de la presente ley.

Art. 6º. - Cada beneficiario deberá acreditar su identidad mediante la documentación respectiva y la presentación de la tarjeta entregada por la Dirección del Plan de Promoción Granjera, al efectuar la recepción de la declaración de daños. En caso de medianería o aparcería, ambas partes distribuirán la indemnización conforme al contrato o acuerdo de partes.

Art. 7º. - El Poder Ejecutivo en un plazo de ciento veinte días, a partir de la vigencia de la presente ley, remitirá al Poder Legislativo un proyecto de ley respecto a la implantación de un seguro obligatorio por daños producidos por fenómenos climáticos que afecten los cultivos de la granja nacional.

Art. 8º. - Esta ley entrará en vigencia a partir de su publicación en dos diarios de la Capital.

Art. 9º. - Comuníquese, etc.

Sala de Sesiones de la Cámara de Representantes, en Montevideo, a 18 de junio de 1985.

Antonio Marchesano Presidente
Héctor S. Clavijo Secretario".

SEÑOR PRESIDENTE. - Léase el proyecto.

SEÑOR PAZ AGUIRRE. - Pido la palabra.

SEÑOR PRESIDENTE. - Tiene la palabra el señor senador.

SEÑOR PAZ AGUIRRE. - Formulo moción en el sentido de que se suprima la lectura en general de este proyecto que es de conocimiento de todos los señores senadores, pues ha sido repartido.

SEÑOR PRESIDENTE. - e va a votar la moción formulada.

(Se vota:)

-21 en 21. Afirmativa. UNANIMIDAD.

En discusión general.

SEÑOR PAZ AGUIRRE. - Pido la palabra.

SEÑOR PRESIDENTE. - Tiene la palabra el señor senador.

SEÑOR PAZ AGUIRRE. - Señor Presidente: quiero hacer una breve presentación del tema -que seguramente, es conocido por los señores senadores- a efectos de ganar tiempo para que este proyecto se pueda votar en forma rápida.

Los días 8 de noviembre y 2 de diciembre de 1984, tal como lo señala el Mensaje enviado a la Asamblea General por el Poder Ejecutivo, tres departamentos del sur del país -Montevideo, Canelones y San José- fueron azotados por fenómenos climáticos de extrema dureza que, desgraciadamente, excedieron lo que es común a esas zonas. Sobre todo, en Canelones, es normal que ocurran estos desastres climáticos que provocan gravísimos daños e insuperables quebrantos a cientos de familias de pequeños productores. Quiero señalar que estos fenómenos a que se refiere el proyecto de ley que hoy tenemos a consideración, fueron especialmente duros, y terribles en sus efectos.

En este caso, el Poder Ejecutivo actuó rápidamente. Estuvimos presentes junto con representantes del departamento de Canelones, varios diputados, el señor senador Cigliuti y el señor Intendente Hackenbruch. Entre los señores diputados había representantes del batllismo y de otros partidos políticos. Acudimos para estar en contacto con los productores, ver en forma directa la magnitud de los daños causados por este fenómeno climático y debo decir que fueron calamitosos. El Poder Ejecutivo promovió en ese sentido, reuniones con los agricultores afectados, con la Confederación Granjera, con todos los centros que agremian a los productores para tratar de analizar los daños y poder cuantificar la magnitud de los mismos a fin de ver en qué medida era posible brindarle soluciones, pero muchos quedaron sin nada, dado que perdieron el 100% de sus pequeñas producciones hortícolas, frutícolas o vitícolas.

Esto fue analizado, reitero, en numerosas reuniones con los productores hasta que, finalmente, el Poder Ejecutivo envió al Parlamento un proyecto -ya aprobado por la Cámara de Representantes- estableciendo un fondo de indemnizaciones a los productores afectados. Se propone realizar la aplicación de esta norma -según el Mensaje enviado por el Poder Ejecutivo- de acuerdo con las recomendaciones del grupo técnico, creado especialmente bajo la Dirección del Plan de Promoción Granjera y con representantes de los grupos sectoriales de la granja.

El criterio rector principal que se emplea es el de estimar que las indemnizaciones se otorguen por encima del 30%, es decir, cuando el establecimiento ha sufrido daños cuantificados en más del 30% y hasta el 100% de pérdidas.

En cuanto a aquellos establecimientos que han sufrido daños pero que han salvado el 70% de las cosechas, se considera que aunque con ingentes perjuicios, podrán salvar lo principal o lo más grave de los costos totales.

La fundamentación del proyecto es bastante extensa dado que establece una serie de elementos muy bien calculados por el Ministerio de Agricultura y Pesca, que son producto de las reuniones que se han llevado a cabo con los productores afectados. Muchas de esas reuniones estaban referidas a los cultivos hortícolas, tomando en consideración el costo promedio por hectárea y por rubro; a los montes frutales y viñedos, etcétera. No voy a extenderme en esto porque significaría distraer la atención del Senado y, además, todos estos datos figuran en el Mensaje que acompaña al proyecto de ley. También se indican los recursos con los que habría que pagar estas indemnizaciones, porque de acuerdo con las disposiciones constitucionales no puede votarse ninguna ley sin que se señalen los recursos que se han afectado para cubrir erogaciones, que la propia ley supone. De manera que, en este sentido, el proyecto de ley presentado por el Poder Ejecutivo también indica los recursos con los que se han de cubrir las erogaciones.

Prometí ser breve y lo voy a ser, porque el interés principal es dar satisfacción urgente a estos esforzados pequeños productores de esos tres departamentos tan gravemente afectados. La Cámara de Representantes ha aprobado el proyecto con pequeñas modificaciones, lo ha remitido a la Cámara de Senadores y lo tenemos a nuestra disposición. En base a la lectura que he realizado, puedo decir que concuerdo con las soluciones que se promueven y también, fundamentalmente -éste es un tema de principal importancia, más allá de los daños circunstanciales sufridos a raíz de estas tremendas granizadas ocurridas en las fechas indicadas- con que es necesario, con carácter permanente y teniendo en cuenta lo cíclico de estos fenómenos que el Poder Ejecutivo estudie y someta al Parlamento en los términos más breves posibles, un Seguro Agrícola Integral Obligatorio para la granja nacional, que ponga a cubierto a los granjeros de estas desgracias que normalmente se abaten sobre ellos y que muchas veces los lleva a la ruina.

A la espera, pues, de ese proyecto de Seguro Agrícola Integral para cubrir eventuales daños, que desgraciadamente se producen, vamos a votar ahora, lo más rápidamente que podamos -termino ya mi exposición, que tenía esta finalidad- este proyecto que cubre por lo menos, lo más grave de los perjuicios que en esta ocasión han afectado a miles de pequeños productores y familias esforzadas, de trabajo, a las que el Estado debe atender y asistir, en un momento tan crítico como el actual.

Nada más, señor Presidente.

SEÑOR ORTIZ. - Pido la palabra.

SEÑOR PRESIDENTE. - Tiene la palabra el señor senador.

SEÑOR ORTIZ. - Señor Presidente: no se me escapa, como a ningún otro señor senador, la situación de los granjeros afectados por este desastre climático, pero también observo que ello ocurrió en el mes de noviembre y estamos en junio. Me parece, entonces, que si hubiéramos podido destinar cuatro o cinco días más para estudiar, en forma detallada este problema, los perjuicios no serían tan tremendos para estos agricultores.

Digo esto porque, contrastando con la importancia del tema, el repartido nos ha llegado en la mañana de hoy. Por supuesto que estamos acostumbrados a que, frente a cada eventualidad como la que se produjo en noviembre, siempre ocurra el mismo ciclo de acontecimientos, es decir, el comentario general condoliéndose de la suerte de los granjeros, luego las gestiones de estos poniendo de manifiesto los daños que han sufrido y, en definitiva, la votación de un proyecto siempre coyuntural y siempre con soluciones diferentes para el mismo fenómeno que, como muy bien decía el señor senador Paz Aguirre, se reproduce casi normalmente.

Me parece que de una vez por todas debemos admitir que estos fenómenos climáticos no se van a detener hoy, sino que se van a seguir produciendo y a veces, desgraciadamente, con cierta frecuencia. Entonces, hay que buscar, para ello, una solución de carácter permanente.

Parece que el Poder Ejecutivo se ha fijado a sí mismo un plazo más o menos breve de 120 días para formular un proyecto de ley de Seguro Obligatorio. Con cierto excepticismo declaro que ojalá el próximo desastre climático -que seguramente vendrá, aunque no se sabe cuándo- nos encuentre armados de un Seguro Obligatorio; aunque dudo que así suceda. De cualquier manera, acompaño este proyecto porque, por encima de todas estas consideraciones, deseo resarcir, en lo posible, a esta gente por los daños que ha sufrido.

Creo que si bien en cada ocasión, como dije antes, se aplicaron criterios distintos en cuanto al subsidio, a la ayuda y a la indemnización, esta vez parece que se ha apelado a un criterio científico, matemático y algebraico cuya sola lectura nos estremece. Por ejemplo, se establece que "En cuanto al primero de los elementos mencionados, se ha resuelto que la recta representada por la ecuación y = 42,857 + 1,42857x es la que mejor se ajusta al caso, en la que "y" representa el porcentaje de indemnización a recibir y "x" el porcentaje del daño padecido. Por consiguiente para determinar el porcentaje de indemnización que le corresponde a cada productor afectado se multiplica el porcentaje de daño sufrido por 1,42857, y a ese producto se le resta 42,857". Como se podrá apreciar, es totalmente claro y sencillo y no hay nadie que no lo entienda. Por esto digo que se trata de un criterio científico que ahora, moderadamente, emplea el Poder Ejecutivo para solucionar estos daños.

También pienso al respecto, en cuanto a la solución que representa el Seguro Obligatorio, que tampoco es algo nuevo, pues hace muchos años que en el país se viene mencionando, precisamente en cada ocasión como ésta, y nunca se ha llegado a plasmar en los hechos. Tenemos un Banco de Seguros del Estado que posee el monopolio de los seguros y, aunque no soy muy experto en estos temas jurídicos, constitucionales y de Derecho Administrativo, me parece que el monopolio de cualquier cosa conlleva la obligación de proporcionar los servicios a que se refiere. Si yo poseo el monopolio de la fabricación de lápices y una persona quiere compararme uno no puedo contestarle que no tengo, porque es mi obligación tenerlos ya que para eso está el monopolio. De manera que si el Banco de Seguros no ha encontrado conveniente hasta el momento establecer un seguro para las eventualidades de granizo y otros daños, que renuncie entonces al monopolio en esos aspectos y permita que alguna otra compañía lo efectúe; pero esto significa internarme en el estatismo del Partido Colorado.

Veo que el señor senador Paz Aguirre se apronta a refutarme y no deseo que lo haga porque también estoy interesado en que esto se resuelva cuanto antes. Formulo estas observaciones en el buen deseo de que se cumpla la intención del Poder Ejecutivo, y nos traiga un plan de seguro para que nunca más el Parlamento tenga que reunirse frente a estas situaciones, improvisar soluciones ni internarse en esta fórmula algebraica, sobre la que tendré que consultar a algún profesor de la Facultad para que me aclare cómo es que se aplica. Naturalmente que soy lego en la materia, pero supongo que todos los granjeros de Canelones dominarán esta fórmula y mañana mismo sabrán exactamente cuánto es que les corresponde.

Por otra parte -aunque tal vez corresponda a la discusión particular; pero con el fin de no hacer uso de la palabra en más de una ocasión- debo decir que no entiendo bien cómo funciona. Acá se dice que se crea un impuesto del cual un porcentaje que no podrá ir más allá de N$ 160:000.000 es destinado a formar este fondo de indemnizaciones. Entonces, al crear este impuesto, lo percibe el Estado. ¿Cómo es posible entonces que el Estado, que ha percibido todo este impuesto, diga que el resto será imputado como pago a cuenta, por los contribuyentes, del impuesto a las actividades agropecuarias? En todo caso tendría que ser el Estado -que ha recibido la totalidad del impuesto- el que destinará hasta N$ 160 millones, al Fondo Especial de Indemnización imputando el resto de los impuestos que debían pagar los contribuyentes. De manera que la imputación tendría que hacerla el Estado y no el contribuyente, que ya ha pagado todo el impuesto.

Pienso que el asunto no está nada claro. ¿Cómo sabe el contribuyente qué parte de lo que él pagó se destina a indemnizaciones y qué parte va a pagar sus impuestos a las rentas?

Creo que hay un error, pero como ese proyecto viene con aprobación de la Cámara de Diputados y cualquier demora haría que los granjeros "pensaran mal de mi familia" voy a acompañarlo con mi voto pero, por una cuestión de honradez legislativa, dejo sentadas estas puntualizaciones, en la esperanza de que sea ésta la última vez que tengamos que tratar estos temas por la falta de un seguro obligatorio que proteja al productor con carácter definitivo, ante estos desastres del clima uruguayo.

SEÑOR GARGANO. - Pido la palabra.

SEÑOR PRESIDENTE. - Tiene la palabra el señor senador.

SEÑOR GARGANO. - Señor Presidente: los senadores del Frente Amplio vamos a votar afirmativamente el proyecto venido de la Cámara de Representantes.

En nombre de los compañeros del sub-lema Socialismo, Democracia y Libertad, quiero fundamentar muy brevemente el voto que daremos al mencionado proyecto, diciendo en primer lugar, que es lamentable que estemos en el mes de junio y que este proyecto no haya sido aprobado aún, porque los productores afectados están movilizándose desde el mes de noviembre, moviendo todos los resortes existentes en el plano político e institucional para lograr que la indemnización se perciba lo más rápidamente posible. La demora está quitando la posibilidad de enfrentar las próximas cosechas en buenas condiciones, perjudicando fundamentalmente a los productores más débiles desde el punto de vista financiero. Por consiguiente, la urgencia tiene sus motivaciones.

En cuanto a las características del proyecto -que parece un galimatías, según lo describe el señor senador Ortiz- debemos decir, en lo que respecta al cálculo, que ha sido estudiado detenidamente por los productores con el Poder Ejecutivo. Es evidente que para nosotros, que somos legos en la materia, la cosa se vuelve complicada. Pero debemos tener en cuenta que viene con sólidos fundamentos. Como muy bien lo señalaba el señor senador Paz Aguirre, nosotros que hemos observado de cerca los destrozos ocasionados por la granizada, sabemos cuán importante es que el Estado estudie un seguro agrícola obligatorio, no solamente para las granjas sino para toda la actividad agrícola, como existe en otros países del mundo, liberando al Estado de las cargas que debe sobrellevar cuando ocurren estos fenómenos climáticos. Ese seguro agrícola integral puede ser financiado por los propios productores a través de una contribución racional que les garantice una indemnización cuando ocurren estos fenómenos. Es esto lo que se ha hecho en España y en Francia, donde funciona correctamente y ampara a los productores con sus propios recursos.

Reitero que vamos a dar nuestro voto afirmativo a este proyecto, pero queremos dejar una constancia. Este proyecto de ley, según lo que surge no de su texto sino de los anexos y fundamentaciones al mismo, recorta la indemnización a aquellos productores que hayan sufrido daños superiores a los N$ 500.000. Creemos que eso es injusto, además de incorrecto, porque no se tiene en cuenta la escala real de las empresas afectadas. No se toma en consideración tampoco la dimensión del productor, pues el recorte se basa en el monto de los costos a indemnizar, es decir, con lo que está directamente relacionado con el nivel del daño padecido y no con el tamaño de las empresas. Se comete entonces una injusticia, porque puede haber un pequeño productor que haya perdido N$ 1:000.000, mientras que un gran productor haya sido afectado sólo en una pequeña parte de la chacra y no se vea recortado por estas disposiciones que condicionan la reparación indemnizatoria. Decimos esto, en el entendido de que ya existen gestiones para solucionar esta situación, por parte de legisladores del partido de Gobierno que han tomado contacto con miembros del Poder Ejecutivo que venga un nuevo proyecto de ley que elimine este recorte y haga funcionar correctamente la indemnización.

Por lo expuesto, reitero, vamos a dar nuestro voto favorable al proyecto de ley presentado.

SEÑOR CAPECHE. - Pido la palabra.

SEÑOR PRESIDENTE. - Tiene la palabra el señor senador.

SEÑOR CAPECHE. - Señor Presidente: en nombre del sector que integro, queremos adelantar nuestro voto favorable a este proyecto. No deseamos extendernos en consideraciones, porque entendemos que debemos votarlo con la urgencia que el caso merece. Como muy bien lo ha señalado el señor senador Ortiz, el hecho de esperar seis o siete días más, no perjudicaría a los productores; pero debemos tener presente que desde el mes de noviembre de 1984 están esperando una respuesta a sus reclamaciones. Recuerdo que después de recibir el gran impacto de ver que toda su producción había sido estropeada por el granizo durante la noche, lo primero que hicieron los productores fue convocar a una reunión invitando a todas las autoridades nacionales y departamentales así como a las agremiaciones y demás productores afectados por la granizada. Asistió a ella el señor Ministro de Agricultura y Pesca, quien dio una palabra de aliento al manifestar que pronto encontraría el Gobierno una solución para brindar tranquilidad a esos productores. Pero esa solución llega recién a los seis meses y los productores están sumamente preocupados. Puedo asegurar que varios de ellos han abandonado ya sus granjas, como consecuencia no solamente del daño que se produjo en la cosecha que iban a recoger, sino fundamentalmente del perjuicio que se ocasionó a las plantas. Es por ello que el proyecto se refiere a la madera. En muchos casos, hasta dentro de dos o tres años, no se tendrá la producción que se habría obtenido de no ser por los desastres ocasionados por el granizo.

Pienso que los técnicos que han trabajado en ese proyecto, así como las agremiaciones rurales -idóneas en esta materia- que han participado en su elaboración, han llegado a una solución que considero bastante adecuada, si tenemos en cuenta las dificultades con las que se han enfrentado.

Por lo expuesto, adelantamos nuestro voto favorable a esta iniciativa, solicitando que se proceda a votarla lo antes posible, atendiendo a un justo declamo de gran cantidad de productores rurales.

SEÑOR AGUIRRE. - Pido la palabra.

SEÑOR PRESIDENTE. - Tiene la palabra el señor senador.

SEÑOR AGUIRRE. - Señor Presidente: al igual que los demás integrantes del Cuerpo vamos a dar nuestro voto afirmativo al proyecto de ley que nos ocupa, porque tenemos la misma preocupación que ha expresado el señor senador Ortiz, ya que sentimos mucho cariño por nuestros familiares y no queremos que se acuerden mal de ellos algunas personas presentes hoy en la Barra. Pero lo cierto es que no creemos que sea la mejor manera de legislar ésta, que estamos llevando adelante en la noche de hoy.

Se trata de un proyecto con el que hemos tomado contacto hace muy pocas horas sobre un tema de carácter técnico que no dominamos y nos tenemos que manejar con una larga exposición de motivos, que contiene una serie de consideraciones de carácter técnico así como con razonamientos matemáticos que, como decía el señor senador Ortiz, a quienes tenemos bastante olvidado a don Mario Copetti nos resultan incomprensibles. Todo ello se complementa además con una gráfica, que tendría que ser explicada por algún matemático o contador porque, realmente, con nuestros modestos conocimientos nos resulta de muy difícil comprensión. Pero lo que más nos preocupa no es la exposición de motivos, porque varias veces hemos votado proyectos que traían una exposición de motivos muy sucinta pero con un articulado claro y un sentido jurídico fácilmente comprensible. Pero en este caso, reitero, tendremos que votar sin haber tenido ninguna posibilidad de estudiar el tema ni de recibir el asesoramiento de las personas que han trabajado en el proyecto.

Hago ver que el Poder Ejecutivo de facto tomó contacto con el problema el 21 de noviembre del año pasado y nombró una Comisión o grupo de trabajo para estudiar el tema. De acuerdo a la exposición de motivos -página 2 del repartido que tenemos en nuestro poder- ese grupo de trabajo se expidió el día 29 de marzo de 1985 y, desde esa fecha hasta el 11 de junio, en que el Poder Ejecutivo nos remitió el proyecto, transcurrieron dos meses y medio. El Poder Ejecutivo se tomó 75 días -quizá no haya tenido más remedio que hacerlo así- para mandarnos este proyecto de ley. Hoy estamos a 20 de junio; el Parlamento en nueve días y el Senado en menos de 24 horas, a tambor batiente, lo tiene que aprobar, sin tomarse siquiera una semana para su estudio y asesoramiento imprescindibles.

Reitero que votaré afirmativamente, pero al igual que el señor senador Ortiz quiero hacer notar ahora, para no pedir nuevamente la palabra en la discusión particular, que este proyecto tiene una serie de singularidades o de disposiciones que, francamente, desde el punto de vista jurídico, no me resultan compartibles.

Si se trata simplemente de que haya un recurso para asistir a los productores y no surge ningún conflicto ni inconveniente en la aplicación de la ley, no pasará nada; pero si el conflicto surge y si con motivo de la aplicación de esta ley se produce algún litigio, los abogados patrocinantes de las partes y los jueces que tengan que fallar en función de estas disposiciones se verán enfrentados a tremendas perplejidades.

A título de reflexión quiero hacer notar que el artículo 2º dice: "En los casos de plantaciones frutícolas y vitícolas, que no hubieran llegado a un período de producción, se consideran los daños sobre madera". Supongo que debería decir "se considerarán". Pero además debo manifestar que debe ser muy claro para un productor o un agrónomo qué son los "daños sobre madera", pero si un juez debe interpretarlo, tendrá un menudo problema, porque desde el punto de vista jurídico la expresión es absolutamente ininteligible.

Sin embargo, creo que el artículo 3º tiene expresiones mucho más preocupantes. Comienza diciendo: "Sustitúyese el artículo 23 del Decreto-Ley Nº 15.646, del 11 de octubre de 1984". Preguntaría qué dice dicho artículo, porque sustituimos una disposición que tiene un tenor determinado por otra que tiene otro tenor, pero no sabemos realmente qué es lo que estamos dejando sin efecto.

Además existe el agravante de que el artículo sustitutivo dice: "Créase con carácter transitorio, de acuerdo a los artículos siguientes, un impuesto que regirá desde el 19 de octubre de 1984 al 30 de junio de 1985". Pero ¿qué dicen los artículos siguientes? El verdadero contenido de la disposición que estamos votando es el de los "artículos siguientes", pero ignoramos lo que dicen. Es decir que no sabemos qué trata la parte dispositiva o el efecto jurídico de la que estamos votando.

Por otro lado, votaríamos una disposición retroactiva, y eso es algo que nunca se debe hacer. Una de las primeras cosas que aprendí cuando ingresé a la Facultad de Derecho es que en el Título Preliminar del Código Civil hay una disposición tradicional -la del artículo 7º- que dice que las leyes no tienen efecto retroactivo. Creo que esta no es meramente una disposición de jerarquía legal, sino que está implícita en varias disposiciones constitucionales. Creo que las leyes retroactivas son inconstitucionales y aquí estaríamos votando una disposición retroactiva, porque el día 20 de junio de 1985 decimos que una norma rige desde el 19 de octubre de 1984. Jurídicamente creo que esto es un grueso error.

También se dice que "Del producido de dicho impuesto, un porcentaje que oportunamente fijará el Poder Ejecutivo se destinará a crear un Fondo Especial de Indemnización". Tal como lo señalaba el señor senador Paz Aguirre, en la exposición de motivos se dice que para cumplir con lo dispuesto en el artículo 86 de la Constitución de la República se establecen los recursos para hacer frente al gasto que se determina por esta ley, pero creo que ello no es de buena técnica legislativa y constitucional. Cuando se establecen los recursos se debe decir cuál es su monto y no que el Poder Ejecutivo determinará el porcentaje, porque ello implica una delegación legislativa en el Poder Ejecutivo que no corresponde, que es inconstitucional.

SEÑOR ORTIZ. - ¿Me permite una interrupción, señor senador?

SEÑOR AGUIRRE. - Con mucho gusto.

SEÑOR PRESIDENTE. - Puede interrumpir el señor senador.

SEÑOR ORTIZ. - Como el señor senador Aguirre ha hecho referencia al artículo 86 de la Constitución, debo agregar que ese artículo dice que toda ley que signifique gastos para el Tesoro deberá indicar los recursos, y eso no se cumple en este proyecto porque los recursos estaban destinados a otras finalidades. Sería muy fácil eludir el precepto constitucional votando, por ejemplo una ley que cree un recurso de N$ 10:000.000 para hacer un camino, y a los 10 días votar otra ley, para hacer otra cosa, usando ese mismo recurso. Estaríamos atendiendo diversas finalidades con el mismo recurso. De esa manera no cumplimos lo que quiere la Constitución que es que cuando se incurre en nuevos gastos, el Parlamento vote nuevos recursos. Destinar un mismo recurso a un abanico de gastos es una forma de aludir el precepto constitucional.

SEÑOR PRESIDENTE. - Puede continuar el señor senador Aguirre.

SEÑOR AGUIRRE. - Agradezco al señor senador Ortiz su interrupción, aunque ya me había hecho la misma reflexión e iba a dejar constancia de ella.

Es evidente que si transferimos un recurso que ya existía -era un impuesto que se había votado con otro destino- financiamos este gasto pero al mismo tiempo desfinanciamos el anterior. El impuesto que se había creado por el Decreto-Ley Nº 15.646 estaba destinado a financiar el gasto que figuraba en una ley que hoy está vigente. Por lo tanto, reitero que si financiamos este gasto, desfinanciamos el anterior. Es decir que por una u otra vía estamos violando el artículo 86 de la Constitución.

Creo también -como ya lo ha expresado el señor senador Ortiz- que este artículo 23 sustitutivo es incongruente cuando dice que los productores imputarán el sobrante de ese impuesto como pago a cuenta de su impuesto a las Actividades Agropecuarias o a las Rentas Agropecuarias. Eso lo hará el Poder Ejecutivo, que es el que recauda, porque se supone que el contribuyente ya pagó.

No quiero extenderme demasiado en las críticas a este proyecto, pero pienso que hubiera sido mucho mejor que en lugar de haberlo redactado contadores y agrónomos en el Ministerio de Agricultura y Pesca, hubiera venido al Parlamento para contar con el asesoramiento de algunos abogados que podemos hacer este tipo de observaciones. No se puede decir que como hace seis meses que se produjo este desgraciado fenómeno climático y el Poder Ejecutivo se tomó ese lapso para elevarnos el proyecto de ley, nosotros debemos aprobarlo, a tambor batiente, en 24 horas.

Pienso, además, que lo que dice el artículo 7º es nada más que una formulación de buenas intenciones. ¿Qué sentido tiene decir que el Poder Ejecutivo en un plazo de 120 días, a partir de la vigencia de la presente ley, remitirá al Poder Legislativo un proyecto de ley respecto a la implantación de un seguro obligatorio por daños producidos por fenómenos climáticos que afecten los cultivos de la granja nacional? ¿Qué va a decir el Parlamento si el Poder Ejecutivo no lo hace? ¿Qué sanción hay para el incumplimiento de esta obligación legal? En buena técnica jurídica el establecimiento de la sanción es inherente a la existencia de una obligación; pero mal podríamos sancionar al Poder Ejecutivo, que tiene iniciativa legislativa. Si quiere, nos remite el proyecto no en 120 días sino en 30; y si no quiere, no lo remite nunca y nada va a pasar. Por lo tanto, en puridad jurídica la expresión del artículo 7º no tiene ningún sentido. Me parece que disposiciones de este tipo sólo expresan una intención de legislar en determinada materia, que se cumplirá o no; si no se cumple, no pasará nada o, como bien decía el señor senador Ortiz, si dentro de un año vuelve a ocurre este fenómeno climático, estudiaremos nuevamente una solución provisoria o de emergencia.

He realizado estas observaciones a fin de dejar constancia de que votaré el proyecto pero con salvedades y solicitando que en el futuro no se nos obligue a legislar con esta premura y se nos dé el tiempo necesario para estudiar los proyectos de ley.

SEÑOR PEREYRA. - ¿Me permite una interrupción, señor senador?

SEÑOR AGUIRRE. - Con mucho gusto.

SEÑOR PRESIDENTE. - Puede interrumpir el señor senador.

SEÑOR PEREYRA. - No quise interrumpir al señor senador Aguirre cuando hacía referencia al artículo 3º de este proyecto de ley, que modifica el artículo 23 del Decreto-Ley de 11 de octubre de 1984, pero desearía agregar una objeción más. Si mal no recuerdo, el impuesto que se menciona es un 3% a las transacciones y se creó con el propósito de sustituir al IMAGRO, dejando la opción de que se cree el Impuesto a la Renta Agropecuaria o se siga aplicando -en sustitución de este 3% que se retrae a todas las operaciones agropecuarias- el régimen impositivo para la producción agropecuaria en general.

El Poder Ejecutivo ha manifestado el propósito de modificar este impuesto, pero mientras no lo haga, creo que éste tiene un carácter permanente. Considero que, por lo menos, debe establecerse que esta quita que se hace al impuesto es por una única vez; de lo contrario, parecería que habría que efectuar esta quita todos los años, y no siempre se producen los fenómenos climáticos que motivaron este proyecto de ley.

En consecuencia, pienso que a las objeciones que ha formulado el señor senador Aguirre habría que agregar esta otra, puesto que debería haberse establecido que ésta es la única vez que se toma esta parte de lo que genera el impuesto con el fin que determina este proyecto. Por otra parte, todo esto revela que no ha habido -pese al tiempo transcurrido- un cuidado minucioso en la redacción de este proyecto que, naturalmente, nos vemos obligados a votar por las circunstancias anotadas y por la urgencia que tienen los productores en resarcirse de las pérdidas que han sufrido en un momento tan difícil para el agro.

SEÑOR PRESIDENTE. - Puede continuar el señor senador Aguirre.

SEÑOR AGUIRRE. - He finalizado, señor Presidente.

SEÑOR ORTIZ. - Pido la palabra.

SEÑOR PRESIDENTE. - Tiene la palabra el señor senador.

SEÑOR ORTIZ. - Señor Presidente: abundando en lo que ha manifestado el señor senador Pereyra, y también con referencia al artículo 3º -o sea, al artículo 23 del Decreto-Ley- deseo señalar que me llama la atención, en primer lugar, un error gramatical.

SEÑOR PRESIDENTE. - Perdón, señor senador.

La Mesa consideró su deber solicitar el texto del Decreto-Ley Nº 15.646 a fin de dar lectura en Sala a su artículo 23, para que los señores senadores lo tengan presente.

Léase.

(Se lee:)

"Artículo 23. - Créase con carácter transitorio, de acuerdo a los artículos siguientes, un impuesto que regirá desde el 15 de octubre de 1984 al 30 de junio de 1985 y cuyo producido será imputado por los contribuyentes como pago a cuenta del Impuesto a las Actividades Agropecuarias o del Impuesto a las Rentas Agropecuarias en su caso, a que se refiere el Capítulo I de esta ley".

-Mi intervención simplemente tenía un sentido aclaratorio.

Puede continuar el señor senador Ortiz.

SEÑOR ORTIZ. - Decía, señor Presidente, que el artículo 3º me merece una observación gramatical que tengo el honor de compartir con el señor senador Canabal. Pienso que no debe decirse "producido" sino, producto".

Por otra parte, el acápite del artículo 3º dice: "Sustitúyese el artículo 23 del Decreto-Ley Nº 15.646, de 11 de octubre de 1984, desde su vigencia".

Me pregunto cómo es posible sustituir algo desde su vigencia, es decir, desde que el Decreto-Ley Nº 15.646 entra en vigencia ya lo declaramos sustituido. Esto es mucho más que retroactivo; es un disparate. No sé cómo va a ser aplicado.

No deseo seguir observando este proyecto porque terminaríamos por votarlo con los ojos cerrados.

SEÑOR ARAUJO. - Pido la palabra.

SEÑOR PRESIDENTE. - Tiene la palabra el señor senador.

SEÑOR ARAUJO. - Señor Presidente: nuestro compañero de bancada, el señor senador Gargano, había adelantado el voto favorable de todos los senadores del Frente Amplio. Simplemente voy a realizar alguna precisión en nombre de nuestro sector.

Como ya fuera adelantado, vamos a votar favorablemente este proyecto; y lo vamos a hacer con la conciencia tranquila a pesar de que su trámite como grave y urgente no ha permitido un tratamiento más detenido por parte del Senado. En nuestro caso particular, podemos votarlo porque hemos recibido -como en los demás casos- el debido asesoramiento de nuestros técnicos, quienes han estado analizando este problema desde su surgimiento. En realidad, debo confesar que en muchas materias que se tratan en el Senado de la República, en las que no me puedo considerar un experto -en casi todas, realmente- debemos recurrir al asesoramiento de nuestros técnicos que, en este caso, han estado analizando el tema desde hace ya largos meses.

Por otra parte, es necesario manifestar que, en realidad, han existido dos grupos de trabajo. Uno de ellos actuó durante este período democrático y, desde el comienzo, estuvo integrado por los Directorios del Plan de Promoción Granjera así como por los productores afectados. Ellos llegaron a todas estas soluciones que, para quienes somos legos en la materia, resultan de difícil interpretación. Posteriormente, el Poder Ejecutivo hizo suyos el planteo y la solución, pero luego, en una forma un tanto inexplicable -si se quiere- se recortan las indemnizaciones a todos aquellos productores que hayan sufrido una pérdida superior a N$ 500.000.

Nosotros no queremos demorar la aprobación de este proyecto de ley, pero sí queremos establecer nuestra posición al respecto. Para ello, nada mejor que hacer nuestro el informe de la Comisión de Ganadería y Agricultura de la Cámara de Diputados que dice lo siguiente: "Al establecer un sistema de ajustes para las compensaciones que superen los N$ 500.000, mediante el uso de tablas que se adjuntan al Mensaje, esta Comisión considera inadecuado el criterio propuesto en virtud de que la selectividad a la que se hace referencia no define cuáles son los elementos a tener en cuenta para la consideración de las características de los productores que permita calificarlos como pequeños o grandes, en virtud de que las limitaciones se refieren al monto que resulta de la aplicación de la base de cálculo y no la dimensión de cada una de las empresas".

Más adelante, la misma Comisión sigue diciendo: "La urgencia en recibir las compensaciones por parte de los productores damnificados, justifica la aprobación del proyecto remitido por el Poder Ejecutivo sin perjuicio de gestiones, posteriores a la sanción de la ley, tendientes a modificar los límites impuestos".

Queremos aclarar este punto. Nosotros debemos tener en cuenta que este grupo de trabajo cumplió su tarea en forma mesurada. Incluso, al Parlamento llegaron otros proyectos de ley que no hablaban de esta indemnización, sino de una muy superior. Dando muestras de un criterio verdaderamente justo, los propios productores establecieron que no pretendían que se les pagara sus posibles ganancias o sea las que se hubiesen generado de la comercialización de la producción perdida. Simplemente solicitaban poder ganar el tiempo perdido; poder contar nuevamente con los elementos y los medios suficientes a fin de, una vez más, dedicarse a la tarea de sembrar, de cosechar, en definitiva, de producir. El proyecto es más ajustado, incluso en sus montos, que otros que se presentaron. Además, los propios productores proponen que sólo se tengan en cuenta las pérdidas superiores al 30%. Los vemos así, trabajando en la materia, juntamente con el Poder Ejecutivo, y dando muestras de una mesura extraordinaria. Lo que no entendemos es por qué, por encima de los N$ 500.000, el Poder Ejecutivo hace ese recorte.

Consideramos que hay que establecer diferencias entre pequeños, medianos y grandes productores. Pero cuando hacemos esta aclaración es porque sabemos que en este país hay latifundios improductivos, a los que no podemos tratar de la misma manera que a los pequeños o medianos productores, que con su sudor crean la riqueza imprescindible para el país. Sin embargo, en este caso, consideramos que no corresponde establecer esa diferencia, ya que aquí se trata de pérdidas reales, auténticas. Si alguien perdió más de N$ 500.000, es porque estaba produciendo más de esa cantidad. Aquí, se atiende a los costos y no a otros factores.

En virtud de lo expuesto y en nombre de nuestra bancada, hacemos nuestro el informe de la Comisión de Ganadería y Agricultura de la Cámara de Diputados y decimos que, efectivamente, vamos a apoyar cualquier proyecto de ley que tenga en cuenta estos factores y que termine con estos recortes que son inadmisibles.

En el día de hoy vamos a votar favorablemente este proyecto de ley, a fin de no postergar esta indemnización.

Nada más.

SEÑOR CIGLIUTI. - Pido la palabra.

SEÑOR PRESIDENTE. - Tiene la palabra el señor senador.

SEÑOR CIGLIUTI. - Señor Presidente: voy a formular dos o tres precisiones, en forma telegráfica.

En primer término, estos accidentes climáticos son cíclicos. En el departamento de Canelones ocurren todos los años y por esa razón el Banco de Seguros no presta el seguro correspondiente. El seguro integral no ha podido lograrse aunque se ha buscado año tras año.

La expectativa es mayor en esta oportunidad, porque esta vez debe haber sido la peor granizada en muchos años y, por lo tanto, el daño que ha causado ha sido muy importante.

Cuando viene aquí este texto, con la iniciativa que el Poder Ejecutivo tiene que tener para algunos artículos, no viene redactado solamente por la Cámara de Diputados. Los funcionarios del Ministerio de Agricultura y Pesca trabajaron junto con los diputados y además lo hicieron con los propios labradores y agricultores que fueron castigados por el temporal. Según entiendo, esta es la consecuencia, el concepto de varias opiniones concurrentes, entre las cuales se encuentra la de los propios interesados. Puede ser que tenga defectos, pero está hecho por la Cámara de Diputados y no de un día para otro.

Si el Senado tuviera tiempo haría un nuevo proyecto y entonces se plantearía la colisión entre una Cámara y la otra y el proyecto se demoraría mucho más.

El Poder Ejecutivo tomó la iniciativa cuando se llegó a un acuerdo con respecto al cambio de destino del impuesto creado por el decreto-ley que aquí se menciona y que se modifica por el artículo 3º. De modo que, entonces no se puede imputar a la desidia, sino que se realizó el trabajo con tiempo suficiente para madurar. Ahora puede que tenga defectos y limitaciones.

Creo, que ninguna de las dos cosas puede lograrse, ya que no soy optimista a ese respecto. Entiendo que tenía razón el señor senador Ortiz cuando expresaba que debiera exigirse de algún modo que el Banco de Seguros presente el servicio que corresponda, o que se hagan las gestiones necesarias para que el seguro integral, como muy bien lo expresaba el señor senador Gargano, corresponda a la asistencia mutua de todos los agricultores. En otra época, ante desastres similares, con gestiones parecidas a ésta, muy bien encaminadas por figuras prestigiosas de todos los partidos, esto no se pudo lograr.

Ahora hay otra cosa y es la disposición del artículo pertinente -el 7º- por el cual el Poder Ejecutivo adquiere un compromiso. Dejémoslo; es un compromiso. Podemos creer que el Poder Ejecutivo va a estudiar, como lo dice aquí, un seguro obligatorio por daños producidos por fenómenos climáticos que afecten los cultivos de la granja nacional. De esta manera, no habrá limitaciones, pues se tratará de los cultivos de todas las granjas, sin excepciones, incluidas las del departamento de Canelones. Estas granjas, muchas veces, ante casos semejantes se excepcionaban de los seguros, porque los accidentes climáticos son cíciclos y puntuales, como lo fueron esta vez.

De modo, señor Presidente, que voy a votar este proyecto con bastante tranquilidad porque lo primero y lo principal es que haya recursos para asistir a los agricultores. El tiempo dirá si estuvimos bien o mal en ser menos optimistas con respecto a las soluciones permanentes.

SEÑOR PRESIDENTE. - Si no se hace uso de la palabra, se va a votar en general.

(Se vota:)

-22 en 22. Afirmativa. UNANIMIDAD.

En discusión particular.

Léase el artículo 1º.

(Se lee)

-En consideración.

SEÑOR PAZ AGUIRRE. - Pido la palabra.

SEÑOR PRESIDENTE. - Tiene la palabra el señor senador.

SEÑOR PAZ AGUIRRE. - Señor Presidente: mociono para que se suprima la lectura de todo el articulado en discusión particular, ya que todos lo hemos leído.

SEÑOR PRESIDENTE. - Se va a votar la moción en el sentido de que se suprima la lectura de todo el articulado.

(Se vota:)

-24 en 24. Afirmativa. UNANIMIDAD.

Si no se hace uso de la palabra, se va a votar el artículo 1º.

(Se vota:)

-23 en 24. Afirmativa.

En consideración el artículo 2º.

Si no se hace uso de la palabra, se va a votar.

(Se vota:)

-23 en 24. Afirmativa.

En consideración el artículo 3º.

Si no se hace uso de la palabra, se va a votar.

(Se vota:)

-22 en 24. Afirmativa.

En consideración el artículo 4º.

Si no se hace uso de la palabra, se va a votar.

(Se vota:)

-21 en 24. Afirmativa.

En consideración el artículo 5º.

Si no se hace uso de la palabra, se va a votar.

(Se vota:)

-23 en 24. Afirmativa.

En consideración el artículo 6º.

Si no se hace uso de la palabra, se va a votar.

(Se vota:)

-22 en 24. Afirmativa.

En consideración el artículo 7º.

Si no se hace uso de la palabra, se va a votar.

(Se vota:)

-22 en 24. Afirmativa.

En consideración el artículo 8º.

Si no se hace uso de la palabra, se va a votar.

(Se vota:)

-23 en 24. Afirmativa.

El artículo 9º es de orden.

Queda sancionado el proyecto de ley que se comunicará al Poder Ejecutivo.

(No se publica el proyecto de ley sancionado por ser igual al aprobado por la Cámara de Representantes).

9) PLAZOS PROCESALES. Suspensión.

SEÑOR PRESIDENTE. - Se pasa a considerar el asunto que se incluyó en segundo término del orden del día: suspensión de los plazos procesales. Se trata del proyecto aprobado con modificaciones por la Cámara de Representantes y contenido en el repartido 71. Tiene solamente discusión particular por haber sido aprobado por las dos Cámaras.

(Antecedentes:)

"Carp. Nº 205
Rep. Nº 71

La CAMARA DE REPRESENTANTES, en sesión de hoy, ha sancionado el siguiente

PROYECTO DE LEY

Artículo 1º. - Decláranse suspendidos desde el 9 de abril de 1985 todos los plazos y términos procesales. La suspensión cesará cuando la Suprema Corte de Justicia o el Tribunal de lo Contencioso Administrativo, según corresponda, declaren normalizada la prestación de los servicios de las oficinas a su cargo y no afectará la validez de los actos procesales cumplidos durante su transcurso.

Art. 2º. - Decláranse suspendidos entre el 17 de abril y el 13 de junio de 1985 todos los plazos registrales, comprendidos los del Registro General del Estado Civil.

La suspensión no afectará la validez de los actos registrales cumplidos durante su transcurso.

Art. 3º. - Decláranse suspendidos por los mismos lapsos que se indican en los artículos precedentes y según corresponda, los plazos de prescripción y caducidad.

Art. 4º. - La presente ley entrará en vigencia a partir de su promulgación por el Poder Ejecutivo.

Art. 5º. - Comuníquese, etc.

Sala de Sesiones de la Cámara de Representantes, en Montevideo, a 18 de junio de 1985.

OSCAR LOPEZ BALESTRA 1er. Vicepresidente
HECTOR S. CLAVIJO Secretario".

SEÑOR PRESIDENTE. - En discusión particular.

Léase el artículo 1º.

SEÑOR BATALLA. - Pido la palabra.

SEÑOR PRESIDENTE. - Tiene la palabra el señor senador.

SEÑOR BATALLA. - Mociono para que se suprima la lectura de todos los artículos.

SEÑOR PRESIDENTE. - Se va a votar si se suprime la lectura en la discusión particular.

(Se vota:)

-20 en 22. Afirmativa.

En consideración el artículo 1º.

SEÑOR AGUIRRE. - Pido la palabra.

SEÑOR PRESIDENTE. - Tiene la palabra el señor senador.

SEÑOR AGUIRRE. - Señor Presidente: como no hay discusión general, con motivo de la consideración del artículo 1º voy a formular alguna referencia de carácter general y de trámite.

Por supuesto, voy a votar todos los artículos, porque hay una razón indiscutible de urgencia y, además, porque creo con toda sinceridad, que las modificaciones introducidas han mejorado la relación del proyecto que habíamos remitido, ya que clarifican y pulen la redacción de algunos artículos. Además, tiene un artículo 4º, que es imprescindible y nosotros habíamos omitido, que es el referente a la entrada en vigencia del proyecto a partir de su promulgación por el Poder Ejecutivo. Esto es necesario dada la razón de urgencia que existe, en que esta ley se empiece a aplicar de inmediato.

Todo esto, sin embargo, no es razón para no tomar en consideración determinadas expresiones que se vertieron en la Cámara de Representantes con motivo de la consideración de este proyecto de ley.

Tengo aquí la versión taquigráfica, sin corregir, de la sesión realizada por la Cámara de Representantes en la noche del día martes, y creo que no es posible admitir en silencio algunas manifestaciones que formuló algún señor representante. El señor diputado Pasquet, que era el miembro informante, con toda corrección expresó el punto de vista de la Comisión y fundamentó las modificaciones que se sugerían por razones de orden jurídico más o menos compartibles. Este señor diputado se expresó en la forma que se debe en el estilo parlamentario.

Lamentablemente, en uso de una interrupción, el señor diputado, Sturla expresó lo que voy a leer: "Señor Presidente: el señor diputado Pasquet, con mucha elegancia, estableció que la Comisión de Constitución, Códigos, Legislación General y Administración, había hecho modificaciones de texto al proyecto remitido por el Senado, debido a ciertas imperfecciones que éste contenía. Como hemos tenido ocasión de escuchar en el Senado de la República, en más de una ocasión, ya sea en la propia Sala o a través de declaraciones de algún señor senador, que en la Cámara de Diputados poco menos que legislábamos con una cierta alegría irresponsable, me parece importante dejar expresa constancia de que no recuerdo haber leído un proyecto más horroroso desde el punto de vista jurídico, que el de suspensión de plazos procesales que nos remitiera el Senado de la República. Nos parece importante dejar esta constancia para que los integrantes de la Cámara alta sepan que aquí también se trabaja con seriedad y que, asimismo, a veces corregimos los muy gruesos errores que, desde el punto de vista jurídico y aun gramatical, se cometen o se perpetran por parte de nuestros vecinos o, en este caso, de mis vecinos de la derecha".

Debo confesar, señor Presidente, que no entiendo muy bien el sentido de esta última alusión a "mis vecinos de la derecha". Todo lo demás es claro y lamentable. Tengo particular estima por el señor diputado Sturla, a quien conozco desde muy joven -diría que desde niño- y sé que es uno de los legisladores jóvenes más capaces que se han incorporado al Parlamento: es un hombre trabajador, responsable y de excelente formación jurídica. En la sesión de hoy el señor senador Ferreira decía que había cosas que desprestigiaban la labor parlamentaria, y es muy lamentable, muy equivocado, que suceda esto, precisamente ahora que las sesiones de ambas ramas del Parlamento se difunden "iubi et orbi" para todo el país, por distintas emisoras radiales, y aunque así no lo fuera, es lamentable que quede constancia de estas manifestaciones, como inevitablemente van a quedar en el Diario de Sesiones de la Cámara de Representantes. Creo que son absolutamente equivocadas e injustas las expresiones del señor diputado Sturla. Pienso que es inexacto -no por emplear un término más severo- que aquí en el Senado de la República se haya manifestado que la Cámara de Diputados legisla con una cierta alegría irresponsable. Se podrán revisar todas las versiones taquigráficas de las sesiones realizadas por esta Cámara y no se encontrará ni una sola manifestación que se aproxime a lo que hubiera sido un verdadero exceso. Es cierto, sí, que en alguna oportunidad, respecto de un proyecto de ley, algunos senadores expresamos nuestras discrepancias con su formación jurídica o con su redacción, pero estamos en nuestro derecho, como lo ha estado la Cámara de Representantes al considerar que podía redactar con más claridad jurídica este proyecto de ley, y así lo ha hecho.

Además, quiero manifestar que el día martes tuve la preocupación de que este proyecto de ley no se modificara, porque me parecía que se corría el riesgo de que se levantara la huelga y empezaran a vencer los plazos. No tuve suerte en esa labor de convencimiento, pero sí me enteré de que una de las razones que se aducían para modificar el proyecto de cualquier manera, es que, según se argumentaba, el artículo 1º tal como venía redactado no comprendía los plazos de los litigios que se sustancian ante el Tribunal de lo Contencioso Administrativo. Me pareció que se trataba de un evidente error, porque el proyecto de ley, tal como venía redactado, refería a "los demás plazos procesales" y estos son, evidentemente, los de interposición de la acción de nulidad ante el Tribunal de lo Contencioso Administrativo, el plazo para apelar, para evacuar el traslado de la apelación, para interponer un recurso de revisión y todos los demás que existen en el trámite procesal de las acciones de nulidad ante el Tribunal de lo Contencioso Administrativo.

Creo que esa argumentación mía fue recogida porque aquí se habla de plazos y términos procesales, con carácter general.

En fin, pienso que el asunto no da para más. Pero habiéndose hecho algunas manifestaciones que, en realidad, tienen gravedad respecto a la labor del Senado, afirmo que lo dicho no es así, porque este proyecto de ley no contenía errores jurídicos; quizá tuviera redacción confusa en algunas de sus disposiciones o éstas fueran reiterativas, por ejemplo, cuando se hablaba del Registro General del Estado Civil de la capital e interior, cuando ya se había hablado de Registros Públicos. Quizás la redacción que ahora viene es más clara, más concisa en algunos artículos, pero el proyecto de ley tal como lo habíamos remitido conseguía el efecto perseguido, era aplicable sin ningún tipo de dificultades y no contenía ningún error jurídico.

Quiero dejar expresa constancia de esto, señor Presidente, porque me parece que es inadmisible lo que se ha expresado por parte del señor diputado Sturla en el seno de la Cámara de Representantes.

Nada más.

SEÑOR CANABAL. - Pido la palabra.

SEÑOR PRESIDENTE. - Tiene la palabra el señor senador.

SEÑOR CANABAL. - Simplemente, señor Presidente, es para manifestar que considero que el proyecto de ley que se ha elaborado en la Cámara de Representantes, con una redacción diferente de la que se había aprobado en el Senado hace escasos días, no dice ni más ni menos que lo que se estableció en el proyecto de este Cuerpo. Quizás sea más preciso el de la Cámara de Senadores. Quiero aclarar que no intervine para nada en su redacción. Creo que, en realidad, hubiera bastado con los términos del proyecto inicial -no hago cuestión; no voy a hacer problemas en cuanto a voto del proyecto sustitutivo de la Cámara de Representantes- ya que todos los puntos estaban incluidos -como le hice presente a algún señor diputado- así como todas las soluciones estaban expresa e implícitamente previstas en el proyecto de ley que aprobó la Cámara de Senadores.

SEÑOR CARDOSO. - Pido la palabra.

SEÑOR PRESIDENTE. - Tiene la palabra el señor senador.

SEÑOR CARDOSO. - Señor Presidente: me complace que el señor senador Canabal haya hecho uso de la palabra antes que yo, porque aclaró un punto en el que, específicamente, iba a hacer hincapié.

Cuando comenzó la sesión, señor Presidente, estaba aún en la ciudad de San José y cuando llegué a esta Casa, todavía no se había comenzado con el orden del día, de modo que tuve oportunidad de incorporarme a ella. Durante el viaje, escuché por radio las alocuciones de los señores senadores, entre ellos la de los señores senadores Araújo y Batalla.

Aunque creo que no es el momento, señor Presidente, desearía referirme -naturalmente, con honda emotividad- al homenaje que el Senado le tributó al doctor Juan Pedro Zeballos. De haber estado presente en ese momento en Sala hubiera adherido expresamente. Las razones no las voy a exponer ahora, porque está fuera de oportunidad. Pero, las palabras pronunciadas, fundamentalmente por el señor senador Cigliuti, resumen de manera magistral, ya que fueron vertidas en forma superior a lo que yo podría haberlo hecho, todo lo que significó para el Derecho y para la vida del país, el doctor Juan Pedro Zeballos.

En relación con el tema concreto que estamos considerando, también tuve ocasión de escuchar por radio, en el auto, en el momento que comenzaba la sesión del Senado, la noticia de parte de la versión, relacionada con una intervención de un integrante de la Cámara de Representantes, que ahora acaba de leer textualmente -de la versión no corregida- el señor senador Aguirre.

La verdad es que me sorprendieron las manifestaciones allí vertidas -no he faltado a ninguna sesión del Senado, y, naturalmente, las sigo a todas en su totalidad- porque no creo que -puedo afirmarlo- ninguno de los integrantes de este Cuerpo haya empleado expresiones de la naturaleza de las que atribuye el joven legislador Sturla.

El señor diputado Sturla dijo que era un proyecto horroroso, o algo por el estilo; y que ha visto pocos como éste. Dicho señor representante puede ser mi descendiente, ya que fue condiscípulo de un hijo mío y se recibieron ambos de abogados al mismo tiempo.

Pienso que, debido a su edad, es poco lo que ha visto hasta el presente. Por su profesión y por el ejercicio de su función legislativa va a tener que ver muchas leyes malas, inclusive aquella cuya redacción contó, sin duda, con su ilustrada participación y preocupación letrada -que, naturalmente, yo también reconozco- como es ésta que acabamos de aprobar relacionada con los accidentes climáticos en San José, Canelones y Montevideo- que fue particularmente desbrozada, entre otros, por los señores senadores Ortiz y Aguirre- y motivada su sanción por la urgencia que este tema merece.

Es evidente que va a tener que ver muchas cosas de esta naturaleza, pero lo que sí no va a ver -y esto lo digo con carácter general- son expresiones en el Senado de hombres ya maduros que digan relación con ese tipo de salidas de tono que muy poco favor le hacen al señor legislador, al Parlamento y naturalmente al sistema representativo que estamos viviendo. Eso, en primer lugar.

En segundo término quiero decir, como muy bien lo manifestaba el señor senador Canabal, que este proyecto de ley venido de la Cámara de Representantes dice menos que el aprobado por el Senado. Y digo más: hoy escuché por radio que el Registro del Estado Civil tiene parte de sus servicios paralizados, por lo que no se pueden realizar matrimonios e inclusive -de esto no estoy tan seguro- inscribir nacimientos y defunciones. Es decir, hay novias y también familiares de ellas que han preparado su casa, la recepción a ofrecer a los invitados pero no se ha podido realizar, por lo tanto, el correspondiente himeneo -valga la expresión helénica- debido a la paralización parcial de esos servicios.

De manera que, al decir que la ley regirá desde el 17 de abril hasta el 13 de junio, parecería que algo no es ajustado -a pesar de la manifiesta preocupación letrada del señor diputado Sturla, en ese sentido- al votar una disposición de tal naturaleza.

Por otra parte, en los años que llevo vividos -mal o bien, pero algunos más que los del señor diputado Sturla- no he visto nunca que ningún órgano, ninguna dependencia y mucho menos la cabeza de un Poder indique, mediante una acordada o resolución expresa, que una huelga se terminó. No sé si alguien lo ha visto, pero yo no. En todo caso, si el señor diputado Sturla lo ha visto, le pediría que, con la ilustración que le reconozco lo haga saber. Tampoco creo que eso se puede estampar en una ley. Reitero que nunca lo vi. No puedo entender cómo eso puede ser posible y mucho menos que ningún integrante de la Cámara de Representantes -en muchos de lo cuales reconozco una larga experiencia no sólo como legisladores, sino también como abogados y profesionales, en general- lo haya puesto de manifiesto, de alguna manera, para nuestra mejor ilustración y cabal inteligencia.

De modo que, de aprobar este proyecto, pienso que va a salir uno que va a decir menos que el ya sancionado por este Cuerpo; y no sólo eso, sino con expresiones y con términos poco técnicos, sobre todo en legisladores que ostentan, con legítimo orgullo, el título de abogado.

Tal vez si hubiera miembro informante de la Comisión de Constitución y Legislación -sé que no lo hay por razones obvias, porque esto fue votado como grave y urgente a pedido del señor senador Aguirre, según pude escuchar por radio- me explicaría el por qué de eta disposición y podría entender cómo se puede declarar por parte de uno de estos Poderes la finalización de un conflicto, que ha provocado la huelga de sus funcionarios, ya que no le encuentro explicación jurídica. Me pregunto cómo puede ser que se diga que el 13 de junio se ha terminado la huelga en el Registro del Estado Civil y la de los Registros Públicos, cuando escuchamos hoy que sus funcionarios están de paro, porque todavía no han cobrado; inclusive quisiera saber qué es lo que pasa con los plazos registrales. Tal vez esta es una pregunta que pueda dirigir al señor Presiente, que es un destacado profesor en materia procesal, a efectos de obtener alguna explicación, sobre todo, pensando que si votamos esta ley, luego tengamos que votar otra porque ella no comprenda todos los casos posibles.

Era cuanto quería manifestar.

SEÑOR PRESIDENTE. - Si no se hace uso de la palabra, se va a votar el artículo 1º.

(Se vota:)

-20 en 20. Afirmativa. UNANIMIDAD.

En consideración el artículo 2º.

Si no se hace uso de la palabra, se va a votar.

(Se vota:)

-21 en 21. Afirmativa. UNANIMIDAD.

En consideración el artículo 3º.

Si no se hace uso de la palabra, se va a votar.

(Se vota:)

-23 en 23. Afirmativa. UNANIMIDAD.

En consideración el artículo 4º.

Si no se hace uso de la palabra, se va a votar.

(Se vota:)

-23 en 23. Afirmativa. UNANIMIDAD.

El artículo 5º es de orden.

Queda sancionado el proyecto de ley y se comunicará al Poder Ejecutivo.

(No se publica el proyecto de ley sancionado por ser igual al aprobado por la Cámara de Representantes).

10) TRABAJADORES DEL FRIGORIFICO CADADESA (DEPARTAMENTO DE MALDONADO). PRESTAMO DE NOVENTA JORNADAS POR OPERARIO.

SEÑOR ARAUJO. - Pido la palabra.

SEÑOR PRESIDENTE. - Tiene la palabra el señor senador.

SEÑOR ARAUJO. - En nombre de la Comisión de Asuntos Laborales y Seguridad Social voy a formular una moción de orden -en realidad hubiese querido hacerlo antes- a fin de que se tate como grave y urgente el proyecto de ley aprobado en la mañana de hoy. Aclaro que el repartido ya está pronto y si el Cuerpo lo aprueba, podríamos tratarlo inmediatamente.

Se trata de un proyecto de ley por el que se autoriza al Banco de la República a otorgar un préstamo de 90 jornales a los trabajadores del hoy inactivo Frigorífico CODADESA, del departamento de Maldonado.

Pienso que su trámite es rápido, puesto que ha sido informado favorablemente por todos los sectores que integran dicha Comisión. Por tal razón, solicitaría que se pusiera a votación.

SEÑOR PRESIDENTE. - Corresponde votar la moción del señor senador Araújo por la que se declara grave y urgente el proyecto de ley por el que se autoriza al Banco de la República Oriental del Uruguay a conceder un préstamo de 90 jornadas por operario a los trabajadores del Frigorífico CODESA (Carp. Nº 39/85).

Si no se hace uso de la palabra, se va a votar.

(Se vota:)

-20 en 23. Afirmativa.

(Antecedentes:)

"Carp. Nº 39

Comisión de Asuntos Laborales
y Seguridad Social

PROYECTO DE LEY

Artículo 1º. - El Banco de la República Oriental del Uruguay podrá conceder dentro de los 10 (diez) días a partir de la promulgación de la presente ley, a los trabajadores del Frigorífico CODADESA (departamento de Maldonado) un préstamo de 90 (noventa) jornadas por operario. El monto de cada jornal será el que actualmente está establecido.

Art. 2º. - Quedan comprendidos en la facilidad otorgada los trabajadores registrados en planillas al 1º de enero de 1984.

Art. 3º. - El préstamo será reintegrado a razón de 1 (un) jornal mensual por trabajador, a partir de su reintegro a la actividad en la empresa y en forma consecutiva.

Esta actuará como agente de retención, debiendo reembolsar las cantidades correspondientes al Banco de la República Oriental del Uruguay, hasta su cancelación total.

Art. 4º. - El préstamo será solidario y proporcional a cada obligación.

Quienes luego de tomarlo y antes de su cancelación, se acogieran a la jubilación o cambiaren de empleo, permanecerán responsables de lo adeudado. Las cuotas impagas y sus intereses serán retenidos por la Dirección de la Seguridad Social -DIPAICO- o por el nuevo empleador y vertidos al Banco de la República Oriental del Uruguay.

La no devolución de las cuotas retenidas configurará delito de apropiación indebida.

Art. 5º. - Comuníquese, etc.

Sala de la Comisión, 20 de junio de 1985.

José Germán Araújo (miembro informante), Juan Raúl Ferreira (miembro informante), Carlos W. Cigliuti (miembro informante), Luis Bernardo Pozzolo, Eugenio Capeche. Senadores".

SEÑOR PRESIDENTE. - Léase el proyecto.

(Se lee)

-En discusión general.

SEÑOR ARAUJO. - Pido la palabra.

SEÑOR PRESIDENTE. - Tiene la palabra el señor miembro informante.

SEÑOR ARAUJO. - Señor Presiente: como uno de los miembros informantes de este proyecto quiero expresar simplemente al Cuerpo que este frigorífico se encuentra inactivo y que, en realidad, sólo pudo trabajar durante 198 jornadas, luego de recibir un préstamo del Banco de la República. Desde hace ya bastante tiempo tiene a todo su personal inactivo.

Días pasados mantuvimos una conversación con el señor Intendente Municipal del Departamento de Maldonado, quien nos hacía saber su preocupación e intención de buscar una solución a nivel del Poder Ejecutivo, de la propia Intendencia y también de ambas Cámaras, a efectos de ver si es posible reactivar esta planta dada la importancia que la misma tiene para la zona.

En este sentido, cuando en el día de hoy analizábamos el tema en Comisión, decidimos integrar otra Comisión en la que estuvieran representados los tres partidos políticos que están presentes en el Senado de la República, para acceder a dicha solicitud y de esa forma entrevistarnos, no sólo con el señor Intendente Municipal de Maldonado, sino también con los pequeños y medianos productores de la zona y, naturalmente, con los trabajadores del Frigorífico CODADESA, a efectos de estudiar la posibilidad de analizar y encontrar una solución que, en definitiva, pueda paliar en forma total y para siempre, lo que representa esta fuente de trabajo para la zona. En todo momento se nos hizo ver que esta planta frigorífica abastece durante el verano a toda la población turística de la zona y que, inclusive, en algunas jornadas, esta situación exige una matanza superior a la del departamento de Montevideo.

Se trata de una planta modelo, importante, con grandes posibilidades de exportación como en el pasado. Mientras se estudia esa posibilidad que nos podría traer la solución definitiva para la misma, se aconseja por parte de la Comisión, la aprobación de esto que no es más -utilizando la expresión que se manifestó en la misma- que una aspirina, para toda la problemática que hoy sufre aquella zona y, en particular, los trabajadores de dicha planta.

Eso es todo lo que podemos informar sobre el tema.

SEÑOR ORTIZ. - Pido la palabra.

SEÑOR PRESIDENTE. - Tiene la palabra el señor senador.

SEÑOR ORTIZ. - Señor Presidente: no sé si es correcta la expresión "préstamo de 90 jornadas", o si no será mejor que dijera "90 jornales".

SEÑOR ARAUJO. - Si los señores miembros de la Comisión están de acuerdo, pienso que lo correcto sería que dijera: "90 jornales por operario".

SEÑOR ORTIZ. - Creo colegir qué quiere decir el artículo 4º en su inciso primero. No estoy seguro de ello, por lo tanto, pediría una aclaración. Donde dice: "El préstamo será solidario y proporcional a cada obligación"; el término "solidario" quiere decir que si alguno deja de pagar, los demás deben responder por él. Lo que no tengo claro es por qué dice "proporcional a cada obligación".

SEÑOR BATALLA. - Pido la palabra.

SEÑOR PRESIDENTE. - Tiene la palabra el señor senador.

SEÑOR BATALLA. - Como defensor oficioso, solicité la palabra -y disculpen los señores miembros informantes- para tratar de aclarar este asunto, aunque quizás lo confunda. Creo que el sentido de la disposición es claro. Cuando se expresa que es solidario, se quiere decir que, teóricamente, todos responden por el todo. En el caso de que alguien se desvincule de la empresa, no sea reintegrado o se jubile -y sin perjuicio de que está establecida la permanencia de sus obligaciones- la parte de cada uno de los que quedan aumenta en proporción a su participación como prestatario en el monto total del préstamo concedido. Es decir que el aumento de cada uno se produce en la relación existente entre el préstamo que ha recibido y el monto total del préstamo acordado.

SEÑOR AGUIRRE. - Lo que está mal es la redacción.

SEÑOR MARTINEZ MORENO. - ¿Me permite una interrupción, señor senador?

SEÑOR ORTIZ. - Con mucho gusto.

SEÑOR PRESIDENTE. - Puede interrumpir el señor senador.

SEÑOR MARTINEZ MORENO. - Considero que el proyecto de ley debería decir que la cantidad total deberá documentarse o establecerse en un solo documento, que será firmado por todos. En el caso de que alguien no pague su parte, los demás firmantes serán solidarios en proporción a lo que cada uno retiró. Si no se procede así y no se hace formar los documentos a todos no se puede hacer a una persona solidaria de la deuda contraída en un documento aparte.

Hay otro punto que deseo mencionar. Aquí se dice que se devolverá el dinero prestado a razón de un jornal mensual. Como el préstamo asciende a 90 jornales, entonces demorarán 90 meses de devolverlo. Mi pregunta es a qué interés está prestando el Banco, cuando nosotros sabemos bien que lo hace al 70% anual. Pienso que de esta forma no se termina de pagar nunca. El Banco no va a dar andamiento a este proyecto. Vamos a autorizar una ley y éste no va a aceptar este tipo de documento, porque se establece un interés del 1% anual.

SEÑOR ORTIZ. - Es la eterna historia de estos préstamos que generalmente, se hacen al finalizar una huelga para paliar la situación de los obreros que no han cobrado sus jornales. Aquí no se trata de una huelga, sino de una institución que no funciona y que no se sabe cuándo va a comenzar a hacerlo. Tal vez, la buena intención del señor Intendente de Maldonado tenga éxito -todos se lo deseamos- pero no es nada seguro porque, por encima de las razones de buena voluntad, están las de orden económico que no las puede modificar el señor Intendente, ni nadie.

Por lo tanto, lo que señalaba el señor senador Martínez Moreno, es exacto. También, deseaba preguntar si se ha oído la opinión del Banco, aunque pienso que no por la velocidad con que se ha tratado este proyecto. Lo que ocurre, naturalmente, es que esta ley no tiene imperio sobre él; se trata de un consejo o sugerencia, que le ofrecemos al Banco, con otro agravante que es tradicional en la vida legislativa: en este momento, quedamos como muy buenos y después si el Banco por las razones expuestas por el señor senador Martínez Moreno rechaza el préstamo, entonces el odioso es el Banco y nosotros somos los buenos porque nos hemos condolido de la suerte de los obreros.

SEÑOR CIGLIUTI. - ¿Me permite una interrupción, señor senador?

SEÑOR ORTIZ. - Con mucho gusto.

SEÑOR PRESIDENTE. - Puede interrumpir el señor senador.

SEÑOR CIGLIUTI. - No es la primera vez que a los obreros de este establecimiento se les otorga un préstamo en estas condiciones. Esta situación se prolonga desde el verano. El señor Intendente de Maldonado ha estado en contacto con las autoridades del Banco y a la Comisión no se le escapó el hecho de que esta ley es simplemente una facultad que se le otorga a la institución. Inclusive, pregunté si era necesaria porque, la ley ¿puede obligar al Banco a prestar en ésta, aquélla u otra forma? Este tiene la facultad de hacer los préstamos que le parezcan mejores y en las condiciones que estime más correctas. De modo que si al Banco se le ocurre prestar noventa jornales a cada obrero de CODADESA y cobrárselos a razón de uno por mes desde que están trabajando, por supuesto, que lo hace sin necesidad de que el legislador se lo diga.

En Comisión se me dijo que el Banco necesitaba la ley y ése es el punto previo que hay que analizar, porque si no la necesita, queda claro que ella es innecesaria. ¿El Banco de la República puede prestar noventa jornales en estas condiciones, es decir, a cobrar en siete años y medio o en ocho? ¿Puede hacerlo por su cuenta? Se me dijo que la Carta Orgánica del Banco lo prohibe hacer ese tipo de transacción. En consecuencia, la ley es necesaria a los efectos de que esa ayuda pueda llegar a los obreros. El Intendente de Maldonado habló con las autoridades del Banco y encontró eco favorable a su gestión. Ello fue lo que determinó a la Comisión aprobar con alguna modificación este texto. No puedo decir más como miembro informante, porque ésta es la historia fidedigna del proyecto de ley. Hoy de mañana fue modificado en Comisión, después que se tuvo noticia de esa gestión del señor Intendente que, por otra parte, ha expresado su entusiasmo para trabajar a los efectos de hallar una solución permanente a la grave crisis que padece la industria frigorífica del departamento de Maldonado.

SEÑOR PRESIDENTE. - Puede continuar el señor senador Ortiz.

SEÑOR ORTIZ. - La historia que nos relata el señor senador Cigliuti es tradicional y hace muchos años que el Parlamento viene resolviendo estas cosas, pero creo que ha llegado el momento de que la costumbre debe motivarnos a modificar la Carta Orgánica del Banco de la República y a autorizarlo a hacer préstamos ruinosos. De esa forma, en lo sucesivo nunca tendremos que votar leyes dándole consejos al Banco de la República, ya que él estará en posesión de los medios jurídicos necesarios para otorgar estos préstamos.

Lo que ocurre es lo que dije antes; es decir, que es mucho más lindo que sea el Parlamento quien tome la iniciativa, que dejarla en manos del Banco, cuya gestión no se publicita ya que no reditúa electoralmente para nadie. Esta es la razón de por qué en lugar de votar estas leyes, mediante un simple artículo no hemos modificado la Carta Orgánica del Banco de la República, permitiéndole esta clase de operaciones.

SEÑOR FERREIRA. - Pido la palabra.

SEÑOR PRESIDENTE. - Tiene la palabra el señor senador.

SEÑOR FERREIRA. - Simplemente para agregar -y me podrá corregir el señor senador Cigliuti si me equivoco- que además el proyecto de ley fue redactado y modificado en presencia del representante personal del señor Ministro de Trabajo y Seguridad Social, es decir, del Poder Ejecutivo. Por otra parte, el señor Intendente de Maldonado, se comunicó telefónicamente con varios legisladores diciendo que había hecho las consultas debidas y que los Directores del Banco estaban de acuerdo. Quiere decir que el hecho de que la ley n sea compulsiva para el Banco -porque mal podríamos nosotros estar dictándole normas sobre cómo proceder en materia de créditos- no significa que sea una situación como la que describe el señor senador Ortiz. Nosotros no le aconsejamos al Banco qué hacer, con lo que quedamos bien, y después el Banco no lo hace y queda mal. El Banco accederá a lo solicitado porque los Directores ya están de acuerdo.

Es cuanto quería agregar a lo expresado por el señor senador Cigliuti.

SEÑOR ARAUJO. - Pido la palabra.

SEÑOR PRESIDENTE. - Tiene la palabra el señor senador.

SEÑOR ARAUJO. - Quisiera hacer alguna precisión al respecto.

En la mañana de hoy no sólo estuvo presente el señor representante del Poder Ejecutivo, doctor Bilart -que en esta Comisión y en la de Legislación Laboral de la Cámara de Diputados representa personalmente al señor Ministro de Trabajo y Seguridad Social, Licenciado Fernández Faingold- sino que el propio señor Intendente, en la comunicación telefónica que mantuvo con nosotros, nos expresó que se había puesto en contacto con el señor Ministro Fernández Faingold y con el doctor Bilart, y que el Poder Ejecutivo veía con muy buenos ojos la solución propuesta.

No estoy seguro -por lo menos no fue lo que escuche de boca del señor Intendente- que ya hubiera realizado esas gestiones ante el Banco de la República. Lo que sí expresó es que él iba a mostrar esa preocupación y en particular nos pidió que nos pusiéramos en contacto con los distintos Directores del Banco de la República para encontrar una necesaria solución a esta problemática que, reitero, no es de fondo ni mucho menos, sino que tiende a tratar de paliar esta situación particular.

SEÑOR BATALLA. - ¿Me permite una interrupción, señor senador?

SEÑOR ARAUJO. - Con mucho gusto, señor senador.

SEÑOR PRESIDENTE. - Puede interrumpir el señor senador.

SEÑOR BATALLA. - Quienes tenemos alguna experiencia parlamentaria y hemos visto que este tipo de discusiones se ha reiterado en el curso de la historia del Parlamento en los últimos años, observamos que siempre se repiten los mismos fundamentos a favor y las mismas objeciones. Siempre pasa lo mismo. La cuestión de la proporcionalidad, de la solidaridad y la relativa a todo el planteo de la Carta Orgánica del Banco de la República son aspectos que atienden a la superficie del problema. Resulta claro que se trata de un problema de opción de cada uno. Digo con honestidad, que siempre voy a votar este tipo de proyectos porque, en definitiva, responden a urgencias reales.

En el momento en que los trabajadores se encuentran con el salario disminuido a la mitad, con una desocupación que crece constantemente y con una angustia renovada día a día, lo menos que podemos hacer en un esquema democrático, y en la medida en que no podamos solucionar problemas de fondo, es votar proyectos como éste; ello, independientemente de que puedan haber objeciones respecto a si el Banco está en condiciones efectivas de afrontarlo. Sin duda, centenares de proyectos similares a éste le hacen mucho menos daño al país del que le causó durante estos años la banca privada. Entonces, dentro de este esquema, debemos tener muy claras nuestras opciones; acá también todos estamos optando políticamente.

Expreso que voy a votar este proyecto, señor Presidente y señores senadores, con el pleno conocimiento de que no significa una solución de fondo y que el Banco de la República puede tener dificultades en llevarlo a la práctica, pero estoy seguro de que -en la medida en que hay hombres de las tres fuerzas políticas representadas en el Parlamento que están interesados en el problema, a los que debo suponer un mínimo de responsabilidad, y que también el señor Intendente de Maldonado está buscando paliar la situación en su departamento- tarde o temprano tendremos que abrir CODADESA; tarde o temprano tendrá que ser una fuente de trabajo para el departamento de Maldonado.

Esto significa adoptar una solución defectuosa o quizá incompleta, pero debemos ser conscientes de que es absolutamente imprescindible. Además, no tenemos dudas en cuanto a que el Banco de la República tendrá que atender situaciones mil veces más conflictuales y con muchos mayores problemas para el país que las que le puede crear la atención de la solución a estos trabajadores que recurren al préstamo porque no tienen hoy otros medios para sobrevivir.

SEÑOR ORTIZ. - Solicito una interrupción para contestar una alusión.

SEÑOR ARAUJO. - Le concedo la interrupción, señor senador.

SEÑOR PRESIDENTE. - Puede interrumpir el señor senador.

SEÑOR ORTIZ. - El señor senador Batalla hace referencia a la situación obrera, de la cual se conmueve, al igual que todos los señores senadores. Pero yo señalo que en el país hay cien fábricas paralizadas y para ser honestos con esta manera de pensar, tendríamos que presentar un proyecto autorizando al Banco de la República a otorgar préstamos a todos los obreros que están sin trabajo desde hace mucho tiempo. Creo que no corresponde esta justicia de cuentagotas, que se puede esgrimir en cada caso. ¿El país puede solucionar el problema de sus obreros desocupados con préstamos a cargo del Banco República? Creo que no. De manera que ésta es una solución parcial, y por serlo es injusta porque contempla a estos obreros que tienen reales necesidades, pero no hace lo mismo con otros cientos o miles que están en similares condiciones.

Finalmente, se dice que esta situación es de menor gravedad que el problema que al país le ha ocasionado la banca privada, pero resulta que en lugar de poner estos préstamos a cargo de la banca privada, lo hacemos a cargo del Banco de la República. Entonces, la banca privada dirá: "Soy culpable de la ruina financiera del país y el que paga los platos rotos es el Banco de la República". De modo que hay una incongruencia en todo esto, que es la que ha querido poner de manifiesto.

Naturalmente, también soy débil y voy a votar el proyecto como siempre lo he hecho, no obstante las objeciones que he formulado.

SEÑOR MARTINEZ MORENO. - ¿Me permite una interrupción, señor senador Araújo?

SEÑOR ARAUJO. - Con mucho gusto.

SEÑOR PRESIDENTE. - Puede interrumpir el señor senador.

SEÑOR MARTINEZ MORENO. - Señor Presidente: desde luego que también voy a votar este proyecto porque soy viejo votador de los mismos. Pero eso no quiere decir que no podamos modificar la redacción en algún aspecto que no nos parezca feliz o que resulte incongruente.

Se dice que el préstamo será solidario en proporción a cada obligación. Manifesté a ese respecto que la manera de resolver el asunto era firmando un único documento. Ratifico esa opinión; habrá que firmar un solo documento porque, de lo contrario habrá que hacer que cada documento sea avalado por una persona lo cual me parece bastante engorroso. Si son ochenta documentos, se necesitarían ochenta avalistas.

Se dice también que el préstamo será equivalente a noventa jornales por operario y que el monto de cada jornal será el que actualmente esté establecido. Pienso que si lo que se le va a retirar es una cantidad móvil, equivalente al jornal que gane el operario en ese momento, en la medida que haya aumentado en sus jornales se explica que el interés sea tan bajo, como el que aparece aquí, porque precisamente se trataría, prácticamente, de una especie de préstamo a capital móvil. Eso le quitaría en cambio el carácter de título ejecutivo, porque la cantidad ya no sería tan líquida y exigible; pero la parte cuenta con la vía ordinaria para realizar el arreglo correspondiente.

Quiero enunciar también que hay algunos principios que deben ser ajustados, para que el documento resulte ágil y aceptable para el Banco de la República. De otra manera, seguramente, ni el gerente de la sucursal de Maldonado lo podrá otorgar, ni la Asesoría Jurídica lo va a aceptar cuando sea pasado en consulta, porque mientras que a un funcionario público le están cobrando el 75% en la ex - Caja Nacional de Ahorros y Descuentos, en este caso se cobraría alrededor de un 7% lo que significaría un interés aceptable si se tratara de capital móvil, es decir, si lo que se adelantan son noventa jornales y lo que se paga es un jornal por mes, sea cual fuere el cobro que haga. En ese caso, todo resultaría congruente y aceptable.

SEÑOR PRESIDENTE. - Puede continuar el señor senador Araújo.

SEÑOR CERSOSIMO. - ¿Me permite una interrupción, señor senador?

SEÑOR PRESIDENTE. - Puede interrumpir el señor senador.

SEÑOR CERSOSIMO. - Quiero formular una pregunta para mi mejor ilustración.

Creo advertir, en el artículo 4º que tenemos a consideración, una incongruencia, como dijo el señor senador Ortiz, en cuanto a que el préstamo sea solidario y se responda proporcionalmente por cada obligación.

SEÑOR BATALLA. - Es totalmente congruente.

SEÑOR CERSOSIMO. - Quiero preguntar a los señores miembros informantes lo que se quiere decir, porque a lo mejor podemos aclarar el sentido de la disposición.

¿No se querrá decir que cada deudor responderá solidariamente por todo el préstamo pero proporcionalmente al monto de la obligación que le corresponda? ¿Es eso lo que quiere decir? ¿No basta con ser solidariamente responsable? ¿El Banco irá contra todos? En ese caso todos van a ser solidariamente responsables. Precisamente, podrá haber un solo documento; el Banco irá contra todos pero el límite de la solidaridad será la proporción en que el codeudor solidario está obligado por el todo en función del préstamo que le haya correspondido. ¿Es ese el sentido?

SEÑOR PRESIDENTE. - Puede continuar el señor senador Araújo.

SEÑOR ARAUJO. - Creo que podríamos evitar todo esto si nos ponemos de acuerdo en otro aspecto.

No estamos exigiendo una operación del Banco de la República. Simplemente decimos que el Banco podrá conceder. No especificamos si habrá de hacerlo en un documento o en varios. Decimos cómo puede hacerlo y a qué lo autorizamos. Si hoy o mañana el Banco de la República quiere fijar otro interés, estará facultado para hacerlo en la medida en que lo estamos autorizando para conceder este préstamo. Pienso que la discusión se podría superar si mantenemos el texto tal como viene de la Comisión. Pero por otra parte, haciendo referencia al tema que se ha discutido y sobre el que han surgido algunas discrepancias entre distintos señores legisladores, hago mías las palabras del señor senador Batalla. Lo que estamos haciendo es autorizar al Banco de la República a conceder un préstamo a los trabajadores. Pero no tuvimos necesidad de decirle al Banco que estaba autorizado a conceder un préstamo a los dueños del frigorífico, que no se sabe qué fue lo que hicieron con el dinero. Tanto es así que en la sesión de hoy -los señores senadores que integran la Comisión lo pueden decir- mientras pretendíamos tratar el tema de los noventa jornales, los trabajadores querían hablar de la solución de fondo y de que se investigara el tema del frigorífico CODADESA, que parece que si no está abierto no es por casualidad. Esa gente, recibió no un préstamo, sino varios. En diciembre recibió uno, trabajó muy poco y cerró nuevamente.

Si el Banco de la República está autorizado por ley para concederle un préstamo a los dueños del frigorífico, ¿tanto nos puede costar autorizarlo a hacer lo propio con los trabajadores inactivos de ese frigorífico, que no lo están por su culpa? No le estamos exigiendo al Banco de la República. Como miembro informante de la Comisión reitero que está expuesto aquí el espíritu del señor Intendente y de distintos integrantes del Cuerpo que prometimos abocarnos al estudio de un proyecto de ley o de una solución para ese frigorífico, que está en condiciones de abastecer al mercado más exigente y que, por otra parte, cumple con la tarea de abastecer a una importante zona del país, fundamentalmente en verano. Mientras no nos aboquemos a ello, daremos un estímulo a esta gente que, de otra manera, tendría que padecer lo que todos sabemos que se padece, cuando no se cuenta con un ingreso fijo en el hogar.

Por otra parte -y esto debemos tenerlo muy en cuenta- estos trabajadores están bastante alejados de otros frigoríficos. Son técnicos especializados en determinada materia, con la imposibilidad de trasladarse a otras plantas, aunque hubiere trabajado en ellas. Se trata entonces de gente que no tiene otra solución que no sea la de la reapertura del frigorífico. Es por ello que el propio señor Intendente de la ciudad de Maldonado nos solicitó que lleváramos adelante este proyecto que originalmente había sido nuestro. Cuando lo planteamos hace ya bastante tiempo -el 15 de febrero- habíamos solicitado un préstamo de sesenta jornales. Pero el señor Intendente de Maldonado nos pidió que lo llevemos a noventa, mientras ganamos tiempo para llevar adelante alguna solución posible.

Pero debemos tener en cuenta otra cosa. Estos trabajadores, que no se llevaron el capital que el Banco de la República prestó a los propietarios del frigorífico, van a necesitar algún dinero, porque seguramente la solución no ha de venir con la premura que desearíamos. Estos noventa jornales no cubren lo que ya han perdido y lo que van a perder como ingreso salarial.

SEÑOR AGUIRRE. - ¿Me permite una interrupción, señor senador?

SEÑOR ARAUJO. - Con mucho gusto.

SEÑOR PRESIDENTE. - Puede interrumpir el señor senador.

SEÑOR AGUIRRE. - Señor Presidente: he estado escuchando pacientemente. Había solicitado la palabra anteriormente, pero veo que por la vía de la interrupción todos los señores senadores van expresando sus opiniones y van surgiendo nuevos elementos en el debate.

Deseo por ello, hacer algunas precisiones.

El señor senador Araújo estaba diciendo recién -y es por ello que solicité la interrupción- que hay problemas para conceder un préstamo a los operarios del frigorífico CODADESA y no lo hay para que el Banco de la República conceda a los dueños del mencionado frigorífico, así como a otros, préstamos mucho más importantes, por un monto muy superior al que se va a otorgar a los operarios que son las víctimas de esta situación económica y de que el frigorífico no les proporcione trabajo.

Sin embargo, creo que no se trata de eso; nadie se resiste a conceder un préstamo a los operarios del frigorífico CODADESA. El señor senador Martínez Moreno decía que él es viejo votador de estos proyectos; como legislador novicio, yo voy a debutar, como se dice en las lides turfísticas. Y también voy a ser votador pero por primera vez. A lo que me resisto es a legislar de esta manera porque, al final, nos haremos merecedores del reproche que nos hacía el señor diputado Sturla por otro proyecto de ley, porque aquí se han señalado varias objeciones y yo podría mencionar otras.

El proyecto comienza diciendo que "el Banco de la República Oriental del Uruguay podrá conceder dentro de los diez días a partir de la promulgación", y pienso que debería decir que "podrá conceder a partir de los diez días de la promulgación de la ley", porque de lo contrario sería reiterativo. Pero esto ese algo menor.

En el artículo 2º se dice que "quedan comprendidos en la facilidad otorgada" y creo que el término "facilidad" no tiene ninguna precisión jurídica. Debería decir que "serán beneficiarios de este préstamo" o "podrán utilizar ese préstamo los trabajadores registrados en planilla".

El problema que se plantea en el artículo 4º y que ya fue señalado por otros señores senadores me parece que es el más grave porque, de acuerdo a las disposiciones del Código Civil, que un préstamo sea solidario significa que los obligados solidariamente responden por todo el préstamo. Si es solidario, no pueden responder proporcionalmente a cada obligación, a menos que ello se establezca de manera expresa. No es un préstamo sino préstamos solidarios, por lo tanto, debería establecerse que "los préstamos son solidarios y cada co-obligado responderá proporcionalmente al monto de su propia obligación". De esa manera el artículo tendría claridad jurídica, pero tal como está redactado es un semillero de problemas. Además, si en la práctica se llega a dar la situación de que uno de los obligados no pague, esto sería un absurdo, porque normalmente en una obligación solidaria, si hay varios co-obligados, el acreedor puede optar -el señor Presidente me dirá si estoy equivocado- e ir contra cualquiera de los co-obligados y cobra íntegramente su crédito; en cambio, si aquí hay cien co-obligados y debe irse proporcionalmente contra cada uno de ellos, habrá que seguir cien juicios.

SEÑOR MARTINEZ MORENO. - No es así.

SEÑOR AGUIRRE. - Entonces, el artículo no está redactado con claridad.

SEÑOR MARTINEZ MORENO. - El artículo está mal redactado.

SEÑOR AGUIRRE. - Quiero decir, además, que más adelante se establece que "la no devolución de las cuotas retenidas configurarán delito de aprobación indebida". Este delito no lo comete el obligado que no paga sino el agente de retención. ¿Quiénes son los agentes de retención? En el artículo 3º se dice que la empresa actuará como agente de retención. En el artículo 4º se habla de que pueda haber un nuevo empleador -privado, naturalmente- pero en ese caso será otra empresa. Además, se dice que las cuotas impagas y sus intereses serán retenidos por la "Dirección de la Seguridad Social", lo que es incorrecto porque ese órgano no existe, su nombre es "Dirección General de la Seguridad Social". Pero preguntaría: si quieren retiene y no vierte es la Dirección General de la Seguridad Social, ¿a quien se le tipifica el delito, quién es el responsable? ¿El Director General de ese órgano? Por otra parte, cuando ya no exista la Dirección General de la Seguridad Social, lo que sucederá dentro de muy pocos días ¿quiénes serán los responsables? ¿Los Directores del Banco de Previsión social? ¿A quién se le imputará el delito?

Hago estas reflexiones porque considero necesario conceder este préstamo a los operarios del frigorífico CODADESA, pero esta manera de legislar no prestigia al Parlamento. Pienso que podríamos tomarnos unos pocos días más y hacer, quizá una sesión extraordinaria el próximo martes, para poder pensar qué es lo que estamos votando, porque veo que estas disposiciones -de las que hemos tomado conocimiento hace apenas media hora- podrían ser corregidas si realmente las estudiáramos, pero improvisando modificaciones en Sala, quizá hagamos que la enmienda sea peor que el soneto.

Es cuanto quería decir, señor Presidente, y agradezco al señor senador Araújo la interrupción que me concedió.

(Suena el timbre indicador de tiempo)

SEÑOR PRESIDENTE. - Ha concluido el término de que dispone el señor senador Araújo, y prácticamente no ha podido hacer uso de la palabra pues concedió demasiadas interrupciones.

SEÑOR FLORES SILVA. - Pido la palabra.

SEÑOR PRESIDENTE. - Tiene la palabra el señor senador.

SEÑOR FLORES SILVA. - Deseo hacer una breve acotación en relación al último inciso del artículo 4º, que se refiere a que la no devolución de las cuotas retenidas configura delito de apropiación indebida. No tengo formación jurídica pero he tenido la experiencia de haber recibido un préstamo bancario y pienso que sancionar el no pago de la cuota con un delito que lleva a prisión al deudor...

SEÑOR MARTINEZ MORENO. - No es el deudor.

¿Me permite una interrupción, señor senador?

SEÑOR FLORES SILVA. - Con mucho gusto.

SEÑOR PRESIDENTE. - Puede interrumpir el señor senador.

SEÑOR MARTINEZ MORENO. - No es el deudor quien iría a prisión, sino el agente de retención; es decir, aquel que sin ser deudor tampoco es acreedor, pero es quien por ley está obligado a retener. Sería el frigorífico o el nuevo patrono del empleado que se benefició con el préstamo.

SEÑOR FLORES SILVA. - O el Estado, en su caso.

SEÑOR MARTINEZ MORENO. - Exactamente, si el empleado pasara a ser funcionario público. Desde luego que no será responsable el Presidente de la República sino quien dé a ese dinero un uso distinto del que debía darle.

El principio establecido es que no existe prisión por deudas. Lo que se sanciona es la no versión adecuada del dinero.

SEÑOR FLORES SILVA. - El principio del que parto es una cierta confusión que encuentro en la redacción porque, en su caso, el Estado puede también ser agente de retención.

En un acto de auxilio, como el que estamos considerando, estoy de acuerdo en que se establezca cierta exigencia para el cobro. Sin embargo, preguntaría lo mismo que el señor senador Aguirre: ponemos preso a alguien pero ¿a quién? Me parece que el celo por cobrar se ha hecho expeditivo por demás. ¿A quién pondrá la ley -como decía el antiguo "argot"- en "cafúa"? Entiendo la severidad con que el legislador trata de tomar el asunto en el artículo 4º, pero en definitiva esta declaración de voluntad de prisión ¿a quién afecta?

SEÑOR MARTINEZ MORENO. - ¿Me permite una interrupción, señor senador?

SEÑOR FLORES SILVA. - Con mucho gusto.

SEÑOR MARTINEZ MORENO. - Señor Presidente: quien comete el delito no es la persona que está obligada a pagar sino quien está obligado a tomar un dinero actuando como agente de retención. Mencionaré un caso determinado. Tomo un empleado y no vierto ni el impuesto ni la suma que debo aportar por sus derechos jubilatorios. Al no aportar la parte del derecho jubilatorio, me transformo en deudor del Estado. No voy preso por ese motivo, pero al no entregar la cantidad correspondiente al descuento jubilatorio por aporte obrero puedo caer en el delito de apropiación indebida. No sería prisión por deuda, porque esa no es una deuda sino una obligación, y el no cumplir con ella configura una apropiación de algo que no es mío.

SEÑOR PRESIDENTE. - Continúa en el uso de la palabra el señor senador Araújo.

SEÑOR FLORES SILVA. - Perdón, señor Presidente, pero era yo quien estaba en el uso de la palabra.

SEÑOR PRESIDENTE. - Discúlpeme, señor senador, pero pensé que estábamos en una interrupción.

Puede continuar el señor senador Flores Silva.

SEÑOR ARAUJO. - ¿Me permite una interrupción, señor senador?

SEÑOR FLORES SILVA. - Con mucho gusto, pero también yo desearía poder hacer uso de la palabra.

SEÑOR PRESIDENTE. - Puede interrumpir el señor senador.

SEÑOR ARAUJO. - Señor Presidente: está demás aclarar el tema reglamentario y, por otra parte, creo que la Mesa ya lo ha interpretado.

SEÑOR PRESIDENTE. - El señor senador Araújo tiene razón. Estamos en la discusión general, por lo que siendo miembro informante tenía 60 minutos para exponer su pensamiento, pero el timbre había sido puesto a 20 minutos y cuando sonó, la Mesa expresó que había concluido su tiempo. En verdad debo confesar que los 20 minutos me habían parecido 60, pero eso es una impresión puramente subjetiva. Pido disculpas al señor senador.

(Hilaridad)

Puede continuar el señor senador Araújo.

SEÑOR ARAUJO. - Admito y festejo la cuota de humor del señor Presiente y debo decir que, del mismo modo, me habían parecido sumamente extensos los 20 minutos.

Simplemente, deseo manifestar que he dialogado con los distintos integrantes de la Comisión y en nombre de ella expreso que no habría ninguna objeción en el sentido de que el proyecto volviera a ella para ser analizado en detalle y, teniendo en cuenta las consideraciones realizadas en Sala, efectuar las precisiones que se han establecido. Todos los miembros de la Comisión acompañan el criterio en ese sentido.

SEÑOR PRESIDENTE. - ¿El señor senador, formula moción en ese sentido?

SEÑOR ARAUJO. - Exactamente.

SEÑOR PRESIDENTE. - Se trata de una moción de orden que admite discusión.

En consecuencia, se va a votar.

(Se vota:)

-17 en 17. Afirmativa. UNANIMIDAD.

SEÑOR FLORES SILVA. - Pido la palabra.

SEÑOR PRESIDENTE. - Tiene la palabra el señor senador.

SEÑOR FLORES SILVA. - No conozco bien el Reglamento, pero pienso que en algo ha conspirado en mi contra y he quedado sin poder manifestar lo que quería.

A modo de mensaje postrero a la Comisión que estudiará este proyecto, simplemente quiero decir que el tipificar la figura de delito de aprobación indebida y encarcelar al agente de retención, es una medida sobre la que debería reflexionar más detenidamente. El Estado tiene agentes de retención en todos los empresarios, que efectúan el cobro de impuestos. A ésos no los manda a prisión.

Pienso que este es un proyecto generoso -tal vez en demasía en determinados aspectos y, para compensar, repentinamente se torna demasiado exigente y duro. Considero que designar a alguien agente de retención sin que lo solicite y luego empezar con esto de la apropiación indebida, es un poco severo porque para los demás agentes de retención del Estado no figura el no pago como delito de apropiación indebida.

Nada más, señor Presidente.

11) SE LEVANTA LA SESION

SEÑOR PRESIDENTE. - Agotado el orden del día, se levanta la sesión.

(Así se hace a la hora 22 y 12 minutos, presidiendo el doctor Enrique Tarigo y estando presentes los señores senadores Araújo, Batalla, Batlle, Canabal, Cersósimo, Cigliuti, Ferreira, Flores Silva, Macedo de Sheppard, Martínez Moreno, Mederos, Ortiz, Penco, Pereyra, Pozzolo, Senatore, Traversoni y Zorrilla).

DR. ENRIQUE TARIGO Presidente

Don Mario Farachio Secretario - Don Félix B. El Helou Secretario

Sra. Alba E. Rubio Encargada del Cuerpo de Taquígrafos

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Montevideo, Uruguay. Poder Legislativo.